¿PORQUE HE ELEGIDO EL ISLAM?


¿PORQUE HE ELEGIDO

EL ISLAM?

(LA HISTORIA VERDADERA DE UN SACERDOTE  REGRESADO AL ISLAM)


 INTRODUCCIÓN

            ¡Oh, tú, él que busca la verdad! Si realmente quieres descubrirla, deja de lado tus prejuicios y abre tu corazón! No dejes a otros pensar o tomar decisiones por ti!

            Dicho esto, me gustaría compartir con vosotros esta hermosa historia sobre el camino de un hombre hacia la verdad… Creo que lo mejor será que lo cuente el mismo, y por eso os dejo con el señor Tomás.

 En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso

Nací en una familia cristiana, de padres católicos devotos. Siendo aún niño, acompañaba a veces a mi padre a predicar; era obvio que él quería que yo siguiera sus pasos, convirtiéndome en un sacerdote. Antes de terminar el instituto, ya podía predicar el Evangelio a mi manera. En el colegio, muchas veces me encontraba con compañeros protestantes y discutíamos sobre las diferencias entre nuestras convicciones y nuestros actos de adoración.

            Cuando acabé el primer año de colegio, tenía ya una buena base de conocimiento sobre la fe cristiana, en conformidad con la Iglesia Católica. Recibí una beca de parte de la Iglesia, y, a cambio de esta ayuda, pretendían darme una educación especial sobre el entendimiento de algunas partes de la Biblia, bajo la custodia del cura de esta Iglesia, que me quería mucho y estaba muy ligado a mí.

            Como estaba en el primer grupo de su curso intermediario, tenía que estudiar y hacer los deberes hasta altas horas de la noche. Una noche, mientras intentaba dormir preocupado por mis deberes, he tenido una idea: estudiar el dogma de la Santa Trinidad, la principal convicción del cristianismo. La pregunta que me obsesionaba era: cómo es posible que Dios exista en una forma trinitaria, y al mismo tiempo que tenga una única naturaleza divina, una única voluntad y una única sustancia?

            Mi fracaso en reconciliarme con la Santa Trinidad, desde el punto de vista de la lógica y de la ciencia, ha desencadenado una gran tormenta en mi interior. Los días pasaban y muchas veces pensé en pedir ayuda a mi padre para resolver este dilema que me tenía muy preocupado, pero sabía que a mi padre no le hubiera gustado escuchar que tenía ni siquiera una pequeña duda sobre las convicciones de la Escuela Católica.

            Sin embargo, un día que encontré a mí padre de buen humor le pregunté sobre la Santa Trinidad; después de pensar un poco, al final me dio la siguiente respuesta:

            “En las discusiones sobre la fe, la gente tiene que dejar de usar la lógica… este dogma no puede ser percibido por la lógica humana. Hay que creer en este dogma con el corazón, y no con la mente.”

            Esta respuesta de mi padre me ha conmovido mucho. Así que todos mis pensamientos se centraron en torno a esa pregunta, que se había convertido en un serio problema para mí, un problema que no me dejaba dormir tranquilo. Me decía siempre:

            “Esta es la fundación sobre la cual esta edificada la fe cristiana? La base de mi fe consta solamente en seguir ciegamente una fe que otros han impuesto, que no puede ser lógica o ser controlada con calma y con argumentos imparciales, ofrecidos por una conciencia limpia?”

            Todas estas inquietudes me producían ansiedad, así que obligue mi mente a creer ciegamente en la Santa Trinidad.

            Pero un día, uno de nuestros lectores más viejos estaba sentado solo en su despacho. Entré, con su permiso, y le pregunte si podría ayudarme solucionar un problema muy importante para mí. El me pregunto amablemente de que se trataba. Le rogué que me explicara cómo es posible que Dios, una sola entidad, puede existir al mismo tiempo en tres personas diferentes: el Padre, el Hijo (Jesús) y el Espíritu Santo?!

            El lector sonrío y me dijo: “A lo mejor te molesta mi existencia aquí, en este colegio?”; le respondí sorprendido: “Porque, señor?”

            Él me dijo: “Que piensas que van a hacer las autoridades de este colegio, católicos hasta la médula, si alguien les informara que estoy discutiendo en mi despacho personal, con un alumno, sobre temas contradictorias a la fe cristiana? Me echarían en seguida. Si quieres hablar sobre algo aquí, tienes que limitarte a temas relacionadas con el colegio o con tus estudios.”

            Así que concertamos una cita en su casa.

            El domingo, cuando acudí a la cita como habíamos establecido, la primera pregunta del lector fue que me hizo tener dudas sobre la Santa Trinidad. Le respondí que me gustaría saber el soporte de ese dogma frente a la lógica.

Sonrió y me dijo: “Porque no preguntas esas cosas a uno de nuestros curas?”

            Le respondí: “Ya pregunté, pero me respondieron que es una cuestión de fe, que no se sujeta a la lógica o a la filosofía, y esta respuesta me ha inquietado y me ha hecho preguntar si lo que yo creo no es un falso que hay que seguirlo ciegamente? Es Dios tan injusto que espera que el hombre crea en un dogma que no pueda entender? Por favor, señor, enséñeme un método para poder encontrar la solución a la posibilidad de una existencia semejante, como el dogma de la Santa Trinidad nos quiere hacer creer!”

            El lector sonrió y me dijo: “Querido Tomás, supongamos que quieres que te demuestre con una fórmula matemática que el agua puede ser agua y al mismo tiempo fuego, o que una piedra puede ser piedra y al mismo tiempo agua; cómo se puede demostrar eso? No creo que haya alguien en esta tierra que pueda tener en cuenta esta posibilidad. Ahora, como puede Dios Todopoderoso, el Eterno, que siempre está Vivo, ser al mismo tiempo un simple mortal? (más, un mortal que va a ser asesinado por otros mortales). Y como puede ser ese mortal al mismo tiempo el Absoluto, el Inmortal Dios? Este es un problema, que nuestros curas quieran que la creamos sin pensar y nadie, nunca tiene que dudar de la aplicación práctica de ese dogma impensable.”

            Y continuó diciendo: "El problema es... ¿cómo podemos creer eso cuando Dios, al que consideramos como Uno, absolutamente Único - esto significa que es uno sólo en términos de su naturaleza divina - se encuentra al margen de cualquier factor diferente o divergente con respecto a Su clara Unicidad, teniendo una naturaleza indivisible? La división significa que no es el único absoluto, sino una composición de unas variables y un producto cuya composición no se puede en absoluto llamar "uno" en el verdadero sentido de la Unicidad. Y sin duda, uno cuya existencia depende de sus compuestos diferentes no puede ser independiente en sus acciones, mientras que Dios es Único, Independiente y Omnipotente en cuanto a Su Voluntad y Sus Acciones.

Por otra parte, ¿cómo es que tres entidades distintas con tres variantes, siguen siendo tres entidades diferentes, con propiedades diferentes el uno del otro y, al mismo tiempo ser percibidos como Uno sólo, Único, Indivisible, sin ninguna pequeña desviación de la unicidad?

Alguien llamado Él Único es conocido por ser totalmente independiente en su existencia, Sr. Tomas, es imposible encontrar una solución al problema del dogma de la Santa Trinidad, siendo un misterio impensable para el pensamiento humano".

Continuo diciendo: “El único problema es que nosotros, los cristianos, no tenemos acceso a grandes fuentes de conocimiento de la verdad, ni al factor más importante en cuanto a la religión, que se encuentra fuera de nuestro alcance, y que define a todos los no cristianos como adeptos del Diablo. Nosotros, los cristianos, señor Tomás, en nuestra locura de ampliar nuestra posición, hemos jugado un papel tan feo que un erudito como el señor Deniss Ross fue obligado a esconder la verdad sobre ese tema en la introducción que hizo a la traducción del Corán de George Seil.”

Me sorprendí muchísimo escuchando las confesiones del viejo lector, conocido como siendo católico devoto, pero al mismo tiempo, me dio coraje, gracias al hecho de que mis dudas sobre la Santa Trinidad han hecho que un cerebro tan culto y cultivado, como el del lector, se haga preguntas sobre ello.

Mi estudio sobre la prosa islámica y sobre la Traducción del Noble Corán me ha abierto los ojos hacia los factores esenciales e importantes que han influenciado la vida humana. Un día visité el lector en su casa y, para mi sorpresa, descubrí que poseía un gran número de libros sobre el Islam. Por eso le pregunte: “Me puede decir, señor, si usted ha abrazado la fe musulmana?”

Respondió: “No te preocupes por mis elecciones personales!”

Cogí una copia de la Traducción del Santo y Noble Corán, de George Seil y leí la introducción de Sir Dennison Ross. La introducción tiene que ser leída con gran atención. Sir Ross dice en la introducción:

“Durante muchos siglos, el conocimiento que tenía la mayoría de los europeos sobre el Islam se ha basado exclusivamente en referencias irracionales de cristianos fanáticos, que han llevado a disensiones y graves calumnias. Todas las cosas buenas del Islam han sido ignoradas totalmente, y de todas las cosas malas se han hecho objeto de la exageración y de la paranoia en los ojos de Europa. La Unicidad de Dios y la  simplicidad de Su dogma, han sido, posiblemente, los factores más fuertes para la propagación del Islam, muy por encima de las espadas de los luchadores.” (Traducción del Sagrado Corán – George Seil)

Esta afirmación de un importante erudito cristiano reconocido a nivel mundial me ha abierto el apetito para conocer las enseñanzas originales del Islam, especialmente las que hacen referencia a Dios.

Han pasado casi cuatro años, en los que he aprendido el contenido del Noble Corán. Muchas cosas me han llamado la atención. He discutido sobre algunas cosas de las que tenía dudas con el lector, quien había leído el Corán varias veces, con ojo muy crítico. Ahora quería conocer algunos eruditos musulmanes para hacerles algunas preguntas sobre las dudas que tenía de la fe islámica.

Alguna vez había pensado en el hinduismo, pero lo que había visto con mis propios ojos, las maldiciones que escuché, el sistema de sectas, muy desarrollado y, encima de todo, la idolatría y los innumerables rituales no me han convencido para estudiar sus dogmas. Nunca había podido entender la superioridad exigida exclusivamente y árbitramente por los miembros de algunas de esas sectas, por el simple hecho de haber nacido en ellas. He visto con mis ojos como la gente que pertenece a otras sectas se considera inferior en la sociedad y los otros les tratas como a unos parias y no se les permite la entrada en los templos hindús. He visto que a esta gente no se le permite siquiera beber agua de las fuentes destinadas a las sectas superiores.

En el hinduismo, el caos de la vida social provoca la separación de la gente en sectas y sub-sectas, como también la superioridad de algunas sectas frente a otras; esto es tan chocante, que nadie se ha parado a estudiar las dogmas de esta religión.

Mientras estaba dudando del sistema de las sectas y sub-sectas y de la separación de la sociedad hindú, me acordé de las limitaciones parecidas a estas de la existencia cristiana.

Me pregunté: “Porque criticar otra gente por sus convicciones religiosas, cuando dentro de mi religión se encuentra esta misma separación de clases sociales? Las iglesias cristianas no son destinadas exclusivamente a los miembros de las respectivas iglesias? No existen iglesias que pertenecen a un culto y no pueden ser usadas por los miembros de otros cultos? No ha fallado el cristianismo en reunir a la humanidad en una única sociedad? Ha predicado Jesús sobre estas diferencias y separaciones sociales, o somos nosotros que los hemos introducido como innovaciones? Entonces, no estamos lejos de los objetivos iniciales de la misión de Jesucristo?”

Al contrario de las diferencias y divisiones entre las sectas, grupos y cultos del hinduismo y del cristianismo, me quedé impresionado con la hermandad pura que hay siempre entre los musulmanes. Una mezquita es un sitio destinado a cualquiera llamado musulmán, y no hay sitios especiales para unos o para otros como en una iglesia. He visto con mis ojos musulmanes de todas clases sociales, económicas y nacionales que están sentados juntos en una misma fila, hacia una única dirección, rezando a un Único Dios, en un único idioma, y que cuando acaban el rezo se estrechan las manos mutuamente. La hermandad y la igualdad social son teóricamente necesarias para todos los eruditos del mundo. He visto, pues, que eso representa la realidad cotidiana en la vida de los musulmanes.

Un día, el lector, que ahora era mi amigo, me dijo que un predicador musulmán va a venir a hablar en inglés sobre el Profeta del Islam (la paz y las bendiciones de Allah sobre Él), en una sala cerca de la Gran Mezquita de mi ciudad. Los dos fuimos a escuchar aquel predicador y le hemos conocido; era un viejo amigo del lector. Hemos hablado sobre varios problemas importantes.

Durante la reunión con el predicador musulmán, le pregunté si era tan amable en responderme algunas preguntas que tenía, porque quería un poco de información.

Me dijo: “Responderé encantado a tus preguntas”

Le pregunte lo siguiente, y el respondió amablemente a todo:

 “Que otra prueba tenéis, además de Corán, de que Muhammad es realmente el profeta de Dios?”

Respondió: “Llevas una Biblia contigo?”; le dije: “Si.”

Me leyó los siguientes versículos de la Biblia, uno detrás de otro:

“Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; a él oiréis en todas las cosas que os hablara. Y será, que cualquier alma que no oyera a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel y en adelante, todos los que han hablado, han anunciado estos días.” (Hechos, 3:22-24)

“Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Más será, que cualquiera que no oyera mis palabras que él hablara en mi nombre, yo le residenciaré.” (Deuteronomio, 18:18-19)

“Este es el Moisés, el cual dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; a él oiréis.” (Hechos, 7:37)

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.” (Juan, 14:16)

“Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría a vosotros; más si yo me fuera, os le enviaré.” (Juan, 16:7)

“Aún tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar. Pero cuando viniera aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyera, y os hará saber las cosas que han de venir.” (Juan, 16:12-13)

Leí estos párrafos que había leído muchas veces antes. La convicción con la que el predicador me pidió que leyera estos versículos, como prueba a lo que yo pregunté, ha traído un poco más de luz sobre mis dudas, pero aun así le pregunté: “Pero esta profecía no se refiere a Jesús?”

Sonrió y respondió: “Lee otra vez el versículo! No dice que Dios va a mandar a un profeta como Moisés, o sea un hombre nacido de mujer y hombre, como Moisés, mientras que Jesús era nacido solo de madre? Por otra parte, el profeta mandado por Dios tiene que ser un hombre como Moisés, y tú llamas a Jesús hijo de Dios! Moisés era un profeta que ha traído la Ley, y el que va a venir, también va a traer la Ley, mientras que Jesús solamente aplicaba esta Ley, la Ley de los 10 mandamientos, que Moisés había traído. Finalmente, es contrario a la lógica común que alguien afirmara que “yo” y “el“, o sea la primera y la tercera persona son lo mismo, o el que predica sobre la llegada de otro profeta esta predicando sobre su propia llegada.”

El argumento era bastante lógico, pero pregunté al predicador: “No crees que Jesús sea el hijo de Dios? No puede ser Jesús el mismo Dios, en forma humana?”

El predicador sonrió de nuevo y respondió con una voz muy amable: “Puede existir el hijo de alguien sin la esposa, joven? Puede alguien creer que Jesús es el hijo de Dios e imaginarse al mismo tiempo que la Virgen María ha sido empleada como esposa por Dios? Pedimos refugio en Dios ante estas aberraciones de nuestra mente. La palabra hijo, usada en la Biblia, puede significar solamente una criatura, alguien creado por Dios. Al mismo tiempo, que puedes decirme sobre el hecho de que Jesús se refiere a sí mismo como “Hijo del Hombre”?”

Después me leyó estos versículos de la Biblia:

“Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.” (Lucas, 7:34)

“Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día” (Lucas, 24:7)

“…se avergonzará el Hijo del Hombre…” (Lucas, 7:26)

“…la cual el Hijo del hombre os dará…”  (Juan, 6:27)

“Jesús se refiere a Dios como su padre, y también como nuestro padre, lo que significa que Dios es el Padre (Creador) de todos nosotros, pues Jesús era el hijo de Dios en el sentido de la Creación de Dios, y este término usado por Jesús puede ser entendido con el sentido de “siervo de Dios”, así como Jesús se refiere a el mismo. Este hecho se ve reflejado en los versículos 23-38 del Evangelio de Lucas, capítulo 3, donde a todos los profetas, desde Adam, se les atribuye el título de hijo de Dios. Jesús se autodenomina hijo de José, y la genealogía de José va hasta Adam, a quien se le llama también hijo de Dios:“Que fue hijo de Cainán, que fue hijo de Enós, que fue hijo de Seth, que fue hijo de Adam, que fue hijo de Dios”(Evangelio de Lucas, 3:38)

Estas respuestas de la Biblia me han creado una inmensa impresión en mi mente, por el estudio comparativo usado por los musulmanes y por lo fuertes y lógicos que son en su fe en la Unicidad de Dios.

 Pregunté al predicador: “Usted piensa que la Biblia es divina o no?”

Como respuesta a mi pregunta, me pidió responder a las siguientes preguntas:

Sus preguntas

Mis respuestas

La Biblia que tienes en la mano es el libro que escribió Jesús, es una escritura revelada por Dios?

No

En algún momento de su vida ha pedido Jesús que se escriba algo referente a su vida?

No

La Biblia que tienes en tus manos ha sido escrita en el tiempo de Jesús?

No

La Biblia que tienes en tus manos ha sido escrita justo después de que Jesús se marchára?

No

Después me dijo: “Lee, por favor, a la página 17 del libro “El fundador del cristianismo y su religión”, publicada por “La Sociedad Literaria Cristiana” de Madras. Este libro dice:

            “La Biblia entera contiene 66 libros, escritos por 40 autores diferentes en un periodo de aproximadamente 15 siglos. En el libro se destaca claramente que Jesús mismo no ha escrito nada. La enseñanza oral ha sido para muchos el único medio de ampliación del cristianismo. Para guiar a los nuevos adeptos, se han escrito las Escrituras más recientes del Nuevo Testamento.”

            En el mismo libro encontramos: “Han sido escritos probablemente veinte años despues de la muerte de Jesús.”

            En la página 18, pone: “Los Evangelios nos enseñan la historia entera de la vida de Jesús. En su mayoría, es un libro escrito de memorias.”

            Yo le dije: “Pero la Biblia es la palabra de Dios, inspirada y escrita por los discípulos de Jesús!”

            Sonrió otra vez y me dijo: “Señor Tomás, si la Biblia es el libro de los discípulos de Jesús, como explica usted las diferencias que contiene, si hablamos de la palabra de Dios… no contiene la Biblia católica algunos libros que las versiones de los protestantes no contienen?

            Has leído lo que dice K.Wilson sobre la Biblia en la introducción de su trabajo – Diaglot – publicado por Watch Tower Society? Si no hubiera sido editada con autorización real, ahora no estaría tan apreciada por los protestantes ingleses y americanos, aunque es la palabra de Dios. Se ha demostrado que esta versión contiene más de 20.000 errores! Casi 700 manuscritos griegos son desconocidos y algunos de ellos son muy viejos, mientras que su traductor ha tenido acceso a solo 8 manuscritos, ninguno de ellos datado antes del siglo diez…

            No es basada la Biblia en 8 manuscritos… mientras que hoy en día hay 700 manuscritos disponibles? Si el contenido de estos 700 manuscritos es también la palabra de Dios, porque son dejados de lado? Bajo la luz de todos estos hechos, si todavía piensas que la Biblia es la palabra de Dios, puedes seguir con tu fe, pero no esperes que el mundo entero lo haga. Si haces un serio e imparcial estudio sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, vas a encontrar una multitud de calumnias y blasfemias inventadas por los judíos sobre Lot, David, Noé y Adam (la paz sobre ellos) - enviados de Dios. Mira:

            “Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña: Y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Châm, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y díjolo á sus dos hermanos a la parte de afuera. Entonces Sem y Japhet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.” (Génesis, 9:20-23)

            “Empero Lot subió de Zoar, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Zoar, y se alojó en una cueva él y sus dos hijas.  Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra: Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación. Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación. Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre. Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los Moabitas hasta hoy. La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammí, el cual es padre de los Amonitas hasta hoy.” (Génesis 19:30-38)

            “Y acaeció que levantándose David de su cama a la hora de la tarde, paseábase por el terrado de la casa real, cuando vio desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa. Y envió David a preguntar por aquella mujer, y dijéronle: Aquella es Bath-sheba hija de Eliam, mujer de Uría Hetheo. Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado a él, él durmió con ella. Purificóse luego ella de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y enviólo a hacer saber a David, diciendo: Yo estoy embarazada. Entonces David envió a decir a Joab: Envíame a Uría Hetheo. Y enviólo Joab a David. Y como Uría vino a él, preguntóle David por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y asimismo de la guerra. Después dijo David a Uría: Desciende a tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Uría de casa del rey, vino tras de él comida real. Más Uría durmió a la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no descendió a su casa. E hicieron saber esto a David, diciendo: Uría no ha descendido a su casa. Y dijo David a Uría: ¿No has venido de camino? ¿Por qué pues no descendiste a tu casa? Y Uría respondió a David: El arca, e Israel y Judá, están debajo de tiendas; y mi señor Joab, y los siervos de mi señor sobre el haz del campo: ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa. Y David dijo a Uría: Estate aquí aún hoy, y mañana te despacharé. Y quedóse Uría en Jerusalén aquel día y el siguiente. Y David lo convidó, e hízole comer y beber delante de sí, hasta embriagarlo. Y él salió a la tarde a dormir en su cama con los siervos de su señor; mas no descendió a su casa. Venida la mañana, escribió David a Joab una carta, la cual envió por mano de Uría. Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Uría delante de la fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera. Así fue que cuando Joab cercó la ciudad, puso a Uría en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes. Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon con Joab, y cayeron algunos del pueblo de los siervos de David; y murió también Uría Hetheo.” (II Samuel, 11:2-17)

            Pregunté: “¿Cómo? Vosotros, los musulmanes, pensáis que hay otros profetas, además de Muhammad, que son puros y sin pecado?”

             El me respondió usando las siguientes aleyas del Sagrado Corán:

            “Decir: Creemos en Allah, en lo que se nos ha hecho descender, en lo que se hizo descender a Ibrahim, Isaac, Jacob y a los Tribus, en lo que le fue dado a Moisés e Jesús y en lo que le fue dado a los profetas procedentes de su Señor. No hacemos distinciones entre ninguno de ellos y estamos sometidos a Él. (como musulmanes) (Sura de la Vaca, 2:135)

            “El Mensajero cree en lo que se le ha hecho descender procedente de su Señor y los creyentes (con él). Todos creen en Allah, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros: “No aceptamos a unos mensajeros y negamos a otros”. Y dicen: Oímos y obedecemos (danos) Tu perdón Señor nuestro, y hacia Ti es el retorno.” (Sura de la Vaca, 2:284)

            Estas aleyas del Sagrado Corán testifícan visiblemente que uno de los fundamentos de la fe islámica es que cada musulmán tiene que creer no solamente en el profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él), sino en todos los otros profetas y enviados de Dios (la paz sea sobre ellos), y no hacer diferencias entre ellos. La siguiente aleya del sagrado Corán nos informa sobre el hecho de que todos los profetas (la paz sea sobre ellos) son enviados por Dios para todas las naciones de toda la tierra:

            “…No ha habido ninguna comunidad por la que no haya pasado un advertidor.” (Sura del Acogedor, 35:24)

El predicador me convenció que el Islam es la única religión completa, que reconoce las otras religiones y contiene un hermoso cumplimiento de todo el bien, que encontramos solo parcialmente en las otras religiones del mundo. El Libro Sagrado del Islam, el Noble Corán, es la revelación final de la Verdad Divina. El pensamiento limitado del hombre de diferentes épocas no ha permitido ni siquiera a profetas como Jesús (la paz sobre el) revelar toda la verdad. Jesús (la paz sea sobre el) ha tenido que partir antes de que pudiera decir a la gente todas las cosas que tenía que decir. Ha tenido que decir a la gente que esperara hasta la llegada del Espíritu de la Verdad para que se les revelara toda la verdad: “Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16:13-14)

He sido mucho mas impresionado por el alcance mundial que tenía la religión del Islam. Cada respuesta del predicador tenía una gran convicción y muy buenos argumentos. Me ha abierto los ojos haciendo la diferencia entre la auténtica verdad y los productos de la mentira, y aprendiendo tantas cosas nuevos, cosas que antes no veía. Pero no sabía cómo conciliar este amanecer de conocimiento de la verdad con mí dogmática, original y ciega fe y permanecer en la fe cristiana. Quería encontrar algunos errores por parte del predicador y así tener un motivo para mantener mi posición frente al cristianismo.

Tras unos minutos, el predicador continuo con la pregunta: “Puedo preguntarte yo también algo, si no es molestia, para mi información?” Respondí: “Si.” El me preguntó: “Tú crees en Jesús como Hijo de Dios o como Dios mismo?” Le dije: “Jesús es Dios mismo en forma de hijo suyo.” Él dijo: “Puedes imaginarte a alguien como siendo Dios Todopoderoso, Inmortal y al mismo tiempo siendo un simple mortal (un hombre) perseguido y atrapado por otros mortales, condenado a muerte y luego ejecutado por mortales? Puede ser que algo sea al mismo tiempo arriba y abajo, blanco y negro? Puede ser al mismo tiempo luz y oscuridad? Que filosofía es esta?” Continuo diciendo: “Te has parado a pensar alguna vez que hay otra pregunta sobre el dogma de la Trinidad, la cual es necesario que respondan todos los adeptos de ese dogma: si tres tipos de existencia, que son tres entidades diferentes son al mismo tiempo Uno, la Unidad absoluta en todos los sentidos, cuál es el control común que les hace que sean tres, y al mismo tiempo Uno solo? Si hay algún factor que provoca este extraordinario fenómeno, entonces el poder supremo que lo causa, que controla el número y la unidad, puede ser solo Dios Todopoderoso y no una de esas tres entidades, que son componentes controlados. Además, hay otra pregunta problemática que los adeptos de la Trinidad tienen que responder: quien o que controla y determina la separación de una unidad en tres diferentes y ninguna más ni menos.

Tiene que haber una causa para ese fenómeno controlado y ese factor que causa que accione sobre las demas, y esta solo puede ser Dios Todopoderoso y no alguna de las entidades de la Trinidad, que serán solamente el resultado de esta causa superior que todo lo controla.

Del mismo modo aparece la pregunta: cuál es la fuerza que determina que los tres sean Uno cuando se unen, y que no se separen en más entidades y si existe una fuerza así, esta fuerza suprema es Dios Todopoderoso y no alguna de las Tres. Bajo ninguna circunstancia, podemos pensar, de modo lógico, que pueda haber un efecto sin un factor que lo produce.

De todos modos, la Santa Trinidad es un dogma problemático, creado por la Iglesia Cristiana, en cual ninguna afirmación lógica puede ser demostrada como verdadera.”

Inevitablemente, he dado la razón al predicador en sus opiniones; ahora no podía pensar que existe una entidad o una existencia que, al mismo tiempo, sea el contrario de sí mismo.

“Me gustaría, señor Tomás, que se pare a pensar un poco si esta fe que dice que Jesús es Dios o hijo de Dios coincide con el hecho de que era tan aterrorizado de la inminente crucifixión, que grito: “…Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46)

Que filosofía es esta? Si Jesús era Dios mismo, esto significa que Dios ha sido abandonado por Él mismo? Y puede Dios sentirse desesperado y pedirSe a Si mismo ayuda?

Pero su Biblia, señor Tomás, relata que el hijo de Dios ha sido abandonado por su Padre (Dios), caso en el cuál el hijo abandonado pierde automáticamente los privilegios personales de hijo y la relación padre – hijo. Que dices? Que beneficio puede tener el acercamiento a un hijo abandonado? Por favor, responda, señor Tomás!”

Estaba estupefacto y no sabía que decir y qué hacer con las convicciones que yo tenía, como creyente cristiano.

“Por otra parte”, - continuo el predicador – “piensas que Jesús es Dios mismo cuando se cae al suelo llorando, implorando que se le quite la culpa de la muerte por crucifixión?”

Pregunté: “Bien, señor, pero como compagináis la violencia usada por el profeta del Islam con el hecho de que es el Enviado de Dios?”

La respuesta del predicador vino en seguida: “Por favor, señor Tomás, dígame un solo caso dentro de la vida del Profeta Muhammad que dice que alguna vez ha cometido actos de violencia injustificada o un solo caso que dice que tomó la más mínima iniciativa en atacar una sola alma. Cada expedición de guerra que ha liderado o que ha permitido ha sido únicamente para autodefensa. La Biblia no predica la autodefensa. La Biblia promociona la capitulación de uno mismo de tal manera que uno tiene que dar todo lo que tiene si el enemigo lo coge. Hay algún cristiano que sigue estas prácticas?

Más allá de la historia política de las naciones europeas cristianas, no se acuerda usted de los métodos inhumanos usados por los cristianos para ampliar su religión?”

Me sentí avergonzado al escuchar el relato del predicador y por eso me quedé en silencio al recordar el comportamiento infame de los cristianos. Al final me atreví a preguntar una última cosa: “Existe el dogma de limpiar los pecados del hombre con la sangre de Jesús. Jesús ha pagado caro el precio de los pecados de la humanidad, eso quiere decir que quien cree en Jesús se purifica, se salva… hay alguna  cosa semejante en el Islam?”

Mi colocutor sonrió y me respondió lo siguiente: “Amigo, el regalo más grande que ha dado Dios a la humanidad es la razón. Si el hombre la pierde, por su culpa, nadie le puede ayudar. Antes que todo, dime si el dogma coincide con la razón. Por ejemplo: el sujeto A, que es de fe cristiana, entra a robar en la casa del sujeto B y le saquea la casa y roba a los miembros de la familia de B. La razón o la lógica está de acuerdo en que A se quede sin ser castigado por la ley, especialmente por la Ley de Dios, por el simple hecho de que acepta a Jesús como su Salvador?”. He tenido que responder: “No”, porque si no, hubiera significado abandonar la razón y la palabra recta.

Continuó: “Hay una óptica muy grave del dogma de perdonar los pecados con la sangre de Jesús, eso es, cuando pagamos para una cosa, esa cosa ya es de nuestra propiedad y el antiguo propietario pierde en totalidad sus derechos por esa cosa, por haber recibido el precio establecido. Es así, o no?”. Dije: “Si.” Luego continuó: “Si los pecados de la humanidad han sido ya pagados, Dios no tiene ningún derecho de castigar a algún pecador! Cada pecador que simplemente cree en Dios, es libre de hacer todo lo que sus instintos le dictan, porque Dios, su Dios, no tiene ningún derecho de juzgarle, ya que Jesús ha asumido el precio de sus pecados. Puede ser eso racional o lógico? Puede esa doctrina ayudar a que la vida en la tierra transcurra en paz y tranquilidad? Acuérdate, por favor, el Islam quiere que cada individuo asuma su propia existencia de un modo responsable, tanto por su vida personal, como por el interés de la vida en general en este mundo, el mismo como miembro no solo de la raza humana, sino de la creación de Dios en general. El Islam está llamando el hombre hacia la verdad, con la promesa de una vida muy buena después de muerte y le previene repetidamente sobre los vicios y sobre sus consecuencias – el castigo del fuego. El Sagrado Corán advierte muchas veces sobre estas cosas:

“Y guardaos de un día en el que a nadie le sirva nada de lo que haya hecho otro, ni se le acepte ningún precio, ni haya intercesión que valga, ni auxilio.” (Sura de la Vaca, 2:122)

“Quien se guía, lo hace en favor de sí mismo y quien se extravía lo hace en contra de sí mismo. A nadie se le cargará con la carga de otro. Y no castigaos sin antes haber enviado un mensajero.” (Sura del Viaje Nocturno, 17:15)

“Hombres! Os hemos creado a partir de un varón y de una hembra y os hemos hecho pueblos y tribus distintos para que os reconocierais unos a otros. Y en verdad que él más noble de vosotros ante Allah es él que más Le teme. Allah es Conocedor y está perfectamente informado [‘Alim, Khabir].” (Sura de los Aposentos Privados, 49:13)

“Mientras que amenaza al hombre con el castigo eterno por sus pecados, el Sagrado Corán también revela la compasión de Dios el Compasivo, el Misericordioso, quien no quiere que el hombre, por gran pecador que sea, no tenga ninguna esperanza de que el Todopoderoso le pueda perdonar. La única condición por el perdón de Dios es el arrepentimiento sincero del pecador y el deseo de mejorar su comportamiento en el futuro, junto con el reconocimiento a Dios por su infinita misericordia.

En el nombre de Dios, señor Tomás, dígame que piensa usted que es más lógico: dejar el hombre tener una falsa convicción de que puede hacer cuantos pecados quiere, porque el precio del perdón de estos ha sido ya pagado, o prevenirle y determinarle a dedicarse a una vida virtuosa y quedarse lejos de las malas cosas (eso es, prevenirle sobre las consecuencias de sus malos actos, del castigo eterno para un comportamiento inmoral y falta de sumisión al Todopoderoso)?”

Ese día sentí el vacío del dogma del perdón sobre cual esta edificada la fe cristiana. El perdón Divino amaneció en mi corazón, se encendió la luz del encaminamiento Divino. Di las gracias al Señor por sacarme de las garras de esas convicciones que tenía y por haberme guiado hacia el Islam, lo cual encontré después de una larga búsqueda de conocimiento que me ha traído al Camino Recto, camino que lleva a la Salvación que Dios el Misericordioso ha mandado a la humanidad con su último profeta, Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él).

Cuando asentí los argumentos del predicador y le di las gracias, él me dijo: “Tomás, tienes que dar las Gracias a Dios el Misericordioso por haber cumplido su promesa y haberte guiado.”

Allah el Compasivo, en su infinita misericordia, ha cumplido la promesa, la de guiar a la humanidad, con su Noble Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él), que ha actuado siempre siguiendo la palabra del Todopoderoso.

Después de pasar por tantos argumentos contra el dogma de la Santa Trinidad y, también, de otras convicciones fundamentales cristianas , me sorprendí que esta fe tan ilógica haya podido atraer a un número tan elevado de adeptos de todo el mundo.

Un día encontré mi padre volviendo muy feliz a casa, y una vez llegado, me llamo y me dijo: “Mi querido hijo, te alegrarías escuchar que hoy he traído 109 adeptos más en nuestro grupo! Para un bautizo tan grande, el reverendo, el jefe de nuestra misión, se quedó muy satisfecho conmigo, me dio un aumento, me ofreció la posibilidad de viajar y me recompensó en proporción con el gran número de nuevos adeptos.”

 Le pregunté: “Padre, quienes son los que se han bautizado?”

Me dijo: “Son gente de cinco o seis pueblos de aquí cerca. Hombre, mujeres y niños.”

Pregunté: “Tienen educación?”

Él me dijo: “No, son gente pobre de zonas pobres, trabajadores de los campos de arroz de sus pueblos.”

Le pregunté si esa gente había entendido bien lo que significa el compromiso de convertirse al cristianismo. Alguno de ellos ha examinado bien el hecho de salir de la fe que tenían para entrar en el cristianismo?

Mi padre respondió: “Que quieres decir? Te dije que son toda gente inculta, analfabeta, pobre, trabajadores de pueblos pobres. El grupo contiene hombres, mujeres y niños. Desde ahora voy a ir cada día allí para prepararles en aprender la doctrina de nuestra fe.”

Yo sonreí, y mi padre, viendo mi reacción, me preguntó: “Que pasa, Tomás, porque sonríes?”

Le dije: “No pasa nada, papa! Es que no veo ningún motivo de orgullo en esta conversión en masa; cualquier otra religión había podido asumirse esa conversión, ya que no es otra cosa que la explotación de la ignorancia y de la falta de educación de unos pobres trabajadores. Es el encaminamiento ciego de la gente hacia algo que esa gente no sabe, no conoce, ni reconoce!

Papa, tú piensas que alguien que conoce la lógica puede estar de verdad orgulloso del resultado de esa conversión de hombres, mujeres y niños que no piensan por si mismos?

La conversión a otra religión, como es, por ejemplo, el Islam, se puede hacer solamente tras un complejo estudio y análisis del interesado, que tiene la plena convicción de lo que quiere hacer. Nosotros, los cristianos, presumimos de nuestro éxito en ampliar el número de adeptos con trabajadores analfabetos, quienes, bajo las circunstancias, están obligados en aceptar la doctrina cristiana, sin saber si lo que están haciendo está bien o está mal. Una mente ignorante es como una hoja de papel en blanco; alguien puede dibujar en ella cualquier fantasía, y una vez el esbozo está hecho en este frágil material, cualquier otro artista puede presumir de haber hecho él sólo el dibujo. Si hoy en día, para ganar la simpatía de las masas ignorantes presumimos delante de los adeptos analfabetos con nuestra humanidad y nuestro sacrificio solo para ampliar nuestra religión, nos olvidamos del Edicto de Milano. Como van a poder, papa, todos los registros históricos borrar todas las atrocidades cometidas por los cristianos en nombre de la religión?”

Continué: “Si me permites, papa, quisiera saber si la Biblia que tienes en tus manos solamente hay que leerla, memorizarla y predicarla a otros, o también tenemos que actuar conforme sus palabras en nuestro día a día? Si tenemos que actuar en conformidad con sus palabras, me puedes decir, papa, si en el mundo cristiano puede ser aplicado el principio de volver la otra mejilla? Hasta ahora, has visto algún cristiano sincero que quiera donar su camisa después de que se le ha quitado el abrigo? Si alguien nos entra a robar en casa, puedes darle todas las posesiones que tenemos, conforme a la ley de la Biblia? Si los poderes mundiales cristianos creen de verdad en esta doctrina del sacrificio, porque siguen pagando las fuerzas militares y a los hombres de la justicia?

Dime, por favor, papa, si sirve para algo la fe en las páginas de un libro que solamente se predica y nunca se aplica. Porque no podemos aceptar racionalmente la doctrina de la autodefensa del Islam y el principio del perdón de nuestros agresores, si estos se arrepienten y mejoran?

En el nombre de Dios, papa, dime, como puede ser que tres cosas diferentes sean al mismo tiempo un Único Absoluto, tanto desde el punto de vista numérico, como del punto de vista de la naturaleza esencial de la unidad perfecta?

Cuál es la base racional de que alguien que es abandonado por Dios puede ser Dios mismo y si Jesús es considerado el hijo de Dios, cual puede ser la relación de un padre con el hijo abandonado?

Qué derecho tiene el cristianismo de exigir alguna verdad, cuando su ampliación es debida a unas atrocidades inhumanas, cometidas por las fuerzas cristianas contra los pobres judíos? La conducta de esos brutales crímenes en nombre de Cristo ha sido consignada en su totalidad por las autoridades cristianas mismas por el Edicto de Milano y por el famoso erudito cristiano Gibbon, en su conocido trabajo “El declive y la caída del Imperio Romano”.

La doctrina del perdón por la sangre de Jesús va a atraer obviamente a los pecadores con muchos pecados y que no quieren renunciar a la vida que llevan, ya que el precio de sus pecados ha sido ya pagado; por eso eligen ser pecadores malos, pensando que no van a ser castigados, porque Jesús ya pagó por los pecados de la humanidad y por eso Dios no tiene más interés en castigar a los pecadores.

Papa, hay muchas cosas que necesitan un estudio desinteresado y un razonamiento imparcial.

Ya te digo papa que cualquier consecuencia y cualquier desgracia que me pueda afectar, yo ya he elegido; he elegido no vender y no abandonar mi conciencia y mi razón pensando en doctrinas tan irracionales. He abrazado el Islam y, si no te molesta, déjame explicarte los detalles de mis estudios; voy a hacerlo cada vez que se me pida. No quiero que algún pensamiento mío o alguna convicción mía sean tragadas por nadie a la fuerza, porque la religión del Islam, la cual ahora declaro abiertamente que he abrazado, goza de que la verdad ha sido revelada en contra de la mentira.”

Para mi sorpresa, observé que mi padre ha seguido muy atentamente mi exposición, mis puntos de vista y mis convicciones, y al final me dijo:

“Hijo, no pienses que tu padre es idiota. Me confronté algunas veces con esas ideas en mi vida, cuando he tenido la ocasión de hablar sobre religión con mis amigos musulmanes. En el nombre de Dios, hijo, guarda estas cosas para ti. Si no, puedes estar seguro de que nos van a echar en la calle, como a los sin techo.”

Unos días más tarde, mi padre también decidió declararse musulmán.

Yo ahora, para información de cualquier buscador de la verdad, declaro abierto el resultado de mis estudios sinceros; el Islam no es solamente la última religión fuerte, sino, al mismo tiempo, es la religión perfecta, que contiene todo el bien. Una de las características distintivas del Islam es que pide a sus adeptos creer en las otras religiones que han precedido el Islam y han sido reveladas por Dios. Es uno de los fundamentos de esta religión el hecho de que sus adeptos tienen que creer en todos los profetas (la paz sea sobre ellos) enviados antes del profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él).

Muhammad es el nombre del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él) a quien se le ha revelado toda la verdad en su forma completa y perfecta. El occidente ha llamado esta religión “mahomedanismo” para que se parezca a los términos de cristianismo, hinduismo, budismo, etc. Por otra parte, el nombre de esa religión se encuentra en su libro, el Sagrado Corán – ISLAM – y al profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él) se le llama musulmán, como a cualquier otro creyente. Los diferentes profetas (la paz sea sobre ellos) que han propagado la misma verdad en diferentes pueblos y naciones, en diferentes idiomas, están descritos en el Corán como siendo musulmanes. Así me di cuenta, sin ninguna duda, de que el Islam es la religión que la humanidad necesita para su desarrollo tanto material como espiritual, para obtener, en fin, la salvación.

 UNA BREVE INTRODUCCIÓN  AL ISLAM

La palabra Islam significa someterse totalmente a Allah Todopoderoso, creer en su Unicidad y demostrando esto a través de Su adoración, del Único, alejándose de cualquier tipo de politeísmo (shirk).

El Islam es la única religión aceptada por Allah el Altísimo. Es la última religión, la final, que ha completado las religiones precedentes. Allah el Glorioso no acepta que Sus siervos practiquen otra religión que el Islam. Allah el Altísimo dice en el Noble Corán:

“Realmente la práctica de Adoración ante Allah es el Islam.” (Sura de la Familia de Imran, 3:19)

El Altísimo dice también:

“Y quien desee otra práctica de Adoración que no sea el Islam, no le será aceptada y en la Ultima Vida será de los perdedores” (Sura de la Familia de Imran, 3:84)

Como puede alguien abrazar el Islam: diciendo el testimonio de fe (shahada).

(Ashadu anna Laa ilaha illa Allah wa ashadu anna Muhammad Rasul Allah)

Para abrazar el Islam, hay que saber el significado de este testimonio y decirlo con convicción, sin tener ni la más mínima duda.

 LA INTERPRETACIÓN DEL  TESTIMONIO DE FE (shahada)

            Ashadu significa “testifico en conocimiento de causa, con buena fe y sin ninguna duda”.

            Laa ilaha illa Allah significa “no hay otro Dios excepto Allah el Altísimo”.

            Wa ashadu anna Muhammad Rasul Allah significa “y testifico que Muhammad es el enviado de Allah”.

            El significado general del testimonio de fe es “Testifico que no hay otro Dios excepto Allah y que Muhammad es Su enviado”. Nos sometemos a Sus órdenes y nos abstenemos de lo que nos ha prohibido. Creemos en todas las cosas sobre las que nos ha informado y también en que Allah Todopoderoso tiene que ser adorado solo de la manera que Él nos ha enseñado.

            La Escritura Sagrada del Islam es el Noble Corán, que es la palabra de Allah Todopoderoso revelada a su Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre Él) por intermedio del ángel Gabriel.

            Es el deber de todo musulmán memorizar si no todo, por lo menos una gran parte del Sagrado Corán para poder cumplir con sus rezos obligatorios.

            Es verdad que todos los libros revelados antes del Corán han sido distorsionados por el hombre, pero el Noble Corán, después de tantos siglos, sigue en su forma original, tal como le fue revelado al Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él). Allah ha prometido mantenerlo así hasta el día del Juicio Final. Allah el Altísimo dice:

            “Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo y somos sus guardianes.” (Sura de Al-Hiyr, 15:9)

            Por ese motivo, nadie puede modificarlo.

            Después de que el testimonio de fe ha sido aprendido como significado y dicho de corazón y sin ser obligado (bajo amenazas o bajo la promisión de cosas materiales) y esta persona se convierte en musulmán, tendrá algunas obligaciones y prohibiciones. Si una persona muere después de pronunciar el testimonio entrará en el Paraíso, si Allah quiere.

 LOS CINCO PILARES  FUNDAMENTALES DEL ISLAM

            Estos pilares hay que cumplirlos tanto físicamente (con acciones), como espiritualmente (con el corazón).

            El primer pilar: el testimonio de la fe (shahada) que dice: “No hay otra divinidad excepto Allah y Muhammad, hijo de Abdulá, es el siervo y enviado de Allah para que los hombres y los genios sean guiados en el camino recto para adorar solo a Allah Todopoderoso”.

            El segundo pilar: el rezo (salah). Hay cinco rezos obligatorios durante el día. La recompensa que recibe un musulmán por esas cinco oraciones es la de cincuenta oraciones, si estas están realizadas correctamente, respetando los otros pilares y cumpliendo con las acciones obligatorias. Una de las condiciones de la oración es que la persona que realiza el rezo sea musulmana, que sea sano, que tenga edad para diferenciar el bien del mal, que haya hecho la ablución (wudhu), que tenga la intención sincera de realizar la oración y que la oración sea realizada hacia la quibla (la Mezquita Sagrada).

            El tercer pilar: la limosna obligatoria (zakat). Es el deber de todo musulmán cuya riqueza ha llegado al nivel de nisaab (el nivel que permite a esa persona pagar el zakat obligatoriamente) y tiene esta riqueza por un periodo de doce meses, regalar el 2,5% de sus bienes para los pobres, sea familia lejana u otros pobres musulmanes.

            El cuarto pilar: el ayuno (siyam). La persona que ayuna tiene que tener la intención de ayunar presente en su corazón y en su mente desde la noche antes del día que quiera ayunar. Durante todo el día de ayuno, el musulmán tiene que abstenerse de comer, beber y contacto sexual desde el alba (fajr) hasta la puesta de sol (Maghreb). El ayuno obligatorio es el del mes de Ramadán (el noveno mes del calendario musulmán) y es obligatorio para todo musulmán adulto y sano.

            El quinto pilar: la peregrinación a la Mezquita Sagrada, Meca (Hajj). Hay que visitar la Meca con la intención de cumplir con la Umra (peregrinación no obligatoria) y con el Hajj (peregrinación obligatoria). Es el deber de todo musulmán adulto y sano, que se lo puede permitir, cumplir con el Hajj por lo menos una vez en la vida. Las mujeres sin mahram (tutore, esposo, padre, hermano, tío, etc.) no pueden realizar el Hajj.

            Cualquiera que niega uno de estos cinco pilares se va a convertir en kafir (no creyente) y queda expulsado del Islam.

 LOS SEIS PILARES DE LA FE

1.       Creer en Allah: creer que Allah es el Creador, el Dador, el que provoca la vida y la muerte y El que en Sus manos están todas las cosas. Es el Altísimo, el Primero, antes de que no había nada y también es el Último, después de que no hay nada, es el Supremo, encima de que no hay nada y es el que sabe todas las cosas, el de Quien nada se puede esconder. Creemos en todos Sus bellos nombres y en todos Sus atributos, sin deteriorarlos o suprimirlos y sin compararlos. Allah el Altísimo dice en el Sagrado Corán:

“…No hay nada como Él; Él es el que oye y el que ve. [As-Sami’, Al-Basir].” (Sura de la Consulta, 42:9)

2.       Creer en los ángeles (la paz de Allah sea sobre ellos): son Sus siervos más honestos, sumisos totalmente a Allah el Altísimo. Entre ellos encontramos a Gabriel, Miguel, Israfil, Ridwan, Malik y a los ángeles que registran las malas y buenas acciones de los hombres.

3.       Creer en los Libros Sagrados que Allah ha revelado a sus profetas y mensajeros (la paz sobre ellos). El último libro revelado es el Noble Corán. Con el Corán, Allah ha anulado todas las prácticas predicadas en los otros libros, así que no está permitido poner en práctica lo que está escrito en cualquier otro libro que no sea el Corán.

4.       Creer en los Mensajeros (la paz sea sobre ellos): Allah ha enviado sus mensajeros a la humanidad, para que sea guiada al camino recto, el de adorar solo a Allah y de no asociarLe nada. Entre ellos encontramos a los “ulul azm” (los profetas que han hecho grandes esfuerzos para guiar a la humanidad): Noé, Abraham, Moisés, Jesús (la paz sobre ellos) y el último, Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él), el mejor de todos.

5.       Creer en el Último Día: es el día del juicio final y el día de la recompensa; el día en que los creyentes van a entrar en el Paraíso y los no creyentes van a ser mandados al fuego del Infierno, y los pecadores que han muerto sin arrepentirse se van a someter a la Voluntad de Allah, que les va a perdonar o les va a castigar.

6.       Creer en el Destino (qadr), tanto en sus malas consecuencias, como en las buenas. El musulmán sabe que lo que tiene que pasar, pasará y todo lo que pasa en ese Universo esta ya escrito en el Libro Guardado (Al Lauh Al- Mahfudth).

 Unas últimas palabras

Espero que hayáis leído este libro con el corazón y la mente abiertos y pido a Dios que algún día encontréis la luz de la Verdad.