Los modales más sublimes

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 Los modales más sublimes.

En el nombre de Al-láh, el Clemente, el Misericordioso.

 Introducción

Las alabanzas sean para Al-láh, a Él glorificamos, le pedimos auxilio, le suplicamos Su perdóny nos refugiamos en Él del mal que hacemos y de nuestros pecados;Quien es guiado por Al-láh jamás se extraviará y a quien Él extravía jamás encontrará la guía recta,Y atestiguo que no hay divinidad salvo Al-láh, Único, sin asociado,Y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajeroque la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, sus familiares, sus compañeros y con todo aquel que les haya seguido hasta el Día del Juicio.

Este libro es la transcripción de una conferencia dictada por nuestro querido y amado Sheij Muhammad Ibn Salih Al-Uzaimin durante un campamento de verano para jóvenes en la cuidad de Unaiza en una de las tantas actividades educativas que realizaba para orientar y guiar a los jóvenes hacia los buenos modales y acciones piadosas, siguiendo el ejemplo de nuestro Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).

La conferencia llevaba por título "El buen comportamiento" y fue publicada en el año 1417 H. con el título de "Los modales más sublimes" por el Sheij Jaled Mustafa Abu Saleh.

Fue siguiendo el consejo de nuestro Sheij Muhamad Ibn Salih al Uzaimin de publicar sus escritos que se hizo la transcripción cuidadosa de sus palabras para publicarlo e imprimirlo en forma de libro.

Por lo tanto esta es la versión correcta de este libro y la que debe publicarse.

Le pedimos a Al-láh que acepte esta obra sinceramente por su causa, buscando su rostro generoso.Que Al-láh recompense a nuestro querido Sheij y le conceda el nivel más alto del Paraíso.¡Y alabado sea Al-láh, Señor del universo!Que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con nuestro Profeta Muhammad.Y con su familia y todos sus compañerosY aquellos que los sigan en el bien hasta el Día del Juicio,

El comité educativo de la

Fundación Benéfica del Sheij Muhammad Bin Salih Al 'Uzaimin

1/6/1428H

 En el nombre de Al-láh, el Clemente, el Misericordioso.

Las alabanzas son para Al-láh, Le alabamos y nos recomendamos en Él, Le pedimos perdón y nos arrepentimos ante Él.

Buscamos refugio en Él de la maldad que mora en nosotros y de las consecuencias negativas de nuestras malas obras.

Nadie puede desviar a aquel a quien Al-láh guía; así como nadie puede guiar a quien Él permita que se desvíe.

Y atestiguo que no hay divinidad salvo Al-láh, Único, sin asociado,

Y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero

Al-láh, exaltado sea, lo envió antes de la Última Hora como albriciador y amonestador, invita hacia Al-láh con Su Permiso, y es una luz de guía.

Transmitió el mensaje, cumplió con su responsabilidad, aconsejó a la Ummah [la nación] y realmente luchó por la causa de Al-láh hasta su muerte.

Al-láh ha concedido éxito a quien Él quiere de Sus siervos, al responder a su invitación, y así son conducidos a la bondad bajo la guía de Muhammad. Al-láh, por Su Sabiduría, ha abandonado a algunos de Sus siervos, según Su voluntad porque con arrogancia se niegan a obedecer a Muhammad, no creen en sus relatos y se oponen a sus mandamientos, por lo que solo se han acarreado a la perdición y un extravío profundo sobre sí mismos.

El enfoque de nuestro análisis aquí se centra en los buenos modales.

El carácter tiene que ver con la apariencia interior de la persona, tal como lo han señalado los sabios. Las personas tienen dos tipos de apariencias:

Una apariencia externa, que es su aspecto físico y la forma que Al-láh le ha otorgado. Como todos sabemos, las apariencias externas de algunas personas son hermosas, otras son desagradables y otras se encuentran en un término medio.

Una apariencia interna, que también puede ser bella o desagradable. Esto es lo que se conoce como carácter, Juluq: la apariencia interna que la persona posee.

¿Los buenos modales son algo que una persona posee por naturaleza o son algo que puede adquirir?

Respuesta: Así como los modales pueden ser innatos, también se pueden –sin duda– adquirir. Esto significa que al igual que una persona puede tener de forma natural un carácter excelente y hermoso, otra puede esforzarse para lograr un buen carácter mejorándolo.El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, le dijo a Ashy ‘Abdul-Qais: “En verdad tienes dos características que Al-láh ama: la tolerancia y la prudencia”. Él respondió: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¿Son atributos que he alcanzado? ¿O acaso Al-láh me ha creado con ellos?”. Él dijo: “Más bien, Al-láh te ha creado con ellos”. Entonces él dijo: “¡Toda la alabanza sea dada a Al-láh, Quien me creó con dos características apreciadas por Al-láh y Su Mensajero!”.Esta es una prueba de que los modales loables y virtuosos pueden ser adquiridos, así como pueden ser innatos.Sin embargo, los buenos modales innatos son en esencia mejores que aquellos adquiridos. Esto se debe a que, por naturaleza, los buenos modales son un rasgo natural de la persona y aquel con atributos innatos no necesita esforzarse para comportarse bien, ni tiene que pasar por alguna dificultad o conflicto para revelarlos.Son una virtud que Al-láh concede a quien Él quiere. Sin embargo, cualquier persona que haya sido privada de un buen carácter innato puede intentar cultivarlo y adquirirloa través de la práctica y la disciplina, como lo demostraremos más adelante, insha Al-lah.

Aquí podemos analizar un tema digno de debate: ¿Quién es más virtuoso: alguien que tiene un carácter encomiable por naturaleza o alguien que se esforzó para lograrlo? ¿Cuál de ellos tiene un rango más alto y una mayor recompensa?

En respuesta a esta pregunta decimos: ciertamente, la persona que fue creada con buenos modales es considerada más completa con respecto a su comportamiento y a la existencia genuina de los modales en él.Esto se debe a que no necesita esforzarse ni superar ninguna dificultad para manifestarlos, y tampoco estos modales se encuentran ausentes en determinadas situaciones y contextos, ya que son propios de su carácter natural. En cualquier lugar y momento que se encuentren con alguien así, lo observarán comportándose de forma correcta, sin importar la situación. Entonces, desde esta perspectiva, tal individuo es más completo sin duda.En cuanto a aquel que se esfuerza, se perfecciona y adquiere buenos modales, ciertamente, ha de ser recompensado por esto, debido a su esfuerzo personal.Sin embargo, éste es mucho más incompleto que el anterior cuando se trata de la integridad de su carácter.

Entonces, una persona a la que se le otorgan ambos tipos, un poco de buen carácter natural y otro poco adquirido, se considera el caso más completo. En este sentido existen cuatro tipos de personas:

[1] Aquel que ha sido privado de buenos modales innatos, y no los ha adquirido.

[2] Aquel que tiene algunos (buenos modales innatos), pero no se ha esforzado para adquirir más.

[3] Aquel que tiene buenos modales naturales, y se ha empeñado en perfeccionarlos.

[4] Aquel que ha sido privado de buenos modales innatos, pero ha perseverado para alcanzarlos.

En conclusión, el que tiene buenos modales naturales es más íntegro en su carácter. Sin embargo, cuando una persona se esfuerza y soporta dificultades para adquirir un buen carácter, será recompensada por sus esfuerzos y disciplina.

Podríamos preguntarnos: ¿existen buenos modales que no estén mencionados en el Corán y la Sunna? De ser así, ¿cómo podemos llegar a saber de ellos?

Respuesta: El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:“Sólo he sido enviado para perfeccionar el carácter más sublime”.Las revelaciones y legislaciones anteriores que Al-láh había revelado a otros pueblos también habían exhortado a sus seguidores a alcanzar modales virtuosos.La gente de conocimiento ha mencionado que los modales virtuosos es algo presente entre los seguidores de todas las legislaciones anteriores.Pero el islam es la legislación perfecta con la que vino el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, que lleva el carácter a la plenitud y los buenos modales a la perfección.Veamos un ejemplo de ello: Qisaas (retribución). La gente de conocimiento ha mencionado el tema del Qisaas, que tiene lugar cuando una persona comete un delito contra otra: ¿se le debe aplicar un castigo de la misma naturaleza de su transgresión o no? Han manifestado que esto era algo riguroso en la legislación de los judíos. Tenían que aplicarlo, y las víctimas no podían perdonar al victimario. Mientras que los cristianos en su legislación fueron obligados a perdonar al transgresor en cualquier caso que se presente.Pero nuestra legislación incluye ambas posibilidades, porque aplicar la pena al malhechor por su delito permite que no se vuelvan a cometer crímenes similares, y por otra parte, perdonarlo es un acto admirable y digno de elogio que puede tener un efecto positivo en el delincuente,nuestra legislación los ha combinado para completar el asunto. La víctima tiene el derecho de perdonar al criminal o de hacerlo rendir cuentas. De esta manera, el perdón se coloca en el lugar que corresponde, y la pena de retribución puede cumplirse cuando sea requerida.

 Los buenos modales no se limitan a las interacciones personales.

Muchas personas piensan que los buenos modales solo están presentes cuando se relacionan con otros individuos, y no en la relación con el Creador. Esta es una comprensión incompleta del asunto.

El buen carácter también incluye la relación de toda persona con su Creador, al igual que se enmarcan dentro de la interacción de la persona con los seres creados.

Primero: La interacción del individuo con el Creador, Glorificado y Exaltado sea;

Los buenos modales que se pueden observar en la relación de una persona con el Creador, Glorificado y Exaltado sea, comprenden tres cuestiones:

[1] Creer en la palabra de Al-láh cuando sea recibida.

[2] Aplicar y poner en práctica Sus normas.

[3] Afrontar Sus asuntos decretados (Qadar) con paciencia y aceptación.

Los buenos modales que se distinguen en la relación con Al-láh, exaltado sea, giran en torno a estas tres cuestiones.

Aceptar la palabra de Al-láh y creer en ellas significa que uno no duda de ellas, y tampoco vacila en cuanto a las palabras que Él, Glorificado y Exaltado sea, declara como ciertas. Esto se debe a que lo que dice Al-láh, exaltado sea, solo proviene de Su Conocimiento, pues Su palabra es la Más Verídica.Al-láh ha dicho acerca de Sí mismo: “¿Y qué es más veraz que la palabra de Dios?”. [4:87]

Creer verdaderamente en lo que Al-láh dice implica que la persona confíe en la realidad de la información que contiene, la defienda y no dé lugar a ninguna incertidumbre o confusión sobre lo que Al-láh y Sus Mensajeros, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), hayan expresado.

Al asumir este tipo de carácter, la persona es capaz de repeler las dudas planteadas por aquellos que hablan con motivos ocultos sobre la palabra de Al-láh y Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ya se trate de los musulmanes que han introducido innovaciones en la religión, o de los no musulmanes que intentan sembrar dudas en los corazones de los musulmanes.

Veamos un ejemplo El hadiz de Abu Hurairah, Al-láh esté complacido con él, que se registra de manera auténtica en Sahih al-Bujari, que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:"Si cae alguna mosca en su bebida, húndanla toda y luego sáquenla, ya que en una de sus alas hay una enfermedad y en la otra hay una cura..."Este es un hadiz que proviene del Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), que nunca habló por cuenta propia de los asuntos del oculto. Solo hablaba de lo que Al-láh, exaltado sea, le había revelado, pues él solo era un ser humano, y los seres humanos no tienen conocimiento del oculto.Al-láh le dijo: “Diles: ‘No les digo que poseo los tesoros de Dios ni que conozco lo oculto, ni tampoco afirmo ser un ángel, solo sigo lo que me fue revelado’”. [6:50]Este hadiz trata un asunto que debemos abordar con buenos modales.El buen carácter con respecto a este hadiz consiste en aceptarlo y creer en su significado. Declaramos con certeza que todo lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) ha dicho en esta narración es la verdad, sin importar quién tenga un problema con ella. Sabemos con certeza que todo aquello que se opone a lo que se ha establecido con autenticidad del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) es una mentira,ya que Al-láh, exaltado sea, ha dicho: “¿Qué hay más allá de la Verdad sino el extravío? ¿Cómo pueden ser tan desviados?”. [10:32]

Otro ejemplo de esto sería: los hadices sobre el Día del Juicio.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) nos ha informado: “Por cierto que el sol se acercará a la gente en el Día del Juicio, a una distancia de una milla”. Ya sea que esta milla tenga la longitud de un aplicador de rímel o de una milla real, la distancia entre el sol y las cabezas de las personas será muy corta. Incluso con esta cercanía, la gente no se incinerará por su calor. En esta vida, si el sol se acercara un poco más, la tierra se consumiría por completo.

Alguien podría preguntar: “¿Cómo podría el sol acercarse tanto a las personas en el Día del Juicio, y aun así continuar existiendo, incluso por un segundo sin incinerarse completamente?”.

¿Qué significa tener buenos modales en la forma en que uno aborda este hadiz?

El buen carácter con respecto a esta narración auténtica se manifiesta cuando la aceptamos y creemos en ella, sin tener ningún problema, angustia o vacilación en nuestros corazones. Sabemos que todo lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) nos informa es la verdad.

No se pueden establecer analogías entre los asuntos del Más Allá y los de esta vida debido a la gran diferencia que hay entre ambos. Por ejemplo, ¡sabemos que la gente permanecerá durante 50.000 años en el Día del Juicio! Si aplicamos esto en base a lo que sabemos sobre esta vida mundanal, ¿es posible que alguien permanezca durante 50.000 años?

Respuesta: No es posible, porque la diferencia entre ambos mundos es enorme. El creyente debe aceptar la información de estos hadices con calma y con un corazón tranquilo, abrir su mente para comprenderlos y permitir que su corazón acepte lo que establece esa información.

2. Aplicar las normas de Al-láh: El musulmán no debe negar ninguna de Sus normas, ya que esto se considera tener malos modales en nuestra relación con Al-láh. Es igual si rechazada la norma de plano, o se niega a implementarla por orgullo, o no quiere aplicarla por pereza. Todo esto va en contra del buen carácter al momento de relacionarnos con Al-láh.

Un ejemplo de esto sería: los difíciles actos de adoración que emprendemos en el mes de Ramadán. El ayuno es un asunto un tanto difícil para las personas, ya que se debe dejar de lado aquello a lo que se está acostumbrado: la comida, la bebida y las relaciones sexuales. Este es un acto complejo para mucha gente.Sin embargo, el creyente tiene buenos modales en su relación con Al-láh, y acepta esta norma. En otras palabras, se podría decir: el musulmán acepta este honor, un favor de Al-láh en la práctica. Entonces, el creyente recibe este favor con calma, y su alma lo acepta sin dificultad. Se lo puede ver realizar el ayuno largas jornadas cuando hace calor, en tanto que se complace, y su corazón se llena de paz. Esto se debe a su buen carácter cuando interactúa con su Señor.Sin embargo, aquel que tiene malos modales al interactuar con Al-láh emprende este acto de adoración con descontento y desprecio. Si no fuera por temor a las malas consecuencias en este mundo, tal persona no ayunaría.Otro ejemplo de esto sería: la oración. La práctica de la oración puede ser una carga muy pesada para algunas personas. Es un acto difícil para los hipócritas, tal como el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:“La oración más difícil para los hipócritas es la oración del ‘Isha’ (en la noche) y la oración del Fayr (al amanecer).En cambio, para el creyente la oración no es un asunto pesado.Al-láh, exaltado sea, ha dicho: “Busquen socorro en la paciencia y la oración. El cumplimiento de la oración es difícil, excepto para los que se someten humildemente [a Dios]; tienen certeza del encuentro con su Señor y saben que retornarán a Él”. [2:45-46]Para esas personas no es una carga, sino que es un asunto liviano y sencillo. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:“Me fue concedida la tranquilidad en la oración”.Por lo tanto, los buenos modales en nuestra relación con Al-láh con respecto a la oración comprenden: cumplirlas con el corazón está sosegado y tranquilo, estar contento y complacido durante la oración y esperar deseosos el momento de la siguiente oración.Una vez que haya realizado la oración del Fayr (antes del amanecer), se debe esperar con ansia la oración del Dhuhr (mediodía). Una vez realizada la oración del Dhuhr (mediodía), se debe esperar el momento de la oración del ‘Asr (tarde).Tan pronto como se haya realizado la oración del ‘Asr, se debe aguardar la oración del Maghrib (posterior a la puesta del sol). Luego de haber practicado la oración del Maghrib, se aguarda a la oración del ‘Isha’ (noche).Después de haber realizado la oración del ‘Isha’, se debe anhelar la oración del Fayr (antes del amanecer). Así que permite que tu corazón se apegue a estas oraciones, que es una manera de manifestar los buenos modales en nuestra relación con Al-láh.Un tercer ejemplo sería: la prohibición de la usura en las transacciones comerciales. Al-láh nos ha prohibido practicar la usura con palabras muy explícitas en el Corán. Al-láh ha dicho:“...Dios permitió el comercio y prohibió la usura”. [2:275]También ha dicho en el mismo versículo: “A quien le haya llegado de su Señor [el conocimiento de] la prohibición [de la usura] y se haya abstenido arrepintiéndose, podrá conservar lo que obtuvo en el pasado, y su asunto será juzgado por Dios. Más si reincide, se contará entre los moradores del Fuego, en el que sufrirá eternamente”. [2:275]Al-láh ha amenazado a aquel que reincide en la usura después de haber recibido la amonestación y de haber comprendido la norma. Tal persona ha sido advertida con un castigo eterno en el Fuego, que Al-láh nos de refugio y protección.El Creyente acepta este veredicto con tranquilidad de corazónmientras que el no creyente no lo acepta, y su corazón se incomoda con la prohibición, e intenta engañar la norma de distintas manerasporque como sabemos la usura garantiza ciertas ganancias, y no existe ningún riesgo, pero en realidad es una ganancia en la opresión del prójimoy por eso dijo Al-láh: "Quien abandona la usura tiene derecho al capital original, de esta forma no oprimirán ni serán oprimidos". [2:279]3. Estar complacido con el Qadar de Al-láh: Aceptar lo que Al-láh, exaltado sea, ha decretado, así como estar conforme y ser paciente, es la tercera forma en que uno puede demostrar buenos modales en su relación con Al-láh. Todos sabemos que las cosas que Al-láh ha decretado en Su creación no son siempre cosas por las que la gente elegiría.Todo aquello que Al-láh ha decretado para nosotros, ¿se encuentra en armonía con lo que queremos para nosotros mismos?Dicho de otra manera: ¿Acaso nuestras almas se sienten satisfechas con los decretos de Al-lah? La realidad que no.

Las enfermedades, por ejemplo, no son cuestiones que las personas elijan, por consiguiente no son deseadas puesto que todos desean estar sanos.

De manera similar, la pobreza no es algo por lo que las personas tengan preferencia, ya que a todos les gusta tener dinero. La ignorancia tampoco es deseable, puesto que a las personas les agrada estar bien informadas.Lo que Al-láh ha decretado varía por razones que solo Él conoce. Algunos de Sus decretos son favorables para las personas, por lo que se sienten cómodas y los aceptan de forma natural. Pero hay otros casos que no son así. Entonces, ¿cómo puede una persona tener buenos modales en su relación con Al-láh en aquello que Él ha decretado?

Los buenos modales en este sentido consisten en estar complacido con lo que Al-láh ha decretado para uno y abordarlos con sosiego, sabiendo que Al-láh, glorificado y exaltado sea, no los ha decretado sino por una razón superior que es digna de alabanza y gratitud.

Sobre esta base, el buen carácter con respecto a Al-láh incluye estar complacido con Sus decretos y someterse a ellos en paz. Al-láh ha elogiado a aquellos que son pacientes, diciendo:“...pero albricia a los pacientes. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: ‘De Dios provenimos, y a Él retornaremos’”. [2:155-156]

Segundo: Los buenos modales que se aprecian en las relaciones con la gente.

Los buenos modales en las relaciones con los seres creados han sido definidos por algunos estudiosos, entre ellos Al-Hasan Al-Basri,Al-lah lo cubre con Su misericordia, como: “Abstenerse perjudicar, realizar actos de bondad y lucir una sonrisa agradable en el rostro”.

1. Abstenerse de perjudicar al prójimo: La primera es abstenerse de perjudicar al prójimo, ya sea que el daño esté dirigido a la propiedad, la salud física o la integridad. Quien no se abstenga de causar perjuicios a los seres creados será visto como alguien que tiene malos modales.

El Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) proclamó la inadmisibilidad del mal carácter en su sermón más importante cuando dijo:“En verdad, sus familias, sus propiedades y su honra son sagradas, así como lo es la santidad de este día, de este mes, y de esta ciudad”.Un ser que perjudica a su prójimo, le quita sus bienes, lo engaña, traiciona, golpea o agrede físicamente, lo insulta o calumnia, no es una persona de buen carácter.Además, este pecado se agrava cuando afecta a aquellos que tienen más derechos sobre él que otros.Por ejemplo, la mala conducta con los padres es más grave que el mal comportamiento con cualquier otra persona. Asimismo, la mala actitud con los parientes cercanos es peor que el mal comportamiento con los más lejanos. La conducta inadecuada con los vecinos es peor que la si fuera con aquellos que no viven a su alrededor.El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “¡Juro por Al-láh, que no cree! ¡Por Al-láh, que no cree! ¡Por Al-láh, que no cree!”. Le preguntaron: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¿Quién?”. Él respondió: “Aquel cuyo vecino no está a salvo de sus maldades”.

2. La segunda forma de poner en práctica los sublimes modales del musulmán es llevar a cabo actos de generosidad y bondad. La generosidad no se reduce al ámbito de la riqueza como piensan algunas personas. También comprende el acto de ofrecer ayuda personal, recurrir a la posición social de uno para ayudar a otros, brindar nuestro tiempo o ayudar económicamente.

Aquellos que se ocupan de las necesidades de los demás, los ayudan, los presentan a personas que quizás no podrían haber conocido por sí mismos, difunden el conocimiento y comparten sus cosas para el bienestar de los demás, se los describe como personas de buen carácter, pues practican actos de bondad.El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “Teme a Al-láh donde quiera que estés, luego de realizar una mala acción realiza inmediatamente una buena para borrar la anterior, y compórtate bien con la gente”.Una forma de relacionarte bien con la gente es perdonarlos y pasar por alto sus ofensas hacia ti, pues Al-láh ha elogiado a quienes perdonan a la gente:“...aquellos que hacen caridad, tanto en momentos de holgura como de estrechez, controlan su enojo y perdonan a las personas, y Dios ama a los que hacen el bien”. [3:134]

Al-láh, exaltado sea, también ha dicho: “Y no olviden lo bueno que hubo entre ustedes; Dios ve todo lo que hacen”. [2:237]

También dijo: “Que los que hacen obras de bien y los que tienen riqueza no juren dejar de ayudar...”. [24:22]

También dijo: “...pero quienes sepan perdonar serán recompensados por Dios”. [42:40]

Todo el que tenga vínculos con la gente se verá afectado por ellos en algún momento u otro. Al enfrentar su mal comportamiento, se debe perdonar y pasar por alto su ofensa, y tener la certeza que al perdonarlos, olvidar y responder con amabilidad hará que el rencor que sienten con su hermano se convertirá en amistad, amor y fraternidad.Al-láh, exaltado sea, ha dicho: “No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud, y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente”. [41:34]De la belleza lingüística del idioma árabe en el Corán es cómo se menciona el resultado prometido con la frase “y verás que…” porque indica que el resultado prometido llegará pronto:“…y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente”. [41:34]Sin embargo, esto no puede realizarlo cualquiera,pues Al-láh ha dicho: “Esto no lo logran sino los que tienen paciencia; no lo logran sino los que son muy afortunados”. [41:35]¿Debemos entender por lo que antecede que perdonar a alguien que ha cometido una transgresión es digno de elogio en todas las situaciones y que eso es algo que se nos exige hacer?Algunas personas podrían llegar a esta conclusión por el versículo del Corán mencionado. Sin embargo, debe quedar claro que perdonar a las personas solo es una acción digna de elogio cuando la situación lo amerita, puesto que hacer rendir cuentas a las personas en algunas situaciones también es algo loable.Al-láh, exaltado sea, ha dicho: “La ofensa debe ser retribuida por una pena equivalente, pero quienes sepan perdonar y se reconcilien [con su ofensor] serán recompensados por Dios. Él no ama a los injustos”. [42:40]Aquí, se menciona el perdón a los demás junto con la corrección o conciliación de la ofensa.En algunos casos, perdonar a una persona en realidad no rectifica su accionar. Podría ser el caso de alguien conocido por ser malvado y corrupto que haya cometido una ofensa y después de perdonarlo, este aun así continúa en su maldad y corrupción.Sería más virtuoso en esta situación responsabilizar a este hombre por su ofensa, ya que esto incluiría una forma de corregir su comportamiento. El Sheij al-Islaam Ibn Taimiiah dijo:“Es obligatorio corregir los asuntos, aunque se recomiende perdonar. Porque cuando perdonar a alguien impide la corrección, entonces le hemos dado prioridad a una acción recomendada por sobre una obligación, y esto es algo que no se encuentra en la legislación islámica”Su análisis es muy acertado, que Al-láh tenga misericordia de él.Me gustaría hacer una observación sobre algo que muchas personas hacen, creyendo que es un acto de benevolencia. Se trata de cuando una persona causa un accidente automovilístico en que otra persona pierde la vida. Algunos de los familiares del fallecido proceden a la renuncia de la indemnización que le corresponde pagar al que causó el accidente.¿Se considera esta acción digna de elogio y parte del buen carácter, o es necesaria una investigación más detallada acerca de este tema?

Es necesario llevar a cabo una investigación más profunda. Debemos reflexionar sobre la situación del responsable del accidente. ¿Acaso es la clase de persona conocida por ser imprudente y descuidada? ¿Es alguien que golpea a una persona y no le afecta porque puede pagar la indemnización fácilmente? ¿O acaso el que causó el accidente es una persona cuidadosa y prudente, y simplemente sucedió lo que Al-láh, exaltado sea, había decretado que esto aconteciera?

Si esta persona pertenece a la segunda clase, lo que corresponde es perdonarla. Sin embargo, aun si era una persona cuidadosa y prudente, es necesario investigar algo antes de perdonarla: ¿el fallecido tiene alguna deuda?Si tiene deudas que solo podrían pagarse con el dinero de la indemnización, entonces no podemos perdonar al que le causó la muerte accidentalmente. El pago de las deudas tiene prioridad sobre el reparto de los bienes. Porque aunque los herederos lo perdonaran, el juez no debe admitirlo.Muchos hacen caso omiso a este problema. Decimos esto porque los herederos del fallecido son los que tienen derecho al dinero de la indemnización; sin embargo, esto se cumple solo después de que sus deudas se hayan pagado, si las tuviera. Cuando Al-láh menciona las leyes de la herencia, dijo:“Esto luego de cumplir con sus legados y pagar sus deudas”. [4:11]

Si tiene deudas que solo podrían pagarse con el dinero de la indemnización, entonces no podemos perdonar al que le causó la muerte accidentalmente. El pago de las deudas tiene prioridad sobre el reparto de los bienes. Porque aunque los herederos lo perdonaran, el juez no debe admitirlo.

Muchos hacen caso omiso a este problema. Decimos esto porque los herederos del fallecido son los que tienen derecho al dinero de la indemnización; sin embargo, esto se cumple solo después de que sus deudas se hayan pagado, si las tuviera. Cuando Al-láh menciona las leyes de la herencia, dijo:

“Esto luego de cumplir con sus legados y pagar sus deudas”. [4:11]

En resumen: el buen carácter comprende el acto de perdonar a las personas, lo que es una forma de amabilidad, pues esto significa otorgar algo o renunciar a algo, y perdonar a las personas significa renunciar al derecho de uno sobre quien nos causó una ofensa.

3. Una sonrisa agradable: El tercer tipo de buenos modales incluye saludar a las personas con una sonrisa agradable, en lugar de fruncir el ceño.El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “No menosprecien ningún acto de bondad, incluso si es solo recibir a su hermano con una sonrisa agradable en su rostro”.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “No menosprecien ningún acto de bondad, incluso si es solo recibir a su hermano con una sonrisa agradable en su rostro”.

Una sonrisa amable produce felicidad, amor y afecto, en quien lo practica y en quien la recibe. ¡Solo inténtenlo y verán los resultados!

Por el contrario, si fruncen el ceño ante la gente, se mantendrían distantes y no se sentirían cómodos sentados a su lado o hablando con ustedes. Esto es una de las causas de una peligrosa enfermedad actual: la hipertensión arterial.

Un corazón pacífico y una sonrisa agradable son el remedio más saludable y la mejor medida preventiva para esta enfermedad.

Por esta razón, los médicos aconsejan a las personas que padecen este mal que se mantengan alejadas de aquello que las perturbe y las haga enojar, ya que esas cuestiones solo empeoran esta condición. Una sonrisa agradable en realidad tiene un efecto reparador sobre esta afección, pues da lugar a un corazón sosegado.

Estos son los tres asuntos que proporcionan un fundamento para el buen carácter respecto al trato con los demás.

Señales de buen carácter: Una de las señales de los buenos modales de una persona es que su compañía es agradable. A sus amigos y familiares no les resulta difícil tratar con ella, y no complica las cosas. Por el contrario, brinda felicidad a sus corazones tanto como pueda, dentro de los límites de la ley de Al-láh.

Este es un límite que debe respetarse, ya que hay algunas personas que solo se complacen con lo que implica desobediencia. Y eso es algo con lo que no podemos estar de acuerdo. Sin embargo, brindar felicidad a la gente que nos rodea, a los amigos y familiares, dentro de los límites de la legislación islámica, es sin duda un rasgo de buen carácter.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “El mejor de ustedes es el que es mejor para su familia, y yo soy lo mejor para mi familia”.

Lamentablemente, muchas personas tienen buenos modales cuando se relacionan con los demás, pero no se comportan de forma agradable con su familia. ¡Ese es un gran error y una pésima comprensión del Islam! ¿Cómo puede una persona comportarse bien con parientes lejanos mientras tiene malos modales con las personas más cercanas?Alguien podría decir: “No encuentro ningún inconveniente en discutir y enemistarme mutuamente con mis familiares cuando lo merecen”. A esto respondemos: esta actitud no es correcta. Por el contrario, la familia cercana son quienes más merecen el buen trato en la convivencia.Un hombre dijo: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¿Quién es el que más merece mi compañía y amabilidad?”. Él respondió: “Tu madre”. Él dijo: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu madre”. Otra vez preguntó: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu madre”. Una vez más preguntó: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu padre”.

Alguien podría decir: “No encuentro ningún inconveniente en discutir y enemistarme mutuamente con mis familiares cuando lo merecen”. A esto respondemos: esta actitud no es correcta. Por el contrario, la familia cercana son quienes más merecen el buen trato en la convivencia.

Un hombre dijo: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¿Quién es el que más merece mi compañía y amabilidad?”. Él respondió: “Tu madre”. Él dijo: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu madre”. Otra vez preguntó: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu madre”. Una vez más preguntó: “¿Y luego quién?”. Respondió: “Tu padre”.

No obstante, algunas personas son todo lo contrario. Se puede observar a algunas comportándose mal con su madre, mientras tiene buenos modales con su esposa. ¡Dando prioridad a su esposa sobre su propia madre!

En resumen: se considera un rasgo de buen carácter cuando una persona se comporta con buenos modales con su familia, amigos y parientes.

Es importante para nosotros mencionar que los encargados de los campamentos de verano deberían aprovechar la oportunidad de capacitar a los jóvenes para que practiquen los buenos modales, de modo que estos programas incluyan la formación en el conocimiento y el cultivo de los buenos modales. Porque el conocimiento sin buenos modales puede que sea mas perjudicial que beneficioso. Mientras que quien tiene buenos modales, el conocimiento lo ayuda a llegar a sus objetivos espirituales.Al-láh, exaltado sea, ha dicho: "No es concebible que una persona a quien Dios concede el Libro, la sabiduría y la profecía, diga a la gente: "Ríndanme culto a mí, no a Dios"; [una persona así] dirá: "Sean gente de Dios ilustrados en su religión, que [practican y] enseñan el Libro tal como lo han aprendido". [3:79]

Al-láh, exaltado sea, ha dicho: "No es concebible que una persona a quien Dios concede el Libro, la sabiduría y la profecía, diga a la gente: "Ríndanme culto a mí, no a Dios"; [una persona así] dirá: "Sean gente de Dios ilustrados en su religión, que [practican y] enseñan el Libro tal como lo han aprendido". [3:79]

Este es el beneficio del conocimiento: que una persona se convierta en alguien que enseña e instruye a los siervos de Al-láh de acuerdo con Su legislación. Así que esperamos que los organizadores de estos programas conviertan los campamentos en lugares donde perfeccionan los modales.

Anteriormente hemos mencionado que el buen carácter puede ser innato o adquirido, y que el buen carácter innato es más completo.También hemos señalado las pruebas de esta distinción: las palabras del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) a Al-Ashcha ‘Abdul-Qais: “Más bien, Al-láh te ha creado con ellos”.El buen carácter innato es más completo, puesto que es un rasgo siempre presente en una persona, a diferencia del buen carácter adquirido, del que puede carecer en muchas situaciones. Esto se debe a que aquel que adquiere un buen carácter tiene que ponerlo en práctica continuamente, trabajar duro y esforzarse para mantener sus modales en caso de que una desgracia pueda afectarlo.Un hombre se le presentó al Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), y le dijo: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¡Dame un consejo!”. Entonces él le dijo: “No te enojes”. El hombre repitió su solicitud varias veces. Cada vez que él preguntaba, la respuesta era la misma: “No te enojes”.El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo también: “El hombre fuerte no es el que puede superar físicamente a los demás. Más bien, el hombre fuerte es aquel que puede dominarse a sí mismo cuando está enojado”.Entonces el hombre fuerte no es alguien que lucha contra las personas para superarlas físicamente; sino que es aquel que puede controlar su ira.El que se maneja bien y se domina cuando está enojado esa es una persona verdaderamente fuerte. Mantener el control en un momento de furia es una forma sublime de buenos modales.

También hemos señalado las pruebas de esta distinción: las palabras del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) a Al-Ashcha ‘Abdul-Qais: “Más bien, Al-láh te ha creado con ellos”.

El buen carácter innato es más completo, puesto que es un rasgo siempre presente en una persona, a diferencia del buen carácter adquirido, del que puede carecer en muchas situaciones. Esto se debe a que aquel que adquiere un buen carácter tiene que ponerlo en práctica continuamente, trabajar duro y esforzarse para mantener sus modales en caso de que una desgracia pueda afectarlo.

Un hombre se le presentó al Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), y le dijo: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¡Dame un consejo!”. Entonces él le dijo: “No te enojes”. El hombre repitió su solicitud varias veces. Cada vez que él preguntaba, la respuesta era la misma: “No te enojes”.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo también: “El hombre fuerte no es el que puede superar físicamente a los demás. Más bien, el hombre fuerte es aquel que puede dominarse a sí mismo cuando está enojado”.

Entonces el hombre fuerte no es alguien que lucha contra las personas para superarlas físicamente; sino que es aquel que puede controlar su ira.

El que se maneja bien y se domina cuando está enojado esa es una persona verdaderamente fuerte. Mantener el control en un momento de furia es una forma sublime de buenos modales.

Si una persona se enoja, ¡no debe dar rienda suelta a la ira! En lugar de eso, debe buscar refugio en Al-láh del maldito Shaitán. Si está de pie, tiene que sentarse. Si está sentada, que se recueste de lado. Si la ira aún continúa, entonces debe ir y realizar el wudu’ [ablución menor] hasta que su enojo se desvanezca.

En resumen: el buen carácter nato es mejor que el buen carácter que se ha adquirido, ya que es la forma natural en que una persona interactúa, le es fácil ponerlo en práctica en todo momento, mientras que el buen carácter que ha adquirido puede perderse en muchas situaciones.

Cómo adquirir un buen carácter: Es posible que una persona que no haya nacido con buen carácter lo pueda adquirir. Esto lo consigue practicando e intentando cambiar su conducta. Puede convertirse en una persona de excelso carácter y buenos modales mediante los siguientes asuntos:

En primer lugar, una persona puede alcanzar un buen carácter leyendo el Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Debe investigar y hallar los textos que inspiran el buen carácter que desea adquirir. Cada vez que el verdadero creyente se encuentre con un texto que elogia determinadas acciones o comportamientos, deseará practicarlos con disciplina.

En segundo lugar, uno puede adquirir un buen carácter estando en compañía de aquellos que son conocidos por su buen comportamiento. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) hizo alusión a este tema cuando dijo:“El ejemplo de un compañero justo en comparación con un mal compañero es como la diferencia entre un vendedor de perfumes y un herrero. El vendedor de perfumes te dará una fragancia, te venderá algo, o al menos te verás influido por su aroma agradable. El ejemplo de un mal compañero es el de un herrero que te chamuscará la ropa o te incomodará con su olor desagradable”.

“El ejemplo de un compañero justo en comparación con un mal compañero es como la diferencia entre un vendedor de perfumes y un herrero. El vendedor de perfumes te dará una fragancia, te venderá algo, o al menos te verás influido por su aroma agradable. El ejemplo de un mal compañero es el de un herrero que te chamuscará la ropa o te incomodará con su olor desagradable”.

Por lo tanto, los jóvenes deben acompañar a aquellos conocidos por su buena conducta y mantenerse alejados de aquellos que tienen mal carácter y mal comportamiento. De esta manera, la compañía se convierte en una especie de escuela de la que aprenden y obtienen un buen carácter.

En tercer lugar, uno puede lograr un buen carácter al considerar las consecuencias que acarrearía su mal proceder, puesto que tal conducta genera que una persona sea desaprobada, abandonada y mencionada solo de manera negativa. Cuando una persona entienda que los malos modales conducen a estas desgracias, seguramente se abstendrá de ellos.

 El ejemplo sublime del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él)

El Mensajero de Al-láh es nuestro mejor modelo a seguir (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) quien manifestó los mejores modales.

Al-láh, exaltado sea, dijo: “Eres de una naturaleza y moral grandiosas”. [68:4]

Todos los hechos que acontecieron en la vida del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) demuestran la excelencia de su carácter. Tenía un carácter noble cuando trataba con niños. Siempre fue dulce y alegre con ellos.

Una vez, le dijo a un niño pequeño: “¡Oh, Abaa ‘Umair! ¿Qué ha hecho an-Nughair?”. Abu ‘Umair era el apodo de un niño que tenía un pajarito, parecido a un gorrión, llamado Nughair. El pájaro había muerto y, entonces, el niño se puso triste y angustiado por su muerte, por lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) quiso consolarlo le dijo: “¡Oh, Abaa ‘Umair! ¿Qué ha hecho An-Nughair?”.

Una vez, se acercó un beduino y comenzó a orinar en la mezquita. La gente lo reprendió severamente, pero el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) los detuvo. Cuando el beduino terminó de orinar, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) simplemente le pidió que vierta un cubo de agua sobre la orina.Entonces lo llamó y le dijo: “No es apropiado hacer cosas que ensucien o dañen estas mezquitas, porque ellas se emplean para la oración y la recitación del Corán”.Tal como dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).

Entonces lo llamó y le dijo: “No es apropiado hacer cosas que ensucien o dañen estas mezquitas, porque ellas se emplean para la oración y la recitación del Corán”.

Tal como dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).

Esta historia es una clara demostración de sus buenos modales, ya que no castigó a este beduino ni ordenó que lo castigaran. Sino que lo dejó terminar de orinar, y luego le enseñó que no era correcto hacer tal cosa en las mezquitas, pues son lugares reservados para la oración, el recuerdo y la recitación del Corán.

En otra ocasión, un hombre se acercó a él durante Ramadán y le dijo: “¡Oh, Mensajero de Al-láh! ¡Estoy destruido!”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le dijo: “¿Y qué es lo que te ha causado la destrucción?”. El hombre dijo: “Tuve relaciones sexuales con mi esposa en Ramadán mientras ayunaba”. Pero el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) no lo reprendió ni lo castigó. Simplemente le preguntó: “¿Puedes permitirte liberar a un esclavo?”. El hombre respondió: “No”. Así que le preguntó: “Entonces, ¿puedes ayunar dos meses consecutivos?”. Él respondió: “No”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) preguntó: “Entonces, ¿tienes suficiente comida para alimentar a sesenta pobres?”. Él respondió: “No”. Entonces el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) se sentó y trajeron una gran canasta con dátiles. Le dio la canasta y dijo: “Ofrece esto en caridad”. Entonces el hombre le dijo: “¿A las personas más indigentes antes que a mí y mi familia? ¡No hay nadie en toda la ciudad (de Medina) que lo necesite más que nosotros!”. Por lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) se echó a reír, tanto que se le veían sus dientes frontales, y le dijo: “Ve y alimenta a tu familia con eso”.

El buen carácter del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) en esta historia se ve en que no reprendió a este hombre, ni lo maltrató; sino todo lo contrario, fue amable y sabio.Sabía que este hombre había venido arrepentido, estaba temeroso y lamentaba lo que había hecho. Entonces el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) determinó que este hombre no debería ser reprendido; sino que solo se le debería aclarar la sentencia correspondiente, y debería ser tratado con amabilidad.

Sabía que este hombre había venido arrepentido, estaba temeroso y lamentaba lo que había hecho. Entonces el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) determinó que este hombre no debería ser reprendido; sino que solo se le debería aclarar la sentencia correspondiente, y debería ser tratado con amabilidad.

Los modales de los no musulmanes: Algunas personas comentan que “los occidentales tienen mejores modales que nosotros, en sus relaciones cotidianas y en sus negocios, especialmente cuando se ven engaños, mentiras e incluso juramentos falsos entre nosotros los musulmanes”. ¿A qué se debe esto? ¿Acaso su sociedad técnicamente avanzada ha tenido una influencia positiva sobre su carácter?

Respuesta: El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:“Si a las personas se les concediera todo lo que demandaran, algunas demandarían la sangre y la propiedad de otras. Sin embargo, la carga de la prueba recae en el reclamante”.Con respecto a lo que muchos suelen afirmar, acerca de que las personas en Occidente tienen buenos modales para con los demás, esto no es completamente cierto. Los malos modales que manifiestan algunos de ellos son conocidos por cualquiera que se acerque y los observe, de manera justa e imparcial, no en base a la reverencia y la admiración. Como dijo el poeta:

“Si a las personas se les concediera todo lo que demandaran, algunas demandarían la sangre y la propiedad de otras. Sin embargo, la carga de la prueba recae en el reclamante”.

Con respecto a lo que muchos suelen afirmar, acerca de que las personas en Occidente tienen buenos modales para con los demás, esto no es completamente cierto. Los malos modales que manifiestan algunos de ellos son conocidos por cualquiera que se acerque y los observe, de manera justa e imparcial, no en base a la reverencia y la admiración. Como dijo el poeta:

“La mirada de aprobación es demasiado débil para notar un solo defecto, así como la mirada de desprecio expone los errores (ocultos).

Muchos jóvenes que viajaron a Occidente me han narrado relatos sobre los peores modales que han observado. En cuanto al buen manejo de sus negocios no lo logran solamente porque sean personas de buenos modales; sino que también es porque son personas mucho mas materialistas.Cada vez que un individuo brinda un buen trato durante una transacción comercial, obtiene la simpatía de su cliente y así más probabilidades de hacer negocios y promocionar sus productos.Pero no lo hacen porque tengan buenos modales con los que quieran complacer a Al-láh, sino porque son materialistas y entienden que la mayor publicidad que produce un crecimiento de su riqueza consiste en atender agradablemente a su cliente.Se debe tener precaución con personas con esta mentalidad por que Al-láh, Poderoso y Majestuoso los ha descrito:"Quienes se negaron a seguir la verdad, sean Gente del Libro o idólatras, serán castigados eternamente en el fuego del Infierno. Ellos son lo peor entre todos los seres creados". [98:6]No creo que haya alguien más veraz que Al-láh al describir a los incrédulos: los que rechazan el mensaje son lo peor entre todos los seres creados. ¿Cómo podrían esperarse cosas puramente buenas y desinteresadas de personas así? No creo que tal cosa pueda suceder alguna vez.La honestidad, la claridad y los buenos tratos generalmente se encuentran en sus acciones porque tienen motivos ocultos: obtener beneficios mundanos y generar dinero.Quienes hayan presenciado la opresión, la injusticia y la altivez con que llevan a cabo muchos de sus tratos testificarán la realidad de lo que Al-láh, exaltado sea, ha dicho:“Ellos son lo peor entre todos los seres creados”. [98:6]

Cada vez que un individuo brinda un buen trato durante una transacción comercial, obtiene la simpatía de su cliente y así más probabilidades de hacer negocios y promocionar sus productos.

Pero no lo hacen porque tengan buenos modales con los que quieran complacer a Al-láh, sino porque son materialistas y entienden que la mayor publicidad que produce un crecimiento de su riqueza consiste en atender agradablemente a su cliente.

Se debe tener precaución con personas con esta mentalidad por que Al-láh, Poderoso y Majestuoso los ha descrito:

"Quienes se negaron a seguir la verdad, sean Gente del Libro o idólatras, serán castigados eternamente en el fuego del Infierno. Ellos son lo peor entre todos los seres creados". [98:6]

No creo que haya alguien más veraz que Al-láh al describir a los incrédulos: los que rechazan el mensaje son lo peor entre todos los seres creados. ¿Cómo podrían esperarse cosas puramente buenas y desinteresadas de personas así? No creo que tal cosa pueda suceder alguna vez.

La honestidad, la claridad y los buenos tratos generalmente se encuentran en sus acciones porque tienen motivos ocultos: obtener beneficios mundanos y generar dinero.

Quienes hayan presenciado la opresión, la injusticia y la altivez con que llevan a cabo muchos de sus tratos testificarán la realidad de lo que Al-láh, exaltado sea, ha dicho:

“Ellos son lo peor entre todos los seres creados”. [98:6]

El engaño, las mentiras y la traición que se encuentran en muchas de las relaciones de los musulmanes son muestras del poco islam en el comportamiento de esos musulmanes.

No significa que las acciones incorrectas de algunos de los musulmanes y sus contradicciones con la legislación islámica en asuntos como estos indiquen alguna deficiencia en la ley. La legislación islámica es completa y perfecta,y los que la transgreden se perjudican a sí mismos en primer lugar, pero también luego a la reputación de la religión islámica. También perjudican la reputación de sus hermanos musulmanes, e incluso de los no musulmanes con los que realizan actividades comerciales.En realidad, esas personas solo hablan mal de si mismas, ya que una persona dotada de entendimiento no consideraría los malos comportamientos de algunas personas como un reflejo de la deficiencia de las leyes que deberían seguir en su religión.

y los que la transgreden se perjudican a sí mismos en primer lugar, pero también luego a la reputación de la religión islámica. También perjudican la reputación de sus hermanos musulmanes, e incluso de los no musulmanes con los que realizan actividades comerciales.

En realidad, esas personas solo hablan mal de si mismas, ya que una persona dotada de entendimiento no consideraría los malos comportamientos de algunas personas como un reflejo de la deficiencia de las leyes que deberían seguir en su religión.

Basados en esto, confío en que todos los musulmanes se opongan a este tipo de actitudes que no promueve el Islam, como la mentira, la traición, el engaño y la trampa.

¿Qué conducta es superior, los buenos modales o la obediencia religiosa?: ¿Qué es preferible, una persona con buenos modales cuya práctica de la religión es deficiente o un hombre muy religioso con malos modales? Y ¿cómo se relaciona esto con la respuesta que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le brindó a Umm Salamah: “Quien posee buenos modales obtiene lo mejor en esta vida y en el Más Allá”.

Respuesta: no hay duda de que la observancia completa de la religión incluye la perfección del carácter, tal como se ha informado de manera auténtica de parte del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él):“Los creyentes de fe mas completa, son los que tienen los mejores modales”.Por lo tanto, cualquiera que tenga defectos en su carácter también los tendrá cuando deba poner en práctica la religión, ya que la integridad de la religión de una persona se conoce por la integridad de sus modales. Como hemos mencionado, los buenos modales se manifiestan en las interacciones que una persona tenga con su Creador, así como se evidencia en la forma en que uno se relaciona también con los seres creados. Esto demuestra que, para que una persona pueda cumplir su observancia religiosa, es imprescindible la perfección de su carácter.Una persona con modales perfectos ejerce influencia sobre los demás; los atrae al Islam y a su práctica correcta, más que una persona aparentemente religiosa pero con malos modales.El estado de una persona firme en sus actos de adoración evoluciona cuando mejora su carácter y modales.No me resulta posible demostrar si un adorador devoto con malos modales es mejor que una persona con excelentes modales, pero imperfecto en su práctica del Islam.Le pedimos a Al-láah que nos haga parte de aquellos que se apegan con empeño a Su Libro y a la Sunnah de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) en público y en privado, y que Él reciba nuestras almas en ese estado.Que nos proteja en esta vida y la próximay no permita que nuestros corazones se extravíen luego de habernos guiado. Que nos conceda de Su Misericordia, ya que Él es el Generoso.

“Los creyentes de fe mas completa, son los que tienen los mejores modales”.

Por lo tanto, cualquiera que tenga defectos en su carácter también los tendrá cuando deba poner en práctica la religión, ya que la integridad de la religión de una persona se conoce por la integridad de sus modales. Como hemos mencionado, los buenos modales se manifiestan en las interacciones que una persona tenga con su Creador, así como se evidencia en la forma en que uno se relaciona también con los seres creados. Esto demuestra que, para que una persona pueda cumplir su observancia religiosa, es imprescindible la perfección de su carácter.

Una persona con modales perfectos ejerce influencia sobre los demás; los atrae al Islam y a su práctica correcta, más que una persona aparentemente religiosa pero con malos modales.

El estado de una persona firme en sus actos de adoración evoluciona cuando mejora su carácter y modales.

No me resulta posible demostrar si un adorador devoto con malos modales es mejor que una persona con excelentes modales, pero imperfecto en su práctica del Islam.

Le pedimos a Al-láah que nos haga parte de aquellos que se apegan con empeño a Su Libro y a la Sunnah de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) en público y en privado, y que Él reciba nuestras almas en ese estado.

Que nos proteja en esta vida y la próxima

y no permita que nuestros corazones se extravíen luego de habernos guiado. Que nos conceda de Su Misericordia, ya que Él es el Generoso.

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