La cooperación entre los predicadores y su efecto en la sociedad

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 La cooperación entre los predicadores y su efecto en la sociedad

En el nombre de Al-láh, el más Compasivo, el más Misericordioso

 Introducción

Todas las alabanzas son para Al-láh, lo adoramos, buscamos Su ayuda y Su perdón, y nos arrepentimos ante Él.Nos refugiamos en Él del mal que hay en nuestro ego y del mal de nuestras acciones.A quien Al-láh guía nadie le podrá desviar, y a quien Al-láh desvíe nadie le podrá guiar.Atestiguo que no existe nadie que merezca adoración excepto Al-láh, Quien no tiene asociados,y atestiguo que Muhámmad es Su siervo y mensajero,Al-láh lo envió con la guía y la religión de la verdad. Él entregó el mensaje, cumplió con su misión, aconsejó a la comunidad, y se esforzó debidamente por la causa de Al-láh.Que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, su familia, sus compañeros y aquellos que lo sigan con buena conducta hasta el Día del Juicio.Continuando, queridos hermanos: En esta noche de martes, dos del mes Rabía az zani de 1410 d. H., es un placer para mí venir a este lugar, el salón de la facultad de Asul ad din en la Universidad Islámica Imam Muhámmad Ibn Saud en Riad.Le pido a Al-láh Todopoderoso que bendiga esta reunión y la haga beneficiosa.Queridos hermanos, el tema de esta conferencia es “la cooperación entre los predicadores y su efecto en la sociedad”. La Dawah tiene, sin duda alguna, un gran estatus en la legislación islámica.Al-láh, Exaltado y Glorificado, menciona en Su Libro que Él le ordenó a Su Profeta Muhámmad (lque la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) que transmitiera a la comunidad en forma de orden.Dijo: “Di: “Éste es mi sendero, tanto yo como quienes me siguen invitamos a adorar a Dios con conocimiento”“. [Corán 12:108]Al Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) se le ordena recitar el Corán completo y transmitir la palabra de Al-láh a los siervos de Al-láh. Sin embargo, si algo tiene un significado especial, Al-láh Todopoderoso le da la orden personal a Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) de que lo transmita y explique a la comunidad.Hay ejemplos relevantes en el Libro de Al-láh similares a la aleya (versículo) mencionada anteriormente, como lo que dice Al-láh:“Diles a los creyentes que recaten sus miradas”, y: “Diles a las creyentes que recaten sus miradas”. [Corán 24:30-31]y como también dice Al-láh: “Diles: “No les digo que poseo los tesoros de Dios ni que conozco lo oculto”“. [Corán 6:50]Hay muchas aleyas al respecto,

pero es importante saber que, si Al-láh comenzó una orden a Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) con “di”, entonces ello requiere que prestemos atención especial al contenido de dicha orden.

Al-láh Todopoderoso le dijo a Su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él):“Di: “Éste es Mi sendero...”. [Corán 12:108]Lo que aquí se menciona se infiere del resto de la aleya:“Tanto yo como quienes me siguen invitamos a adorar a Dios con conocimiento” [Corán 12:108].El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), al igual que todos sus compañeros profetas y mensajeros, asumieron este estatus elevado, el estatus de invitar hacia Al-láh.Pero su Dawah implicó una comprensión del contenido de lo que le predicaban a la gente, el estado de su público objetivo, y el enfoque que adoptaron. Es imprescindible poseer estos tres tipos de conocimiento:

1. Conocer el contenido de la Dawah.

2. Conocer el estado de su público objetivo.

3. Conocer el enfoque que se usa en la Dawah.

Una vez se logran estos tres elementos, sus esfuerzos en convocar a la gente al camino de Al-láh serán consistentes con los de Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Por el contrario, si hay una insuficiencia con respecto a cualquiera de ellos, sus esfuerzos serán inadecuados en proporción al grado de dicha insuficiencia.

Al-láh Todopoderoso afirma en esta aleya:

“invitamos a adorar a Dios con conocimiento” [Corán, 12:108]

A quien siga al Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) no le resulta suficiente observar los actos personales de adoración, como la oración, el zakat, el ayuno, la peregrinación, la obediencia a los padres y mantener los lazos familiares. Sino que, además, debe invitar a la gente al camino de Al-láh, Exaltado y Glorificado, con sus actos y sus palabras.

También debe llamar hacia el camino de Al-láh teniendo idea del estado de su público objetivo,porque el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le dijo a Muad cuando lo envió a Yemen: “Encontrarás personas de la Gente del Libro...”,y le informó sobre el estado de ellos, de modo que estuviera preparado para encontrarse con ellos y tratarlos de acuerdo a sus respectivas creencias.

No hay duda de que cualquier persona racional conoce la diferencia entre invitar a una persona que ignora algo a una persona terca y arrogante.

Por esta razón, Al-láh Todopoderoso dice: “Debatan con la Gente del Libro con buenas maneras, excepto con aquellos que cometen injusticias”. [Corán, 29: 46]

Por lo tanto, no discutimos de la mejor manera con quienes cometen injusticias, sino que lo hacemos de una forma que sea apropiada con su estado de comportamiento y sus injusticias.

El predicador que invita hacia Al-láh debe ser muy consciente del enfoque que debe utilizar al predicarle a la gente. Este es un asunto esencial para quienes llaman a la religión de Al-láh: saber cómo predicar.

¿Deben predicar utilizando la violencia, la dureza, ofendiendo las creencias de la gente e insultando su ideología?

¿O deben predicar con gentileza, amabilidad y refinamiento, sin condenar la ideología y el comportamiento de la gente?

Al-láh Todopoderoso les dice a todos Sus siervos:

“Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento”. [Corán, 6:108]

Todos sabemos que descreer de los ídolos que adoran los politeístas es algo necesario, porque dichos ídolos son falsos,

como dice Al-láh Todopoderoso: “Dios es la Verdad, y aquello que [los idólatras] invocan en vez de Él es falso”. [Corán, 22:62]

Rechazar la falsedad y exponerla ante la gente es una necesitad absoluta, pero si ello causa un daño mayor, siendo posible evitarlo sin causar tal daño,

entonces dice Al-láh: “Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento” [Corán, 6:108]

Es sabido que, cuando ellos insultan a Al-láh, lo hacen en enemistad sin conocimiento, pues sabemos que Al-láh, Exaltado y Glorificado, está lejos de tener cualquier falla. Por el contrario, cuando descalificamos sus deidades falsas, lo hacemos con razón.

Sin embargo, Al-láh, Exaltado y Glorificado, nos prohibió hacerlo para que ellos no caigan en esta falsedad hostil, ya que no trae ningún bien.

En consecuencia, si un predicador ve que una persona cree en una religión falsa, siendo que dicha persona la percibe como la verdad, entonces seguir el enfoque de invitar hacia la verdad, enfoque al que Al-láh guio a Su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), implica que el predicador no condena la ideología o creencia de esa persona,

ya que ello la alejaría o incluso la incitaría a ofender la verdad, al sentir ofendida la falsedad que cree es la verdad.

En lugar de eso, el enfoque apropiado es aclarar la verdad y explicársela, puesto que muchas personas (en particular los imitadores ciegos) pueden perder de vista la verdad debido a la influencia del entorno y la imitación.

Por lo tanto, digo: La verdad debe ser aclarada y explicada, y así es mas probable que sea aceptada por aquellos de naturaleza sana, puesto que esta es la esencia de la religión de Al-láh. Esta verdad debe tener un impacto en quien la recibe.

No estoy diciendo que tendrá un impacto inmediato, ya que esto puede ser difícil. Sin embargo, podría tener un impacto después de un tiempo, ya que dicho destinatario podría reconsiderarla una y otra vez hasta finalmente ver la verdad.

Lo importante aquí es que el predicador debe estar armado con una claridad sobre su enfoque hacia las personas a las que se dirige, ya que ello es el factor clave que impulsa sus esfuerzos de Dawah [invitar al camino de Al-láh], ya sea hacia la aceptación o hacia el rechazo.

Todos sabemos cómo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) invitó hacia Al-láh de las mejores maneras.Un ejemplo conocido es la historia del beduino que llegó y orinó dentro de la mezquita. La gente lo reprimió y condenó su acción, pero el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) les dijo: “Déjenlo y no lo interrumpan”. Les prohibió que lo interrumpieran mientras orinaba. Después de que el beduino terminó, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) ordenó limpiar la impureza echándole encima un balde de agua. Luego llamó al beduino y le dijo: “Las mezquitas no son para orinar, sino que son para recordar a Al-láh, Exaltado y Glorificado, rezar y recitar el Corán”.O tal como dijo, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.Reflexiona sobre esta forma de llamar hacia la verdad.¿Cuál crees que fue la reacción de este beduino, al que el Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) invitó a venerar las mezquitas con un enfoque tan gentil e indulgente?Es apenas natural asumir que este beduino aceptaría la invitación con facilidad. Él sintió la diferencia entre el regaño de los compañeros y la enseñanza gentil y reconfortante dada por el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).El predicador también debe ser el primero en practicar lo que predica puesto que, si está predicando la verdad, entonces sería incongruente que fuera en contra de dicha verdad.Pero si está predicando la falsedad y el mal, eso es aún peor. Si su comportamiento contradice lo que predica, entonces sin duda ello afecta la credibilidad de su mensaje, porque la gente ve a los predicadores de forma distinta a como ve a la demás gente. Cuando ven a un predicador invitándolos a algo que no predica, de inmediato dudan de la veracidad de aquello que predica.El receptor de su Dawah dirá: “si es verdad, ¿por qué no lo practica?”.Entonces, la gente pierde confianza en él, sin mencionar el gran pecado en el que incurre por predicar sin practicar lo que predica. Al-láh Todopoderoso denuncia lo que hicieron los Hijos de Israel:“¿Acaso le ordenan a la gente que haga el bien y se olvidan de hacerlo ustedes mismos, siendo que leen el Libro [la Tora]? ¿Acaso no razonan [bien]?” [Corán, 2:44]

Por lo tanto, no es razonable que una persona le ordene a otra hacer el bien y no lo haga ella misma, ya que si lo que predica es realmente bueno, entonces debería ser el primero en predicarlo y el primero en actuar en concordancia, para así llamar hacia Al-láh tanto en palabras como en obras.

Una de las obligaciones que tiene el predicador es conocer aquello hacia lo que invita, de modo que no habla sino aquello que sabe que es la verdad, o de aquello que predominantemente supone que es la verdad, si el tema en cuestión está abierto a opinar.

En cuanto a ignorar aquello a lo que invita a la gente, eso produce más daño que beneficio, además de ser un pecado grave.Al-láh, Exaltado y Glorificado, dice: “No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón”. [Corán 17:36]No prediques algo de lo que no tienes conocimiento porque rendirás cuentas de ello.Al-láh, Exaltado y Glorificado, dice también: “Diles: “Lo que realmente ha prohibido mi Señor son las obscenidades, tanto en público como en privado, la maldad, la opresión sin causa, que Le asocien en la adoración y que afirmen acerca de Él lo que ignoran”“. [Coránو 7:33]

Escuchamos que algunos predicadores predican algo en lo que están equivocados. Sabemos (o asumimos) también que no predican eso con base en un conocimiento y una elección consciente, sino con base en la ignorancia. Esto conlleva a dos perjuicios graves:

El primero es la aceptación de la falsedad promovida por ese predicador que no tiene conocimiento.

El segundo es el rechazo de la verdad basada en el conocimiento, tal como vemos o escuchamos de algunas personas que prohíben cosas sin tener evidencia de que Al-láh las haya prohibido, o que ordenan cosas sin tener evidencia de que Al-láh las haya ordenado.Por lo tanto, si las personas que tienen una buena opinión de este predicador lo escuchan predicar lo anterior, rechazan la verdad que otros predican, y aceptan su falsedad.Para mencionar uno de muchos ejemplos, escuchamos que algunas personas dicen que utilizar dispositivos de grabación está prohibido porque ellos no existían durante la época del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).¿Acaso esa es una prueba basada en una inferencia válida?La respuesta es negativa, simplemente porque ese no es un tema relacionado con la adoración, por lo que no se puede justificar su rechazo sobre la base de que no es mencionado en la Legislación islámica. Por el contrario, es un asunto que pertenece a la categoría de los medios que están permitidos en principio,ya que la permisibilidad es el principio que gobierna cualquier asunto que no sea un acto de adoración.

En principio, todas las cosas son permitidas,

pero los actos de culto son prohibidos excepto con el permiso del Legislador [1].

Con excepción de los actos de adoración, la regla es la permisibilidad. Además, este asunto que calificamos como permisible puede ser un medio para poder cumplir con algo obligatorio, por lo que es necesario. También puede ser un medio para un asunto nocivo, haciéndolo desaconsejable.Los dispositivos de grabación, por ejemplo, son definitivamente beneficiosos si son utilizados para grabar lo que es bueno. En la época del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), ellos solían grabar el Corán poniéndolo por escrito, lo que es un medio. Ahora, sin embargo, grabamos en escritura y en audio, que también es un medio con el que Al-láh nos bendijo (estoy seguro de ello, pues ¿cuánto conocimiento ha sido almacenado en forma de audio,y cuánto beneficio ha traído a quienes lo han escuchado?Entonces, ¿cómo puede un predicador pararse frente a la gente y decirle que esto es algo malo y una innovación religiosa, porque no existía durante la época del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él)?Si siguiéramos ese camino, tendríamos que rechazar todas las cosas que generan beneficios visibles para los musulmanes. Existen muchos ejemplos similares, pero prefiero no detenerme en esto.

Sin embargo, lo que quiero enfatizar es que el predicador debe tener conocimiento de la religión de Al-láh, Exaltado y Glorificado, a fin de evitar invitar a algo malo sin saberlo, o advertir contra algo bueno sin saberlo.

Es mejor no invitar a algo hoy y esperar a mañana hasta haber reflexionado sobre la evidencia textual relevante, y no apresurarse y hablar sobre aquello que se desconoce.

Estos son requisitos generales para cualquier predicador: que conozca el contenido de su ]awah, el estado de su público objetivo, y de los enfoques que utiliza para invitarlos.

Además, un predicador debe ser paciente ante cualquier acoso verbal o físico,porque quien invita al bien necesariamente tendrá enemigos que detesten aquello que él predica,así como dijo Al-láh Todopoderoso: “Dispuse que todos los profetas tuvieran enemigos de entre los pecadores. Pero tu Señor es suficiente como guía y protector”. [Coránو 25:31]Todo profeta tiene enemigos entre los malhechores debido a su misión profética, no debido a su persona.Por esta razón, antes de que al Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le fuera asignada su misión, era conocido en la tribu de Quraich por su veracidad y confiabilidad.Pero en cuanto le fue encargada la misión profética, lo tildaron de mentiroso, hechicero, poeta, brujo, loco y muchas descripciones ofensivas más.Al-láh, Exaltado y Glorificado, dijo: “Dispuse que todos los profetas tuvieran enemigos de entre los pecadores”. [Corán 25:31]¿Por qué? ¿Es por su personalidad o por su misión profética? Es por lo segundo. Cualquiera que siga la metodología del Profeta tendrá enemigos entre los pecadores, que decididamente se esforzarán en acosarlo por todos los medios posibles, tanto de palabra como de acción.Pero el predicador debe practicar la paciencia, esperar la recompensa de Al-láh, y confiar en que Al-láh, Exaltado y Glorificado, le concederá la victoria y un buen final.Por otro lado, la intención del predicador no debe ser invitar hacia sus intereses personales, sino invitar hacia Al-láh. En otras palabras, no debería importarle obtener una victoria ni que su ]awah sea aceptada durante su vida ni después de su muerte. Lo que importa es que la verdad que predica resuene entre la gente, ya sea durante su vida o después de su muerte.Es cierto que el individuo se siente complacido y vigorizado cuando la gente acepta la verdad que predica durante su vida, pero si Al-láh, Exaltado y Glorificado, lo somete a la prueba del rechazo directo o rápido de su Dawah para poner a prueba su paciencia, debe mantenerse paciente y esperar la recompensa de Al-láh. Mientras sepa que está del lado de la verdad, debe mantenerse firme a fin de asegurarse un buen final.Lo opuesto son aquellos predicadores que, si son atacados física o verbalmente, desisten de sus esfuerzos o dudan de sus creencias.Al-láh Todopoderoso le dijo a Su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él):“Si tienes alguna duda sobre lo que te ha sido revelado, pregúntales a quienes leían la revelación que te precedió. Te ha llegado la Verdad de tu Señor, no seas de los indecisos” [Corán 10:94]El predicador, si no encuentra la aceptación inmediata de sus esfuerzos, podría contenerse o dudar sobre si está del lado de la verdad,pero Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha aclarado la verdad y la ha hecho distinguible. Si sabes que estás defendiendo la verdad, mantente firme aún si escuchas o ves algo que te desagrada, porque el mejor de los resultados es para los rectos.Una de las etiquetas que los predicadores deben cumplir es cooperar unos con otros. No deberían preocuparse por competir entre ellos para asegurarse la aceptación de las personas y ganar preferencia sobre los otros. Más bien, se deben preocupar de que su mensaje sea aceptado, independientemente de quién inició su transmisión. En tanto su interés sea que la Palabra de Al-láh tenga el máxima alcance, no importa si esta fue transmitida por él o por alguien más.Es cierto que a toda persona le gusta ser quien sirve a la bondad, pero no debe odiar a los demás que la sirven. En lugar de ello, debe amar que la Palabra de Al-láh sea lo principal, ya sea transmitida por sus manos o por otras. Si esta es la base de su enfoque, ayudará a otros a invitar hacia Al-láh sin importar quién reciba primero la aceptación de la gente.Es imprescindible que los predicadores unan fuerzas, ayuden, cooperen, se consulten unos a otros, y defiendan a Al-láh en grupo:“Diles [¡oh, Muhámmad!]: “Los exhorto a que hagan una cosa [para que se les evidencie la verdad]: Pónganse ante Dios en grupo o individualmente, y reflexionen”. [Corán 34:46]

Y dado que vemos a las personas que invitan al mal unidas entre sí para maquinar, ¿por qué los que invitan hacia Al-láh no han de hacer lo mismo para guiarse mutuamente y ayudarse en las deficiencias que tengan en relación al conocimiento o al enfoque que utilizan?

Si consideramos los textos del Corán y la Sunna, encontraremos que Al-láh Todopoderoso describe a los creyentes con unidad y cooperación.Al-láh Todopoderoso dice: “Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el zakat y obedecen a Dios y a Su Mensajero. De ellos Dios tendrá misericordia. Dios es Poderoso, Sabio”. [Corán 9:71]También dijo: “Que siempre haya entre ustedes un grupo que invite al bien, ordenando lo bueno y prohibiendo lo malo. Ésos serán los bienaventurados. No sean como aquellos que después de haber recibido las pruebas claras, discreparon y se dividieron en sectas. Ésos tendrán un castigo severo”. [Corán 3:104-105]Satanás introduce en el corazón del predicador cierta aversión hacia su compañero predicador si este último tiene éxito en su Dawah. El primero no desea ser tan exitoso como el segundo, sino que no le gusta que este último tenga más éxito que él y disfrute de la aceptación de la gente.Por esta razón en particular, el Shaij al-Islam (que Al-láh lo tenga en Su misericordia) explicó la envidia como: “odiar que otros reciban las bendiciones de Al-láh”.Aunque muchos estudiosos definen la envidia como desear que los demás pierdan las bendiciones que Al-láh les da, decimos que la envidia es sentir desagrado cuando otros reciben bendiciones de Al-láh, sin importar si se desea que ellos pierdan dichas bendiciones o no.Por lo tanto, debes ayudar a tu compañero predicador en sus esfuerzos, incluso si él avanza por delante de ti y tiene éxito, para que la Palabra de Al-láh sea lo más importante.Hermanos, deben saber que los defensores del mal aman ver a los defensores del bien desunidos, porque saben que su unidad y la cooperación los llevan al éxito, mientras que su división conlleva a su fracaso.Al-láh Todopoderoso dice: “Obedezcan a Dios y a Su Mensajero y no discrepen, porque se debilitarían y serían derrotados. Sean pacientes, porque Dios está con los pacientes”. [Corán 8:46]No hay duda de que todos nosotros somos propensos al error, razón por la cual debemos cooperar unos con otros para rectificar los errores que veamos que uno de nosotros comete, contactándolo y aclarándole su error. También debemos pensar que es un error, aún cuando no lo sea, pues solo lo sabremos si damos este paso.Pero explotar su error para calumniarlo y alejar a la gente de él, no es una característica de los creyentes, y mucho menos de las personas que invitan hacia Al-láh, Exaltado y Glorificado.En años recientes, los jóvenes (alabado sea Al-láh) han comenzado a tomar el camino correcto de invitar hacia Al-láh, Exaltado y Glorificado, pero algunos de ellos cometen el error de seguir en solitario el camino de llamar hacia Al-láh sin prestar atención a la opinión de los demás. Son engreídos con el conocimiento y el pensamiento que tienen.A pesar de sus graves carencias en conocimiento y de sus pensamientos desviados, desprecian a los demás y se niegan a someterse a la verdad que otros predican, incluso y si les citan a eruditos musulmanes reconocidos, confiables y aceptados, solo contestan: “¿Y quién es ese? ¿No es un ser humano como yo?”Ten en cuenta que si un predicador afirma que su opinión es la que lo hace ser quien es, eso solo refleja su falta de claridad y conocimiento. Por ejemplo, puede ignorar otras pruebas textuales relevantes y seguir solo un texto en específico, en particular si dicho texto indica una decisión poco común. No le importa ni escucha cuando se le aconseja reflexionar sobre el asunto en cuestión, considerar todas las pruebas y estudiar las diferencias entre los eruditos.Así mismo trata a sus compañeros predicadores, de tal manera que, si alguien tiene una opinión contraria a la suya, afirma que dicha persona está llamando a la falsedad y que es él quien llama a la verdad, como si estuviera recibiendo revelación divina.Obviamente, este es un enfoque inapropiado, porque es inadmisible que un individuo crea tener la razón mientras todos los demás están equivocados acerca de temas abiertos a interpretación. Creer eso es similar a asumir que se tiene el estatus de profeta, el de mensajero, e infalibilidad. Si los demás pueden equivocarse, tú también.Los demás pueden afirmar que tienen razón como lo haces tú, y es posible que sean ellos los que están en lo correcto y que tú estés equivocado.Por lo tanto, algunos jóvenes se han afiliado a un grupo específico o siguen a un erudito específico al que apoyan sin importar que esté en lo correcto o no.En realidad, esto muestra división y debilita la resolución de la nación musulmana, sin mencionar que expone a la juventud religiosamente comprometida al ridículo de las personas malvadas.Entonces, debemos ser el tipo de nación que describe Al-láh:Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los profetas], que es una única comunidad”. [Corán 23:52]Nuestro mundo debe estar unido. No quiero decir con esto que todos debemos tener una única opinión, en el sentido de que dejemos de diferir sobre asuntos legítimamente debatibles, lo que sería imposible.En lugar de eso, lo que quiero decir es que, si diferimos sobre temas legítimamente debatibles, ello no debe conducirnos a la discordia. Más bien, debemos estar unidos en el corazón con la lealtad y el amor establecidos entre nosotros, incluso si no estamos de acuerdo en temas debatibles.Déjame darte un ejemplo cuya importancia es considerada menor si lo comparamos con asuntos importantes en el Islam. Es el tema de permanecer brevemente sentado durante la oración antes de ponerse de pie para iniciar el segundo o el cuarto rak’a [ciclo de la oración].Algunos eruditos sostienen que esto es Sunna (la práctica del Profeta), otros afirman que no es Sunna, y otros eruditos ofrecen una norma más detallada. La diferencia de opinión sobre este tema es bien conocida.Si, por ejemplo, un colega predicador sostiene la opinión de que sentarse es Sunna, pero yo creo que no lo es, ¿este desacuerdo justifica que discutamos, nos difamemos o nos calumniemos uno al otro?¡No, por Al-láh! Los compañeros (que Al-láh esté complacido con ellos) diferían en relación a un asunto mucho más serio y crítico que este y, sin embargo, no se enemistaban y sentían aversión por el otro.Así que, ¿por qué vamos a enemistarnos entre nosotros por asuntos relativamente menores en la religión?Seamos conscientes de que, cuando Gabriel fue con el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) después de que regresara de la Batalla de la Trinchera para ordenarle que combatiera a la tribu de Bani Quraidha porque habían quebrantado su alianza, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) les ordenó a sus compañeros que se unieran a él en dicha batalla, diciéndoles:“Nadie debe ofrecer la oración del ‘Aser excepto en Bani Quraidha”.Así que todos salieron de Medina, pero llegó el tiempo de la oración del ‘Aser mientras aún estaban en camino. Algunos de ellos dijeron: “No rezaremos hasta que lleguemos a [la tierra de] Bani Quraidha”, de modo que retrasaron la oración hasta más allá de su tiempo designado. Otros dijeron: “Rezaremos el ‘Aser en su tiempo designado, aunque no hayamos llegado aún a Bani Quraidha”.La noticia de esta diferencia llegó al Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), pero él no regañó a ninguno de los dos grupos, y ellos mismos no tuvieron resentimientos ni animosidad entre ellos, aunque dicho desacuerdo era mucho más significativo que el de permanecer sentado antes de levantarse para hacer el segundo o cuarto rak’a,ya que se trató de un desacuerdo sobre orar a tiempo o retrasar la oración más allá de su tiempo.Entonces, lo que espero que hagan mis compañeros predicadores es evitar centralizar estos temas legítimamente debatibles hasta el punto de convertirlos en causa de desunión, partidismo, y de acusarse mutuamente de equivocación, porque esto debilita su posición ante sus enemigos.Ustedes saben bien que hay enemigos que acechan a quienes predican la bondad, pero son aquellos que siguen el camino de Al-láh los que cosecharán los frutos agradables al final, y serán triunfadores en esta vida y en el Más Allá,como dice Al-láh Todopoderoso: “Les daré Mi socorro a Mis Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también en el Día del Juicio” [Corán 40:51]

Le pido a Al-láh, Exaltado y Glorificado, que me haga y les haga de aquellos que apoyan Su religión y que invitan a ella con conocimiento y sabiduría, y que nos confiera Su misericordia, pues Él es el otorgador de recompensas. Le pido a Al-láh Todopoderoso que recompense a nuestros hermanos que hicieron posible esta reunión y que los convierta en predicadores de la bondad.

 Preguntas

Pregunta 1:Uno de los asuntos que causan desacuerdo entre los predicadores es el medio que utilizan para invitar hacia Al-láh. Algunos creen que solo los medios utilizados por el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) deben ser utilizados, por lo que critican a quienes realizan actividades culturales, deportivas o teatrales como medios para atraer a los jóvenes hacia el mensaje que predican. Otros creen que los medios son renovables con el tiempo y que el predicador debe utilizar todo medio permisible para llamar a la gente hacia Al-láh, Exaltado y Glorificado. Le preguntamos a su eminencia para que nos ilustre sobre la postura correcta al respecto, y que Al-láh lo preserve.Respuesta:Todas las alabanzas son para Al-láh, el Señor de los mundos. No hay duda de que predicar es un acto de adoración ordenado por Al-láh en Su dicho:“Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras. Argumenta de la mejor manera”. [Corán 16:125]El predicador que llama hacia Al-láh siente que está cumpliendo con los mandamientos de Al-láh y espera acercarse a Él.Tampoco hay duda de que los mejores medios para predicar son el Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), ya que el Libro de Al-láh, Exaltado y Glorificado, es el mayor predicador enviado a la humanidad.Al-láh dice: “¡Oh, gente! Les ha llegado el Mensaje de su Señor, que es un motivo de reflexión, cura para toda incertidumbre que hubiera en sus corazones, guía y misericordia para los creyentes”. [Corán 10:57]Las afirmaciones del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) proporcionan una gran exhortación. Él solía predicarles a sus compañeros con palabras que, según ellos, inculcaban temor en sus corazones y provocaban lágrimas en sus ojos.Entonces, si un predicador puede dominar estos medios (el Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero, (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), entonces no hay duda de que ellos son los mejores medios para predicar.

Pero si cree que puede complementar esto con otros medios permisibles de Dawah, no hay perjuicio en ello, con una condición: que tales medios no incluyan nada que sea inadmisible, como mentir o hacerse pasar por un incrédulo, por ejemplo en programas de televisión, o representar el papel de un compañero del Profeta (que Al-láh esté complacido con ellos) ni de uno de los eruditos musulmanes que sucedieron a los compañeros, ni cualquier otro papel similar que pueda menospreciar a esos imames virtuosos.

También, los programas de televisión no deben mostrar a un hombre representando el papel de una mujer ni viceversa,porque hay un reporte auténtico del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) en el que afirmó que Al-láh maldice a las mujeres que imitan a los hombres y a los hombres que imitan a las mujeres.Lo que importa es que el predicador utilice todos los medios lícitos con el fin de atraer a la gente hacia la verdad, sin incorporar en ellos nada que sea inadmisible o ilícito. Si es así, no veo daño alguno en hacerlo. En cuanto a utilizarlos hasta el punto de que se conviertan en los únicos medios de Dawah, sin tener en cuenta el uso del Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), al punto de que los destinatarios no sean influenciados sino con los demás medios, entonces estoy en contra de ello y considero que eso es inadmisible.La razón es que convocar a la gente hacia algo distinto al Libro y la Sunna con respecto a la Dawah, es una conducta rechazable. Sin embargo, no veo perjuicio alguno en el uso ocasional de dichos medios, en tanto no presenten nada prohibido.

Pregunta 2:¿La Dawah es obligatoria para todos los musulmanes, hombres y mujeres, o está restringida solo a eruditos y estudiantes de conocimiento?Respuesta:Si el individuo tiene claridad sobre lo que está predicando, entonces no hay diferencia en que sea un erudito reconocido, un diligente buscador del conocimiento, o una persona del común, siempre que tenga un conocimiento bien fundamentado del tema en cuestión. El Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:“Transmitan de mí, aunque sea una sola palabra [enseñanza].No es una condición estipulada que el predicador sea un gran sabio, pero es imprescindible que tenga conocimiento de lo que está predicando. Sin embargo, predicar con base en la ignorancia y las emociones personales, es algo inadmisible.Es por esto que vemos predicadores que llaman hacia Al-láh sin conocimiento suficiente, prohibiendo (debido a sus emociones abrumadoras) lo que Al-láh no ha prohibido, y haciendo obligatorio lo que Al-láh no ha impuesto a Sus siervos, y esto es un asunto muy grave,pues prohibir lo que Al-láh ha permitido es tan malo como permitir lo que Al-láh ha prohibido. Si ellos, por ejemplo, critican a otros por permitir algo, los otros también los critican a ellos por prohibirlo, porque Al-láh ha igualado ambos actos. Al-láh dice:“No profieran mentiras dejando que sus lenguas determinen [a su antojo] diciendo: "Esto es lícito y aquello es ilícito", inventando mentiras acerca de Al-láh. Quienes inventen mentiras acerca de Al-láh no prosperarán jamás” [Corán 16:116-117]

Pregunta 3:¿Es permisible para el predicador hablarles a las personas mientras están cometiendo malas acciones, como acercárseles en la calle mientras tocan música y se divierten? ¿está permitido visitar las casas de los pecadores con el propósito de predicarles? ¿Cuál es la mejor forma de abordarlos?Respuesta:La Dawah debe hacerse con sabiduría, como lo ordenó Al-láh, Exaltado y Glorificado. Si el predicador considera que hablarle a la gente en un lugar y momento en particular es adecuado y fructífero, debe proceder aún si se acerca a los pecadores en sus hogares.Los historiadores relatan que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) solía abordar a las personas durante la peregrinación en sus carpas/tiendas para invitarlas a creer en Al-láh, Exaltado y Glorificado.Del mismo modo, el predicador puede acercárseles en las calles mientras se divierten, si considera que ello es ventajoso. Si cree que acercarse a ellos en grupo no es ventajoso, puede abordarlos individualmente e interesarse en hablar con sus líderes y mayores,porque si ellos son guiados, sus seguidores seguirán su ejemplo. Pero, si no puede acercarse a la gente en grupo o encuentra que hacerlo no es de beneficio, debería interesarse en abordar a sus líderes y mayores. Puede acercárseles en sus casas o en cualquier ubicación adecuada.En resumen, si el individuo se apega a la sabiduría que Al-láh ordenó y a la que lo guio, llevará una vida próspera.Al-láh dice: “Dios concede la sabiduría a quien quiere, y sepan que a quien le haya sido concedido este don ha recibido una gracia inmensa. Solo reflexionan los dotados de intelecto” [Corán 2:269]

Pregunta 4:¿Cuál es su opinión con respecto a algunos jóvenes, incluyendo a algunos estudiantes de conocimiento, que se han acostumbrado a menospreciarse unos a otros, dividir a las personas y advertir contra los demás? ¿Este es un acto permisible o punible?Respuesta:Creo que esto está prohibido. Dado que es inadmisible que un creyente difame a su compañero creyente, aún si este último no es un erudito, ¿cómo podría justificarse al difamar a sus compañeros creyentes eruditos? Es una obligación del creyente retener su lengua de difamar a los creyentes.Al-láh Todopoderoso dice: “¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado [de la actitud de los demás] pues algunas sospechas son un pecado. Y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne muerta de su hermano. ¿Acaso alguien desearía hacerlo? Por supuesto que les repugnaría”. [Corán 49:12]Háganle saber a quien esté afligido por este pecado, que su menosprecio por un erudito hará que sea rechazada la verdad dicha por dicho erudito. En consecuencia, las malas consecuencias de rechazar la verdad, recaerán sobre la persona que menospreció al erudito,porque difamar a un erudito no es algo personal, sino que es menospreciar el legado de Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él),dado que los eruditos son los herederos de los profetas. Si los eruditos son despreciados y difamados, la gente perderá la confianza en el conocimiento que ellos tienen, que es heredado del Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él), perdiéndose así la confianza en las enseñanzas islámicas que proporcione este erudito.Yo, de ninguna manera, estoy diciendo que los eruditos son infalibles: Ellos son seres humanos susceptibles de cometer errores. Si notas algo que crees que es un error cometido por un erudito, debes contactarlo a él y tratar de llegar a un entendimiento. Si te queda claro que la verdad está de su lado, debes seguirlo. Si no llegas a una claridad al respecto, pero encuentras que hay una justificación para la posición del erudito, no hagas nada.Pero si no encuentras justificación alguna para su posición, entonces debes advertir contra lo que dijo, porque no está permitido tolerar el error. Sin embargo, no debes criticarlo a él, en especial si es un erudito respetable y bien intencionado, porque difamar a los eruditos prestigiosos por cada error que cometan nos llevaría a despreciar a todos los eruditos prestigiosos.Lo que debes hacer es lo que ya he mencionado: si ves que un erudito comete un error, discútelo con él, y debes seguirlo si está en lo correcto, o él debe seguirte si tú estás en lo correcto.Si el asunto sigue sin resolución, pero el desacuerdo al respecto es tolerable, entonces no debes hablar mal sobre él y dejarlo decir lo que dice, y tú debes seguir diciendo lo que dices.Alabado sea Al-láh, porque los desacuerdos no existen solo en esta época, sino que comenzaron en la época misma de los compañeros hasta la actualidad.Sin embargo, si su error ha quedado evidenciado, pero él persiste en ello, debes exponer el error sin pretender ningún tipo de calumnia ni represalia contra el individuo,puesto que él podría decir la verdad en otro asunto más allá del tema sobre el cual diferiste con él.

Sin embargo, si su error ha quedado evidenciado, pero él persiste en ello, debes exponer el error sin pretender ningún tipo de calumnia ni represalia contra el individuo,

puesto que él podría decir la verdad en otro asunto más allá del tema sobre el cual diferiste con él.

Mi consejo para mis hermanos es que se mantengan alejados de esta difícil situación y enfermedad. Le pido a Al-láh que nos sane a mí y a ellos de aquello que perjudica o falla en nuestra religión y en nuestras vidas.

Pregunta 5:En su libro Zad ad-Da‘iah ila Al-láh ‘Azza wa yall, usted afirma lo siguiente: “La desunión y el partidismo no complacen a nadie más que a alguien que es enemigo del Islam y de los musulmanes”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “La diferencia de opinión en mi comunidad es una misericordia”. Entonces, ¿a qué se refiere con que esta diferencia es una misericordia? ¿Y qué significa desunión en su declaración? Que Al-láh lo preserve.Respuesta:El Hadiz citado por quien pregunta es débil,porque dijo Al-láh: “y ellos no dejarán de discrepar [unos con otros], excepto aquellos de quienes tu Señor tuvo misericordia [porque siguieron la guía], y con ese objetivo Dios los creó”. [Corán 11:118-119].Al-láh Todopoderoso hizo de la diferencia un atributo de los privados de Su misericordia. Por lo tanto, la comunidad no debe diferir;más bien, el no diferir es un aspecto de la misericordia de Al-láh sobre la comunidad de los creyentes. No estoy diciendo que sus opiniones no difieran, porque las opiniones pueden diferir. Lo que quiero decir es que sus corazones no deben diferir entre si.Suponiendo que el hadiz fuera auténtico y configurara una prueba, significaría que la diferencia de opinión en la comunidad está bajo la misericordia de Al-láh. Es decir, que Al-láh Todopoderoso otorga Su misericordia a los que haciendo un esfuerzo por alcanzar la verdad, se equivocan.En otras palabras, Al-láh no castiga al que se equivoca haciendo un esfuerzo intelectual para hallar la verdad. Está auténticamente reportado que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:“Si un juez juzga después de esforzarse investigando, y su juicio es correcto, recibe una recompensa doble, pero si se equivoca, recibe una sola recompensa”.Es así como se debería entender el hadiz citado, si se tratara de una prueba válida. De otro modo, la posición correcta es que el hadiz es débil y no es auténtico.A causa de ello, no habría contradicción entre lo que se menciona en Zad ad-Da‘iah y este supuesto hadiz.

En su libro Zad ad-Da‘iah ila Al-láh ‘Azza wa yall, usted afirma lo siguiente: “La desunión y el partidismo no complacen a nadie más que a alguien que es enemigo del Islam y de los musulmanes”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “La diferencia de opinión en mi comunidad es una misericordia”. Entonces, ¿a qué se refiere con que esta diferencia es una misericordia? ¿Y qué significa desunión en su declaración? Que Al-láh lo preserve.

Respuesta:

El Hadiz citado por quien pregunta es débil,

porque dijo Al-láh: “y ellos no dejarán de discrepar [unos con otros], excepto aquellos de quienes tu Señor tuvo misericordia [porque siguieron la guía], y con ese objetivo Dios los creó”. [Corán 11:118-119].

Al-láh Todopoderoso hizo de la diferencia un atributo de los privados de Su misericordia. Por lo tanto, la comunidad no debe diferir;

más bien, el no diferir es un aspecto de la misericordia de Al-láh sobre la comunidad de los creyentes. No estoy diciendo que sus opiniones no difieran, porque las opiniones pueden diferir. Lo que quiero decir es que sus corazones no deben diferir entre si.

Suponiendo que el hadiz fuera auténtico y configurara una prueba, significaría que la diferencia de opinión en la comunidad está bajo la misericordia de Al-láh. Es decir, que Al-láh Todopoderoso otorga Su misericordia a los que haciendo un esfuerzo por alcanzar la verdad, se equivocan.

En otras palabras, Al-láh no castiga al que se equivoca haciendo un esfuerzo intelectual para hallar la verdad. Está auténticamente reportado que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo:

“Si un juez juzga después de esforzarse investigando, y su juicio es correcto, recibe una recompensa doble, pero si se equivoca, recibe una sola recompensa”.

Es así como se debería entender el hadiz citado, si se tratara de una prueba válida. De otro modo, la posición correcta es que el hadiz es débil y no es auténtico.

A causa de ello, no habría contradicción entre lo que se menciona en Zad ad-Da‘iah y este supuesto hadiz.

Pregunta 6:La cooperación entre los predicadores es, sin duda, imprescindible para el éxito y aceptación general de nuestros esfuerzos. Mi pregunta es: Hay muchos predicadores en la arena islámica, cada uno con su propio estilo y enfoque. También puede haber diferencias entre ellos en asuntos importantes como el credo. ¿Qué pautas considera usted para forjar la cooperación con ellos? Los predicadores necesitan sus instrucciones al respecto. Que Al-láh le otorgue el éxito.Respuesta:No hay duda de que la pauta en relación a dicha diferencia es la declaración de Al-láh Todopoderoso:“¡Oh, creyentes! Obedezcan a Al-láh, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Al-láh y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Al-láh y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto”. [Corán 4:59]Y Sus palabras: “En aquello en que disputen, su juicio debe remitirse a Al-láh”. [Corán 42:10]Es obligatorio, en relación a cualquier persona cuyo credo o cuyos actos sean incorrectos, mostrarle la verdad y explicársela.Si abandona su error, entonces eso es una gracias de Al-láh, de lo contrario, es una prueba de Al-láh. Debemos explicarle el error que está cometiendo y advertirle al respecto tanto como podamos.Entre tanto, no debemos desesperar, pues Al-láh ha guiado a mucha gente, que se encontraba en graves innovaciones religiosas, hacia el camino de Ahl-us-Sunna.Muchos de nosotros sabemos que Abu al-Hasan al-Ashari fue miembro de la secta de los mutazilíes durante cuarenta años,y luego se hizo moderado por un tiempo. Finalmente, Al-láh, Exaltado y Glorificado, lo guio al camino recto siguiendo el camino del Imam Ahmad ibn Hanbal (que Al-láh lo tenga en Su misericordia), que es el madhab de Ahl-us-Sunna wa al-Yamaa.En pocas palabras, las cuestiones de credo (teología) son importantes, y se debe llevar a cabo un intercambio de consejos al respecto, así como en cuestiones relacionadas con las obras,aunque la diferencia de opinión académica en relación con los actos es mayor y más amplia. La razón de ello es que existe acuerdo sobre los asuntos principales del credo, a pesar de la diferencia sobre algunos de ellos, como la no permanencia eterna en el Infierno, el castigo en la tumba, la balanza de las obras, la naturaleza de lo que es pesado en la balanza, etc. Pero si se les compara con las diferencias sobre las acciones de la jurisprudencia, notaremos que están dentro de un círculo estrecho, alabado sea Al-láh.Sin embargo, es nuestro deber ofrecer consejo y mostrar la verdad a todo aquel que no esté de acuerdo con nosotros sobre cualquier asunto académico, sea relacionado con el credo o con las acciones.

La cooperación entre los predicadores es, sin duda, imprescindible para el éxito y aceptación general de nuestros esfuerzos. Mi pregunta es: Hay muchos predicadores en la arena islámica, cada uno con su propio estilo y enfoque. También puede haber diferencias entre ellos en asuntos importantes como el credo. ¿Qué pautas considera usted para forjar la cooperación con ellos? Los predicadores necesitan sus instrucciones al respecto. Que Al-láh le otorgue el éxito.

Respuesta:

No hay duda de que la pauta en relación a dicha diferencia es la declaración de Al-láh Todopoderoso:

“¡Oh, creyentes! Obedezcan a Al-láh, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Al-láh y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Al-láh y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto”. [Corán 4:59]

Y Sus palabras: “En aquello en que disputen, su juicio debe remitirse a Al-láh”. [Corán 42:10]

Es obligatorio, en relación a cualquier persona cuyo credo o cuyos actos sean incorrectos, mostrarle la verdad y explicársela.

Si abandona su error, entonces eso es una gracias de Al-láh, de lo contrario, es una prueba de Al-láh. Debemos explicarle el error que está cometiendo y advertirle al respecto tanto como podamos.

Entre tanto, no debemos desesperar, pues Al-láh ha guiado a mucha gente, que se encontraba en graves innovaciones religiosas, hacia el camino de Ahl-us-Sunna.

Muchos de nosotros sabemos que Abu al-Hasan al-Ashari fue miembro de la secta de los mutazilíes durante cuarenta años,

y luego se hizo moderado por un tiempo. Finalmente, Al-láh, Exaltado y Glorificado, lo guio al camino recto siguiendo el camino del Imam Ahmad ibn Hanbal (que Al-láh lo tenga en Su misericordia), que es el madhab de Ahl-us-Sunna wa al-Yamaa.

En pocas palabras, las cuestiones de credo (teología) son importantes, y se debe llevar a cabo un intercambio de consejos al respecto, así como en cuestiones relacionadas con las obras,

aunque la diferencia de opinión académica en relación con los actos es mayor y más amplia. La razón de ello es que existe acuerdo sobre los asuntos principales del credo, a pesar de la diferencia sobre algunos de ellos, como la no permanencia eterna en el Infierno, el castigo en la tumba, la balanza de las obras, la naturaleza de lo que es pesado en la balanza, etc. Pero si se les compara con las diferencias sobre las acciones de la jurisprudencia, notaremos que están dentro de un círculo estrecho, alabado sea Al-láh.

Sin embargo, es nuestro deber ofrecer consejo y mostrar la verdad a todo aquel que no esté de acuerdo con nosotros sobre cualquier asunto académico, sea relacionado con el credo o con las acciones.

Pregunta 7:Al-láh Todopoderoso dice: “Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento”. [Corán 6: 108] ¿Podemos deducir de esta aleya, entonces, que el predicador debe dejar de hacer un acto de Sunna si este es percibido como ofensivo, por ejemplo acortar la ropa sobre los tobillos? Que Al-láh le recompense.Respuesta:Abandonar un acto de Sunna no implica insultar a otros, por lo que esta aleya no aplica sobre ello. Sin embargo, hay un hadiz que puede probar la permisibilidad de abandonar un acto de Sunna, en el que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) renunció a construir la Kaaba (la Casa Sagrada en La Meca) sobre los cimientos establecidos por Abraham, por temor a la reacción de la gente, ya que eran recién conversos al Islam.

Al-láh Todopoderoso dice: “Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento”. [Corán 6: 108] ¿Podemos deducir de esta aleya, entonces, que el predicador debe dejar de hacer un acto de Sunna si este es percibido como ofensivo, por ejemplo acortar la ropa sobre los tobillos? Que Al-láh le recompense.

Respuesta:

Abandonar un acto de Sunna no implica insultar a otros, por lo que esta aleya no aplica sobre ello. Sin embargo, hay un hadiz que puede probar la permisibilidad de abandonar un acto de Sunna, en el que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) renunció a construir la Kaaba (la Casa Sagrada en La Meca) sobre los cimientos establecidos por Abraham, por temor a la reacción de la gente, ya que eran recién conversos al Islam.

Por ejemplo, si uno de los actos Sunna es poco común entre el común de la gente, quienes acusarían erróneamente a cualquiera que lo haga, es mejor para el individuo allanar primero el camino hacia esta Sunna antes de tomar cualquier medida, explicándoselo a la gente en reuniones, en las mezquitas o en cualquier oportunidad favorable, de modo que entiendan y se sientan cómodos cuando lo haga.

Estoy seguro de que al común de la gente puede no gustarles una Sunna solo porque lo hace un individuo en particular, pero no les desagradaría si lo hiciera otra persona. Si uno de los eruditos respetados por la gente acortara su vestimenta, no serían tan críticos con él como lo serían con alguien a quien no consideran un erudito o en quien no confían. Eso es un hecho.

Con base en esto, es más adecuado tratar con el común de las personas de manera gradual, de modo que se les proporcione un conocimiento previo del acto que probablemente criticarían.

Pregunta 8:Algunos predicadores adoptan el enfoque de educar y enseñar a sus alumnos, mientras que otros prefieren el enfoque de predicar con exhortaciones en lugares públicos donde se reúne la gente. ¿Cuál es la opinión de su eminencia a este respecto? ¿Cuál enfoque considera más efectivo?Respuesta:Creo que este es uno de los favores de Al-láh sobre Sus siervos, para hacerlos diversos en sus enfoques al llamar hacia Al-láh. Alguien puede ser un predicador al que Al-láh, Exaltado y Glorificado, bendijo con buenas habilidades para hablar en público, y un carisma que deja una buena impresión en el público.Para esa persona, creemos que predicar es su mejor enfoque. Mientras que para otra persona a la que Al-láh Todopoderoso bendijo con amabilidad y gentileza para educar a la gente, este enfoque es mejor para ella que el anterior, en especial si no tiene habilidad para hablar en público,pues algunos predicadores tienen conocimiento, pero no pueden comunicar con efectividad su mensaje. Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha distribuido Sus favores entre Sus siervos, y ha elevado en rango a algunos sobre otros.

Algunos predicadores adoptan el enfoque de educar y enseñar a sus alumnos, mientras que otros prefieren el enfoque de predicar con exhortaciones en lugares públicos donde se reúne la gente. ¿Cuál es la opinión de su eminencia a este respecto? ¿Cuál enfoque considera más efectivo?

Respuesta:

Creo que este es uno de los favores de Al-láh sobre Sus siervos, para hacerlos diversos en sus enfoques al llamar hacia Al-láh. Alguien puede ser un predicador al que Al-láh, Exaltado y Glorificado, bendijo con buenas habilidades para hablar en público, y un carisma que deja una buena impresión en el público.

Para esa persona, creemos que predicar es su mejor enfoque. Mientras que para otra persona a la que Al-láh Todopoderoso bendijo con amabilidad y gentileza para educar a la gente, este enfoque es mejor para ella que el anterior, en especial si no tiene habilidad para hablar en público,

pues algunos predicadores tienen conocimiento, pero no pueden comunicar con efectividad su mensaje. Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha distribuido Sus favores entre Sus siervos, y ha elevado en rango a algunos sobre otros.

En consecuencia, creo que el individuo debe utilizar el enfoque que sea más efectivo y adecuado para su personalidad, sin aventurarse en algo que no pueda manejar. Más bien, debe tener confianza en sí mismo mientras busca la ayuda de Al-láh, Exaltado y Glorificado, a fin de superar los obstáculos que se le puedan presentar.

Pregunta 9:¿Cuál es la opinión de su eminencia acerca de las personas que alejan a la gente de leer los libros de predicadores contemporáneos, en su creencia de que uno debe restringirse a los libros de los salaf (predecesores) rectos y aprender la metodología de ellos? ¿Cuál es la perspectiva correcta o integral con respecto a los libros de los salaf (que Al-láh los tenga en Su misericordia) y los libros de los predicadores y pensadores contemporáneos? Que Al-láh le conceda el éxito.Respuesta:Considero que aprender a predicar de acuerdo al Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) está por encima de cualquier otra cosa, y esa es, sin duda, la opinión de todos nosotros.Los siguientes en la línea son los reportes de los califas bien guiados, el resto de los compañeros, y los eruditos líderes del Islam posteriores a ellos.En cuanto a los temas abordados por los autores contemporáneos, ha habido nuevos problemas y ellos son los más adecuados para conocerlos y tratarlos. Si el individuo aprende de ellos lo que está relacionado con esos nuevos asuntos, ello le será de beneficio.Sabemos que los predicadores contemporáneos han aprendido su conocimiento de los salaf, y que debemos aprender de la misma fuente que ellos. Sin embargo, ellos son más conscientes de los nuevos asuntos que han surgido, y tales asuntos en su forma actual no eran conocidos por los salaf.Así que mi opinión es beneficiarse de las mejores cosas: Primero, del Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Segundo, confiar en las afirmaciones de los salaf rectos (es decir, los califas bien guiados, los compañeros y los líderes eruditos de los musulmanes).Tercero, confiar en los escritos de los predicadores contemporáneos en cuyo tiempo han surgido nuevos problemas que los salaf no conocían en su forma actual.

¿Cuál es la opinión de su eminencia acerca de las personas que alejan a la gente de leer los libros de predicadores contemporáneos, en su creencia de que uno debe restringirse a los libros de los salaf (predecesores) rectos y aprender la metodología de ellos? ¿Cuál es la perspectiva correcta o integral con respecto a los libros de los salaf (que Al-láh los tenga en Su misericordia) y los libros de los predicadores y pensadores contemporáneos? Que Al-láh le conceda el éxito.

Respuesta:

Considero que aprender a predicar de acuerdo al Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) está por encima de cualquier otra cosa, y esa es, sin duda, la opinión de todos nosotros.

Los siguientes en la línea son los reportes de los califas bien guiados, el resto de los compañeros, y los eruditos líderes del Islam posteriores a ellos.

En cuanto a los temas abordados por los autores contemporáneos, ha habido nuevos problemas y ellos son los más adecuados para conocerlos y tratarlos. Si el individuo aprende de ellos lo que está relacionado con esos nuevos asuntos, ello le será de beneficio.

Sabemos que los predicadores contemporáneos han aprendido su conocimiento de los salaf, y que debemos aprender de la misma fuente que ellos. Sin embargo, ellos son más conscientes de los nuevos asuntos que han surgido, y tales asuntos en su forma actual no eran conocidos por los salaf.

Así que mi opinión es beneficiarse de las mejores cosas: Primero, del Libro de Al-láh y la Sunna de Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Segundo, confiar en las afirmaciones de los salaf rectos (es decir, los califas bien guiados, los compañeros y los líderes eruditos de los musulmanes).

Tercero, confiar en los escritos de los predicadores contemporáneos en cuyo tiempo han surgido nuevos problemas que los salaf no conocían en su forma actual.

Pregunta 10:Algunas personas sostienen la idea de que Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha garantizado la preservación de esta religión, haciendo inútiles e innecesarios los esfuerzos de los predicadores al servicio del Islam. ¿Cómo refutamos tal afirmación?Respuesta:Refutar esta afirmación es fácil, dado que dichas personas están motivadas por la negación de causas legítimas, lo que, sin duda, es una forma de extravío e irracionalidad.Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha garantizado la preservación de esta religión a través de causas y medios como los esfuerzos realizados por los predicadores para difundir y explicar la religión a la gente.Esta afirmación es similar a decir: No te cases, pues si estás destinado a tener un hijo, este llegará de todos modos. ﷻ‬ otra declaración que desaconseja esforzarse en ganarse la vida, pues si estás destinado a tener dinero, este te llegará de cualquier modo.Sabemos que Al-láh, Exaltado y Glorificado, dice:“Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio”. [Corán 15:9]Al-láh dice esto dada Su sabiduría, que exige la necesidad de causas para todo cuanto ocurre. De este modo, Al-láh destinó ciertas causas para la preservación de Su religión, a fin de que esto tenga lugar.Por eso los eruditos de entre los salaf dejaron un legado por el cual Al-láh preservó Su religión de las innovaciones en la creencia y los actos. Debemos cumplir con nuestro deber, pues Al-láh nos ordena defender, preservar y divulgar esta religión entre la gente. Es así como se logra la preservación de la religión.

Algunas personas sostienen la idea de que Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha garantizado la preservación de esta religión, haciendo inútiles e innecesarios los esfuerzos de los predicadores al servicio del Islam. ¿Cómo refutamos tal afirmación?

Respuesta:

Refutar esta afirmación es fácil, dado que dichas personas están motivadas por la negación de causas legítimas, lo que, sin duda, es una forma de extravío e irracionalidad.

Al-láh, Exaltado y Glorificado, ha garantizado la preservación de esta religión a través de causas y medios como los esfuerzos realizados por los predicadores para difundir y explicar la religión a la gente.

Esta afirmación es similar a decir: No te cases, pues si estás destinado a tener un hijo, este llegará de todos modos. ﷻ‬ otra declaración que desaconseja esforzarse en ganarse la vida, pues si estás destinado a tener dinero, este te llegará de cualquier modo.

Sabemos que Al-láh, Exaltado y Glorificado, dice:

“Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio”. [Corán 15:9]

Al-láh dice esto dada Su sabiduría, que exige la necesidad de causas para todo cuanto ocurre. De este modo, Al-láh destinó ciertas causas para la preservación de Su religión, a fin de que esto tenga lugar.

Por eso los eruditos de entre los salaf dejaron un legado por el cual Al-láh preservó Su religión de las innovaciones en la creencia y los actos. Debemos cumplir con nuestro deber, pues Al-láh nos ordena defender, preservar y divulgar esta religión entre la gente. Es así como se logra la preservación de la religión.

Pregunta 11:Algunas personas no se refrenan excepto a través de la severidad y la violencia. ¿Cómo se les debe manejar?Respuesta:Sin lugar a dudas, hay personas que solo son disuadidas a través de la violencia. Sin embargo, la violencia que actúa contra el interés y causa un daño mayor es inadmisible, por eso se debe actuar con sabiduría. El tipo de violencia que implica castigar o encarcelar está limitada a la discreción de las autoridades del estado.En cuanto al pueblo, tienen el deber de mostrar la verdad y denunciar el delito. En cuanto a cambiar lo que es ilegal o está incorrecto en la sociedad, en especial a través de la acción, queda a discreción de los gobernantes, quienes deben combatir el delito lo mejor que puedan, pues esta es su responsabilidad.

Algunas personas no se refrenan excepto a través de la severidad y la violencia. ¿Cómo se les debe manejar?

Respuesta:

Sin lugar a dudas, hay personas que solo son disuadidas a través de la violencia. Sin embargo, la violencia que actúa contra el interés y causa un daño mayor es inadmisible, por eso se debe actuar con sabiduría. El tipo de violencia que implica castigar o encarcelar está limitada a la discreción de las autoridades del estado.

En cuanto al pueblo, tienen el deber de mostrar la verdad y denunciar el delito. En cuanto a cambiar lo que es ilegal o está incorrecto en la sociedad, en especial a través de la acción, queda a discreción de los gobernantes, quienes deben combatir el delito lo mejor que puedan, pues esta es su responsabilidad.

Si un individuo quisiera cambiar las cosas erradas aplicando justicia por mano propia cada vez que ve una, causaría un perjuicio que es potencialmente mayor que el mal original que quiere combatir. Por lo tanto, se debe respetar la sabiduría a este respecto.

Si eres la cabeza de un hogar, tienes la autoridad para cambiar una falta o fechoría en dicho hogar con tu propia mano, así que hazlo.Pero si quieres combatir un delito en el mercado por tu propia mano, el resultado podría ser peor que el mismo delito. Sin embargo, tu deber es informar a la persona responsable de combatir la delincuencia en el mercado.

Pero si quieres combatir un delito en el mercado por tu propia mano, el resultado podría ser peor que el mismo delito. Sin embargo, tu deber es informar a la persona responsable de combatir la delincuencia en el mercado.

Pregunta 12:Usted mencionó durante la conferencia que el predicador no debe predicar algo a menos que lo practique. La pregunta es: Si el predicador invita a algo que él no ha podido practicar después de varios intentos, pero cree que el destinatario de su Dawah es capaz de practicarlo, ¿no debería invitarlo a ello?Respuesta:Sí, si el predicador que invita a la gente a hacer el bien no puede hacerlo él mismo, debería invitar a otros a hacerlo. Supongamos que alguien está llamando a los demás a observar la oración nocturna (tahayyud) que él no puede observar.No debemos decirle: no invites a los demás a observar la oración nocturna porque tú no puedes observarla. Si una persona es incapaz de dar caridad, aún así debe invitar a los demás a dar caridad. Sin embargo, en caso de que alguien esté invitando a los demás a hacer algo que sí puede hacer, pero no hace, esto sin duda es un error.

Usted mencionó durante la conferencia que el predicador no debe predicar algo a menos que lo practique. La pregunta es: Si el predicador invita a algo que él no ha podido practicar después de varios intentos, pero cree que el destinatario de su Dawah es capaz de practicarlo, ¿no debería invitarlo a ello?

Respuesta:

Sí, si el predicador que invita a la gente a hacer el bien no puede hacerlo él mismo, debería invitar a otros a hacerlo. Supongamos que alguien está llamando a los demás a observar la oración nocturna (tahayyud) que él no puede observar.

No debemos decirle: no invites a los demás a observar la oración nocturna porque tú no puedes observarla. Si una persona es incapaz de dar caridad, aún así debe invitar a los demás a dar caridad. Sin embargo, en caso de que alguien esté invitando a los demás a hacer algo que sí puede hacer, pero no hace, esto sin duda es un error.

Pregunta 13:¿Por qué no se hacen investigaciones conjuntas para resolver las diferencias de opinión de tal manera que el predicador adopte la postura correcta, como una forma de unir a la comunidad?Respuesta:La cuestión de resolver los temas en los que hay desacuerdo es problemática, porque todo investigador que elige una opinión cree que esa es la correcta. Asumiendo que todos queremos que los eruditos de un mismo país adopten una única opinión, lo más probable es que ellos mismos no estén de acuerdo en todo. Habrá diferencias de opinión incluso si intentamos verificar todos los asuntosHablando de manera general, quienes no pueden conocer la verdad por sí mismos, están obligados a temer a Al-láh lo mejor que puedan, de modo que su elección de aceptar una opinión distinta no esté impulsada por el deseo personal, sino por la búsqueda sincera de orientación.

¿Por qué no se hacen investigaciones conjuntas para resolver las diferencias de opinión de tal manera que el predicador adopte la postura correcta, como una forma de unir a la comunidad?

Respuesta:

La cuestión de resolver los temas en los que hay desacuerdo es problemática, porque todo investigador que elige una opinión cree que esa es la correcta. Asumiendo que todos queremos que los eruditos de un mismo país adopten una única opinión, lo más probable es que ellos mismos no estén de acuerdo en todo. Habrá diferencias de opinión incluso si intentamos verificar todos los asuntos

Hablando de manera general, quienes no pueden conocer la verdad por sí mismos, están obligados a temer a Al-láh lo mejor que puedan, de modo que su elección de aceptar una opinión distinta no esté impulsada por el deseo personal, sino por la búsqueda sincera de orientación.

Por lo tanto, en el caso de desacuerdo entre los eruditos, el individuo debe seguir a quienes considera que están más cerca de la verdad en virtud de su conocimiento, su religiosidad y su confiabilidad. Pero comprometer a la gente a tener una única opinión es difícil y complicado de lograr.

Pregunta 14:Soy un joven que quiere ser predicador, pero no tengo un enfoque adecuado. ¿Me es suficiente publicar o distribuir audios y libros islámicos beneficiosos? Que Al-láh le recompense.Respuesta:Sí, no hay duda de que un individuo puede no ser capaz de predicar por sí mismo, pero puede ser capaz de predicar a través de distribuir libros y audios beneficiosos.Sin embargo, dada su incapacidad para predicar por sí mismo, no debería repartir libros y audios a menos que primero consulte con un estudiante de conocimiento que sea capaz de evaluar cualquier contenido erróneo en ellos, para que así no distribuya ese mal contenido sin darse cuenta.

Soy un joven que quiere ser predicador, pero no tengo un enfoque adecuado. ¿Me es suficiente publicar o distribuir audios y libros islámicos beneficiosos? Que Al-láh le recompense.

Respuesta:

Sí, no hay duda de que un individuo puede no ser capaz de predicar por sí mismo, pero puede ser capaz de predicar a través de distribuir libros y audios beneficiosos.

Sin embargo, dada su incapacidad para predicar por sí mismo, no debería repartir libros y audios a menos que primero consulte con un estudiante de conocimiento que sea capaz de evaluar cualquier contenido erróneo en ellos, para que así no distribuya ese mal contenido sin darse cuenta.

Otro medio de Dawah es que la persona que no puede predicar por sí misma financie la escritura de material de Dawah por parte de un estudiante de conocimiento.

Pregunta 15:¿Somos responsables ante Al-láh, Exaltado y Glorificado, por el destino de los no musulmanes alrededor del mundo, ya que somos responsables de llamarlos a la religión de Al-láh y mostrarles el camino recto propio de la sabiduría de Al-láh en la creación? ¿Cuál será nuestra posición en el Día del Juicio cuando ellos digan que nadie los invitó a Al-láh ni les predicó?Respuesta:No hay duda de que los musulmanes tenemos la obligación de transmitirle la religión de Al-láh a toda la gente, pero ¿quién, exactamente, es responsable de hacerlo?Debe existir la capacidad de hacerlo, porque todas las obligaciones prescritas por Al-láh sobre Sus siervos dependen de que estos tengan la capacidad de cumplirlas. Al-láh Todopoderoso dijo:“Tengan temor de Dios tanto como puedan”. [Corán 64:16]El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “Si les ordeno que hagan algo, deben cumplirlo lo mejor que puedan”.Entonces, como musulmanes, debemos transmitir la religión y la legislación islámica a toda la gente, pero acorde a nuestra capacidad. ¿Quién está en capacidad de transmitir la legislación islámica a toda la gente?Solo aquellos que tienen la capacidad están obligados a hacerlo. En cuanto a aquellos que no son capaces, Al-láh no le impone a ningún apersona una carga mayor a su capacidad.

¿Somos responsables ante Al-láh, Exaltado y Glorificado, por el destino de los no musulmanes alrededor del mundo, ya que somos responsables de llamarlos a la religión de Al-láh y mostrarles el camino recto propio de la sabiduría de Al-láh en la creación? ¿Cuál será nuestra posición en el Día del Juicio cuando ellos digan que nadie los invitó a Al-láh ni les predicó?

Respuesta:

No hay duda de que los musulmanes tenemos la obligación de transmitirle la religión de Al-láh a toda la gente, pero ¿quién, exactamente, es responsable de hacerlo?

Debe existir la capacidad de hacerlo, porque todas las obligaciones prescritas por Al-láh sobre Sus siervos dependen de que estos tengan la capacidad de cumplirlas. Al-láh Todopoderoso dijo:

“Tengan temor de Dios tanto como puedan”. [Corán 64:16]

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) dijo: “Si les ordeno que hagan algo, deben cumplirlo lo mejor que puedan”.

Entonces, como musulmanes, debemos transmitir la religión y la legislación islámica a toda la gente, pero acorde a nuestra capacidad. ¿Quién está en capacidad de transmitir la legislación islámica a toda la gente?

Solo aquellos que tienen la capacidad están obligados a hacerlo. En cuanto a aquellos que no son capaces, Al-láh no le impone a ningún apersona una carga mayor a su capacidad.

Pregunta 16:Lo que dijo sobre la cooperación entre predicadores, ¿significa que deben adoptar una metodología y un enfoque de Dawah unificados, o solo se refiere a una cooperación general en su trabajo de cara al público?Respuesta:Me refiero a la cooperación en un marco general, porque los marcos particulares o los enfoques especiales quedan a discreción del predicador.Un predicador puede elegir un enfoque específico en un momento dado y en un lugar en particular, debido a que es más efectivo. Es inconcebible tener un acuerdo unánime sobre un enfoque único para todas las situaciones, momentos y lugares.Sin embargo, el marco general es aquel dentro del cual todos los predicadores pueden cooperar entre sí.

Lo que dijo sobre la cooperación entre predicadores, ¿significa que deben adoptar una metodología y un enfoque de Dawah unificados, o solo se refiere a una cooperación general en su trabajo de cara al público?

Respuesta:

Me refiero a la cooperación en un marco general, porque los marcos particulares o los enfoques especiales quedan a discreción del predicador.

Un predicador puede elegir un enfoque específico en un momento dado y en un lugar en particular, debido a que es más efectivo. Es inconcebible tener un acuerdo unánime sobre un enfoque único para todas las situaciones, momentos y lugares.

Sin embargo, el marco general es aquel dentro del cual todos los predicadores pueden cooperar entre sí.

Pregunta 17:Usted dijo que la escuela de pensamiento de Ahl-us-Sunna wa al-Yamaa es la del Imam Ahmad. Entonces, ¿cuál es su evaluación de las tres escuelas de pensamiento restantes?Respuesta:No creo haber implicado que las otras tres escuelas de pensamiento no siguen la metodología de Ahl-us-Sunna, sino que el Imam Ahmad (que Al-láh lo tenga en Su misericordia) es conocido por ser el Imam y líder de Ahl-us-Sunna. Él defendió la Sunna más que cualquier otro que sepamos. Su persecución a manos de Al-Ma’mun y sus sucesores es muy conocida. Aparte de eso, el resto de los imames del Islam están todos ellos, sin duda alguna, en el camino del bien y la verdad, alabado sea Al-láh.Ello no significa, sin embargo, que los consideremos libres de error, pues todos ellos eran humanos, susceptibles de errar.Incluso, el propio Imam Ahmad admitió que, con respecto a algunos asuntos, llegó a retractarse de su posición inicial.Un ejemplo es su opinión con respecto a la validez de la pronunciación del divorcio [por tercera vez] por parte de un hombre borracho. Afirmó: “Sostuve que el divorcio pronunciado por un hombre que está borracho es válido, hasta que el tema se me aclaró”.Con eso se refería que se le hizo claro que ello no es válido, porque si lo consideraba válido, acarreaba dos resultados: la esposa en cuestión no podía permanecer casada con este hombre que la divorció, y a ella le resultaba permisible casarse con otro hombre. Si no lo consideraba válido, solo había un resultado: ella seguía casada con el hombre cuyo divorcio irrevocable no había sido verificado.

Usted dijo que la escuela de pensamiento de Ahl-us-Sunna wa al-Yamaa es la del Imam Ahmad. Entonces, ¿cuál es su evaluación de las tres escuelas de pensamiento restantes?

Respuesta:

No creo haber implicado que las otras tres escuelas de pensamiento no siguen la metodología de Ahl-us-Sunna, sino que el Imam Ahmad (que Al-láh lo tenga en Su misericordia) es conocido por ser el Imam y líder de Ahl-us-Sunna. Él defendió la Sunna más que cualquier otro que sepamos. Su persecución a manos de Al-Ma’mun y sus sucesores es muy conocida. Aparte de eso, el resto de los imames del Islam están todos ellos, sin duda alguna, en el camino del bien y la verdad, alabado sea Al-láh.

Ello no significa, sin embargo, que los consideremos libres de error, pues todos ellos eran humanos, susceptibles de errar.

Incluso, el propio Imam Ahmad admitió que, con respecto a algunos asuntos, llegó a retractarse de su posición inicial.

Un ejemplo es su opinión con respecto a la validez de la pronunciación del divorcio [por tercera vez] por parte de un hombre borracho. Afirmó: “Sostuve que el divorcio pronunciado por un hombre que está borracho es válido, hasta que el tema se me aclaró”.

Con eso se refería que se le hizo claro que ello no es válido, porque si lo consideraba válido, acarreaba dos resultados: la esposa en cuestión no podía permanecer casada con este hombre que la divorció, y a ella le resultaba permisible casarse con otro hombre. Si no lo consideraba válido, solo había un resultado: ella seguía casada con el hombre cuyo divorcio irrevocable no había sido verificado.

Pregunta 18:Muchos predicadores se abstienen de cooperar con los medios de comunicación a pesar de su visible influencia sobre las sociedades. ¿Cuál es la opinión de su eminencia con respecto al papel de los predicadores frente a esas organizaciones y a la gente que trabaja en ellas?Respuesta:Creo que si se le pide a un individuo que invite a la gente hacia Al-láh, Exaltado y Glorificado, en una plataforma que le ofrece un alcance mayor y más efectivo, no debería abstenerse de hacerlo, sino que debería proceder y considerarlo como una bendición de Al-láh sobre él, incluso si considera como excusa que esos medios de comunicación pueden transmitir contenido perjudicial.No considero que esa sea una excusa, puesto que, si esos medios no los llenamos de bien, son llenados con lo opuesto. Pero si están llenos de bien, el estar contaminados con algún mal no debería impedir a nadie que los use para hacer el bien.Así que creo que, basados en el concepto de la cooperación y el buen consejo, el individuo debería aceptar la invitación.

Muchos predicadores se abstienen de cooperar con los medios de comunicación a pesar de su visible influencia sobre las sociedades. ¿Cuál es la opinión de su eminencia con respecto al papel de los predicadores frente a esas organizaciones y a la gente que trabaja en ellas?

Respuesta:

Creo que si se le pide a un individuo que invite a la gente hacia Al-láh, Exaltado y Glorificado, en una plataforma que le ofrece un alcance mayor y más efectivo, no debería abstenerse de hacerlo, sino que debería proceder y considerarlo como una bendición de Al-láh sobre él, incluso si considera como excusa que esos medios de comunicación pueden transmitir contenido perjudicial.

No considero que esa sea una excusa, puesto que, si esos medios no los llenamos de bien, son llenados con lo opuesto. Pero si están llenos de bien, el estar contaminados con algún mal no debería impedir a nadie que los use para hacer el bien.

Así que creo que, basados en el concepto de la cooperación y el buen consejo, el individuo debería aceptar la invitación.

Pregunta 19:Algunos predicadores y algunos jóvenes asignados para liderar la oración en una mezquita, pueden dejar sus puestos para predicar en las áreas vecinas, dejando la mezquita sin imam. ¿Cuál es su instrucción al respecto? Que Al-láh lo recompense.Respuesta:Les aconsejo a mis hermanos, los imames, que permanezcan en sus puestos liderando a los musulmanes en la oración, y llevando a cabo sus deberes en lugar de salir a predicar fuera de sus respectivas mezquitas. Ello es mejor que ir a La Meca para observar el ramadán ayunando allí o que hacer la oración nocturna durante las últimas diez noches de ramadán allí,puesto que realizar su labor es el cumplimiento de su deber, mientras que ir a otro lugar es un acto de sunna (recomendado).Está reportado en el hadiz qudsi que Al-láh, Exaltado y Glorificado, dijo: “Mi siervo no se acerca a Mí con nada que Me sea más amado que lo que he hecho obligatorio para él”.

Algunos predicadores y algunos jóvenes asignados para liderar la oración en una mezquita, pueden dejar sus puestos para predicar en las áreas vecinas, dejando la mezquita sin imam. ¿Cuál es su instrucción al respecto? Que Al-láh lo recompense.

Respuesta:

Les aconsejo a mis hermanos, los imames, que permanezcan en sus puestos liderando a los musulmanes en la oración, y llevando a cabo sus deberes en lugar de salir a predicar fuera de sus respectivas mezquitas. Ello es mejor que ir a La Meca para observar el ramadán ayunando allí o que hacer la oración nocturna durante las últimas diez noches de ramadán allí,

puesto que realizar su labor es el cumplimiento de su deber, mientras que ir a otro lugar es un acto de sunna (recomendado).

Está reportado en el hadiz qudsi que Al-láh, Exaltado y Glorificado, dijo: “Mi siervo no se acerca a Mí con nada que Me sea más amado que lo que he hecho obligatorio para él”.

Pero, en el caso de que sea el predicador asignado al destino al que va, y nadie más cumple con ese deber, entonces debe reportar dicha situación a las autoridades correspondientes, de modo que le den permiso para ir y asignar a otro en su puesto original.



[1] Este es un verso de poesía tomado de “Mandhumat Usul al-Fiqh wa Qawa‘idih”, obra del autor (que Al-láh lo tenga en Su misericordia), p. 80.

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