120 Jutbas en idioma español ()

 

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120 Jutbas en idioma español

Hace aproximadamente ocho años comencé a dar jutbas en idioma español, y he visto lo importante que es para una comunidad escuchar una jutbah correctamente preparada, en temas variados, y también correctamente pronunciada.

El objetivo de este libro es proveer a los hermanos que son responsables de dar la jutbah en idioma español, un material del cual puedan leer y dar la jutbah, ya sea leyendo directamente del libro o basándose en los formatos aquí expuestos para desarrollar el tema como más lo necesite su comunidad.

He comenzado el libro exponiendo toda la jurisprudencia (fiqh) relacionada con la oración del día viernes, y luego he dividido las jutbas por temas, siendo estos:

· Presentación del Islam

· Teología y creencias

· Jurisprudencia de los actos de adoración

· Alimentación

· Vestimenta

· El buen comportamiento

· Espiritualidad

· Problemáticas sociales

· Virtudes

· Eventos especiales

· Festividades

· Historias

Es importante que el responsable de dar la jutbah en español, varíe los temas para ir construyendo una base de conocimiento en su comunidad.

Cada Jutbah fue pensada para que dure aproximadamente entre 15 y 20 minutos, y recomiendo a quien vaya a leerla, que practique su lectura algunas veces antes de leerla ante los orantes, para poder imprimirle el sentido y la pasión que los oyentes merecen y así escuchar la Jutbah sea algo que los inspire a realizar verdaderos cambios positivos en sus vidas.

El formato del libro fue diseñado en tamaño grande (21,6 X 28 cm-tamaño carta) de tal manera que si alguien quiere imprimir la Jutbah que va a leer esa semana, tenga toda la facilidad de hacerlo tanto en las hojas tamaño A4 o Carta y el texto quede perfectamente legible y distribuido correctamente.

En el caso de que exista un imam que de jutbas solo en árabe, este libro puede ser usado para leer el mismo tema, entre las dos jutbas o luego de finalizada la oración, dependiendo de la preferencia en cada mezquita. En este caso no sería necesario leer las introducciones a la primera y segunda Jutbah.

Pido a Allah que este libro sea de utilidad para las crecientes comunidades de habla hispana en América Latina y España.

Quiero agradecer a la hermana Fatima Laura Gómes por haberse tomado el trabajo de organizar y editar las jutbas, que Allah la recompense a ella y a su esposo, por el esfuerzo y el tiempo dedicado.

Sheij Isa García

Sahawal 1435 / Agosto 2014

 El fiqh de la oración del Viernes

Allah ha prescrito diversas reuniones a los musulmanes para que se cimienten las bases de la solidaridad y el amor entre los creyentes. Algunas son reuniones de barrio, como los cinco rezos diarios, otras son reuniones de toda la comunidad, como la del Yumu‘ah o Salat Al ‘Eid, y otras son reuniones multitudinarias y transnacionales como el Hayy en La Meca.

El veredicto legal (Hukm):

Allah dice:

“¡Oh, creyentes! Cuando se convoque a la oración del día viernes, acudid al recuerdo de Allah y abandonad el comercio, pues ello es lo mejor para vosotros. ¡Si supierais!” (Corán 62:9)

Es una obligación (Fard) para todo musulmán, hombre, consciente, Balig[1], libre y residente en el mismo distrito o la misma ciudad (de la mezquita). El Salat Al Yumu‘ah consta de dos Raka‘at. La asistencia a Salat Al Yumu‘ah no es obligatoria para la mujer, el enfermo, el menor, el viajero y el cautivo o prisionero; sin embargo, es válido para cualquiera de ellos que asista. Si el viajero está haciendo una pausa en su viaje y oye el Adhan del Yumu‘ah debe asistir.

El Imam será el encargado de la Jutbah y del Salat, aunque es permitido que una persona pronuncie la Jutbah y otra dirija el Salat por algún motivo.

Virtudes del día viernes:

Abu Hurairah t relató que el Profeta ﷺ‬ dijo: “El mejor día en el que sale el sol es el viernes; en él fue creado Adán, en él fue introducido al Paraíso y en él fue expulsado del mismo. Y por cierto que el Día del Juicio será un día viernes.” Registrado por Muslim.

El Profeta ﷺ‬ nos dijo que durante el día viernes hay un momento en el que las plegarias son respondidas por Allah. Esta hora se la sitúa después del ‘Asr, y se recomienda incrementar la invocación a Allah y el Du‘a' en ella. Abu Hurairah t relató que el Profeta ﷺ‬ mencionó el día viernes y dijo: “En él hay una hora en la que Allah concede todo lo que Su siervo musulmán le pide mientras reza.” E indicó con su mano que se trata de un tiempo corto. (Bujari y Muslim)

Virtudes del baño e ir temprano para Salat Al Yumu‘ah:

Abu Hurairah t relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien se baña el día del Yumu‘ah como lo hace cuando se encuentra en estado de Yanabah y luego se dirige (a la mezquita) es como si hubiese ofrecido un camello (como ofrenda). Quien asiste en la segunda hora es como si hubiese ofrendado una vaca. Quien asiste en la tercera hora es como si hubiese ofrendado un carnero con cuernos. Quien asiste en la cuarta hora es como si hubiese ofrendado una gallina. Y quien asiste en la quinta hora es como si hubiese ofrendado un huevo. Cuando el Imam sale (hacia la gente para iniciar la Jutbah), los ángeles se disponen a escuchar la mención de Allah”. (Bujari y Muslim)

Aus Ibn Aus Az Zaqafi t relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien se baña e higieniza correctamente el día viernes, madruga y acude temprano (a la mezquita), se dirige caminando y no sobre su montura, se sienta cerca del Imam y escucha con atención sin desconcentrarse, gana la recompensa de un año ayunando durante el día y rezando por la noche.” Registrado por Abu Dawud e Ibn Mayah.

Asuntos recomendables antes del Yumu’ah

El baño del Yumu‘ah es una Sunnah enfatizada y confirmada, pues el Profeta ﷺ‬ dijo: “El baño del Yumu‘ah es una obligación para todo adulto”. (Bujari y Muslim)

Es Sunnah que la persona se acicale después del baño el día viernes, se perfume, vista sus mejores galas, salga temprano hacia la mezquita y se siente cerca del Imam. También que rece lo que pueda antes del Yumu‘ah, recite el Corán y haga muchas plegarias.

Es Sunnah recitar Surah “La caverna” en la víspera del viernes o el mismo día viernes. Quien recite esta Surah el viernes, estará iluminado por su luz hasta el viernes próximo.

Es Sunnah incrementar el pedido de bendiciones por el Profeta ﷺ‬ durante el viernes. Abu Hurairah t relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien pida bendiciones por mí una vez, Allah lo bendecirá por ello diez veces.” Registrado por Muslim.

Es recomendable que el Imam pronuncie un Du‘a' en su Jutbah y pida por el Islam y los musulmanes, para que Allah los proteja, les conceda la victoria y una sus corazones. No está registrado que el Imam levante sus manos durante el Du‘a' sino que señale con su dedo índice.

El Tiempo

El tiempo preferible para realizar el Salat Al Yumu‘ah es después del cenit y hasta el final del tiempo del Dhuhr, aunque es válido realizarlo antes del Dhuhr. Es decir que se puede adaptar a las necesidades de la comunidad.

El horario recomendable para dirigirse al Yumu‘ah empieza desde que sale el sol. Lo mismo se aplica al baño del Yumu‘ah. Esta recomendación se torna una obligación cuando el Imam sube al Minbar y se escucha el segundo Adhan.

Es obligatorio realizar Salat Al Yumu‘ah en su tiempo y que asistan por lo menos dos o tres de los residentes locales. Debe ser precedido por dos sermones (Jutbatan) que incluyan la alabanza a Allah, Su mención y agradecimiento, la exhortación a la obediencia a Allah y a Su Mensajero, y la recomendación del temor a Allah (Taqua)[2].

Característica de la Jutbah:

El Imam será el encargado de la Jutbah y del Salat, aunque es permitido que una persona pronuncie la Jutbah y otra dirija el Salat por algún motivo.

La Sunnah dicta que el Imam pronuncie una Jutbah corta previamente memorizada, aunque también puede ser leída.

La Sunnah dicta que los dos sermones (Jutbatan) sean pronunciados en idioma árabe, si el Imam lo habla fluidamente, pero también es de considerar que la Jutbah sea pronunciada en el idioma local. Es preferible, si se hace en idioma árabe, traducirla al idioma de los asistentes, si éstos no comprenden el árabe. El Salat, en cambio, no se realiza sino en árabe.

El formato de la Jutbah

Es costumbre iniciar la Jutbah con la introducción denominada “Jutbah Al Hayah” (sermón ante alguna necesidad). Otras veces puede comenzar con una introducción distinta. Aquí presentamos el texto de Jutbah Al Hayah: Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh (Ciertamente las alabanzas son para Allah. A Él alabamos, pedimos ayuda y rogamos perdón. Nos refugiamos en Allah contra el mal de nuestras propias almas y la maldad de nuestras obras. Aquel a quien Allah guía nada lo puede desviar, y aquel a quien Allah desvía nada lo puede guiar. Doy testimonio que no hay más dios que Allah, Único y sin copartícipes, y doy testimonio que Mujámmad es Su siervo y Mensajero).

{¡Oh, creyentes! Temed a Allah como es debido y no muráis sino sometidos a Él.} (Corán 3:102)

{¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creó a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Allah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco.

{¡Oh, creyentes! Temed a Allah, y hablad sólo con fundamento. Él hará prosperar vuestras obras y perdonará vuestros pecados. Sabed que quien obedece a Allah y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.} (Corán 33:70-71)

Amma ba‘d (Ahora bien...):

Algunas veces no mencionará las aleyas, y dirá después de Amma ba‘d: Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar (Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Toda innovación (en la religión) es una Bid‘ah, toda Bid‘ah es un perdición y toda perdición lleva al Fuego del Infierno). Registrado por Abu Dawud, An Nasa'i e Ibn Mayah.

Los elementos de la disertación son, según el Imam Shafi'i, los siguientes:

1. La alabanza a Allah.

2. La inclusión de algún versículo del Corán.

3. Pedir paz y La bendiciones por el al Profeta ﷺ‬.

4. Hacer súplicas por los creyentes.

5. La enseñanza, guía y orientación.

El tema de la Jutbah:

Los sermones del Profeta ﷺ‬ y los de sus Sahabah incluían aclaraciones sobre el Tauhid y la fe, mención de los atributos del Señor de los Mundos, los fundamentos de la fe, mención de los milagrosos signos de Allah que lo hacen querido para Sus criaturas, los signos que les hacen temer Su ira, la importancia de mencionarle y agradecerle, el abandono de la vida terrenal, la mención de la muerte, el Paraíso y el Infierno, la exhortación a obedecer a Allah y a Su mensajero, la advertencia sobre su desobediencia y demás temas.

Se recomienda al Jatib (Imam encargado de la Jutbah) que mencione la magnificencia de Allah, Sus nombres, atributos y bendiciones. Debe exhortar a la gente a mencionar a Allah, agradecerle y obedecerle para que se acerquen más a Él. De esta manera, la gente saldrá del Salat queriendo a Allah, y Él los querrá a ellos. Además sus corazones se llenarán de fe y sometimiento, y esto los llevará a obedecerle y adorarle en todo momento.

La Sunnah dicta que el Imam haga la Jutbah breve y extienda el Salat lo más posible. Yabir Ibn Samurah t relató: Solía rezar con el Mensajero de Allah ﷺ‬ y su Salat y su Jutbah eran concisos. Registrado por Muslim.

Características de Salat Al Yumu‘ah:

Este Salat consta de dos Raka‘at. Es Sunnah que se recite en voz alta en la primera Rak‘ah Surah “El viernes” y en la segunda Surah “Los hipócritas”, o “El viernes” en la primera y “El día angustiante” en la segunda, o “El altísimo” en la primera y “El día angustiante” en la segunda, aunque está permitido recitar otras partes del Corán. Después de completar las dos Raka‘at, como en el Fayr, se debe pronunciar el Taslim.

Oraciones voluntarias del Yumu‘ah

Es Sunnah rezar dos Raka‘at después del Yumu‘ah en la casa. Algunas veces se puede rezar cuatro Raka‘at pero con dos Taslim. Si se desea rezar en la mezquita, entonces se debe hacer cuatro Raka‘at. No hay oraciones voluntarias prescritas antes de Salat Al Yumu‘ah.

Lo que invalida el Yumu’ah

Hablar durante la Jutbah implica la pérdida de la recompensa y el registro de un pecado. Sólo el Imam puede hablar a alguien por algún beneficio, para devolver el saludo o para desea la misericordia de Allah al que estornuda. Además, es detestable pasar por encima de los hombros de la gente cuando ya ha comenzado la Jutbah y también sentarse sobre las nalgas y rodear las piernas plegadas con los brazos.

¿No ir al Yumu’ah es un asunto sin importancia?

Quien pierde la oración del Yumu‘ah debe compensarlo rezando cuatro Raka‘at del Dhuhr. Si lo perdió debido a un inconveniente no habrá incurrido en una falta, pero si lo hizo sin excusa habrá cometido un pecado por su negligencia con el Salat del Yumu‘ah. Abu Al Ya‘d t relató que el Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien deja de asistir a tres rezos del viernes por negligencia Allah sellará su corazón”. Registrado por Abu Dawud y At Tirmidhi.

Asuntos que no están prescriptos para el Yumu’ah

No está prescrito que el Imam o los Ma'mumun eleven las manos durante el Du‘a' del Yumu‘ah. Esto sólo se prescribe en el Salat Al Istisqa'. Respecto a decir Amin durante el Du‘a', es permitido pero en voz baja. Hacer dos adhan antes de comenzar la Jutbah.

Dónde se realiza el Yumu’ah

La oración del Yumu‘ah se puede realizar en cualquier poblado aunque no se cuente con la autorización explícita de la autoridad. Sin embargo, realizar varios Yumu‘ah en más de una mezquita es ilícito, excepto que sea por una necesidad urgente y con autorización explícita de la autoridad. El Yumu‘ah se realiza en las ciudades y los poblados, no en el campo.

Qué debe hacer la persona que ingresa a la mezquita y la Jutbah ya ha comenzado

Quien entra a la mezquita durante la Jutbah debe rezar dos Raka‘at breves antes de tomar asiento. Quien siente somnolencia durante la Jutbah debe cambiar de posición o de lugar.

Qué debe hacer la persona que ingresa a la mezquita y la oración ya ha comenzado

Quien alcanza a rezar una Rak‘ah completa con el Imam realizará una más (luego de que el Imam termine el Salat) con la intención de completar su Yumu‘ah. Quien no alcanza a rezar una Rak‘ah con el Imam deberá cambiar su intención y rezar el Dhuhr, por lo que rezará en total cuatro Raka‘at.

Qué sucede si coincide un viernes con la oración del E’id

Si coincide un ‘Id con un Yumu‘ah, la obligación de asistir al Yumu‘ah no se impone a los que asistieron a Salat Al ‘Eid y pueden rezar un Dhuhr normal. Esto no se aplica al Imam, pues él sí debe rezar el Yumu‘ah junto con los que no rezaron el ‘Id. Si alguien que asistió al ‘Id reza el Yumu‘ah, este rezo le vale por el Dhuhr.

 Jutbas sobre presentación del Islam

 El Islam es una religión de paz

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El Islam es una religión de paz en todo el sentido de la palabra. El Corán llama a este camino; Allah dice en el Corán:

“Dios les ha enviado una luz y un Libro claro [el Corán], con el cual Dios guía a quienes buscan Su complacencia hacia los caminos de la paz, los extrae por Su voluntad de las tinieblas hacia la luz, y los dirige por el camino recto.” [Corán 5:15-16).

EL Corán afirma que Allah aborrece cualquier disturbio a la paz

“Pero cuando se alejan [de ti] van por la Tierra corrompiéndola, destruyendo [todos los frutos del trabajo humano, como] las siembras y los ganados, pero [sepan] que Dios no ama la corrupción.” [Corán 2:205).

La raíz de la palabra Islam es ‘Silm’, la cual significa ‘paz’. Por lo tanto, el espíritu del Islam es el espíritu de la paz. La primera aleya del Corán emana el espíritu de la paz, en este se lee: “En el nombre de Allah, el más Misericordioso, el más Compasivo”.

Esta aleya se repite en el Corán no menos de 114 veces. Esto demuestra la gran importancia que el Islam le confiere a valores tales como la Misericordia y la Compasión.

Uno de los nombres de Allah, de acuerdo con el Corán, es As-Salam, el cual significa La Paz/ el Pacificador. Más aún, en Corán sostiene que el Profeta Mujámmad ﷺ‬ fue enviado al mundo como una misericordia para la humanidad

“No te he enviado [¡oh, Mujámmad!] sino como misericordia para todos los seres.” [Corán 21:107). Porque el Profeta ﷺ‬ guía al camino de la paz.

Haciendo una lectura del Corán, se puede evidenciar que muchas de sus aleyas (y también el Hadiz) están basados en la paz y la bondad, ya sea directa o indirectamente. La palabra “paz” esta mencionada más de 40 veces en todo el Corán.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

La sociedad ideal, de acuerdo con el Corán, es Dar As-Salam, es decir, la casa de la paz:

“Dios convoca a la casa de la paz y guía a quien quiere por el sendero recto.” [Corán 10:25).

En el concepto islámico, la paz no es simplemente la ausencia de guerra. La paz es la justicia, la estabilidad que permite el progreso y la tranquilidad de las personas.

Allah dice en el Corán:

“Le proporcioné seguridad a [la tribu de] Quraish, e hice que sus caravanas en invierno [al Yemen] y en verano [a Siria] fueran respetadas. Que adoren y agradezcan, en consecuencia, al Señor de esta Casa [la Ka‘bah], Quien les concedió el sustento para que no sufrieran hambre y les dio seguridad para protegerlos del peligro.” [Corán 106:1-4)

Cuando el Profeta Mujámmad ﷺ‬ invocaba a Allah a diario, usaba estas palabras que demuestran que la paz es un objetivo fundamental del Islam: “Oh Allah, Tú Eres la fuente de la paz; de Ti proviene toda paz y a Ti retorna toda paz. Por eso, haznos vivir con paz; y permítenos entrar al Paraíso que es la Casa de la paz. Bendito Seas, Señor nuestro, a Quien pertenece toda la Majestad y el Honor”.

La paz es nuestro saludo diario de los creyentes de todas las épocas, el que le deseamos a todas las personas:

“Te relataremos la historia de los honorables [Ángeles] huéspedes de Abraham: Cuando se presentaron ante él dijeron: ¡La paz sea contigo! Y [Abraham] respondió: ¡Y con vosotros sea la paz!” (Corán 51:24-25)

‘Abdullah Ibn ‘Amr Ibn Al ‘As dijo: Alguien preguntó al Profeta ﷺ‬: “¿Cuál es la mejor obra del Islam? Y él respondió: ‘Dar de comer y saludar a quien conozcas y a quien desconozcas’.” (Bujari y Muslim)

También narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “No entrarán al Paraíso hasta que completen su fe, y no completarán su fe hasta que se amen unos a otros. Les indicaré algo que si lo hacen se amarán unos a otros: Difundan el saludo de la paz entre ustedes”. (Muslim)

La paz ha de ser siempre la actitud del creyente, en todas sus relaciones y actividades, dijo el Profeta ﷺ‬: “Dios es bondadoso y ama la bondad en todos los asuntos; y recompensa a las personas por su bondad, y desprecia la violencia”. (Muslim)

Quiero aprovechar esta ocasión para hacer una denuncia, porque algunos grupos de musulmanes o sectas, requieren a sus integrantes un pacto de obediencia ciego (bai’ah) a su líder, justificándose en los pactos de obediencia que se hicieron al Profeta, pero en realidad contradicen el versículo Coránico en el que Allah dice:

“¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Dios y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Dios y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto” (Corán 4:59)

Este versículo establece que la obediencia a Dios y a Su Mensajero es absoluta, pero que la obediencia a las personas de autoridad y conocimiento es relativa, y es debida siempre que no contradiga los principios establecidos en el Corán y la Sunnah.

Esta práctica del pacto de obediencia ciega, además, es una imitación de lo que practican algunas tariqas o grupos sincréticos sufís, y si implica una complicidad para delinquir contra las leyes del país, implica también una desobediencia en lo que el Islam ordena se obedezca a las autoridades legítimas del país donde habitamos, lo cual es inaceptable islámicamente hablando.

Narró Ibn ‘Omar que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El creyente no dejará de tener paz en la religión, mientras no ocasione derramamiento de sangre.” (Bujari)

Pido a Allah que nos conceda el éxito y que haga de los musulmanes una comunidad unida en la verdad y el camino correcto.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 ¿Cuál es el objetivo de nuestra vida?

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

En esta jutbah vamos a hablar sobre el objetivo de nuestas vidas, para qué fuimos creados, qué es lo que debemos esforzarnos en cumplir y alcanzar como objetivo principal.

Allah nos dice muy claramente en el Corán que fuimos creados con el objetivo de conocerlo, reconocerlo y adorarle solo a Él con sinceridad absoluta. Dice Allah, el Altísimo, en el Corán: “Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren”. (Corán 51: 56-57)

Ese es el camino que debemos transitar en nuestras vidas, pero algunas personas se pierden, se confunden, y no saben qué priorizar en sus vidas. Pero Allah nos recuerda eso claramente, y nos dice:

“¡Creyentes! Cuando sea realizado el llamado a la oración del día viernes, acudan al recuerdo de Dios y abandonen el comercio, es lo mejor para ustedes. ¡Si supieran!” (Corán 62:9)

Es decir que la primera prioridad, es adorar y servir a Allah, cuándo y cómo fue enseñado en la revelación, y que luego, el ser humano puede ir tras sus necesidades y buscar el favor de Allah en el sustento. Por eso el mismo capítulo del Corán continúa diciendo:

“Cuando haya terminado la oración recorran la tierra, procuren el sustento y recuerden mucho a Dios, que así triunfarán. Pero a aquellos que si ven un negocio o una diversión corren hacia ello y te dejan [solo] de pie, diles: “La recompensa que Dios tiene reservada [para los piadosos] es mejor que cualquier diversión o negocio, y [sepan que] Dios es el mejor de los sustentadores”.” (Corán 62:10-11)

Allah nos dice en el sagrado Corán que algunas personas transitarán por el buen camino, haciendo lo correcto, pero que otras, darán prioridad a sus egos y deseos, sin importar lo que cometan con tal de alcanzarlos, y que esa es la prueba de esta vida. Allah dice en el Corán:

“Y le mostré el camino [para que libremente elija] ser de los agradecidos o de los ingratos.”

Pero el camino correcto es dar prioridad a la complacencia de Allah, viviendo la vida correctamente, con un sentir y actuar dictado por la espiritualidad, y por eso dice en el Corán:

“Mientras que a quienes anhelen la vida del más allá, sean creyentes y se esfuercen por alcanzarla, se les retribuirá por su esfuerzo.” (Corán 17:19)

Así como nos aclara el engaño y el error en el que cae quienes dan prioridad a los deseos mundanos sin límite cuando dice:

“Quienes prefieran los placeres transitorios de la vida mundanal sepan que se los concederé a quien Yo quiera, pero les destinaré el Infierno, donde ingresarán humillados y condenados [por haberse olvidado de obrar para la otra vida].” (Corán 17:18)

Hermano, hermana, ¿acaso vamos a llevarnos algo material cuando dejemos este mundo? ¿acaso van a acompañarnos los placeres materiales a la tumba? ¿acaso alguien está tan confundido como para creer que su dinero puede comprarle una sala VIP en el más allá?

Reflexionemos sobre las siguientes palabras de Allah:

“En cambio, quien reciba el registro de sus obras en la mano izquierda, se dirá a sí mismo: “Ojalá no se me hubiera entregado mi libro ni se me hubiese juzgado. Ojalá mi muerte hubiera sido definitiva [y no me hubieran resucitado]. De nada me sirve ahora el dinero que tuve. Mi influencia ha desaparecido”.” (Corán 69:25-29)

No cabe duda de que Allah nos creó para alcanzar la felicidad, tanto en este mundo como en el más allá. En este mundo la felicidad se consigue a través de la complacencia de Allah, y en el más allá será en el Paraíso. Dice Allah:

“Los bienaventurados estarán en el Paraíso eternamente al igual que los cielos y la tierra [de la otra vida], excepto lo que tu Señor quiera. [Los bienaventurados] serán recompensados con una gracia sin fin.” (Corán 11:180).

¿Qué es la felicidad temporal que otorgan los placeres mundanos, comparada con la felicidad real y verdadera del más allá?

“¿Acaso prefieren la vida mundanal a la otra? Los placeres mundanos son insignificantes respecto a los de la otra vida.” (Corán 9:38)

“Diles: “El goce de la vida mundanal es pasajero; en cambio, la otra vida es superior para los piadosos, en la que no serán tratados injustamente en lo más mínimo”. (Corán 4:77)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Alguna gente tiene un mal entendido, y cree que los bienes materiales, la riqueza es la que trae la felicidad, y que la riqueza es sinónimo de que Allah está contento y feliz con nosotros, pero nada más alejado de la verdad, porque si ello fuera así, ¿por qué los profetas y mensajero de Allah fueron pobres y pasaron necesidades?

Nunca confundamos esto: Los bienes materiales, la riqueza, son un medio para alcanzar la felicidad, no la felicidad en si misma, ni siquiera el objetivo que debemos alcanzar a toda costa.

Los bienes materiales pueden ser una bendición, como pueden ser una maldición en tu vida.

No sean esclavos de sus pasiones, ni de los bienes materiales, ni de la riqueza, el Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos advirtió claramente sobre esto cuando dijo: “Pobre del esclavo del dinero, del esclavo de la camisa elegante y de la túnica bordada. Aquel que si tiene dinero se siente feliz, pero que si no tiene se siente infeliz.” (Al-Bujari)

Reflexionemos entonces sobre nuestra vida, ¿cuáles son nuestras prioridades? Estamos a tiempo de cambiar y corregir.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Milagros científicos del Corán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hace catorce siglos Dios envió un último libro llamado Corán, como orientación para todas las personas, y las invitó a que lo sigan ya que permanecería como la única guía sin alteraciones hasta el día del Juicio.

El estilo inigualable del Corán y la sabiduría superior que encierra, son evidencias definidas de que se trata de la palabra de Dios. Además, posee muchos atributos milagrosos que prueban que es una revelación de Dios.

Uno de esos atributos es que un gran número de verdades científicas que fueron recién descubiertas con la tecnología del siglo XX y XXI ya aparecen informadas en sus páginas hace 1400 años.

Por supuesto, el Corán no es un libro de ciencia. No obstante, muchos sucesos de los que el estudio científico informaría bastante tiempo después gracias a un desarrollo superlativo de los instrumentos de investigación, ya están comunicados allí de una manera en extremo precisa. Se trata de una prueba más de que es la palabra de Dios.

Para entender ese milagro debemos considerar primero el nivel de la ciencia en la época en que fue revelado este libro.

La revelación se produce en el siglo VII de la era cristiana, época en que la sociedad estaba empapada de supersticiones y creencias sin fundamentos científicos. Al carecer de la tecnología y la disposición mental adecuada para observar el universo en general y la naturaleza en particular, creía en las leyendas transmitidas una generación tras otra. Por ejemplo, suponía que la Tierra era plana y que montañas elevadas en los dos extremos servían de columnas para sostener la bóveda celeste.

No existe y nunca existió, un conflicto entre la ciencia y el Islam, por la simple razón de que no hay conflicto entre la naturaleza humana y el Islam. Sus enseñanzas ponen un énfasis positivo en todas las manifestaciones de la vida: la vida del cuerpo, de la mente, del organismo social; para así proveer el más fuerte estímulo posible en la lucha del hombre por alcanzar la verdad y la felicidad.

Los musulmanes jamás se opusieron ni se oponen a los descubrimientos de la ciencia, jamás en la historia ordenaron a los científicos a retractarse, ni mucho menos le exigieron a un científico que se quite la vida, como si hizo la iglesia cristiana católica con científicos como Galileo Galilei, quien osaba afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol, y no al revés, como afirmaba esa iglesia. Los musulmanes están seguros de que el Corán es una revelación de Dios, el creador de la creación, y por lo tanto, nada que descubran los científicos sobre la creación puede contradecir el Corán, muy por el contrario, la ciencia confirma una y otra vez las afirmaciones del Corán.

El Islam es la religión de la razón y la conciencia. Es decir, es por medio del discernimiento que reconocemos la verdad que proclama la religión. Quien se vale de la razón y de la conciencia cada vez que debe averiguar el origen de algo, puede comprender, aunque no sea un experto en la materia, que fue creado al igual que todo lo que hay en el universo por el Poseedor de una Sabiduría, Conocimiento y Poder sin par. En resumen, quien recurre a la razón y a la conciencia puede reconocer los Signos de Dios con toda claridad. Un versículo del Corán se refiere a este tipo de gente:

“Aquellos que adoran a Allah estando de pie, sentados o recostados, meditan en la creación de los cielos y la Tierra y dicen: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano ¡Glorificado seas!”.” (Corán, 3:191).

En el Corán Dios llama a la gente a reflexionar y a examinar los signos de la creación que le circundan. El Profeta Mujámmad ﷺ‬, también ordenó a la gente la búsqueda del conocimiento. Incluso remarcó que es nuestra obligación. Dice un hadiz auténtico: “La búsqueda del conocimiento es una obligación de todo musulmán”.

Cualquiera que indague respecto de la forma en que operan el universo y las cosas vivientes y considere e investigue lo que ve en su entorno, llegará a percatarse de la Sabiduría, Conocimiento y Poder sin igual y sin fin de Dios. El Corán nos señala algunas de las cuestiones que Él nos invita a sopesar:

Mencionaré tres ejemplos de datos científicos precisos que fueron corroborados por la ciencia recién en el siglo XX.

El punto mas bajo en la tierra

Dios dice en el Sagrado Corán:

“Los bizantinos fueron derrotados [por los persas] en el territorio más bajo; pero después de esta derrota, ellos [los bizantinos] les vencerán. [Esto sucederá] dentro de algunos años.” (Corán 30:2-4).

El milagro revelado en los versículos mencionados es el anuncio de un hecho geográfico que nadie habría sido capaz de descubrir en ese periodo. Significativamente, los lugares en donde las principales batallas tuvieron lugar (en Damasco y Jerusalén) yacen en una vasta área de tierra baja llamada el Gran Valle del Rift. El Gran Valle del Rift es una inmensa fractura geológica de 5.000 Km. en la corteza de la tierra, que va desde el norte de Siria en el Oriente Medio hasta Mozambique central en el África Oriental. La extensión más al norte va a través de Siria, Líbano, Palestina y Jordania. La fractura luego se extiende al sur hasta el Golfo de Adén, se abre paso a través de África Oriental, y finalmente termina en el valle del bajo Río Zambezi en Mozambique.

Un hecho interesante que ha sido descubierto recientemente, con la ayuda de imágenes de satélite, es que el área alrededor del Mar Muerto (localizado en el Gran Valle del Rift) tiene la altitud más baja en la Tierra. De hecho, el punto más bajo en la Tierra es la costa del Mar Muerto, con una altitud cercana a los 400 m bajo el nivel del mar. El hecho de que ésta yace en el punto más bajo significa que el agua no drena desde el mar. Ningún punto en la Tierra tiene una altitud más baja que la línea costera del Mar Muerto.

Por lo tanto, se vuelve claro que el país o la región que ocupa el Valle del Riften la vecindad del Mar Muerto es lo que quiere decir en el Corán por “el territorio más bajo”. Este es un verdadero milagro del Corán porque nadie hubiera podido saber o prever tal hecho en el siglo VII debido a que los satélites y la tecnología moderna no estaban disponibles en ese tiempo. Una vez más, la única explicación posible es que el Profeta Mujámmad verdaderamente había recibido revelación divina de Dios, El Creador y Originador del universo.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

La sensibilidad de la piel

Dios dice en el Sagrado Corán:

“A quienes no crean en nuestros signos les arrojaremos al Fuego. Toda vez que se les queme la piel se la cambiaremos por una nueva, para que sigan sufriendo el castigo. Allah es Poderoso, Sabio”. (Corán 4:56)

Hace pocos años y con las tecnologías actuales, una disección precisa de un cuerpo humano mostró que hay receptores nerviosos especializados, algunos para el dolor, algunos para la presión, otros para el tacto. Estos receptores son muy pequeños y no pueden ser observados a simple vista; en lugar de esto se requiere un tinte especial detrás de un microscopio. En el siglo veinte se descubrió que los receptores de sensibilidad existen solamente en la piel, y que no se encuentran ni en el músculo ni en el hueso. Por lo tanto quemarse no es doloroso una vez se pasa de la capa de piel.

Este texto claramente señala que una vez que la piel es quemada, ya no es capaz de cumplir su función, la que incluye sentir el dolor al quemarse. Entonces Dios la remplazará por otra piel para que este incrédulo que está en el Infierno pueda seguir sintiendo el castigo. Los métodos de diagnóstico actuales se basan en la sensación de dolor. Sentir un pinchazo significa que parte de la piel quemada está aún saludable, porque la piel que está completamente quemada no tiene sensación de dolor. ¿Cuáles eran las pruebas de laboratorio hechas en ese tiempo sobre la piel humana? ¿Hay otra posibilidad de que el Corán provenga de Dios?

¿Existe acaso otra posibilidad de que el Corán proviene de Dios y que Quien reveló el Corán es el Creador del ser humano?

La respiración en las alturas

Al final del siglo diecinueve, luego de que se inventaran los globos aerostáticos y las aeronaves para volar, el ser humano descubrió que la presión del aire disminuye con la altura, y esto tiene un efecto negativo en la entrada de aire a los pulmones. Entre más alto vaya, menos aire entra a los pulmones porque la presión del aire es menor. Cuando se llega a la altitud crítica de diez mil metros, la persona sentirá que se está sofocando. Por eso los aviones están fabricados de tal forma, que la presión del aire adentro de la cabina es precisamente controlada para la seguridad de los pasajeros, y de esa forma les permite llegar a altitudes mayores e incluso volar en el espacio exterior. Este significado está claramente indicado en el versículo 125 de Surat al-An‘am, donde Dios dice:

“A quien Dios quiere guiar le abre el corazón para que acepte el Islam. En cambio, a quien Él quiere extraviar le oprime fuertemente el pecho como si subiese a un lugar muy elevado”. [Corán 6:125)

¿Cree usted que cualquiera de los habitantes del desierto hubiera podido ascender a los cielos y medir la presión atmosférica?

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La honra y el orgullo de ser musulmán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, vivimos en una época difícil para los musulmanes. Vivimos en un tiempo donde ser musulmán es similar a intentar aferrarse a una braza caliente. Llevar el Islam como creencia y forma de vida quema. El Profeta ﷺ‬ dijo: “En el futuro vienen días en los que tendrán que tener paciencia, durante los cuales ser perseverante (en la práctica del din) será como agarrar una brasa caliente. El que realice buenas acciones obtendrá la recompensa de cincuenta hombres que realizan tales acciones. Alguien preguntó: “Mensajero de Allah, ¿la recompensa de cincuenta de ellos?”. Él respondió: “La recompensa de cincuenta de ustedes”. [Narrado por Abu Dawud (Corán 4341); al-Tirmidhi (Corán 3085) y él dijo: éste es un hadiz hasan. Fue clasificado como sahih por al-Albaani in al-Silsilah al-Sahihah (Corán 494)]

Pertenecer a la comunidad del Islam es un gran honor. Significa pertenecer a la comunidad de los creyentes en Allah, a la comunidad de los seguidores de los profetas, a la comunidad del último de los profetas enviados a la humanidad. Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬: “Si mi hermano Moisés estuviera vivo, no tendría otra opción más que seguirme”. [Narrado por Ahmad y al-Daarimi]

Es decir que el musulmán debe sentirse honrado y orgulloso de pertenecer a la comunidad de Mujámmad ﷺ‬, así como los Sahabas siempre mostraban el orgullo y el honor que representaba para ellos, ya que era una religión integral, que les enseñaba todo el bien que podía existir en este mundo y les prohibía de toda situación que les pudiera general algún perjuicio.

El Islam es perfecto y completo en todos los aspectos, y este es el punto por el cual más personas ingresan al Islam. En los tiempos del Profeta ﷺ‬, uno de los politeístas le dijo a Salmán el Persa (uno de los Compañeros): “Tu Profeta te ha enseñado todo, ¡aún cómo defecar!” Salman respondió orgulloso: “Sí, él nos prohibió orientarnos a la Qiblah al orinar o defecar…” [Tirmidhi]. Es decir que hasta asuntos tan pequeños como ese, el Islam nos ha brindado una legislación y una guía. ¿Cómo ha de ser entonces respecto a otros asuntos más importantes? Es evidente que el Islam tiene respuestas y enseñanzas para todas y cada una de las situaciones que la humanidad tiene que resolver en esta vida, en este planeta. Por eso Allah dijo en el Corán:

“No hay criatura que camine en la tierra o vuele con sus dos alas que no forme una comunidad igual que ustedes. No he omitido nada en el Libro.” (Corán 6:38)

¿Quién no estaría orgulloso de pertenecer a una comunidad así? Una comunidad que tiene en sus manos el último libro revelado, el que tiene la respuesta a todos los interrogantes y problemáticas de la humanidad.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermano, hermana, escucha estas hermosas palabras de Allah en el Corán que hablan sobre la belleza de pertenecer a esta comunidad:

“Quienes digan: “Dios es nuestro Señor” y obren correctamente, los ángeles descenderán sobre ellos [y les dirán:] “No teman ni estén tristes. Bienaventurados sean porque tendrán el Paraíso que se les había prometido. Nosotros somos sus protectores en la vida mundanal y en la otra, tendrán allí todo cuanto deseen y se les concederá todo lo que pidan como reconocimiento del Absolvedor, Misericordioso”. Quién puede expresar mejores palabras que aquel que invita a la gente a creer en Dios, obra rectamente y dice: “¡Yo soy de los musulmanes!” No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud, y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente. Esto no lo logran sino los que tienen paciencia; no lo logran sino los que son muy afortunados. Si el demonio te susurra para hacer el mal, busca refugio en Dios, porque Él todo lo oye, todo lo sabe.” (Corán 41:30-36)

Hermanos, hermanas, aférrense a la religión de Allah y no se dividan, y sigan las enseñanzas del Profeta Mujámmad ﷺ‬, porque la Sunnah del Profeta es el arca de la salvación y un refugio seguro. El Profeta e dijo: “Deben seguir mi Sunnah y el camino de Los Califas que fueron bien guiados que estuvieron después de mí. Síganla y adhiéranse a ella fuertemente, y tengan cuidado con las cosas inventadas en la actualidad, porque todas las cosas inventadas son innovaciones (bid’ah) y toda innovación significa descarriarse”. [Narrado por Abu Dawud (Corán 4607) y clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih Abi Dawud]

Cuando el mal y la corrupción se diseminan y la innovación y la fitnah prevalecen, la recompensa para quien sigue a la Sunnah será mayor, y el estatus de los que siguen la Sunnah será mayor, porque viven como extraños que intentan ser buenos creyentes y positivos miembros de su sociedad. El Profeta ﷺ‬ dijo: “El Islam comenzó como algo extraño y volverá a ser algo extraño, bienaventurados los extraños”. Se dijo: “¿Quiénes son ellos, Oh, Mensajero de Allah?” Él respondió: “Los que son honrados cuando la gente es corrupta”. [Sahih Muslim]

Hermanos y hermanas, reflexionemos sobre las sabias palabras de Omar Ibn Al-Jattab cuando dijo: “Somos un pueblo al que Allah ha honrado con el Islam, pero si buscamos la honra y el orgullo en otra cosa que el Islam, Allah hará que seamos humillados”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre teología y creencias

 El temor de Allah (Al-Jauf)

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El temor se divide en tres clases:

1. Temor permitido: es el sentimiento natural de temer a un animal salvaje, a la gente peligrosa, etc. esta clase de temor no es reprochable. Dijo Allah I al mencionar la historia de Moisés u “Y Moisés se alejó de la ciudad con temor y cautela” (Corán 28:21)

2. Temor devocional: tiene que ser dirigido únicamente a Allah de modo que dedicar alguna parte de ello a otro que Allah se considera un acto de idolatría; como temer recibir algún daño de los dioses de los politeístas, o que los ídolos, santos o vírgenes puedan perjudicarlo en algo. Tal como narró Allah en el Corán que el pueblo del Profeta Hud u dijo: “Consideramos que uno de nuestros ídolos te ha enviado algún daño [y has perdido el juicio]. Dijo [Hud]: Ciertamente pongo a Allah y a vosotros por testigo de que soy inocente de lo que adoráis en vez de Él. Confabulaos todos contra mí [si queréis] y no me tengáis más tolerancia” (Corán 11:54,55) y dijo Allah “¿No es suficiente Allah para Su siervo? Pero te amedrentan con otros que no son Él” (Corán 39:36) y ésta es la realidad que muestran los que adoran tumbas u otros ídolos, les temen y atemorizan a los monoteístas que les invitan a la adoración sincera de Allah.

3. Temor prohibido: el cual es abandonar algún deber o hacer algo prohibido por miedo de la gente. Dice el Hadiz: “Allah ha de decirle al siervo en el Día de la Resurrección: ‘¿Qué te impidió al ver un acto reprobable intentar corregirlo?’ Contestará: ‘¡Oh Señor! Temí la reprobación de la gente’. Dirá: ‘Yo tenía más derecho a ser temido”. Ahmad, Ibn Mayah

Dijo Allah en el Corán: “Así es con vosotros el Shaitán, os atemoriza con sus amigos. Pero si sois creyentes, no les temáis a ellos, temedme a Mi”. (Corán 3:175) El temor reverencial es un acto de adoración, y por consiguiente debe ser dedicado y entregado solamente a Allah.

Dijo Ibn Al-Qaiim: “Entre las trampas de ‘los enemigos de Allah’ se encuentra atemorizar a los creyentes con el ejército del demonio, para que no se esfuercen, no ordenen el bien ni prohíban el mal. Con ese motivo fue que Allah mencionó que tal acción no es sino una trampa del demonio, y prohibió a los creyentes que le teman.” Dijo Qatadah: “Shaitan les susurra atemorizándolos. Pero a medida que se acrecienta la Fe (Iman) del siervo en su corazón va desapareciendo el temor por Shaitan y su ejército, y por el contrario si disminuye la Fe (Iman) aumenta el temor hacia ellos, y por lo tanto esta Aleya indica que temer sólo a Allah es una condición para completar y purificar la Fe (Iman) y el monoteísmo (tauhid).

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Como incrementar el temor de Allah en el Corazón

1. Conocer a Allah, a través de sus nombres y atributos.

“Los siervos con más conocimiento son los que tienen más temor devocional de Allah. En verdad Allah es Poderoso, Absolvedor”. (Corán 35:28) “¿Acaso os sentís a salvo de que Quien está en el cielo no os haga tragar por la tierra cuando ésta tiembla? ¿O estáis seguros de que Quien está en el cielo no os enviará un fuerte viento? Y si esto ocurre, veréis cómo se cumple lo que os advertí. Por cierto que quienes os precedieron también desmintieron; observad pues, cómo les castigué” (Corán 67:16-18)

2. El temor a que Allah nos quite sus gracias y nos caigan desgracias.

“Vuestro Señor os hace saber que si Le agradecéis, Él incrementará vuestro sustento; y sabed que si sois desagradecidos Su castigo será severo.” (Corán 14:17)

3. El temor a que nuestras súplicas no sean escuchadas ni respondidas

“Y si Mis siervos te preguntan por Mí [¡Oh, Mujámmad!, diles] en verdad estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí que así se encaminarán.” (Corán 2:186)

Narró Hudhaifah t que el Profeta e dijo: “¡Juro por Aquel que posee mi alma que si no ordenáis el bien y prohibís el mal Allah os enviará un castigo. Luego Le suplicaréis y Él no os responderá!”. (At Tirmidhi 2170)

4. El temor al enojo de Allah

“Allah tiene celos, y el siervo tiene celos, pero el celo de Allah es que el siervo cometa lo que Él le ha prohibido”. Bujari

5. El temor a que nuestro corazón se desvíe de la rectitud hacia el pecado

“Oh Señor, tu eres el dueño de los corazones, afirma mi corazón en tu religión”. Tirmidhi

6. El temor al mal final

7. El temor a la muerte súbita y repentina.

8. El temor al tormento de la tumba.

Ibn Al-Qaiim, que Allah tenga misericordia de él, dijo: “El corazón durante su viaje hacia Allah es como el ave, su cabeza es el amor, sus alas son el temor y la esperanza, de modo que si el temor habita el corazón, quema los deseos y echa los goces mundanos”.

El temor obligatorio es lo que lleva a cumplir con los deberes y a abandonar las prohibiciones. El temor recomendable es lo que lleva a hacer los actos voluntarios y a abandonar los actos reprensibles.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Cómo ser de aquellos que tienen un corazón agradecido con Allah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Dice Allah, Altísimo: “Si son agradecidos, les he de conceder más” (Corán 14:7)

El agradecimiento o gratitud significa la benevolencia, el reconocimiento y el elogio hacia quien ha hecho algo bueno por nosotros. Quien más merece que la gente le agradezca y elogie es Allah, glorificado y exaltado sea, por los grandes favores y bendiciones que ha concedido a Sus servidores, tanto en el campo espiritual como en el mundano. Allah nos ha ordenado agradecerle por estas bendiciones y no negarlas. Allah dijo:

“Recuérdenme que Yo los recordaré, agradézcanme y no me sean ingratos” (Corán 2:152).

Como en todos los asuntos, los que muestran el más alto rango de una característica deseada son los profetas y mensajeros, y por eso Él los describe con dos atributos en el sagrado Corán: shákir (agradecido) y shakúr (que siempre agradece).

Allah dijo:

“Por cierto que Abraham fue un guía ejemplar que reunió las mejores virtudes, fue obediente a Allah, monoteísta y nunca se contó entre quienes Le asociaron copartícipes. Fue agradecido de los favores de Allah” (Corán 16:120-121).

“¡Oh, descendientes de quienes salvamos junto a Noé en el arca! Sigan su ejemplo, él era un siervo agradecido” (Corán 17:3).

Allah ha mencionado en el Corán algunas de las bendiciones mundanales que Él ha concedido a Sus servidores, les ha ordenado ser agradecidos por ellas, pero nos ha advertido que en realidad son pocos los que le agradecen:

“¡Oh, creyentes! Coman de las cosas buenas que les he proveído, y agradezcan a Allah, si es que lo adoran sólo a Él” (Corán 2:172).

“Los he establecido en la Tierra y dispuesto los medios para que vivan en ella. Pero, qué poco agradecidos son” (Corán 7:10).

De la misma manera, Allah menciona las bendiciones espirituales, que deben ser reconocidas y agradecidas a Allah:

“¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración laven el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje, o han hecho sus necesidades [biológicas], o han cohabitado con su mujer y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponerles dificultades, sólo quiere purificarlos y completar Su bendición sobre ustedes para que sean agradecidos” (Corán 5:6).

Son tantas las bendiciones de Allah, que Él mismo nos dice que será imposible enumerarlas todas, y por eso nos dijo en el Corán.

“Sepan que si intentaran contar las gracias de Allah no podrían enumerarlas; pero el hombre es injusto, desagradecido” (Corán 14:34).

Debido a que las gracias y bendiciones de Allah con nosotros son tantas y tan diversas, Él sabe que no podríamos reconocerlas todas y cada una de ellas, y por eso fue misericordioso con nosotros cuando nos dijo en el Corán:

“Si intentaran contar las gracias de Allah no podrían enumerarlas. Allah es Absolvedor, Misericordioso” (Corán 16:18).

El musulmán que quiere purificar su corazón y aumentar su fe y certeza debe mostrar humildad ante la difícil tarea de ser agradecido a Allah, y eso comienza pidiéndole a Allah que lo ayude a agradecerle, porque si no fuera por la ayuda de Allah hacia Sus servidores, éstos no podrían agradecerle. Por eso está prescripto en la Sunnah auténtica pedir ayuda a Allah para convertirse en un ser agradecido, un creyente de corazón agradecido.

Se narra de Mu’ádh ibn Yabal que el Mensajero de Allah (que Allah esté complacido con él) tomó su mano y dijo: “Oh, Mu’ádh, por Allah, te amo, por Allah, te amo. Te aconsejo, Mu’ádh, que no dejes de decir luego de cada oración: “Oh Allah, ayúdame a recordarte, a agradecerte y a adorarte como corresponde”.

Un corazón agradecido recibe más

Quien tenga un corazón agradecido a Allah por las gracias que recibe, obtendrá generosamente de Allah, tal como dice en el Corán:

“Si son agradecidos, les he de conceder más, pero si son desagradecidos el castigo será severo” (Corán 14:7).

Las formas de sentir y mostrar agradecimiento se manifiestan en el corazón, en las palabras y en las obras.

Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “La gratitud puede manifestarse en el corazón, a través de la sumisión y humildad; en las palabras, a través de las alabanzas y el reconocimiento; y en las obras, a través de los actos de obediencia y entrega”.

La gratitud del corazón: significa que el corazón reconoce y valora las bendiciones que Allah le ha concedido y reconoce completamente que quien les ha conferido estas grandes bendiciones es Allah solamente, sin compañero ni asociado, completando su Tawhid. Allah describe esto en el Corán:

“Todas las gracias que os alcanzan provienen de Allah” (Corán 16:53).

Este tipo de reconocimiento no es algo superfluo o recomendable; sino que es parte obligatoria del monoteísmo requerido, porque quien atribuya las bendiciones de Allah a cualquier otro, estará cayendo en un acto de idolatría y politeísmo que contradice la correcta creencia del musulmán.

El shéij ‘Abd ar-Rahmán as-Sa’di (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Lo que el creyente debe hacer es atribuir las bendiciones a Allah y reconocerlas. Así logrará una fe completa en la unicidad absoluta de Allah (tawhíd). Quien niegue las bendiciones de Allah en su corazón o con sus palabras, puede devenir incrédulo, alejándose definitivamente del Islam. Quien afirme en su corazón que todas las bendiciones provienen solamente de Allah, pero verbalmente las atribuye a alguien más que Allah, algunas veces se las atribuye a sí mismo, a sus acciones, o a los esfuerzos de alguien más, como puede escucharse de mucha gente, esto es algo de lo que el creyente debe arrepentirse, ya que no debe atribuir las bendiciones a nadie más excepto su Creador, y debe esforzarse para hacer eso, porque la fe y el tawhid no puede ser alcanzado excepto atribuyéndole las bendiciones a Allah. La gratitud que es la cabeza de la fe está basada en tres pilares:

1. El reconocimiento en el corazón de todas las bendiciones que Allah nos ha concedido, tanto a nosotros como a los demás,

2. Hablar acerca de ellas y glorificar a Allah por ellas

3. Usarlas para obedecer al Único que nos concedió esas bendiciones, y adorarlo sinceramente”.

Allah dijo, describiendo a quien niega las bendiciones de Allah:

“Saben que las gracias provienen de Allah pero las niegan” (Corán 16:83).

El exégeta Ibn Kazír (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “…ellos reconocieron que Allah es quien les concede esas bendiciones, y que Él es Quien les otorga ese favor, a pesar de lo cual todavía lo niegan y adoran a otros aparte de Él, y le atribuyen la victoria o la provisión a otras falsas divinidades”.

La gratitud en la palabra: significa el reconocimiento verbal de que quien nos garantiza las bendiciones es Allah, y agradecer y alabar a Allah en todas las situaciones, sean estas agradables o hasta desagradables.

Allah dijo en el Corán, mencionando las bendiciones que concedió a su Profeta Mujámmad ﷺ‬:

“Tu Señor te agraciará y te complacerás. ¿Acaso no te encontró huérfano y te dio amparo, y te encontró perdido y te guió, y te encontró pobre y te enriqueció?” (ad-Duhá 93:5-8).

Y luego le dijo, que debido a haber recibido esas gracias y bendiciones, debería hacer algo:

“Así que habla sobre las gracias de tu Señor” (ad-Duhá 93:11).

Ibn Kázir (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “…menciónale a la gente que fue Allah quien te concedió esas gracias y bendiciones”.

Anas ibn Málik narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Allah se complace con una persona que come y Lo alaba por ello, y con quien bebe y Lo alaba por ello”.

El exégeta Al-Qurtubí (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Alabar aquí significa gratitud, y hemos visto antes que la alabanza puede tomar el lugar de la gratitud, pero que la gratitud no puede tomar el lugar de la alabanza. Esto indica que agradecer por las bendiciones, aún si son pocas, es un medio para alcanzar la complacencia de Allah, glorificado y exaltado sea, la cual es la más noble situación de la gente del Paraíso. Cuando la gente del Paraíso dice “Nos has dado lo que a nadie más de Tu creación”, Allah les responderá: “¿Acaso no les daré algo mejor que eso?”, y ellos dirán, “¿Qué es? ¿Acaso no has iluminado Tú nuestros rostros, nos has admitido en el Paraíso y nos has salvado del Infierno?”, y Él les responderá: “Yo les concedo Mi complacencia, y nunca estaré enojado con ustedes después de eso”. La gratitud es un medio para alcanzar este gran honor, porque implica reconocer al Otorgador de las bendiciones y reconocerlo como el Único Creador de esas bendiciones, el Único que hace que esas bendiciones nos lleguen, como un honor y un favor del Otorgador, que el destinatario de las bendiciones es pobre y está necesitado de esas bendiciones, y no puede estar sin ellas. Así, este es un reconocimiento de los derechos, la munificencia de Allah, del deber y la necesidad de sus criaturas. Allah ha hecho que la recompensa por ese reconocimiento sea este gran honor”.

Por eso algunos de los salaf las primeras generaciones de musulmanes dijeron: “Quien oculte una bendición la ha negado, pero quien la manifieste y la difunda ha dado gracias por ella”.

Ibn al-Qayím dijo, en referencia a esa afirmación: “Está basada en las palabras del Profeta e: “Cuando Allah concede una bendición a una persona, Él ama que el efecto de Su bendición sea evidente en Su servidor”.

Se registra que ‘Umar ibn ‘Abdul-‘Azíz (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Recuérdense las bendiciones el uno al otro, porque mencionarlas es una forma de gratitud”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

La gratitud de las obras: significa obrar obedeciendo a Allah y preservarse de caer en obras que impliquen desobediencia a lo que Allah ha prohibido.

Allah dijo en el Corán:

“Obren, oh familia de David, en gratitud [a las bendiciones de Allah] (Corán 34:13).

Se narra que ‘A'isha dijo: “Cuando el Mensajero de Allah ﷺ‬ rezaba, estaba de pie por tanto tiempo que sus tobillos se hinchaban. ‘A'ishah le dijo: “Mensajero de Allah, ¿te esfuerzas tanto a pesar de que Allah ha perdonado tus faltas pasadas y futuras?”, y él le respondió: “ ‘A'ishah, ¿acaso no debo ser un siervo agradecido?”.

Abu Harún dijo: “Entré a ver a Abu Házim y le dije: “Que Allah tenga misericordia de ti, ¿cuál es la gratitud de los ojos?”, y él dijo: “Si ves algo bueno con ellos, lo mencionas, y si ves algo malo con ellos, lo ocultas”. Yo dije: “¿Cuál es la gratitud del oído?”, y él dijo: “Si tu oyes algo bueno con ellos, lo recuerdas, y si oyes algo malo con ellos, lo olvidas”.

Ibn Ráyab al-Hánbali (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “La gratitud es de dos grados, uno obligatorio, que es realizar los actos obligatorios y evitar las cosas prohibidas. Esto es esencial y es suficiente como gratitud por estas bendiciones.

Por eso uno de los sucesores rectos dijo: “La gratitud significa abandonar el pecado”. Y otro de ellos dijo: “La gratitud significa no usar ninguna bendición que Allah nos conceda para desobedecerle a Él”.

El segundo tipo de gratitud es hacer lo recomendable, lo cual es cuando, después de realizar los actos obligatorios y evitar los prohibidos, el musulmán realiza actos voluntarios de adoración y culto. Este es el grado de aquellos que están a la vanguardia en cercanía de Allah”.

Así mismo, Abu Bakra narró: “Cuando el Profeta ﷺ‬ se alegraba por algo o recibía una buena noticia se postraba en agradecimiento a Allah”.

Ibn Al-Qaiim mencionó sobre esto: “Esa es la guía del Profeta ﷺ‬ ofreciendo una postración de agradecimiento para Allah siempre que recibía una bendición o una aflicción que desaparece”.

Basados en esta prueba, los cuatro imames consideran la prosternación por agradecimiento (Suyudas Shukr) como Sunnah establecida.

Allah nos enseña que es importante suplicar para que nuestros hijos sean agradecidos

Allah dice:

“Que cuando alcance la madurez diga: ¡Oh, Señor mío! Haz que sepa agradecerte los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, y que pueda realizar obras buenas que Te complazcan” (Corán 46:15)

Allah nos enseña que ser agradecido es una de las cualidades de la gente del paraíso

Dice Allah:

“Purificaremos sus corazones del rencor que hubiere entre ellos. Vivirán [en el Paraíso] donde corren ríos, y dirán [en agradecimiento]: ¡Alabado sea Allah! Quien nos guió [agraciándonos con la fe y recompensándonos con el Paraíso] y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él...” (Corán 7:43)

Para alcanzar esa característica debemos humildemente pedírsela a Allah

Zaid Ibn Aslam relató que Moisés suplicó: ¡Señor mío! Me has otorgado muchísimas mercedes, enséñame cómo agradecerte. Y Allah, Todopoderoso, le dijo: “Recuérdame frecuentemente, pues si lo haces Me habrás agradecido, y si te olvidas de Mí, entonces serás un ingrato”.

En conclusión, para ser agradecido con tu Señor por las bendiciones que Él te ha conferido, debes reconocer en tu corazón que el Dador de estas bendiciones es Allah, el Otorgador, glorificado y exaltado sea, para que Lo veneres, las atribuyas sólo a Él, y reconozcas esto con tus palabras, para que puedas agradecerle cada mañana al levantarse por tener nueva vida, después de comer y beber, por haberte provisto de sustento, y así con cada bendición de la que seas consiente.

Estarás dando gracias con tus obras no permitiendo que las facultades físicas vean u oigan cosas prohibidas o pecaminosas, tales como la maledicencia y los rumores; no caminar con tus pies hacia ningún lugar prohibido; no usar tus manos para cometer ningún mal, tal como escribir para sembrar la enemistad, ni firmar contratos prohibidos, ni hacer nada ilegal.

Finalmente es importante recordar que la gratitud por las bendiciones es una bendición en si misma, por la que debes estar agradecido, para que puedas continuar disfrutando de las bendiciones de Allah y agradeciéndole por esto, alabándolo por concederte estar entre los agradecidos.

Le pedimos a Allah, glorificado y exaltado sea, que nos ayude a hacer lo que Él ama y se complace.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Protege a Allah, que Él te protegerá

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 ‘Abdullah Ibn ‘Abbas t relató: Un día estaba montado detrás del Profeta ﷺ‬ y me dijo: “¡Oh, jovencito! Te enseñaré unas palabras: Protege a Allah y Él te protegerá. Protege a Allah y siempre Lo encontrarás a tu lado. Si precisas algo, pídeselo a Allah, y si necesitas ayuda, acude a Él. Y sabe que aunque toda la nación se reuniera para beneficiarte en algo, no podrían hacerlo si Allah no lo decreta para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, tampoco podrían hacerlo si Allah no lo decreta para ti. Las plumas han sido elevadas y las hojas se han secado”. Registrado por At Tirmidhi.

“Protege a Allah...” Proteger a Allah significa cumplir y obedecer Sus órdenes, abstenerse de Sus prohibiciones y no transgredir los límites que Él ha establecido. Quien así obre se contará entre aquellos que Allah menciona en la siguiente aleya: [Y se dirá:] Esto es lo que se había prometido para quienes se arrepintieran con sinceridad, cumplieran [con los preceptos de Allah], temieran al Clemente a pesar de no verlo y se presentasen [ese día] con sumisión y arrepentimiento”. (Corán 50:32-33)

“...y Él te protegerá...” Allah protegerá a todo aquel que cumpla con lo prescripto y respete los límites establecidos por Él, pues la recompensa siempre es acorde a la naturaleza de la obra realizada. Allah dice: “Cumplid con vuestro compromiso que Yo cumpliré con el Mío...” (Corán 2:40) “Recordadme pues, que Yo os recordaré...” (Corán 2:152) “¡Oh, creyentes! Si practicáis correctamente los preceptos de Allah [y difundís Su Mensaje], Él os auxiliará y afianzará vuestros pasos.” (Corán 47:7)

Allah protege a Su siervo de varias maneras:

1. Protege su bienestar y el de su familia en este mundo. Allah dice: “El hombre tiene [Ángeles] custodios por delante y por detrás, que lo protegen por orden de Allah...” (Corán 13:11) y no solamente el de su familia inmediata, sino también su descendencia por muchas generaciones, tal como Allah nos cuenta en el Corán: “En cuanto al muro, pertenecía a dos jóvenes huérfanos del pueblo. Había debajo de él un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido un hombre piadoso y tu Señor quiso que cuando alcanzaran la madurez encontrasen el tesoro, como una misericordia de tu Señor. Yo no lo hice por propia iniciativa. Ésta es la razón de aquello que no pudiste soportar.” (Corán 18:82)

2. protege su fe y su religión, guiándolo durante toda su vida para que no se extravíe ni siga sus pasiones y muera siendo creyente. Y ésta, sin duda, es la mejor protección de Allah.

Al Bara' Ibn ‘Azib t relató que el Profeta ﷺ‬ le ordenó decir antes de dormir: “¡Oh, Señor mío! Si tomas mi alma, apiádate de mí, y si la devuelves, protégela como lo haces con Tus siervos piadosos”. Al-Bujari y Muslim.

Allah protege la religión del creyente que no transgrede Sus límites. Allah menciona en el Sagrado Corán cómo protegió al Profeta José u: “Y ella intentó seducirlo pero él se negó, y bien sabía que se trataba de una prueba de su Señor. Por cierto que lo preservamos del mal y la obscenidad, porque era uno de los siervos elegidos”. (Corán 12:24)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Allah nos menciona también como protegió al profeta Abraham: “Exclamaron: “¡Quémenlo [en la hoguera] para vengar a sus ídolos! Si es que van a hacer algo.” Pero dijo [Dios]: “¡Oh, fuego! Sé fresco y no dañes a Abraham.” Pretendieron deshacerse de él, pero hice que fueran ellos los perdedores.” (Corán 21:68-70)

Allah nos narra también la historia del Profeta Moisés, y como Allah lo protegió de un Faraón, que cuando su oráculo le había dicho que estaba naciendo el niño que lo destronaría, mandó matar a todos los recién nacidos varones, y se dice que fueron asesinados mas de 70.000 bebés a manos de los sicarios de ese Faraón.

Allah dice en el Corán: “Inspiré a la madre de Moisés: “Amamántalo, y cuando temas por él déjalo [en un cesto de mimbre] en el río. No temas ni te entristezcas, porque te lo devolveré y lo haré un Mensajero.” Lo recogió la gente del Faraón para que [sin saberlo] se convirtiera en su enemigo y la causa de su pesar. El Faraón, Hamán y sus huestes eran pecadores. Dijo la mujer del Faraón: [Este niño] Será una alegría para mis ojos y los tuyos. No lo mates. Puede que nos beneficie. ¡Adoptémoslo!” Ellos no presentían [en qué se convertiría]. La madre de Moisés sintió un vacío en su corazón y estuvo a punto de revelar la verdad, de no haber sido porque afiancé su corazón para que fuera una verdadera creyente.” (Corán 28:7-10)

“Protege a Allah y siempre Lo encontrarás a tu lado...” Quien cumpla con los preceptos de Allah y respete Sus límites encontrará al Creador siempre a su lado, protegiéndolo y ayudándolo. Allah dice: “Por cierto que Allah está con los piadosos y con los hacen el bien”. (Corán 16:128)

“Si precisas algo, pídeselo a Allah, y si necesitas ayuda, acude a Él...” Pedirle a Allah significa invocarle, y esto es una forma de adoración. Allah nos lo ordena diciendo: “Pedid a Allah que os conceda Su favor...”. (Corán 4:32)

El musulmán debe pedirle a Allah todo lo que necesite. Esta súplica debe hacerse con humildad, recogimiento, y con la certeza de que Allah tiene la capacidad de conceder aquello que se Le pide. Toda súplica debe ser dirigida a Allah, pues es el único con derecho a ser adorado.

Allah es el único que puede beneficiarnos y perjudicarnos. Dice: “Si Allah te azota con una desgracia nadie excepto Él podrá librarte de ella. Y si te depara un bien nadie podrá impedir que te alcance Su favor. Concede Su gracia a quien Le place de Sus siervos...” (Corán 10:107)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La intercesión (Shafa’a) del Profeta Mujámmad

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

“Quien se aparte de él, llevará una gran carga [de pecados] el Día del Juicio, y nunca podrá librarse de ella. ¡Qué pésima carga tendrán que soportar el Día de la Resurrección! Ese día, cuando la trompeta sea soplada, reuniremos a los pecadores, y sus miradas estarán ensombrecidos. Se susurrarán unos a otros, y algunos dirán: Sólo hemos permanecido [en la vida mundanal] diez días. Y otros, los más sensatos, dirán: Sólo hemos permanecido un día. Y por cierto que Nosotros bien sabemos lo que dicen. Te preguntan [¡Oh, Mujámmad!] qué ocurrirá con las montañas [el Día del Juicio]. Diles: Mi Señor las reducirá a polvo, y las convertirá en inmensas llanuras. No habrá valles ni colinas. Ese día todos los hombres acudirán al llamado del [ángel] pregonero, y nadie errará el camino; y las voces callarán ante el Misericordioso, y sólo se oirá el sonido de sus pasos. Entonces, ninguna intercesión será aceptada, salvo la de quien el Misericordioso quiera, y sus palabras le sean aceptadas. Allah bien conoce el pasado y el futuro, y los hombres nunca podrán alcanzar este conocimiento”. (Corán 20:101-110)

La intercesión, en su significado lingüístico cotidiano entre la gente se refiere a cuando una persona habla en favor de alguien para conseguirle un bien o librarlo de un mal.

En la teología islámica la intercesión se refiere al hecho de aquellas personas a las que Allah permitirá hablar a favor de otras el Día del Juicio Final, para que sean ingresadas al paraíso, o les sea perdonado o disminuido su castigo.

Abu Huraira narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Yo seré señor entre la gente en el Día de la Resurrección. ¿Sabéis por qué? Allah reunirá a (todos los hombres) los primeros y a los últimos en una sola planicie, de manera que un heraldo pueda hacerles oír su voz y los capte la vista. El sol se acercará tanto a la gente que sufrirán tanta incomodidad y problemas que no podrán tolerar ni aguantar. La gente dirá: ‘¿Acaso no veis el estado en que estáis? ¿por qué no veis quien interceda por vosotros ante vuestro Señor?’ Algunos dirán a otros: ‘¡Vamos por Adán!’ y llegan hasta Adán u y le dicen: ‘¡Tú eres el padre de la humanidad! Allah te hizo con Su mano; te insufló de Su espíritu y ordenó a los ángeles (prosternarse), quienes se prosternaron ante ti. ¿No ves lo que estamos pasando? ¿No ves a lo que hemos llegado?’ Adán dirá: ‘Hoy mi señor se ha enfurecido como nunca antes se enfureció y nunca se enfurecerá ¡Él me prohibió comer del árbol y le desobedecí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Id a otro; id a Noé’. La gente irá ante Noé y le dicen: ‘¡Noé! Tú fuiste el primero de los enviados a la gente de la tierra. Allah te llamó: ‘Siervo agradecido’; intercede por nosotros ante tu Señor ¿No ves en lo que estamos?’ Noé dice: ‘Hoy mi Señor se ha enfurecido como nunca antes se enfureció y nunca se enfurecerá. Yo tuve el derecho de hacer una invocación que sea aceptada ¡Y la hice contra mi pueblo! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Id a otro; id a Abraham’. La gente va ante Abraham y dicen: ‘¡Abraham! Tú eres profeta de Allah y su amigo íntimo de entre la gente de la tierra ¡Intercede por nosotros ante tu Señor! ¿No ves en lo que estamos?’; él dice: ‘Hoy mi Señor se ha enfurecido como nunca antes se enfureció y nunca se enfurecerá. Yo mentí tres veces ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Id a otro; id a Moisés’. La gente irá ante Moisés y le dicen: ‘¡Moisés! Tú eres Enviado de Allah; Allah te agració con Su mensaje y con Su palabra a la gente. ¡Intercede por nosotros ante tu Señor! ¿No ves en lo que estamos?’ Moisés dice: ‘Hoy mi Señor se ha enfurecido como nunca antes se enfureció y nunca se enfurecerá. Yo maté a un ser que no se me ordenó matar ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Id a otro; id a Jesús. La gente irá ante Jesús y le dicen: ‘¡Jesús! Tú eres enviado de Allah; Su palabra otorgada a María y un espíritu proveniente Él; hablaste a la gente desde la cuna ¡intercede por nosotros ante tu Señor! ¿No ves en lo que estamos?’ Jesús dice: ‘Hoy mi Señor se ha enfurecido como nunca antes se enfureció y nunca se enfurecerá. ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! Id a otro; id a Mujámmad’. La gente va ante Mujámmad y le dicen: ‘¡Mujámmad! Tú eres enviado de Allah y el último de los profetas; Allah te ha perdonado tus pecados iniciales y tus pecados finales ¡Intercede por nosotros ante tu Señor! ¿Acaso no ves en lo que estamos?’ Entonces yo iré bajo el Trono, y caeré prosternado para mi Señor, Exaltado y Glorificado sea. Luego Allah me inspira de Sus alabanzas y del más bello elogio para Él como nunca se inspiró a nadie antes que a mí. Luego se dirá: ‘¡Mujámmad! ¡Levanta tu cabeza! ¡Pide y se te dará! ¡Intercede y tu intercesión será aceptada!’ Yo levanto mi cabeza y digo: ‘¡Mi nación Señor! ¡Mi nación Señor! ¡Mi nación Señor!’ se me dirá: ‘Vé y saca del Fuego a los que tengan el peso de un grano de cebada de fe’ y yo voy y lo hago. Luego vuelvo y lo elogiaré con esas alabanzas y me prosternaré ante Él. Se dirá, entonces: ‘¡Mujámmad! ¡Levanta tu cabeza y di, que se te escuchará! ¡Pide y se te dará! ¡Intercede que tu intercesión será atendida!’ Yo diré: ‘¡Señor mío! ¡Mi nación! ¡Mi nación!’ se me dirá: ‘Vé y saca del Fuego a los que tengan el peso de un átomo o un grano de mostaza de fe’; yo voy y lo hago. Luego vuelvo y lo elogiaré con esas alabanzas y me lanzaré en prosternación ante Él. Se dirá, entonces: ‘¡Mujámmad! ¡Levanta tu cabeza y di, que se te escuchará! ¡Pide y se te dará! ¡Intercede que tu intercesión será atendida!’ Yo diré: ‘¡Señor mío! ¡Mi nación! ¡Mi nación!’ se me dirá: ‘Vé y saca del Fuego a los que tengan menos que el peso de un grano de mostaza de fe’ y yo voy y lo hago’. ‘Luego lo elogiaré con esas alabanzas y me lanzaré en prosternación ante Él. Se dirá, entonces: ‘¡Mujámmad! ¡Levanta tu cabeza y di, que se te escuchará! ¡Pide y se te dará! ¡Intercede que tu intercesión será atendida!’ Yo diré: ‘¡Señor mío! ¡Permíteme (sacar) a los que hayan dicho: ‘No hay Allah sino Allah’!’ (Allah) dirá: ‘¡Por Mi gloria! ¡Por mi magnificencia! ¡Por mi Grandeza! Sacaré de ahí (del Fuego) a los que hayan dicho: ‘No hay Allah sino Allah’. (Bujari, juntando todas las narraciones)

Así será la intercesión del Profeta Mujámmad ﷺ‬, quiera Allah hacernos de aquellos que se benefician de ella.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Allah menciona la intercesión en el Corán, así como menciona sus condiciones:

1. “Di: A Allah pertenece toda intercesión” (Corán 39:44). Esta aleya evidencia que la intercesión es posesión de Allah, y por lo tanto que debe pedirse solamente a Él. Es decir, es lícito decir: “Oh Allah concédeme que el Profeta Mujámmad interceda por mí el día del Juicio Final”. Pero es ilícito decir: “Oh Mujámmad intercede por mí el Día del Juicio Final”. Esto evidencia el error y desvío de quienes piden la intercesión a los santos y las vírgenes, o a los sheijs o walis.

2. “¿Quién podrá interceder ante Él sino con Su anuencia?” (Corán 2:255). Esta aleya evidencia que toda intercesión requiere de la anuencia o permiso de Allah. Nadie puede interceder si Allah no lo aprueba.

3. “No se beneficiará de la intercesión sino a quien se lo permita el Misericordioso, y le fueren aceptadas sus palabras” (Corán 20:109). Este versículo indica que toda intercesión necesita que Allah se complazca del intercesor y también de sus palabras.

4. “¡Cuántos Ángeles hay en los cielos cuya intercesión no servirá de nada, salvo que Allah lo permita en favor de quien Él quiera y se complazca!” (Corán 53:26). Este versículo evidencia que Allah tiene que estar complacido con la persona a favor de quien se hace la intercesión.

Ahora que conocemos el significado de la intercesión, cómo será y cuáles son sus condiciones, observemos en la Sunnah donde el Profeta ﷺ‬ nos enseña qué podemos hacer para obtenerla de él el Día del Juicio Final.

1. Pedir a Allah por el Profeta ﷺ‬ luego de escuchar el llamado a la oración. Ÿabir bin ‘Abdullah relató que el Mensajero de Allah dijo: “Quién dice después del Adhán: ¡Oh Señor! Señor de este perfecto llamado y de esta oración que se realizará; dale a Mujámmad el derecho a intercesión y la superioridad; y envíale al mejor y más elevado lugar (en el Paraíso) que le has prometido) (verá que) se me permitirá interceder por él en el Día de la Resurrección”. (Muslim)

2. Creer con firmeza y sinceridad en que nada merece ser adorado salvo Allah (la ilaha illa Allah). Abu Huraira relató: ‘Dije: ‘¡Mensajero de Allah! ¿Quién será la persona más afortunada que cuente con tu intercesión el Día de la Resurrección?’ El Mensajero de Allah dijo: “Abu Huraira, supuse que nadie me preguntaría eso antes que tú pues conozco tu dedicación para el relato de las nuevas. La persona más afortunada que contará con mi intercesión el Día de la Resurrección será aquél que dijo sinceramente desde el fondo de su corazón: No hay deidad (que merezca adoración) sino Allah”’. (Bujari)

3. Hacer muchas oraciones (prosternaciones). Se narra que el Profeta ﷺ‬ le dijo a un sirviente: “¿Cómo puedo servirte?” y este le respondió: “Mi única necesidad es que intercedas por mí el Día del Juicio Final”. El Profeta le respondió: “Ayúdame con eso haciendo muchas oraciones (prosternaciones). (Ahmad)

Pero así como hay obras que nos acercan a la intercesión, hay otras obras que nos alejan de ella:

1. Maldecir con frecuencia. Narró Abu Ad Darda' que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “A quienes maldigan con frecuencia no se les aceptará su intercesión ni su tes­timonio el Día del Juicio”. (Muslim)

2. Los gobernantes tiranos y los corruptos que roban del tesoro público. Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬: “Hay dos clases de personas de mi comunidad que no recibirán mi intercesión: El gobernante tirano que engañe (a su pueblo) y el corrupto que robe del tesoro público”. (At-Tabarani, Sahih según Al-Albani)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Sentir seguridad contra el designio de Allah contradice el monoteísmo

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Allah nos indica a través de una Aleya que los habitantes de un pueblo desmintieron a los profetas, impulsados por la sensación de sentirse seguros contra los designios de Allah y la inexistencia del temor reverencial a Allah.

Tal como fuera mencionado en la siguiente Aleya: “Y si los habitantes de las ciudades [a las que les enviamos Nuestros Mensajeros] hubieran creído y no hubiesen persistido en su incredulidad, habríamos abierto para ellos las bendiciones del cielo [las lluvias] y de la tierra [los cultivos y frutos]; pero desmintieron [Nuestros signos] y les castigamos por lo que habían cometido. ¿Es que los habitantes de las ciudades se sentían seguros de que Nuestra ira no les alcanzaría de noche, mientras dormían? ¿O acaso se sentían seguros los habitantes de las ciudades de que no les llegaría Nuestro castigo por la mañana, cuando estaban distraídos? ¿Es que se sentían a salvo del designio de Allah? Pero sólo se sienten a salvo del designio de Allah los perdedores que no creen”. (Corán 7:96-99) Es decir que a causa de la opulencia y la exuberancia en la que vivían, consideraron improbable que Allah les castigase.

Cuando se dice “al-amn min makr Allah” “sentirse seguro del designio de Allah” significa una persona que se abandona a sus pasiones, que hace todo aquello que le viene en ganas, sin una ética, sin una crítica de sí mismo. Pensando de la siguiente manera: “Voy a hacer lo que quiera, sin reprimirme, sin considerar los derechos de Allah, los derechos del prójimo, y voy a confiar en que haga lo que haga, Allah va a perdonarme y disculpar mis faltas, nada malo ha de pasarme ni en este mundo ni en el otro”.

Sentirse seguro contra el designio de Allah, y perder la esperanza en la ayuda y el socorro de Allah representan pecados muy graves que anulan la perfección del monoteísmo (tauhid). Este concepto indica también que el siervo debe dirigirse a Allah entre la esperanza y el temor.

Dijo Al Hasan Al Basri: “A quien Allah atesta de opulencia, y no percibe que ello es una prueba, es una persona sin discernimiento”.

Dijo Qatadah: “Aquel pueblo que desobedece las ordenes de Allah, primero se ve agraciado con bondades, y luego al desobedecer y quedar desprevenido, llega el castigo de Allah ¡No os dejéis engañar!”.

Dijo el Profeta e: “Si veis que el siervo continúa recibiendo gracias y bondades a pesar de sus continuas desobediencias, no lo dudéis, está siendo llevado gradualmente a la ruina”. [Ahmad]

Dijo Isma’il Ibn Rafi’: “Una de las manifestaciones del sentirse seguro contra el designio de Allah es perpetuarse en el pecado, esperando de Allah la misericordia”.

Y dice Allah I: “Sólo desesperan de la misericordia de su Señor los extraviados”. (Corán 15:56)

“Desesperar (qunut) es la pérdida total de la esperanza, y por lo tanto es el antónimo de creerse a salvo de los designios de Allah. Ambos estados representan pecados muy graves.

Menciono esta aleya luego de mencionar la anterior, con el fin de mostrar que quien teme a Allah no debe perder la esperanza en Su misericordia, sino que debe permanecer en perfecto equilibrio entre el temor y la esperanza. Temiendo caer en los pecados, y obrando devotamente esperando la misericordia de Allah como recompensa.

Tal como dijo Allah en su libro “Por cierto que aquellos que creyeron, emigraron y se esforzaron por la causa de Allah son quienes anhelan la misericordia de Allah, y Allah es Absolvedor, Misericordioso”. (Corán 2:218)

Esto demuestra que la esperanza acompañada de pecados sumada al abandono de los actos de adoración es un engaño de Shaitan, para arrojar al siervo a un lugar tenebroso, lejano de toda posibilidad de salvación y misericordia. En contraposición, se encuentra la gente de la Fe (Iman), quienes tomaron el camino que conduce a la salvación, por temor a Allah y terror a caer en su castigo, esperando ser alcanzados por Su misericordia y perdón, anhelando Su recompensa.

Esta Aleya se encuentra enmarcada dentro de la historia del Profeta Abraham, cuando los Ángeles le albriciaron con el nacimiento de su hijo Ishaq “Dijo: ¿Cómo es que me albriciáis [un hijo] siendo que me ha llegado la vejez?” (Corán 15:54) porque normalmente el hombre al alcanzar la vejez junto a su esposa, pierde toda esperanza de engendrar un nuevo hijo, pero Allah poderoso sobre todas las cosas. Dijeron los ángeles: “Te albriciamos la verdad” la cual no deja dudas, porque cuando Allah desea algo, simplemente dice: “Sea” y es. Dijo Allah “No seas de quienes han perdido las esperanzas”, entonces respondió Abraham “Sólo desesperan de la misericordia de su Señor los extraviados” porque conoce que el Poder y Fuerza de Allah son más sublimes que eso, por lo que suponemos - y Allah sabe más- que se expresó de tal manera debido a la sorpresa que esto le causó y no porque le generara dudas con respecto al alcance del poder de Allah.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Ibn ‘Abbas relató que fue preguntado al Mensajero de Allah fue preguntado sobre los pecados capitales y respondió: “La idolatría (Shirk), perder la esperanza en Allah y sentirse seguro contra el designio de Allah”.

La idolatría o politeísmo (Shirk) es el pecado más grave. Dijo Ibn Al Qaiim: “La idolatría es cometer una injusticia contra el Dominio de Allah (I) (Rububiah), una blasfemia contra el derecho de Allah (I) a ser el Único adorado (Uluhiah), y desmerecer al Señor del universo”.

Fue verídico Allah cuando dijo “No le atribuyan a Allah copartícipes, porque hacerlo es una injusticia enorme” (Corán 31:13) y por eso lo único que lo perdona es el arrepentimiento sincero.

“Perder la esperanza en Allah” es un pecado porque significa desesperar de todo anhelo de misericordia y perdón, lo que es desmerecer e ignorar la realidad de Allah, que todo lo puede.

Este Hadiz no alude a que los pecados capitales son sólo tres, porque estos son muy numerosos, y éstos tres son de los más graves que pueden encontrarse mencionados en el Corán y la Sunnah.

Tal como dijeran los sabios los pecados capitales son todos aquellos en los que Allah (I) advierte con el Fuego del Infierno, Su maldición, Su ira o el tormento. Agregó Ibn Taimiah: “y cuando se niega la Fe”. Y también indica que un pecado es capital el que el Profeta dice: “Soy inocente de quien hace tal o cual cosa” o “No es de los nuestros quien hace tal o cual cosa”.

Dijo Ibn ‘Abbas: “Los pecados capitales se encuentran más cerca de los 700 que de los 7, pero debemos entender que no existe el pecado capital tras el arrepentimiento, y que tampoco podemos considerar un pecado menor a aquél en que la persona se perpetúa”.

Este Hadiz también alude a la obligación de equilibrar entre el temor y la esperanza, aunque los Salaf recomendaban que el temor sea preponderante durante el estado de salud, y que la esperanza sea preponderante durante la enfermedad.

Dijo Abu Suleiman Ad Darani: “El corazón del creyente debe ser gobernado por el temor, porque si lo gobierna sólo la esperanza, se corromperá”.

El musulmán no debe jamás confiarse en las obras que está haciendo actualmente y pensar que esa será la forma en que morirá, porque nadie lo sabe salvo Allah. Por eso el Profeta e dijo: “Las acciones que realmente valen son las que la persona se encuentra haciendo al momento de morir”.

Por lo que no menosprecies tus pecados. No mires lo insignificante que te pueda parecer un pecado, sino que mira la grandeza de Allah que es a quien desobedeces.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Juzgar según la ley de Allah

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, en esta jutbah vamos a hablar sobre la justicia, sobre la obligación de juzgar acorde a la ley de Allah, porque Allah es el Creador, quien mejor conoce la naturaleza del ser humano, y lo que es más justo para toda situación. Uno de los nombres y atributos de Allah, es “El Justo” y esto implica que toda su religión, su forma de vida revelada al ser humano, tiene esta característica, la justicia, la equidad, la mejor opción, la mejor solución. Otro de los nombres de Allah es “El Eterno” y esto implica que su enseñanza, su mensaje, su ley, su legislación tiene esta misma característica, es justa, válida y necesaria en todo momento. El ser humano puede crecer y evolucionar en su pensamiento y comprensión del Universo, pero jamás llegará a desarrollar un conjunto de Leyes que sean superiores o más justas que la Ley de Allah. Quien piense que el ser humano puede concebir una ley o un sistema más justo y más beneficioso que la ley Islámica, no ha comprendido el Tawhid, no entiende el mensaje del Corán.

Allah nos relata en el Sagrado Corán cómo reveló a sus profetas un mensaje perfecto en su justicia, y que los seres humanos que quieren alcanzar lo mejor, lo más sublime, deben aplicar esos principios, esa ley, porque sólo Allah puede garantizar la justicia plena y perfecta.

Dice Allah en el Corán, en la Sura “La mesa Servida” de la aleya 44 a la 50:

“Revelé la Tora, en la que hay guía y luz. Los Profetas entregados [a la voluntad de Dios] juzgaban entre los judíos. Lo mismo hicieron los rabinos y juristas en cumplimiento de su misión de custodiar el Libro de Dios y ser testigos de él [en sus enseñanzas]. No teman a la gente pero tengan temor de Mí. No vendan Mis preceptos por un vil precio. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los que realmente niegan la verdad.

He prescrito en ella [la Tora, la justicia retributiva]: Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y con las heridas una similar. Pero si la víctima perdona [que se aplique la pena al culpable], le serán perdonados sus pecados. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los verdaderos ofensores.

Hice que Jesús hijo de María siguiera su ejemplo, y confirmara lo que había en la Tora. A él Le revelé el Evangelio en el que hay guía y luz, que corrobora de lo que ya había en la Tora, y como guía y exhortación para los que tienen temor de Dios y piedad.

Que los seguidores del Evangelio juzguen según lo que Dios ha revelado en él, porque los que no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los verdaderos perversos.

[Y a ti, ¡Oh Mujámmad!] te hemos revelado el Libro que contiene la verdad definitiva [el Corán], que corrobora los Libros revelados anteriormente y como juez de lo que es verdadero en ellos. Juzga conforme a lo que Dios ha revelado y no te sometas a sus deseos transgrediendo la Verdad que has recibido. A cada [comunidad religiosa] le hemos dado una legislación y una metodología [norma]. Pero si Dios hubiera querido habría hecho de ustedes una sola comunidad, pero quiso probar vuestra fe en lo que les reveló. Apresúrense a realizar obras de bien, porque todos comparecerán ante Dios, y Él los informará acerca de lo que discrepaban.

Juzga entre ellos conforme a lo que Dios ha revelado, no te sometas a sus deseos, y ten cuidado con ellos, no sea que te aparten con engaños de lo que Dios te ha revelado. Si ellos se rehúsan [a seguir lo que has dictaminado], sabe que Dios, a causa de sus pecados, quiere afligirles. Pero muchas personas [a pesar de las advertencias] son perversos.

¿Acaso prefieren un juicio según las leyes paganas? ¿Pero qué mejor juicio que el de Dios para quienes están convencidos de su fe?”

Luego de la recitación de estos versículos, necesitamos analizar las palabras que aquí se mencionan:

“Revelé la Tora, en la que hay guía y luz. Los Profetas entregados [a la voluntad de Dios] juzgaban entre los judíos. Allah evidencia que la revelación original de la Torá, el libro revelado al Profeta Moisés, contenía guía y luz, y que los profetas juzgaban entre la gente acorde a esta revelación y que esa es la metodología de la revelación, descender aquello que es Luz para la gente, y la gente debe guiarse y orientarse y juzgar acorde a estos textos, y esa fue la actitud de los pueblos que recibían la revelación con anterioridad.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

No teman a la gente pero tengan temor de Mí. No vendan Mis preceptos por un vil precio. Allah nos ordena aferrarnos a la justicia y ser leales a ella, y no temer las criticas de los que le dan prioridad a su propio pensamiento sobre la revelación y se creen superiores y más inteligentes que Dios. También critica a los débiles de espíritu que se dejan sobornar al momento de juzgar, dando prioridad a su amor por los bienes materiales a su amor por la verdad y la justicia.

Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los que realmente niegan la verdad. Palabras claras de Allah, quien deje de lado el juicio de Allah y prefieren el juicio de algunos seres humanos, es como si negaran su fe, como si abandonaran el Islam.

He prescrito en ella [la Tora, la justicia retributiva]: Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y con las heridas una similar. Pero si la víctima perdona [que se aplique la pena al culpable], le serán perdonados sus pecados. Allah nos menciona un ejemplo de la aplicación de leyes, y cómo esta es estricta en su identificación y pena correspondiente, para prevenir el delito y los crímenes, y que la víctima se sienta respondida, protegida, garantizado su derecho, pero al mismo tiempo se deposita en manos de la víctima y su consideración, el perdonar al ofensor, mostrando flexibilidad y humanización en el proceso de la aplicación.

Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los verdaderos ofensores. Pero quienes no juzguen con esta ley justa, con su sabiduría en lo estricto y lo flexible, comete una injusticia, y ofende a la víctima de un crimen, así como oprime al ofensor y al criminal.

Que los seguidores del Evangelio juzguen según lo que Dios ha revelado en él, porque los que no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los verdaderos perversos. Así como Allah evidencia la justicia de la revelación hecha a Moisés para los Judíos, evidencia la justicia de la revelación hecha a los cristianos, y la obligación que estos tienen de aplicarla como sistema para establecer justicia en la sociedad, porque si no lo hacen, en realidad muestran su perversidad humana, su alejamiento de la revelación.

[Y a ti, ¡Oh Mujámmad!] te hemos revelado el Libro que contiene la verdad definitiva [el Corán], que corrobora los Libros revelados anteriormente y como juez de lo que es verdadero en ellos. Allah establece que la revelación del Corán hecha a Mujámmad contiene la revelación definitiva, la que será protegida hasta el último día y no podrá ser tergiversada ni cambiada por la mano del hombre.

Juzga conforme a lo que Dios ha revelado y no te sometas a sus deseos transgrediendo la Verdad que has recibido. A cada [comunidad religiosa] le hemos dado una legislación y una metodología [norma]. Pero si Dios hubiera querido habría hecho de ustedes una sola comunidad, pero quiso probar vuestra fe en lo que les reveló. Esto establece que el musulmán debe juzgar y considerar la verdad acorde a la revelación, y no dejar esos principios siguiendo las inclinaciones, las pasiones, los deseos de la gente. Estas palabras también establecen que en una sociedad donde existe diversidad, cada comunidad debe juzgar acorde a sus principios, y no imponérselos unos a otros, sino que se debe aceptar la determinación individual, de la misma manera que Allah estableció el respeto a la libre voluntad del ser humano y no lo obligó a aceptar su mensaje, sino que dejó en sus manos creer o no creer: quien crea tendrá una recompensa, y quien no crea, por su propia decisión recibirá lo que le corresponda en el más allá.

¿Acaso prefieren un juicio según las leyes paganas? ¿Pero qué mejor juicio que el de Dios para quienes están convencidos de su fe?” Finalmente Allah cuestiona y critica a aquellos que diciéndose musulmanes prefieren otra ley que la de Allah, o consideran otras legislaciones como más justas o más equitativas. Quien está seguro de su fe en Allah, de que el Islam es la última revelación de Allah, debe atenerse a su legislación y esforzarse por establecer su justicia, porque quienes prefieren otra ley que la de Allah por un deseo mundano, por un beneficio material, o porque peor aun, creen que es más justa y equitativa, cometen un terrible pecado, quizá el peor de ellos. Y este análisis continuará en otra Jutbah si Allah lo permite.

Hermanos y hermanas, quiera Allah iluminarnos con la luz y los conocimientos del Sagrado Corán.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Quién nos puede brindar seguridad

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Allah nos indica a través de una aleya que los habitantes de un pueblo desmintieron a los profetas y sus enseñanzas, impulsados por la sensación de sentirse seguros contra los designios de Allah y la inexistencia del temor reverencial a Allah.

Dice en el Corán: “¿Acaso los habitantes de las ciudades se sentían seguros de que Nuestra ira no les alcanzaría de noche, mientras dormían? ¿O acaso se sentían seguros los habitantes de las ciudades de que no les llegaría Nuestro castigo por la mañana, cuando estaban distraídos? ¿Es que se sentían a salvo del designio de Allah? Sólo se sienten a salvo del designio de Allah los perdedores que no creen”. (Corán 7:96-99)

Es decir que a causa de la opulencia y la exuberancia en la que vivían, consideraron improbable que Allah les castigase.

Cuando se dice “al-amn min makr Allah” “sentirse seguro del designio de Allah” significa una persona que se abandona a sus pasiones, que hace todo aquello que le viene en ganas, sin una ética, sin una crítica de sí mismo. Pensando de la siguiente manera: “Voy a hacer lo que quiera, sin reprimirme, sin considerar los derechos de Allah, los derechos del prójimo, y voy a confiar en que haga lo que haga, Allah va a perdonarme y disculpar mis faltas, nada malo ha de pasarme ni en este mundo ni en el otro”.

Dijo el Profeta ﷺ‬: “Si veis que el siervo continúa recibiendo gracias y bondades a pesar de sus continuas desobediencias, no lo dudéis, está siendo llevado gradualmente a la ruina”. (Transmitido por Ahmad)

Dijo Al-Hasan Al-Basri: “A quien Allah atesta de opulencia, y no percibe que ello es una prueba, es una persona sin discernimiento”.

Allah nos habla que el castigo y la prueba de Allah puede descender en cualquier momento, por la noche o por el día. En la historia tenemos ejemplos de ello. Aquí en este país el pueblo de Armero, fue sorprendido durante la noche, y por la mañana, había desaparecido, apenas podían verse los rastros. Durante el día, todos vimos las imágenes del tsunami tomando por sorpresa a todas las personas.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Todos queremos la seguridad, todos anhelamos sentirnos seguros, pero ¿de donde proviene la seguridad?

Sobre la seguridad en este mundo dice Allah en el Corán: “Recordad cuando hicimos de La Casa [la Ka‘bah] un lugar de reunión y seguridad para los hombres.” (Corán 2:125)

Y sobre la seguridad en el más allá, dice Allah en el Corán: “Por cierto que los piadosos estarán en un lugar seguro, en jardines y manantiales.” (Corán 44:51-52)

“En verdad los piadosos serán retribuidos con jardines y manantiales. [Se les dirá:] Ingresad a ellos en paz, y estad seguros de que nos se os privará de nada. Y purificaremos sus corazones de todo rencor. Serán todos como hermanos, y se sentarán unos enfrente de otros. Allí no volverán a sufrir, y vivirán eternamente” (Corán 15:45-48

La conclusión que sacamos es que la seguridad, tanto en este mundo como en el más allá proviene de Allah, nadie sino Él puede otorgar seguridad en este mundo, y por lo tanto, es de El que debemos buscar y pedir la seguridad. Las cosas materiales no pueden proveer seguridad.

En este concepto el Profeta ﷺ‬ nos dijo: “Quien de vosotros amanezca seguro en una casa pequeña, con salud, y teniendo la provisión para el día, será como si hubiese reunido todo lo bueno de esta vida mundanal.” (At-Tirmidhi) Esas son las palabras del Profeta ﷺ‬ y miremos su ejemplo, cuando Allah le reveló el versículo que dice: “¡Oh, Mensajero! Transmite lo que te ha sido revelado por tu Señor. Si no lo haces [omitiendo algo], no habrás comunicado Su Mensaje. Allah te protegerá de los hombres.” (Corán 5:67) el profeta ﷺ‬ le dijo a los sahabas que lo protegían de los incrédulos que se fueran a sus casas, que él tenía la protección de Allah. Cuando uno de los incrédulos que estaba persiguiendo al profeta ﷺ‬ para asesinarlo se enteró que el Profeta ﷺ‬ había enviado a los sahabas que lo cuidaban a sus casas dijo: “Creo en Allah y creo que Mujámmad es su mensajero. La gente puede querer mentirle a la gente, pero no se miente a si mismo, y menos sobre su propia seguridad, ahora creo que él realmente es el profeta de Allah”.

A quien Allah le da seguridad nada ni nadie lo puede perjudicar. Tengan certeza de ello. Busquen la seguridad en Allah, y no se sientan a salvo de lo que Allah puede hacer con ustedes y tengan certeza en la misericordia de Allah. Quien se equivoque y cometa un error debe arrepentirse y enmendar, porque las puertas del arrepentimiento están siempre abiertas. No desesperen de la misericordia de Allah.

Dice en el Corán: “Sólo desesperan de la misericordia de su Señor los extraviados”. (Corán 15:56)

El creyente debe buscar el equilibrio entre el temor y la esperanza. Temiendo caer en los pecados, y obrando devotamente esperando la misericordia de Allah como recompensa.

Tal como dijo Allah en su libro “Por cierto que aquellos que creyeron, emigraron y se esforzaron por la causa de Allah son quienes anhelan la misericordia de Allah, y Allah es Absolvedor, Misericordioso”. (Corán 2:218)

Esto demuestra que la esperanza acompañada de pecados sumada al abandono de los actos de adoración es un engaño de Shaitan, para arrojar al siervo a un lugar tenebroso, lejano de toda posibilidad de salvación y misericordia. En contraposición, se encuentra la gente de la Fe (Iman), quienes tomaron el camino que conduce a la salvación, por temor a Allah y terror a caer en su castigo, esperando ser alcanzados por Su misericordia y perdón, anhelando Su recompensa.

Dijo Abu Suleiman Ad-Darani: “El corazón del creyente debe ser gobernado por el temor, porque si lo gobierna sólo la esperanza, se corromperá”.

El musulmán no debe jamás confiarse porque y creerse a salvo, sino que debe siempre revisar sus acciones y corregirse, porque nadie sabe cuando llegará su hora. Por eso el Profeta ﷺ‬ dijo: “Las acciones que realmente valen son las que la persona se encuentra haciendo al momento de morir”.

Por lo que no menosprecies tus pecados. No mires lo insignificante que te pueda parecer un pecado, sino que mira la grandeza de Allah que es a quien desobedeces.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El peligro de la idolatría menor (Shirk Asgar)

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

La sinceridad en todos los actos es uno de los principios básicos del Islam. Por eso el lugar que se le da a la intención antes de realizar los actos es un tema fundamental al que el Profeta Mujámmad dedicó gran importancia. Por eso dijo en un Hadiz que es muy conocido por todos: “Los actos valen por su intención, y todas las personas serán correspondidas según sus intenciones. Así, quien haya emigrado sinceramente por Allah y Su Mensajero, su emigración habrá sido por Allah y Su Mensajero. En cambio, quien haya emigrado para obtener algún beneficio en este mundo o para casarse con una mujer, su emigración habrá sido por aquello que emigró”. [Al-Bujari]

Este Hadiz indica que la intención que se tiene antes de realizar cualquier acto, es lo que marca que el mismo sea aceptado por Allah o rechazado.

De allí, que al analizar la shahada, el testimonio de fe, La ilaha illa Allah Mujámmad rasul Allah – No hay dios Salvo Allah, Mujámmad es el mensajero de Allah, encontramos que la primera parte indica que toda obra, para ser aceptada necesita de la sinceridad en la intención. Es decir, que sea dedicada únicamente a Allah, esperando solamente de Él la recompensa. Siendo la segunda parte de la Shahada, un indicativo que para ser aceptada, toda obra de adoración y devoción debe ser realizada acorde a las enseñanzas del Profeta Mujámmad, quien nos dejara un camino claro y evidente en todos los asuntos.

Lo opuesto a la sinceridad en el campo de la intención, respecto a quien se orientan las acciones o de quien se espera recompensa, es la idolatría. Es decir, obrar esperando agradar o complacer a otro que Allah, obrar esperando de otro la recompensa. Esto se denomina idolatría - Shirk.

La idolatría fue dividida, para su identificación, en dos clases, la idolatría mayor y la menor. La característica de la idolatría mayor es que quien la comete anula su situación de musulmán, deviniendo idólatra e incrédulo; un ejemplo de ello es quien adora a otro que no sea Allah I, suplicándole y anhelando de él. La característica de la idolatría menor, es que quien lo comete no pierde su situación de musulmán, sino que comete un pecado gravísimo, pero que no deviene por ello incrédulo.

Mahmud ibn Lubaid relató que el Mensajero de Allah dijo: “Lo que más temo para mi nación es la idolatría menor”. Los compañeros preguntaron: “¡Mensajero de Allah! ¿Qué es la idolatría menor?”. El respondió “Ar-Ria' (la ostentación). Allah dirá en el Día de la Resurrección, cuando la gente esté recibiendo recompensa por sus obras: ‘vayan a aquellos delante de quienes ostentaban en el mundo material, y pídanle a ellos la recompensa”. [Ahmad]

Las palabras del Mensajero de Allah e: “Lo que más temo por vosotros” muestran el amor, la misericordia y la preocupación del Profeta e por su nación (Ummah). No existe ningún bien que no nos haya indicado, ni ningún mal del que no nos haya advertido. Tal como dice el Hadiz: “No ha enviado Allah un Profeta que no tenga la obligación de informar sobre todo lo que conoce” [Muslim]. Y si el Profeta e temía la idolatría menor de sus compañeros, ¿cómo deberíamos sentirnos entonces, sabiendo que nuestro conocimiento y fe no están a la altura de la de ellos?

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Ria' La ostentación a la que hace mención el Profeta es la práctica de realizar cualquier forma de adoración para ser visto y elogiado por la gente. Hacer esto destruye todos los beneficios de esa acción. Si bien es parte de la naturaleza humana amar los elogios, debemos cobrar conciencia sobre el peligro que representa hacer cualquier acto que se considere de devoción o adoración a Allah para impresionar a una persona.

Asimismo debemos prestar atención a expresiones, que arrastramos de nuestros años previos al Islam en el caso de los conversos, o de la cultura de ignorancia o la asimilación en el caso de los inmigrantes de origen árabe, y que esas expresiones implican una idolatría menor por no dedicar a Allah el monoteísmo que merece en su inmenso y eterno poder.

Por eso la advertencia del Profeta, ya que la posibilidad de que los creyentes comentan actos de idolatría mayor Shirk Akbar es pequeña, debido a la obviedad. Pero la posibilidad de cometer un acto de idolatría menor shirk asgar como aparentar, ostentar, o pronunciar frases que comprometen el monoteísmo tawhid, es factible.

Ibn ´Abbas alude a este hecho cuando dijo: “El Shirk en la Nación Islámica está más oculto que una hormiga negra subiendo por una piedra negra en medio de una noche sin luna”. Ya que solamente involucra el simple acto de cambiar la intención del individuo.

Por lo tanto, es necesario tener mucho cuidado y asegurarse que las intenciones sean puras cuando se realizan las acciones.

Esta es la causa de por qué se menciona “En el nombre de Allah” antes de realizar cualquier acto importante.

Esta es la causa de por qué se realizan una serie de ruegos antes y después de todos los hábitos naturales tales como comer, beber, dormir y aún cuando se va al baño, para convertir estas acciones de la vida diaria en actos de adoración, para desarrollar una profunda conciencia de Allah.

Esta conciencia es lo que se denomina Taqwah, la cual asegura que las intenciones permanecen puras.

El Profeta enseñó algunas súplicas específicas contra los inevitables actos de idolatría menor que pueden ser hechos de manera inconsciente. Abu Musa relató: “Un día el Mensajero de Allah dijo en un sermón, ‘¡Oh, gente! Teman la idolatría oculta, porque está más escondido que el andar de una hormiga’. Preguntaron: ‘¿Y cómo podemos evitarlo si está más escondido que el andar de una hormiga? ¡Oh, Mensajero de Allah!’. Él respondió: ‘Digan (Allahumma inna na‘udhu bika an nushrika bika shai'an na‘lamuh, ua nastaghfiruka lima la na‘lamuh) ¡Oh, Allah! Nos refugiamos en Ti de cometer idolatría a sabiendas y rogamos Tu perdón por lo que podamos haber cometido sin darnos cuenta’”. [Ahmad]

Narró Abu Bakr que en cierta ocasión el Mensajero de Allah e dijo: “La idolatría es más sutil que el caminar de las hormigas”, entonces Abu Bakr le pregunto: “Mensajero de Allah ¿No es acaso la idolatría (Shirk) adorar a otro que no sea Allah, o suplicar a otro que no sea Allah?” Dijo el Profeta e: “¡Pobre de tu madre! La idolatría en vosotros es más sutil que el caminar de las hormigas... como cuando alguien dice: “Allah y fulano me concedieron esto”, y equipararlo es cuando alguien dice “si no fuera por Allah y por fulano me hubiera matado mengano.” [Abu ia’la]

Dijo Ibn ‘Abbas: “equipararlo” significa la idolatría (Shirk), lo que se encuentra más disimulado que una hormiga azabache sobre una piedra negra en una noche oscura. Sucede cuando alguien dice: ¡Por Allah y tu vida! O ¡Por Allah y mi vida!, O cuando se dice: ¡De no haber sido por este perro hubieran entrado los ladrones! O cuando una persona dice: ¡De no haber sido por Allah y fulano...! Dijo (Ibn ‘Abbas) “No incluyas a fulano en tu expresión ya que eso es idolatría”.

Con estas palabras Ibn ‘Abbas evidencia que todas estas frases implican idolatría. Lamentablemente hoy en día estas frases son repetidas constantemente por muchos musulmanes, que desconocen el alcance del monoteísmo (tawhid).

Por ejemplo narró ‘Omar Ibn Al-Jattab que el Mensajero de Allah dijo: “Quien jure por otro que no sea Allah habrá cometido un acto de incredulidad o idolatría”.

Estos asuntos deberían ser reprochados por ser un pecado mayor.

Hermanos y hermanas, presten atención a su intención, purifíquenla de ostentar ante la gente, de dedicarle actos que solo se deben dedicar a Allah, purifiquen sus lenguas de dichos automáticos que no corresponden de un monoteísta, porque implican mala educación hacia Allah, falta de respeto a su poderío y divinidad. Ingresen el monoteísmo y la sinceridad a su corazón.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Características de la ley de Allah

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, vamos a continuar tratando el tema de la ley de Allah, sus características, y cómo es necesario que el creyente se remita a ella en todos los asuntos.

En esta Jutbah trataremos de aclarar tres temas, que igualmente no agotan este importantísimo punto del Islam:

1. La diferencia entre los mensajes anteriores y el Corán.

2. Los mejores ejemplos de la aplicación de la ley de Allah y el gobierno según ella.

3. Cómo corrige la ley de Allah las enfermedades sociales.

En jutbas posteriores intentaremos inshallah ampliar más las implicancias de la creencia en la perfección de la ley de Allah.

1. La diferencia entre los mensajes anteriores y el Corán

Todos los libros divinos proceden de una misma fuente: “Alif. Lam. Mim. Allah, no hay otra divinidad salvo Él, Viviente, Inmanente. Él te reveló el Libro con la verdad, corroborante de los mensajes anteriores; y reveló antes también la Torá y el Evangelio. Es [el Corán] guía para los hombres, y fue revelado como un discernimiento”. (Corán 3:1-4)

Los libros divinos fueron todos revelados con un propósito y con un objetivo. Fueron revelados para indicarle a la humanidad cómo vivir en esta tierra, según las enseñanzas, direcciones y guía de Allah. Fueron revelados para encender e iluminar las almas, y para quitarle oscuridad a la vida y el mundo.

Por esta razón cada revelación procedente de Allah vino para ser un estilo de vida, ya sea para un pueblo o una nación determinada, o para toda la humanidad a lo largo de todas las generaciones como es el caso del Corán, quien trajo leyes para tratar todas las realidades de la vida, así como la creencia que crea el concepto apropiado de vida y los rituales de culto que conectan los corazones de las personas con Allah… Estos tres aspectos forman los principios básicos de toda revelación divina porque la vida humana no puede alcanzar su cúspide y desarrollo a menos que siga la religión de Allah en su vida diaria y cotidiana.

Los Mensajes revelados antes del Corán fueron enviados a pueblos determinados, pero el último Mensaje que fue revelado al sello de los Profetas y Mensajeros fue un Mensaje universal, para toda la humanidad. Esto implica que este Mensaje debe ser distinto a otros Mensajes, de manera tal que sea aplicable para toda época y lugar. Allah así lo hizo; reveló a Su Mensajero antes de que este muriera: “Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión”. (Corán 5:3)

Con este Mensaje, envió una ley detallada que trata y abarca todos los aspectos de la vida humana y de sus actividades, partiendo de principios y reglas generales con respecto a materias que se desarrollan y alteran según el tiempo, y detalló decisiones y leyes con respecto a materias que no se alteran según el tiempo y el lugar. Así la Shari'ah, con sus principios y normativas detalladas incluyen todas las reglas, direcciones, leyes y sistemas que la vida humana necesita, desde la época que este Mensaje se reveló hasta el fin de los tiempos.

Una de las características que justifican esta afirmación, es que el Corán ha sido preservado y conservado tal cual fue revelado, mientras que las escrituras anteriores fueron cambiadas, tergiversadas y manipuladas para servir a intereses personales.

2. Los mejores ejemplos de la aplicación de la ley de Allah y el gobierno según ella

Los mejores ejemplos de la aplicación de la ley de Allah y el gobierno según ella fueron los profetas. Ellos recibían la revelación y mostraron un compromiso completo en la vivencia y aplicación de esa ley que traía plenitud tanto al individuo como a la sociedad. Ellos fueron el ejemplo de cómo es esta relación con la aplicación del individuo y el gobierno de una sociedad, y por eso, Aisha, esposa del Profeta, cuando fue preguntada acerca del comportamiento y la actitud del Profeta Mujámmad ﷺ‬ simplemente dijo: “Su comportamiento y actitud eran el Corán”. Es decir que él era la aplicación en sí mismo de todo lo que pregonaba y enseñaba. Y esa ha de ser la característica fundamental de todo musulmán, aplicar en sí mismo para que su voz tenga autoridad y sea un ejemplo. Por eso es que el Sagrado Corán nos insta y nos invita a que observemos y sigamos el ejemplo del Profeta Mujámmad en todos los aspectos de la vida, porque justamente el Profeta, como ser humano, nos muestra la factibilidad de la aplicación de la revelación divina.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Dice Allah en el Corán: “Hay un bello ejemplo en el Mensajero de Allah para quienes tienen esperanza en Allah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Allah.” (Corán 33:21)

3. Cómo corrige la ley de Allah las enfermedades sociales

Una de las características de la legislación islámica es que es valida para todo tiempo y lugar, y por lo tanto tiene una forma concreta de corregir las enfermedades sociales de toda época y lugar. Hay enfermedades sociales que corresponden a la misma naturaleza humana, y por eso el Islam se esfuerza en evidenciar su error y mostrar un camino para corregirlas.

Por ejemplo Dice Allah en el Corán sobre la prohibición de los embriagantes y las drogas:

“De los frutos de las palmeras y de las vides obtenéis un sustento bueno, y también una bebida embriagadora. En esto hay un signo para quienes razonan”. (Corán 16:67)

“¡Oh, creyentes! No hagáis la oración cuando estéis ebrios hasta que no sepáis lo que decís.” (Corán 4:43)

“Te preguntan [¡Oh Mujámmad!] acerca de las substancias embriagantes y los juegos de apuestas. Diles: Son de gran perjuicio, a pesar de que también hay en ellos algún provecho para los hombres; pero su perjuicio es mayor que su provecho.” (Corán 2:219)

“¡Oh, creyentes! Los embriagantes, los juegos de azar, los altares [sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos] y consultar la suerte valiéndoos de flechas son una obra inmunda de Satanás. Absteneos de ello y así tendréis éxito.” (Corán 5:91)

Esto muestra que se debe evidenciar el perjuicio que acarrea, más allá de algún beneficio que es siempre menor, la educación sobre la espiritualidad y el aspecto humano, y la gradualidad en la prohibición tanto en lo individual cuanto en lo social, para así conseguir el objetivo último, que era erradicar los embriagantes y las drogas de la sociedad.

Hermanos y hermanas, quiera Allah iluminarnos con la luz y los conocimientos del Sagrado Corán.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El Temor devocional a Dios (Al-jauf)

Primera Jutbah:

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Estimados hermanos y hermanas, Allah nos habla en el Sagrado Corán sobre un asunto muy importante, un asunto sobre el que debemos prestar mucha atención.

Dice Allah en el Corán:

“Dios os expone el ejemplo de una ciudad, cuyos habitantes se sentían seguros y tranquilos, les llegaba abundante sustento proveniente de todas las regiones. Pero no agradecieron los favores de Dios, entonces Él les hizo padecer hambre y temor por cuanto habían cometido.” (Corán 16:112)

Allah nos habla de una ciudad a la que había bendecido con un sustento generoso, y tenían de todos los alimentos y bondades. Pero los habitantes de esa ciudad, que por los libros de exégesis sabemos que es La Meca, cuando les llegó la mas grande de las bendiciones, pero también responsabilidades, que es la revelación de Allah en manos de un profeta que los llamaba a adorarlo solamente a El y a abandonar la idolatría y la injusticia, rechazaron el mensaje, es decir, fueron desagradecidos con Allah al no seguir a su mensajero y sus enseñanzas.

Pero observemos el orden que menciona Allah: “Él les hizo padecer hambre y temor” mencionando primero el hambre y luego el temor, porque este mismo orden encontramos en otro versículo cuando dice: “Que adoren, pues, al Señor de esta Casa [la Ka‘ba] y Le agradezcan por haberles proveído el sustento para que no pasaran hambre ni tuvieran temor.” (Corán 106:3-4)

¡Glorificado sea Allah! se mantiene el mismo orden de los factores para referirse al mismo pueblo, a la misma ciudad. ¡Que diferencia con otros libros que están llenos de contradicciones! Mientras que el Corán nos aclara: “¿Acaso no reflexionan en el Corán y sus significados? Si no procediera de Allah habrían encontrado en él numerosas contradicciones.” (Corán 4:82)

Cuando Quraish desagradeció a Allah sus gracias y bondades, y rechazaron a Mujámmad y su mensaje, Allah les quitó sus gracias, y los hizo sufrir el hambre, para que reflexionaran. Una ciudad como la Meca, sufría una gran sequía lo que impedía que pudieran tener alimentos, pero a pesar de que Mujámmad en los comienzos de su misión profética sufrió la persecución y un boicot socioeconómico que forzó a los musulmanes a vivir en una situación de aislamiento y pobreza, cuando esta severa hambruna afectó a los mecanos, su acérrimo enemigo Abu Sufián se aproximó a él y le dijo: “Mujámmad, ora por los mecanos, porque están muriendo a causa de la sequía”. Mujámmad levantó sus manos en oración, y Allah envió una fuerte lluvia, por Su misericordia, para terminar la hambruna. [Al-Bujari]

Este ejemplo nos enseña que aunque consideremos ser perseguidos ideológicamente, aislados socialmente y discriminados económicamente por nuestra religión eso no debe impedirnos practicar el bien y cooperar por el bienestar de la sociedad. Así Mujámmad nos enseñó a ser gente de paciencia, sabiduría, respeto y justicia. Solidarios como comunidad que se esfuerza por la justicia y el bienestar de todos, sin tener en cuenta la raza, el color o la religión de las personas.

Allah menciona en estos versículos el temor, y el temor es de dos clases clases:

1. El temor natural o normal que se experimenta ante el enemigo o un animal salvaje; esta clase de temor no es reprochable. Dijo Allah al mencionar la historia de Moisés: “Y Moisés se alejó de la ciudad con temor y cautela”. (Corán 28:21)

2. El temor devocional, que es un acto de adoración que se experimenta en el corazón, y por consiguiente debe ser dedicado y entregado solamente a Allah. Dice Allah “Para quien haya temido la grandeza de su Señor habrá dos jardines”. (Corán 55:46) y dice “Temedme sólo a Mí” (Corán 16:51) y dice “No temáis a los hombres, temedme a Mí”. (Corán 5:44)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda jutbah:

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El musulmán debe tener temor sólo de Allah, porque eso es parte de su monoteísmo.

Existen distintas formas de contravenir este principio:

Primero: Los que experimentan temor devocional de los ídolos o los santos, cuando temen que éste les cause algún perjuicio. Tal como narró Allah en el Corán que el pueblo del Profeta Hud: “Consideramos que uno de nuestros ídolos te ha enviado algún daño [y has perdido el juicio]. Dijo [Hud]: Pongo a Allah y a vosotros por testigo de que soy inocente de lo que adoráis en vez de Él.” (Corán 11:54,55) y dijo “¿No es suficiente Allah para Su siervo? Pero [los idólatras] intentan atemorizarte con otros que no son Él”. (Corán 39:36)

Segundo: Consiste en que la persona abandone aquello que le es obligatorio por temor a alguien, lo que es ilícito (Haram) y una expresión de idolatría que impide la perfección del monoteísmo. Dijo el Profeta e: “Allah ha de decirle al siervo en el Día de la Resurrección: ‘¿Qué te impidió al ver un acto reprobable intentar corregirlo?’ Contestará: ‘¡Oh Señor! Temí la reprobación de la gente’. Dirá: ‘Yo tenía más derecho a ser temido”.

Narró Abi Sa’id que el Mensajero de Allah dijo: “Evidencia la debilidad en la certeza (iaqin) buscar la complacencia de la gente enojando a Allah, y que alabes a la gente por el sustento concedido por Allah, o que los critiques por aquello que Allah no te ha destinado, porque el sustento de Allah no se acrecienta por el esfuerzo del ambicioso, ni disminuye por la aversión del rencoroso”. Este Hadiz ha sido transmitido por Abu Nu’aim en su libro “Al Hiliah” y por Al Baihaqi, quien lo consideró débil (da’if), pero el significado del Hadiz es correcto y fue transmitido con otras cadenas de narradores auténticas.

Buscar la complacencia de la gente enojando a Allah significa dar prioridad a la complacencia de la gente sobre la complacencia de Allah. Eso es posible cuando no existe en el corazón suficiente veneración y reverencia a Allah, de tal manera que impida anteponer el beneplácito de la creación sobre el beneplácito de su Creador y Señor, quien maneja los corazones, libera de las dificultades y perdona los pecados. Debido a esto se considera tal hecho como un acto de idolatría, porque significa priorizar la complacencia del ser creado sobre la complacencia de Allah, acercándose a dicho ser a pesar de enojar a Allah. Sólo se encuentra a salvo de esto quien es protegido por Allah y se le concede el conocimiento de aquellos atributos que pertenecen a Allah dadas su divinidad y majestuosidad, y la negación de todo aquello que niegue Su perfección.

Tercero: La falta de temor a Allah y el temor a las personas hace que se cometan terribles injusticias contra seres inocentes. Por ejemplo, el Faraón mencionado en el Corán, mandó asesinar a todos los niños varones recién nacidos, porque le habían dicho que uno de esos niños iba a derrocarlo y quitarle el poder. Entonces, debido a ese amor por el poder, y el temor a perderlo a manos de una persona, ordenó matar a todos los niños recién nacidos. Pero si hubiera tenido temor de Allah, no hubiera cometido ese crimen tan perverso. Así mismo sucede en nuestros días con tiranos semejantes a Faraón, que por su amor y apego a la presidencia, ordenan exterminar a un pueblo, a gente civil, que no hace sino reclamar lo que le corresponde por derecho. ¡Quiera Allah darle a Bashar el mismo final que le dio a Faraón!

Pero observemos como tener temor devocional de Allah nos hace preservarnos de cometer injusticias y crímenes. El Corán nos relata una historia llena de enseñanzas: “Cuéntales tú la historia auténtica de los dos hijos de Adán, cuando ofrecieron una oblación y le fue aceptada a uno pero al otro no. Dijo [este último por envidia a su hermano]: Te mataré. Dijo [su hermano respondiéndole]: Allah sólo acepta [las oblaciones] de los piadosos. Aunque extiendas tu mano para matarme yo no extenderé la mía para hacerlo, yo temo a Allah Señor del Universo.” (Corán 5:27-28) Es decir que al tener temor de Allah, no accedió a cometer un crimen como el que estaba dispuesto a cometer su hermano.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Bienvenidos a la morada de la paz

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Siervos de Allah! Teman a Allah y prepárense para lo que vendrá tras la muerte, pues son nada más que días, ¿Quién sabe cuántos días le quedan? Luego se encontraran con vuestro Señor, Quien preparó el Paraíso para sus siervos piadosos.

¡Siervos de Allah! El paraíso es el gran anhelo que a lo largo del tiempo los creyentes desean obtener. El Paraíso, para nuestros antecesores, era la llama encendida que llevaron en sus corazones para darnos los más sublimes ejemplos en cuanto al sacrificio se trata. El Paraíso es el último destino y para obtenerlo, los espíritus, a lo largo de la historia, soportaron todo tipo de privaciones personales, largas noches sobre la alfombra rezando, largos días de calor ayunando, sacrificios personales a favor de los más necesitados.

El paraíso es la morada de los creyentes, de los que Allah ha agraciado. Es la morada por cuyos bajos corren ríos, sus palacios son de oro y plata, emana del paraíso un aroma a almizcle, sus piedras son perlas y corales, su tierra es de azafrán y las casas del paraíso son perlas ahuecadas. Hay luz resplandeciente, es puro arrayán, frutas y verde. En el Paraíso estarán los que disfrutan de dicha sin igual, se ríen, nunca lloran; y lo harán por toda la eternidad. En el Paraíso habrá rostros hermosos, sonrientes; habrá belleza evidente por doquier.

Tanto el Corán como la Sunnah han mencionado mucho sobre el Paraíso. En cuanto a su amplitud, el Corán dice:

“Hagan buenas obras para obtener el perdón de vuestros pecados y un jardín tan amplio como los cielos y la tierra”. (Corán 3:133) El Profeta e dijo: “El aroma del paraíso se percibe a cien años de distancia del mismo”.

Las puertas del Paraíso son ocho, el Profeta e dijo: “Aquel que gaste de su dinero por la causa de Allah aunque sea un par de monedas, será llamado desde las puertas del paraíso de esta manera: “Oh siervo de Allah! Has hecho el bien”. El que era de los que rezan será llamado de la puerta de los orantes, el que lucha opr la causa de Allah, será llamado de la puerta de los que lucharon por a causa de Allah, los que ayunaron ingresarán de la puerta llamada Ar-Raian, y los que ayudan con su dinero, serán introducidos por la puerta de los de la caridad”. Al escuchar esto Abu Bakr dijo: “¿Acaso habrá alguien que sea llamado de todas estas puertas juntas?” “Sí”, replicó el Profeta y añadió: “Espero que tú seas uno de ellos”.”

El Corán dice: “Los que hayan cuidado la ley de Allah serán conducidos en grupos al paraíso. Hasta que llegados a él, se abrirán sus puertas y sus guardianes les dirán: ‘Paz con ustedes, fueron buenas personas. Entren en él, por toda la eternidad’.” (Corán 39:73)

Las puertas de las cuales hablamos son sumamente anchas y grandes. El Profeta e dijo: “De lado a lado de las puertas del paraíso habrá una distancia de cuarenta años pero vendrá un día en que estarán llenas de gente”.

Cerca de las puertas del Paraíso hay un gran árbol, debajo de él surgen dos fuentes de agua: Una para que los que ingresan tomen agua y la otra para la purificación. Una vez que alguien haya tomado agua de la primera fuente, se verá en su rostro un esplendor inigualable, al hacer la ablución de la segunda fuente, su belleza jamás desaparecerá.

El Profeta e dijo: “El primer grupo que ingrese en el paraíso será hermoso, como la luna llena, el grupo siguiente, será como la mejor estrella en cuanto a iluminación se trata. Los del paraíso no orinan, no excretan, no tienen necesidad para sonarse la nariz. Sus peines son de oro, su transpiración es almizcle, sus cónyuges hermosas de grandes ojos, todos se parecen y son altos como su padre Adán”.

Sus corazones son sensibles y tiernos como los de los pájaros, sus ropas no se gastan y disfrutan de eterna juventud.

En la entrada a la Morada de La Paz, le será dada la bienvenida por los ángeles. Allah dice en el Corán:

“Serán recibidos por los ángeles que les dirán: ‘Este es el Día que se les había prometido’.” (Corán 21:103)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

En un hadiz en donde el Profeta e habló sobre el último hombre que ingresará en el paraíso, dijo: “…hasta que llegue el que se arrastra sobre el sirat – un puente que cruza sobre el infierno – se arrastra sobre el rostro, manos y pies. Una mano firme y la otra se desliza, un pie a punto de caerse y el otro se sujeta y sobre sus costados es dañado por el fuego. Seguirá así hasta poder salvarse. Una vez a salvo, mirará al fuego y dirá: ‘Alabado sea Allah Quien me ha agraciado enormemente, pues me ha salvado del fuego cuando lo he visto con mis ojos’. Será llevado a un río cerca de la puerta del paraíso, se bañará en él, ahí sentirá el aroma del paraíso, mirará por las aberturas de las puertas del paraíso, verá los habitantes del paraíso deleitándose, dirá: ‘¡Allah! Hazme entrar en el paraíso’. Se le dirá: ‘¿Pides el Paraíso, siendo que te he salvado del infierno?’ Dirá: ‘¡Allah! aléjame de él’. Dijo el profeta e: ‘Entrará en el paraíso y verá una casa hermosísima, dirá: ‘¡Allah! Que esta casa sea la mía’. Allah le dirá: ‘Si te la doy, pedirás más’. Responderá: ‘¡Glorificado sea Allah!, no pediré nada más, pues ninguna casa es mejor que ésta’. Entonces se le otorgará la casa. La recibirá y se quedará sin pedir nada más. Allah le dirá: ‘¿Por qué no pides más?’ No me atrevo a hacerlo, pues tengo vergüenza. ‘Te agrada que te dé diez veces más a lo equivalente al mundo terrenal desde su creación hasta que se terminó’. Responderá: ‘¡Glorificado seas! ¿Te burlas de mí?’. Allah se reirá de lo que el hombre ha dicho y dirá: ‘No, no me burlo de ti, sino tengo el poder de hacerlo’. ‘¡Pídeme!’ ‘Quiero alcanzar a la gente’ (que está disfrutando en el Paraíso). ‘¡Hazlo!’ Allah le dirá. Éste correrá al paraíso y alcanzará a la gente y verá un palacio de perlas, y se prosternará. Escuchará una voz que dice: ‘Levanta la cabeza, ¿qué te sucede?’ Responderá: ‘Estoy en presencia de Allah’. ‘Levanta la cabeza es el resplandor de una de tus casas’. Verá a un hombre, querrá prosternarse ante él, pero este le dirá ‘¿por qué quieres hacer eso?’ ‘Eres un ángel’. Responderá. ‘No. Soy uno de tus guardianes, soy tu servidor’. Éste le abrirá un palacio que es una perla cóncava y hueca, lo recibirá una perla verde forrada de color rojo. Tiene setenta puertas, cada una lleva a otra perla verde forrada de color rojo y cada uno conduce a otra de más colores. En cada perla de las mencionadas hay camas, esposas y sirvientes. Una de las esposas, que es una huríes de hermosos ojos lleva setenta vestidos trasparentes que dejan ver sus hermosas piernas. Nuestro hombre se enamorará de ella locamente, y ella le dirá: ‘Soy tuya por toda la eternidad’.”

Dijo: “Los habitantes del paraíso verán a los otros – del paraíso – que están en un grado superior tal como se presencia a lo lejos los astros del cielo”. Dijeron: “¡Profeta de Allah! ¿Te refieres a los lugares privilegiados que ocupan los profetas y nadie más que ellos?” Respondió: “No. Me refiero a gente que creyó en Allah y en sus Mensajeros. Así lo confirma esta aleya del Corán: “¡Apresúrense a alcanzar el perdón de vuestro Señor y así obtener un Paraíso tan vasto como el cielo y la Tierra, el cual está reservado para quienes creen en Dios y en Sus Mensajeros! Esa es la bendición de Dios, y Él se la concede a quien quiere. Dios es poseedor de una grandiosa bendición.” (Corán 57:21)

Ummu Salama t, esposa del Mensajero Mujámmad e le dijo: ‘Explícame: ¿Quiénes son las huríes?’ Dijo: “Son mujeres de hermosos ojos y largas pestañas”. Entonces ¿qué significa: ‘Como se fueran perlas guardadas (Corán 55:58)’? Dijo: “Son tan puras como lo son las perlas dentro de sus valvas”. Preguntó – Ummu Salama t: A qué se refiere por lo siguiente: ‘buenas y hermosas (Corán 55:70)’ Respondió: “Gozan de una excelente moral y de rostros bellísimos. Dijo: ¿Cuáles son mejores: las mujeres del mundo terrenal o las huríes? Respondió: “Si hay que comparar, hay que decir que las del mundo terrenal son mejores tal como es mejor lo aparente sobre lo oculto”. Dijo: ¿Por qué? Respondió: “Debido a su oración, su ayuno y su adoración a Allah. Allah las embelleció el rostro, las vistió de seda, puras, sus peines serán de oro. Dirán: ‘Somos inmortales, somos dichosas, somos agradecidas. Bienaventurado sea aquel para quien seamos’. Dijo—Ummu Salama - ¡Profeta de Allah! A veces una mujer se casa con uno, después con otro, a veces contrae matrimonio con un tercero y tal vez con un cuarto marido en algunos casos. Si al morir todos entran al Paraíso junto con ella, ¿con cuál de todos se estará? Respondió: “Ella elegirá al que mejor la trató”.

La delicia más sublime del paraíso, es poder contemplar a Allah.

Suhaib relató que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Cuando la gente del Paraíso ingrese en él, Allah, Bendito y Exaltado, les dirá: ‘¿Quieren que les dé algo más?’ Y ellos dirán: ‘¿Acaso no has iluminado nuestros rostros? ¿Acaso no nos has hecho entrar al Paraíso y nos has salvado del Fuego?’ Entonces Él levantará el velo y no se les habrá dado ninguna cosa más amada para ellos que la contemplación del rostro de su Señor, Poderoso y Majestuoso. Entonces el Profeta recitó esta Aleya: “Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa [el Paraíso] y una gracia aún mayor”. (Corán 10:26)”.

Roguemos a Allah , el Altísimo y el Magnífica para que nos agracie, para que derrame sobre nosotros sus bendiciones y para nos haga entrar en el paraíso.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Quién responde al afligido cuando éste Le invoca

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Allah dice en el Sagrado Corán:

“¿Quién responde al afligido cuando éste Le invoca?” (Corán 27:62).

Cierra los ojos, hermano, hermana, e imagínate a ti mismo ante una situación angustiante, estas en las alturas de los cielos, en un avión y una gran tormenta se avecina y rodea tu avión. Tu avión vibra, sufre las turbulencias y las caídas al vacío de los huecos de aire, bajando y subiendo abruptamente. El interior del avión sufre una despresurización, las mascarillas de aire caen, y las luces se apagan y todo queda a oscuras… ¿a quién recurre tu corazón? ¿Qué nombre pronuncian tus labios? ¿de quién anhelas que te salve? ¿en quién depositas todas tus esperanzas? ¿acaso no sale de tus entrañas, de lo profundo de tu corazón y tu garganta: ¡Allaaaaaah! Dios Mio Sálvanos!!!!

Allah dice en el Corán relatando esta historia:

“Cuando suben a un barco [y son azotados por una tempestad] invocan a Allah con sinceridad [reconociendo que sólo Él debe ser adorado] (Corán 29:65)

¿De Quién buscan victoria los débiles y oprimidos? ¿A quién imploran los necesitados? Es a Allah. Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Él.

Por eso debemos invocarle, tanto en tiempos de serenidad como en la adversidad, buscar en Él, refugio en tiempos difíciles, e implorarle con lágrimas de arrepentimiento; Su ayuda llegará con rapidez.

“¿Quién responde al afligido cuando éste Le invoca” (Corán 27:62)

Dios salva al que se está ahogando, le da victoria al oprimido, guía al extraviado, cura al enfermo, y brinda alivio al afligido.

Si buscas súplicas para aprender y pronunciar, te recomiendo los libros que recopilan las súplicas que enseñaba el Mensajero de Allah, como el libro: “La fortaleza del musulmán a través del recuerdo de Dios (Hisnu al-Muslim). En ese libro encontrarás súplicas proféticas con las cuales puedes invocar a Allah, suplicarle, y buscar Su ayuda. Si encuentras a Allah, habrás encontrado todo. Y si pierdes la fe en Él, habrás perdido todo. Al suplicarle, estarás realizando una de las mejores formas de adoración. Si eres persistente y sincero en tus súplicas, lograrás librarte de la angustia y la preocupación. Todas las cuerdas se cortan, salvo la cuerda de Allah, todas las puertas se cierran, salvo la de Allah. Dios está cerca, Él lo oye todo y responde a quienes Le suplican.

“Si Mis siervos te preguntan por Mí [¡Oh, Mujámmad!, diles que] estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan y crean en Mí, que así se encaminarán.” (Corán 2:186)

Si estás atravesando momentos de angustia y dolor, recuerda a Allah, invoca Su nombre y pídele ayuda. Coloca tu frente en el suelo y celebra Sus alabanzas para obtener así la verdadera libertad. Eleva tus manos en súplica, y pídele constantemente. Póstrate frente a Su puerta, piensa bien de Él y espera Su ayuda, que encontrarás la verdadera felicidad y el éxito genuino.

“Vuestro Señor dice: Invocadme, que responderé [vuestras súplicas].” (Corán 40:60)

Si en algún momento piensas que estás sufriendo mucho, y que lo que te ha tocado vivir es demasiado difícil, entonces mira a tu alrededor, hacia ambos lados. ¿No ves a los que sufren y padecen? En todas las calles hay penas y las lágrimas corren por las mejillas.

Tú no eres el único que tiene problemas, los cuales, en realidad, son pocos comparados con los que sufre otra gente. ¿Cuántos enfermos permanecen postrados durante años sufriendo un dolor que los médicos no pueden explicar?

¿Cuántos no han visto la luz del sol en años debido a que están secuestrados, sin saber lo que sucede fuera de las paredes de su celda?

¿Cuántos hombres y mujeres han perdido a sus hijos cuando éstos eran apenas niños?

¿Cuántas personas sufren la tiranía de un gobernante déspota o de un ejército invasor que sólo le importan las riquezas que hay bajo tu suelo?

Es hora que observes a aquellos que están mucho peor que tú. Sabe que esta vida es como una prisión para el creyente, una morada donde hay dolor y tristeza.

Las tragedias llegan con la rapidez de un rayo. La vida puede ser tranquila, el cuerpo puede tener buena salud, la riqueza puede ser abundante, y nuestros hijos pueden ser sanos, pero en cuestión de horas, la pobreza, la muerte, la separación, y la enfermedad pueden tomar su lugar.

“Ustedes habitan el mismo suelo que los que vivieron antes [y no creyeron y] fueron injustos consigo mismos [cometiendo pecados e injusticias contra el prójimo], y a pesar de que se enteraron de cómo les aniquilé [con un castigo divino] y de que les expuse muchos ejemplos para que reflexionarais, finalmente no creyeron”. (Corán 14:45)

Si piensas en algún momento que tus condiciones son insufribles, y que ya no puedes soportarla, deberías comparar tus dificultades con las de los que te rodean, y con aquellos que estuvieron antes de ti: Deberías darte cuenta que estás en buenas condiciones en relación a ellos, y que las tuyas no son más que pequeñas dificultades. Por eso alaba a Allah por Su amabilidad, se agradecido por lo que Él te ha dado, busca en Él la recompensa por lo que Él se ha llevado, y busca consuelo a tu situación en aquellos que sufren mucho más.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Miremos el ejemplo de nuestro Profeta Mujámmad ﷺ‬: Sus enemigos lo persiguieron, acusaron de mentiroso, de brujo, le hicieron un embargo a él y su familia, al punto que llegaron a comer hojas de árbol, lo expulsaron de su ciudad natal, fue un movilizado por la violencia y la persecución, durante un enfrentamiento con el enemigo, le quebraron un diente y fracturaron su mejilla. Allah lo probó con situaciones difíciles: su hijo varón murió a los pocos días de haber nacido, vio morir a dos de sus hijas adultas a causa de una enfermedad. Observemos la vida de los otros profetas de Allah, por ejemplo el Profeta Zakarias fue asesinado, el Profeta Juan fue decapitado, el Profeta Moisés sufrió grandes angustias y persecución, el Profeta Abraham fue arrojado al fuego, y los califas rectos siguieron el mismo camino: ‘Omar fue asesinado, al igual que Ozmán y ‘Ali (que Allah se complazca de ellos). Muchos sabios en el pasado han sido azotados, apresados o torturados.

Allah nos hace reflexionar sobre eso en el Sagrado Corán, cuando nos dice:

“¿Acaso creen que van a entrar al Paraíso sin pasar por las mismas dificultades que atravesaron quienes los precedieron? Padecieron pobreza, infortunios y conmoción” (Corán 2:214)

Sepan que siempre deben volver a Allah y solicitar sólo de El que los proteja y les conceda la salvación, porque sólo Él es Todopoderoso y lo puede todo.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El Libro de Allah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Estamos a las puertas del mes de Ramadán, que tiene como característica única que la revelación del Corán comenzó en este mes, y por eso es que los sabios llaman a este mes: “el mes del Corán”.

“Ha'. Mim. [Juro] Por el Libro claro [el Sagrado Corán] que lo hemos revelado en una noche bendita [la Noche del Decreto, en el mes de Ramadán]. Y por cierto que Nosotros os advertimos [del castigo]. En ella se decreta sabiamente cada asunto.” (Corán 44:1-4)

El Corán es el mayor don otorgado por Dios a la humanidad y su sabiduría es única. En pocas palabras, el propósito de esta Escritura es conservar las revelaciones anteriores y restaurar la verdad eterna de Dios, guiar a la humanidad por el camino recto y estimular el alma humana, despertar la conciencia e iluminar la mente de los hombres.

El Corán es la palabra de Dios revelada a Mujámmad a través del Ángel Gabriel, y está fuera del intelecto humano producir nada semejante. Los contemporáneos de Mujámmad han sido considerados como los mayores maestros de la lengua árabe, reconociéndoles motivos poderosos para poder crear un texto rival. Pero no pudieron producir nada similar al Corán en contenido o estilo. Mujámmad carecía de estudios formales y nunca lo ocultó. Su mayor mérito consiste en que fue un analfabeto, que se elevó entre ellos para enseñar a todos los hombres -instruidos y no instruidos- el auténtico mensaje de Dios.

El libro de Allah tiene características únicas que fueron mencionadas en el Corán y en la Sunnah de nuestro profeta Mujámmad ﷺ‬.

Es un libro sin errores

“Este Libro [el Corán], del cual no hay duda [que sea la Verdad proveniente de Allah], es una guía para los piadosos” (Corán 2:2)

Es un libro de guía y orientación

“Por cierto que este Corán guía por el sendero más justo y firme, y albricia a los creyentes que obran rectamente que recibirán una gran recompensa” (Corán 17:9)

Es inimitable

“Diles: Si los hombres y los genios se unieran para hacer un Corán similar, no podrían lograrlo aunque se ayudaran mutuamente” (Corán 17:88)

Es un libro puro

“Este es el Corán Sagrado, cuyo original se encuentra en un libro custodiado [la Tabla Protegida], y sólo pueden tocarlo los purificados [los Ángeles].” (Corán 56:77-79)

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ no habló también sobre algunas de las características únicas de este libro:

El Corán intercederá

Narró Abu Umamah que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “¡Recitad el Corán, ya que el Día del Juicio éste intercederá por quienes lo hayan recitado y puesto en práctica!” (Muslim 804)

Narró An-Nauuas Ibn Sam‘an que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “En el último Día, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la Sura de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de ‘Imran’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” (Muslim 805)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El Corán eleva en rangos pero también degrada

Narró ‘Omar Ibn Al-Jattab que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Ciertamente Allah con este Libro elevará de rango a los que crean en él y lo practiquen, y degradará a los que no crean en él y no lo practiquen.” (Muslim)

Para sacar realmente beneficio de su lectura se deben cumplir con algunos requisitos:

1. Una escucha reflexiva

2. Prestar atención

Dice Allah en el Corán:

“Por cierto que en esto hay un motivo de reflexión para quienes tienen uso de razón y prestan oído atentamente” (Corán 50:37)

Pero lamentablemente los musulmanes le damos la espalda al Corán y lo abandonamos en nuestras vidas, y el mismo Corán nos advierte sobre esto cuando dice:

“En verdad mi pueblo ha abandonado el Corán” (Corán 25:30)

¿En que formas se abandona el Corán?

1. Al no escucharlo frecuentemente

2. Al no obrar según sus enseñanzas

3. Al abandonar sus veredictos y no tomarlo como juez de nuestras disputas

4. Al no reflexionar sobre sus significados y enseñanzas

5. Al no recitarlo como forma de sanación (tadaui - ruqiah)

Hermanos y hermanas en el Islam, estamos a las puertas de un mes grandioso, que es una oportunidad de volver al Corán, de recitarlo, aprenderlo, estudiarlo, reflexionar sobre él, aplicarlo, enseñarlo… no dejen pasar esta oportunidad hermosa y única que nos propone Allah el Altísimo.

Narró ‘Uzman Ibn ‘Affan que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña.” (Al-Bujari)

Y Narró Ibn ‘Omar que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El ejemplo de quien memoriza el Corán es como el ejemplo del camello atado: si lo cuida, (revisándolo) lo retiene, pero si lo descuida, se le escapa.” (Al-Bujari)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La súplica [el Du'a], beneficios y condiciones

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanos! Teman a Allah y sepan que la súplica (el Du'a) es una de las mejores formas de adoración. Relató An-Nu'man Ibn Bashir que el Profeta ﷺ‬ dijo: “El Du'a es adoración” y luego recitó la aleya Coránica:

“Y vuestro señor ha dicho: Pedidme, que os responderé (vuestros ruegos). Por cierto que aquellos cuya soberbia les impida adorarme, entraran en el infierno humillados.” (Corán 40:60). [Transmitido por Abu Dawud y At-Tirmidhi quien dijo: Hadiz Hasan Sahih.]

Allah nos ha ordenado hacer Dua en innumerables aleyas, prometiendo responder, y elogió a sus profetas y mensajeros cuando dijo:

“Todos ellos se apresuraban a las buenas obras, nos suplicaban con anhelo y temor [devocional].” (Corán 21:90).

Allah nos informó que Él está cerca, y que ha de responder a las súplicas cuando dijo:

“y cuando mis siervos te pregunten sobre mi…yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide cuando me suplica” (Corán 2:186).

La súplica para ser aceptada por Allah, y concedida, tiene condiciones que el musulmán y la musulmana deben cumplir.

Primero: Buscar los momentos en que las súplicas son escuchadas y hay más posibilidad de que sean respondidas.

Estos momentos son: cuando comienza a llover, al amanecer, el día viernes, durante la prosternación [suyud], entre el llamado a la oración [adhan] y el establecimiento de la oración [iqamah], entre otros.

Segundo: Suplicar a Allah con un corazón atento.

Narró Abu Hurairah que el profeta ﷺ‬ dijo: “Supliquen a Allah estando seguros que les responderá, y sepan que Allah no acepta las súplicas de un corazón distraído, negligente”. [Transmitido en al-Mustadrak de Al-Hakim]

Tercero: Alabar a Allah y pedir paz y bendiciones por el Profeta antes de iniciar la súplica.

Fudalah Ibn ‘Ubaid narró que cierta vez el Profeta ﷺ‬ se encontraba sentado en la mezquita cuando entró una persona y rezó dos Raka‘at. Al terminar dijo: “¡Allah, perdóname y ten piedad de mí!”. El Profeta ﷺ‬ le dijo: “¡Te has precipitado! Cuando termines tu oración, siéntate y alaba a Allah con una alabanza digna de Él y pide paz y bendiciones por mí, luego pide lo que deseas.”

Cuarto: Comer alimentos ilícitos, beber bebidas ilícitas y vestir ropas ilícitas. Fue narrado que el profeta ﷺ‬ dijo: “Un hombre realiza un largo viaje, y ya desgreñado y polvoriento, extiende sus manos al cielo diciendo: ¡Oh Señor!, ¡Oh Señor! Pero su comida es haram, su bebida es haram, su ropa es haram y se alimenta del haram, ¿como habrá de serle contestado?”. [Transmitido por Muslim]

En este Hadiz el Profeta ﷺ‬ indicó que la comida, la bebida y la vestimenta ilícita son una causa de la no aceptación de las súplicas.

Dijo el mensajero de Allah ﷺ‬: “Busca que tu comida sea del Halal, y tu Du'a será contestado”.

Hermanos y hermanas, tomen conciencia y revisen las fuentes de su sustento, para que Allah conteste sus invocaciones y súplicas.

Quinto: Entre las razones de la no aceptación de las súplicas, se encuentra la falta de monoteísmo y sinceridad en el momento de pedir. Dijo Allah en su libro:

 “Así que invoca solamente a Allah, y solo a Él adoren…” (Corán 40:14). Y dijo:

 “y no invoquen a nadie junto con Allah…” (Corán 72:18)

Aquellos que asocian en sus súplicas junto con Allah, tales como ídolos, tumbas, muertos, santos, espíritus, ángeles cayendo en la utilización de intermediarios. A estos Allah no habrá de contestarles sus súplicas, puesto que se han apartado de Allah y han roto su relación de monoteísmo con Él.

Allah nos ordenó que le roguemos solo a Él directamente sin intermediarios.

Dijo Allah:

“y cuando mis siervos te pregunten sobre mi…estoy cerca y yo respondo al ruego del que me pide cuando ruega”. (Corán 2:186) y dijo también:

“Y vuestro señor ha dicho: Pedidme, que yo os responderé” (Corán 40:60).

Siempre busquen rogar a Allah con súplicas sinceras, y preferiblemente que las súplicas se encuentren registradas en el Corán o la Sunnah auténtica del Profeta ﷺ‬.

Sexto: Existen personas que son negligentes con Allah, y solo se acuerdan de Él en tiempos difíciles, pero en sus días felices, jamás recuerdan a Allah ni lo incluyen en sus vidas. A éstos, Allah no ha de responder a sus oraciones y súplicas.

Dijo el mensajero de Allah ﷺ‬: “Conoce a Allah en tiempos de prosperidad que Él se acordará de ti en tiempos de adversidad”.

Todo esto nos demuestra la importancia de las súplicas y el estatus grandioso que Allah le ha concedido: Narró Ali Ibn Abi Talib que el Profeta ﷺ‬ dijo: “La súplica (ad-du’a) es el arma del creyente, el pilar de la religión y la luz de los cielos y tierra” [Transmitido por Al-Hakim en su libro Al-Mustadrak] y dijo el Profeta ﷺ‬: “Ciertamente la súplica tiene beneficio ya sea que sea concedida o no, por lo que, Oh siervos de Allah, hagan súplicas”. [Transmitido por Al-Hakim, y es un Hadiz Hasan.]

Hermanos y hermanas, teman a vuestro Señor y suplíquenle humildemente, porque Aisha relató que el profeta ﷺ‬ dijo: “Allah ama aquellos que son perseverantes en sus súplicas”.

Dijo Allah:

“Vuestro señor ha dicho: Pídanme, que responderé, por cierto que aquellos cuya soberbia les impida adorarme, entrarán en el Infierno humillados.” (Corán 40:60). Por el contrario hacer Du'a es una razón para entrar al paraíso, Allah dijo:

“Y se preguntarán unos a otros [qué les hizo merecer el Paraíso]. Dirán: Cuando estuvimos en la vida mundanal temimos [el castigo divino]. Y Allah nos agració con la fe y nos preservó del tormento del Fuego. Y Le suplicábamos, pues Él es Bondadoso, Misericordioso.” (Corán 52:25-28)

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Antes de finalizar, quiero comentar algunas cosas sobre esta época en la que estamos viendo, que son los días previos a la “Navidad”.

No es mi intención hacer un análisis profundo sobre el origen de La Navidad, sobre eso existe mucho y buen material escrito y documentado. Mas bien, mi intención es mencionar cómo esta fiesta que algunos consideran puramente cristiana, es en realidad el resultado de la perversidad de la iglesia católica, que en su afán de sumar adeptos, no tenía el más mínimo problema en disfrazar las festividades idólatras con pequeños detalles “cristianos” y no tener que combatir el politeísmo. La iglesia católica es para nosotros los musulmanes, un excelente ejemplo de aquello que NO tenemos que ser nosotros, de las actitudes que jamás tendríamos que imitar ni permitir entre nosotros. Porque finalmente tendríamos un resultado como el de ellos, una religión que es una ensalada de prácticas paganas adaptadas a su lenguaje para no perder las apariencias y el poder.

Pero el Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos advirtió que algunas de las personas de nuestra nación seguirían ese ejemplo, y terminarían imitando a esos cristianos, y terminarían por lo tanto teniendo una “religión” aparente, con cantidad de símbolos y prácticas que nada tienen que ver con el Islam, el monoteísmo y la pureza de Corazón que nos enseña la revelación del Señor de los mundos.

Primero, el campo teológico, nuestra creencia nos prohíbe participar de una fiesta pagana que celebra el nacimiento de un “dios”.

Segundo, un aspecto moral, no mienta ni engañe a sus hijos. Papa Noel no existe. Mentir en el islam está prohibido.

Tercero, participe en la concientización de que el alcohol y los excesos en la comida literalmente matan.

Cuarto, condene el consumismo y el materialismo, cuanta gente que no tiene dinero para comer, se endeuda con usureros para poder comprar los alimentos, bebidas alcohólicas y regalos. Concientice a la gente que esos regalos y asuntos materiales no traerán paz ni realización.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

¿Cómo afecta la navidad a los niños?

A nuestros niños los afecta profundamente esto, no podemos minimizarlo ni negarlo. ¿Qué deberíamos hacer? Primero mostrar un límite claro y hablar con ellos, explicándoles con argumentos, siempre acordes para su edad, lo errado de ese festejo, y lo engañado que están otros niños. Pero a mi me asombra como algunos padres simplemente callan, no dicen nada, como si sus hijos tuvieran que entender por ósmosis, y para peor, algunos padres no dan ninguna importancia a nuestras festividades del Eid. Si, en la mayoría de los casos vienen a la oración del Eid, pero el Eid no ingresa en sus casas. Ni adornan su casa, ni tienen espíritu festivo, ni dan regalos a sus hijos, ni les compran ropas nuevas, y algunos ni siquiera traen a su familia e hijos a la oración del Eid. Algunos ni siquiera se toman el día, y luego de la oración se van a su negocio. No estoy hablando del que está excusado porque trabaja para un patrón que no le da permiso para tomarse el día, hablo del que tiene la oportunidad y no lo hace. Los musulmanes debemos dar especial atención al festejo de nuestras fiestas, para que nuestros niños sientan esa pertenencia a la comunidad islámica, y que ese es el día especial para ellos.

¿Podemos aceptar regalos de nuestros familiares?

El reglamento sobre aceptar regalos de los no musulmanes en el día de su celebración, es como aceptar lo mismo en otros tiempos, lo cual está permitido, y el día de la celebración no afecta el reglamento sobre aceptar regalos de ellos. Aceptar un regalo (en tal ocasión) no es ayudar en la falsedad.

El Shaij del Islam, Ibn Taimiah, que Allah le Dé Su perdón, dijo: “Con respecto a aceptar un regalo en el día de su celebración, hemos indicado previamente que ‘Ali ibn Abu Talib, que Allah esté complacido con él, aceptó un regalo que le dieron el día de la celebración de los persas”. Ibn Abu Shaibah, que Allah le dé Su perdón, reportó que una mujer le dijo a ‘A’ishah, que Allah Esté complacido con ella, que solía tener una enfermera de la religión de los magos que le ofrecía un regalo en el día de su festival. Así que ‘A’ishah, que Allah Esté complacido con ella, dijo: “No coman la carne que ellos sacrifican en ese día, pero coman las frutas”. El Shaij dijo después: “Por tanto, todo esto es una evidencia de que el día de la fiesta no afecta la prohibición de aceptar sus regalos, este reglamento se aplica al día de su festividad y a otros días”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Si necesitas ayuda, acude a Allah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

En esta Jutbah buscaremos comprender el significado del versículo de Sura Al Fatiha cuando dijo “Sólo a Ti adoramos, y sólo de Ti imploramos ayuda”.

‘Abdullah Ibn ‘Abbas relató: Un día estaba montado detrás del Profeta ﷺ‬ y me dijo: “¡Oh, jovencito! Te enseñaré unas palabras: Protege a Allah y Él te protegerá. Protege a Allah y siempre Lo encontrarás a tu lado. Si precisas algo, pídeselo a Allah, y si necesitas ayuda, acude a Él. Y sabe que aunque toda la nación se reuniera para beneficiarte en algo, no podrían hacerlo si Allah no lo decreta para ti, y si se reunieran para perjudicarte en algo, tampoco podrían hacerlo si Allah no lo decreta para ti. Las plumas han sido elevadas y las hojas se han secado”. Registrado por At Tirmidhi.

“Si precisas algo, pídeselo a Allah, y si necesitas ayuda, acude a Él...” Pedirle a Allah significa invocarle, y esto es una forma de adoración. Allah nos lo ordena diciendo: “Pedid a Allah que os conceda Su favor...”. (Corán 4:32)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Allah dice: ¿Hay alguien que me esté rogando para Yo responder su ruego? ¿Hay alguien que me está pidiendo para Yo concederle su petición? ¿Hay alguien que me esté suplicando perdón para Yo perdonarlo?”

El musulmán debe pedirle a Allah todo lo que necesite. Esta súplica debe hacerse con humildad, recogimiento, y con la certeza de que Allah tiene la capacidad de conceder aquello que se Le pide. Toda súplica debe ser dirigida a Allah, pues es el único con derecho a ser adorado.

Allah es el único que puede beneficiarnos y perjudicarnos. Dice: “Si Allah te azota con una desgracia nadie excepto Él podrá librarte de ella. Y si te depara un bien nadie podrá impedir que te alcance Su favor. Concede Su gracia a quien Le place de Sus siervos...” (Corán 10:107)

Sepan que las formas de pedirle ayuda a Allah son dos:

1. Depositar la confianza en Allah

Allah explica esto en el Corán cuando dice: “Confío mis asuntos a Allah. Allah ve bien lo que hacen Sus siervos”. (Corán 40:44)

2. El pedido de ayuda a Allah a través de un acto de adoración

Allah nos explica esta forma en un versículo del sagrado Corán cuando dice: “¡Oh, creyentes! Busquen ayuda en la paciencia y la oración; por cierto que Dios está con los pacientes.” (Corán 2:153)

¿Cuál es el veredicto legal en el Islam sobre los que en vez de pedir ayuda a Allah, o junto con el pedido de ayuda a Allah, recurren a los santos, muertos, fallecidos para pedirles ayuda y la solución a sus problemas?

El gran Ibn Al-Qaiim dijo: “Entre los distintos tipos de idolatría (Shirk) está recurrir al muerto ante las necesidades, suplicándole, y buscando en él protección. De hecho, este proceder es el principio de la idolatría, porque el muerto ya no puede obrar, no puede siquiera atraer un beneficio o alejar un perjuicio para sí mismo, ¿cómo podría entonces proteger a quien le implora? ¿o interceder ante quien se lo solicita?”

El Sheij San’iullah Al Hanafi dijo en su libro, que refuta a quienes afirman que los santos tienen dominio sobre los sucesos y realizan milagros durante su vida y una vez muertos: “Han aparecido grupos entre los musulmanes que afirman que los santos tienen dominio sobre los sucesos durante sus vidas y también una vez muertos. Debido a este concepto buscan en ellos socorro y protección, viajando hasta sus tumbas, suplicándoles que solucionen sus necesidades, argumentando que éstos producen milagros. En base a esto consideraron lícito ofrecer sacrificios y hacer promesas en sus nombres. Estos conceptos muestran exageración y desvío, conllevan a la perdición y el tormento eterno, ya que no son otra cosa que idolatría y politeísmo que contradice claramente al Corán y a la doctrina de los sabios y la nación Islámica. Dice la revelación: “Quien se aparte del Mensajero después de habérsele evidenciado la guía y siga otro camino en vez del de los creyentes, le abandonaremos y lo ingresaremos al Infierno. ¡Qué mal destino!” (Corán 4:115). En cuanto a la afirmación de que los santos tienen dominio sobre los asuntos durante sus vidas y también después de muertos, se contradice con el dicho de Allah: “¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allah?”

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

¿Cuál es el veredicto en el Islam de aquellas personas que recurren a los videntes, creen en la astrología y la lectura de los astros para predecir el futuro o determinar la naturaleza de las personas, la lectura de la palma de la mano, de las cartas de tarot, o la borra del café?

Algunas esposas del Mensajero de Allah narraron que éste dijo: “Quien visite a un vidente y le consulte algo no le será aceptada su oración durante cuarenta días”. Y en otro Hadiz narra Abu Huraira que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Quien acuda a un adivino o un vidente, y crea lo que dice, habrá descreído de lo que ha descendido sobre Mujámmad”.

Conclusión: Los sabios de todas las escuelas jurídicas del Islam continúan refutando estos actos de idolatría que llevan a cabo los ignorantes en la religión. Porque el único que beneficia o perjudica es Allah. Ante las dificultades, ante las enfermedades, si quieres la bendición, si quieres el bienestar de tus hijos, si quieres riqueza y bienestar, siempre, siempre pídeselo solo a Allah, Oh Allah, solo de Ti imploramos ayuda!

¿Acaso no es Allah el Dador al-mu’ti?

¿Acaso no es Allah el que impide que las cosas sucedan, al-maani’i?

Todos los asuntos dependen de Allah y descansan en su mano.

Luego de haber comprendido estos significados, nuestro corazón y mente entenderán la implicancia de nuestras palabras cada vez que recitamos Sura al Fatiha y decimos: “Sólo a Ti adoramos, y sólo de Ti imploramos ayuda”.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Nuestra creencia en la Predestinación

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Creemos en la predestinación, ya sea agradable o desagradable, que no es otra cosa que el designio divino, en su conocimiento y sabiduría, de todos los sucesos que tienen lugar en este universo.

La predestinación tiene cuatro etapas:

La primera etapa: El conocimiento. Creemos en que Allah, el Altísimo, conoce todas las cosas. El conocimiento de lo que ha sucedido, lo que ha de suceder en el futuro y de qué manera, es parte del conocimiento divino y eterno. Allah, el Altísimo, no obtiene nuevos conocimientos por haberlos ignorado, ni olvida nada luego de haber tenido conocimiento; ambas son características de lo creado y no del creador.

La segunda etapa: La escritura. Creemos que Allah, el Altísimo, ordenó que fuera escrito en la Tabla Protegida (al-Lauh al-Mahfudh) todo cuanto ha de suceder hasta el último día.

“Sabe que a Allah pertenece cuanto hay en el cielo y en la Tierra. En verdad, todo está registrado en un libro [en la Tabla Protegida]; ello es fácil para Allah” (Corán 22:70)

La tercera etapa: El deseo (voluntad). Creemos que Allah, el Altísimo, deseó todo cuanto existe en los cielos y la Tierra. Nada puede existir sin su deseo. Cuanto Allah desea existe y sucede y todo aquello que no desea jamás podrá existir o suceder.

La cuarta etapa: La creación. Creemos que Allah, el Altísimo:

“Allah es el Creador de todas las cosas y Él es su Amparador. A Él pertenecen las llaves de los cielos y de la Tierra” (Corán 39:62-63)

Estas cuatro etapas comprenden la obra de Allah, el Altísimo, y de sus siervos, ya que toda acción que llevan a cabo las personas es conocida desde la eternidad por Allah, el Altísimo, quien ordenó que fuera escrita; siendo creada y deseada por Él.

Pero esto no indica que Allah, el Altísimo, no haya concedido a sus seres creados el libre albedrío y voluntad para llevar a cabo sus acciones.

Entre las pruebas de que el ser humano posee libre albedrío encontramos:

Primero: Allah adjudica al ser humano deseo y voluntad en sus acciones.

“Vuestras mujeres son como un campo de labranza, siembren vuestro campo de la manera que queráis” (Corán 2:223)

“Si [los hipócritas] hubieran querido realmente combatir se habrían preparado para tal fin…” (Corán 9:46)

Segundo: Dirigir órdenes y prohibiciones a las personas, ya que si éstas no poseyeran libre albedrío y voluntad serían los mandatos incoherentes y dirigidos a quienes no pueden llevarlos a cabo.

Tercero: El elogio a los que hacen el bien y el reproche a quienes obran el mal y la recompensa acorde a las obras. Si no fuera porque la acción sucede luego del albedrío y voluntad de la persona, la recompensa de quien hace el bien no tendría sentido y el castigo de quien hace el mal sería una injusticia y Allah, el Altísimo, es perfecto y no obra sin sentido ni injustamente.

Cuarto: El envío de los Profetas

“A estos Mensajeros los envié como albriciadores y amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento alguno ante Allah luego de que se les presentasen” (Corán 4:165)

y si no fuera porque la acción de las personas es resultado de su propia voluntad, enviar a los profetas no representaría ninguna prueba.

Los débiles de voluntad que cuando cometen un pecado se excusan en la predestinación

El pecador no puede excusarse con la predestinación cuando comete un pecado porque la persona peca por decisión propia y por su voluntad, sin saber si Allah, el Altísimo, había o no predestinado esa situación para él. Nadie conoce el decreto divino sino hasta que ha tenido lugar.

“nadie sabe qué le deparará el día siguiente…” (Corán 31:34)

¿Cómo es posible entonces excusarse con una prueba que desconocía que iba a suceder? Allah, el Altísimo, desmintió esta excusa diciendo:

“Quienes Le asociaron copartícipes a Allah dirán: Si Allah hubiese querido no Le habríamos asociado nada y no habríamos vedado nada, al igual que nuestros padres. Así es como desmintieron a los [Mensajeros] que les precedieron, hasta que sufrieron Nuestro castigo. Pregúntales: ¿Acaso tenéis algún argumento que podáis exponer contra nosotros? Sólo seguís conjeturas y no hacéis más que suponer” (Corán 6:148)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Le decimos al pecador que se excusa detrás de la predestinación: ¿Por qué no haces el bien pensando que Allah, el Altísimo, lo ha predestinado para ti? Ya que no existe diferencia entre el pecado y la obra de bien si consideramos que ignoramos su predestinación antes de llevar a cabo la acción. Fue por esto que cuando el Profeta ﷺ‬ informó a sus compañeros que estaba predestinado quien moraría en el Paraíso y quien moraría en el Infierno, alguien preguntó: “¿Acaso no debemos confiarnos a lo que fue predestinado y abandonar las obras?”. Pero la respuesta inmediata del Profeta ﷺ‬ fue: “No, obren, porque a cada uno de ustedes le será facilitado obrar para aquello que fue predestinado”.

Le decimos al pecador que se excusa detrás de la predestinación: Si sufrieras una enfermedad en alguno de los órganos de tu cuerpo no tardarías en visitar a los médicos que fueran necesarios y soportar las dificultades de una medicación dolorosa y amarga para alcanzar la salud; entonces, ¿cómo es que no tomas el mismo camino para curar la enfermedad de tu corazón que te lleva a los pecados?

Es nuestra creencia en el Islam que la maldad no se adjudica a Allah, el Altísimo, ya que Él se caracteriza por la Misericordia y la sabiduría. El Profeta dijo Le decimos al pecador que se excusa detrás de la predestinación: “La maldad no se te adjudica”. El designio divino no tiene maldad porque su origen es la misericordia y la sabiduría.

La maldad se encuentra en lo que fue predestinado y por eso el Profeta Le decimos al pecador que se excusa detrás de la predestinación: dijo: “¡Allah! Protégeme del mal que haya en tu predestinación”. Adjudicando la maldad a lo predestinado en sí mismo. Aunque es importante aclarar que la maldad que existe en lo predestinado no es un mal absoluto sino que es un mal relativo a una situación o a una persona pero que puede ser un beneficio relacionado a otra situación u otra persona.

El mal que existe en este planeta, como las enfermedades, la pobreza, el temor, son males desde una perspectiva, pero una prueba y un beneficio desde otra. Dijo Allah, el Altísimo:

“Se puede ver la devastación en la Tierra y en el mar como consecuencia de las acciones de los hombres. Esto es para que padezcan [el resultado de] lo que han hecho, y puedan recapacitar” (Corán 30:41)

Frutos de la creencia en la predestinación:

1. Encomendarse a Allah, el Altísimo y obrar según las realidades de los factores externos, ya que el factor y su resultado son productos de la predestinación divina.

2. La paz interior y serenidad del corazón. Porque cuando se toma conciencia que las cosas suceden por el designio divino y que nada de lo que debía suceder se puede evitar, la paz y la tranquilidad inundan la mente y el corazón del creyente.

3. El abandono de la jactancia cuando se alcanzan los objetivos deseados porque se toma conciencia que las cosas se logran por la misericordia de Allah, el Altísimo, por cuanto ha predestinado los factores y resultados. El agradecimiento a Allah, el Altísimo, y el abandono de la vanidad.

4. El abandono de la inseguridad y el reproche cuando no se alcanzan los objetivos deseados o suceden desgracias. Porque al tomar conciencia de que todo sucede por la voluntad de Allah, el Altísimo y que nada podría haberlo evitado, la persona se refugia en Allah, el Altísimo y espera de Él la misericordia y la recompensa por la paciencia. Dijo Allah, el Altísimo, en el Corán:

“No sucede ninguna desgracia en la Tierra ni os azota a vosotros mismos adversidad alguna sin que esté registrada en un libro [la Tabla Protegida] antes de que acaezca. Ello es fácil para Allah. No os desesperéis por lo que no habéis conseguido y no os regocijéis por lo que se os ha concedido. Ciertamente Allah no ama a los arrogantes, jactanciosos” (Corán 57:22-23)

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El tawasul - buscar la intermediación en la súplica

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hoy vamos a hablar sobre un tema central de nuestra creencia, de nuestra teología, y está relacionado directamente con la súplica, el du’ah.

Es importante hablar sobre este asunto porque algunos musulmanes confundidos por la falta de conocimiento y otros por su pasado cristiano, pueden caer en hacer con el Profeta Mujámmad ﷺ‬ lo que los cristianos hacen con el Profeta Jesús u que es pedir en el nombre de Jesús, en este caso, algunos musulmanes que no comprenden correctamente el Tawhid, el monoteísmo puro, piden a Allah en el nombre de Mujámmad, y eso representa, sin duda un acto de idolatría de shirk, que el Islam, en su concepto general, combate.

¿Qué significa tawasul? Significa buscar la forma de acercarse a Allah.

Dice Allah en el Corán: “¡Oh, creyentes! Tengan temor de Allah y busquen acercarse a Él; y esfuérsense por Su causa que así tendrán éxito.” (Corán 5:35)

¿Cuáles son los tipos de intermediación en la súplica (tawasul)? En cuanto al veredicto, hay dos formas de intermediación (tawasul):

1. La lícita, la cual se divide en tres tipos:

1- Suplicar a Allah por medio de sus nombres y atributos.

Dice Allah en el Corán: “A Dios pertenecen los nombres más sublimes, invócalo a través de ellos, y apártate de quienes los niegan. Serán castigados por lo que hicieron.” (Corán 7:180)

Un ejemplo de esto es: “Oh Allah, porque Tu eres el Misericordioso, el Perdonador, el Compasivo, que perdones mis faltas”.

2- Suplicar a Allah por medio de nuestra fe y actos piadosos.

Dice Allah en el Corán: “¡Señor nuestro! Hemos oído a quien convocaba a la fe, diciendo: ‘Crean en su Señor’, y creímos. ¡Señor nuestro! Perdona nuestros pe- cados, borra nuestras malas acciones y, al morir, reúnenos con los piadosos.” (Corán 3:193)

Un ejemplo de esto es: “Oh Señor, por mi fe en Ti, por haber creído en tu Profeta y en Tu libro, concédeme la guía”.

Otro ejemplo puede ser: “Oh Señor, por mi amor por tu profeta Mujámmad ﷺ‬, concédeme poder seguir su ejemplo”.

Otro ejemplo de este tipo, es pedir a Allah a través de las buenas obras realizadas, siendo prueba de ello, el hadiz auténtico citado en Bujari y Muslim.

Narró ‘Abdullah Ibn ‘Omar Ibn Al Jattab t que oyó decir al Mensajero de Allah ﷺ‬: “Entre quienes os precedieron hubo tres individuos que una vez se encontraban viajando y llegaron a una cueva, entonces entraron en ella para pasar la noche, y de repente se desprendió una roca de la montaña y clausuró la entrada, y quedaron atrapados. Y exclamaron: “Realmente no nos libraremos de esta roca mientras no invoquemos a Allah con nuestras buenas acciones.’ Comenzó uno de ellos diciendo: “¡Allah! Tenía mis padres ancianos a los que daba de comer antes que a nadie, pero un día me alejé de ellos demasiado, tratando de encontrar pastura para el ganado, y tardé en volver a casa. Cuando regresé los encontré durmiendo, así que ordeñé para darles de beber leche y no quise despertarles ni permitir que nadie bebiera antes que ellos. Entonces me quedé con el cuenco en la mano esperando a que se despertaran hasta que me sorprendió el amanecer, y los niños continuaban llorando de hambre a mis pies. Finalmente se despertaron y les di de beber su leche. ¡Allah, si esto lo hice tratando de complacerte, libéranos de esta roca!” Y en ese momento se desplazó sólo un poco la roca sin que pudieran salir aún.

A continuación dijo otro: “¡Allah! Tenía una prima a la que amaba más que a nadie, más que lo que cualquier hombre puede amar a una mujer. Una vez quise quedarme a solas con ella, pero se negó y se alejó de mí. Luego llegó un año de fuerte sequía, y se presentó ante mí. Entonces le di ciento veinte dinares a fin de que se quedara a solas conmigo, y ella accedió en principio a mi pretensión. Cuando me hube sentado entre sus piernas, y estando a punto de consumar el hecho, ella dijo: “Teme a Allah y no lo hagas sino es con legítimo derecho. Así que me retiré dejándole el oro que le había dado, y siendo la persona que más amaba. ¡Allah, si esto lo hice para complacerte, sácanos de aquí!” Y la roca se desplazó otro poco, pero todavía tampoco podían salir de la cueva.

Después dijo el tercero: “¡Allah! Contraté unos trabajadores y a todos les di su salario, pero uno de ellos se marchó antes de cobrar. Entonces invertí el dinero que le correspondía y se multiplicó. Luego de un tiempo se presentó ante mí y me dijo: “¡Siervo de Allah, págame el salario que me debes!” Le dije: “Todo esto que ves es de tu sueldo: camellos, vacas y corderos” Él me respondió: “¡Siervo de Allah, no te burles de mí!” Y le dije: “No me estoy burlando de ti.” Finalmente recogió todo y lo llevó sin dejar nada. “¡Allah, si hice esto tratando de complacerte, libéranos de aquí!” Y en ese preciso instante, se desplazó totalmente la roca para que pudieran salir, y se marcharon.” [Bujari 4/340 y Muslim 2743)

3- Suplicar a Allah por medio de las súplicas de un musulmán piadoso, vivo, cuyas súplicas se considera que pueden ser aceptadas.

Como es el ejemplo que nos dio el Califa Omar Ibn Al-Jattab, cuando le pidió al tío del Profeta, al-‘Abbas, que hiciera unas súplicas para que descendiera la lluvia cuando habían sido azotados por una gran sequía. Dijo Omar: “Levántate, oh ‘Abbas, y ora a Allah”, y entonces él se puso de pie y suplicó a Allah por lluvias.

Hasta aquí hemos hablado de la forma correcta y permitida del tawasul, o buscar la intermediación en las súplicas, pero ahora hablaremos de la forma prohibida, ilícita en que algunas personas caen.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

2. La forma ilícita, se divide en dos tipos:

1- Suplicar a Allah por medio de la dignidad del Profeta (bi yah an-nabi) o la de un wali “santo”, diciendo por ejemplo: “Oh, Allah te pido por la dignidad de tu Profeta, o por la dignidad de Hussein”. Es verdad que tanto la dignidad del Profeta ﷺ‬ es excelsa y noble como la de los siervos sinceros, pero los Sahabas, los compañeros del Profeta no utilizaron esta forma de intermediación como cuando hubo esa gran sequía, siendo que pidieron al tío del Profeta que hiciera la súplica aunque la tumba del Profeta ﷺ‬ se encontraba a escasos metros de donde se encontraban realizando la oración para suplicar por lluvias.

Pedir a Allah por la dignidad o posición elevada del Profeta ﷺ‬ no está registrado que se hiciera durante su vida ni luego de su muerte. Lo que sí está registrado es que le pedían al Profeta que hiciera súplica por ellos, y esta forma era lícita durante su vida, pero ilícita para nosotros luego de su muerte.

La prueba que citan algunas personas del supuesto hadiz que dice: “Pidan a Allah por mi estado y dignidad” es un hadiz débil y fraguado según los sabios del hadiz.

2- Una forma que puede verse mucho hoy en día es ir donde las tumbas de las personas supuestamente piadosas, y hacer súplicas directamente a ellos, lo que implica un acto de idolatría mayor, o hacer súplicas a ellos pidiéndoles que hagan ellos en su tumba una súplica a Allah, lo que también implica un acto de idolatría, y es un desvío contrario al entendimiento del Corán y la Sunnah, ya que el Corán dice: “Él es Dios, su Señor; Suyo es el reino, pero los que ustedes invocan fuera de Él no poseen absolutamente nada, ni siquiera el pellejo de un hueso de dátil. Si ustedes los invocan, no oyen su invocación, y si oyeran no podrían responder. El Día de la Resurrección negarán que los hayan adorado, y no te informará nadie como Dios, Quien está bien informado de todo” (Corán 35:13-14)

Y el profeta ﷺ‬ nos informó que cuando una persona muere, ya no puede obrar más, no puede hacer nada por quienes están vivos, y solo recibe recompensas de las buenas obras que hizo durante su vida.

El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Cuando muere el hijo de Adán, todas sus acciones, excepto tres, se interrumpen: Una caridad permanente, un conocimiento del cual se obtiene beneficio, y un hijo recto que ruegue por él.” [Muslim 1631)

Le pedimos a Allah que guíe nuestros corazones al monoteísmo puro y nos permita comprender más y mejor la piedra fundamental del mensaje de todos los profetas que es adorar y anhelar solamente a Allah.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Los destinos del creyente y el incrédulo ante la muerte

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 “¡Oh, humanos! Os hemos creado a partir de un hombre y una mujer, y os congregamos en pueblos y tribus para que os conozcáis los unos a los otros. En verdad, el más honrado de vosotros ante Allah es el más piadoso. En verdad Allah todo lo sabe y está bien informado de lo que hacéis”. (Corán 49:13)

¡Hermanos y hermanas! Teman a Allah y tengan siempre presente el día en que la muerte les impida seguir realizando buenas obras.

“Tengan temor del día en que serán retornados a Allah, y en que cada persona reciba lo que merezca sin ser oprimido”. (Corán 2:281)

Hermanos y hermanas continuaremos hablando del tema de la muerte. Hoy mencionaremos la realidad del creyente y del incrédulo cuando llega la muerte.

Cuando el tiempo establecido para la muerte llega y la vida de la persona se acerca a su fin, Allah envía a los Ángeles de la muerte para que extraigan el alma que controla y da vida al cuerpo.

“Y Él tiene total dominio sobre Sus siervos. Envía a vosotros Ángeles custodios hasta que os llega la muerte, y entonces Nuestros enviados [los Ángeles de la muerte] se encargan de recoger vuestras almas y no olvidan nada [de lo que les hemos ordenado].” (Corán 6:61)

Los Ángeles de la muerte se presentan ante el creyente con una forma y apariencia agradable, y ante el incrédulo y el hipócrita con un aspecto aterrador. Según el Hadiz de Al Bara' Ibn 'Azib, el Mensajero ﷺ‬ dijo: “Cuando el siervo creyente está por abandonar este mundo y pasar al otro, los Ángeles descienden del cielo y se presentan ante él con rostros blancos radiantes como el sol. Traen con ellos una mortaja y bálsamos aromáticos del Paraíso, y se sientan al alcance de su vista. Entonces el Ángel de la Muerte aparece y se sienta a la altura de su cabeza, y dice: ¡Oh, alma buena! (y según otra transmisión del Hadiz, ¡Oh, alma pacífica!) Sal al encuentro de la misericordia y complacencia de tu Señor. Entonces ésta sale (del cuerpo) como una gota de agua que cae de la boca de un jarro, y se la llevan…En cambio, cuando el siervo incrédulo (y según otra transmisión del Hadiz, el siervo inmoral) está por abandonar este mundo y pasar al otro, los Ángeles [rigurosos y severos] descienden del cielo y se presentan ante él con rostros negros. Traen con ellos una tela áspera, y se sientan al alcance de su vista. Entonces el Ángel de la Muerte aparece y se sienta a la altura de su cabeza, y dice: ¡Oh, alma perversa! Sal al encuentro de la ira y la cólera de Allah. Entonces ésta se encogerá (de miedo) dentro del cuerpo y será arrancada de él”. Abu Dawud (Vol. 2/281)

Dijo Al Qurtubi en su libro At Tadhkirah: “Piensen ¡Oh, ustedes que han sido engañados por la vida de este mundo! Acerca de la muerte y sus agonías, cuán difícil y amargo trago habréis de pasar. ¡Qué promesa más verdadera es la muerte! ¡Qué justo juez que es! La muerte es bastante para llenar el corazón de miedo y los ojos con lágrimas, separar a las personas, demoler el placer y ponerle un fin a todas las esperanzas mundanas.”

Al Qurtubi dijo en otra parte de su libro: “Imagínate ¡Oh, quién has sido engañado por la vida de este mundo! a ti mismo cuando la agonía y el estupor de muerte te rodeen, y empieces a gemir debido a su agonía. Habrá algunos que dirán (acerca de ti): fulano ha hecho un testamento, y su riqueza ha sido calculada; otros dirán: fulano ya no puede hablar, ya no reconoce a sus vecinos y ya no habla con sus hermanos. Es como si pudiera verte escuchar estas palabras y ser incapaz de responder. Imagínate a ti mismo ¡Oh, hijo de Adán! siendo llevado de tu lecho de muerte al lugar dónde tu cuerpo será lavado y amortajado, y serás extrañado por tu familia y vecinos, y tus amigos y hermanos llorarán por ti. Imagina al que ha lavado tu cuerpo diciendo: ¿Dónde está la esposa de fulano para que ella lo disculpe? ¿Dónde están los huérfanos? Su padre los ha dejado y nunca lo verán de nuevo después de este día.”

También dijo: “¿Dónde está la riqueza que habías juntado y preparado para épocas de dificultad y horror? No habrá dinero en tu mano cuando estés muriendo. La riqueza y el orgullo de los que disfrutabas han sido reemplazados con la humillación y la pobreza. ¿Qué ha sido de ti ¡Oh, prisionero de tus acciones! ¡Oh, tú que has sido arrancado de tu familia y tu casa?

¿Fue acaso que se te ocultó el camino correcto? ¿Qué causó que no hayas tenido interés en aprovisionarte para tu larga jornada y para el tiempo de dificultad? ¿Acaso no sabías ¡Oh, tú que fuiste engañado por este mundo! que esta jornada hacia el día de intenso horror era inevitable, que el tiempo gastado en el chisme no te beneficiaría en nada? El Día del Juicio estarás de pie ante el Soberano Juez, y los golpes propinados por tus manos, los lugares adónde tus pies te llevaron, las palabras proferidas por tu lengua, las acciones de todos tus miembros y facultades, serán llamadas a testificar contra ti. Si Allah tiene misericordia de ti irás al Paraíso, caso contrario irás al fuego de Infierno.

¡Oh, negligente que ignoras estos asuntos! ¿Por cuánto tiempo durará esta negligencia? ¿Cuánto tiempo más te retrasarás? ¿Acaso piensas que el problema es insignificante? ¿Piensas que el asunto es fácil? ¿Acaso piensas que tu situación o posición te ayudará cuando el tiempo de partir llegue? ¿O que tus riquezas te salvarán siendo que tus acciones te condenan? ¿O que tu arrepentimiento te ayudará cuando la muerte alcance tu garganta? ¿O que tus amigos te mostrarán cualquier simpatía cuando sean reunidos (para el juicio)? ¡No, por Allah! Estás equivocado en tu forma de pensar, e inevitablemente conocerás la realidad. No estás satisfecho con tener bastante, y nunca te satisfaces de aquello que es Haram, no escuchas las lecciones, no te detienen las advertencias. Persistes en seguir tus deseos y vives tu vida sin seguir la guía divina. Estás contento con las cosas que has acumulado pero no piensas en lo que vendrá. ¡Oh, incauto dormido que vagas sin la guía! ¿Por cuánto tiempo durará tu negligencia? ¿Acaso piensas que serás eximido y no serás llamado a rendir cuentas mañana? ¿O acaso piensas que puedes sobornar a la muerte?”

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermanos y hermanas, ante la muerte, el incrédulo que rechazó el mensaje anhela y pide volver a la vida para rectificar su vida, en cinco situaciones distintas:

1. Ante la muerte: “Cuando la muerte los sorprenda [a los que se negaron a creer y vivieron en el pecado], dirán: “¡Oh, Señor mío! Hazme regresar a la vida otra vez, para [creer en Ti y] realizar las obras buenas que no hice”. Pero no se les dará otra oportunidad, pues son solo palabras [que no cumplirán].” (Corán 23:99-100)

2. Al ver el castigo del Día del Juicio: “Advierte a la gente [¡oh, Mujámmad!] sobre el día en que los azote el castigo, y los que cometían injusticias digan: “¡Oh, Señor nuestro! Toléranos un tiempo más [y retórnanos a la vida mundanal] para que respondamos a Tu llamado y sigamos a los Mensajeros”. [Pero se les responderá:] “¿Acaso no habían jurado antes que no serían resucitados?”.” (Corán 14:44)

3. Al ser detenido ante el infierno: “Si los vieras cuando sean detenidos ante el Fuego y digan: “¡Ojalá pudiéramos volver [a la vida mundanal], para no desmentir la palabra de nuestro Señor y ser de los creyentes!” ¡Pero no! Dirán eso porque saldrá a la luz lo que antes ocultaban. Y si se les diera la oportunidad de regresar [a la vida mundanal] volverían a [cometer] lo que se les había prohibido [asociándole divinidades a Dios]. La verdad es que son mentirosos. Y dicen: “No hay vida después de la muerte, jamás seremos resucitados”.” (Corán 6:27-29)

4. Al ser presentado ante Allah: “Y verás [¡oh, Mujámmad!] cuando los pecadores inclinen sus cabezas ante su Señor y digan: “¡Oh, Señor nuestro! Ahora hemos oído y visto [cuál es la verdad]. Permítenos retornar a la vida mundanal para que obremos rectamente; ahora estamos convencidos”.” (Corán 32:12)

5. Al sufrir el castigo del infierno: “Pero quienes no hayan creído serán castigados con el fuego del Infierno, [allí] no morirán ni se les aliviará el tormento; así castigo a quienes rechazan [el Mensaje]. Allí clamarán: “¡Señor nuestro! Sácanos [del tormento] para que obremos rectamente, y no como lo hicimos”. Pero, ¿acaso no les concedí vivir largamente donde podrían haberlo hecho, y no se les presentó un Mensajero [y lo rechazaron]? Sufran el castigo. Los injustos no tendrán quién los defienda.” (Corán 35:36-37)

Quiera Allah hacernos de los creyentes que fueron inteligentes y aprovecharon esta vida para sembrar y cosechar la felicidad en esta vida y el más allá.

¡Siervos de Allah! Mediten en el destino que les espera, para que eso los empuje a realizar buenas obras y a arrepentirse de los pecados pues aún tienen la oportunidad de hacerlo.

“Ese día, Allah estará, ciertamente, bien informado de todos ellos”. (Corán 100:11)

“El día que cada alma vea el registro del bien y el mal que haya cometido, deseará que se interponga una gran distancia entre ella y ese momento. Allah os exhorta a que Le teman. Allah es Compasivo con Sus siervos”. (Corán 3:30)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Las señales menores del fin del mundo (primera parte)

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanos y hermanas! Teman a Allah y tengan siempre presente el día en que la muerte les impida seguir realizando buenas obras.

“Tengan temor del día en que serán retornados a Allah, y en que cada persona reciba lo que merezca sin ser oprimido”. (Corán 2:281)

La creencia en el fin del mundo y el día de la Resurrección y el Juicio Final es uno de los principios básicos de la fe. Es uno de los pilares de la fe.

“A quienes creen en lo que te fue revelado y lo que fue revelado antes de ti, a los que hacen la oración prescripta, pagan el Zakat, a quienes creen en Allah y en el Día del Juicio, a ellos les daremos una recompensa grandiosa.” (Corán 4:162)

El Corán frecuentemente advierte al ser humano acerca de la Hora y le ordena que esté preparado para ella. El fin del mundo es descrito como “mañana” significando que está próximo y es lo que sigue.

“Y Que cada alma considere cuanto ha realizado para [el Juicio de] mañana...” (Corán 59:18)

Existen señales que nos fueron indicadas en el Corán y la Sunnah sobre el advenimiento del Día del Juicio, algunas de estas señales son menores, y otras mayores. Las menores son las que indican la cercanía y las mayores las que indican el desencadenamiento del fin del Mundo.

Hoy hablaremos sobre las señales menores, muchas de las cuales, como verán ya pueden verse y ocurren a diario, lo que nos indica que el fin del mundo está cercano, y que debemos prepararnos para nuestro viaje al más allá.

El maltrato de los hijos a sus padres y la aparición de nuevos ricos que no sabrán cómo utilizar su riqueza con justicia

Muslim narró en su Sahih de ‘Umar Ibn Al Jattab que Yibril se presentó ante el Mensajero ﷺ‬ en la forma de un hombre con vestidos de resplandeciente blancura y cabellos intensamente negros. Él le preguntó al Mensajero ﷺ‬ sobre el Islam, el Iman y el Ihsan, y el Mensajero ﷺ‬ contestó sus preguntas. Después le preguntó acerca de la Hora, y el Mensajero ﷺ‬ dijo: “El que está siendo preguntando no sabe acerca de ella más de lo que el que está preguntando sabe”. Entonces le preguntó: ‘Dime acerca de sus señales’ Y él ﷺ‬ respondió: “La esclava dará a luz a su ama, y verás a los pastores descalzos y desnudos competir en la construcción de altos edificios.”

Ibn Rayab dijo en su comentario a este Hadiz: ‘Lo que se entiende de las señales de la Hora mencionadas en este Hadiz es que el control de los asuntos será puesto en manos de personas incapaces y descalificadas, como le dijera el Profeta ﷺ‬ al que le preguntó por la Hora: “Cuando las personas incompetentes sean designadas (autoridades) entonces espera la Hora.” Cuando los pastores descalzos y desnudos, que son personas ignorantes y ásperas, se conviertan en los líderes de las gentes y se vuelvan tan ricos que competirán entre sí en la construcción de altos edificios, esto llevará a la corrupción de ambos sistemas, religioso y mundano.’

La frase: “Cuando la esclava dé a luz a su ama”, y esto es una alegoría al maltrato de los hijos con sus padres, a los que tratarán como si fueran sus esclavos, sin respeto alguno.

El nombramiento de personas incompetentes para que tomen posiciones de autoridad

El nombrar a la persona adecuada para que tome la posición correcta es uno de los principios más importantes sin los cuales la vida no puede funcionar correctamente. De aquí que las épocas en que las personas más calificadas y también virtuosas y pías eran designadas sean denominadas ‘eras doradas’ de la historia de la Ummah islámica. Los errores más fatales que llevan a la corrupción del sistema de vida son el colocar en las posiciones de dirección y autoridad a personas que no están calificadas y a quienes conducen los asuntos del bienestar social según sus antojos y deseos, y el pasar por alto a aquellas personas buenas y competentes que dirigirían los asuntos de la mejor manera.

El Mensajero ﷺ‬ nos informó que entre las señales de la Hora está el asignar a personas incompetentes. En Sahih Al Bujari se narra que Abu Hurairah dijo: Mientras el Mensajero de Allah ﷺ‬ se encontraba sentado en una reunión, hablando a las personas, un beduino se presentó ante él vino y le dijo: ‘¿Cuándo vendrá la Hora?’ El Mensajero de Allah ﷺ‬ continuó hablando, y algunas de las personas pensaron que él había oído lo que el beduino dijo pero que no le gusto. Otros pensaron que él no lo oyó. Entonces cuando hubo terminado de hablar, dijo: “¿Dónde está aquel que estaba preguntando acerca de la Hora?” El hombre dijo: ‘Aquí estoy ¡Oh, Mensajero de Allah!” El Profeta ﷺ‬ dijo: “Cuando la honestidad se haya perdido, espera por la Hora.” El hombre preguntó: ‘¿Cómo se perderá?’ Y él respondió: “Cuando las personas incompetentes sean designadas (autoridades), espera por la Hora.”

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Las naciones se aliarán entre sí para atacar a los musulmanes

Entre las señales de la Hora está el ataque salvaje que las naciones lanzarán contra esta Ummah. Según el Hadiz narrado de Zauban, el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Pronto las naciones se juntarán entre sí para atacaros, al igual que los comensales cuando se juntan alrededor de la mesa”. Alguien preguntó: ‘¿Eso ocurrirá debido a que seremos pocos en ese entonces?’ Él respondió: “No, en ese entonces vosotros seréis muchos, pero seréis como la espuma; como la espuma del mar. Allah quitará el miedo y respeto de los corazones de vuestros enemigos, y Él llenará vuestros corazones con debilidad”. Alguien dijo: ‘¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué es esa debilidad?’ Él dijo: “El amor por la vida de este mundo y detestar la muerte.”

La proliferación de enfermedades sociales y pecados

En las sociedades se hará de forma abierta y descarada el consumo de drogas y alcohol, el adulterio, la usura, legitimando lo prohibido y prohibiendo lo lícito y bueno.

Al Bujari narró en un informe Mu'allaq de Abu 'Amir que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Habrá entre mi Ummah gente que permitirá el adulterio, la seda [para los hombres], las bebidas alcohólicas [y las drogas] y los instrumentos musicales.”

Los saludos exclusivos, la propagación del comercio y la ruptura de los lazos familiares

Ahmad narró en su Musnad con un Isnad Sahih de ‘Abdullah Ibn Mas'ud que dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Poco antes de la Hora los saludos serán restringidos a los conocidos y se propagará el comercio, a tal punto que una mujer ayudará a su marido en su negocio, la ruptura de los lazos familiares, el falso testimonio y el ocultamiento del testimonio”.

Las normas con las que las personas son valoradas serán distorsionadas

El Mensajero ﷺ‬ nos ha dicho que las normas por las cuales las personas son consideradas serán distorsionadas antes de la llegada de la Hora. La palabra del mentiroso se aceptará y será creída, mientras que la palabra de un hombre honrado se rechazará. La riqueza y el honor le serán confiados al traicionero, mientras que el honrado y leal será acusado de traición. La gente insignificante y fútil hablará en materias que involucran a todas las personas, pero éstas no ofrecerán nada sino opiniones sin sentido, y ellos guiarán a las personas de la manera más torcida. El Imam Ahmad, Ibn Mayah y Al Hakim narraron que Abu Hurairah dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Las personas vivirán años de engaños, en los que el mentiroso será creído y el honrado no, se le confiarán a los traidores y las personas fidedignas se considerarán traidores, y los Ruuaibidah hablarán.” Fue dicho: ¿Quiénes son los Ruuaibidah? El Profeta e dijo: “El hombre insignificante y fútil que hablará sobre los asuntos de interés general.”

Quien reflexiona sobre el estado del mundo hoy verá que estamos viviendo en el tiempo del que Mensajero ﷺ‬ habló. Debido a que los mentirosos entre los incrédulos y los idólatras que controlan los medios de comunicación y aquellos que los siguen son creídos, mientras que aquellos que son honestos y justos no. La Ummah islámica está poniendo su riqueza en las manos de los traicioneros incrédulos y confiándosela a ellos, mientras que los musulmanes son descritos como traidores y nada se les confía. Los hombres insignificantes y fútiles hablan sobre asuntos internacionales y conducen al mundo de la manera más insensata, lo que casi ha llevado a la destrucción de la humanidad en su conjunto.

Los encargados de proteger a la gente en lugar de protegerlos los golpeará y reprimirá

La opresión e injusticia aumentarán al final de los tiempos, a tal punto que hasta las personas que son designadas para mantener la seguridad y detener el mal estarán ellas mismas extendiendo la corrupción. Ellos mismos se volverán los opresores.

Fue narrado por Ahmad y Al Hakim, y por At Tabarani en Al Kabir, con un Isnad Sahih de Abu Umamah, que él dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Al final de los tiempos habrá hombres que llevan látigos como los rabos del ganado. Ellos saldrán por la mañana sujetos a la ira de Allah, y regresarán por la tarde sujetos a Su ira.”

Estas personas y su destino también son mencionados en Sahih Muslim donde se narra que Abu Hurairah dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Hay dos tipos de personas (de las que morarán) en el Infierno, a quienes yo no he visto: Las personas con látigos como los rabos del ganado con los que golpean a las personas, y mujeres que están vestidas pero desnudas a la vez, que caminan de una manera insinuante (moviendo sus caderas), y cuyas cabelleras se parecen a los mechones de pelo en las jorobas de los camellos. Ellos no entrarán en el Paraíso ni podrán siquiera oler su fragancia, a pesar de que su fragancia puede ser percibida desde una gran distancia.”

¡Siervos de Allah! Mediten en el destino que les espera, para que eso los empuje a realizar buenas obras y a arrepentirse de los pecados pues aún tienen la oportunidad de hacerlo.

“El día que cada alma vea el registro del bien y el mal que haya cometido, deseará que se interponga una gran distancia entre ella y ese momento. Allah os exhorta a que Le teman. Allah es Compasivo con Sus siervos”. (Corán 3:30)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Las señales menores del fin del mundo (segunda parte)

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanos y hermanas! Teman a Allah y tengan siempre presente el día en que la muerte les impida seguir realizando buenas obras.

“Tengan temor del día en que serán retornados a Allah, y en que cada persona reciba lo que merezca sin ser oprimido”. (Corán 2:281)

La creencia en el fin del mundo y el día de la Resurrección y el Juicio Final es uno de los principios básicos de la fe. Es uno de los pilares de la fe.

“A quienes creen en lo que te fue revelado y lo que fue revelado antes de ti, a los que hacen la oración prescripta, pagan el Zakat, a quienes creen en Allah y en el Día del Juicio, a ellos les daremos una recompensa grandiosa.” (Corán 4:162)

El Corán frecuentemente advierte al ser humano acerca de la Hora y le ordena que esté preparado para ella.

Existen señales que nos fueron indicadas en el Corán y la Sunnah sobre el advenimiento del Día del Juicio, algunas de estas señales son menores, y otras mayores. Las menores son las que indican la cercanía y las mayores las que indican el desencadenamiento del fin del Mundo.

Hoy continuaremos hablando sobre las señales menores, muchas de las cuales, como verán ya pueden verse y ocurren a diario, lo que nos indica que el fin del mundo está cercano, y que debemos prepararnos para nuestro viaje al más allá.

Hay señales que ya han ocurrido y que continúan ocurriendo, o que han pasado una vez y pueden repetirse.

La aparición de impostores (Dayyales) que pretenderán ser Profetas

El Mensajero ﷺ‬ dijo que aparecerían impostores (Dayyales) entre esta Ummah que alegarían ser Profetas. El Mensajero ﷺ‬ declaró que ellos serían casi treinta; en algunos hadices su número es veintisiete. Se entiende por ‘aquellos que pretenden ser profetas’ a personas que alegan la Profecía, provocando la Fitnah [discordia, sedición] entre la gente, y que son seguidos por las personas, engañándolas con su falsedad.

En Sahih Al Bujari y Sahih Muslim se narra de Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “La Hora no vendrá hasta que casi treinta mentirosos (Dayyales) hayan sido enviados, cada uno de los cuales alegará ser mensajero de Allah.”

En Sahih Muslim fue narrado que Zauban dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Habrá treinta Dayyales [mentirosos] entre mi Ummah, cada uno de los cuales alegará ser profeta, pero yo soy el sello de los Profetas, y no habrá ningún Profeta después de mí.”

En Musnad Ahmad, Mushkil Al Azar de At Tahaui, Mu‘yam At Tabarani Al Kabir y Mu‘yam At Tabarani Al Ausat fue narrado con un Isnad Sahih de Hudhaifah que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Entre mi Ummah habrá mentirosos y veintisiete Dajjales, incluyendo cuatro mujeres. Pero yo soy el sello de los Profetas, y no habrá ningún Profeta después de mí.”

Un número grande de estos mentirosos ha aparecido en el pasado. Durante la época de los Sahabah apareció Musailamah Al Kadhdhab (el mentiroso), Al Asuad Al 'Ansi y Sayyah Al Kahinah. En la época de los Tabi'in surgió Al Mujtar Az Zaqafi, quien pretendió ser profeta. Hace más de un siglo que apareció Husain Ibn ‘Ali Al Mirza 'Abbas en Irán, quien también pretendió ser profeta. Él era conocido como Baha'ullah y sus seguidores se denominan Baha'is. También se encuentran los Qadianis y Ahmadies, quienes siguen a Mirza Ghulam Ahmad al-Qadiani (Corán 1839-1908 DC).

Al Fitan (las tribulaciones, discordias, conflictos)

La persona virtuosa es el musulmán que se adhiere firmemente a la religión revelada por Allah, y la nación virtuosa es la nación que acepta esta religión y se aferra a ella. Ambos, el musulmán y la Ummah islámica serán probados con varios tipos de tribulaciones. Las tribulaciones se pueden suscitar dentro de la Ummah debido a las pasiones, los deseos, la división y la disputa, o pueden provenir de los enemigos de esta Ummah que la conquistan y la humillan. Las tribulaciones que provienen de las divisiones y disputas pueden alcanzar tal magnitud que motivan que los musulmanes luchen entre ellos, la sangre es derramada, los derechos violados y las propiedades robadas. Allah le informó a Su Mensajero ﷺ‬ acerca de muchas de las pruebas y tribulaciones con que la Ummah islámica sería probada en el futuro. Por esto el Mensajero ﷺ‬ habló a sus compañeros en forma detallada sobre esas tribulaciones y explicó la manera de superarlas. Abu Zaid ‘Amr Ibn Ajtab dijo: “El Mensajero de Allah ﷺ‬ nos dirigió en la oración del Fayr (alborada), después se subió al Minbar (el podio) y nos dirigió un sermón hasta que llegó el tiempo de la oración del Dhuhr. Entonces se bajó y oró, después ascendió al Minbar nuevamente y nos dirigió un sermón hasta que el tiempo del 'Asr llegó. Después ascendió al minbar y nos dirigió otro sermón hasta que el sol se ocultó. Nos relató lo que habría de venir, y el más sabio entre nosotros es aquel que las recuerda mejor.”

Según el Hadiz de Anas Ibn Malik, el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Poco antes de la Hora habrá tribulaciones tan oscuras como la noche, donde un hombre será un creyente en la mañana y un Kafir por la noche, o será un creyente en la noche y un Kafir por la mañana, y algunas personas venderán su religión por una fútil ganancia mundanal”. Esto fue narrado por At Tirmidhi en su Sunan, y dijo: ‘Es un Hadiz Hasan Sahih.’

Estas tribulaciones le serán tan pesadas al musulmán y serán tan intensas que él deseará la muerte esperando escapar de estas tribulaciones. Se narró de Abu Hurairah que el Profeta ﷺ‬ dijo: “La Hora no vendrá hasta que un hombre pase por la tumba de otra persona y diga, ¡Ojalá estuviera en su lugar!” Narrado por Al Bujari y Muslim.

Una de las razones principales por las que las tribulaciones y calamidades pasan es la falta de conocimiento y el predominio de la ignorancia, el abandono de la religión, los pecados, la desobediencia, la violación de los derechos. Fue narrado que ‘Abdullah Ibn Mas'ud y Abu Musa Al Ash'ari (que Allah esté complacido con ambos) dijeron: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Poco antes de la Hora se vivirán tiempos en los que la ignorancia prevalecerá y el conocimiento desaparecerá, y habrá mucho Haray, y el Haray significa la matanza”. Narrado por Al Bujari y Muslim.

Fue narrado que Anas dijo: Oí al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “Entre las señales de la Hora están el que el conocimiento será hecho desaparecer, la ignorancia se extenderá, la Zina (adulterio) y el consumo de bebidas alcohólicas aumentará, los hombres serán pocos y las mujeres muchas, a tal punto que por cada cincuenta mujeres habrá sólo un hombre para que las cuide.” Narrado por Al Bujari y Muslim.

La razón de por qué habrá tan pocos hombres y tantas mujeres es explicada en algunos Hadices, donde se hace alusión a las guerras que pasarán en esos momento. En muchos Hadices el Mensajero ﷺ‬ habla de cuanta matanza habrá al final de los tiempos. Estas matanzas no serán entre los musulmanes y los Kuffar, sino entre los musulmanes mismos. En muchos casos las razones o propósitos de la matanza no serán conocidos. Según un Hadiz narrado de Abu Músa Al Ash'ari, el Profeta ﷺ‬ dijo: “Poco antes de la Hora habrá Haray”. Ellos dijeron: ‘¿Qué es el Haray?’ Él respondió: “La matanza, pero no será entre vosotros y los Mushrikin, sino que os estaréis matando entre vosotros mismos [hasta el punto que un hombre matará a su vecino, o a su hermano, o su tío paterno, o a su primo]. Ellos dijeron: ‘¿Estaremos en dominio de nuestras facultades en aquel entonces?’ Él dijo: “La razón habrá sido tomada de las personas en ese tiempo, y éstas serán estúpidas y fútiles. La mayoría de ellos pensará que están siguiendo algo cuando de hecho no están siguiendo nada.”

Abu Hurairah narró que el Mensajero ﷺ‬ dijo: “¡Por Aquel en Cuya mano está mi alma! Llegará un momento cuando el asesino no sabrá por qué asesino, y su víctima no sabrá por qué fue asesinada.”

Cómo salvarse de las Fitan (tribulaciones)

Muchos de los Sahabah intentaron averiguar sobre las tribulaciones que le ocurrirían a esta Ummah, y sobre la manera de salvarse de ellas. Entre estos Sahabah, y siendo de hecho el más sobresaliente de ellos en este tema, estaba Hudhaifah Ibn Al Iaman. Se narró en un Hadiz Sahih que él dijo: ‘Yo soy el que más conoce de entre las personas acerca de cada tribulación que vendrá antes de que llegue la Hora.”

Hudhaifah le preguntaba al Mensajero ﷺ‬ mucho acerca de las tribulaciones para no caer presa de ellas. En Sahih Al Bujari fue narrado que Hudhaifah dijo: Las personas le preguntaban al Mensajero de Allah acerca de las cosas buenas, pero yo le preguntaba por las cosas malas, por temor a que éstas pudieran alcanzarme. Yo dije: ¡Oh, Mensajero de Allah! Nosotros vivíamos en la Yahiliiah (la ignorancia) y el mal, entonces Allah nos trajo este bien (el Islam) ¿Habrá algún mal después de este bien? Él respondió: “Sí” Yo pregunté: ¿Y después de este mal habrá algún bien? Él respondió: “Sí, pero se corromperá con el dajan.” Yo dije: ¿Cuál será el dajan? Él dijo: “Habrá personas que guían a otros con algo que no es mi guía. Vosotros aprobaréis algunas de sus acciones y desaprobareis otras.” Yo dije: ¿Habrá algún mal después de este bien? Él dijo: “Sí, habrá predicadores en las puertas del Infierno, y quienquiera que responda a su llamada será arrojado en él.” Yo dije: ¡Oh, Mensajero de Allah! Descríbenoslos. Él dijo: “Ellos serán de nosotros y hablarán nuestro idioma.” Yo dije: ¿Qué me ordenas hacer si me los encuentro durante mi vida? Él dijo: “Adhiérete a la Yama'ah (el grupo) de los musulmanes y a su Imam (el líder).” Yo dije: ¿Y qué hago si no hay ninguna Yama'ah y ningún Imam? Él dijo: “Entonces mantente lejos de todos esos grupos, aun cuando tengas que comer la raíz de los árboles hasta que la muerte te llegue estando en ese estado.”

Según el Hadiz de Al ‘Irbad Ibn Sariah, el Mensajero ﷺ‬ ordenó adherirse al Islam, obedecer el Imam (el líder), y aferrarse a la Sunnah del Mensajero ﷺ‬ y a la manera de los Julafa' Ar Rashidin [los califas bien guiados] después de él. ‘Abd Ar Rahman Ibn 'Amr As Sulami narró que escuchó a ‘Irbad Ibn Sariah decir: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dio un sermón elocuente que llenó nuestros ojos con lágrimas e hizo que nuestros corazones temblaran. Nosotros dijimos: ¡Oh, Mensajero de Allah! ¡Este sermón parece el sermón de alguien que se está despidiendo! ¿Qué es lo que nos aconsejas? Él dijo: “Yo os he dejado un camino claro cuya noche es como su día. Nadie se desviará de él después de que yo me haya ido, sin que se condene a sí mismo. Quien de vosotros viva después de mí verá mucha división. Os insisto, aferraos a mi Sunnah y a la manera de los Julafa' bien guiados. Aferraos fuertemente a ella, y obedeced a la autoridad, aun cuando el gobernante sea un esclavo abisinio, porque el creyente es como el camello dócil que va dondequiera que se lo lleva.”

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El Mensajero ﷺ‬ enseñó a su Ummah cómo deben comportarse ante las tribulaciones de este tipo que se levantan entre los musulmanes, donde la confusión predomina y no se hace claro quién está en lo correcto. El Mensajero ﷺ‬ pidió evitar el conflicto y la lucha en las tales situaciones, y aconsejó al creyente retirarse a un lugar remoto donde el hombre pueda cuidar a las ovejas en las cimas de las montañas.

Fue narrado que Abu Sa'id Al Judri dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Pronto las más valiosas riquezas que un musulmán pueda poseer serán las ovejas que él pastorea en las montaña, huyendo por causa de su religión de las tribulaciones.” Narrado por Al Bujari.

Según el Hadiz narrado por Al Hakim de Abu Hurairah, el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Tribulaciones parecidas a la oscuridad de la noche, más negra aun, se os están acercando. La persona que estará más a salvo de ellas será la que vive en los lugares elevados y come de lo que sus ovejas producen, o aquel que siempre está siempre trasladándose de un lugar a otro, sosteniendo las riendas de su caballo, y comiendo de lo que caza.”

Los Hadices que nosotros hemos citado anteriormente, y otros que son similares, fueron citados como evidencia por aquellos entre los Sahabah que no creían en luchar en tiempos de tribulación. Éstos eran todos aquellos, de entre los Sahabas, que se abstuvieron de luchar junto a ‘Ali Ibn Abi Talib en las guerras, tales como Sa‘d Ibn Abi Uaqqas, ‘Abdullah Ibn 'Umar, Mujámmad Ibn Muslimah, Abu Bakrah y otros. Éstos dijeron: ‘Debemos refrenarnos (de luchar), y si alguien quiere matarnos no nos defenderemos’. Otros dijeron: ‘El musulmán no debe tomar parte en esta tribulación, pero si alguien quiere matarnos, nosotros debemos defendernos’. La mayoría de los Sahabah y Tabi'in eran de la opinión que es obligatorio apoyar la verdad y combatir a aquellos que están equivocados. Ellos interpretaron los hadices que se narraron a este respecto como que éstos se refieren al caso de aquel que no puede luchar, o aquel que no puede diferenciar entre quién está en lo correcto o lo equivocado.

At Tabari dijo: ‘El significado central de la palabra Fitnah es prueba o examen. Denunciar el mal es obligatorio para aquel que puede hacerlo. Quien apoya a aquel que está en lo correcto ha obrado correctamente, y quien apoya al que está en lo incorrecto ha errado. Si la confusión es profunda, y la verdad y el error no se hacen claras, entonces ésta es la situación en la que la orden de no luchar se aplica.’

Indudablemente es muy difícil descubrir quién está en lo correcto cuando existen tribulaciones y la gente está siguiendo sus antojos y deseos. El curso más seguro es mantenerse lejos y retirarse, para que el musulmán no derrame sangre que le es prohibida derramar, y para que él no dañe a otro musulmán. Y Allah sabe mejor lo que es correcto.

La vegetación y los ríos volverán a poblar la Península Arábiga, y el cambio climático ya ha comenzado

Fue narrado que Abu Hurairah dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “La Hora no vendrá hasta que la riqueza aumente y se haga abundante, y hasta que un hombre ofrezca el Zakat de su riqueza pero no podrá encontrar a nadie que lo acepte, y hasta que la tierra de los árabes vuelva a ser poblada por jardines y ríos.” Esto fue narrado por Muslim.

El río Éufrates dejará al descubierto una montaña de oro

Al Bujari y Muslim narraron en sus Sahih que Abu Hurairah dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Pronto el Éufrates dejará al descubierto un tesoro de oro. Quien esté presente (en ese momento), que no tome nada de él.” Según otro Hadiz: “...dejará al descubierto una montaña de oro.”

¡Siervos de Allah! Mediten en el destino que les espera, para que eso los empuje a realizar buenas obras y a arrepentirse de los pecados pues aún tienen la oportunidad de hacerlo.

“El día que cada alma vea el registro del bien y el mal que haya cometido, deseará que se interponga una gran distancia entre ella y ese momento. Allah os exhorta a que Le teman. Allah es Compasivo con Sus siervos”. (Corán 3:30)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Busquen protegerse del Fuego

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El Infierno es la morada que Allah ha preparado para aquellos que no creen en Él, aquellos que se rebelan contra Sus leyes y descreen de Sus Mensajeros. Es el castigo para Sus enemigos. Es la más alta humillación y pérdida; no existe nada peor:

“¡Señor nuestro! Por cierto que a quien introduzcas en el Fuego lo habrás degradado. Y los inicuos no tendrán quien les auxilie.” (Corán 3: 192)

“¿No saben acaso, que quien rechace a Allah y a Su Mensajero estará perpetuamente en el fuego del Infierno? Esto será una terrible humillación.” (Corán 9: 63)

“Por cierto que los desdichados serán quienes se pierdan a sí mismos con sus familias el Día de la Resurrección [ingresando al Infierno] ¿Acaso no es ésta la mayor perdición?” (Corán 39: 15)

Allah nos advierte sobre el infierno, para que actuemos ahora y nos salvemos de caer en él

“¡Oh, creyentes! Protéjanse a sí mismos y a sus familias del Fuego [del Infierno], cuyo combustible serán los seres humanos y las piedras, y en el que habrá ángeles rigurosos y severos que no desobedecen a Dios en lo que Él les ordena, sino que ejecutan Sus órdenes.” (Corán 66: 6)

“Les he advertido sobre un fuego abrasador, en el que solo ingresarán los desventurados que desmientan y se aparten [del Mensaje].” (Corán 92: 14-16)

Abu Hurairah relató: Cuando esta aleya fue revelada: “Y advierte a tu clan, a los que están más próximos a ti.” (Corán 26:214) el Mensajero de Allah ﷺ‬ invitó a los quraishitas, entonces ellos se reunieron y él les dio una advertencia general y luego les dijo: “¡Hijos de Ka‘b ibn Luayy! ¡Sálvense del Fuego! ¡Hijos de Murrah ibn Ka‘b! ¡Sálvense del Fuego! ¡Hijos de ‘Abdu Shams! ¡Sálvense del Fuego! ¡Hijos de ‘Abdu Manaf! ¡Sálvense del Fuego! ¡Hijos de Hashim! ¡Sálvense del Fuego! ¡Hijos de ‘Abdul Muttalib! ¡Sálvense del Fuego! ¡Fátima! ¡Sálvate del Fuego! Porque yo no tengo poder para protegerlos de Allah en ninguna cosa excepto la relación de parentesco que tengo con vosotros.»

Es decir: Aseguren su propia salvación ante Allah con la fe y las buenas acciones, porque el parentesco no garantiza nada, sólo que se les pueda advertir y guiar.

El Profeta buscaba refugio en Allah del fuego

El Mensajero de Allah ﷺ‬ solía decir: (al circunvalar la Kaaba) entre la piedra negra y la esquina yemeni: “¡Oh Señor nuestro! Danos el bien en esta vida y en la otra y protégenos del castigo del fuego”. (La Vaca 2:201)

Si el profeta ﷺ‬ y sus compañeros buscaban en Allah refugio de caer en el Fuego, nosotros, que no llegamos a tener su sinceridad, su fe ni sus buenas obras, ¿no deberíamos acaso refugiarnos aun más?

La comida, bebida y ropa de los habitantes del Infierno

La comida de los habitantes del Infierno es Ad Dari’ y Az Zaqqum, y su bebida es Al Hamim, Al Gislin y Al Gassaq.

Allah dice:

“No tendrán más comida que espinas venenosas [Ad Dari’] que no nutren, ni sacian.” (Corán 88: 6-7)

“Por cierto que el árbol de Zaqqum [del Infierno] será la comida del pecador. Se asemejará al metal fundido que hervirá en los vientres, como si fuera agua hirviendo.” (Corán 44: 43-46)

El árbol de Az Zaqqum se describe en otra Aleya:

“¿Qué es mejor, ésta morada o el árbol de Zaqqum? En verdad, [al árbol de Zaqqum] lo pusimos para castigar a los opresores. Es un árbol que sale de lo más profundo del Infierno; Sus frutos son como cabezas de demonios. De él comerán y llenarán sus vientres. Luego beberán una mezcla de agua hirviente, y serán retornados al fuego.” (Corán 37: 62-68)

También dice Allah:

“Luego, ¡oh, extraviados y desmentidores!, han de comer del árbol de Az Zaqqum con el que llenarán sus vientres, y luego beberán un líquido hirviente como beben los camellos sedientos que no pueden saciar su sed. Esa será su morada el Día del Juicio.” (Corán 56: 51-56)

Lo que podemos entender de estas Aleyas es que este árbol es repulsivo. Sus raíces entran profundamente hasta el fondo del Infierno, y sus ramas crecen por el Infierno. Sus frutos son tan horripilantes que se asemejan a cabezas de diablos. Esta descripción es para que podamos imaginar simplemente como son de horribles, aunque nunca los hayamos visto en realidad. Aunque este árbol sea tan vil y molesto, las personas de Infierno al estar tan hambrientas y al no tener otra elección de alimento comerán de él hasta que se sacien. Pero cuando hayan llenado sus barrigas, la comida comenzará a hervir como el aceite causándoles un tremendo sufrimiento. En este momento se apresurarán a beber de Al Hamim, un agua sumamente caliente. Beberán como camellos pero su sed nunca se apagará. Entonces el agua rasgará sus entrañas:

“Sólo beberá agua hirviendo que cortara hasta sus intestinos.” (Corán 47: 15)

Éste es el recibimiento que se les ofrecerá en ese Día imponente. Quiera Allah protegernos por Su Gracia y Misericordia.

Cuando los habitantes del Infierno coman esta comida vil de Ad Dari’ y Az Zaqqum, se atragantarán debido a su asquerosidad:

“Disponemos de cadenas y del fuego del Infierno [para castigarlos] de una comida que [por su repugnancia] se atraganta y de un castigo doloroso.” (Corán 73: 12-13)

La comida los hace atragantar debido a que se adhiere en la garganta. El Profeta ﷺ‬ retrató para nosotros la naturaleza desagradable y espantosa de Az Zaqqum:

“Si una gota de Az Zaqqum cayera en este mundo, serían destruidas las personas de la tierra y todos sus medios de sustento. Así que ¿cómo debe ser para quien deba comerlo?” Transmitido por Tirmidhi que dijo: es un hadiz Hasan Sahih.

Sobre el Al Gislin dice Allah:

“Hoy no tiene aquí amigo que pueda interceder por él. Ni más comida que las secreciones de sus heridas. La que comerán sólo los pecadores.” (Corán 69: 35-37)

“¡Así es! Sufrirán, y allí sólo beberán agua hirviendo y las secreciones de las heridas [de quienes son atormentados en el Infierno]. Y también recibirán otros castigos similares.” (Corán 38: 57-58)

Al Gislin y Al Gassaq significan la misma cosa: el pus resultante de las quemaduras de la piel de los habitantes del Infierno.

La bebida de los habitantes del Infierno será Al Hamim. Allah dijo:

“Sólo beberá agua hirviendo que cortara hasta sus intestinos?” (Corán 47: 15)

“Cuando sofocados pidan de beber se les verterá un líquido como el metal fundido que les abrasará el rostro. ¡Qué pésima bebida y qué horrible morada!” (Corán 18: 29)

[Y el Día del Juicio] Será castigado en el Infierno, donde se le dará de beber las secreciones de las heridas [de quienes allí son atormentados], y la beberá a sorbos, y apenas podrá tragarla.” (Corán 14: 16-17)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

En cuanto a las vestimentas de los habitantes del Infierno, dijo Allah el Corán:

“...pero sepan que los incrédulos serán cubiertos con prendas de alquitrán caliente en el Infierno y se verterá sobre sus cabezas agua hirviendo.” (Corán 22: 19)

Dice Allah:

“Y verás a los pecadores encadenados unos con otros. Sus vestimentas serán de alquitrán hirviendo, y sus rostros serán abrasados por el fuego.” (Corán 14: 49-50)

Luego de escuchar estas horribles imágenes sobre el Infierno, reflexionemos sobre los siguientes versículos del Corán que nos informan sobre qué comportamientos y acciones son las que llevan a ese destino.

“Y les preguntarán: “¿Qué fue lo que los llevó al fuego del Infierno?” Ellos responderán: “Fue que no cumplíamos con la oración, no dábamos de comer al pobre, nos entreteníamos difamando [la revelación] junto a quienes retuercen la lógica para negar la verdad, y desmentíamos la existencia del Día del Juicio hasta que nos alcanzó la muerte”.” (Corán 74: 42-46)

“Diles: “La Verdad proviene de su Señor. Quien quiera que crea, y quien no quiera que no lo haga”. Pero sepan que tengo preparado para los que cometen injusticias un fuego que los rodeará.” (Corán 18: 29)

“Diles [¡oh, Mujámmad!]: “Si sus padres, hijos, hermanos, cónyuges y familiares, los bienes materiales que hayan adquirido, los negocios que teman perder, y las propiedades que posean y les agraden, son más amados para ustedes que Dios, Su Mensajero y la lucha por Su causa, esperen que les sobrevenga el castigo de Dios [que pronto llegará]. Dios no guía a los corruptos.” (Corán 9: 24-25)

“Quienes se apropien injustamente de los bienes de los huérfanos, estarán llenando sus entrañas con fuego y arderán en el Infierno.” (Corán 4: 10)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El Jardín del Paraíso

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, hemos hablado en jutbas anteriores de la muerte, el viaje del creyente y el viaje de incrédulo en su primer instancia del más allá, que es la tumba, y el destino final de todos, ya sea el Infierno o el Paraíso. Hoy nuestra jutbah tiene como objetivo que conozcamos en nuestra teología islámica, qué significa Paraíso y cuáles son las descripciones que existen de él en el Corán y la Sunnah del Profeta ﷺ‬.

El Paraíso es la gran recompensa que Allah ha preparado para Sus amados (auliah), para aquellos que siguen la senda y el camino de los profetas y mensajeros. El Paraíso es la alegría perfecta y placer donde nada falta, ni nada puede perturbar su pureza. Nuestra imaginación se detiene ante la imposibilidad de comprender la grandeza de tales bendiciones y maravillas.

Observa estas palabras de Allah en este hadiz Qudsi narrado por el Mensajero de Allah: “He preparado para Mis siervos virtuosos lo que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, y ni siquiera la imaginación puede alcanzar”.

Luego el Profeta ﷺ‬ dijo: “Recita, si deseas: “Nadie sabe la alegría que le espera [a los piadosos] como recompensa por lo que hicieron.” (Corán 32: 17)”. Transmitido por Bujari.

La admisión al Paraíso y la salvación del Fuego del Infierno es según el juicio de Allah y su criterio, la gran victoria y el éxito rotundo, tal como Allah dice:

“Quien sea salvado del Fuego e ingresado al Paraíso habrá triunfado. La vida mundanal no es más que un placer ilusorio.” (Corán 3:185)

“Allah prometió a los creyentes y a las creyentes [que obtendrán por su fe] jardines [en el Paraíso] por donde corren los ríos, en los que disfrutarán eternamente, y hermosas moradas en los jardines del Edén, pero sepan que [alcanzar] la complacencia de Allah es mayor aún que eso. Éste es el éxito grandioso.” (Corán 9: 72)

El Paraíso es eterno y perpetuo; sus habitantes también lo serán:

“Por cierto que quienes hayan creído y obrado rectamente tendrán como morada los jardines del Paraíso. Allí vivirán eternamente y no desearán cambio alguno [de su suerte].” (Corán 18: 107-108)

El Mensajero de Allah ﷺ‬ contó como la muerte será degollada en un lugar entre el Paraíso y el Infierno, y se les dirá a los habitantes del Paraíso y el Infierno: “Oh habitantes del Paraíso, eternidad, sin muerte; Oh habitantes del Infierno, eternidad, sin muerte”.

El camino hacia el Paraíso es dificultoso

El paraíso es un grado extremadamente alto, y ascender a los lugares altos requiere esfuerzo. El camino hacia el Paraíso se encuentra lleno de obstáculos que van contra los deseos y pasiones. Recorrer este camino requiere de una fuerte determinación y mucha fuerza de voluntad. En un hadiz narrado por Bujari y Muslim de Abu Hurairah, en el que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El infierno ha sido rodeado de placeres, y el Paraíso de dificultades”.

Los débiles han de ser la mayoría de los habitantes del Paraíso

La mayoría de las personas que entrarán al Paraíso son los débiles, aquellos a quienes las personas ignoran y no prestan atención, pero que ante los ojos de Allah son importantes, porque le temen y le adoran fielmente y con humildad. Narran Bujari y Muslim de Harizah Ibn Uahb que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “¿Acaso no he de informaros sobre quiénes son los habitantes del Paraíso?” Dijeron: “Claro”. Respondió: “Todo débil y oprimido que si implorara algo a Allah, Él se lo concedería”.

Haciendo un comentario sobre este hadiz, An Nawawi dijo: “Se refiere a aquellos a quienes otros desprecian, desdeñan y oprimen debido a su débil posición en este mundo”.

La comida y bebida de los habitantes del Paraíso

En el Paraíso habrá árboles y frutas, frutas maduras que cuelgan al alcance de la mano.

“Les traerán frutas de las que prefieran, y carne de ave de la que deseen.”) (Corán 56: 20-21)

“...habrá allí todo lo que deseen, se deleitarán sus miradas [al contemplar la recompensa]...” (Corán 43: 71)

Allah les permite tomar cualquier cosa que deseen de comida y bebida del Paraíso:

[Se les dirá:] Coman y beban tranquilos en recompensa por el bien que hicieron en los días pasados.” (Corán 69: 24)

En el Paraíso habrá un mar de agua, un mar de vino, un mar de leche y un mar de miel, y que los ríos del Paraíso nacen de estos mares. También habrá muchas fuentes en el Paraíso, y sus habitantes beberán de estos mares, ríos y fuentes. Dijo Allah:

“En cambio, los justos creyentes beberán de copas mezclado con agua extraída de una fuente del Paraíso llamada Kafura, fuente de la que beberán los siervos de Allah, y que harán manar cuando y donde quieran.” (Corán 76: 5-6)

“Allí se les servirá vino [que no embriaga] mezclado con jengibre, extraído de una fuente del Paraíso llamada Salsabil.” (Corán 76: 17-18)

“Estará mezclado con agua de Tasnim que es una fuente de la que beberán los más allegados a Allah.” (Corán 83: 27-28)

El Profeta ﷺ‬ habló sobre los ríos del Paraíso. Bujari narró de Anas Ibn Malik que el Profeta dijo ﷺ‬: “Mientras me encontraba caminando por el Paraíso, vi un río cuyo cauce era como una perla hueca, y pregunté, ‘¿Qué es esto, Yibril?’ Dijo: ‘Este es Al Kauzar que Tu Señor te ha regalado. Y su aroma -o su barro- era fragancia de almizcle’”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Árboles del Paraíso

El Mensajero de Allah ﷺ‬ nos ha descrito cosas maravillosas acerca de algunos de los árboles del Paraíso, indicando que estos son tan increíblemente grandes, que al intentar imaginarlos se nos hace imposible. Existe un árbol gigante, cuyo verdadero tamaño sólo es conocido por su Creador. El Profeta ﷺ‬ nos dio una leve impresión de su tamaño cuando mencionó que una persona que monta un caballo veloz necesita cien años para cruzar su sombra. Bujari y Muslim transmiten de Abu Sa'id Al Judri que el Profeta ﷺ‬ dijo: “En el Paraíso hay un árbol bajo cuya sombra podría un jinete viajar durante cien años”. Reciten si quieren: “Bajo una extensa sombra.” (Corán 56:30)”.

Lo mejor del Paraíso y lo más elevado será la complacencia de Allah y la contemplación de su rostro generoso

Abu Sa'id Al Judri narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: ”Ciertamente Allah dirá a los habitantes del Paraíso: ‘¡Oh habitantes del Paraíso!’ Ellos dirán: ‘Aquí estamos oh Señor respondiendo a tu llamada, inmersos en tu generosidad, y en la bondad que descansa en tu Mano’. Él les preguntará: ‘¿Acaso están satisfechos?’. Dirán: ‘¡Cómo no habríamos de estarlo, Oh Señor! Siendo que nos has concedido lo que a nadie anteriormente’. Entonces Él dirá: ‘¿Acaso no habría de concederles algo mejor que eso?’ Responderán: ‘¡Oh Señor! ¿Que podría ser mejor que eso?’ Dirá: ‘Les concedo mi complacencia eterna y nunca jamás he de enojarme’”. (Bujari y Muslim)

La mayor alegría será contemplar el rostro generoso de Allah en los jardines del deleite. Ibn Al Azir dijo: ”Contemplar a Allah es el deleite máximo del Más Allá, el regalo más precioso de Allah. Quiera Allah ayudarnos a alcanzar esa meta”.

Allah confirma que Sus siervos verán a Su Señor en el Paraíso: “Ese día, habrán rostros resplandecientes contemplando a su Señor.” (Corán 75: 22-23)

Este placer les será negado a politeístas e incrédulos:

“Por cierto que ese día se les impedirá ver a su Señor [y no podrán verlo jamás].” (Corán 83: 15)

Existen personas que entrarán al Paraíso sin rendir cuenta

El primer grupo de esta Ummah que entre al Paraíso serán aquellos que fueron fuertes en su Iman (Fe), Taqua (piedad o conciencia de Allah), sus obras virtuosas y su adhesión a las prácticas. Estos entrarán al Paraíso de una sola vez: el primero de ellos no entrará hasta que el último de ellos lo haya hecho también, y serán tan resplandecientes como la luna llena.

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Me fueron presentadas las comunidades y vi un profeta con un pequeño grupo, a otro profeta con uno o dos hombres, y a otro profeta y nadie con él. Cuando divise un grupo enorme pensé que era mi comunidad, pero se me dijo: ‘Es Moisés y su gente, pero mira al otro lado del horizonte’. Miré y había un grupo enorme y se me dijo de nuevo: ‘Mira al otro lado del horizonte’, y había otro grupo enorme y se me dijo: ‘Esa es tu comunidad y con ellos hay setenta mil que entrarán en el Paraíso sin rendir cuentas ni ser castigados’. Algunos (Sahabah) dijeron: ‘Ellos deben ser los compañeros del Mensajero de Allah’, otros dijeron: ‘Deben ser aquellos que nacieron en el Islam y no asociaron nada a Allah’. Y otros dijeron otras cosas. Entonces salió el Mensajero de Allah y dijo: ‘¿De qué estaban hablando?’ Le informaron y dijo: ‘Son aquellos que no piden que otras personas les hagan Ruqiah, no creen en el mal augurio ni se cauterizan, sino que se encomiendan confiados a su Señor’. Entonces se levantó ‘Ukashah Ibn Mihsan y dijo: ‘¡Pídele a Allah que yo sea uno de ellos!’ Y dijo: ‘Tu eres uno de ellos’. Luego se levantó otro hombre y dijo: ‘¡Pídele a Allah que yo sea uno de ellos!’ Dijo: ‘Ukashah se te adelantó’.”

La última persona en entrar al Paraíso

El Profeta ﷺ‬ nos ha narrado acerca del último hombre que será sacado del Infierno e introducido al Paraíso, y la conversación que tendrá lugar entre él y su Señor, y el inimaginable grandísimo honor que Allah va a concederle. Ibn Al Azir juntó todas las narraciones existentes de este hadiz en su libro Yami’ ‘Al Usul, ‘Abdullah Ibn Mas‘ud dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Yo conozco al último de la gente del Fuego en ser sacado de allí, y al último de la gente del Paraíso en entrar al Paraíso. Un hombre saldrá del Fuego arrastrándose y entonces Allah le dirá: ‘Ve y entra al Paraíso’. Él irá y le parecerá que está lleno entonces se volverá y dirá: ‘¡Mi Señor! Lo encontré lleno’. Entonces Allah le dirá: ‘Ve y entra al Paraíso’. Él irá nuevamente y le parecerá que está lleno y se volverá y dirá: ‘¡Mi Señor! Lo encontré lleno’. Allah le dirá: ‘Ve y entra al Paraíso, pues hay para ti diez veces lo que hay en este mundo’. Entonces dirá: ‘¿Es una broma, siendo Tú el Soberano?’”. Vi al Mensajero de Allah reírse hasta que se le vieron sus colmillos. Y se dice que ese será el que tenga el rango más bajo entre los habitantes del Paraíso”. [Bujari y Muslim]

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El amor por el Mensajero de Allah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Alabado sea Allah, Quien está bien enterado de todo lo que hacen Sus siervo. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados; y atestiguo que Mujámmad es su siervo y Mensajero. Que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia, compañeros y con todos aquellos que sigan la guía hasta el día del Juicio Final.

La palabra más veraz es la del Sagrado Corán, y el mejor guía es el Mensajero de Allah ﷺ‬. El peor de los asuntos es la innovación, porque toda innovación es un desvío y todo desvío conduce al Fuego.

¡Hermanos y hermanas! Entre los signos que indican la sinceridad en la fe está el amor por el Mensajero de Allah ﷺ‬, lo cual es parte de la creencia (al-‘aquidah) y una expresión de la espiritualidad más sublime (al-ihsan).

Sobre amar al Profeta ﷺ‬

Dice Allah en el Corán:

“Diles [¡oh, Mujámmad!]: “Si sus padres, hijos, hermanos, cónyuges y familiares, los bienes materiales que hayan adquirido, los negocios que teman perder, y las propiedades que posean y les agraden, son más amados para ustedes que Dios, Su Mensajero y la lucha por Su causa, esperen que les sobrevenga el castigo de Dios. Dios no guía a los corruptos.” (Corán 9:24)

Este versículo del Corán es suficiente prueba e indicación de la necesidad de amar al Mensajero de Allah ﷺ‬, y es suficiente para comprender que este deber es una obligación inmensamente importante, el cual es a su vez un derecho del Profeta ﷺ‬. Allah censura a aquellos materialistas cuya propiedad, familia e hijos son más queridos para ellos que Allah y Su Mensajero.

Anas narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Ninguno de vosotros completará su fe hasta que yo sea más querido para él que sus hijos, su padre y todo el mundo.” (Bujari y Muslim).

Anas narró que el Profeta ﷺ‬ dijo: ”Hay tres cosas que quien las experimente, alcanzará a sentir la dulzura del Iman (la creencia): que Allah y Su Mensajero sean más queridos para él que ninguna otra cosa; que ame a una persona sólo por Allah; y que le disguste la idea de volver al kufur tanto como le disgustaría quemarse con el fuego.” (Bujari)

La recompensa de amar al Profeta

Anas narró que un hombre fue al Profeta ﷺ‬ y le preguntó: ”¿Cuándo llegará la Ultima Hora, Mensajero de Allah?”, “¿Qué has preparado tú para ese momento?” respondió él. El otro replicó: “No he preparado mucha oración, ni mucho ayuno, ni mucha caridad, pero amo a Allah y a su Mensajero.” Entonces el Profeta ﷺ‬ le dijo: “Estarás (el Día del Juicio) con los que tu amas.” (Bujari)

Se ha narrado que un hombre vino al Profeta ﷺ‬ y le dijo: “Mensajero de Allah, Te amo más que a mi familia y mis posesiones. Te recuerdo siempre y no puedo esperar hasta que puedo venir y verte. Entonces pienso que moriré y tu morirás y se que cuando entres en el Jardín del Paraíso serás elevado junto a los Profetas. Yo no podré estar allí para verte.” Allah entonces reveló el versículo: “Quien obedezca a Allah y a Su Mensajero, estará entre aquellos a los que Allah ha bendecido: los Profetas, los hombres veraces, los mártires y los rectos. ¡Y que excelentes compañeros son!” (Corán 4:68) El Profeta ﷺ‬ llamó al hombre y le recitó los versículos. (At-Tabarani)

Los signos del amor por el Profeta ﷺ‬

Es sabido que cuando alguien ama a una persona, la prefiere y prefiere lo que a ella le gusta. De otra forma, está fingiendo y no es sincero en su amor. Quien tenga verdadero amor por el Profeta ﷺ‬ manifestará los siguientes signos:

1) El primer signo es que lo seguirá, aplicando su Sunnah, siguiendo sus palabras y acciones, obedeciendo sus órdenes y evitando sus prohibiciones y adoptando su comportamiento en lo fácil y en lo difícil, en la alegría y en el sufrimiento. Allah testifica que ”Diles [Oh Mujámmad]: Si aman a Allah, síganme que Allah los amará.” (Corán 3:31)

2) Otro de los signos de amor por el Profeta ﷺ‬ es mencionarlo con frecuencia. Si amas algo lo mencionas mucho. Mencionarlo, junto a sus palabras y enseñanzas, iluminan tus reuniones, perfuman tus palabras y tendrán mucho peso en la balanza donde se pesarán las obras el Día del Juicio. Cuando alguien ama a una persona, la recuerda y menciona frecuentemente y evoca sus palabras.

3) Otro de los signos de amor por el Profeta ﷺ‬ es un gran deseo de encontrarte con él. Todos los amantes sienten deseo por su amado. Cuando el clan de los Asharitas fueron a Medina, iban cantando: ”Mañana nos encontraremos con aquellos que amamos: ¡Mujámmad y sus Compañeros!”

4) Quien ama a Mujámmad ﷺ‬ lo exaltará y respetará cuando otro le mencione y mostrará humildad y modestia cuando oiga su nombre. Ishaq at-Tuyibi dijo: ”Cada vez que los compañeros del Profeta oían su nombre después de su muerte, se hundían, su piel temblaba y lloraban. Pasaba lo mismo con muchos de los Seguidores. Algunos de ellos actuaban de esta manera llenos de amor y anhelo por él, otros llenos de respeto y consideración.”

5) Otro signo del amor al Profeta ﷺ‬ es el amor por su familia y sus Compañeros. Criticar y maldecir a la familia del Profeta ﷺ‬ o a sus compañeros es criticar y maldecir a quienes el Profeta ﷺ‬ amó, en quienes confió y elogió. Solo conozco a algunos kufares y los miembros de una secta que se animan a maldecir a quienes el Profeta ﷺ‬ amó y elogió. Ridiculizan al Profeta ﷺ‬ diciendo que no supo elegir amigos ni compañeros y que se rodeó de gente que lo traicionó por ambición de poder y riqueza, siendo que en realidad ellos lo habían abandonado todo por seguirlo. ¡Qué terrible desvío el de esa gente!

El Profeta dijo acerca de al-Hassan y al-Husain: ”Quien los ame me ama a mí y quien me ama a mí, ama a Allah. Pero quien los odie me odia a mí y quien me odie a mí, odia a Allah.” (Bujari)

Asimismo dijo el Profeta sobre sus compañeros, seguidores y amigos: “No insulten a mis compañeros (Sahabas). Pues, aunque lleguen a dar en caridad tanto oro en caridad igual al tamaño de la montaña de Uhud, nunca llegarán a igualar un puñado de ellos”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Muestras de los Salaf sobre su amor al Profeta ﷺ‬

Abu Huraira narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: ”Aquellos de mi comunidad con un amor más fuerte por mí son aquellos que vendrán después de mí. Algunos de ellos habrían dado su familia y su riqueza por haberme visto.” (Muslim y al-Bujari).

‘Abda bint Jalid ibn Madan dijo: ”Jalid nunca se fue a la cama sin recordar cuanto echaba de menos al Mensajero de Allah y a sus Compañeros entre los Muhayirun y los Ansar y los nombraba. Decía: “Son mi raíz y mi rama, y mi corazón suspira por ellos. Tango añoranza por ellos hace mucho tiempo. ¡Mi Señor, apresúrate a llevarme contigo!”

Ibn Ishaq dijo que el padre, el hermano y el marido de una de las mujeres de los Ansar cayeron en la Batalla de Uhud luchando junto al Mensajero de Allah. Ella preguntó: ”¿Que le ha pasado al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz?” Entonces le dijeron: “Está tan bien como a ti te gustaría; que Allah sea alabado!” Ella dijo: “Enséñenme donde está para que yo pueda verlo.” Y cuando lo vio dijo: “Las aflicciones no son nada ahora que tu estás a salvo.”

Cuando Bilal estaba cerca de la muerte su mujer exclamó ”Qué tristeza!” pero Bilal le dijo: “Qué alegría. Voy a encontrarme con aquellos a los que amo, ¡Mujámmad y su gente!”

La prohibición de exagerar en el amor al Profeta y desviarse del camino recto del monoteísmo asignando al profeta atributos de la divinidad

Con respecto a aquellos que exageran en el amor por el Mensajero de Allah e, y que dicha exageración los hizo salir de la verdadera adoración de Allah y del monoteísmo cayendo en la idolatría y la innovación y en un evidente descarrío.

En una oportunidad se presentó un contingente de Bani ´Amr Sa´sah y le dijeron. Tú eres nuestro señor. Les dijo e: “El Señor es Allah, bendito y enaltecido sea” Le dijeron: “Tú eres el mejor y más importante de nosotros”, entonces les dijo: “Digan como quieran, pero que Satanás no os haga apartar de la verdadera senda”.

El Profeta e previno acerca de las exageraciones diciendo: “No exageren acerca de mí como lo hicieron los cristianos con el hijo de María, porque yo soy un siervo como ustedes. Digan sobre mi: “Siervo de Allah y Su Mensajero”.

Cuando le llegó la agonía de la muerte, el Profeta e suplicaba: “¡Señor mío! No hagas que mi tumba se convierta en un objeto de adoración”.

¡Hermanos! Mantengan vivo su recuerdo pidiendo paz y bendiciones por él. Sigan su Sunnah y difúndanla, aprendiéndola correctamente primero, y enseñándola después. El Mensajero de Allah e dijo: “Transmitan acerca de mí aunque sea una sola palabra.”

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Ser agradecidos con Allah por sus gracias

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Dijo el Mensajero de Allah ﷺ‬: “Quien amanezca seguro en su tierra, sano en su cuerpo y con la provisión de su día, es como si tuviera la vida solucionada”.

En una coyuntura de crisis económica y falta de recursos materiales muchos han caído en una queja constante y en un manifestado mal estar, hasta el punto de despreciar y desagradecer los dones y gracias de Allah. Muchos lloran por lo que no tienen y olvidan de lo mucho que tenemos. Nos obsesionamos con los bienes mundanales e efímeros y se nos olvida la gran cantidad de bendiciones que Allah nos ha concedido.

La mayoría de nosotros hemos basado nuestras vidas sobre conceptos materiales y olvidamos por completo el valor que rodea nuestro entorno, en todos los aspectos de nuestras vidas ya sea familiar, laboral, social y espiritual. Se dice que no “valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos”, frase bastante conocida, pero pocos nos hemos detenido en meditarla sobre todo viendo con nuestros propios ojos cómo gente que lo tenía todo lo ha perdido todo y en tan poco tiempo.

Hemos de hacer un recuento de todos los dones y bienes que Allah nos ha concedido, uno a uno y nos daremos cuenta de lo desagradecidos que somos con Allah.

¿Valoramos la salud y nuestro estado de bienestar? Se ha convertido en una cuestión muy poco significante para muchos de nosotros el hecho de que gocemos de una buena salud y de una integridad física, psíquica y cognitiva, mientras muchas otras personas no pueden conciliar el sueño por causa de dolores y enfermedades que han devorado sus cuerpos. Y si alguien lo quiere comprobar que haga una pequeña visita a cualquier hospital para que vea con sus propios ojos lo afortunado que es. Debemos visitar de vez en cuando las unidades de oncología y nefrología para ver a las personas que están padeciendo cáncer y recibiendo quimioterapia diariamente, o aquellos que sufren de insuficiencia renal crónica y tienen que estar enganchados a una máquina 3 o 4 horas diarias para hacerse una diálisis… u otros que se les han amputado una mano o una pierna, o aquellos que nunca han percibido los colores o la luz del día por su ceguera, o muchos otros que no pueden subsistir sin analgésicos, somníferos y otros medicamentos de forma crónica.

¿Valoramos nuestro entorno familiar? O para nosotros es insignificante que disfrutemos del calor familiar de nuestros padres, hermanos, mujeres e hijos… Si tienes a tus padres o a uno de ellos todavía vivo, que sepas que hay muchos que no los tienen y que nunca llegaron a verlos. Si tienes hijos y Allah te ha concedido una descendencia que sepas que hay muchos que no y otros que llevan años esperando experimentar los sentimientos de paternidad o maternidad. Si tienes a tu familia en los buenos y malos momentos, que sepas que hay mucha gente desamparada que no tiene a nadie que se preocupe por ella ni para bien ni para mal. Y únicamente depende de la Misericordia de Allah.

¿Podemos percibir realmente el dolor y el sufrimiento de los enfermos crónicos y la preocupación de sus familiares que les tienen que acompañar, asistir y animar? Creo que se nos olvida este don. Que Allah cure y sane a cualquier enfermo y provee a sus familias de paciencia y valor para sobrellevarlo.

¿Valoramos la seguridad y la salud? ¿Sabemos realmente que es lo que sienten los necesitados y los damnificados por guerras, dictaduras, pobreza e inseguridad…?

Nos llegan diariamente imágenes de nuestros hermanos en la fe en Siria, Palestina, Birmania y de nuestros hermanos en la humanidad damnificados por las catástrofes naturales en las diferentes partes del mundo.

Millones de refugiados que viven en la intemperie, cientos de miles de niños en esos campamento y muchos de ellos se están muriendo congelados de frío en este otoño invernal, cientos de miles de casas destruidas y con ellas la vida, los recuerdos y los sueños de miles de familias. Pueblos asediados sin luz, ni gas, ni agua potable, ni medicamentos, ni asistencia sanitaria ni lo más mínimo para poder vivir dignamente como seres humanos. ¡Que Allah alivie a nuestros hermanos y a todos los damnificados estén donde estén!

Mujeres viudas, niños huérfanos, hombres discapacitados, chicas violadas y todo tipo de opresión, exterminio y genocidio. Y el peor de nosotros tiene la vida solucionada como dijo el profeta Mujámmad ﷺ‬: ”Quien amanezca seguro en su tierra, sano en su cuerpo y con la provisión de su día es como si tuviera la vida solucionada”.

Tenemos un hogar que nos refugia, tenemos un plato de comida, tenemos salud, tenemos a la gente que queremos a nuestro lado, y lo más importante de todo esto, Allah nos ha elegido para ser de entre la gente que le adora y está en Su camino y Su Gracia ha determinado que seamos parte la nación del último de los Profetas y Mensajeros Mujámmad ﷺ‬, por lo que es un deber para nosotros reconocer dichos favores, ser enteramente agradecidos.

Dice Allah en el Corán:

“Él les ha dado todo cuanto Le han pedido. Si intentaran contar las bendiciones de Dios no podrían enumerarlas. El ser humano es injusto y desagradecido”. (Corán 14:34)

Reflexionemos: ¿Si no las podemos siquiera enumerar, cómo las podríamos agradecer como Allah se merece? Que Allah nos ayude a ser más agradecidos.

Nuestro profeta ﷺ‬ nos enseña el remedio para llegar a no despreciar lo que tenemos en un hadiz que dice:

“¡Miren a los que son inferiores a ustedes (los que tienes menos recursos) y no miren a los que están por encima! Eso los llevara a no despreciar las bendiciones que Allah les ha concedido.”

Si quieres darte cuenta de lo afortunado que eres fíjate en los que tienes menos que tú o no tienen casi nada.

Si queremos aspirar a mejoras que sea en nuestra relación con Allah, en el estado de nuestra rectitud y nuestra espiritualidad.

Para eso tenemos que aplicar estos consejos y remedios proféticos, para no despreciar lo que tenemos, ser positivos y ver el vaso siempre medio lleno, y no preocuparnos tanto por lo que no tenemos; y saber valorar verdaderamente las cosas valiosas que Allah nos ha concedido y fijarnos menos en las cosas materiales y superficiales que ni duran ni benefician.

Como musulmanes debemos tener siempre claro el concepto de esta vida, que es una prueba y un puente para la otra. Es inevitable pasar por infortunios, pruebas, exámenes, sufrimiento y sacrificio porque forma parte de su esencia. Dice Allah en el Corán:

“Los pondremos a prueba con algo de temor, hambre, pérdida de bienes materiales, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: “De Dios provenimos, y a Él retornaremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]. A ellos su Señor bendecirá con el perdón y la misericordia, y son los [correctamente] guiados.” (Corán 2:155-157)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Podemos reflexionar sobre una pequeña historia que refleja un ejemplo vivo de nuestra realidad respecto a las gracias y bendiciones de Allah y confirman que nos preocupamos por lo que no tenemos y no valoramos lo que si tenemos.

Un hombre que acude a un Sheij para quejarse de lo mal que estaba económicamente y los pocos recursos que tenía, y para pedirle que hiciera súplicas por él, pero el Sheij le contestó:

“¿Te complacería perder la vista y obtener a cambio un millón de dólares?” Por supuesto que no, contestó el hombre.

“¿Te complacería ser sordomudo y obtener a cambio dos millones de dólares?” Contestó: “Rotundamente no”.

“¿Te complacería que te cortarán una mano o una pierna, y que te dieran a cambio otros dos millones de dólares?” Le contestó sorprendido: “Por supuesto que no”.

Entonces el Sheij lo miró y le dijo: “¡Levántate hijo! No te da vergüenza quejarte de Allah que te ha otorgado gracias y favores que tu valúas en mucho más de cinco millones de dólares. ¡Encomiéndate a Allah y valora lo que tienes y no pienses en lo que no tienes!” El hombre avergonzado le dio las gracias y se fue.

Dice Allah:

“Diles: “Él es Quien los creó y Quien los agració con el oído, la vista y el intelecto. Sin embargo, qué poco agradecen”. (Corán 67:23)

Dice Allah en el Corán:

“Y cuando su Señor anunció: “Si Le agradecen, Él incrementará su sustento; y sepan que si desagradecen, Su castigo será severo”. (Corán 14:7)

Y finalmente reflexionemos sobre lo que dice Allah para evidenciarnos la relación entre el agradecimiento y el monoteísmo:

 “A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Solamente a Él se debe adorar. ¿Acaso van a temer a otro que no sea Dios? Todas las gracias que tienen provienen de Dios. Pero ustedes solo recurren a Él cuando padecen una desgracia. Luego, cuando los libra de la desgracia, algunos de ustedes vuelven a dedicar actos de adoración a otros que a su Señor, y no agradecen cuanto les ha concedido. Disfruten [transitoriamente, que] pronto sabrán. Ofrecen una parte de cuanto Dios les concede a sus ídolos, y no saben que ellos no pueden perjudicarlos ni beneficiarlos. ¡Por Dios! Serán interrogados sobre lo que inventan”. (Corán 16:52-56)

Que Allah nos haga de los agradecidos y no nos prive de sus dones por culpa nuestra ignorancia e ingratitud.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Seguir la Sunnah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 “En verdad se os ha presentado un Mensajero de entre vosotros que se apena por vuestras adversidades, se preocupa y desea que alcancéis el bien [e ingreséis al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes”. (Corán 9:128)

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Teman a Allah como debe ser temido. Allah, Altísimo sea, prescribió dos testimonios de fe. Como base de la creencia. Adorar a Allah significa seguir sus órdenes. Creer en la profecía de Mujámmad significa seguir sus enseñanzas y aplicarlas en nuestra vida. Allah dijo:

 “¡Oh, creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Libro que fue revelado a Su Mensajero y en el Libro que fue revelado anteriormente. Quien no crea en Allah, en Sus ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros y en el Día del Juicio, se habrá desviado profundamente”. (Corán 4:136)

Allah envió a Su Siervo con el mensaje general, para todos los seres humanos, de todas las etnias, nacionalidades e idiomas.

 “Di: hombres, es cierto que yo soy para vosotros Mensajero de Allah”. (Corán 7:158)

Fue el sello de los profetas y mensajeros, no habrá otro Profeta después de él, ni legislaciones divinas después de la legislación que a él le fuera revelada.

 “Mujámmad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino que es el Mensajero de Allah y el sello de los Profetas”. (Corán 33:40)

Quien crea en él y su mensaje, manifestando que Allah es Uno, habrá abrazado el Islam y merecido el Paraíso por la misericordia de Allah, salvándose de la eternidad del fuego.

¡Siervos de Allah! Es imprescindible después de creer en Mujámmad, seguir sus enseñanzas, obedecer sus órdenes y alejarse de lo que él prohibió. Obedecer al Profeta es obedecer a Allah, y desobedecer al Profeta es desobedecer a Allah.

“Diles: Obedeced a Allah y obedeced a Su Mensajero. Si se rehúsan, [sepan que] el Mensajero sólo rendirá cuentas por lo que se le ha encomendado y que ellos deberán hacerlo por lo que se les ha ordenado, pero si le obedecen [al Mensajero] se encaminarán. Y por cierto que Nuestro Mensajero sólo tiene la obligación de transmitir [el Mensaje] con claridad.”. (Corán 24: 54)

 “Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba, dejadlo y temed a Allah, es cierto que Allah es fuerte en el castigo”. (Corán 59:7)

 “Aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de Allah [y rechacen su Mensaje] estén precavidos, no sea que les sobrevenga una desgracia o les azote un severo castigo”. (Corán 24:63)

El Imam Ahmad dijo que la desgracia mencionada en la aleya es caer en la idolatría, lo que lo conducirá al desvío y a la pérdida de su monoteísmo. La creencia en el Profeta tiene como resultado amarlo al punto que él sea más amado para nosotros que nuestra familia, nuestros hijos, nuestros padres y que toda la gente en general. El Profeta e dijo: “Ninguno de ustedes ha de completar su fe hasta que yo le sea más amado que su familia, su riqueza y toda la gente”. Este amor al Profeta no es una simple palabra que uno repite, sino es una realidad del creyente, no que diga 'yo amo al Profeta Mujámmad' es veraz en su palabra, sino deberá pasar por una prueba y un examen. Quien ama de verdad al Profeta e cumple sus ordenes y se aparta de lo que él prohibió. El signo del amor al Profeta e es la práctica de sus enseñanzas y el alejamiento de lo que nos advirtió.

Los compañeros del Profeta eran de los mejores en el cumplimiento de sus órdenes, meditemos entonces sobre sus actitudes hacia la Sunnah.

Cuando Allah reveló a su Profeta el cambio de la Qibla (la orientación de Palestina hacia la Kaaba), la gente seguía orientándose hacia Palestina, no sabían del cambio hasta que un hombre vino a ellos y les dijo, entonces cambiaron, cumpliendo de esa forma la orden del Profeta e.

Los compañeros del Profeta reprochaban a quienes no cumplían con la Sunnah del Profeta, como prueba de su amor por la Sunnah. Abdullah ibn Omar Ibn Al-Jattab (R.A.A.) dijo que escuchó al Profeta decir: “Si una mujer pide permiso a su marido para ir a rezar a la mezquita, éste deberá darle permiso y no se lo puede negar”. Entonces el hijo de Omar dijo: “Juro por Allah, que yo se lo prohibía terminantemente (a mi esposa). Abdullah lo recriminó severamente y le dijo: “yo hablo de lo que escuché del Profeta y tú dices que a pesar de eso se lo vas a prohibir”.

Un compañero del Profeta llevaba un anillo de oro en su dedo cuando lo vio el Profeta, lo tomó de su mano, lo tiró y dijo: “Algunos de ustedes toman una braza del fuego y se lo ponen como adorno en su mano”. Luego de que el Profeta se hubo ido, los compañeros le dijeron al hombre: “toma tu anillo (para beneficiarte de él, por ejemplo vendiéndolo), pero éste se rehusó a tomarlo después de haber escuchado la advertencia del Profeta. Estas son algunas de las historias de los compañeros del Profeta, que Allah esté complacido con todos ellos, que indican la sinceridad de su amor al Profeta e pues el amor al Profeta no es una mera palabra, sino el cumplimiento de su orden. ¡Siervos de Allah! Allah puso a prueba a quienes manifestaron amar a Allah:

“Di: si amáis a Allah, seguidme, que Allah os amará”. (Corán 3:31)

Seguir la tradición del Profeta es un signo del amor a Allah. Allah dice:

“Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Allah y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria; y sabed que quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero se habrá desviado evidentemente”. (Corán 33: 36)

Porque las órdenes de Allah y su Profeta es una obligación seguirlas, no una opción. El musulmán respeta esta regla y por eso siempre buscará resolver sus conflictos usando como juez al Libro de Allah y la tradición de su Profeta. Allah dice:

“si tenéis un conflicto remitidlo al juicio de Allah y del Mensajero, si es que creéis en Allah y en el Día del Juicio, porque es lo preferible y el camino correcto”. (Corán 4: 59)

Hermanos y hermanas, los sabios del Islam han enseñado en todas las épocas que no puede aceptarse ni seguirse los dichos que contradigan los dichos del Profeta, porque no puede darse prioridad a las palabras de otro ser humano sobre las palabras del Profeta Mujámmad.

¡Hermanos en el Islam! El Profeta nos advirtió de seguir la costumbre y la senda que tomaron los judíos y los cristianos para con sus Profetas. Los judíos rechazaban a sus profetas , y los cristianos exageraron demasiado, de tal forma que se desviaron de la senda y la doctrina de Allah, al adorar a su profeta en vez de adorar a Allah Altísimo, y por eso nuestro Profeta temió que nosotros los musulmanes caigamos en el mismo error, y por eso nos dijo: “No me elogien exageradamente, como los cristianos elogiaron a Jesús, hijo de María, yo sólo soy un servidor de Allah, así que descríbanme con un servidor de Allah y su Mensajero”. También dijo: “Cuídense de la exageración, esa fue la causa por la que perecieron las naciones anteriores”. Por eso nos advirtió de tomar su tumba como lugar de fiesta y encuentro, dijo: “no transformen sus casas en tumbas ni hagan de mi tumba un lugar de fiesta y encuentro, sino que recen por mi, ya que a mi me llegan sus rezos desde cualquier lugar que se encuentren”. En los últimos días de su vida, instantes antes de morir dijo: “Allah maldijo a quienes hayan tomado las tumbas de sus profetas como lugares de rezos y oración, los exhorto para que no tomen las tumbas o los cementerios como mezquitas y lugares de oración”.

Alguna gente habla del amor por el Profeta, pero cuando analizamos sus dichos y hechos, encontraremos todo distinto de la tradición del Profeta. El buen musulmán esta vinculado permanentemente en todas sus situaciones con el Profeta, cuando hace la ablución, en su oración, en su ayuno, en la peregrinación, en el zakat, todas sus relaciones y actos conducidos por la tradición del Profeta de acuerdo a la ley islámica. Hay otra gente que dice amar al Profeta, pero este amor se manifiesta solo una noche, cuando leen algunos de sus dichos. Los que realmente amaban al Profeta, fueron sus virtuosos compañeros. Amaban al Profeta y daban su vida por él. Ellos nunca festejaron el natalicio porque sabían que no era de la tradición profética. Conocían la fecha del nacimiento del Profeta, el año y la noche, sin embargo no lo tomaron como festejo, pero sí ayunaron el día lunes, porque el Profeta dijo que él nació un día lunes y el día que le fue revelado el Corán, entonces ayunaron cumpliendo y siguiendo la Sunnah solamente. El Profeta no lo enseñó jamás, y ellos no lo festejaron no por ignorancia, sino para cumplir con la Sunnah. Así deben ser los musulmanes, rechazar las innovaciones, por más buenas que aparenten ser. El creyente sigue lo que dice el Libro de Allah y la tradición del Profeta. No será aceptado lo que no está hecho con sinceridad y no está basado en el Corán y la tradición del Profeta.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

¡Hermanos! Temed a Allah como es debido. Los compañeros del Profeta e lo amaron con sinceridad. De sus recónditos corazones. Relató Aisha que un compañero vino a verlo y le dijo: “Oh, mensajero de Allah, mi amor por ti es el más grande de todo el mundo y cuando me acuerdo de ti vengo a verte, pero cuando pienso que yo muero y tu también, y que tu lugar en el Paraíso será en los más altos lugares, ¿Cómo podré verte? Esta es mi preocupación”. El Mensajero contestó recitándole una Aleya del Corán:

 “Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán con quienes Allah ha agraciado: los Profetas, los veraces, los que murieron dando testimonio de su fe y los justos. ¡Qué excelentes compañeros!”. (Corán 4:69)

Un compañero de nombre Rabiah Al Aslami dijo: “Le acerqué al Profeta el agua para su ablución y el Profeta me dijo: “pídeme Rabiah, lo que quieras de mi”, y contesté: “Oh Mensajero de Allah, pido estar junto a ti en el Paraíso”. El Profeta le repitió tres veces la pregunta y el compañero repitió su respuesta, entonces el Profeta le dijo: “Ayúdame entonces, rezando mucho y practicando tus acciones con sinceridad”.

Hermanos y hermanas, hemos hablado de la Sunnah, y nos vamos a mencionar dos ejemplos de la Sunnah, uno para los hermanos y otro para las hermanas, para que podamos ir poniendo en práctica nuestro amor por el Profeta, y estos dos ejemplos nos ayudarán a construir nuestra identidad como musulmanes aquí en Occidente.

Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬ en un Hadiz auténtico: “Dejen crecer su barba, pero recorten el bigote”. En este Hadiz el Profeta dice en un verbo imperativo que es obligación para los hombres musulmanes dejarse crecer la barba, y recortarse el bigote. Hermanos pongamos en práctica esta orden, para de la misma manera que las mujeres musulmanas son identificadas como musulmanas por su Hijab, y que no son mujeres para tomar en broma ni hacerles propuestas indecentes, porque son religiosas, usen ustedes también la barba hasta que se haga un reconocimiento social de que los hombres musulmanes usan barba, y así no sean tentados por las sediciones.

En cuanto a las hermanas, dijo el Profeta Mujámmad en un Hadiz auténtico: “Allah ha de maldecir a la mujer que depile sus cejas y a la que la depile, a la que se haga un tatuaje, y a la que le haga el tatuaje”. Hermanas, pongan en práctica estas enseñanzas como muestra de su religión y de su amor por el profeta Mujámmad.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre la jurisprudencia de los actos de adoración

 Jutbas sobre la oración (as-Salat)

  La importancia de la oración

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Dice Allah en su Libro:

 “Observen la oración prescripta, y especialmente la oración intermedia, cumplan con ella con sometimiento y entrega a Allah”. (Corán 2: 238)

¡Siervos de Allah! La oración es el pilar y la columna vertebral de la fe, es la llave del Paraíso y la mejor de las obras y acciones. Fue mencionada en más de cien aleyas en el Sagrado Corán, y muchísimas más en la Sunnah. Nuestro Profeta Mujámmad e nos recomendó con insistencia hacerla y advirtió a quienes no la realizan o la practican desganados.

En el Sagrado Corán se registran las palabras del profeta Ibrahim:

 “¡Oh, Señor mío! Haz que tanto yo como mis descendientes seamos fervientes practicantes de la oración. ¡Oh, Señor nuestro! Acepta mi súplica”. (Corán 14:40)

Se registra en el Corán que el profeta Ismael ordenaba a su familia el cumplimiento de la oración:

“Y nárrales la historia de Ismael mencionada en el Libro. Siempre cumplió su palabra, fue Profeta y Mensajero. Exhortaba a su gente a realizar la oración y pagar el Zakát, y obtuvo la complacencia de Allah”. (Corán 19:54-55)

Se narran las siguientes palabras de Jesús en el Sagrado Corán:

“Entonces [Jesús] habló [milagrosamente desde la cuna]: Por cierto que soy un siervo de Allah. Él me revelará el Libro y hará de mí un Profeta. Seré bendecido donde quiera que me encuentre, y me ordenará hacer la oración y pagar el Zakát mientras viva”. (Corán 19: 30-37)

Allah en el Sagrado Corán ordenó al Profeta Mujámmad e:

 “Observa las oraciones prescriptas desde pasado el mediodía hasta la oscuridad de la noche y también la oración del alba, y prolonga la recitación en ella, pues ésta es atestiguada [por los ángeles]. (Corán 17: 78-79)

Dijo Allah a los creyentes:

“Observa las oraciones prescritas durante del día y durante la noche, pues las buenas obras borran las malas. En verdad esto es una exhortación para quienes reflexionan”. (Corán 11:114)

La oración es el primer precepto por el que el siervo responderá el Día de la Resurrección. El Profeta e dijo: “La primera pregunta que el siervo deberá responder es sobre la oración. Si fue cumplida correctamente, entonces todas sus obras serán aceptadas, pero si no fue cumplida correctamente todas sus obras serán rechazadas”. (Sahih Al-Yamih)

La oración es una comunicación, un dialogo íntimo directo entre Allah y Su siervo. En el momento de cumplirla, se debe buscar concentración, sumisión y de ninguna manera pensar en los asuntos mundanales, dirigiéndose a su Señor con suma reverencia y humildad, pidiéndole guía, auxilio, ayuda y el buen camino. La oración es una de las obras que Allah más ama. Dijo Abdullah ibn Mass’ud: “Pregunté al Profeta e cuál era la acción que más le complace a Allah y me respondió: La oración realizada en su tiempo debido”. (Al-Bujari)

Allah estableció que la oración debe realizarse en tiempo específico:

 “La oración ha sido prescrita a los creyentes para realizarla en horarios determinados”. (Corán 4:103)

Narró Abu Huraira que el Mensajero de Allah e dijo: “¿Si un río pasara por la puerta de tu casa y te lavaran en él cinco veces al día, te quedaría algo de suciedad? Respondieron: ‘¡No quedaría nada de suciedad!’ Dijo: ‘Ése es el ejemplo de las cinco oraciones, con las cuales Allah borra las faltas’.” (Al-Bujari y Muslim)

La oración es la puerta para quien quiera contarle a Allah sus problemas, sus preocupaciones y su tristeza.

¡Hermanos y hermanas! Cuando te sientas solo y abandonado, cuando te agobien los problemas y la angustia, recurre a la oración. Cuando te atormenten las calamidades, recurre a la oración. Si te enfermas, recurre a la oración pidiendo salud. El Profeta e cuando lo apenaba algo, acudía a la oración y le decía a Bilal: “Llama a la oración, Bilal, para que alcancemos la pacificación y se reconforten nuestros corazones”.

La oración es una confianza que Allah depositó en ti, si la honras y la cuidas, Allah te honrará y te cuidará, pero si no lo haces, quedarás librado a tu propia suerte. Un beduino llegó a Medina montado sobre un camello, cuando llegó a la mezquita, lo ató, entró y rezó con sumisión y tranquilidad, con veneración y sosiego, alabando y agradeciendo a Allah con humildad. Cuando terminó su oración y salió de la mezquita, no encontró su camello en el lugar donde lo había dejado, entonces levantó sus manos y suplicó a Allah diciéndole: “Oh, Allah, yo cumplí con mi deber, devuelve entonces lo que yo te había confiado a ti”. Y entonces vio como su camello venía corriendo hacia él.

Tan especial es la oración, hermanos y hermanas, que cuando Allah la prescribió, no la envió con el ángel Gabriel como los otros preceptos y principios de la religión, sino que mandó a llamar a Mujámmad e para que subiera a los cielos donde Allah le habló directamente y le prescribió la oración en la noche del viaje nocturno:

“Glorificado sea Quien transportó a Su Siervo durante la noche, desde la mezquita sagrada [de La Meca] a la mezquita lejana [de Jerusalén] cuyos alrededores bendijimos, para mostrarle algunos de Nuestros signos”. (Corán 17: 1)

¡Hermanos y hermanas! Cuando uno contempla los Hadices auténticos que describen la maravillosa historia del viaje nocturno, no te extrañes del castigo severo que Allah promete dar a quienes dejen de rezar o a quienes le restan importancia. Allah dice:

“¿Qué es lo que os condujo al fuego del Infierno? Responderán: No nos contábamos entre los orantes”. (Corán 74: 42-43)

El Mensajero de Allah e dijo: “Quien realice correctamente la oración, esta será para él luz, evidencia y salvación el Día de la Resurrección, pero quien no la observe como se debe, no tendrá luz, ni evidencia, ni alcanzará la salvación, y el Día de la Resurrección, se encontrará junto a Qarún, el Faraón, Hamán y Ubai ibn Jalaf”. (Imam Ahmad)

Ibn Al-Qaim en su comentario de este Hadiz dice que las palabras del Profeta Mujámmad e, resumen que quien deja de rezar lo hace porque está preocupado con alguno de estos asuntos: obtener dinero, poder, liderazgo o negocios. En cuanto al que deja de rezar por preocuparse por su dinero, llegará al Día de la Resurrección junto a Qarún. Aquel que se despreocupa de su oración por el poder, será resucitado junto con el Faraón, quien deja de rezar por preocuparse por su liderazgo, será resucitado con Hamán, y quien se preocupa por su negocio y deja de rezar será resucitado junto a Ubai ibn Jalaf.

El Profeta e se preocupaba por el cumplimiento de la oración y por eso la recomendaba insistentemente, tanto que sus últimas palabras antes de morir fueron: “Cumplan con la oración, cumplan con la oración…” y siguió repitiéndolo hasta que ya no pudo hablar más.

Esa fue la actitud que los compañeros del Profeta siguieron, se narra que Omar Ibn Al-Jattab, el Emir de los Creyentes, cuando se levantaba para rezar, despertaba a su familia diciéndoles: “¡La oración, la oración!” Y luego recitaba las palabras de Allah:

 “Ordena a tu familia practicar la oración prescripta y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en busca del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Allah ha prescrito, porque Nosotros los sustentamos. La bienaventuranza la alcanzarán los piadosos”. (Corán 20: 132)

¡Hermanos y hermanas! Pese a la importancia que tiene la oración en el Islam, hoy en día la situación entre los musulmanes es desesperante, pues hay gente que abandona la oración por negligencia o pereza, y hay otros que cumplen con la oración cuando quieren y otros que sólo rezan el día viernes. ¿Cuál es el impedimento que los hace dejar la oración? ¿Cuál es el perjuicio que les causa la oración? ¿Cuánto tiempo lleva el cumplimiento de la oración a su debido tiempo? No lleva más que contados minutos. Allah dice en el Sagrado Corán:

“Oh ser humano, ¿qué te engañó apartándote de tu Generoso Señor [y te hizo desobedecerle]? Quien los creó y les dio una bella conformación”. (Corán 82: 6-7)

La actitud de alguna gente es extraña, porque reciben felices las gracias y bendiciones de Allah, pero para agradecerle se demoran y lo encuentran pesado, piden a Allah que les de dinero, salud y seguridad, pero no están ni siquiera dispuestos a agradecer los favores concedidos por Allah cumpliendo con la oración. Allah dice en el Sagrado Corán:

“Les sucedieron generaciones que descuidaron la oración y siguieron sus pasiones, por lo que serán arrojados al Fuego. Salvo quienes se arrepintieron, creyeron y obraron rectamente. Éstos ingresarán al Paraíso, y no serán oprimidos en nada”. (Corán 19: 59-60)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

¡Hermanos y hermanas! La importancia de la oración en el Islam está evidenciada en que nadie tiene excusa para dejar de cumplirla. Si la persona tiene agua debe realizar la ablución, pero si no tiene agua, entonces puede hacer la ablución virtual seca con tierra (at-taiammum). El Profeta Mujámmad e dijo: “Hagan la oración de pie, si no pueden, entonces sentados, si no pueden entonces recostados…”. Para cada una de las situaciones difíciles hay una forma especial para hacer la oración: Para el anciano, para el enfermo, para el viajero, todos encuentran una facilidad para poder cumplir su oración, porque no existe excusa para el abandono de la oración.

Dice Allah sobre la importancia de la oración para aquellos que abandonan la incredulidad y abrazan el Islam:

“Pero si se arrepienten [de su idolatría y aceptan la fe], cumplen con la oración prescrita y pagan el Zakát, entonces [sepan que ahora] son vuestros hermanos en la religión. Así es como explicamos detalladamente los preceptos a quienes los comprenden [y los ponen en práctica]. (Corán 9: 11)

El Profeta e dijo: “Quien deja la oración habrá renegado de su religión. Entre el hombre y la incredulidad, se encuentra el abandono de la oración”. También dijo: “La diferencia entre la incredulidad y la fe está en el abandono de la oración”. Dijo Alí ibn Abi Talib: “Quien no realiza la oración completamente deviene incrédulo”. Ibn Abbas dijo: “Quien deja completamente la oración es igual que el que abandona el Islam”.

¡Siervos de Allah! Es muy grave dejar de observar la oración, ya han escuchado las aleyas y los Hadices sobre quien abandona la oración. Estas palabras son advertencia y exhortación para todos, pero más para quienes son negligentes en el cumplimiento de la oración. Esas personas deben arrepentirse inmediatamente, pedir perdón a Allah y regresar a la práctica diaria de la oración, en la mezquita si es posible, pero si no están cerca de una mezquita, donde sea que los encuentre el horario de la oración. El Profeta e dijo: “Se me ha permitido usar toda la tierra como mezquita. A quien le alcance el horario de la oración, que rece donde se encuentre”. (Al-Bujari)

¡Hermanos y hermanas! Han escuchado las recomendaciones y exhortación sobre este importante precepto del Islam, cumplan con la oración y enséñenla a su familia, hijos y amigos, porque serán interrogados sobre esto en el Día del Juicio Final.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Reflexiones sobre la oración

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Dice Allah en su Libro: “Observen la oración prescripta, y especialmente la oración intermedia, cumplan con ella con sometimiento y entrega a Allah”. (Corán 2: 238)

¡Siervos de Allah! La oración es el pilar y la columna vertebral de la fe, es la llave del Paraíso y la mejor de las obras y acciones. Fue mencionada en más de cien aleyas en el Sagrado Corán, y muchísimas más en la Sunnah. Nuestro Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos recomendó con insistencia hacerla y advirtió a quienes no la realizan o la practican desganados.

Se registra en el Corán que el profeta Ismael ordenaba a su familia el cumplimiento de la oración: “Y nárrales la historia de Ismael mencionada en el Libro. Siempre cumplió su palabra, fue Profeta y Mensajero. Exhortaba a su familia a realizar la oración y dar caridad, y así obtuvo la complacencia de Allah”. (Corán 19:54-55)

Hoy vamos a reflexionar sobre algunos temas relacionados a la oración:

1. No hay excusa para abandonarla.

¡Hermanos y hermanas! La importancia de la oración en el Islam está evidenciada en que nadie tiene excusa para dejar de cumplirla. Si la persona tiene agua debe realizar la ablución, pero si no tiene agua, entonces puede hacer la ablución virtual seca con tierra (at-taiammum). El Profeta Mujámmad ﷺ‬ dijo: “Hagan la oración de pie, si no pueden, entonces sentados, si no pueden entonces recostados…”. Para cada una de las situaciones difíciles hay una forma especial para hacer la oración: Para el anciano, para el enfermo, para el viajero, todos encuentran una facilidad para poder cumplir su oración, porque no existe excusa para el abandono de la oración.

La oración es el primer precepto por el que el siervo responderá el Día de la Resurrección. El Profeta ﷺ‬ dijo: “La primera pregunta que el siervo deberá responder es sobre la oración. Si fue cumplida correctamente, entonces todas sus obras serán aceptadas, pero si no fue cumplida correctamente todas sus obras serán rechazadas”. (Sahih Al-Yamih).

2. Abandonar la oración a causa del materialismo o la negligencia

Tan especial es la oración, hermanos y hermanas, que cuando Allah la prescribió, no la envió con el ángel Gabriel como los otros preceptos y principios de la religión, sino que mandó a llamar a Mujámmad ﷺ‬ para que subiera a los cielos donde Allah le habló directamente y le prescribió la oración en la noche del viaje nocturno.

¡Hermanos y hermanas! Cuando uno contempla los Hadices auténticos que describen la maravillosa historia del viaje nocturno, no te extrañes del castigo severo que Allah promete dar a quienes dejen de rezar o a quienes le restan importancia. Allah dice: “¿Qué es lo que os condujo al fuego del Infierno? Responderán: No nos contábamos entre los que hacian la oración”. (Corán 74: 42-43)

El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien realice correctamente la oración, esta será para él luz, evidencia y salvación el Día de la Resurrección, pero quien no la observe como se debe, no tendrá luz, ni evidencia, ni alcanzará la salvación, y el Día de la Resurrección, se encontrará junto a Qarún, el Faraón, Hamán y Ubai ibn Jalaf”. (Imam Ahmad)

El Profeta ﷺ‬ se preocupaba por el cumplimiento de la oración y por eso la recomendaba insistentemente, tanto que sus últimas palabras antes de morir fueron: “Cumplan con la oración, cumplan con la oración…” y siguió repitiéndolo hasta que ya no pudo hablar más.

¡Hermanos y hermanas! Pese a la importancia que tiene la oración en el Islam, hoy en día la situación entre los musulmanes es desesperante, pues hay gente que abandona la oración por negligencia o pereza, y hay otros que cumplen con la oración cuando quieren y otros que sólo rezan el día viernes. ¿Cuál es el impedimento que los hace dejar la oración? ¿Cuál es el perjuicio que les causa la oración? ¿Cuánto tiempo lleva el cumplimiento de la oración a su debido tiempo? No lleva más que contados minutos.

La actitud de alguna gente es extraña, porque reciben felices las gracias y bendiciones de Allah, pero para agradecerle se demoran y lo encuentran pesado, piden a Allah que les de dinero, salud y seguridad, pero no están ni siquiera dispuestos a agradecer los favores concedidos por Allah cumpliendo con la oración. Allah dice en el Sagrado Corán: “Les sucedieron generaciones que descuidaron la oración y siguieron sus pasiones, por lo que serán arrojados al Fuego. Salvo quienes se arrepintieron, creyeron y obraron rectamente. Éstos ingresarán al Paraíso, y no serán oprimidos en nada”. (Corán 19: 59-60)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Quien deja la oración habrá renegado de su religión. Entre el hombre y la incredulidad, se encuentra el abandono de la oración”. También dijo: “La diferencia entre la incredulidad y la fe está en el abandono de la oración”. Dijo Alí ibn Abi Talib: “Quien no realiza la oración completamente deviene incrédulo”. Ibn Abbas dijo: “Quien deja completamente la oración es igual que el que abandona el Islam”.

¡Siervos de Allah! Es muy grave dejar de observar la oración, ya han escuchado las aleyas y los Hadices sobre quien abandona la oración. Estas palabras son advertencia y exhortación para todos, pero más para quienes son negligentes en el cumplimiento de la oración. Esas personas deben arrepentirse inmediatamente, pedir perdón a Allah y regresar a la práctica diaria de la oración, en la mezquita si es posible, pero si no están cerca de una mezquita, donde sea que los encuentre el horario de la oración. El Profeta ﷺ‬ dijo: “Se me ha permitido usar toda la tierra como mezquita. A quien le alcance el horario de la oración, que rece donde se encuentre”. (Al-Bujari)

3. El peligro de despojar a la oración de la concentración antes y después

Algunas personas realizan la oración como algo mecánico, sin mostrar ni alcanzar espiritualidad alguna. La oración, por su importancia en la vida del musulmán, tiene hermosos ritos antes y después de la misma, para de esa manera obtener toda su recompensa y beneficios.

Antes de la oración

Narró ‘Uzman Ibn ‘Affan que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien haga su ablución correctamente, todas sus faltas saldrán de su cuerpo, inclusive las que están debajo de las uñas.” (Muslim 245)

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Cuando el musulmán realiza la ablución y lava su cara, se van con el agua, o con la última gota de agua, las faltas que cometió con sus ojos; al lavar sus manos sale con el agua, o con la última gota de agua, cada falta cometida con ellas; y al lavar sus pies salen con el agua, o con la última gota de agua, sus faltas cometidas con ellos, hasta que queda puro y limpio de toda falta.” (Muslim 244)

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “¿Queréis que os guíe hacia algo por lo que Allah borrará vuestras faltas y os elevará de rango en el Paraíso? Dijeron: ‘¡Claro que sí, Mensajero de Allah!’ Dijo: ‘Realizad correctamente la ablución Udu', caminad muchos pasos hacia las mezquitas, y esperad a la oración siguiente después de realizar cualquier oración, y esto es para vosotros como proteger a la comunidad del ataque del enemigo’. (Muslim)

Despues de la oración

Narró la madre de los creyentes Umm Habibah que oyó decir al Mensajero de Allah ﷺ‬: “A todo siervo musulmán que rece cada día para Allah, el Altísimo, doce ‘rak‘at’ voluntarias, es decir aparte de las oraciones obligatorias, Allah le construirá una casa en el Paraíso.” (Muslim)

Después de terminar el Salat, es Sunnah que cada orante por separado pronuncie los Adhkar que se ha registrado del Profeta ﷺ‬. Éstos son algunos de ellos:

“Astagfirullah (Pido perdón a Allah) tres veces. Registrado por Muslim.

¡Oh, Allah! Tú eres la paz y de Ti proviene la paz. Bendito seas ¡oh, Dueño de la magnificencia y la generosidad!”. Registrado por Muslim.

“No hay más dios que Allah, Único y sin copartícipes. Suya es la soberanía y Suya es la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas. ¡Oh, Allah! Nadie puede evitar lo que Tú das ni dar lo que Tú niegas, y el poder no salva a quien lo posee de Tu castigo”. Muttafaq ‘alaih.

El Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien glorifique a Allah después de cada Salat (diciendo: Subhanallah) treinta y tres veces, Le alabe (diciendo: Al hamdulillah) treinta y tres veces, Le engrandezca (diciendo: Allahu Akbar) treinta y tres veces, sumando noventa y nueve, y complete el número cien con: La ilaha illa Allah uahdahu la sharika lahu, lahu al mulku ua lahu al hamdu ua hua ‘ala kulli shai'in qadir (No hay más dios que Allah, Único y sin copartícipes. Suya es la soberanía y Suya es la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas), se le perdonarán sus faltas aunque sean tantas como la espuma del mar”. Registrado por Muslim.

También se ha confirmado que el Profeta ﷺ‬ dijo: “... a cada uno de vosotros que glorifique a Allah después de cada oración diez veces, Le alabe diez veces y Le engrandezca diez veces, éstas le valdrán por ciento cincuenta veces en su lengua y por mil quinientas en la Balanza...”. Registrado por Abu Dawud y An Nasa'i.

Es recomendable recitar los dos últimos capítulos del Corán, conocidos con el nombre de Al Mu‘auuidhatan, después de cada Salat. Registrado por Abu Dawud y At Tirmidhi.

También es recomendable recitar “La aleya del Trono” (Aiah Al Kursi) después de cada Salat. El Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien recite La aleya del Trono no le impedirá entrar al Paraíso sino el tiempo que le resta por vivir”. Registrado por Ibn Mayah en “Al Kubra” y At Tabarani.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

4. La importancia de concurrir a la oración del viernes (el yumuah)

Aus Ibn Aus Az-Zaqafi relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien se baña e higieniza correctamente el día viernes, madruga y acude temprano (a la mezquita), se dirige caminando y no sobre su montura, se sienta cerca del Imam y escucha con atención sin desconcentrarse, gana la recompensa de un año ayunando durante el día y rezando por la noche.” Registrado por Abu Dawud e Ibn Mayah.

Es Sunnah que la persona se arregle, peinándose, cortándose las uñas, recortando su bigote, emprolijando su barba, y dije emprolijar, no afeitar, afeitar no embellece el rostro, lo hace distinto y desobediente a las palabras del Profeta ﷺ‬, es sunnah que se perfume, vista sus mejores galas, salga temprano hacia la mezquita y se siente cerca del Imam. También que rece lo que pueda antes del Yumu‘ah, recite el Corán y haga muchas plegarias.

Cosas raras que uno puede ver durante el Yumuah y que van contra el espíritu de esta oración, y disminuyen su recompensa o la anulan

1. Los que revisan el email y los mensajes de texto en su celular

2. Los que se saludan pronunciando el salam, cuando el imam está pronunciando el sermón.

3. Quedarse afuera hablando cuando la Jutbah no es en su idioma.

4. Los que se quedan dormidos y hasta roncan.

5. Los que llegan temprano a la mezquita para el yumu’ah, pero no ingresan a la mezquita sino que se quedan en la puerta hablando con sus hermanos y amigos, cuando en realidad, este horario tan especial, es para hacer adoración. Hagamos el cambio, apliquemos la Sunnah en este lugar y que sea este espacio “lugar-tiempo” para dedicarlo a la espiritualidad, el recuerdo de Allah y la lectura reflexiva del Sagrado Corán.

¿No ir al Yumu’ah es un asunto sin importancia?

Quien pierde la oración del Yumu‘ah debe compensarlo rezando cuatro Raka‘at del Dhuhr. Si lo perdió debido a un inconveniente no habrá incurrido en una falta, pero si lo hizo sin excusa habrá cometido un pecado por su negligencia. El Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien deja de asistir a tres rezos del viernes por negligencia Allah sellará su corazón”. Registrado por Abu Dawud y At Tirmidhi.

¡Hermanos y hermanas! Han escuchado las recomendaciones y exhortación sobre este importante precepto del Islam, cumplan con la oración y enséñenla a su familia, hijos y amigos, porque serán interrogados sobre esto en el Día del Juicio Final.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La concentración en la oración (Jushu’)

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanos musulmanes! Teman a Allah, Alabado sea, y reflexionen en la gran sabiduría que estableció en todos los actos de adoración que nos ordenó, y en todos los males y pecados que nos prohibió; y sepan que Él no prescribió los actos de adoración porque estaba necesitado de nosotros, al contrario, Él prescinde de todas las criaturas, pero nos ha ordenado todos estos actos de adoración porque somos nosotros quienes estamos necesitados de Él y porque todos nuestros asuntos –religiosos y mundanos– dependen de Él.

Todos los actos de adoración son un bien para los cuerpos, los corazones, los individuos y las naciones.

El último consejo que dio el Profeta ﷺ‬ antes de morir, debido a su importancia, fue: “La oración, la oración”.

Hoy vamos a hablar de una característica fundamental de la oración, que es la concentración (al-jushu’), que consiste en tener presente corazón y mente al momento de realizar la oración, porque quien reza con su corazón y su mente atentos, alcanza la concentración, el jushu’. Y ya lo había dicho el profeta ﷺ‬ que lo fundamental en los actos de adoración es la presencia del corazón, como se diría: “rezar de corazón” desde lo más profundo de uno mismo. Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬: “Por cierto que en el cuerpo existe un órgano que si se encuentra sano, todo el cuerpo lo estará también; y si se corrompe, todo el cuerpo se corromperá. Este es el corazón”. Aplicado a la oración, este hadiz significa que si se reza con el corazón concentrado, presente, la oración será correcta, pero que si son solo movimientos físicos, sin la presencia y concentración del corazón y la mente, entonces es una oración corrupta, que no alcanza el objetivo por el cual fue prescripta.

¡Hermanos y hermanas! Estamos necesitados de nuestro Señor, lo necesitamos en todo momento, no podemos prescindir de Él ni un solo instante; por lo tanto, debemos adorarlo, agradecerle y recordarlo continuamente. Allah legisló actos de adoración que nos acercan a Él y nos traen una gran recompensa, como las cinco oraciones, las cuales purifican el corazón de los pecados y hacen llegar al siervo a su objetivo, y son un lazo de unión entre él y su Creador, pues antes de realizar la oración tiene que purificar su interior y exterior, y se presenta ante su Señor completamente limpio, concentrado y sometido ante Él; no distrae su rostro ni su corazón, su rostro está en dirección al recinto sagrado de La Meca y su corazón con Allah, es decir, se ha dirigido a su Señor interna y externamente.

Hermanos y hermanas, el orante se va moviendo entre los diversos jardines de la adoración: de pie, sentado, inclinado, postrado, recitando el Corán, recordando y suplicando a Allah; su corazón está con su Señor en todas estas situaciones. ¡¿Acaso hay alguna bendición mayor que esta?! ¿Existe situación mejor que esta? De ahí que la oración sea la alegría y el deleite de los creyentes, el jardín que calma sus corazones y la vida para aquellos que recuerdan a Allah. Sus frutos son grandiosos: el orante termina su oración con un corazón diferente al que tenía cuando entró en ella, con un corazón repleto de luz y felicidad, abierto para todas las bendiciones del Islam; por ello encuentra que ama el bien y detesta el mal, confirmándose de esta forma las Palabras de Allah: “Recita lo que se te ha revelado del Libro y cumple con la oración, porque la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Tener presente a Dios [en el corazón durante la oración] es lo más importante. Dios sabe lo que hacen.” [Corán 29:45).

La oración es un lazo de unión entre el siervo y su Señor. El siervo se para frente a su Señor engrandeciéndole y exaltándole, recita Su Libro, Lo glorifica y exalta pidiéndole todas por sus necesidades mundanas y religiosas. De ahí que quien está cerca de su Señor tiende a olvidar todo lo que no sea Él, y en esos momentos de oración se encuentra en una actitud de sumisión, exaltación y tranquilidad; por eso la oración es la alegría y el deleite de los que conocen a Allah –mediante Sus Nombres y Atributos–, por eso les otorga sosiego en sus corazones, debido a la dulzura y apego que sienten al estar cerca de su amado Señor.

Quienes están cerca de Su señor tienden a finalizar su oración con un corazón diferente del que comenzaron, es decir, con un corazón repleto de alegría, felicidad, arrepentimiento y fe; por ello la oración los preserva de cometer actos inmorales y reprobables, debido a toda la luz, fe y arrepentimiento que les otorga.

Es muy apropiado para todo aquel que conoció la realidad de la oración, sus frutos y sus beneficios, que la tome como su mayor preocupación, que la espere con mucho anhelo, espere la llegada de esa hora para así conseguir todos sus frutos y estar completamente cerca de su amado.

¡Siervos de Allah! Muchos orantes desconocen el gran beneficio que tiene la oración, no le dan su merecida importancia y por ello la sienten como una carga sobre ellos, no es alegría ni deleite para ellos, ni sosiego para sus almas, como tampoco es luz para sus corazones; cuantas veces vemos hermanos que la realizan apresuradamente en vez realizarla con serenidad y sosiego, no recuerdan a Allah sino muy poco. Estas personas tienen que saber que su oración puede ser inválida, aunque la realicen mil veces, puesto que la serenidad y sosiego a la hora de realizarla es uno de sus pilares. De ahí que el Profeta ﷺ‬ le dijera a una persona que realizaba la oración apresuradamente, tal como como la gallina, picoteando, subiendo y bajando apresuradamente: “Vuelve y repite de nuevo tu oración, porque no has rezado”; y así estuvo repitiéndola varias veces, y cada vez que terminaba le decía el Profeta ﷺ‬: “Vuelve y repite de nuevo tu oración, porque no has rezado”; hasta que el Profeta ﷺ‬ le enseñó a realizarla correctamente y le ordenó estar sereno y sosegado en cada uno de los movimientos de la oración.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

¿Qué cosas nos ayudan a alcanzar la concentración o jushu’ durante la oración?

1. Prepararse para la oración, realizando la ablusión concientemente, y serenar el corazón realizando una oración voluntaria antes de la obligatoria.

2. Recordar la cercanía de la muerte antes de comenzar la oración, como dicen algunos: “Reza como si esta oración fuera la última que fueras a hacer antes de morir”.

3. Reflexionar sobre los significados de los versículos y las frases de alabanza como cuando dice: “Allahu Akbar” (Allah es el Más Grande) esto implica que Allah es lo más importante para él, y que deja a sus espaldas toda la vida mundana, para dirigirse a su Señor. Cómo no recordar el Hadiz Qudsi en el cual Allah dijo: “He dividido la oración en dos mitades entre mi siervo y yo. Mi siervo tendrá lo que pide. Cuando el siervo recita: “Al Hamdu Lilahi Rabbil ‘Alamin” (Alabado sea Allah, Señor del universo) Allah le contesta desde Su trono: “Mi siervo Me ha alabado”; cuando dice: “Ar-Rahmanir Rahim” (Clemente, Misericordioso), dice Allah: “Mi siervo Me ha elogiado”, cuando dice: “Maliki Iaumid Din” (Soberano absoluto del Día del Juicio), dice Allah: “Mi siervo Me ha glorificado”; cuando dice: “Iiaka Na’budu wa iaka Nasta‘in” (sólo a Ti adoramos y sólo a Ti imploramos ayuda), dice Allah: “Esto está entre Mi siervo y Yo, y para Mi siervo es lo que ha pedido”. De esta forma responde tu Señor por encima de los siete cielos, así que ten presente esto al realizar la oración. Saber que cuando dice: “Glorificado sea mi Señor, el Grandioso, y Glorificado sea mi Señor, el Altísimo” en voz baja, Allah, Glorificado sea, lo escucha estando establecido sobre Su Trono; y además de eso, que crea que si él acude a Allah en la oración, Allah acudirá a él, que Escucha todas sus palabras –aunque sean pronunciadas en voz baja–, que Ve todas sus obras –aunque sean pequeñas–, que Sabe todo lo que piensa –aunque sea simple–. Cuando mires al lugar donde te vas a postrar, sabe que Allah, Elevado sea, te está viendo; cuando estés recordándolo en el Tashahud (testimonio de fe) moviendo ligeramente tu dedo índice, sabe que Allah está viendo ese movimiento, ya que Él, Alabado sea, Abarca todo con Su Conocimiento, Poder, Dominio, todo lo escucha y lo ve, y otros atributos más que evidencian Su Señorío.

4. Si tienes la bendición de entender el idioma de la revelación, reflexiona sobre el significado de los versiculos que son recitados por el imam. Ya que dijo Allah en el Corán: “Este Libro que te revelo [¡oh, Mujámmad!] encierra grandes bendiciones, para que mediten sobre sus signos y reflexionen los dotados de intelecto.” (Corán 38:29).

5. No se debe rezar cuando está servida la comida ni cuando se tienen ganas de ir al baño. ‘A'ishah dijo: Escuché decir al Mensajero de Allah ﷺ‬: “Que nadie rece cuando la comida esté servida, ni cuando tenga necesidades de ir al baño.” (Muslim)

6. Tampoco se debe rezar cuando se tiene mucho sueño.

Sepan que la concentración en la oración tiene una recompensa única, que es la bienaventuranza, el éxito en este mundo y el otro, una virtud enorme. Dice Allah en su libro: “Por cierto que triunfarán los creyentes que observen sus oraciones con concentración (jushu’u)… éstos serán quienes heredarán el Paraíso, en el que morarán eternamente” [Corán 23:1-11).

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La importancia de la mezquita en la vida del musulmán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

La palabra árabe masyid significa lugar de culto y es un sustantivo de lugar derivado del verbo sayada que significa “inclinarse” o “arrodillarse”, en referencia a las postraciones realizadas durante las oraciones.

La naturaleza propia de la mezquita sale de lo familiar de los lugares de culto, porque es lugar de culto y oración, pero también es espacio de encuentro, enseñanza y cultura, lugar de ceremonias, destino de los pobres y necesitados, incluso lugar de consuelo y alegría.

La mezquita es la base y el centro de la vida de la comunidad musulmana, ya que es el espacio de aprendizaje de valores y virtudes, el orden, la limpieza, la igualdad, la cooperación entre los hermanos, la misericordia, la justa valoración del tiempo, etc.

Aspectos que demuestran la importancia de la mezquita en la vida del musulmán:

1. La recompensa de quienes se ocupan de construir la mezquita

“Allah permitió que fuesen erigidas y honradas las mezquitas para que se invoque Su nombre, y en ellas Le glorifiquen por la mañana y por la tarde, hombres a los que ni los negocios ni las ventas les distraen del recuerdo de Allah, la práctica de la oración prescrita y el pago del Zakát, pues temen el día en que los corazones y las miradas se estremezcan [el Día del Juicio].” (Corán 24:36-37)

“Una mezquita erigida con piedad desde el primer día es más digna de que ores en ella, pues allí hay hombres que desean purificarse, y Allah ama a quienes se purifican. Quien construye sobre la base de la piedad y la complacencia de Allah es mejor” (Corán 9:108-109)

Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬: “Quien construya una mezquita para Allah, buscando complacer a Allah, Allah le construirá una casa en el paraíso”. (Tirmidhi)

2. Las mezquitas son descriptas como “casas de Allah” o que pertenecen a Allah

Una pertenencia para honrar el lugar y darle su lugar en el corazón del creyente.

“Por cierto que las mezquitas son de Allah, así que no invoques a nada ni a nadie junto con Allah” (Corán 72:18)

“Sólo deben mantener y frecuentar las mezquitas de Allah aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, practican la oración prescrita, pagan el Zakát, y no temen sino a Allah. En verdad éstos son quienes verdaderamente siguen la guía”. (Corán 9:18)

3. El amor de Allah por ese lugar

Dijo el Profeta ﷺ‬: “El lugar más amado para Allah es la mezquita, y el más desagradable para Él el mercado”. (Muslim)

Dijo evidenciando su importancia en la vida del creyente, que una de las personas que estarán bajo la sombra del trono de Allah el día del Juicio será: “un joven que creció con su corazón pegado a la mezquita”. (Bujari y Muslim)

Por el amor que Allah tiene por la mezquita es que el simple hecho de permanecer dentro de ella tiene una recompensa especial. Dijo el Profeta ﷺ‬: “Los ángeles bendicen con la paz a quien se queda en la mezquita luego de hacer la oración, mientras no pierda su ablución, ellos oran: ‘Oh Señor, perdónalo y ten misericordia de él’.” (Bujari y Muslim)

Dice el Profeta ﷺ‬: “A aquel que camina hasta la mezquita, por la mañana o por la noche, Allah le asigna un placer en el paraíso, por cada vez que se encamina a ella, por la mañana o por la noche”.

Y también dijo el Profeta ﷺ‬: “Aquel que cumple las abluciones en casa y después se encamina a una de las casas de Allah para cumplir con la obligación que le ha sido impuesta por Allah, con un paso limpia un pecado y con el siguiente eleva su rango”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Los beneficios que la mezquita proporciona a la sociedad:

1. Se realizan las oraciones y se busca la espiritualidad y la devoción

2. Se imparte el conocimiento

3. Desde la mezquita comienza la divulgación del Islam

4. El papel social de la mezquita

· Es el lugar de encuentro de los musulmanes, donde nos enteramos del estado de los hermanos y las noticias de la comunidad

· Es el lugar donde recibir dignatarios y delegados, como cuando el Profeta ﷺ‬ recibió a los cristianos que venían de Nayrán a preguntar sobre el Islam.

· Es el lugar donde se realiza la asamblea para dar solución a las problemáticas que tiene la comunidad

· Se da asistencia al necesitado y se distribuyen las caridades

· Es el refugio del desamparado, como cuando el Profeta dio espacio a los emigrados que no tenían casa, conocidos como ahlu Suffah

· Es un lugar de entretenimiento en ocasiones especiales, como cuando delante del profeta ﷺ‬ los abisinios realizaron destrezas gimnásticas, o se celebra la festividad del Eid.

Quiera Allah hacernos comprender el valor e importancia de las mezquitas, que llene nuestros corazones de amor por las casas de Allah, y nos conceda la generosidad para contribuir en la construcción y manutención de las mezquitas.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La jurisprudencia de la oración del Viernes

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Allah dice en el Corán:

“¡Oh, creyentes! Cuando se convoque a la oración del día viernes, acudid al recuerdo de Allah y abandonad el comercio, pues ello es lo mejor para vosotros. ¡Si supierais!” [Corán 62:9)

Debido a algunas inconsistencias que pueden verse durante esta oración, es que hoy vamos a hablar sobre la importancia y las reglan que regulan esta oración.

Es una obligación asistir a la oración del Yumu’ah para:

1. El musulmán,

2. hombre,

3. consciente,

4. Balig (esta palabra árabe se refiere, en la terminología islámica, a las personas que han alcanzado la desarrollo sexual. Sus edades varían según la etnia y la región donde habitan.), y

5. residente en el mismo distrito o la misma ciudad (de la mezquita).

No es obligación asistir a la oración del Yumu’ah para:

1. La mujer,

2. el enfermo,

3. el menor,

4. el viajero y

5. el cautivo o prisionero;

6. Sin embargo, es válido para cualquiera de ellos que asista.

Virtudes del día viernes:

Abu Hurairah relató que el Profeta ﷺ‬ dijo: “El mejor día en el que sale el sol es el viernes; en él fue creado Adán, en él fue introducido al Paraíso y en él fue expulsado del mismo. Y por cierto que el Día del Juicio será un día viernes.” Registrado por Muslim.

El Profeta ﷺ‬ nos dijo que durante el día viernes hay un momento en el que las plegarias son respondidas por Allah. Esta hora se la sitúa después del ‘Asr, y se recomienda incrementar la invocación a Allah y el Du‘a' en ella. Abu Hurairah relató que el Profeta ﷺ‬ mencionó el día viernes y dijo: “En él hay una hora en la que Allah concede todo lo que Su siervo musulmán le pide mientras reza.” E indicó con su mano que se trata de un tiempo corto. Registrado por Bujari y Muslim.

Asuntos recomendables antes del Yumu’ah

Aus Ibn Aus Az Zaqafi relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien se baña e higieniza correctamente el día viernes, madruga y acude temprano (a la mezquita), se dirige caminando y no sobre su montura, se sienta cerca del Imam y escucha con atención sin desconcentrarse, gana la recompensa de un año ayunando durante el día y rezando por la noche.” Registrado por Abu Dawud e Ibn Mayah.

Es Sunnah que la persona se arregle, peinándose, cortándose las uñas, recortando su bigote, emprolijando su barba, y dije emprolijar, no afeitar, afeitar no embellece el rostro, lo hace distinto y desobediente a las palabras del Profeta ﷺ‬, es sunnah que se perfume, vista sus mejores galas, salga temprano hacia la mezquita y se siente cerca del Imam. También que rece lo que pueda antes del Yumu‘ah, recite el Corán y haga muchas plegarias.

Es Sunnah recitar Surah “La caverna (#18) en la víspera del viernes o el mismo día viernes. Quien recite esta Surah el viernes, estará iluminado por su luz hasta el viernes próximo.

Es Sunnah incrementar el pedido de bendiciones por el Profeta ﷺ‬ durante el viernes.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Lo que invalida el Yumu’ah

Hablar durante la Jutbah implica la pérdida de la recompensa y el registro de un pecado. Sólo el Imam puede hablar a alguien por algún beneficio, para devolver el saludo o para desear la misericordia de Allah al que estornuda. Lo que significa que los musulmanes no pueden hablar durante la Jutbah, ni siquiera para responder el salam.

Cosas raras que uno puede ver durante el Yumuah y que van contra el espíritu de esta oración, y disminuyen su recompensa o la anulan

1. Los que revisan el email y los mensajes de texto en su celular

2. Los que se saludan pronunciando el salam, cuando el imam está pronunciando el sermón.

3. Quedarse afuera hablando cuando la Jutbah no es en su idioma.

4. Los que se quedan dormidos y hasta roncan.

5. Los que llegan temprano a la mezquita para el yumu’ah, pero no ingresan a la mezquita sino que se quedan en la puerta hablando con sus hermanos y amigos, cuando en realidad, este horario tan especial, es para hacer adoración. Hagamos el cambio, apliquemos la Sunnah en este lugar y que sea este espacio “lugar-tiempo” para dedicarlo a la espiritualidad, el recuerdo de Allah y la lectura reflexiva del Sagrado Corán.

Además, es detestable pasar por encima de los hombros de la gente cuando ya ha comenzado la Jutbah y también sentarse sobre las nalgas y rodear las piernas plegadas con los brazos.

¿No ir al Yumu’ah es un asunto sin importancia?

Quien pierde la oración del Yumu‘ah debe compensarlo rezando cuatro Raka‘at del Dhuhr. Si lo perdió debido a un inconveniente no habrá incurrido en una falta, pero si lo hizo sin excusa habrá cometido un pecado por su negligencia con el Salat del Yumu‘ah. El Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien deja de asistir a tres rezos del viernes por negligencia Allah sellará su corazón”. Registrado por Abu Dawud y At Tirmidhi.

Qué debe hacer la persona que ingresa a la mezquita y la Jutbah ya ha comenzado

Quien entra a la mezquita durante la Jutbah debe rezar dos Raka‘at breves antes de tomar asiento.

Quien siente somnolencia durante la Jutbah debe cambiar de posición o de lugar.

Qué debe hacer la persona que ingresa a la mezquita y la oración ya ha comenzado

Quien alcanza a rezar una Rak‘ah completa con el Imam realizará una más (luego de que el Imam termine el Salat) con la intención de completar su Yumu‘ah. Quien no alcanza a rezar una Rak‘ah con el Imam deberá cambiar su intención y rezar el Dhuhr, por lo que rezará en total cuatro Raka‘at.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre el ayuno (as-Saum)

 Beneficios del ayuno del mes de Ramadán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas en el Islam, debemos tener temor de Allah y agradecerle que entre Sus favores se encuentre el poder alcanzar esta época de bien y dedicarnos a obedecerlo y alejarnos de los pecados ya que esta este mes fue prescrito para expiar las faltas y aumentar las buenas obras.

Allah, enaltecido sea, dice en el Corán:

“En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio. Quien de vosotros presencie la aparición de la luna [correspondiente al comienzo del noveno mes] deberá ayunar; y quien estuviere enfermo o de viaje [y no ayunase] deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Allah desea facilitaros las cosas y no dificultároslas; engrandeced a Allah por haberos guiado y así seréis agradecidos”. [Corán 2:185)

Por cierto que recibimos un mes generoso, de gran provecho para quien Allah le facilita hacer obras piadosas. Recibimos el mes de Ramadán en el cual fue revelado el Corán, un mes donde se multiplica la recompensa por las buenas obras.

En este mes es muy importante el ayuno y quien lo hace con fe y esperanza le son perdonadas sus faltas, citó al-Bujari que Abu Hurairah relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo en un hadiz qudsi:

“Dijo Allah: ‘Todas las obras del hijo de Adán son para él, menos el ayuno, que es para Mí y Yo lo recompenso’. El ayuno es una protección, cuando uno de vosotros esté ayunando que no discuta ni haga alboroto. Y si alguien los insulta o los pelea, díganle: ‘Estoy ayunando, estoy ayunando’. ¡Juro por Quien tiene el alma de Mujámmad en Sus manos! Que el mal aliento del ayunante es más preciado para Allah que el aroma del almizcle. El ayunante tiene dos alegrías, una cuando desayuna, y la otra el día que se encuentra con su Señor”.

Cuando se habla de ayuno la mayoría piensa solamente en que es dejar de comer y beber, pero el ayuno tiene otros significados más profundos y complementarios al hecho de abstenerse de la comida y la bebida.

Algunos de los Salaf, que Allah tenga misericordia de ellos, dijeron: “Lo más fácil del ayuno es dejar la comida y la bebida”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Algunas de los beneficios que debes buscar alcanzar en este mes son:

1. Obtener más taqwa

Allah deja en claro en el Corán que el objetivo por el cual se ayuna es alcanzar e incrementar la taqwa:

“¡Oh, creyentes! Se les ordenó el ayuno al igual que a quienes les precedieron para que alcancen la piedad”. (Corán 2:183)

Así el ayuno es un medio para alcanzar taqwa, ya que ayuda a evitar que una persona cometa muchos pecados a los que uno es propenso. Debido a esto, el Profeta ﷺ‬ dijo: “El ayuno es un escudo con el cual el siervo se protege del fuego del infierno”. Entonces debemos preguntarnos, después de cada día de ayuno: ¿Este día de ayuno me ha hecho más temeroso y obediente a Allah? ¿Me ha ayudado a distanciarme de los pecados y las desobediencias?

2. Desarrollar la paciencia (as-sabr)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “El mes de la Paciencia, y los tres días de cada mes, son momento de ayunar.”

Ibn ` Abdul-Barr - que Allah tenga misericordia con él - dijo: “Lo que se entiende por el mes de la Paciencia es el mes de Ramadán… Entonces el ayuno es llamado paciencia porque refrena el alma de los deseos de beber, comer y del deseo sexual.”

Por lo tanto ayunar es un medio de aprender autocontrol y paciencia.

La paciencia tiene tres grados:

· Tener paciencia para cumplir con las órdenes de Allah.

· Tener paciencia para abstenerse de lo que Allah ha prohibido.

· Tener paciencia para aceptar el destino que Allah nos pone.

3. Compartir las privaciones del pobre y el necesitado.

Narró An Nu‘man Ibn Bashir que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo, que si se aqueja un órgano se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio.” (Bujari y Muslim)

Cuando el ayunante siente dolores a causa del hambre, vive en carne propia lo que sienten los pobres y necesitados, y por lo tanto siente compasión por ellos y los ayuda a mitigar su hambre. No es lo mismo oír hablar de la necesidad que compartirla.

Uno de los salaf fue preguntado: ¿Con que objetivo fue legislado el ayuno?’. Respondió: ‘Para que el rico experimente el sabor del hambre y no se olvide del pobre’.

4. Sentir agradecimiento por todas las gracias y favores de Allah que uno tiene

Al abstenernos de comer y beber, nos damos cuenta de todos los favores y gracias de Allah que experimentamos a diario, y de las que no somos conscientes. El ayuno nos ayuda a despertar esa conciencia.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Cómo nos preparamos para recibir el mes de Ramadán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, cómo podemos prepararnos para recibir el mes de Ramadán, de modo que sea el mejor Ramadán de nuestra vida, y saquemos de él el mejor provecho para nuestra vida presente y futura.

1. Organizar nuestro tiempo y actividades.

Podemos realizar un cuadro donde escribamos todas las acciones que queremos desarrollar durante este mes y en qué momentos vamos a realizarlas. Para de esa forma completar la lectura del Sagrado Corán, aunque sea en nuestro idioma, otras lecturas que queremos hacer, una cierta cantidad de oraciones y otras obras, y que no se nos pase el mes diciendo mañana lo haré, mañana comenzaré y finalice Ramadán y nos perdamos la oportunidad, sintiendo gran frustración personal por ello.

2. Limpiar el corazón de todo rencor

Dijo el Profeta ﷺ‬: “Cuando llega la mitad de Sha'ban. Allah contempla a todas sus criaturas y perdona a los creyentes y les da tiempo a los incrédulos pero deja a los rencorosos con su rencor hasta que lo invoquen”. (Considerado hasan por Al-Albani)

3. Recomponer las relaciones familiares que están rotas o estamos alejados

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Allah contempla a todas sus criaturas en la noche de la mitad de Sha'aban y perdona a todas sus criaturas, excepto al idólatra y los que están enemistados”. (Registrado por Ibn Mayah y considerado hasan por Al-Albani)

4. Festejar el inicio de Ramadán

Sentirlo como una fiesta del alma y la espiritualidad, una ocasión única para acercarnos a Allah.

Dijo el Profeta e: “El ayunante tiene dos momentos de gran alegría: Al romper el ayuno se alegra, y cuando llegue al encuentro con su Señor se alegrará de haber ayunado.”

Narró Abu Hurairah que el Profeta ﷺ‬ dijo: “A quien haga el ayuno de Ramadán con fe y esperanza, le serán perdonadas sus faltas anteriores.”

Abu Hurairah dijo: “El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: ‘Ha llegado a ti Ramadán, un mes sagrado. Allah ha dicho que es obligatorio que ayunes (este mes). Durante el mismo se abren las puertas del Paraíso y se cierran las puertas del Infierno, y los demonios están encadenados. En él hay una noche que es mejor que mil meses, y todo aquel que se prive de su bondad ciertamente estará privado de toda bondad’”. (Registrado por an-Nisaa’i)

Por eso es que los compañeros del profeta se felicitaban unos a otros y se albriciaban cuando comenzaba este hermoso mes.

5. Ayunar no solamente de comida y bebida

Sino también de los malos pensamientos, de los insultos, de las distracciones externas como la música, la TV, etc.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Dijo uno de los sabios que el ayuno es de tres niveles.

Primer nivel: ayunar de lo que produce satisfacción al estómago y a los genitales, lo cual es lo mínimo indispensable.

Segundo nivel: ayunar del oído, la lengua, los miembros del cuerpo y de las faltas y pecados.

Tercer nivel: Ayunar de todo pensamiento mundano, de todo apego materialista, y alejarse de las cosas materiales durante todo el mes.

Dijo el Profeta ﷺ‬: “El ayuno es una protección. Si alguno de vosotros está ayunando que no diga obscenidades ni grite. Y si alguno es insultado o provocado que diga: ‘¡Estoy ayunando!’ ‘¡Estoy ayunando!’

Dijo Yabir ibn Abdullah, un compañero del profeta dando un consejo a uno de sus estudiantes: “Si ayunas, que ayunen también tus oídos, tus ojos y tu lengua de la mentira y lo prohibido; no perjudiques a tu vecino, y compórtate con tranquilidad y espiritualidad el día que ayunes, y que no sea igual el día que ayunas y el día que no ayunas”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 100 consejos para este Ramadán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Ramadán es el mes sagrado de ayuno. Quien toma provecho de este mes, se benéfica grandemente, pero quien es negligente y lo deja pasar sin adorar a Allah y pulir su carácter, ha dejado pasar una oportunidad que quizás jamás se le vuelva a presentar en la vida.

Por eso, aprovecha este Ramadán… Es un regalo de Allah que tengas vida, salud y la posibilidad de ayunar y adorar a Allah en este mes.

Te presentamos cien consejos para que saques el mejor provecho de este Ramadán y lo cumplas correctamente:

1. Sincera tu intención de ayunar sólo para complacer a Allah, porque lo que no se hace con intención sincera solo para complacer a Allah carece de valor.

2. No dudes en tu intención, se firme.

3. Pide solo de Allah la recompensa por tu esfuerzo, pues solamente Allah recompensa por las obras.

4. Aprovecha para arrepentirte de tus deslices y pecados, y toma fuertemente la decisión de no volver a cometerlos.

5. Alégrate por el comienzo del mes de Ramadán, porque eso es una señal de la fe.

6. Felicita a tus hermanos, hermanas y familiares por el comienzo de Ramadán.

7. Aférrate al correcto comportamiento del ayunante:

o Haz la súplica al ver la luna de Ramadán

o Prepárate para ayunar y forma la intención sincera en tu corazón de cumplir este rito sinceramente para Allah.

o Prepárate para despertarte para el Suhur poco antes del Fayr.

o Apresúrate a romper el ayuno cuando llegue el ocaso.

o Haz la súplica registrada en la Sunnah al romper el ayuno.

o Invita a gente a romper el ayuno contigo.

o Haz el esfuerzo de hacer las oraciones en la mezquita, especialmente el Isha y el Tarawih.

8. El fruto esperado del ayuno es incrementar la taqwah, el temor devocional de Allah.

9. Esfuérzate por ayunar el mes completo y rezar el Tarawih todas las noches.

10. No hagas de este mes una reunión social, sino que aprovecha para adorar a tu Señor en soledad.

11. Reflexiona sobre las gracias que Allah te ha dado, y agradécele por ellas.

12. Agradece a Allah por haberte sustentado.

13. Agradece a Allah por haberte guiado por el sendero recto.

14. Cuando estés con la gente, cuida tu lengua y mide tus palabras.

15. Esfuérzate por cumplir con todos tus actos de adoración obligatorios en su momento indicado, para que Ramadán sea una escuela de cómo ser mejor musulmán.

16. Que tu lengua no deje nunca de recordar a Allah.

17. Recuerda a Allah con cada respiración, para que sepas que el recuerdo de Allah mantiene vivo tu corazón espiritual, así como el aire mantiene vivo tu cuerpo físico.

18. Mantente alejado de las malas compañías.

19. Si ayuna tu estómago, que también ayune tu lengua, tu corazón y tu mente.

20. Que tu día de ayuno no sea igual al día que no ayunas, haz que sea especial.

21. El ayuno más elevado es el del corazón, cuando ayuna de todo excepto Allah.

22. Siente el hambre, y reflexiona sobre tu debilidad.

23. Ruega todas las noches a Allah ser de aquellos que serán salvos del Infierno al terminar Ramadán.

24. Aférrate la Sunnah del Profeta en todos los asuntos, y aléjate de toda innovación.

25. Esfuérzate por hacer una caridad todos los días.

26. Esfuérzate en dar de cada día comida para los ayunantes.

27. Esfuérzate en ordenar el bien, y prohibir lo que está mal.

28. El chisme destruye el ayuno, y pedir perdón a Allah lo eleva.

29. Esfuérzate en unir y visitar a tu familia durante Ramadán.

30. Esfuérzate en honrar a tus padres en este mes.

31. Esfuérzate en alegrar a tus hermanos musulmanes.

32. Esfuérzate en solucionar los problemas de las personas.

33. Esfuérzate en honrar a tu vecino.

34. No rías mucho.

35. Usa el ayuno para hacer de tu espíritu sensible y humilde.

36. No discutas, ni riñes, mantente en silencio, estarás a salvo.

37. Cumple con tus compromisos.

38. Lee mucho el Sagrado Corán.

39. Esfuérzate para hacer las cinco oraciones en la mezquita.

40. Esfuérzate para hacer la oración del Tarawih en la mezquita.

41. Esfuérzate en orar durante la noche, y suplicar largamente.

42. Cuando vayas a la mezquita no cometas ninguna innovación.

43. Esfuérzate para tener concentración en tu oración.

44. Esfuérzate para permanecer en la mezquita todo lo que puedas.

45. La oración en la mezquita es mejor.

46. Hermana, cuando vaya a la mezquita, aférrese al protocolo de buen comportamiento y vestimenta islámica.

47. La mujer durante la menstruación es mejor que no acuda a la mezquita.

48. La mujer durante la menstruación no debe orar, tocar el Corán en árabe, ni ayunar.

49. Evoca en tu corazón el recuerdo de Allah y llora al recordarlo.

50. Si tus ojos no pueden llorar, haz que tu corazón llore de emoción por las gracias de Allah.

51. Haz muchas oraciones voluntarias.

52. Las mujeres durante la menstruación deben aferrarse al recuerdo de Allah (dikr).

53. Aprende los horarios en que Allah responde las súplicas, y ruega en ellos.

54. Intenta realizar una visita a La Meca (‘Umrah) durante Ramadán.

55. Aprovecha la última parte de la noche para pedir perdón y arrepentirte.

56. Aléjate durante este mes de todo lo que te aleje de Allah.

57. No grites.

58. No insultes.

59. No faltes el respeto.

60. No respondas a las ofensas.

61. No te juntes con el sexo opuesto.

62. Se constante con los actos de adoración, aunque sean pocos.

63. Alterna entre los distintos actos de adoración, para no aburrirte.

64. Aconseja el bien a los musulmanes todos los días.

65. Trata bien a la gente y dales prioridad sobre ti mismo.

66. Cuando lleguen los últimos diez días de Ramadán, esfuérzate aún más en la adoración.

67. Esfuérzate en hacer retiro espiritual (i’tikaf) los últimos diez días del mes.

68. Busca la noche del designo divino (Lailat al-qadr).

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

69. No duermas muchas horas.

70. No comas mucho al romper el ayuno.

71. Esfuérzate en dar de comer a los pobres y ayunantes musulmanes.

72. Ayuda a los necesitados.

73. Apresúrate a dar el Zakat al-Fitr.

74. Enseña a tus hijos pequeños la oración, el ayuno, el hiyab…

75. Se la mejor persona durante este mes.

76. Reflexiona sobre los significados del Corán.

77. No hagas caso a tu ego en todo lo que te pida.

78. No hagas caso a los demonios humanos.

79. Aléjate del pecado y la desobediencia. No mires televisión.

80. No fumes luego de romper el ayuno, jura por Allah que lo dejarás.

81. Desgraciada es la persona que durante Ramadán no alcanza el perdón de Allah.

82. Sé paciente y aprende la paciencia, porque el ayuno es la mitad de la paciencia.

83. Agradece a Allah por todos los favores que te ha concedido.

84. Una forma de agradecer a Allah es no cerrar la puerta en la cara de quien ha golpeado tu puerta para pedirte algo.

85. Esfuérzate por perfeccionar tu ayuno.

86. Aléjate de la mentira y el falso testimonio.

87. Hay algunos ayunantes que no obtienen de su ayuno sino hambre y sed.

88. No seas de aquellos tontos que ayunan de las cosas licitas (halal) y rompen su ayuno con cosas ilícitas (haram).

89. Que tu corazón se aferre al temor y la esperanza en Allah luego de romper el ayuno.

90. Ser paciente para adorar a Allah es mejor que tener que ser paciente en soportar el castigo de Allah.

91. Ayunar también es proteger la vista y el oído de lo que no se debe ver ni escuchar.

92. El ayuno es protección.

93. Se cuidadoso con tu ayuno.

94. Que ayunen tus manos de tomar aquello que no te pertenece y que ayunen tus ojos de mirar lo que no debes.

95. Que ayunen tus oídos de escuchar lo que no debes, y que ayunen tus pies de encaminarse hacia lo prohibido.

96. Que ayune tu mente de pensar en lo ilícito.

97. Esfuérzate durante Ramadán en hacer actos de adoración que antes no habías hecho.

98. Vive este Ramadán como si fuera el primero de tu vida.

99. Esfuérzate para hacer de cada día de Ramadán un día especial, que cada día sea mejor que el anterior, hasta llegar al final del mes.

100. Esfuérzate en tener la intención de cumplir con las siguientes cosas durante este Ramadán:

o Ser un devoto arrepentido de sus pecados.

o Ser un divulgador del Islam.

o Hacer buenas obras únicas.

o Que tus obras sirvan para guardar la recompensa de Allah.

o Que tus obras sirvan para borrar tus pecados.

o Alcanzar el perdón de tus faltas pasadas y futuras.

o Que el ayuno interceda por ti el Día del Juicio Final.

o Alcanzar la paz que concede Allah y ruegan sus ángeles cuando te levantas para comer antes del amanecer.

o Que tus buenas obras te alejen del Fuego del Infierno.

o Que el ayuno un día de calor protege de la sed el día del Juicio Final.

o Quien muere ayunando entrará al paraíso.

o Alcanzar con el ayuno la bienaventuranza.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La excelencia de Lailat al Qadr y el Zakat al Fitr

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Alabado sea Allah.

Me pregunto si la persona que ayuna continúa después de Ramadán como lo era durante el mismo, o si ella es “Y no seáis como quien deshace el hilado que había realizado cuidadosamente” (Corán 16:92). Me pregunto si una persona que durante Ramadán ayuna, recita y lee el Corán, entrega caridad, permanece en oración durante la noche y hace du’aa’, ¿será igual después de Ramadán, o irá por otro camino?, quiero decir, el camino de Shaitán, al cometer pecados y al hacer cosas que enojan al Misericordioso.

Si un musulmán continúa teniendo paciencia al llevar a cabo actos piadosos después de Ramadán, es un signo de que su ayuno ha sido aceptado por su Señor.

Llama la atención después de Ramadán ver a las personas que ayunaron y rezaron por la noche, hicieron caridad y adoraron al Señor de los Mundos, tan pronto como termina el mes, su forma de ser cambia completamente y comienzan a tener una mala actitud hacia su Señor. Los ves que abandonan las oraciones y no llevan a cabo actos piadosos, cometiendo pecados y desobedeciendo a Allah de diferentes maneras, manteniéndose lejos de la obediencia a Allah, el Soberano.

¡Qué terrible es, por Allah, que la gente tenga en cuenta a Allah sólo en Ramadán!

El musulmán debe hacer de Ramadán una oportunidad para comenzar una nueva página al arrepentirse, volviéndose hacia Allah, y persistiendo en rendirle culto sincero.

Allah dice en el Corán:

“Y observa [¡Oh, Mujámmad!] las oraciones prescritas durante del día [Salat Al Fayr, Salat Adh Dhuhr y Salat Al ‘Asr] y durante la noche [Salat Al magrib y Salat Al ‘Isha'], pues las buenas obras borran las malas. Ciertamente esto es una exhortación para quienes reflexionan”. (Corán 11:114)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Luego de una mala acción haz una buena, ya que esta borrará la mala; y tenga buenos modales y una actitud positiva hacia las personas”.

Sin duda, el propósito por el cual Allah creó a las personas es para alabarlo sólo a Él, sin ningún compañero o asociado. Es el propósito final y el mayor de los objetivos, obtener ‘ubudiiah (ser el siervo de Allah en el sentido más completo y verdadero). Esto se logra de la manera más hermosa durante Ramadán, cuando se ve a las personas en grupo o solas concurrir a las casas de Allah, y los vemos procurando llevar a cabo a tiempo las plegarias obligatorias y haciendo caridad, compitiendo uno con el otro para hacer buenos actos. “Allah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra” (Corán 14:27). A quien Allah ayuda a permanecer firme en llevar a cabo actos piadosos después de Ramadán, Allah dice en el Corán:

“hacia Él ascienden las buenas palabras [y las glorificaciones], y Él exalta las obras piadosas.” (Corán 35:10).

El profeta ﷺ‬ enseñó a sus Compañeros a competir en hacer el bien, y dijo: “Una moneda de plata puede ser más importante ante Allah que una de oro, y lo mejor de la caridad es la que un hombre hace cuando es rico”. El Profeta ﷺ‬ explicó que si una persona da en caridad cuando tiene con que hacerlo y tiene también buena salud pero le tiene temor a la pobreza, la caridad será importante para Allah, como balance de sus buenas acciones; mientras que quien la demora, luego se enferma y ahí comienza a dar en caridad, ya que teme que sus buenas acciones sean rechazadas, se corre el peligro de que esta caridad no sea aceptada – Buscamos refugio en Allah. Allah dice en el Corán:

“Allah perdona sólo a quienes cometen el mal por ignorancia y pronto se arrepienten. A éstos Allah los absuelve porque Allah es Sabio, Omnisciente. No serán perdonados quienes sigan obrando mal hasta que les sorprenda la muerte y entonces digan: Ahora me arrepiento. Ni tampoco quienes mueran siendo incrédulos; a éstos les tenemos reservado un castigo doloroso.” (Corán 4:17-18)

El creyente sincero teme a Allah y procura obedecerlo todo el tiempo, continuando en su piedad y siempre procurando hacer el bien, llamando a los demás a Allah, imponiendo lo que es bueno y prohibiendo lo malo. Para el creyente, sus días y noches en este mundo son un tesoro, y se le permite ver lo que deposita en él. Si deposita cosas valiosas, le serán de beneficio ante el Señor en el Día de la Resurrección; pero si ocurre lo contrario será un desastre para él. Le pedimos a Allah que nos proteja de semejante pérdida.

Los sabios sostienen que uno de los signos de aceptación (de las buenas acciones) es que Allah hace que una hasanah (una buena acción) sea seguida por otra, ya que la hasanah dice: “¡Mi hermana, mi hermana!” y la saii’ah (la mala acción) también dice: “¡Mi hermana, mi hermana!” –buscamos refugio en Allah. Si Allah ha aceptado el ayuno de Ramadán de una persona, y esta se ha beneficiado por este período de entrenamiento (espiritual) y ha permanecido firme en obedecer a Allah, entonces se ha unido a la caravana de aquellos que permanecen firmes y le responden a Allah. Tal como dice Allah en el Corán:

“Por cierto que quienes dicen: Nuestro Señor es Allah y obran correctamente, descienden sobre ellos los Ángeles [en la agonía de la muerte y les dicen:] No temáis [a la muerte y a lo que vendrá después de ella] ni os apenéis [por la separación con vuestros familiares], sino alegraos con el Paraíso que se os prometió [como recompensa]. “Nosotros somos vuestros protectores en la vida mundanal y en la otra; sabed que tendréis allí todo cuanto deseéis y se os concederá lo que pidáis”. (Corán 41:30-31)

“Y quienes tomen por aliados a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes, [sepan que] quienes están con Allah serán los vencedores”. (Corán 5:56)

“Quienes digan: ¡Nuestro Señor es Allah! y luego obren rectamente, no temerán [ningún mal en el futuro] ni se entristecerán”. (Corán 46:13)

Obrar rectamente debe mantenerse de un Ramadán al siguiente, ya que el profeta ﷺ‬ dijo: “Desde una plegaria a la otra, desde un Ramadán al siguiente, desde una peregrinación a la siguiente. Esto borrará cualquier (pecado) que se haya cometido entre uno y otro, mientras que se eviten los pecados mayores”. Y Allah dice:

“Si os apartáis de los pecados más graves perdonaremos vuestras faltas y os introduciremos en el Paraíso honrándoos”. (Corán 4:31)

El creyente debe unirse a la caravana de aquellos que permanecen firmes y debe abordar el barco de la salvación desde el momento en que alcanza la edad del juicio hasta el de su último suspiro. Debe permanecer a la sombra de “Laa ilaaha ill-Allaah”, disfrutando de las bendiciones de Allah. Esta religión es la verdad y el camino que adherimos firmemente en Ramadán, es con la que Allah nos honra a través de la generosidad de Su entrega, Su bendición misericordiosa y Su gran favor. De esta manera continuaremos rezando las oraciones nocturnas y alabando a Allah después del mes de Ramadán. No olvide, mi hermano, que Allah lo ha bendecido con el retiro espiritual (i’tikaaf), y Allah lo ha bendecido a través de la caridad, y Allah lo ha bendecido con el ayuno, y también lo ha bendecido con las suplicas y los ruegos (du’aa’) que han sido aceptados. No olvide, mi hermano, cuidar estas buenas acciones y el sustento de Allah, no permita que estas sean borradas por las malas acciones. Esfuércese por cultivar la bondad y la felicidad, y estar en compañía de aquellos que permanecen firmes (al Islam), y buscan a Allah y a Su Mensajero y a Su Hogar en el Otro Mundo, en donde albricias del Paraíso tan inmenso como los cielos y la tierra, prepárese para ser beato, ya que debe responder al llamado de Allah; ¡Oh, buscador del bien, continúa!, y ¡Oh, buscador del mal, desiste!

Y responde a las palabras del Profeta ﷺ‬: “Quien rece con fe por la noche durante Ramadán y espere su recompensa, sus pecados previos serán perdonados. Quien rece con fe durante la noche del decreto (Laylat al-Qadr) y espere su recompensa, sus pecados previos serán perdonados”.

Le pido a Allah que nos ha bendecido con el ayuno, el retiro espiritual (i’tikaaf), la peregrinación menor (‘umrah) y la caridad, que nos bendiga con la orientación, la piedad, la aceptación de nuestras buenas obras; que Él nos ayude a persistir en nuestros buenos actos y a permanecer firmes, ya que la persistencia en los buenos actos es una de las mejores maneras de acercarse a Allah. De aquí que cuando un hombre se acercó al Profeta ﷺ‬ y dijo: “Aconséjame,” éste le respondió: “Di: ‘Creo en Allah,’ y permanece firme.” (al-Bujari y Muslim).

De acuerdo a un informe narrado por Ahmad, el Profeta ﷺ‬ dijo: “Di: Creo en Allah y después permanece firme”. [El hombre] dijo: “Oh, Mensajero de Allah, todo el mundo dice eso”. Le contestó: “Algunas personas que existieron antes de ti han dicho esas palabras, pero no permanecieron firmes”. De esta manera los creyentes deben permanecer firmes en obedecer a Allah:

“Allah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah], y extravía a los inicuos. Ciertamente Allah hace lo que Le place.” (Corán 14:27).

El que es firme en obedecer a Allah es al que sus suplicas serán respondidas. Las súplicas que se repiten más de veinticinco veces por día: “Guíanos por el sendero recto”. (Corán 1:6), que se dice en sura Al-Faatihah. ¿Por qué es que decimos y creemos con firmeza que si permanecemos firmes Allah nos perdonará pero somos lentos al ponerlo en la práctica? Debemos temerle a Allah y poner esto en práctica de verdad a través del pensamiento y la palabra. Debemos esforzarnos en “ihdinaa al-siraat al-mustaqim (Guíanos por el sendero recto.), y debemos transitar el camino del “iyaaka na’budu wa iyyaaka nasta’in (Sólo a Ti adoramos y sólo de Ti imploramos ayuda.) (Corán 1:5), yendo a la sombra de “ihdinaa al-siraat al-mustaqim (Guíanos por el sendero recto.), siguiendo la ruta que nos conducirá al Paraíso a través de la profundidad de los cielos y de la tierra, cuya palabra clave es Laa ilaaha ill-Allaah. Le pedimos a Allah que nos conceda un buen final.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Después de que termina Ramadán, las personas son clasificadas en varios grupos, dos de los más importantes serán descriptos aquí.

El primer tipo se refiere a aquellos que se ven en Ramadán esforzándose mucho para rendir culto. Nunca se los ve pero en realidad están recostados o parados en plegaria, o leyendo el Corán, o llorando; esto ocurre de tal manera que le hace recordar a algunos devotos de los salaf, que hasta se puede sentir compasión por ellos debido a la intensidad de sus esfuerzos. No obstante, tan pronto el mes termina, vuelven a la negligencia y a cometer pecados, como si fueran prisioneros de la adoración, vuelcan su atención hacia sus deseos y se vuelven negligentes al cometer pecados creyendo que así se acabaran sus dolores y sufrimientos. Pero esta pobre gente se olvida que el pecado es la causa de la perdición, ya que los pecados son como heridas de guerra, que pueden resultar fatales. Cuántas veces el pecado ha evitado el decir Laa ilaaha ill-Allaah cuando se está en la cornisa de la muerte.

Después de pasar un mes con fe, leyendo el Corán y a través de otros actos de alabanza, estas personas se desvían. Estos son los alabadores ocasionales que sólo tienen en cuenta a Allah en ciertas ocasiones o en tiempos de calamidad y dolor, y luego desaparece la obediencia y la alabanza. Esto es un verdadero mal hábito.

“El devoto rezó por algo que deseaba, pero cuando su problema fue solucionado, no rezó ni ayunó más” [Poesía Árabe].

Me pregunto ¿cuál es el beneficio de rendir culto por todo un mes, si esto luego será seguido por un regreso a las acciones deshonrosas?

El segundo tipo son aquellos que se sienten dolidos por la finalización de Ramadán, ya que han probado la dulzura de sentirse a salvo fuera del pecado, y la amargura de la paciencia se les torna insignificante, ya que se dieron cuenta de la verdadera naturaleza de su debilidad y necesitan a su Guía (Allah) tanto como a la necesidad de obedecerlo. Ellos ayunaron de manera verdadera y se mantuvieron de pie en plegaria durante la noche sólo por amor, de esta manera cuando le dicen adiós a Ramadán, sus ojos se llenan de lágrimas y sus corazones se rompen. Aquellos que se encuentran cargados de pecados desean ser liberados y rescatados del Infierno, para unirse a la caravana de los que son aceptados. Pregúntese, hermano mío, ¿a cuál de estos dos grupos pertenece?

Debe saber que las acciones más apreciadas por Allah son las continuas, aun cuando sean pequeñas. El Mensajero ﷺ‬ dijo: “Oh pueblo, deben hacer todas las acciones buenas posibles, ya que Allah no se cansa hasta que ustedes se cansan. Los actos más amados por Allah son aquellos que son continuos, aun cuando sean pequeños. La familia de Mujámmad ﷺ‬, cuando hizo algo, persistió en su acción”. Narrado por Muslim.

Cuando al Profeta ﷺ‬ se le preguntó sobre los actos más amados por Allah, dijo: “Aquellos que sean continuos, aun siendo pequeños”.

A ‘A’ishah t se le preguntó sobre lo que el Mensajero de Allah ﷺ‬ hizo y si él solía hacer esas cosas sólo en días determinados. Ella contestó: “No, sus buenas acciones eran continuas. ¿Quién entre ustedes podría hacer lo que el Mensajero de Allah ﷺ‬ solía hacer?”. Los actos de alabanza prescritos en el Islam están basados en ciertas condiciones que deben existir, como el recordar a Allah, realizar la peregrinación mayor (Hayy) y la menor (‘Umrah) y obras meritorias; seguir lo que es bueno y al mismo tiempo prohibir lo que es malo, buscar el conocimiento, el esfuerzo personal, y otras buenas acciones. De esta manera esfuércese en alabar continuamente de acuerdo a su capacidad.

Le pedimos a Allah que nos ayude para que Le adoremos y complazcamos, y que nos mantenga en el camino de los piadosos y virtuosos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Y después de Ramadán…?

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¿Cuáles deben ser nuestro objetivos después de terminado el mes de Ramadán?

1. Mantenernos firmes en la adoración

Dice Allah en el Corán: “Y no seáis como quien deshace el hilado que había realizado cuidadosamente” (Corán 16:92). Me pregunto si una persona que durante Ramadán ayuna, recita y lee el Corán, entrega caridad, permanece en oración durante la noche y hace du’a, ¿será igual después de Ramadán, o irá por otro camino?.

Si un musulmán continúa teniendo paciencia al llevar a cabo actos piadosos después de Ramadán, es un signo de que su ayuno ha sido aceptado por su Señor.

Llama la atención después de Ramadán ver a las personas que ayunaron y rezaron por la noche, hicieron caridad y adoraron al Señor de los Mundos, tan pronto como termina el mes, su forma de ser cambia completamente y comienzan a tener una mala actitud hacia su Señor. Los ves que abandonan las oraciones y no llevan a cabo actos piadosos, cometiendo pecados y desobedeciendo a Allah de diferentes maneras, manteniéndose lejos de la obediencia a Allah, el Soberano.

¡Qué terrible es, por Allah, que la gente tenga en cuenta a Allah sólo en Ramadán!

2. Arrepentirse y buscar el perdón de sus faltas

El musulmán debe hacer de Ramadán una oportunidad para comenzar una nueva página al arrepentirse, volviéndose hacia Allah, y persistiendo en rendirle culto sincero.

Allah dice en el Corán: “Y observa las oraciones prescritas durante del día y durante la noche, pues las buenas obras borran las malas. Ciertamente esto es una exhortación para quienes reflexionan”. (Corán 11:114)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Luego de una mala acción haz una buena, ya que esta borrará la mala; y tenga buenos modales y una actitud positiva hacia las personas”.

3. Purificar la sinceridad en el corazón

Sin duda, el propósito por el cual Allah creó a las personas es para alabarlo sólo a Él, sin ningún compañero o asociado. Es el propósito final y el mayor de los objetivos, obtener ‘ubudiiah (ser el siervo de Allah en el sentido más completo y verdadero). Esto se logra de la manera más hermosa durante Ramadán, cuando se ve a las personas en grupo o solas concurrir a las casas de Allah, y los vemos procurando llevar a cabo a tiempo las plegarias obligatorias y haciendo caridad, compitiendo uno con el otro para hacer buenos actos. “Allah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra” (Corán 14:27). A quien Allah ayuda a permanecer firme en llevar a cabo actos piadosos después de Ramadán, Allah dice en el Corán: “hacia Él ascienden las buenas palabras [las glorificaciones], y Él exalta las obras piadosas.” (Corán 35:10).

El profeta ﷺ‬ enseñó a sus Compañeros a competir en hacer el bien, y dijo: “Una moneda de plata puede ser más importante ante Allah que una de oro, y lo mejor de la caridad es la que un hombre hace cuando es rico”. El Profeta ﷺ‬ explicó que si una persona da en caridad cuando tiene con que hacerlo y tiene también buena salud pero le tiene temor a la pobreza, la caridad será importante para Allah, como balance de sus buenas acciones; mientras que quien la demora, luego se enferma y ahí comienza a dar en caridad, ya que teme que sus buenas acciones sean rechazadas, se corre el peligro de que esta caridad no sea aceptada – Buscamos refugio en Allah.

Todos esperamos que Allah acepte nuestras obras de Ramadán, pero cómo podríamos saberlo?

Los sabios sostienen que uno de los signos de aceptación (de las buenas acciones) es que Allah hace que una hasanah (una buena acción) sea seguida por otra, ya que la hasanah dice: “¡Mi hermana, mi hermana!” y la saii’ah (la mala acción) también dice: “¡Mi hermana, mi hermana!” –buscamos refugio en Allah. Si Allah ha aceptado el ayuno de Ramadán de una persona, y esta se ha beneficiado por este período de entrenamiento (espiritual) y ha permanecido firme en obedecer a Allah, entonces se ha unido a la caravana de aquellos que permanecen firmes y le responden a Allah. Tal como dice Allah en el Corán: “Quienes digan: “¡Nuestro Señor es Dios!, y luego obren correctamente, no tienen de qué sentir temor ni estar tristes [en el Día del Juicio Final] porque serán los compañeros del Paraíso, en el que vivirán por toda la eternidad como re-compensa por sus obras”. (Corán 46:13)

Obrar rectamente debe mantenerse de un Ramadán al siguiente, ya que el profeta ﷺ‬ dijo: “Desde una plegaria a la otra, desde un Ramadán al siguiente, desde una peregrinación a la siguiente. Esto borrará cualquier (pecado) que se haya cometido entre uno y otro, mientras que se eviten los pecados mayores”. Y Allah dice: “Si se apartan de los pecados más graves perdonaremos vuestras faltas y os introduciremos en el Paraíso honrándolos”. (Corán 4:31)

Por eso cuando un hombre se acercó al Profeta ﷺ‬ y dijo: “Aconséjame,” éste le respondió: “Di: ‘Creo en Allah,’ y permanece firme.” (al-Bujari y Muslim).

De acuerdo a un informe narrado por Ahmad, el Profeta ﷺ‬ dijo: “Di: Creo en Allah y después permanece firme”. [El hombre] dijo: “Oh, Mensajero de Allah, todo el mundo dice eso”. Le contestó: “Algunas personas que existieron antes de ti han dicho esas palabras, pero no permanecieron firmes”. De esta manera los creyentes deben permanecer firmes en obedecer a Allah:

“Allah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah], pero extravía a los injustos.” (Corán 14:27).

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Debes saber que las acciones más apreciadas por Allah son las continuas, aun cuando sean pequeñas. El Mensajero ﷺ‬ dijo: “Oh gente, deben hacer todas las acciones buenas posibles, ya que Allah no se cansa hasta que ustedes se cansan. Los actos más amados por Allah son aquellos que son continuos, aun cuando sean pequeños. La familia de Mujámmad ﷺ‬, cuando hizo algo, persistió en su acción”. Narrado por Muslim.

Cuando al Profeta ﷺ‬ se le preguntó sobre los actos más amados por Allah, dijo: “Aquellos que sean continuos, aun siendo pequeños”.

A ‘A’ishah t se le preguntó sobre lo que el Mensajero de Allah ﷺ‬ hizo y si él solía hacer esas cosas sólo en días determinados. Ella contestó: “No, sus buenas acciones eran continuas. ¿Quién entre ustedes podría hacer lo que el Mensajero de Allah ﷺ‬ solía hacer?”.

Le pedimos a Allah que nos ayude para que Le adoremos y complazcamos, y que nos mantenga en el camino de los piadosos y virtuosos.

Que Allah nos bendiga a través del Sagrado Corán y las enseñanzas del Mensajero de Allah ﷺ‬.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre el Zakat

 El Zakat, como principio de justicia social

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hoy vamos a hablar del principio básico que estableció el Islam para elaborar la justicia social, la solidaridad entre los miembros de una sociedad, para buscar el bienestar de todos.

En el idioma árabe, el término Zakat significa crecimiento o pureza, pero en el lenguaje legal Islámico, Zakat se refiere a una forma de caridad que debe pagarse sobre una cierta cantidad de riqueza. Esta forma de caridad se llama Zakat porque las bendiciones en la riqueza restante son incrementadas por Allah aunque la cantidad actual haya disminuido. Allah menciona en el Corán:

“Allah hará que todo lo que provenga de la usura no tenga ninguna bendición, pero sí, en cambio, incrementará la riqueza de quienes hagan caridades.” (Corán 2:276)

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ dijo: “Si alguien hace caridad que sea de una ganancia lícita - pues Allah no acepta sino lo bueno- si es así el Más Misericordioso la tomará con Su diestra, aunque sea sólo un dátil y crecerá en la mano del Misericordioso, como crece un potrillo o un joven camello bajo vuestro cuidado hasta que sea más grande que una montaña” (Bujari y Muslim).

El Zakat es un deber para todos los musulmanes que cumplan las condiciones necesarias para su pago. La prueba de su obligatoriedad puede encontrase tanto en el Corán como en la Sunnah. Allah mencionó en el Corán:

“...paguen el Zakat...” (Corán 2:43)

En la Sunnah, el Profeta ﷺ‬ le dijo a Mu’adh Ibn Yabal: “Enséñales que Allah les ha ordenado pagar una Sadaqah (caridad) obligatoria; que se recoge de sus ricos y se distribuye entre sus pobres”. (Bujari y Muslim)

El principio del Zakat tiene gran importancia para el sistema integral que representa el Islam, ya sea en el ámbito individual, como en el ámbito social.

El Zakat es el tercer pilar del Islam. El Profeta ﷺ‬ enumeró cinco pilares del Islam de la siguiente manera; “El Islam se basa sobre cinco: Declarar que no hay otro dios más que Allah y que Mujámmad es Su siervo y mensajero; hacer la oración; pagar el Zakat; ayunar el mes de Ramadán y hacer la peregrinación a la Casa (Ka‘bah) cuando sea posible” (Bujari y Muslim).

A nivel social: El sistema Islámico se preocupa por los necesitados y los pobres a través de la recaudación del Zakat, que es ofrecido por los ricos a los necesitados de una misma sociedad, a diferencia de muchas sociedades que vemos en la actualidad, donde los impuestos son pagados por la clase media y las clases trabajadoras, quedando exceptuados de impuestos las grandes transnacionales, y esos impuestos van al bolsillo de los políticos y gobernantes de turno.

El Zakat también mantiene la circulación de la riqueza en la sociedad dando como resultado el crecimiento de los negocios y un incremento en el número de empleos disponibles. Si la riqueza se saca de circulación, deberá pagarse más Zakat. Por lo tanto, los ricos están forzados a invertir y de esa manera evitar que sus bienes sean ‘devorados’ por el Zakat.

A nivel Individual: El Zakat es una forma de adoración que tiene como principal objetivo el desarrollo espiritual del creyente tal como en la oración y el ayuno. El propósito espiritual del Zakat se registra en el siguiente versículo del Corán:

“Toma [¡Oh, Mujámmad!] una parte de sus bienes [como Zakat] para expurgarles [con ello sus pecados] y purificarles [de la avaricia], y ruega por ellos que ciertamente tus súplicas les transmiten sosiego, y Allah es Omnioyente, Omnisciente.” (Corán 9:103)

La riqueza que el rico da en caridad le ayuda a purificar su corazón de la avaricia, mezquindad y del amor excesivo a las cosas materiales. También los prepara para ser generosos con las riquezas que Allah los ha bendecido, por esto, contribuye a su crecimiento espiritual. Al mismo tiempo, la riqueza que se da a los miembros pobres y necesitados de la sociedad, los ayuda a mejorar sus corazones purificándolos de la envidia y el resentimiento que pudieran sentir hacia los ricos.

Condiciones

Para que el Zakat sea obligatorio deben cumplirse las siguientes condiciones:

1. Se debe tener un excedente de riquezas por encima el límite mínimo de exención (Nisab), la cantidad más baja de riqueza de la que puede deducirse el Zakat. Abu Sa‘id relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El Zakat no se debe pagar sobre una propiedad valuada en menos de cinco Uqiiah de plata (Corán 400 grs.) o menos de cinco camellos, y en menos de cinco Uasq (Corán 1000 kgrs.) de granos” (Bujari). Cualquiera que no tenga excedente de riqueza por encima del Nisab se considera pobre y por esto puede recibir Zakat. El Nisab se mide en el dinero de la época del Profeta, que eran monedas de oro y plata. El Nisab del oro, son 85 gramos, y siendo que el gramo de oro de 21 kilates sale aproximadamente 36 USD, el Nisab es 85 X 36 = 3.060 USD.

2. Se debe tener exceso de riqueza por encima del Nisab durante el período del año anterior a pagar el Zakat. Ibn ‘Umar relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien obtenga riqueza no está obligado a pagar el Zakat hasta que haya pasado un año” (Tirmidhi). En el caso de los productos agrícolas, el Zakat conocido como ‘Ushr se paga en la época de cosecha si supera el Nisab ya sea que haya pasado un año o no. Allah mencionó en el Corán:

“Él es Quien ha creado huertos, unos con plantas rastreras y otros con plantas que crecen hacia lo alto, [y ha creado también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos, y los granados; [todos de aspecto] parecido pero [de frutos con sabores] diferentes. Comed de sus frutos cuando maduren, pero pagad lo que corresponda por ellos [de Zakat] el día de la cosecha...” (Corán 6:141)

En las propiedades del campo, quien llega a tener 40 ovejas, durante un año, debe dar una oveja como Zakat, quien tenga 30 vacas, debe dar un ternero de un año, y en las cosechas, se debe dar el 10 % si el riego es natural, y el 5 % si el riego es artificial.

Distribución

Allah identificó claramente en el Corán quienes deben recibir el Zakat. Mencionó:

“Ciertamente que el Zakat es para los pobres, los menesterosos, los que trabajan en su recaudación y distribución, aquellos que [por haber mostrado cierta inclinación por el Islam o haberlo aceptado recientemente] se desea ganar sus corazones, la liberación de los cautivos, los endeudados, la causa de Allah y el viajero insolvente. Esto es un deber prescrito por Allah, y Allah es Omnisciente, Sabio.” (Corán 9:60)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Una seria advertencia

El Zakat es uno de los pilares del Islam. Es una obligación darlo para quien tiene el ahorro suficiente, y es un derecho de los pobres y los necesitados recibirlo.

En consecuencia, negarse a darlo implica caer en el desprecio de Allah, lo que implica un castigo en este mundo y en el más allá.

En cuanto al castigo en el más allá, el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien posea oro o plata y no pague el zakat por ello, al llegar el Día del Juicio, su oro y su plata serán fundidos en láminas de fuego y calentadas en el Fuego del Infierno, y su costado, su frente y su espalda serán quemados con ellas. Siempre que estas láminas se enfríen, volverán a ser calentadas para continuar torturándolo con ellas en un día equivalente a cincuenta mil años de duración. Y así hasta que termine el juicio de toda la humanidad y sepa si su camino a seguir es hacia el Paraíso o hacia el Fuego”.

El castigo en este mundo, dijo el Profeta ﷺ‬: “Si un pueblo deja de pagar el Zakat Allah los prueba durante años”. Y dijo: “Si se niegan a pagar el zakat Allah hará que no desciendan las lluvias beneficiosas, y de no ser por la sed de los animales, Allah no dejaría que llueva”.

Esto tiene dos significados:

1. Negarse a pagar el Zakat trae aparejado desgracias.

Dijo el Profeta e: “El dinero no disminuye por dar caridad, excepto que no se pague el zakat, entonces si disminuye”.

2. Quien no pague el zakat, ese dinero le traerá problemas.

Quien lo venza su avaricia y no pague el zakat sepa que está violando un derecho fundamental de los pobres, a diferencia del diezmo, que originalmente se pagaba en el judaísmo para mantener a una tribu, la de Levi y a los rabinos, y hoy en el Cristianismo se usa para mantener las iglesias y a los sacerdotes y pastores en un nivel de vida muy superior a sus feligreses.

Le pedimos a Allah que nos conceda comprender y poner en práctica este conocimiento para fortalecer nuestra fe, establecer la justicia social y la voluntad de Allah sobre la tierra.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Los que se niegan a pagar el Zakat

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El Zakat es uno de los pilares del Islam. Es una obligación darlo para quien tiene el ahorro suficiente, y es un derecho de los pobres y los necesitados recibirlo.

En consecuencia, negarse a darlo implica caer en el desprecio de Allah, lo que implica un castigo en este mundo y en el más allá.

En cuanto al castigo en el más allá

1. el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “A quien Allah le dio fortuna y no pagó el zakat sobre ella, se le presentará su fortuna el Día de la Resurrección en forma de una serpiente macho venenosa, con dos motas negras en la cara. La serpiente se le enroscará al cuello y le morderá los cachetes, diciéndole: ‘Yo soy tu fortuna, soy tu tesoro’”. Luego recitó: “Que no crean quienes se muestran avaros del favor recibido de Allah que eso es bueno para ellos. Al contrario, es malo. El día de la Resurrección llevará pan a modo de collar el objeto de su avaricia. La herencia de los cielos y de la tierra pertenece a Allah, Allah está bien informado de los que hacéis”. (Corán 3:180)

2. Narró Abu Hurairah t que el Mensajero de Allah e dijo: “Quien posea oro o plata y no pague el zakat por ello, al llegar el Día del Juicio, su oro y su plata serán fundidos en láminas de fuego y calentadas en el Fuego del Infierno, y su costado, su frente y su espalda serán quemados con ellas. Siempre que estas láminas se enfríen, volverán a ser calentadas para continuar torturándolo con ellas en un día equivalente a cincuenta mil años de duración. Y así hasta que termine el juicio de toda la humanidad y sepa si su camino a seguir es hacia el Paraíso o hacia el Fuego.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El castigo en este mundo para los que nos pagan el Zakat

Dijo el Profeta e: “Si un pueblo deja de pagar el Zakat Allah los prueba durante años”.

Y dijo e: “Si se niegan a pagar el zakat Allah hará que no desciendan las lluvias beneficiosas, y de no ser por la sed de los animales, Allah no dejaría que llueva”.

Esto tiene dos significados:

1. Negarse a pagar el Zakat trae aparejado desgracias.

Dijo el Profeta e: “El dinero no disminuye por dar caridad, excepto que no se pague el zakat, entonces si disminuye”.

2. Quien no pague el zakat, ese dinero le traerá problemas.

Es condición dar el Zakat de buena gana, esperando de Allah la recompensa, ya que es un acto de adoración.

Quien lo venza su avaricia y no pague el zakat sepa que está violando un derecho fundamental de los pobre, un derecho que Allah garantizó en el Corán y la Sunnah del Profeta. A diferencia del diezmo, que originalmente se pagaba en el judaísmo para mantener a una tribu, la de Levi y a los rabinos, y hoy en el Cristianismo se usa para mantener las iglesias y a los sacerdotes y pastores en un nivel de vida muy superior a sus feligreses.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre la Peregrinación (al-Hayy)

 La Peregrinación y las virtudes de ayunar el día de Arafat

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanos y hermanas en el Islam! La peregrinación es un acto obligatorio, cuántos musulmanes en la actualidad han sido agraciados con bienes pero ni siquiera piensan en realizar la peregrinación. Es por ello que quiero recordarle a todo musulmán que se prepare para cumplir con el quinto pilar del Islam antes de que por vejez, enfermedad, discapacidad o pobreza ya no pueda realizarla.

Dice Allah, Altísimo:

“Es una obligación para los seres humanos peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones [físicas y económicas] de hacerla. Pero quien niegue lo que Allah ha prescripto, sepa que Allah prescinde de todas las criaturas”. (Corán 3:97)

En esa época del año, musulmanes de todo el mundo se movilizan. Su Hogar en el corazón del planeta los llama. Es tiempo de rendir homenaje a Dios en Su Casa. Es tiempo de regresar al Hogar. Es tiempo de ir a Casa, al Santuario Sagrado de la Ka’ba. Es tiempo de dejarlo todo y seguirlo a Él. Es tiempo de abandonar el mundo ilusorio e ir a la Casa de Dios. Es la época del Hayy, la Peregrinación.

El Hayy es una conmemoración de amor y una celebración de fe. Conmemoramos el Sacrificio Supremo de Abraham por amor a Dios. Celebramos el amor sin precedentes que su esposa Agar mostró por su hijo Ismael y su confianza inquebrantable en la Providencia de Dios en el desierto solitario. Recordamos el mayor de los Regalos de Dios, el Corán, pasando un día en Arafat, donde descendió la última revelación divina. Celebramos la fe al estar cara a cara con la Qiblah de nuestras oraciones.

El Hayy también es un acto de renunciación. Los musulmanes de todos los rincones del globo visten su mortaja —dos sábanas de algodón— para representar la muerte a esta vida. Los peregrinos pagan sus deudas, piden perdón a todos, se despiden de todo y de todos, y se preparan para morir a este mundo para vivir en Él como es correcto. Ahora estamos listos para el Hayy, vamos hacia la Ka’ba, el lugar más especial.

La Ka’ba fue la primera casa de adoración construida por el primer hombre. Dios le ordenó a Adán que hiciera un viaje. Él caminó meses incontables hasta que llegó a La Meca guiado por Dios. Allí, se le dieron instrucciones para construir una Casa para adorarlo. Esta fue la primera Casa de Adoración hecha por el hombre. Fue donde Adán derramó incontables lágrimas llorando la pérdida de la gloria del Paraíso. Es donde intentamos buscar la cercanía de Dios. Es donde tratamos de experimentar la intimidad con Allah.

La Ka’ba es un lugar muy especial. Sus cimientos han sido fortalecidos por el amor y la fe de la familia de Abraham. Vamos allí a conmemorar el amor. Vamos allí a celebrar la fe. Abraham vivió el verdadero sentido de someterse. Amó a Dios, su Amigo, por encima de todo. Dios le dio un sueño en el que él se vio a sí mismo sacrificando a su hijo. La persistencia del sueño lo convenció de que no era sólo un sueño sino una revelación de Dios. Le contó del sueño a su hijo, quien apoyó a su padre en lo que tuviera que hacer. Una vez se supo que se trataba de la Voluntad de Dios, el hijo no presentó excusa alguna. Padre e hijo se dirigieron al lugar designado. Cuando llegaron a su destino, el hijo sugirió que el padre cubriera sus ojos de modo que su amor no le abrumara y lo llevara a desobedecer a su Amo. En el mismísimo instante en que Abraham descargó su cuchillo, el hijo fue sustituido con un cordero. Ese momento y ese día se hicieron sagrados. Cada año, millones visitan ese lugar este mismo día. Millones siguen los pasos de estos dos en el valle de Mina, se detienen donde ellos se detuvieron, caminan donde ellos caminaron, y finalmente llegan donde el Sacrificio Supremo fue ofrecido. Allí, todos ofrecen un sacrificio en Su Amor y luego se lo entregan a las personas pobres de la tierra, mientras se maravillan del amor y la fe de Abraham hacia Dios, al punto que estuvo dispuesto a sacrificar su más preciado amor, su hijo. Aquellos que no pueden estar allí, celebran este sacrificio maravilloso dondequiera que estén, en cualquier parte del mundo. Porque en verdad, el amor de Dios debe ser celebrado.

En el capítulo titulado “La Peregrinación”, el Corán habla del mandamiento divino de realizar el Hayy y profetiza sobre la permanencia de este rito:

[Recuerda] cuando establecí a Abraham junto a la Casa Sagrada para que solo Me adorara a Mí y no dedicara actos de adoración a otros, y purificara Mi Casa [de la idolatría] para quienes realicen el rito de circunvalarla, y para quienes oren de pie, inclinados y prosternados, [le dije:] “Convoca a la gente a realizar la peregrinación; vendrán a ti a pie o montados, desde todo lugar apartado” (Corán 22:26-27)

La peregrinación tiene lugar cada año entre el 8 y el 13 de Dhul-Hiyyah, el mes 12 del calendario lunar. Su primer rito es vestir los ropajes del ihram.

El ihram, usado por los hombres, es una prenda blanca sin costuras compuesta de dos piezas de tela o toalla; una cubre el cuerpo de la cintura hacia abajo, hasta debajo de las rodillas, y la otra va sobre los hombros. Esta prenda fue usada por Abraham y Mujámmad. Las mujeres se visten a su manera habitual pero sin lujos. Los hombres deben llevar la cabeza descubierta.

El ihram es un símbolo de pureza y de renuncia al mal y a los asuntos mundanos. También indica la igualdad de todas las personas ante los ojos de Dios. Cuando el peregrino usa este atuendo blanco, ingresa en un estado de pureza que prohíbe las disputas, cometer actos de violencia contra hombres o animales y mantener relaciones conyugales. Una vez que el peregrino viste su ropa de Hayy, no puede afeitarse, recortarse las uñas ni usar ningún tipo de joya, y debe mantener puesta esta prenda sin costuras hasta el final de la peregrinación.

La vestimenta del ihram va acompañada de la invocación principal del Hayy, la talbiah:

“¡Aquí estoy, Oh Señor, respondiendo a tu llamada! ¡Aquí estoy, Oh Señor, respondiendo a tu llamada! No tienes asociados (en tu divinidad); ¡Aquí estoy, Oh Señor, respondiendo a tu llamada! La alabanza y el dominio te pertenecen. No tienes asociado (en tu divinidad).”

Los cánticos poderosos y melodiosos de la talbiah resuenan no sólo en La Meca sino también en los valles sagrados que se visitan durante el Hayy.

El primer día del Hayy, los peregrinos parten de La Meca hacia Mina, un pequeño valle deshabitado al este de la ciudad. A medida que se acercan a Mina, los peregrinos pasan su tiempo meditando y orando, tal como lo hacía el Profeta ﷺ‬ en su peregrinación.

Durante el segundo día, el 9 de Dhul-Hiyyah, los peregrinos parten de Mina hacia el valle de Arafat. Este es el rito central del Hayy. A medida que se congregan allí, la reunión de los peregrinos les recuerdan el Día del Juicio. Algunos de ellos se reúnen en el Monte de la Piedad, donde el Profeta ﷺ‬ dio su inolvidable Sermón de Despedida, enunciando extensas reformas religiosas, económicas, sociales y políticas.

Justo después del atardecer, la masa de peregrinos prosigue hacia Muzdalifah, una planicie abierta a mitad de camino entre Arafat y Mina. Allí oran primero y luego recogen una cantidad fija de pequeñas piedras.

Antes del alba, al día siguiente, los peregrinos avanzan en masa de Muzdalifah a Mina. Allí arrojan las piedras recogidas contra los pilares, una práctica asociada con el Profeta Abraham. Al arrojar las siete piedras contra cada uno de los pilares, los peregrinos recuerdan el relato del intento de Satán de persuadir a Abraham para que ignore el mandamiento de Dios de sacrificar a su hijo.

Arrojar las piedras es un símbolo del intento de los seres humanos de alejar el mal y el vicio, no una sino siete veces.

En esta etapa, como los peregrinos ya han completado una gran parte del Hayy, pueden abandonar el ihram y ponerse su ropa habitual. En este día, los musulmanes de todo el mundo comparten la felicidad que sienten los peregrinos y se unen a ellos realizando sacrificios idénticos e individuales en una celebración mundial llamada ‘Eid al-Adha, “La fiesta del Sacrificio”.

Continuando con los ritos, los hombres se afeitan la cabeza o se cortan el cabello y las mujeres se recortan un mechón simbólico, para marcar su liberación de los ropajes del ihram. Esto se hace en símbolo de humildad.

Aún en viaje a Mina, los peregrinos visitan La Meca para realizar otro rito esencial del Hayy: El tawaf, las siete vueltas alrededor de la Kaaba, el símbolo de la unicidad de Dios, implica que toda actividad humana debe tener a Dios en el centro.

Luego de completar el Tawaf, los peregrinos oran, preferentemente tras la Estación de Abraham, el sitio donde Abraham se paró mientras construía la Kaaba. Luego se bebe el agua de Zamzam.

Otro rito, es el sa’i o “corrida” que se trata de una dramatización de un episodio memorable de la vida de Hagar, la esposa de Abraham, quien fue llevada a lo que el Corán llama el “valle árido” de La Meca, con su pequeño hijo Ismael, para establecerse allí.

Una vez que se culminan estos ritos, los peregrinos regresan a Mina, donde permanecen hasta el 12 o 13 del mes de Dhul-Hiyyah. Allí arrojan las piedras sobrantes contra cada uno de los pilares en la manera practicada o aprobada por el Profeta ﷺ‬. Luego se despiden de los amigos que conocieron durante el Hayy. Sin embargo, antes de partir de La Meca, los peregrinos realizan un tawaf final en torno a la Kaaba para despedirse de la Ciudad Sagrada.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

La peregrinación tiene grandes virtudes y bendiciones

Abu Hurairah t dijo: “Fue preguntado el Profeta ﷺ‬: ‘¿Cuál de las acciones es la más preferible?’ Dijo: ‘¡La fe en Allah y en Su Mensajero!’ Le volvió a preguntar: ‘¿Y después cuál?’ Dijo: ‘¡La lucha por la causa de Allah!’ Se le preguntó nuevamente: ‘¿Y después cuál?’ Dijo: ‘¡Una peregrinación bien hecha y aceptada (Hayyun Mabrur)!’.” (Al-Bujari y Muslim)

El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Quien haga la peregrinación, se abstenga de toda relación conyugal, y no diga obscenidad alguna, regresará de ella igual que el día en que nació.” (Al-Bujari y Muslim)

Las virtudes de ayunar el día de Arafat

Pero para los que no podemos realizar la Peregrinación este año existe una manera de acompañar a los peregrinos en su recompensa:

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Al ayunar el día de ‘Arafat Allah expía los pecados del año anterior y el año en curso”. (Muslim).

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Las virtudes del día de Arafat y de ofrecer un cordero el día del ‘Eid

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El día de Arafat es el noveno del mes de Dhul Hiyyah, estas son algunas de las virtudes especiales de este día:

1. El día de Arafat es uno de los diez primeros días del mes de Dhul Hiyyah, y el profeta elogió estos días diciendo:

Ibn ‘Abbaas informó que el Profeta ﷺ‬ dijo: “No hay otros días en los que Allah ame más a las buenas acciones que estos diez días”. La gente preguntó: “¿Ni siquiera la yihad en nombre de Allah?” Él dijo: “Ni siquiera el yihad en nombre de Allah, salvo en el caso de un hombre que partió para luchar entregándose y entregando sus riquezas por la causa, y regresó sin nada”. (al-Bujari, 2/457).

2. Es el día en el cual se perfeccionó la religión y se completó el favor de Allah.

En Al-Sahihayn se reportó lo narrado por ‘Umar ibn al-Jattab que un judío le dijo: “Emir de los creyentes, hay un versículo en tu libro, que si hubiera descendido sobre nosotros los judíos, lo hubiésemos tomado como un día festivo”. ‘Umar preguntó: “¿Qué versículo?” Él respondió: “Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión”. [al-Ma’idah 5:3). ‘Umar dijo: “Sabemos el día y el lugar donde eso le fue revelado al Profeta ﷺ‬. Fue cuando estaba parado en ‘Arafah un viernes”.

3. Es un día de Eid para las personas que están allí

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Yawm ‘Arafah (el día de ‘Arafah), Yawm al-Nahr (el Día del sacrificio) y Ayyam al-Tashriq (los 3 días posteriores al Yawm al-Nahr) son Eid (fiestas) para nosotros, el pueblo del Islam. Estos son días para comer y beber”. Esto narrado por los autores de al-Sunan.

4. Ayunar este día es una expiación por dos años.

Se reportó de lo narrado por Abu Qatadah que le preguntaron al Mensajero de Allah ﷺ‬ sobre el ayuno el Día de ‘Arafah. El respondió: “Expía los pecados del año anterior y del año siguiente”. Narrado por Muslim.

Ayunar es mustahabb para aquellos que no se encuentren en el Hayy. En el caso de aquel que se encuentra en el Hayy, para él no es Sunnah ayunar el Día de ‘Arafah, ya que el Profeta ﷺ‬ no ayunó ese día en ‘Arafah. Se narró que él prohibió ayunar el Día de ‘Arafah en ‘Arafah.

5. Es el día en el que Allah tomó el pacto con la descendencia de Adán.

Se narró que Ibn ‘Abbas dijo: el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Allaah tomó el pacto con la descendencia de Adán en Na’maan (Arafaah). Los hizo salir de su descendencia y luego les preguntó: Y tu Señor creó a partir de Adán su descendencia e hizo que todos ellos atestiguaran [diciéndoles]: ¿Acaso no soy Yo vuestro Señor? Respondieron: Sí, lo atestiguamos. Esto es para que el Día de la Resurrección no digáis: No sabíamos [que Allah era nuestro Señor]. O digáis: En verdad nuestros padres eran idólatras, y nosotros sólo somos sus descendientes. ¿Acaso vas a castigarnos por lo que cometieron quienes siguieron una creencia falsa?’ [al-A’raf 7:172-173).” Narrado por Ahmad y clasificado como sahih por al-Albani. Y no hay día más grandioso que este y no hay pacto más grandioso que este.

6. Es el día del perdón de los pecados, la libertad del Fuego y el orgullo de las personas

En Sahih Muslim fue narrado de lo narrado por ‘A’ishah que el Profeta ﷺ‬ dijo: “No hay día en el que Allah libere a más personas del Fuego que el Día de ‘Arafah. Él se acerca y manifiesta Su orgullo ante los ángeles diciendo: “¿Qué es lo que desean estas personas?” Se reportó de lo narrado por Ibn ‘Umar que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Allah manifiesta Su orgullo ante Sus ángeles al momento de la ‘Isha’ el Día de ‘Arafah, respecto del pueblo de ‘Arafah. Él dice: ‘Observad a Mis siervos que han venido desaliñados y cubiertos de polvo”. Narrado por Ahmad y clasificado como sahih por al-Albani.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

LA OBLIGACIÓN DE OFRECER UN SACRIFICIO EN EL DÍA DEL ‘EID AL-ADHA

1. El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Lo primero con lo que empezamos este día nuestro es con el Salat y luego volvemos (del lugar de la oración) y sacrificamos, y quien así lo haga habrá hecho correctamente nuestra Sunnah, y quien sacrifique antes del Salat, será carne para alimentar a su familia, pero no es de ninguna manera un sacrificio.” (Bujari y Muslim).

2. Y dijo ﷺ‬: “¡Oh gentes! toda casa debe ofrecer su sacrificio”. (Ahmad)

3. Y dijo también ﷺ‬: “Quien tenga los medios económicos para ofrecer un sacrificio y no lo hace, que no se acerque a dónde nosotros oramos el ‘Eid”. (Ahmad)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Las virtudes de la peregrinación y los diez primeros dias del mes de Dhul Hiyyah

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Entre las temporadas especiales de adoración, se encuentran los primeros diez días de Dhu’l-Hiyyah, que Allah ha preferido sobre los demás días del año. Ibn ‘Abbaas informó que el Profeta e dijo: “No hay otros días en los que Allah ame más a las buenas acciones que estos diez días”. La gente preguntó, “¿Ni siquiera la yihad en nombre de Allah?” Él dijo: “Ni siquiera la yihad en nombre de Allah, salvo en el caso de un hombre que partió para luchar entregándose y entregando sus riquezas por la causa, y regresó sin nada”. (al-Bujari, 2/457).

Ibn ‘Abbaas también informó que el Profeta e dijo: “No hay acción más preciosa a la vista de Allah, no recompensa mayor, que una buena acción realizada durante los diez días del Sacrificio”. Se le preguntó: “¿Ni siquiera la yihad en nombre de Allah?” Él dijo: “Ni siquiera la yihad en nombre de Allah, salvo en el caso de un hombre que partió para luchar entregándose y entregando sus riquezas por la causa, y regresó sin nada”. (Informado por al-Daarimi, 1/357; su isnad es hasan como se expresó en al-Irwaa’, 3/398).

Estos textos y otros indican que estos diez días son mejores que todos los otros días del año, sin excepciones, ni siquiera los últimos diez días del Ramadán. Pero las últimas diez noches del Ramadán son mejores, porque ellas incluyen a Laylat al-Qadr (“la Noche del Decreto”), que es mejor que mil meses. Por lo cual los diferentes informes pueden ser reconciliados. (Vea Tafsir Ibn Kazir, 5/412).

Usted debe saber, mi hermano en el Islam, que la virtud de estos diez días se basa en muchas cosas:

1. Allah hace un juramento por ellos, y hacer ésto es un indicativo de su importancia y su gran beneficio. Allah dice (interpretación del significado): “Juro por la aurora, por las diez noches” (Corán 89:1-2). Ibn ‘Abbaas, Ibn al-Zubair, Muyaahid y otros de generaciones anteriores y posteriores dijeron que ésto se refiere a los primeros diez días de Dhu’l-Hiyyah. Ibn Kazir dijo: “Ésta es la opinión correcta”. Tafsir Ibn Kazir, 8/413).

2. El Profeta atestiguó que ésos eran los mejores días del mundo, como lo hemos citado anteriormente en el hadiz sahih.

3. El Profeta animó a las personas ha realizar buenas acciones debido a al virtud de esta temporada para las personas alrededor del mundo, y debido a la virtud del lugar - para los peregrinos hacia la Casa Sagrada de Allah.

4. El Profeta nos ordenó recitar muchos Tasbih (“Subhan-Allaah”), Tahmid (“Al-hamdu Lillaah”) y Takbir (“Allaahu akbar”) en ese momento. ‘Abdullaah ibn ‘Umar informó que el Profeta e dijo: “No hay otros días en los que Allah ame más a las buenas acciones que estos diez días, entonces durante este tiempo reciten mucho Tahlil (“La ilaaha ill-Allaah”), Takbir y Tahmid”. (Informado por Ahmad, 7/224; Ahmad Shaakir expresó que éste es sahih).

5. Estos diez días incluyen a Yawm ‘Arafaah (el Día de ‘Arafaah), en el que Allah perfeccionó Su Religión. Ayunar este día expía los pecados de dos años. Estos días también incluyen a Yawm al-Nahar (el Día del Sacrificio), el mejor día de todo el año y el mejor día del Hayy, que combina los actos de adoración de un modo diferente a los otros días.

6. Estos diez días incluyen a los días del Sacrificio y del Hayy.

7. La Peregrinación (Hayy): Es un acto de adoración a Allah que consiste en el cumplimiento de los ritos de la peregrinación La Meca acorde a la Sunnah del Mensajero de Allah, realizado en un tiempo específico.

La importancia de la Casa Sagrada (la Ka‘bah): Allah dispuso que la Casa Sagrada sea un lugar muy honrado. Estableció a su alrededor la Sagrada Mezquita, y alrededor de la Sagrada Mezquita la ciudad de La Meca, a la que ubicó dentro del Haram (Recinto Sagrado). Allah dice en el Sagrado Corán:

“Ciertamente la primera Casa erigida para los hombres es la de Bakkah [la Ka‘bah], en ella hay bendición y guía para la humanidad, también signos evidentes. Entre ellos está el sitial de Abraham. Quien ingrese en ella estará a salvo. Es una obligación para los hombres peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones de hacerlo [físicas y económicas]. Y quien niegue lo que Allah ha prescripto, sepa que Allah prescinde de todas las criaturas.” (Corán 3:96-97)

La sabiduría que encierra la prescripción de la Peregrinación:

1. La Peregrinación es una expresión de la hermandad y la unidad de la nación musulmana, ya que este rito reúne a los más diversos tipos de personas, colores, idiomas, nacionalidades y clases sociales. Así se destaca la esencia de la adoración a Allah y la hermandad, pues todos visten la misma vestimenta, se orientan hacia la misma Qiblah y adoran a la misma divinidad.

2. La Peregrinación es una escuela donde la persona aprende la paciencia, recuerda las dificultades que enfrentará el Día del Juicio Final, donde disfruta la dulzura de la adoración a Allah, reconoce la magnificencia de su Señor y la necesidad que todos los seres creados tienen de Él.

3. La Peregrinación es una gran oportunidad para obtener la recompensa de Allah, ya que durante la peregrinación las bendiciones por las buenas obras se multiplican y los pecados son perdonados. Durante este rito la persona se presenta ante su Señor afirmando el monoteísmo y reconociendo sus faltas y su impotencia para cumplir a cabal medida sus obligaciones para con Allah. Quien realiza la Peregrinación, retorna purificado de sus pecados, tal como el día en que lo dio a luz su madre.

4. La Peregrinación nos recuerda cómo era la situación de los Profetas y los Mensajeros, su devoción, su prédica, sus esfuerzos, sus modales y su firme determinación.

5. La Peregrinación es una oportunidad para conocer la situación de los musulmanes, donde se evidencia el conocimiento y la ignorancia, la rectitud y el desvío, la espiritualidad o el materialismo de los musulmanes.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El veredicto de la Peregrinación en la legislación Islámica:

La Peregrinación es uno de los cinco pilares del Islam. Este pilar es obligatorio para todo musulmán, libre, adulto, conciente y pudiente física y económicamente al menos una vez en la vida.

La Peregrinación fue prescrita como obligación en el noveno año de la Hégira. El Profeta hizo una sola peregrinación y fue llamada la peregrinación de despedida. Es un deber, también, no postergar el cumplimiento de este rito cuando se cuentan con los medios para realizarlo.

Narró Ibn ‘Omar que el Profeta Mujámmad dijo: “El Islam fue construido sobre cinco pilares: El testimonio de que nada ni nadie tiene derecho a ser adorado salvo Allah, realizar la oración, pagar la contribución social obligatoria, realizar la peregrinación a la Casa de Allah y ayunar el mes de Ramadán”. (Bujari y Muslim)

Virtudes de la Peregrinación:

1. Abu Hurairah relató que el Mensajero de Allah fue preguntado: ¿Cuál es la mejor obra? Respondió: “La fe en Allah y Su Mensajero”. Se le preguntó: ¿Y luego cuál? Respondió: “El combate para defender la religión de una agresión por la causa de Allah”. ¿Y luego cuál? se le preguntó. Respondió: “Realizar la Peregrinación correctamente (Hayy Mabrur). (Bujari y Muslim)

2. Abu Hurairah relató que oyó al Mensajero de Allah decir: “Quien realiza la Peregrinación sin comportarse durante ella de forma obscena ni corrupta, vuelve a su hogar tan puro como cuando su madre le dio a luz”. (Bujari y Muslim)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre la alimentación Halal

 Alimentación Halal

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Una de las obligaciones del musulmán es cuidar su alimentación, comiendo Halal, porque la alimentación tiene influencia sobre la aceptación de las buenas obras, la aceptación de las súplicas y sobre la salud.

Dice Allah en el Corán:

“¡Oh, creyentes! No prohiban las cosas buenas que Allah les ha permitido, y no transgredas [la ley]. Allah no ama a los transgresores. Coman de lo lícito y bueno que Allah les ha proveído, y teman a Allah…” (Corán 5:87-88)

Abu Hurairah narró que el Enviado de Allah ﷺ‬ dijo: “Gente, Allah es bueno y acepta las cosas que son buenas y permitidas para Sus siervos. Allah ha ordenado a los creyentes lo mismo que ordenó a Sus Profetas, como dijo el Altísimo en el Corán: “¡Oh, Mensajeros! Coman de las cosas buenas y obren con rectitud que Yo bien sé lo que hacen. En verdad la religión de todos vosotros es una sola…” (Corán 23:51) “¡Oh Creyentes! Coman de las cosas buenas de que les hemos proveído como sustento y den gracias a Allah, si es a Él a quien adoran!” (Corán 2:172) Después mencionó el ejemplo de quien emprende un largo y penoso viaje y extiende sus manos al cielo exclamando: ‘¡Oh Señor, oh Señor!’ Sin embargo, su comida y bebida son ilícitas. ¡Entonces, cómo va a ser escuchada su súplica!” [Muslim]

Allah ha hecho lícito al ser humano alimentarse de todo lo bueno que hay en la tierra, siempre que sea con moderación y respeto. Allah ha hecho lícito todo lo que sale de la tierra, como frutas y verduras, ha hecho lícito los peces y frutos del mar, y sobre los animales terrestres ha descendido una legislación clara y evidente sobre lo que se puede o no se puede comer, y la forma correcta de realizar el degüelle de esos animales, para que estos no sufran y sea un alimento higiénico y benéfico para el ser humano.

Allah ha mencionado esto en el Sagrado Corán:

“Les es prohibido [comer] la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, el animal que haya sido sacrificado invocando otro que Dios, la del animal muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o herido por las fieras, a menos que alcancen a degollarlo [antes de que muera], y lo que es inmolado en altares [en honor a un ídolo]. [También es prohibido] consultar la suerte echando flechas. [Violar alguna de estas leyes] es un pecado. Quienes se empeñan en negar la verdad han perdido la esperanza de [hacerlos renunciar a] vuestra religión. No tengan temor de ellos, sino que tengan temor de Mí. Hoy les he perfeccionado vuestra forma de adoración, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión. Pero quien, [en caso extremo] por hambruna, se vea forzado [y coma de lo prohibido] pero sin intención de transgredir la ley ni excederse, Dios es Perdonador, Misericordioso.” (Corán 5:3)

Sabemos que todo lo que legisla Allah tiene sabiduría y conocimiento, y por eso sabemos que todo lo que nos prohíbe comer es porque de alguna manera es perjudicial para el musulmán, por eso Allah dice en el Corán:

“Aquellos que siguen al Mensajero y Profeta iletrado, al que se encontraba mencionado en la Torá y el Evangelio, que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y solo les prohíbe lo prejudicial.” (Corán 7-157)

En resumen, Allah prohíbe las siguientes cosas:

· La carne de los animales hallados muertos.

· El consumo de sangre de animales en cualquiera de sus formas.

· La carne de cerdo o jabalí, así como sus derivados.

· Los animales muertos por asfixia, estrangulamiento o golpes, excepto que estando aún vivo haya sido debidamente degollado.

· Los animales carnívoros y carroñeros.

· Las bebidas alcohólicas, las sustancias venenosas, y las plantas o bebidas alucinógenas y sus derivados (drogas).

· Partes de los animales que se hayan cortado mientras estaban vivos.

· Los derivados de animales prohibidos.

Para ser lícito, un animal tiene que ser degollado según lo establecido en la Sunnah, y esto es de la siguiente manera:

1. Invocar el nombre de Dios (pronunciando la fórmula Bismillah Allahu Akbar – En el nombre de Dios, Dios es Supremo).

2. Sólo pueden degollarse animales vivos.

3. Cortar la faringe, esófago y la yugular del vacuno, ovino, caprino o ave.

4. Esperar al fallecimiento y desangrado antes de desollar al animal.

5. La posición respecto al aturdimiento es flexible, en cuanto a determinadas modalidades que sean reversibles y siempre que garanticen que el animal está vivo antes de su degüello y la seguridad de los operarios/faenadores.

6. El degüello debe llevarlo a cabo un/a musulmán/a practicante, que conozca adecuadamente las condiciones de un degüello Halal.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Como en muchos aspectos, se levantan voces para criticar al Islam. Este caso, la alimentación halal y las condiciones del degüelle no podían ser la excepción, y así vemos que algunos critican la forma en que los musulmanes degüellan los animales y dicen que esa manera les causa dolor a los animales, siendo su recomendación matar al animal de un disparo en la nuca.

Pero su recomendación no es válida por dos motivos.

Primero, porque al matar al animal de un disparo, el corazón se detiene y deja de bombear sangre, por lo cual toda la sangre queda dentro de la carne, lo que hace de esa carne un cultivo de bacterias y gérmenes, siendo mala para la salud del consumidor.

Segundo, respecto al sufrimiento que causaría al animal, quiero comentarles que en un estudio intitulado Intentos de medir el dolor y la conciencia en métodos de sacrificio convencionales (aturdimiento mediante pistola de bala cautiva) y rituales (halal, cuchillo) de ovinos y terneros, realizado por el profesor Wilhelm Schulze y su colega el Dr. Hazim en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Hanover, en Alemania, varios electrodos fueron implantados quirúrgicamente en varios puntos del cráneo de todos los animales, tocando la superficie del cerebro. Después, a los animales se les dieron varias semanas para su recuperación, algunos animales fueron sacrificados a la manera islámica, como se mencionó anteriormente, cortándoles la tráquea, el esófago, las venas yugulares y las arterias carótidas. Otros animales fueron aturdidos antes del sacrificio. Durante el experimento, un encefalograma (EEG) y un electrocardiograma (ECG) registraron la condición del cerebro y el corazón de todos los animales durante el sacrificio y el aturdimiento. Los siguientes fueron los resultados registrados:

1. Los primeros tres segundos del sacrificio islámico, según registró el EEG, no mostraron cambio alguno en la gráfica anterior al sacrificio, lo que indica que el animal no sintió dolor durante o inmediatamente después de la incisión.

2. Para los siguientes 3 segundos, el EEG registró una condición de sueño profundo: inconsciencia. Esto debido a la gran cantidad de sangre que manaba de su cuerpo.

3. Después de los ya mencionados 6 segundos, el EEG registró un nivel cero, mostrando ninguna sensación de dolor en absoluto.

4. Cuando el mensaje cerebral (EEG) cayó al nivel cero, el corazón aún latía con fuerza y el cuerpo se convulsionaba vigorosamente (un acto reflejo de la médula espinal), expulsando la máxima cantidad de sangre del cuerpo, lo que resultó en carne higiénica para el consumidor.

Esto nos demuestra que las acusaciones contra la forma de degüelle del rito Halal son completamente infundadas.

Quiera Allah concedernos la comprensión, el temor de Allah, y la constancia para buscar siempre el alimento Halal, para complacer a nuestro señor, y para ingresar a nuestro cuerpo aquel alimento que sea beneficioso.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La importancia de la alimentación Halal

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

En esta Jutbah vamos a hablar sobre la alimentación tal como nos indica el Islam, la alimentación halal, y tocaremos tres temas:

1. Los beneficios de alimentarse del halal.

2. Cómo buscar la bendición (barakah) en el alimento.

3. La guía del Profeta ﷺ‬ para una alimentación bendita y saludable.

1. Los beneficios de alimentarse Halal

Allah ha hecho lícito al ser humano alimentarse de todo lo bueno que hay en la tierra, siempre que sea con moderación y respeto. Allah ha hecho lícito todo lo que sale de la tierra, como frutas y verduras, ha hecho lícito los peces y frutos del mar, y sobre los animales terrestres ha descendido una legislación clara y evidente sobre lo que se puede o no se puede comer, y la forma correcta de realizar el degüelle de esos animales, para que estos no sufran y sea un alimento higiénico y benéfico para el ser humano.

Abu Hurairah narró que el Enviado de Allah ﷺ‬ dijo: “Gente, Allah es bueno y acepta las cosas que son buenas y permitidas para Sus siervos. Allah ha ordenado a los creyentes lo mismo que ordenó a Sus Profetas, como dijo el Altísimo en el Corán: “¡Oh, Mensajeros! Coman de las cosas buenas y obren con rectitud que Yo bien sé lo que hacen. En verdad la religión de todos es una sola…” (Corán 23:51) “¡Oh Creyentes! Coman de las cosas buenas de que les he proveído como sustento y den gracias a Allah, si es a Él a quien adoran!” (Corán 2:172) Después mencionó el ejemplo de quien emprende un largo y penoso viaje y extiende sus manos al cielo exclamando: ‘¡Oh Señor, oh Señor!’ Sin embargo, su comida y bebida son ilícitas. ¡Entonces, cómo va a ser escuchada su súplica!” [Muslim]

¿Qué tipo de alimentos no son halal?

Allah ha mencionado esto en el Sagrado Corán:

“Les es prohibido [comer] la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, el animal que haya sido sacrificado invocando otro que Dios, la del animal muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o herido por las fieras, a menos que alcancen a degollarlo [antes de que muera], y lo que es inmolado en altares [en honor a un ídolo]… Pero quien, [en caso extremo] por hambruna, se vea forzado [y coma de lo prohibido] pero sin intención de transgredir la ley ni excederse, Dios es Perdonador, Misericordioso.” (Corán 5:3)

Sabemos que todo lo que legisla Allah tiene sabiduría y conocimiento, y por eso sabemos que todo lo que nos prohíbe comer es porque de alguna manera es perjudicial para el musulmán, por eso Allah dice en el Corán:

“Se les ordena el bien y se les prohíbe el mal, se les permite todo lo beneficioso y sólo se les prohíbe lo prejudicial.” (Corán 7-157)

En resumen, Allah prohíbe las siguientes cosas:

· La carne de los animales hallados muertos.

· El consumo de sangre de animales en cualquiera de sus formas.

· La carne de cerdo o jabalí, así como sus derivados.

· Los animales muertos por asfixia, estrangulamiento o golpes, excepto que estando aún vivo haya sido debidamente degollado.

· Los animales carnívoros y carroñeros.

· Las bebidas alcohólicas y las sustancias alucinógenas.

· Partes de los animales que se hayan mutilado mientras estaban vivos (como por ejemplo los testículos de los novillos y los corderos luego de ser capados).

Voy a mencionar tres beneficios directos de alimentarse Halal

1- Complacer a Allah

Porque la complacencia de Allah con nosotros se alcanza con la obediencia. Dijo Allah en el Sagrado Corán:

[A Allah] No Le agrada la incredulidad de Sus siervos, pero si son agradecidos [creyendo en Su unicidad], eso Lo complacerá.” (Corán 39:7)

Y dijo también:

“¡Oh, creyentes! No prohíban las cosas buenas que Allah les ha permitido, y no transgredas, porque Allah no ama a los transgresores. Coman de lo lícito y bueno que Allah les ha proveído, y tengan temor de Allah…” (Corán 5:87-88)

2- La respuesta a las súplicas (du’as)

Dijo Ibn Abbas t, recité este versículo ante el Profeta ﷺ‬ “¡Oh, seres humanos! Coman de lo bueno y lo lícito que hay en la tierra” (Corán 2:168) y entonces Ibn Abi Waqqas t se puso de pie y dijo: “Mensajero de Allah, pídele a Allah que me conceda ser de aquellos que cuando hacen una súplica (du’a) le es respondida”. Le dijo el Profeta ﷺ‬: “Oh, Mu’adh, come solamente de lo lícito y tus súplicas serán respondidas. Juro por quien tiene el alma de Mujámmad en su mano, que cuando una persona ingresa a su estómago algo Haram, Allah no acepta nada de él durante cuarenta días. Aquella persona que alimenta su cuerpo de la coima y los intereses usureros, el fuego tiene prioridad sobre él”. (Registrado por Ibn Mirdawaih)

3- La bendición en los hijos

Quien alimente a sus hijos con alimentos halal y obtenidos del halal verá en ellos la bendición y la facilidad, y de la misma manera lo opuesto, quien alimente a sus hijos con haram y de lo obtenido de forma haram, verá en sus hijos aquello que no le complacerá y todos sus asuntos serán difíciles.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

2. Cómo buscar la bendición (barakah) en el alimento

Para conseguir la bendición en los alimentos, el Profeta Mujámmad nos ha enseñado cuatro cosas:

1- Mencionar a Allah antes de comer

Se narra que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Digan antes de comer: “En el nombre de Allah” Pero si olvidan decirlo, digan (al recordarlo) “En el nombre de Allah en su comienzo y final.” (Abu Dawud y Tirmidhi)

2- Alabar a Allah al terminar de comer

Se narra que el Profeta ﷺ‬ dijo: “La alabanza es para Allah, que me ha alimentado y me ha sustentado con este alimento sin ninguna fuerza ni poder de mi parte.” (Bujari y Muslim)

3- Ser agradecidos con Allah por el alimento

Dice Allah en el Corán:

“¡Oh, creyentes! Coman de las cosas buenas que les he proveído, y agradezcan a Dios, si es que [verdaderamente] sólo a Él adoran”. (Corán 2:172)

4- Comer con la mano derecha

Se narra que el Profeta ﷺ‬ dijo: ‘¡Niño! antes de comer di: ‘En el nombre de Allah’. Luego come con tu mano derecha y come de lo que está más cerca de ti’. (Bujari)

3. La guía del Profeta ﷺ‬ para una alimentación bendita y saludable

El sagrado Corán nos enseña la moderación en todos los asuntos, a la vez que condena los excesos. Dice Allah en el Corán:

“Coman y beban con mesura, porque Dios no ama a los derrochadores.” (Corán 7:31)

¡¿Qué mensaje puede ser más saludable y ecológico respecto a la alimentación que estas hermosas palabras de Allah?!

El Profeta ﷺ‬ nos enseña a alimentarnos de una manera que sea beneficiosa. Dijo ﷺ‬: “No hay nada peor que llenar el estómago con más comida que la necesaria para mantenerse firme y en pie. Cuando se come hay que dividir un tercio para la comida, otro tercio para la bebida y otro restante para el aire.” (Tirmidhi)

Este hadiz es un consejo que encierra principios básicos de la medicina, y si se cumpliese en forma precisa, las personas estarían protegidas de muchas enfermedades causadas por comer en exceso.

Dijo Ibn Al-Qaim: “La mayoría de las enfermedades tienen su origen en ingresar al cuerpo más alimentos de los necesarios”.

Y no les quepa duda, la obesidad que hoy vemos en muchos pueblos, es una de las señales del fin de los tiempos.

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Mi generación es la mejor, luego la que le sigue, y luego la generación siguiente. Luego vendrán algunas personas que darán testimonio sin que se los haya llamado para eso, harán promesas y no las cumplirán, y entre ellos la obesidad será algo común”. (Bujari)

Quiera Allah concedernos la comprensión, el temor de Allah, y la constancia para buscar siempre el alimento Halal, para complacer a nuestro señor, y para ingresar a nuestro cuerpo aquel alimento que sea beneficioso.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre la vestimenta

 La vestimenta correcta de la mujer musulmana

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Dice Allah en el Sagrado Corán:

“¡Oh, hijos de Adán! Os hemos provistos con vestimentas para que os cubráis y os engalanéis con ellas. Y [sabed que] es mejor engalanar vuestros corazones con la piedad. Esto en un signo de Allah para que recapaciten.” (Corán 7:26)

La musulmana utiliza correctamente el hiyab cuando sale fuera de su casa. El hiyab es una vestimenta islámica distintiva, cuyas características han sido claramente definidas en el Corán y la Sunnah.

La musulmana, por consiguiente, no es una de aquellas mujeres que se visten semidesnudas, tan abundantes en las sociedades desviadas de la guía de Allah. Ella, por el contrario, se estremece de miedo al imaginar el espantoso cuadro que el Profeta trazó de aquellas mujeres seductoras, pintadas y adornadas, que se han descarriado:

“Existen dos tipos de gentes en el Infierno que no he visto: Gente con látigos como si fueran el rabo de un buey, con los cuales azotan a otras personas, y las mujeres que están vestidas, a pesar de que parecen desnudas, y quienes incitan hacia el mal y hacen que los hombres se inclinen hacia el mal también. Sus cabezas son como las jorobas de los camellos, que se encorvan hacia un lado. Ellas ciertamente no entrarán al Paraíso, ni siquiera sentirán su fragancia, aunque su fragancia pueda ser percibida desde tal y cual distancia.” (Muslim)

La musulmana no usa el hiyab sólo por una costumbre o una tradición heredada de su madre o abuela, como algunos hombres y mujeres ignorantes tratan de describir sin ningún tipo de evidencia o lógica. La mujer musulmana usa el hiyab sobre las bases de su creencia que es un mandato de Allah revelado para proteger a las mujeres musulmanas, hacer de su carácter algo distintivo, y para mantenerlas alejadas del resbaladizo declive de la inmoralidad y el error. Por eso, ella lo acepta de buena voluntad y con una sólida convicción, tal como las mujeres de los Muhayirun y los Ansar lo aceptaron, el día en que Allah reveló Su sabio y claro mandato. Según un relato narrado por Al Bujari, ‘A'ishah dijo: “Que Allah tenga misericordia de las mujeres de los Muhayirin. Cuando Allah reveló: “...cubran sus pechos con sus velos...” (Corán 24:31), ellas rasgaron sus vestiduras y cubrieron sus cabezas con ello.”

Según otro relato recopilado por Al Bujari, ‘A'ishah dijo:

“Ellas tomaron sus vestidos y los rasgaron en los bordes, luego cubrieron sus cabezas y rostros con ello.” (Fath al-Bari)

Safiiah Bint Shaibah dijo: “Cuando estábamos con ‘A'ishah mencionamos a las mujeres de Quraish y sus virtudes. ‘A'ishah dijo: 'Las mujeres de Quraish son buenas, pero ¡por Allah! no he visto a ninguna mejor ni más estricta en su adherencia al libro de Allah que las mujeres de los Ansar. Cuando fue revelada Surah An Nur “...cubran sus pechos con sus velos...” (Corán 24:31), los hombres de su tribu fueron hacia ellas y les recitaron las palabras que Allah había revelado. Cada hombre la recitó a su mujer, hija, hermana y otros familiares de sexo femenino. Cada mujer de entre ellos se levantó, tomó sus túnicas decoradas y las envolvió por la fe y creencia en lo que Allah había revelado. Ellas luego aparecieron detrás del Mensajero de Allah, envueltas como si hubiera cuervos encima de sus cabezas.” (Fath al-Bari)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Dice en el Corán:

“¡Oh, mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres; si teméis a Allah, no habléis con voz dulce, de modo que quienes tengan sus corazones enfermos sientan alguna atracción, hablad pues recatadamente. Y mejor permaneced en vuestras casas, [pero si salís] no os engalanéis como lo hacían [inadecuadamente] las mujeres de la época pre-islámica, y haced la oración, pagad el Zakát y obedeced a Allah y a Su Mensajero; en verdad Allah quiere apartar de vosotros todo pecado ¡Oh, familia del Profeta! y purificaros.” (Corán 33:32-33)

“Y diles a las creyentes que recaten sus miradas, se abstengan de cometer obscenidades, no muestren de sus arreglos y adornos más de lo que está a simple vista y cubran sus pechos con sus velos” (Corán 24:31)

Basados en estas aleyas vamos a mencionar brevemente las características de la vestimenta de la mujer musulmana:

1. ¿Qué partes del cuerpo se deben cubrir?

La palabra Yilbab tal como la definen los diccionarios del idioma árabe es una vestimenta que cubre todo el cuerpo, y los sabios han exceptuado el rostro y las manos, basados en el Hadiz:

Abu Dawud narra ese `Aishah dijo: “ Asmaa' la hija de Abu Bakr vino a ver al Mensajero de Allah e llevando un vestido delgado; para que el Mensajero de Allah e se volvió fuera de ella y dijo: Oh Asmaa', una vez una mujer alcanza la edad de menstruación, ninguna parte de su cuerpo debe verse pero este-y él apuntó a su cara y manos. (Abu Dawud)

Pero los pies si deben ser cubiertos, y por eso no se pueden vestir sandalias. La prueba es al Hadiz:

Narró Ibn Omar que el Mensajero de Allah e dijo: “A quien arrastre su túnica con arrogancia, Allah no lo mirará el Día del Juicio. Y preguntó Umm Salamah; ‘¿Y cómo hacen las mujeres con sus faldones?’ Dijo: ‘Los dejan que cuelguen un palmo. Y dijo ella: ‘Pero los pies van a quedar al descubierto.’ Dijo: ‘Entonces que cuelgue un codo y no más’.” (Abu Dawud)

2. La vestimenta debe ser amplia, no ajustada al cuerpo

“Vestidas pero desnudas”

3. El material

Deben ser grueso y opaco que no revelen el cuerpo ni el contorno de la mujer. Rasulullah ﷺ‬ dijo: “Habrá en el final de mi Ummah, mujeres vestidas pero que en realidad estarán desnudas…” En otra versión: Mujeres vestidas escandalosamente, que se desvían y hacen que otras se desvíen, no entraran al Paraíso, ni olerán su fragancia, aunque pueda olerse desde lejos”. (Muslim)

4. La vestimenta no debe llamar poderosamente la atención de mala manera (libasu shuhra)

Esto significa que la ropa debe ser pudorosa y estéticamente correcta, vestida con la intención de complacer a Allah, y no con la intención de llamar la atención y buscar ser mirada por quienes en realidad no deben mirarla.

Dijo el Profeta e: “Quien use una ropa para llamar la atención, Allah hará que la vista el Día del Juicio Final, y lo hará entrar con ella al infierno”. Sunan Abu Dawud, sahih al albani.

Se registra en la Sunnah que narró ‘Abdullah Ibn Mas‘ud t que el Mensajero de Allah e dijo: ‘No entrará en el Paraíso aquel en cuyo corazón haya un ápice de soberbia y arrogancia.’ Alguien dijo: ‘¿Y qué pasa con el hombre que gusta tener ropa hermosa y buenas sandalias?’ Dijo e: ‘¡Allah es hermoso y Le gusta la hermosura! La soberbia es el desprecio por la verdad y el menosprecio a los demás’.” (Muslim)

Eso significa que quien viste bien, elegante, para mostrar la gracia qeu Allah le ha concedido, pero sin animo de arrogancia ni soberbia, y su vestimenta no tiene nada prohibido, no hay inconveniente.

Dijo el Sheij Ibn Taimiah: “Quien vista bien, elegante, para mostrar la gracia de Allah sobre él y cumplir con sus actos de devoción, en realidad es recompensado por Allah”.

En resumen:

· El vestido de la musulmana no debe ser ni demasiado ostentoso ni excesiva mente andrajoso para llamar la atención por la humildad.

· Ibn Umar reporto que el Profeta ﷺ‬ dijo quien se vista para ostentar en este mundo, Allah lo vestirá en trajes de humillación el día de la Resurrección.

5. Que su vestimenta no sea exclusiva del sexo opuesto

Es decir, es prohibido para la mujer usar una ropa que solo la usan los hombres, y para los hombres es prohibido usar una vestimenta que solo usan las mujeres.

Dijo el Profeta e: “¡Allah maldice a los hombres que se parecen a las mujeres y a las mujeres que se parecen a los hombres!” Bujari y Muslim.

6. No perfumarse en exceso

La mujer no debe usar tanto perfume que su aroma sea percibido por quienes pasan junto a ella.

Dijo el Profeta e: “Allah no acepta la oración de una mujer que se perfumó para ir a la mezquita, hasta que regrese a su casa y se bañe”. Abu Dawud, sahih al Albani.

7. Que la vestimenta no imite a los representantes de otra religión

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Quien imita a un pueblo (en sus asuntos religiosos) termina convirtiéndose en uno de ellos”. Por lo que queda prohibido vestirse imitando a las monjas, curas, rabinos, budistas, o cualquier vestimenta por la que se sea identificado como perteneciente a otra religión o ideología.

8. Que no tenga imágenes que son prohibidas

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre el buen comportamiento

 Las características distintivas de los creyentes en el Sagrado Corán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

“Y apresuraos a alcanzar el perdón de vuestro Señor y un Paraíso tan grande como los cielos y la Tierra, reservado para los piadosos. Quienes hacen caridad, tanto en los momentos de holgura como en la estrechez, controlan su enojo y perdonan a las personas, sepan que Allah ama a los benefactores. Aquellos que al cometer una obscenidad o iniquidad invocan a Allah pidiendo perdón por sus pecados, y no reinciden a sabiendas, sepan que sólo Allah perdona los pecados. Para ellos la retribución será alcanzar el perdón de su Señor y jardines por donde corren los ríos, en los que estarán eternamente. ¡Qué hermosa recompensa para quienes obraron correctamente!”. (Corán 3:133-136)

Es esta aleya se mencionan características distintivas que tiene el creyente, entre ellas están:

1. Apresurarse a realizar las cosas.

Abu Hurairah t dijo: Un hombre se presentó ante el Profeta e y le dijo: ‘¿Mensajero de Allah, qué sadaqah es mejor y tiene mayor recompensa?’ Dijo: ‘Aquella que das cuando tienes salud, eres previsor con el dinero, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Entonces, no la retrases hasta el punto que se aproxime tu hora y recién digas: ‘Esto es para fulano, y para mengano esto’. Cuando de hecho ya es para ellos’.” (Bujari y Muslim)

2. Buscar el perdón por los pecados.

“...invocan a Allah...” Significa: Recuerdan Su Poder y Grandeza, la severidad de Su castigo y Su recompensa, y por ello se arrepienten. Allah dice: “Por cierto que los piadosos, cuando Satanás les susurra, invocan a su Señor y entonces pueden ver con claridad.” (Corán 7:201)

‘Uqbah Ibn ‘Amir relató que un hombre se presentó ante el Mensajero de Allah e y le preguntó: ¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué le ocurre a quien comete un pecado? Y él respondió: “Se le registra en su contra”. Y el hombre agregó: ¿Y si pide perdón a Allah? Y el Profeta e dijo: “Entonces Allah lo perdona y acepta su arrepentimiento”. Luego el hombre preguntó nuevamente: ¿Y si vuelve a cometer otra falta? Y él le respondió: “Se le registra en su contra”. Y de nuevo el hombre agregó: ¿Y si se arrepiente y pide perdón a Allah? Y el Profeta e dijo: “Entonces Allah lo perdona otra vez y acepta su arrepentimiento. Sabed que Allah no se cansa de perdonaros mientras os sigáis arrepintiendo sinceramente de vuestros pecados”. (Al Hakim)

Abu Al ‘Aliah relató que un hombre le dijo al Profeta e: ¡Oh, Mensajero de Allah! ¡Ojalá la expiación por nuestros pecados fuera igual a la de los Hijos de Israel! Entonces el Profeta e exclamó tres veces: “¡Oh, Allah! Nosotros no queremos eso”. Luego agregó: “Por cierto que lo que Allah os ha dado es mejor que lo que concedió a los Hijos de Israel. Cuando alguno de ellos cometía un pecado, el mismo se escribía en su puerta junto con la expiación correspondiente; si lograba expiarlo sufría de todos modos la humillación en esta vida, y si no lo lograba la humillación lo esperaba en la otra. Allah (I) os concedido algo mejor a vosotros”. Y a continuación recitó: “Quien obre mal o cometa iniquidad y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 4:110)

3. Hacer caridad, tanto en los momentos de holgura como de estrechez.

“No alcanzaréis la piedad verdaderamente hasta que no deis [en caridad] de lo que amáis” (Corán 3:92)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

4. Controlan su enojo

Narró Abu Hurairah t que el Mensajero de Allah e dijo: “El buen luchador no es el más fuerte. El más fuerte es aquel que controla su ira.” (Bujari y Muslim)

Sulaiman Ibn Surad t dijo: “Estaba sentado con el Profeta e mientras que dos hombres se estaban insultando. Uno de ellos se enrojeció y las venas del cuello se le hincharon. Y dijo el Mensajero de Allah e: ‘Realmente sé una frase que si la pronunciara, ese estado desaparecería al momento: ‘A‘udhu billahi min ash shaitan ar rayim’ (Me refugio en Allah del maldito Satanás). Le dijeron: ‘El Profeta e ha dicho que te refugies en Allah contra el maldito Satanás’.” (Bujari y Muslim)

5. Perdonan a la gente.

Narró Abu Hurairah t que el Profeta e dijo: “Quien ayude a otro que está en dificultad, perdonando su deuda o pagándosela, Allah le ayudará y le dará facilidad en esta vida y en la otra. A quien cubra una falta de un musulmán, Allah le cubrirá otra en esta vida y en la otra. Allah ampara a Su siervo mientras éste cuide de su hermano”. (Muslim)

[¡Oh, Mujámmad!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.” (Corán 7:199)

“No se equipara obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que con aquel con quien tenías una enemistad, se convertirá en tu amigo ferviente. Esto no lo lograrán sino quienes son perseverantes y pacientes; no lo lograrán sino quienes [por su buena actitud] reciban una gran recompensa [en esta vida y la otra].” (Corán 41:34-35)

6. Tratan bien a la gente.

Abu Hurairah narró que el Profeta e dijo: “El mejor de los creyentes es quien mejor moral y carácter tiene”. (Abu Dawud)

‘A'ishah t narró que el Profeta e dijo: “El creyente puede alcanzar por su buena moral y carácter el grado de quien ayuna durante el día y ora en lo profundo de la noche”. (Abu Dawud)

‘Abdullah Ibn ‘Amr t narró que el Profeta e dijo: “¿Queréis que os informe acerca de las personas más amadas por Allah y las más cercanas a mí en el Día de la Resurrección?” Respondieron: ¡Sí! Entonces él les dijo: “Serán quienes hayan tenido mejor moral y carácter”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 El creyente es de espíritu generoso y solidario

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! El creyente tiene espíritu generoso y solidario. No es avaro ni amarrete. El musulmán siempre está pendiente de los asuntos de su comunidad, la comunidad mundial de musulmanes, y la comunidad local donde vive. El musulmán no puede ser ajeno al dolor y las necesidades de otras personas.

Allah nos exhorta a que hagamos el bien, y que no dejemos para más adelante lo que podamos hacer hoy. Es iluso el musulmán que espera convertirse en millonario para dar una caridad.

Dice Allah en el Corán: “¡Apresúrense a realizar obras de bien!” (Corán 2:148)

Abu Hurairah t dijo: “Un hombre se presentó ante el Profeta ﷺ‬ y le dijo: ‘¿Mensajero de Allah, qué caridad (sadaqah) es mejor y tiene mayor recompensa?’ Le respondió: ‘Aquella que das cuando tienes salud, eres previsor con el dinero, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Entonces, no la retrases hasta el punto que se aproxime tu hora y recién digas: ‘Esto es para fulano, y para mengano esto’. Cuando de hecho ya es para ellos’.” (Al-Bujari y Muslim)

No importa, hermano mio, cuán grande pueda ser tu aporte o tu caridad. Allah no mide de esa manera. Da una caridad, ayuda a tu prójimo, aunque sea con una moneda, con lo que honestamente puedas. Allah nos dice en el Corán que Allah nos considerará todas las obras, por pequeñas que estas pudieran ser: “Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que fuere, verá su recompensa” (Corán 99:7)

Sean los primeros en dar caridad y ayudar al prójimo, sirvan de ejemplo a otros, sean el ejemplo a seguir, que Allah los recompensará aun más generosamente. Dice Allah en el Corán: “Y los establecí como líderes que dieran el ejemplo para que guiasen a la gente con Mi voluntad”. (Corán 21:73)

Abu ‘Amr, Yarir Ibn ‘Abdullah t dijo: “Comenzábamos el día con el Mensajero de Allah ﷺ‬ cuando llegó una gente casi desnuda y harapienta, con sus espadas al cuello. La mayoría de ellos o todos ellos eran de la tribu de Mudar. Al verlos, cambió el rostro del Mensajero de Allah ﷺ‬ por la pobreza que vio en ellos. Entró en su casa y salió para ordenar a Bilal que llamara a la oración, y después de rezar habló a la gente diciendo: “¡Oh, creyentes! ¡Tengan temor de Allah! Y Que cada alma considere cuanto ha realizado para [el Juicio de] mañana” (Corán 59:18) Que dé el hombre de sus monedas de oro, o de sus monedas de plata, o de sus ropas o granos de trigos o dátiles. ¡Aunque sea medio dátil!’ Entonces vino un hombre de los Ansar con un paquete tan lleno que casi no podía cargarlo, entonces la gente lo imitó hasta que vi dos montañas de comida y ropa. Y entonces vi relucir de alegría el rostro del Mensajero de Allah ﷺ‬. Y nos dijo: ‘Quien establezca una buena costumbre en el Islam, tendrá la recompensa de su propia acción y la recompensa de quien siga su ejemplo”. (Muslim)

Hermanos y hermanas en el Islam. El musulmán siempre está pendiente de sus hermanos, y ayuda a su prójimo a solucionar sus problemas. El creyente siempre se involucra en las obras de bien, aunque sea participando de mínima manera, con lo que tenga ese día.

Narró ‘Adi Ibn Hatim t que Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Protéjanse del fuego aunque sea dando medio dátil (en sadaqah). (Al-Bujari y Muslim)

El profeta ﷺ‬ nos habla sobre ese sentimiento de hermandad que siente el musulmán por sus hermanos en la fe. Narró Ibn ‘Omar t que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El musulmán es hermano del musulmán, no lo oprime ni lo entrega a su enemigo, ni lo deja sin ayuda. Allah acude en ayuda de aquél que acude en ayuda de su hermano. Quien libera de una pena a un musulmán, Allah lo liberará de una pena en el Último Día. Quien cubra los defectos de su hermano, Allah le cubrirá los suyos en el Día del Juicio.” (Al-Bujari y Muslim)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermanos y hermanas, el amor y el aprecio por lo que uno posee es algo natural, pero el Islam nos enseña a desapegarnos, a sacar el amor por los bienes materiales de nuestro corazón y como demostración de eso, dar en caridad aquellas cosas que uno mas ama. Allah dice en el Corán: “No alcanzarán la verdadera piedad hasta que no den [en caridad] de lo que más aman”. (Corán 3:92)

Todos vivimos de la generosidad de Allah con nosotros. Cuando llegamos a este mundo no teníamos nada, y Allah nos dio todo lo que tenemos. Por eso el musulmán debe tener un espíritu generoso, y colaborar en la medida de su capacidad en las obras de bien.

Narró Abu Hurairah t narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Dijo Allah, el Altísimo: ¡Hijo de Adán! Sé generoso que Allah lo será contigo.” (Al-Bujari y Muslim)

En otro hadiz, narró Abu Kabshah, ‘Amr Ibn Sa’d t que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “Les hablaré de algo que deben retener: La riqueza de nadie se ve mermada por una caridad (sadaqah). (At-Tirmidhi 2326)

Y en otro Hadiz, que aclara aun mas este concepto Abu Hurairah t narró que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Al que da una caridad por el valor de un dátil conseguido de forma lícita y honrada, y tengan en cuenta que Allah sólo acepta lo bueno, Allah se la alimenta y la hace crecer de la misma forma que uno de ustedes alimenta y cría un animal. Así hasta convertir el valor de su caridad en el tamaño de una montaña.” (Al-Bujari y Muslim)

Hermanos y hermanas, por estos días nos encontramos recolectando fondos para la construcción y manutención de una escuela islámica, un instituto de formación así que colaboren con esta noble causa aunque sea con un dólar, ¡que Allah se los acepte y se los multiplique!

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Una ventana al hogar de Profeta ﷺ‬

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

¡Musulmanes y Musulmanas! Tengamos temor de Allah , pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino sometidos a Él.” (Corán 3:102)

Hermanos y hermanas en el islam, observemos dentro de un hogar, un hogar que Allah ha purificado de toda impureza, física y espiritual.

Dice Allah en el Corán:

“Allah quiere apartar de vosotros todo pecado y purificaros ¡Oh, familia del Profeta!” (Corán 33:33)

Una mujer nos abre las puertas de hogar de Profeta Mujámmad ﷺ‬, Aisha enseñó a muchos hombres y mujeres cómo había sido la realidad dentro de ese hogar. Esos hombres y mujeres habían conocido la personalidad y actitud de Mujámmad ﷺ‬ como profeta, como líder, pero no sabían cómo era puertas para adentro.

Aisha recibió muchas veces preguntas sobre cómo era ese profeta dentro de su casa, y por eso nos abrió una ventana, para que podamos ver cómo era este gran hombre en la intimidad de su hogar, junto a su familia.

Dijo Aisha: “El Profeta ﷺ‬ cuando ingresaba a su hogar era la más suave de las personas, el más generoso, era un hombre como los hombres, pero siempre sonreía y hacia sonreír, sólo era un ser humano como los demás, solía estar al servicio de su familia: arreglaba sus sandalias, cocía su propia ropa, ordeñaba la cabra, y se atendía a sí mismo en sus necesidades, hacia los labores del hogar como cualquiera de ustedes, pero cuando llegaba el horario de a oración salía rápido para la oración (en la mezquita). Jamás lo vi golpear con su mano a una mujer o sirviente”. [Tabaqat al Kubra de Ibn Sa’d # 824]

Hermosa descripción de Aisha, reflexionemos sobre algunas de las palabras de este hadiz:

“sólo era un ser humano como los demás”

Acaso creen que Aisha t nos quería decir que el Profeta ﷺ‬ pertenecía a la raza humana y que no era un ángel, NO. Ella nos trataba de transmitir un significado mucho más profundo y sensible. Ese significado era el humanismo y sencillez del Profeta ﷺ‬ en sus relaciones familiares. Aisha t nos quería decir que el Profeta ﷺ‬ no ingresaba a su hogar como el gran capitán y general de un ejército, ni como el gobernante, ni como el Imám de la mezquita, sino que ingresaba en la actitud de un simple esposo, humilde y sencillo, para compartir con su familia los quehaceres del hogar.

“solía estar al servicio de su familia”

Alguien podría preguntarse ¿qué tan grande era la casa del Profeta ﷺ‬ para que Aisha t no pudiera ocuparse ella sola de los quehaceres de hogar? Pero ese no es el tema, en realidad la casa del Profeta ﷺ‬ era muy pequeña y sencilla, tenía aproximadamente 4 m X 4 m. Si una casa de sólo 16 metros cuadrados. El Profeta ﷺ‬ ayudaba a limpiar, a prender el fuego, lo que no era algo tan sencillo como en nuestros días, pero la frase “solía estar al servicio de su familia” tiene un significado más profundo, el cual es hacer sentir la igualdad dentro del hogar, hacer sentir que todo es compañerismo y solidaridad entre los esposos. Para poner en práctica el significado de la aleya cuando dijo:

 “Y entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre vosotros para que encontréis sosiego, y dispuso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en ello hay signos para quienes reflexionan” (Corán 30:21)

Estas simples formas de colaboración dentro de hogar llegan al corazón de la esposa que siente la realidad del acompañamiento y la complicidad y ayuda en todos los aspectos de la convivencia: el amor y la misericordia.

“era un hombre como los hombres, pero siempre sonreía y hacia sonreír”

El hogar del Profeta ﷺ‬ no era un lugar donde se pudiera encontrar un mal gesto, un ceño fruncido, una exigencia de honra exagerada, sino que era un hogar donde había sonrisas y complicidad, juegos y humor, al punto que todos los que vivían en ese hogar sentían que vivían en un rincón del Paraíso.

El Profeta ﷺ‬ fue nuestro mejor ejemplo para esa ciencia, o ese arte que es el amor conyugal, la buena convivencia, ser pro-activo ofreciendo primero, no esperando a recibir para dar. Así el Profeta ﷺ‬ conquistó el corazón de su esposa, de la misma manera que había conquistado el corazón de todos aquellos que lo conocieron.

Algunas personas, hombres y mujeres, se quejan de que su relación matrimonial se enfría y hasta congela, se quejan de una relación seca, pero la solución está aquí, en el ejemplo del último Profeta, que era pro-activo, se ofrecía, servía, atendía, ofrecía una sonrisa y una mano amiga.

El ejemplo de Mujámmad ﷺ‬ era el equilibrio perfecto del ser humano, la honestidad en persona, porque su comportamiento era igual dentro y fuera de su hogar. Algunas personas se preocupan mucho por su apariencia fuera del hogar e invierten mucho tiempo y esfuerzo en fortalecer sus relaciones de amistad y trabajo, pero desatienden su hogar, al llegar a la casa, en lugar de una sonrisa y un alago, solo tienen un ceño fruncido y una crítica ácida, cuando en realidad, los esposos y los hijos son los que más derecho tienen al buen trato, a que se invierta tiempo de calidad en ellos y se esfuerce por fortalecer y florecer la relación.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Aprendamos del buen carácter de nuestro Profeta Mujámmad

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, esta es la última Jutbah del mes de Rabi’ Al-Awal, el mes en que nació nuestro amado Profeta Mujámmad ﷺ‬. En esta Jutbah hablaremos sobre un consejo fundamental que él Profeta nos dio, una enseñanza más valiosa que el oro y la plata.

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos dijo a través de sus enseñanzas, así como nos mostró a través de su comportamiento, la enorme magnitud, y la importancia sublime que tiene el buen carácter.

Hablando sobre las virtudes del buen carácter, y elogiando a aquellos que hacían un sincero esfuerzo por mejorar su carácter, el Profeta ﷺ‬ dijo:

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El más completo de los creyentes en su fe es el de mejor carácter. Y el mejor de entre vosotros es aquel que mejor trata a sus mujeres”. (At-Tirmidhi y Ahmad)

Se narra ‘Abdullah Ibn ‘Amr Al-‘As dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ no era obsceno al hablar ni inmoral. Solía decir: “Los mejores de vosotros son los de mejor carácter.” (Al-Bujari y Muslim)

Narró An-Nawuas Ibn Sam’an que el Profeta ﷺ‬ dijo: “La virtud es el buen carácter. Y el pecado es aquello que vacila en tu interior y detestas que lo sepa la gente.” (Muslim)

Narró Abu Ad Darda' que el Profeta ﷺ‬ dijo: “No habrá nada que pese más en la balanza del creyente el Día del Juicio que el buen carácter. Ciertamente Allah aborrece al grosero inmoral.” (At-Tirmidhi y Abu Dawud)

Narró Abu Hurairah: Fue preguntado el Mensajero de Allah ﷺ‬: ¿Qué es lo que hará que más gente entre al Paraíso? Dijo: “El temor a Allah y el buen carácter” (At-Tirmidhi, Ahmad e Ibn Mayah)

En otro Hadiz, el Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos habla sobre la implementación del buen carácter, y nos dice que es parte del buen carácter no ser discutidor, no mentir jamás, y tratar amablemente a las personas.

Narró Abu Umamah Al-Bahili que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Garantizo una morada alrededor del Paraíso a quien abandona la discusión aunque tenga razón. Una morada en el centro del Jardín a quien se aleja de la mentira aunque sea una broma. Y una morada en lo más elevado del Paraíso a quien posea buen carácter.” (Abu Dawud)

El buen carácter es algo que el creyente debe esforzarse por alcanzar. Debe combatir su ego y sus malos impulsos. Para purificar y mejorar nuestro carácter, el Profeta ﷺ‬ el gran maestro, nos enseñó muchas herramientas:

1. Fortalecer la fe

Fortalecer la fe, corregir la doctrina, y fortalecer la relación con Allah, porque el mal carácter es señal de fallas en la fe, en la doctrina y en la relación con Allah.

2. Reflexionar sobre el mal fin de los tiranos y opresores

Escuchemos lo que dice el Corán sobre los tiranos y su mal carácter:

“Desmienten lo que no conocen y no pueden comprender, y ya les azotará el castigo con el que se les amenaza en él [el Corán]. Observa cómo fue el final de los injustos”. (Corán 10:39)

“Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Allah y a evitar al Seductor. Algunos de ellos fueron guiados por Allah, y a otros se les decretó el extravío. Transitad por la Tierra y observad cómo fue el final de quienes desmintieron [Nuestros signos]. (Corán 16:36)

3. La súplica

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ nos enseñó que el creyente necesita de la ayuda de Allah para mejorar su carácter y su comportamiento, y por eso nos enseñó las siguientes súplicas (du’as) para invocar la ayuda de Allah:

· “Oh Allah guíame para tener el mejor carácter, nadie guía a eso sino Tu. Oh Allah apártame del mal carácter, nadie protege de eso sino Tu”.

· “Oh Allah concédeme luz para luz para distinguir la verdad y fortaleza para seguirla. Oh Allah concédeme luz para distinguir el error y fortaleza para apartarme”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

4. La paciencia

La paciencia es la esencia del buen carácter. Allah menciona la paciencia en el Corán más de noventa veces.

“¡Oh, creyentes! Tened paciencia, sed perseverantes”. (Corán 3:200)

“Por cierto que la retribución para quienes fueron pacientes y perseverantes será ilimitada”. (Corán 39:10)

“¡Oh, creyentes! Busquen ayuda en la paciencia y la oración; en verdad, Allah está con los pacientes”. (Corán 2:153)

Un ejemplo de lo que significa la paciencia, lo podemos encontrar en el siguiente relato de la Sunnah. El Profeta ﷺ‬ pasó junto a una mujer que lloraba desesperadamente al lado de una sepultura, y le dijo: ‘Teme a Allah, y ten paciencia y resignación.’ Y ella le contestó: ‘Apártate y aléjate de mí, pues a ti no te ha ocurrido una desgracia como la mía, ni la has conocido.’ Entonces le dijeron: ‘¿No ves que es el Profeta?’ Entonces ella se volvió hacia él y le dijo (en señal de disculpa): ‘¡No te reconocí!’ Pero él contestó: ‘La verdadera paciencia es la que se demuestra en el primer momento de la desgracia’.” (Al-Bujari y Muslim)

5. Controlar la lengua y no insultar

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “La culpa de quienes se insultan corresponde al que comenzó a insultar, a menos que el segundo se sobrepase al devolver el insulto.” (Muslim)

6. Reflexionar sobre los perjuicios del mal carácter

El Profeta ﷺ‬ dijo: “Ciertamente el siervo dice, sin darle importancia, algo que complace a Allah, y por ello lo eleva en grados. Pero del mismo modo, dice algo sin darle importancia que enoja a Allah, y desciende por ello al Infierno.” (Al Bujari)

7. No descender a las bajezas

En el Sagrado Corán, la revelación nos enseña que parte del buen carácter, es no caer en la bajeza de contestar a los insultos, de increpar a los ignorantes, ni responder violentamente ante los cuestionamientos:

“Y los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan sobre la Tierra con serenidad y humildad, y cuando son increpados por los ignorantes les responden con palabras de paz.” (Corán 25:63)

“Ten paciencia a sus injurias, y glorifica con alabanzas a tu Señor antes de la salida del sol y antes del ocaso, durante la noche y durante el día, para que así [Allah te retribuya con una gran recompensa y] quedes complacido”. (Corán 20:130)

“Ten paciencia con lo que dicen [los incrédulos acerca de ti y de la revelación] y apártate de ellos discretamente.” (Corán 73:10)

Hermanos y hermanas, quiera Allah concedernos comprender la importancia del buen carácter, y tomar a Mujámmad ﷺ‬ como nuestro maestro y guía.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Ejemplos del buen carácter y el respeto del musulmán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El carácter es una parte importante de la personalidad de cada uno, y el creyente se caracteriza por tener un buen carácter, y esforzarse para mejorarlo y purificarlo del mal carácter.

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El más completo de los creyentes en su fe es el de mejor carácter. Y el mejor de entre vosotros es aquel que mejor trata a sus mujeres.” (At Tirmidhi y Ahmad)

‘Abdullah Ibn ‘Amr Al ‘As dijo: El Mensajero de Allah ﷺ‬ no era obsceno al hablar ni inmoral. Solía decir: “Los mejores de vosotros son los de mejor carácter.” (Al-Bujari y Muslim)

Estos son algunos ejemplos del buen carácter y el respeto que debe tener el musulmán:

El buen carácter y el respeto del musulmán con su Señor

Dijo Allah en el Corán: “Tu Señor ha decretado que no debéis adorar sino a Él” (Corán 17: 23) y dijo también “¡Adorad a Allah y no Le asociéis nada!” (Corán 4: 36)

Relató Mu‘adh Ibn Yabal [Allah se complazca de él]: “Me encontraba montado detrás del Profeta ﷺ‬ en un burro, cuando me dijo: ¡Escucha Mu‘adh! ¿Sabes cuál es el derecho que tiene Allah sobre Sus siervos y cuál es el derecho que tienen los siervos sobre Allah? Contesté: ¡Allah y su Profeta saben mejor! Entonces dijo: “El derecho que tiene Allah sobre Sus siervos es que estos adoren a Allah y no le asocien nada, y el derecho que tienen los siervos sobre Allah [Alabado sea] es que no sea castigado quien no le asocie nada.” Dije: ¡Mensajero de Allah! ¿No debo acaso albriciar a la gente? Dijo: “No lo hagas, pues se confiarían.” (Muslim)

El musulmán sincero busca obtener la complacencia de Allah en todas sus acciones, aunque en su camino no cuente con la aprobación de las personas. El Profeta ﷺ‬ dijo: “Quien busque la complacencia de Allah a pesar de que se disguste la gente con él, Allah se ocupará de sus asuntos y lo protegerá. Pero quien busque la complacencia de las personas a pesar de disgustar a Allah, Allah lo abandonará al cuidado de la las personas”. At-Tirmidhi, Su Isnad es Hasan

Por consiguiente, el musulmán mide todas sus acciones y, aunque contradigan sus deseos, busca alcanzar la complacencia de Allah, y desecha cualquier práctica acorde a este concepto. Así es como el musulmán tiene normas apropiadas, puede distinguir el Camino Recto, y evita caer en contradicciones obedeciendo a Allah en un asunto y desobedeciéndole en otro, o considerando algo Harám durante un tiempo y Halál luego. No hay lugar para contradicciones mientras las normas sean correctas y los principios legítimos.

El buen carácter y el respeto del musulmán con su Profeta

Dijo el Profeta ﷺ‬: “Ninguno de vosotros completará su fe hasta que sus inclinaciones y deseos no coincidan con el Mensaje que yo he traído”.

Y dice Allah en el Corán: “Pero no, [Juro] por tu Señor que no creerán a menos que te acepten como juez de sus disputas; y no se resistan a aceptar tu decisión y se sometan completamente”. (Corán 4:65)

El buen carácter y el respeto del musulmán con los Sahaba

Los Sahaba tuvieron un honor inmenso al compartir sus días con el Profeta ﷺ‬, esforzarse y luchar por la difusión de la religión de Allah. Ahlu Sunnah, los sunnis, consideran a todos los Sahaba como honestos y confiables en la transmisión de la religión, NO los consideran infalibles, porque los únicos infalibles fueron los profetas por la protección Allah que les brindaba en la transmisión del mensaje. Pero consideran que todos los Sahabas eran honestos y confiables, y que jamás agregaron ni quitaron nada del Islam que aprendieron de su maestro el Profeta Mujámmad ﷺ‬.

Dijo el Profeta ﷺ‬: “No insultéis a mis compañeros (Sahabas). Pues, aunque lleguéis a dar en caridad tanto oro en cantidad igual al tamaño de Uhud, nunca llegaréis a igualar un puñado de ellos”.

Anas relató que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Querer a los Ansár es una señal de fe y odiar a los Ansár es señal de hipocresía”.

Al-Bará’ narró que el Profeta ﷺ‬ dijo: “A los ansár no los quiere sino un creyente y no los odia sino un hipócrita. Allah quiere a quien los quiere y odia a quien los odia”.

Dice Allah sobre ellos: “Allah se complace con los primeros que aceptaron el Islam y emigraron [a Medina], con aquellos que les socorrieron, y con todos los que sigan su ejemplo [en la fe y las buenas obras]. Éstos también se complacen con Allah, y Él les ha reservado jardines por donde corren los ríos donde morarán eternamente. Éste es el triunfo grandioso”. (Corán 9:100)

El buen carácter y el respeto del musulmán con el Corán

Narró Abu Umamah que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “¡Recitad el Corán, ya que el Día del Juicio éste intercederá por quienes lo hayan recitado y puesto en práctica!” (Muslim)

Narró An Nauuas Ibn Sam‘an que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “En el último Día, comparecerán el Corán y aquellos que lo practicaban en este mundo. Comenzarán por la Sura de ‘La Vaca’ y ‘La Familia de ‘Imran’, que hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.” (Muslim 805) (At Tirmidhi 2886)

Narró ‘Uzman Ibn ‘Affan que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: ‘El mejor de vosotros es aquel que aprende el Corán y lo enseña.” (Al Bujari)

Narró ‘Omar Ibn Al Jattab que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Ciertamente Allah con este Libro elevará de rango a los que crean en él y lo practiquen, y degradará a los que no crean en él y no lo practiquen.” (Muslim 817)

El buen carácter y el respeto del musulmán con su familia

La bondad, el respeto y el buen trato del musulmán no están limitados sólo a sus padres, esposa e hijos, sino que se extiende a toda su familia. En el Corán, se utiliza la palabra Arham (literalmente ‘útero o matriz’) para referirse a todos aquellos vinculados por relación consanguínea. El Islam ha concedido a los lazos de parentesco una importancia que no tiene parangón en otras religiones o ideologías. El Islam ordena mantener y honrar los lazos de parentesco y condena interrumpirlos.

Dice Allah en el Corán: “Temed a Allah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco…” (Corán 4:1)

Este versículo ordena al creyente que tema a Allah por encima de todo, y luego ubica el respeto por los familiares en segundo lugar para dar énfasis a su importancia. “Ayuda a los parientes, también al pobre y al viajero insolvente, pero sin ser pródigo.” (Corán 17:26) y dice también “Adorad a Allah y no Le asociéis nada. Sed benevolentes con vuestros padres, parientes, con los huérfanos, pobres, vecinos parientes y no parientes, el compañero, el viajero insolvente…” (Corán 4:36)

Como podemos ver, el trato amable a los familiares se menciona inmediatamente después del trato amable a los padres, en la escala de las relaciones humanas como son definidas por el Corán. Esto coincide con la naturaleza humana que se inclina por el trato amable a los parientes cercanos; y también está en armonía con el sistema islámico global de organización social.

El buen carácter y el respeto del musulmán con sus padres

El Islam ha elevado el rango de los padres a un nivel desconocido en cualquier otra religión, debido a que ha ubicado el trato respetuoso y bondadoso en un nivel inmediatamente posterior a la importancia de la fe en Allah y Su correcta adoración. Allah reveló numerosos versículos que aluden a que complacer a los padres está en segundo lugar después de complacer a Allah:

“Adorad a Allah y no Le asociéis nada. Sed benevolentes con vuestros padres...” (Corán 4:36)

‘Abdullah Ibn Mas‘ud dijo: Le pregunté al Profeta ﷺ‬ cuál es la acción más amada por Allah. Me dijo: “La oración en su debido tiempo”. Y luego qué. Dijo: “Tratar a los padres con amabilidad y respeto”. Nuevamente le pregunté: luego qué, y dijo: “El esfuerzo por la causa de Allah”. (Al-Bujari y Muslim)

El Profeta ﷺ‬ un gran educador y docente, mencionó tratar a los padres con amabilidad y respeto entre dos de las más meritorias acciones en el Islam: la oración en su debido tiempo y el esfuerzo sincero por la causa de Allah. ¡Qué elevada categoría le ha dado el Profeta a los padres!

Un hombre vino a ver al Profeta ﷺ‬ para jurarle fidelidad y emprender la emigración y el combate por la causa de Allah con la esperanza de recibir la recompensa, pero el Profeta no se apresuró en aceptar su compromiso, sino que le preguntó: “¿Tienes a tus padres vivos?” El hombre respondió: Si, ambos lo están. El Profeta ﷺ‬ le preguntó: “¿Deseas obtener la recompensa de Allah?” El hombre contestó afirmativamente. Entonces el Profeta ﷺ‬ le dijo: “Regresa con tus padres y trátalos de la mejor manera” y en otra ocasión dijo: “Esfuérzate haciéndote cargo de ambos”. (Al-Bujari y Muslim)

En medio del alistamiento y preparación de su ejército para el Yihad, el Profeta ﷺ‬ no se olvidó de la debilidad de los padres y sus necesidades, por eso convenció con sutileza a este voluntario para que cuidara a sus padres, a pesar de que en ese momento él necesitaba de toda la colaboración posible para emprender el Yihad por la causa de Allah.

Es deber ser amable y respetuoso con los padres aunque estos no sean musulmanes: El Profeta ﷺ‬ mostró el más sublime ejemplo de tolerancia y aceptación cuando exhortó a los musulmanes a tratar con cortesía y bondad a sus padres, aunque profesasen una religión diferente al Islam. Esto está claramente registrado en el Hadiz narrado por Asma' Bint Abi Bakr, quién dijo: Mi madre vino a visitarme, y ella era idólatra durante la vida del Profeta ﷺ‬. Entonces le pregunté al Profeta ﷺ‬: Mi madre ha venido a visitarme y necesita mi ayuda ¿Acaso debo ayudarla? Y él respondió: “Sí, relaciónate con tu madre de la mejor manera y ayúdala”. (Al Bujari y Muslim)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

El buen carácter y el respeto del musulmán con su vecino

El musulmán correcto es consciente de las numerosas enseñanzas islámicas concernientes a los vecinos, y del elevado rango que tienen en la escala de las relaciones interpersonales. Allah ha ordenado tratar bien a los vecinos en el Sagrado Corán: “Adorad a Allah y no Le asociéis nada. Sed benevolentes con vuestros padres, parientes, con los huérfanos, pobres, vecinos parientes y no parientes, el compañero, el viajero insolvente...” (Corán 4:36)

Los ‘vecinos parientes’ son aquellos con los que uno comparte algún lazo de parentesco o de religión; los ‘vecinos no parientes’ son aquellos con los que no hay ningún lazo excepto la vecindad; y el ‘compañero’ es el amigo, colega o compañero de viaje. Son numerosísimas las enseñanzas del Profeta ﷺ‬ que ordenan el buen trato a los vecinos, sin tener en cuenta el parentesco o factores religiosos, y confirman la importancia de la buena relación con los vecinos en el Islam. El Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El Ángel Gabriel me insistió tanto sobre el buen trato con los vecinos que llegué a pensar que los incluiría como herederos”. (Al-Bujari y Muslim)

El musulmán correcto siempre está alerta a la responsabilidad social que el Profeta ﷺ‬ infundió en los musulmanes cuando le dijo a Abu Dharr: “¡Abu Dharr! Si cocinas alguna comida, hazla con mucho caldo, y compártela con tu vecino”. (Muslim)

“No es creyente aquel que come hasta saciarse mientras su vecino pasa hambre”. (At-Tabarani y Abu Ia‘la)

Como autocrítica, los musulmanes debemos saber que tenemos responsabilidad tanto individual como colectiva en la miseria que ha afligido a la humanidad a lo largo de la historia. Debido a nuestra falta de aplicación de los verdaderos principios islámicos existe pobreza, explotación, hambre y carencia en el mundo.

Al mismo tiempo que la humanidad ha conquistado el espacio y puso al hombre en la luna entre otros asuntos superfluos, existen en la actualidad 854 millones de personas en el mundo que pasan hambre o están subalimentados. Cada día 16.000 niños mueren en el mundo por algo relacionado a la falta de una correcta nutrición. Eso significa un niño cada 5 segundos, subhanallah! ¿Acaso creemos que por ser musulmanes y dar de desayunar a los ayunantes pobres en Ramadán no seremos preguntados por Allah el Día del Juicio por el hambre que hay en el mundo?

El buen carácter y el respeto del musulmán con su propia persona

El musulmán cuida adecuadamente su cuerpo, su salud y fortaleza. Por eso es moderado cuando se alimenta, evita ser glotón y consume solamente lo que necesita para mantener su cuerpo saludable y enérgico.

Dice Allah en el Corán: “Comed y bebed con mesura, porque Allah no ama a los inmoderados.” (Corán 7:31)

También el Profeta ﷺ‬ aconsejaba la moderación en la comida y la bebida, dijo: “No hay peor vasija que el ser humano pueda llenar que su propio estómago. Cuando coma que la comida ocupe sólo un tercio, la bebida sólo un tercio, y que deje un tercio para el aire”. (Hadiz Hasan, narrado por Ahmad, At-Tirmidhi)

La importancia que el Profeta ﷺ‬ le dio a la higiene bucal era tan grande que dijo: “Si no fuera que sería una carga excesiva para mi nación les hubiera ordenado usar el Siuak antes de cada oración”. Transmitido por Al-Bujari y Muslim

El Mensajero de Allah ﷺ‬ estaba en la mezquita, cuando entró un hombre con el cabello y la barba desaliñada. El Profeta ﷺ‬ le hizo una seña indicándole que debería arreglar su cabello y barba. El hombre se retiró e hizo lo que el Profeta le había indicado, luego volvió. El Profeta ﷺ‬ dijo: “¿Acaso está bien venir con el cabello desaliñado, pareciendo un demonio?”

Dijo el conocido exegeta Coránico Al-Qurtubi respecto a la siguiente aleya: “Diles [¡Oh, Mujámmad!]: ¿Quién os ha prohibido engalanaros y beneficiaros de todo lo bueno que Allah os ha proveído?” (Corán 7:32) Makhul narró que ‘A'ishah dijo: Un grupo de los Sahaba estaba esperando que el Profeta ﷺ‬ saliera, entonces él se arregló para salir a su encuentro. Había un recipiente con agua en la casa, y mirando su reflejo en él se acomodó su barba y su cabello. Entonces ‘A'ishah le preguntó: ¡Mensajero de Allah! ¿Tú también haces eso? Y él respondió: “Sí. Cada vez que un hombre salga al encuentro de sus hermanos que se arregle adecuadamente, pues Allah es hermoso y ama la belleza”.

Pidan perdón a Allah por sus faltas y vuelvan a Él arrepentidos.

Hermanos y hermanas en el islam pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios nos enseña en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. [Corán 33:56)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Cómo corregir el mal carácter

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Narró Abu Hurairah t que el Mensajero de Allah e dijo: “El más completo de los creyentes en su fe es el de mejor carácter. Y el mejor de entre vosotros es aquel que mejor trata a sus mujeres.” (At Tirmidhi 1162) (Ahmad 2/250)

590. Narró An Nauuas Ibn Sam’an t que el Profeta e dijo: “La virtud es el buen carácter. Y el pecado es aquello que vacila en tu interior y detestas que lo sepa la gente.” (Muslim 2553)

Hay distintas maneras de corregir el mal carácter, entre ellas:

1. Fortalecer la fe

Fortalecer la fe, corregir la doctrina, y fortalecimiento de la relación con Allah. El mal carácter demuestra fallas en la fe, la doctrina y la relación con Allah.

2. Hacer dua

El profeta e dijo: “Oh Señor guíame para tener el mejor carácter, no guía a eso sino tu. Aleja de mi el mal carácter, no aleja de ello sino tu”. Haz esta suplica con sinceridad durante tu ayuno, durante tu oración, en la prosternación, etc.

3. Reflexionar sobre los perjuicios del mal carácter.

El Profeta e dijo: “Ciertamente el siervo dice sin darle importancia algo que complace a Allah, y por ello lo eleva varios grados. Y del mismo modo, dice algo sin darle importancia que enoja a Allah, y desciende por ello al Infierno.” (Al Bujari 11/266)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

4. La paciencia

La paciencia es la esencia del buen carácter. Allah menciona la paciencia en el Corán mas de noventa veces.

“¡Oh, creyentes! Tened paciencia, sed perseverantes.” (Corán 3:200)

“Por cierto que la retribución para quienes fueron pacientes y perseverantes será ilimitada.” (Corán 39:10)

“¡Oh, creyentes! Socorreos con la paciencia y la oración, en verdad Allah está con los pacientes.” (Corán 2:153)

El Profeta e pasó junto a una mujer que lloraba desesperadamente al lado de una sepultura, y le dijo: ‘Teme a Allah, y ten paciencia y resignación.’ Y ella le contestó: ‘Apártate y aléjate de mí, pues a ti no te ha ocurrido una desgracia como la mía, ni la has conocido.’ Entonces le dijeron: ‘¿No ves que es el Profeta e?’ Después volvió a él y le dijo (en señal de disculpa): ‘¡No te reconocí!’ Y él contestó: ‘La verdadera paciencia es la que se afronta en el primer momento de la desgracia’.” (Al Bujari y Muslim)

5. Controlar la lengua y no insultar

Narró Abu Hurairah t que el Mensajero de Allah e dijo: “La culpa de quienes se insultan corresponde al que comenzó a insultar, a menos que el segundo se sobrepase al devolver el insulto.” (Muslim)

6. Frecuentar las buenas compañías, la gente piadosa y religiosa

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Recatar la mirada

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Uno de los objetivos de la legislación islámica es prevenir todo aquello que puede conducir al musulmán a cometer un pecado. Por eso el Islam prohíbe algunas cosas y recomienda no hacer otras, tal como dice el Hadiz:

Narró Abu Adullah, an-Nu’man Ibn Bashir t que oyó al Mensajero de Allah ﷺ‬ decir: “Ciertamente, lo lícito es evidente y lo ilícito es evidente, y entre ambos existen asuntos dudosos sobre los que mucha gente no sabe (ignora). Quien se abstiene de los asuntos dudosos purifica su religión y mantiene limpio su honor, pero quien cae en los asuntos dudosos, caerá inevitablemente en lo ilícito. Al igual que el pastor que pasta (su ganado) próximo a un prado vedado, poco falta para que pasten en él. Por cierto que todo rey tiene su zona vedada, y ciertamente la zona vedada de Allah es lo ilícito”. (Transmitido por Bujari y Muslim)

Un ejemplo es que el Islam prohíbe que se realicen las oraciones obligatorias o voluntarias en el cementerio, pero ¿Por qué? Para alejar al musulmán de las ideas que los muertos pueden beneficiar a los vivos, porque el único que beneficia es Allah.

Uno de los pecados más graves es la fornicación y el adulterio (az-zina). Dijo Allah en el Corán:

“Apártense de todo lo que os lleve a la fornicación, pues es una inmoralidad y conduce por mal camino”. (Corán 17:32)

Esta aleya aleja al creyente de todo camino que acerque a la fornicación, le prohíbe acercarse de todas formas posibles. Por ejemplo:

1. Prohibió quedarse a solas a un hombre y a una mujer que no estén casados ni sean familiares en una habitación cerrada. El Profeta e dijo: “No ingresen donde las mujeres estén solas”. Y dijo: “Que un hombre no esté a solas con una mujer a menos que haya con ella un familiar suyo”.

2. Ordenó a los creyentes y las creyentes a recatar la mirada, porque observar con detenimiento, mirando lo que no es permitido es una forma de acercarse a lo que no se debe. Por eso dijo Allah en el Corán:

“Diles a los creyentes que recaten sus miradas y se abstengan de cometer obscenidades [fornicación y adulterio], pues esto es más puro para ellos En verdad Allah está bien informado de lo que hacen. Y diles a las creyentes que recaten sus miradas, se abstengan de cometer obscenidades, no muestren de sus arreglos y adornos más de lo que está a simple vista [como lo que usan sobre el rostro, las manos y las vestimentas], cubran sus pechos con sus velos” (Corán 24:30)

Reflexionemos sobre esta aleya:

“Por cierto que seréis interrogados en qué habéis utilizado el oído, la vista y el corazón”. (Corán 17:36)

No proteger la vista afecta al corazón, lo llena de anhelos y deseos, y el corazón es el miembro que gobierna al cuerpo, y si se corrompe, el órgano sexual cae en la corrupción también, por eso el Profeta e dijo: “Por cierto que en el cuerpo existe un trozo de carne, que si se encuentra sano, todo su cuerpo lo estará, y si se corrompe (enferma), todo el cuerpo se corromperá, este es el corazón”. (Transmitido por Bujari y Muslim)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Proteger la vista purifica el corazón

Narró Abu Sa’id Al Judri t que el Profeta e dijo: “Os advierto y prevengo de sentaros en los caminos o en las calles. Y dijeron: ‘¡Mensajero de Allah! No podemos prescindir de ello para conversar.’ Y respondió: ‘Pues si no lo podéis evitar, dad al camino su derecho.’ Dijeron: ¿Y cuál es el derecho del camino, Mensajero de Allah?’ Dijo: ‘Que bajéis la vista para no ver lo que os está prohibido, y no causéis molestias con vuestras reuniones. Que devolváis el saludo, recomendéis el bien y reprobéis el mal’.” (Al-Bujari y Muslim)

El Profeta e le dijo a Ali: “te pertenece la primera mirada de reconocimiento, pero no te es licito la segunda mirada con intención”.

Y dijo también a los hombres: “Quien vea a una mujer bella y recate su mirada, Allah le concederá una fe especial en su corazón del que sentirá dulzura”.

3. Otra de las cosas que Allah ordenó para proteger a los creyentes de la fornicación y el adulterio es el cuidado de la voz. Dijo en el Corán:

“¡Oh, mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres; si teméis a Allahh, no habléis con voz dulce, de modo que quienes tengan sus corazones enfermos sientan alguna atracción, hablad pues recatadamente”. (Corán 17:32)

Dijo el Profeta e: “Allah escribió la fornicación para el hijo de Adán, en la que ha de caer de alguna forma. La fornicación de la lengua es hablar lo que no se debe, la fornicación de los oídos es escuchar lo que no debe, la fornicación de los ojos es mirar lo que no debe, la fornicación de las manos es tocar lo que no deben, la fornicación de los pies es caminar hacia lo que no deben, luego los deseos apremian y el corazón siente pasión, pero es finalmente el órgano sexual el que confirma la fornicación o la rechaza”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Di la verdad aunque sea amarga

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Decir la verdad en todo momento es una cualidad noble que sólo la tienen aquellos de corazón sano, Allah dice en Su Libro: “¡Oh, creyentes! Tengan temor de Allah y digan siempre la verdad” (Corán 9:119).

El Profeta ﷺ‬ exhortaba a siempre decir la verdad, aunque fuera difícil: “Deben decir la verdad porque la verdad conduce a la piedad y ésta al Paraíso, una persona que siempre dice la verdad es registrado ante Allah como un veraz. Pero apártense de la mentira porque lleva a la corrupción y la corrupción al Infierno, y una persona continúa mintiendo hasta que Allah la registra como un mentiroso” Transmitido por Al Bujari y Muslim.

Allah ha prometido a los que dicen la verdad una enorme recompensa en este mundo y en el Otro, en esta vida les facilita expresarse en forma correcta, hacerse merecedores del amor de Allah y de la gente, ser consideradas personas confiables. Al Hasan ibn Ali (que Allah se complazca de ambos) dijo que memorizó del Mensajero de Allah ﷺ‬ las siguientes palabras: “Deja lo que te haga dudar por aquello que no te produzca dudas; decir la verdad es sosiego mientras que la mentira genera incertidumbre”. Transmitido por At Tirmidhi.

En cuanto a la recompensa por la sinceridad en la otra vida es la complacencia divina y un grado elevado en el Paraíso donde hay lo que ningún ojo vio, ningún oído escuchó y nadie pudiere imaginarse, Allah dice en el Sagrado Corán:

“Este es el día en que los veraces se beneficiarán con su sinceridad, tendrán jardines por donde corren los ríos donde morarán eternamente. Allah estará complacido de ellos y ellos de Él, éste es el triunfo grandioso” (Corán 5:119)

Dijo el Profeta ﷺ‬: “El creyente es aquel que cuando se expresa dice la verdad”.

Decir la verdad es ser honesto, y la honestidad implica tratar a quienes nos rodean con sinceridad, misericordia, y cumplir los compromisos asumidos, Allah dice en el Corán:

“Dios les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a los musulmanes y las musulmanas, a los creyentes y las creyentes, a los piadosos y las piadosas, a los que dicen la verdad y a las que dicen la verdad, a los pacientes y las pacientes, a los humildes y las humildes, a los que hacen caridades y a las que hacen caridades, a los que ayunan y las que ayunan, a los pudorosos y las pudorosas, a los que recuerdan frecuentemente a Dios y a las que recuerdan frecuentemente a Dios.” (Corán 33:35).

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermanos y hermanas en el Islam, voy a darles tres consejos, y quiera Allah que podamos implementarlo en todos los campos de nuestra vida:

1. Di la verdad y no temas sino a Dios.

2. Di la verdad y no la sacrifiques ante los poderosos.

3. Di la verdad y mantente firme en ella, cueste lo que te cueste.

Hermanos y hermanas, afirmarse en la verdad es un honor que Allah nos concede y debemos honrar esa posición que nos regala Allah.

Narró Yabir ibn Abdullah que el Profeta ﷺ‬ dijo: “El mejor de los mártires fue Hamza ibn Abdulmuttalib, y un hombre que se puso de pie ante un gobernante tirano, le dijo la verdad (en su cara) ordenándole (hacer lo correcto) y prohibiéndole (cometer injusticias) hasta que el gobernante lo mandó matar” (Considerado auténtico por Al-Albani).

Hermanos y hermanas, cuánto ejemplo tenemos en las historias de los primeros musulmanes cuando eran perseguidos por su Islam, pero sin embargo se mantuvieron firmes junto a la verdad. Entre esas historias tenemos la de Bilal, el esclavo liberto, y la de Sumayah la primera mujer en morir por no renunciar a Su fe.

Bilal, el esclavo de Umaiyah Ibn Jalaf, fue severamente castigado y golpeado por su dueño cuando este se enteró de su islamización. A veces una cuerda era atada a su cuello y la daba a los niños para que tironeen y lo arrastren por las calles y los suburbios de Makkah. Se lo privaba por mucho tiempo de alimentos y bebidas. En una ocasión saltaron encima suyo durante la hora más calurosa y lo dejaron en el valle de Makkah. Luego Umaiyah ubicó una enorme piedra sobre su pecho y le dijo: “Por Allah no me detendré hasta que mueras o abandones y niegues a Mujámmad y adores a las divinidades Lat y ‘Uzza”. A pesar de su sufrimiento y dolor Bilal decía solamente: “Uno, Uno”, Abu Bakr al pasar por el lugar se conmovió y lo compró para liberarlo de su esclavitud.

Otra víctima de las atrocidades hechas por Quraish fue ‘Ammar Ibn Yasir un esclavo emancipado de Bani Majzum. Él junto a sus padres habían aceptado tempranamente el Islam. Repetidas veces fueron recostados en el suelo sobre la arena caliente y golpeados brutalmente. El Profeta ﷺ‬ pasó una vez mientras estaban siendo torturados y les dijo: “¡Oh familia de Yasir! Sean pacientes y perseverantes, ciertamente tendrán su morada en el Paraíso.”

Yasir, el padre, murió a causa de las constantes torturas. Sumayah, la madre de ‘Ammar fue asesinada por Abu Yahl, y de esta forma mereció ser llamada la primer mujer mártir del Islam. ‘Ammar mismo fue sometido a innumerables clases de torturas con el fin de que reniegue de Mujámmad ﷺ‬ y adore a Al-Lat y ‘Uzza. En un momento de debilidad, deslizó palabras que complacían a los incrédulos aunque su corazón sentía lo contrario y nunca se desvió, más tarde se lo mencionó al Profeta ﷺ‬, y este lo consoló por su dolor y confirmó su fe. Inmediatamente el siguiente versículo fue revelado:

“Quien reniegue de Allah después de haber creído, excepto que haya sido forzado mientras que su corazón permanezca tranquilo en la creencia”. (Corán 16:106)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 ¡Cuida tus palabras!

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas en el Islam. Nuestro din nos enseña y educa en todos los aspectos de la vida, y por eso nos educa sobre la importancia de las palabras que pronunciamos con nuestra boca. Son muchos los versículos del Corán y los hadices del Profeta ﷺ‬ que hablan sobre el cuidado que debe tener el musulmán de sus palabras, cómo debe pensar y reflexionar antes de pronunciar cada palabra, para que de esa manera sus palabras sean una fuente de bien para sí mismo y para las demás personas, y evitar que las palabras se transformen en un arma de destrucción y enemistad.

Por ejemplo dice Allah en el Corán:

“¿Por qué no observas el siguiente ejemplo que te propone Dios?: Una palabra buena es como un árbol bondadoso cuya raíz está firme y sus ramas se extienden hacia el cielo, y da frutos en toda época [del año] con el permiso de su Señor. Así es como Dios expone ejemplos para que la gente reflexione. En cambio, una palabra maligna es como un árbol dañino que ha sido arrancado de la tierra y no tiene dónde afirmarse. Dios afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra, y extravía a los que cometen injusticias. Dios hace lo que quiere”. (Corán 14:24-27)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados”. (Corán 33:70-71)

Cierta vez agarrándose la lengua, el Profeta ﷺ‬ le dijo a Mu’adh: ‘¡Cuidado con esto!’. Le preguntó Mu’adh: ‘¿Mensajero de Allah, acaso seremos juzgados por lo que decimos?’. Le contestó: ‘La gente será precipitada de bruces en el Fuego por las calumnias que pronuncian con sus lenguas’.”

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ dijo: “La mentira conduce a la corrupción y la corrupción conduce al fuego, si el hombre sigue mintiendo, Allah lo registra como un mentiroso”.

Nuestro Profeta ﷺ‬ dijo: “El hombre dice una palabra sin darle valor o importancia y como consecuencia cae en el fuego del Infierno”.

El Profeta ﷺ‬ dijo: “El hombre que usa palabras sin fundamento alguno y no medita antes de pronunciarlas, sin saber si es algo bueno, malo, verdadero o falso, caerá en el fuego…”. Y dijo también: “Es suficiente pecado el que comete un hombre que repite y divulga todo lo que escucha”.

Hermanos y hermanas, veamos juntos algunos ejemplos la implicancia enorme que tienen las palabras en el Islam:

1. Es a causa de unas palabras (la shahada), que una persona ingresa al Islam.

2. Es a causa de unas palabras (describir como deidad a un ser creado), que una persona sale del Islam.

3. Es a causa de unas palabras, que una persona contrae matrimonio y legaliza su relación ante Allah.

4. Es a causa de unas palabras, que esa misma persona se divorcia (al pronunciar la fórmula).

5. Es a causa de unas palabras que se puede alcanzar la complacencia de Allah.

6. Es a causa de unas palabras que se puede alcanzar el enojo de Allah.

7. Es a causa de unas palabras que el Demonio se condenó por toda la eternidad, porque con soberbia se declaró mejor y superior a Adán. “Dijo Dios: “¡Iblís! ¿Qué te impide hacer una reverencia ante lo que creé con Mis dos manos? ¿Te niegas a hacerlo por soberbia o porque te crees un ser superior?” Dijo [Iblís]: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo creaste de barro”. Dijo Dios: “Sal de aquí, pues te maldigo. Y esta maldición pesará sobre ti hasta el Día del Juicio”. (Corán 38:75-78)

8. Es a causa de unas palabras que se puede alcanzar el perdón y la misericordia de Allah.

9. Es a causa de unas palabras que una persona puede alcanzar la condena por toda la eternidad como Abu Lahab que desmintió al Profeta Mujámmad.

10. Pero es también a causa de unas palabras que se puede alcanzar la salvación por toda la eternidad como el profeta Jonás que imploró desde lo profundo de la ballena.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermanos y hermanas, Allah nos da la bendición del habla:

“¿Acaso cree que nadie lo ve? ¿Acaso no le he dado dos ojos, una lengua y dos labios, y le he mostrado los dos senderos [el del bien y el del mal]? Pero no está dispuesto a tomar el camino del esfuerzo. ¿Y qué te hará comprender lo que es el camino del esfuerzo? Es liberar [al esclavo] de la esclavitud y dar alimentos en días de hambre al pariente huérfano, o al pobre hundido en la miseria. Y ser, además, de los creyentes que se aconsejan mutuamente ser perseverantes [en el camino del esfuerzo y de la fe] y ser misericordiosos [con el prójimo]. Estos son los bienaventurados de la derecha”. (Corán 90:7-18)

Esta bendición debe ser usada para el bien, como lo son el recuerdo de las gracias de Allah, el Dikhr, la oración, la súplica, el buen consejo, la transmisión del conocimiento, alentar y reconfortar al necesitado, etc. Pero no se debe usar la palabra para insultar, maldecir, criticar en la ausencia, burlarse, todo esto lo condena el Islam de forma clara y evidente:

“¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto luego de haber sido agraciado con la fe! Quienes no se arrepientan… esos son los injustos. ¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado [de la actitud de los demás] pues algunas sospechas son un pecado. Y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne muerta de su hermano. ¿Acaso alguien desearía hacerlo? Por supuesto que les repugnaría. Tengan temor de Dios, porque Dios es Indulgente, Misericordioso”. (Corán 49:11-12)

Para finalizar, vamos a hablar de la virtud del silencio, cuando no se tiene nada bueno o positivo para decir.

Dijo el Profeta Mujámmad ﷺ‬: “Quien crea en Allah y el día del Juicio Final, que diga el bien o permanezca en silencio”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Establecerás justicia

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

La definición de justicia según los juristas en el Islam “es conceder a cada ser/cosa su derecho”. Según esta definición, establecer justicia en todos los aspectos de nuestra vida, es un mandato de Allah para nosotros, y por eso la justicia como una virtud suprema. Dice Allah en el Corán:

“Dios ordena la justicia, hacer el bien y ayudar a la familia; pero prohíbe la obscenidad, la mala conducta y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen” (Corán 16:90)

Y en otro pasaje:

“¡Oh, creyentes! Sean responsables con [los preceptos de] Dios. Sean justos cuando den testimonio. Que el rencor que sienten no les conduzca a obrar injustamente. Sean justos y equitativos, porque eso es lo más cercano a la piedad. Y tengan temor de Dios, porque Dios está bien informado de lo que hacen.” (Corán 5:8)

Por lo tanto, se puede concluir que la justicia es algo que debemos buscar que se establezca en nosotros mismos y en nuestra sociedad, y que su opuesto, la injusticia es algo prohibido y contra lo que debemos luchar.

“Envié a Mis Mensajeros con las pruebas evidentes e hice descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que la gente establezca la equidad.” (Corán 57:25)

La frase ‘Mis Mensajeros’ muestra que la justicia es el propósito de toda revelación y de las escrituras enviadas a la humanidad. El versículo también demuestra que la justicia debe ser medida e implementada por los criterios y pautas impuestas por la revelación. El enfoque del Islam en la justicia es entendible y para todos. Cualquier camino que se dirija a la justicia está destinado a estar en armonía con las Leyes Islámicas.

Los criterios Coránicos de la justicia transcienden las consideraciones de razas, religión, color y credo, ya que se les ordena a los musulmanes ser justos con sus amigos e iguales, y a ser justos en todos los niveles, como destaca el Corán:

“¡Oh, creyentes! Sean responsablemente equitativos cuando den testimonio por Dios, aunque sea en contra de ustedes mismos, de sus padres o parientes cercanos, no importa si [el acusado es] rico o pobre: Dios está por encima de ellos. Que los sentimientos no los hagan ser injustos. Si dan falso testimonio o rechazan prestar testimonio [ocultando la verdad], sepan que Dios está bien informado de cuanto hacen.”. (Corán 4:135)

Con respecto a las relaciones con no-musulmanes, el Corán afirma:

“Dios no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que actúan con justicia.” (Corán 60:8)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Ejemplos de justicia en nuestra vida diaria

El concepto coránico de justicia también extiende la justicia a una virtud personal, y es uno de los criterios de la excelencia moral que el creyente está animado a seguir como parte de esa consciencia de Dios. Dios dice:

 Sean justos y equitativos, porque eso es lo más cercano a la piedad” (Corán 5:8)

1. Establecer justicia entre los hijos

El Islam nos enseña a establecer justicia entre los hijos, para que no crezcan con rencor y celos entre ellos a causa de las injusticias cometidas por los padres. Esto significa que se debe tratar a todos los hijos por igual, sin predilecciones entre unos y otros.

Narró An Nu’man Ibn Bashir que su padre lo llevó ante el Mensajero de Allah ﷺ‬, y le dijo: ‘Quiero que seas testigo de que le he hecho un regalo a este hijo mío.’ Pero le dijo el Mensajero de Allah ﷺ‬: ‘¿A cada uno de tus hijos les has hecho el mismo regalo?’ Dijo: ‘¡No!’ Le dijo el Mensajero de Allah ﷺ‬: ‘¡Teme a Allah y sé justo con tus hijos!’ Entonces mi padre tomó lo que me había regalado.” En otra versión del Hadiz: Dijo el Mensajero de Allah ﷺ‬: ‘¡Bashir! ¿Tienes más hijos que éste?’ Dijo: ‘¡Sí!’ Dijo: ‘¿Y a todos les has hecho el mismo regalo?’ Dijo: ‘¡No!’ Dijo: ‘Entonces, no me hagas testigo de una injusticia’.” (Bujari y Muslim)

2. Establecer justicia con los dependientes

Dice Allah en el Corán:

“No toquen los bienes del huérfano, a menos que sea para acrecentarlos, hasta que alcance la madurez. Deben medir y pesar con equidad. No impongo a nadie una carga mayor de la que puede soportar…” (Corán 6:152, ver también 89:17, 93:9, y 107:2)

Este versículo habla sobre la obligatoriedad de ser justos con los huérfanos, que representan una parte débil y carenciada de la sociedad. Este versículo también hace mención de la justicia en el comercio al pesar y medir, así como implica también la obligación de ser justo con los empleados, y darles sus derechos en el buen trato y el pago a tiempo, tal como lo establece el Hadiz que dice: “Entreguen al empleado su pago antes de que se seque el sudor (de su frente) (Ibn Mayah 2443, Auténtico según al-Albani)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Una característica de la gente del Paraíso: La Paciencia

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

La adoración en los momentos de holgura es un agradecimiento a Allah por Sus gracias con el corazón, palabras y acciones. Es un reconocimiento de los favores divinos, cumpliendo cabalmente con sus deberes como siervo y apartándose del pecado.

La adoración de Allah en los momentos de adversidades se manifiesta con la paciencia para sobrellevarlas, esperando ser recompensado por ello, aceptando el designio divino, entendiendo que todo procede de la sabiduría de Allah y de Su misericordia que es mucho mayor que la de una madre.

La fe consiste en paciencia y agradecimiento. Al respecto del creyente paciente ante las adversidades, agradecido en los momentos de holgura, el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Qué sorprendente los asuntos del creyente; si le acontece una desgracia tiene paciencia y es un bien para él, y si le acontece algo bueno, es agradecido y ello también es un bien para él”.

La paciencia es un requerimiento importante en los asuntos religiosos y mundanales, no es posible ser recto sin ser paciente como tampoco llevar adelante los asuntos cotidianos. La paciencia es la columna de todo bien, aquel que carezca de paciencia nunca alcanzará sus objetivos.

Allah menciona a la paciencia junto con los pilares de la fe, Allah dice: “¡Oh, creyentes! Busquen ayuda en la paciencia y la oración; que Allah está con los pacientes.” (Corán 2:153). Y dice: “¡Oh, creyentes! Tengan paciencia, perseverancia, defiéndanse y tengan temor de Dios, que así tendrán éxito.” (Corán 3:200).

Allah menciona en Su Libro Sagrado la gran paciencia que tuvieron los Profetas u: Menciona la paciencia que tuvo con su hijo Ismail u cuando fueron puestos a prueba con el sacrificio: “Y cuando éste alcanzó la pubertad, [Abraham] le dijo: “¡Oh, hijito mío! Ciertamente he visto en el sueño que te sacrificaba; dime pues, qué opinas”. Dijo: “¡Oh, padre mío! Haz lo que te es ordenado; por cierto que me encontrarás, si Allah quiere, entre los pacientes”. Luego ambos se dispusieron a cumplir la orden” (Corán 37:102-103).

En la historia de Jacob u, cuando perdió a su hijo José u, hay un hermoso ejemplo de paciencia: [Pero Jacob al escucharlos] dijo: “Lo que ha sucedido no es como me lo cuentan, sino que es una falsedad que inventaron. Me resignaré pacientemente y que Allah me dé consuelo para sobrellevar la desgracia que me acaban de contar. Quiera Allah devolverme a todos [mis hijos]. Él todo lo sabe, es el Sabio”. Y [le recordó el dolor por su hijo perdido y] se apartó de ellos diciendo: “¡Qué pena siento por la falta de José!” Y perdió la vista por tanta pena, y quedó desconsolado, sufriendo en silencio.” (Corán 12:83-84). Y agregó: “Dijo [Jacob]: “Solo me quejo a Allah en mi lamento y mi dolor, y sé de Allah lo que ustedes no saben.” (Corán 12:86).

José u tuvo paciencia y cuando pudo reencontrarse con sus padres y hermanos dijo: “Quienes teman [Su castigo] y sean pacientes [ante las adversidades] sepan que Allah no dejará de recompensar a los que hacen el bien” (Corán 12:90).

El profeta Mujámmad ﷺ‬, nos dio el mejor ejemplo de entereza y paciencia. Se mantuvo firme en La Meca a pesar de las persecuciones de Quraish. En una oportunidad le arrojaron las vísceras de camello mientras estaba prosternado, padeció todo tipo de agresiones, ya sean verbales o físicas, el boicot de Quraish a su clan, a pesar de todo siempre rogaba a Allah que guiase a su pueblo. Luego de la terrible agresión del día de Ta’if dijo: “Es posible que Allah haga surgir entre su descendencia gente que adore a Allah y no Le asocie nada”.

Emigró a Medina y luego de la batalla de Badr se manifestaron actitudes hostiles de los hipócritas que simulaban haber abrazado el Islam, rezaban y ayunaban junto a él y en cuanto podían aprovechaban para sembrar la discordia y para dividir las filas de los musulmanes. Incluso, llegaron a calumniar a su esposa Aishah t pero se mantuvo paciente y dijo: “No quiero que los árabes luego digan que Mujámmad mata a sus compañeros”.

Cuando murió el líder de los hipócritas, Ibn Ubai, el Profeta e cedió su propia camisa para que lo amortajasen y luego en su entierro ayudó a colocarlo en la tumba pero Allah le revelaría: “No ores [¡Oh, Mujámmad!] Por ninguno de ellos que muriere, ni te detengas junto a su tumba [para rogar por él], porque no creyeron en Allah y Su Mensajero, y murieron en el desvío” (Corán 9:84).

Anas, el sirviente del Mensajero de Allah ﷺ‬, dijo acerca de su noble carácter: “Fui su sirviente durante diez años y jamás me dijo por qué hice tal cosa o por qué no hice tal otra; y agregó: Si le gustaba la comida, comía, si no, la dejaba, pero jamás denigraba u hablaba mal de una comida.”

Observemos este ejemplo del Profeta ﷺ‬ basado en la compasión y la paciencia hacia la gente, y esa debe ser la actitud del creyente con sus semejantes: compasión, paciencia, firmeza y ejemplo, pidiendo a Allah que los guie a ellos o a sus descendientes. ¡Qué diferencia con esos grupos que no hacen sino insultar y maldecir!

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Tengan temor de Allah y sepan que la paciencia se divide en tres según la opinión de los sabios.

1. La paciencia para obedecer a Allah,

2. La paciencia para abstenerse de lo que Allah prohibió, y

3. La paciencia para aceptar el designio divino.

1. La paciencia para obedecer a Allah significa contar con la fuerza de voluntad suficiente para cumplir con los preceptos establecido tal cual Allah lo ha ordenado, sin restarle importancia ni descuidarlos.

Por ejemplo, enseña a tus hijos la oración y la paciencia, con perseverancia: “Ordena a tu familia practicar la oración prescrita y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en búsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Dios ha prescrito, porque soy Yo quien los sustento. La bienaventuranza es para los piadosos.” (Corán 20:132).

2. La paciencia para apartarse de lo prohibido, está relacionada con el derecho de Allah a ser respetado en lo que ordena hacer y no hacer. Un ejemplo de esto son las palabras del profeta José cuando varias mujeres lo tentaban para estar con ellas. Dice Allah en el Corán: [Dijo la mujer:] “Éste es por quien me censuraban. Yo quise seducirlo, pero se mantuvo casto. Si no hace lo que le pido, ordenaré que lo encarcelen y terminará siendo humillado”. Pero dijo [José]: “¡Señor mío! Prefiero la cárcel a caer en lo que éstas mujeres me proponen; pero si no apartas de mí su acoso, cederé a sus encantos y cometeré una estupidez”. Pero su Señor respondió a su súplica y apartó de él sus artimañas; Él todo lo oye, todo lo sabe.” (Corán 12:32-34)

3. En cuanto a tener paciencia para aceptar el designio divino, significa resignarse a los sucesos adversos y no caer en las desesperación ni la depresión, puesto que las dificultades que Allah envía son para que reflexionemos y regresemos a la buena senda. Dice en el Corán: “Si los aflige una desgracia, es consecuencia de [los pecados] que sus propias manos han cometido, a pesar de que Dios les perdona muchas faltas [por Su gracia].” (Corán 42:30).

Se debe ser paciente con el Decreto Divino y esperar de Allah la recompensa por la paciencia y la desgracia; dice el Sagrado Corán: “Albricia a los pacientes [que recibirán una hermosa recompensa]. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: “Ciertamente somos de Allah y ante Él compareceremos”. Éstos son quienes su Señor agraciará con el perdón y la misericordia, y son quienes siguen la guía” (Corán 2:155-157).

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Quien pueda reunir los tres tipos de la misma habrá alcanzado la plenitud de la fe.

Mencionemos algunos ejemplos de paciencia que podemos poner en práctica inmediatamente:

Tener paciencia para educar a tus hijos, para orientarlos. Ten paciencia y haz muchas súplicas por ellos, pues el ruego de los padres por sus hijos es respondido.

Tener paciencia a los padres, en particular cuando sean mayores. Allah dice en el Sagrado Corán: “Tu Señor ha ordenado que no adoren sino a Él y que honren a sus padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni siquiera les digan: “¡Uf!” Háblenles siempre con bondad. Trátenlos con humildad y compasión, y rueguen [por ellos diciendo]: “¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me criaron siendo niño”. (Corán 17:23-24).

Tener paciencia a tus parientes y a quienes tengas bajo tu cuidado. Tenle paciencia a tu esposa, procura complacerla siempre con tu buen trato, pues ello hará perdurar el amor y la comprensión en el seno del hogar. También la mujer debe tenerle paciencia a su esposo, no recriminarle todo en todo momento.

Debes tenerles paciencia a tus deudores en caso de que atraviesen una situación difícil. Debes ser paciente con tus empleados y personas que están bajo tu cuidado y responsabilidad.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La moderación y su efecto en la vida del musulmán

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

El tema de esta jutbah es la moderación y su influencia sobre la vida de los musulmanes. Allah describe a nuestra comunidad como una comunidad moderada, diciéndonos en el Corán: “Hicimos de ustedes una comunidad moderada y justa” (Corán 2:143)

Debido a que en este momento coyuntural los musulmanes somos muy a menudo acusados de ser extremistas, y la existencia de musulmanes que no conocen bien el Islam y dan una imagen de extremismo y fanatismo, lo que redunda en un peligro para la correcta imagen de lo que el Islam es, es que me he propuesto presentar esta jutbah mostrando en sus fuentes más auténticas, el Corán y la Sunnah, cómo el Islam enseña moderación, mesura y equilibrio en todos sus aspectos y vivencias.

Características del camino de la moderación

El Sagrado Corán establece que la moderación y la mesura es la característica de la legislación islámica (Shari’ah) en su conjunto, y describe la forma de vida del musulmán como algo sencillo y moderado, lejos de todo fanatismo autodestructivo. Allah dice en el Corán: “Él los eligió [para que sigáis Su religión] y no les prescribió nada que no puedan cumplir” (Corán 22:78) también dice en otro versículo: “Allah no quiere imponerles ninguna carga” (Corán 5:6)

Podemos visualizar la moderación del Islam en los siguientes ítems:

1. El Islam es un camino moderado y mesurado en la vida, porque enseña a actuar siempre con justicia, y enseña que alejarse del camino moderado significa adoptar una postura extremista ya sea de fanatismo (ifrat) o indiferencia (tafrit).

2. La moderación no está basada en meros deseos o caprichos, sino en conocimientos establecidos, los cuales deben ser un texto del Corán o de la Sunnah del Profeta o una opinión de algún Compañero del Profeta o erudito reconocido en aquellos asuntos que no están decididos por un texto legal definitivo.

3. La moderación puede verse en que la legislación islámica tiene en cuenta las aptitudes y las capacidades de los individuos. Una persona moderada no sobrecarga a los demás ni tampoco tiene opiniones extremas. Por lo tanto, deben ser consideradas las capacidades individuales, sociales, nacionales e internacionales.

4. Tener en cuenta el tiempo y el espacio. La moderación exige considerar las diferencias en tiempo, lugar y las condiciones de las personas. Es por eso que los eruditos desde los primeros tiempos afirmaban que las fatwas (opiniones legales) podían variar según el momento, el lugar, las realidades y las condiciones de las personas.

 Razones por las cuales la gente se aleja de la moderación:

1. Falta de conocimiento.

2. Apego a los caprichos y deseos del ego.

3. Darle prioridad a las emociones por sobre la razón.

4. La impaciencia para lograr los objetivos de manera lícita, y adoptar caminos no aceptables ni lícitos.

5. Introducir innovaciones condenables en la religión.

6. Acusar a los eruditos religiosos de ser hipócritas y estar lejos de la verdad.

7. Abandonar el debate sobre los argumentos para debatir sobre los nombres de sus Sheijs. Una postura solamente es válida si la sostiene una persona, sin siquiera mirar a sus argumentos.

 Textos del Corán y la Sunnah que expresan el concepto de moderación tanto en la creencia cuanto en la obra

Allah dice en el Corán: “Hicimos de ustedes una comunidad moderada y justa” (Corán 2:143).

“No sean avaros ni tampoco derrochadores, porque serían censurados y empobrecerían.” (Corán 17:29)

“Aquellos que cuando hacen una caridad no dan todo lo que tienen ni tampoco escatiman sino que dan en la justa medida.” (Corán 25:67)

La evidencia de la moderación también es clara en la Sunnah. El Profeta ﷺ‬ dijo: “Apártense del fanatismo. Otras comunidades en el pasado perecieron a causa de su fanatismo en la religión”. (Musnad Ahmad, An-Nassai e Ibn Mayah)

El Profeta ﷺ‬ dijo: “La religión es un asunto serio, y por eso tómala con serenidad, porque el viajero que va muy de prisa nunca llega a destino ni mantiene con vida a su corcel”. (Sunan al-Baihaqi, Al-Haizami)

“Cada vez que el Profeta tenía que optar entre dos opciones, elegía la más sencilla, siempre y cuando no implicara un pecado”. (Al-Bujari)

El Profeta e dijo: “Las cosas más amadas para Allah son las que adoptan un camino intermedio y moderado”. (Al-‘Ayluni, en su libro Kashf al-jafa)

Esto elimina la posición fanática, que complica y dificulta las cosas. Las personas fanáticas que sostienen que el camino correcto está combinado con rectitud y dificultad, están equivocadas. Su excesivo carácter estricto no es más que una suerte de exageración, que debe ser dejada de lado. La posición correcta es ser estrictos cuando los dictámenes textuales así lo exigen. Se nos ha ordenado elegir la más sencilla y factible de dos alternativas, siempre y cuando no implique cometer un pecado, y que no exista ningún texto que la contradiga. Debemos hacer un gran esfuerzo para predicar la necesidad de evitar ser estrictos y duros en exceso, lo cual puede terminar haciendo más daño que beneficio, y hará que la convivencia con los demás sea imposible. Debemos adoptar un enfoque moderado en todos estos temas.

Algunos son muy extremistas y sostienen que uno no debe observar los intereses comunes en absoluto y que los dictámenes textuales deben seguirse al pie de la letra pues ellos representan los verdaderos intereses, acorde, por supuesto, a sus interpretaciones. Pero son los mismos que luego siguen esos dictámenes de manera superficial, sin un ápice de espiritualidad.

El apasionamiento exagerado en temas religiosos hace que la gente crea que algunos actos son correctos, cuando en realidad son abominables y condenados por la religión misma. Todas las formas de emociones intensas, fanatismo religioso, supuesta yihad, y extremismo son rechazadas por la moderación. Si bien se practican en nombre de la religión, en la enorme mayoría de los casos no hacen más que alejar a la gente de la religión.

Lo mismo se aplica para quienes trabajan en el campo de la difusión del Islam (Da'wah). Deben poner en práctica lo que predican. No deben alejarse de la realidad como aquellos que llaman a la guerra (yihad), a pesar de que no hay razón alguna para ello. Otro ejemplo es el de aquellos que convocan a las armas, por ejemplo, a pesar de que es algo que solo les compete a las autoridades. Esos llamados solo provocan fanatismos en las personas, que intentan canalizar su extremismo a través de vías ilegales como los atentados terroristas.

 Respetar al gobierno y las leyes civiles es parte de la moderación

'Ubadah Ibn As-Samit narró: Le juramos lealtad al Mensajero de Allah ﷺ‬ para oír y obedecer, en tiempos de bonanza y dificultad, coincidamos con sus opiniones o no, sin darle preferencia a nuestras opiniones. También juramos ser leales al gobernante y a decir la verdad en todo lugar, sin temor a las críticas, en Nombre de Allah”. (Muslim)

Si bien el tema de los gobiernos es un tema serio, entra en juego la moderación a la hora de aconsejar a los gobernantes y cooperar con ellos en lo lícito dentro del Islam.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

 La conexión entre el mal entendido y la violencia

Quienes hablan sobre el Islam pueden llegar a pronunciar frases incorrectas, ambiguas o factibles de mala interpretación, y al no hacer las aclaraciones pertinentes son responsables del mal entendido de sus oyentes.

Debemos considerar el hadiz del Mensajero de Allah ﷺ‬ que dice: “Allah es bondadoso y ama la bondad en todos los asuntos; y recompensa a las personas por su bondad, a la vez que desprecia la violencia” (Muslim). Esto se refiere al hecho de que los musulmanes deben ser tolerantes a la hora de entablar conversaciones, pensar, guiar y proponer. Allah es bueno y prefiere la bondad en todos los asuntos.

El llamado al Islam debe basarse en la corrección y la piedad según el método de Ahlu Sunnah. El musulmán debe siempre comportarse dentro de los estándares de legalidad, sea cual sea el país en el que se encuentre. En nuestros países de América Latina y España existen muchas formas legales de demostrar descontento hacia las políticas que implementa el gobierno y que no solamente los musulmanes, sino muchos grupos de personas consideran injustos, como lo son los recortes presupuestarios a la salud y la educación (mientras no se recortan los presupuestos para los políticos) o la privatización y venta de los recursos naturales, pero todo esto puede ser expresado en formas que contempla nuestros derechos como ciudadanos de estos países, como las manifestaciones, los foros, la concientización, las cartas, y en definitiva la participación política y el voto, que son todas formas lícitas en el Islam de expresar la opinión. Siendo esta la situación, ¿qué justifica recurrir a la violencia? Nada, solo es lícito defenderse de una agresión en legítima defensa.

Algunos grupos de musulmanes o sectas, requieren a sus integrantes un pacto de obediencia ciego (bai’ah) a su líder, lo que contradice el versículo Coránico en el que Allah dice:

“¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Dios y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Dios y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto” (Corán 4:59)

Dijo el exégeta Ibn Kazir: “Dijo Muyahid al igual que muchos de los Salaf: ‘Es decir, al Corán y la Sunnah de Su Mensajero, lo que es un mandato de Dios ante cualquier asunto por el que disputen las personas, ya sea en los fundamentos de la religión o en sus ciencias auxiliares, se debe remitir la disputa al Corán y la Sunnah’”. El Profeta ﷺ‬ dijo: “Les he dejado dos referencias, nunca se desviarán si se aferran a ellas: el Libro de Dios y la tradición de Su Profeta”. Registrado por Ahmad. Este versículo establece que la obediencia a Dios y a Su Mensajero es absoluta, pero que la obediencia a las personas de autoridad y conocimiento es relativa, y es debida siempre que no contradiga los principios establecidos en el Corán y la Sunnah.

Esta práctica del pacto de obediencia ciega, además, es una imitación de lo que practican algunas tariqas o grupos sincréticos sufís, y si implica una complicidad para delinquir contra las leyes del país, implica también una desobediencia en lo que el Islam ordena se obedezca a las autoridades legítimas del país donde habitamos, lo cual es inaceptable islámicamente hablando.

Necesitamos moderación y creatividad para encontrar las soluciones a los problemas de nuestra comunidad musulmana en América Latina y España.

La moderación a la hora de mantener lo que es importante y lo que es más importante aún: Cumplir con nuestros compromisos hacia la sociedad en la cual vivimos, y cumplir nuestros compromisos con Allah y nuestra comunidad de musulmanes.

Pido a Allah que nos conceda el éxito y que haga de los musulmanes una comunidad unida en la verdad y el camino correcto.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La Gravedad de la difamación y las habladurías

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Glorificado sea Allah que descendió como una misericordia el Islam. Una forma de vida para la educación y purificación del individuo y de la sociedad. No existe enfermedad en el carácter o en la sociedad, que el Islam no haya proporcionado un remedio para alcanzar la salud. Una de las enfermedades que el Islam menciona que deben ser evidenciadas, enfrentadas y curadas, es la difamación y la calumnia.

¡Hermanos! Teman a Allah y cuiden su lengua, pues las palabras que se dicen en vano tendrán una terrible consecuencia.

En un Hadiz registrado en el Musnad del Imam Ahmad, Mu‘adh ibn Yabal narró: Le dije al Profeta e: ‘¡Mensajero de Allah! Dime alguna acción que me haga entrar al Paraíso y me aleje del Fuego’. Dijo: ‘¡Has preguntado algo importante! Pero es fácil para quien Allah guía: Adora a Allah sin asociarle nada, haz la oración, paga el zakat, ayuna el mes de Ramadán, y peregrina a la Casa Sagrada si tienes medios para ello’. Después me dijo: ‘¿Quieres que te indique las puertas del bien? El ayuno que es una protección contra el Fuego, la caridad borra las faltas de la misma forma que el agua apaga el fuego, y la oración en lo profundo de la noche. Luego recitó:

 “Se levantan de sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan en caridad parte de lo que le hemos proveído. Nadie sabe la alegría que le espera [a los piadosos] como recompensa por lo que hicieron”. (Corán 32:16-17)

Después dijo: ‘¿Quieres que te informe cuál es la esencia de este asunto, su fundamento y su eje?’ Dije: ‘¡Claro que sí, Mensajero de Allah!’. Dijo: ‘¡La esencia es el Islam, su fundamento es la oración, y su eje es el esfuerzo por la causa de Allah! ¿Y quieres que te informe sobre el soporte de todo esto?’. Dije: ‘¡Claro que sí, Mensajero de Allah!’. Y agarrándose la lengua, el Profeta e le dijo: ‘¡Cuida ésta!’. Y yo le pregunté: ‘¿Mensajero de Allah, es que seremos juzgados por lo que decimos?’. Y contestó: ‘La gente será precipitada de bruces en el Fuego por las calumnias que pronuncian sus lenguas’.”

¡Hermanos! La consecuencia de las habladurías, de la lengua indecente que habla en vano, es un castigo terrible. Hay palabras vedadas y prohibidas, y muchas de ellas llevan incluso a la incredulidad, otras conducen al enojo de Allah. Todo esto como consecuencia de las habladurías y las mentiras, de hablar mal de otra persona en su ausencia, de los insultos y las maldiciones. El Profeta e dijo: “Allah detesta al charlatán perverso”.

¡Hermanos! Se manifiesta la perversidad y la corrupción como resultado de la calumnia y la difamación, pues mucha gente no le da importancia a la esas palabras y no siguen lo que dijo el Profeta e: “La mentira conduce a la corrupción y la corrupción conduce al fuego, si el hombre sigue mintiendo, Allah lo registra como un mentiroso”.

Algunas personas sospechan de algo y lo manifiestan en público, sin importarles si afecta a un musulmán, mancha su conducta y reputación sin razón alguna. Quienes así lo hagan rendirán cuentas por haber hablado mal de su hermano musulmán. Nuestro Profeta e dijo: “El hombre dice una palabra sin darle valor o importancia y como consecuencia cae en el fuego del Infierno”.

Samura ibn Yundub dijo: “El Profeta soñó que dos ángeles lo llevaban en un viaje celestial y pasaron al lado de un hombre acostado y otro lo golpeaba con cadenas de hierro y le estiraba un lado de su boca y se la estiraba hasta romperle toda la cara, luego lo tomaba del otro lado y repetía lo mismo. Entonces su boca volvía a la normalidad y repetía el castigo una y otra vez. Entonces el Profeta preguntó de qué se trataba y los ángeles respondieron que ese hombre era un mentiroso difamador y ese era el castigo de Allah hasta el Día de la Resurrección”.

Algunas personas transmiten a los demás lo que piensan sin considerar si están difamando o calumniando a otra persona, y es probable que por sus falsas palabras y mentiras, se propague la enemistad y el odio en la comunidad y la sociedad. Hay gente que transmite las palabras de otras personas sólo con el propósito de inmiscuirse en los asuntos ajenos. El Profeta e dijo: “Es una señal del buen islam de una persona, que no se inmiscuye en los asuntos ajenos”.

El creyente, en cambio, piensa bien en lo que dice y averigua los hechos antes de transmitir cualquier cosa para que la información sea la correcta. El Profeta e dijo: “El hombre que usa palabras sin fundamento alguno y no medita antes de pronunciarlas, sin saber si es algo bueno, malo, verdadero o falso, caerá en el fuego…”. Y dijo también: “Es suficiente pecado el que comete un hombre que repite y divulga todo lo que escucha”.

¡Oh hermanos musulmanes! Cuiden su lengua, no le den rienda suelta, porque eso acarrea malas consecuencias y lamento en este mundo y el más allá. Dice una frase de sabiduría popular: “El hombre es esclavo de sus palabras, pero rey de sus silencios”. Cuando se vean tentados ha hablar de otra persona, que está ausente, recuerden las palabras de Allah:

“No pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un ángel observador que la registre”. (Corán 50: 18)

EL Profeta e dijo: “Quien cree en Allah y en el Día del Juicio, que diga el bien, o mejor permanezca en silencio”.

Sepan que van a rendir cuentas por cada palabra que digan, y piensen en cómo responderán el Día de la Resurrección cuando Allah les pregunte: ¿Acaso no dijiste tal y tal cosa? ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué hablaste sin fundamento?

¡Siervos de Allah! Cuiden su lengua y no se dejen llevar por conjeturas y sospechas, o por alguna noticia que hayan escuchado porque si esa noticia resulta ser mentira, habrán calumniado a un inocente. Las habladurías son una enfermedad grave que se ha propagado mucho entre gente, pero es fácil salvarse de ella con la ayuda de Allah.

Quien habla mal de los ausentes, en realidad expone su personalidad, ya que si lo conoces un poco más, verás que tienen un carácter repudiable y cometen todos los pecados que critican en otros.

¡Musulmanes! Allah describió al hombre que difama a sus hermanos musulmanes con el ejemplo más feo y repudiable, con una persona que come del cadáver de su hermano. Sin dudas es algo detestable y repudiable.

El musulmán tiene una obligación y un deber cuando escucha una calumnia, una difamación o una habladuría: Se debe llamar a la reflexión y prohibir ese pecado, defendiendo el honor de quien está siendo atacado, dándole el beneficio de la duda, ¿Acaso si vieras a alguien comer de la carne de tu hermano muerto, no lo impedirías? Allah dice:

 “¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado [de la actitud de los demás], pues en verdad algunas sospechas son un pecado; y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne de un hermano muerto ¿Acaso alguno de vosotros desearía hacerlo? Por supuesto que les repugnaría. Y teman a Allah; porque Allah es Indulgente, Misericordioso”. (Corán 49: 12)

En el viaje nocturno del Profeta, pasó cerca de un grupo de gente que tenían uñas largas de cobre y con ella arañaban sus caras y sus pechos, entonces preguntó por ellos y el ángel Gabriel respondió que ellos eran los que criticaban y calumniaban a la gente y hablaban mal del ausente, entonces el Profeta e dijo: “Oh gente que creen solamente con la lengua y no con sus corazones, no hablen mal de ningún musulmán ausente y no divulguen sus defectos, porque quien lo haga, Allah divulgará sus defectos y lo deshonrará en su propia casa”.

Dice Allah en el Corán:

 “Oh creyentes, teman a Allah y hablen con la verdad. Él hará prosperar vuestras obras y perdonará vuestros pecados. Sepan que quien obedece a Allah y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso”. (Corán 33: 70-71)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Glorificado sea Allah que creó la hermandad entre los musulmanes. Los musulmanes son hermanos y colaboran unos con los otros. Hagan el bien, sean piadosos y respétense los unos a los otros en cuanto a las intimidades de cada uno y no difaméis a sus hermanos. Teman a Allah y respeten los derechos de los demás. Defiendan la reputación de quien es atacado a sus espaldas y repudien las infamias al igual que defenderían su propia vida.

Teman a Allah y aconsejen a los que difamen a las personas con las palabras del Profeta cuando dijo: “Si es verdad lo que dices de él, lo habrás difamado y si no, lo habrás calumniado”.

El Imam Ahmad dijo que la calumnia es una de acciones más graves y peligrosas. Tengan cuidado y protejan su propia alma de ese mal. Si encuentran esa enfermedad en un musulmán, recuérdenle con buenas palabras que regrese al camino recto. La peor obra es causar la enemistad entre hermanos.

El Profeta e dijo: “No ha de entrar al Paraíso el calumniador”.

Dice Allah en el Corán evidenciando lo repulsivo de esa característica en una persona:

 “No sigas al que jura permanentemente, al difamador que siembra la discordia, a quien se niega a hacer el bien, al transgresor, al pecador, al arrogante y además bastardo, porque tenga bienes e hijos. Cuando se le recitan Nuestros preceptos dice: Son fábulas de los ancestros”. (Corán 68: 10-12).

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 La prohibición del Chisme, la difamación y la calumnia

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

No existe enfermedad en el carácter o en la sociedad, que el Islam no haya proporcionado un remedio para alcanzar la salud. Una de las enfermedades que el Islam menciona que deben ser evidenciadas, enfrentadas y curadas, es la difamación y la calumnia.

¡Hermanos! Teman a Allah y cuiden su lengua, pues las palabras que se dicen en vano tendrán una terrible consecuencia.

Hoy vamos a hablar sobre los perjuicios de la enfermedad psicológica y social que representa hablar a las espaldas de la gente, el chisme, y la difamación.

Hablar a las espaldas de la gente y el chisme (gibah): Es mencionar a las espaldas de alguien, algo sobre esa persona, que si tiene, pero que no le gustaría que digan de él, y eso incluye las palabras, lo que se escribe y hasta las señas.

La Calumnia (buhtan): Decir algo sobre una persona, que no es verdad.

La difamación (Namima): Hablar con una persona sobre otra, con la intención de sembrar la enemistad entre ambas.

Allah dice en el Corán:

 “¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado [de la actitud de los demás], pues en verdad algunas sospechas son un pecado; y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne de un hermano muerto ¿Acaso alguno de vosotros desearía hacerlo? Por supuesto que les repugnaría. Y teman a Allah; porque Allah es Indulgente, Misericordioso”. (Corán 49: 12)

También dice en otra aleya:

 “No sigas al que jura permanentemente, al difamador que siembra la discordia, a quien se niega a hacer el bien, al transgresor, al pecador, al arrogante y además bastardo, porque tenga bienes e hijos. Cuando se le recitan Nuestros preceptos dice: Son fábulas de los ancestros”. (Corán 68: 10-12)

En la Sunnah del Profeta e se menciona:

Dijo el Profeta e: “Si es verdad lo que dices de él, lo habrás difamado y si no, lo habrás calumniado”.

El Imam Ahmad dijo que la calumnia es una de acciones más graves y peligrosas. Tengan cuidado y protejan su propia alma de ese mal. Si encuentran esa enfermedad en un musulmán, recuérdenle con buenas palabras que regrese al camino recto. La peor obra es causar la enemistad entre hermanos.

El Profeta e dijo: “No ha de entrar al Paraíso el calumniador”.

En el viaje nocturno del Profeta e pasó cerca de un grupo de gente que tenían uñas largas de cobre y con ella arañaban sus caras y sus pechos, entonces preguntó por ellos y el ángel Gabriel respondió que ellos eran los que criticaban y calumniaban a la gente y hablaban mal del ausente, entonces el Profeta e dijo: “Oh gente que creen solamente con la lengua y no con sus corazones, no hablen mal de ningún musulmán ausente y no divulguen sus defectos, porque quien lo haga, Allah divulgará sus defectos y lo deshonrará en su propia casa”.

Algunas personas transmiten a los demás lo que piensan sin considerar si están difamando o calumniando a otra persona, y es probable que por sus falsas palabras y mentiras, se propague la enemistad y el odio en la comunidad y la sociedad. Hay gente que transmite las palabras de otras personas sólo con el propósito de inmiscuirse en los asuntos ajenos. El Profeta e dijo: “Es una señal del buen islam de una persona, que no se inmiscuye en los asuntos ajenos”.

El creyente, en cambio, piensa bien en lo que dice y averigua los hechos antes de transmitir cualquier cosa para que la información sea la correcta. El Profeta e dijo: “El hombre que usa palabras sin fundamento alguno y no medita antes de pronunciarlas, sin saber si es algo bueno, malo, verdadero o falso, caerá en el fuego…”. Y dijo también e: “Es suficiente pecado el que comete un hombre que repite y divulga todo lo que escucha”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Defender la honra de los hermanos

Si escuchas a alguien difamar o calumniar a un hermano, sheij o miembro de la comunidad, entonces defiéndelo, marcándole el error de lo que está haciendo a quien habla. El Profeta e dijo: “Quien defiende el honor de su hermano musulmán, Allah alejará su rostro del infierno el Día del Juicio Final”. (Tirmidhi)

No permitas que se hable mal de otras personas ante ti

Dijo el Profeta e: “Que nadie me cuente las cosas malas que puedan haber hecho mis compañeros, porque me gusta encontrarme con ellos y no tener resentimiento en mi corazón”. (Bujari y Muslim)

Cómo arrepentirse y reparar una difamación o chisme

Se deben aplicar las condiciones del arrepentimiento de la siguiente manera:

1. Abandonar el pecado que estaba cometiendo.

2. Sentir pesar en el corazón por lo que estaba haciendo.

3. Prometerse no volver a hacerlo en el futuro.

4. Pedir disculpas a quien ha difamado, y si no puedes, pides por él con súplicas.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Pecados = Problemas

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Respeten las prohibiciones y obligaciones establecidas por Allah , pues Él dice en Su Libro:

“Y quien respete los preceptos de Allah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida].” (Corán 22:30) “Sabed que respetar los ritos de Allah dimana de la piedad de los corazones.” (Corán 22:32)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! Tengan temor de Allah y sean precavidos de no caer en Su ira, apártense de los pecados y prepárense para la realización de un gran acto de adoración como es la peregrinación a Su Casa Sagrada. Aprovechen las bendiciones de la vida, la salud y la cordura para trabajar duro en la purificación de sus personas del pecado y las faltas mediante los actos de adoración y la realización de buenas obras, y recuerden que los pecados son tan peligrosos para la persona como cualquier otra enfermedad que pueda alcanzarle, incluso peor. El peligro de las enfermedades del cuerpo no traspasa los límites de la vida mundanal mientras que los pecados, que podemos denominar “enfermedades del alma-ego” si no son curadas en esta vida mediante el arrepentimiento sincero su perjuicio alcanza a la persona luego de su muerte.

Fue a causa de la desobediencia que Iblís, el demonio, fue expulsado del Paraíso y alejado de la misericordia divina, pues cuando Allah le ordenó que se prosternara, él se hizo el soberbio y no cumplió con la orden divina.

Así también el Faraón, quien fuera el tirano más grande de su época, fue ahogado junto con sus huestes por su orgullo, su ingratitud y su desobediencia.

Y fue por la soberbia y rechazar el mensaje de su profeta que un fuerte viento frío y tempestuoso azotó al pueblo de ‘Ad y Zamud durante días y los aniquiló dejándolos como troncos de palmeras derribadas. Allah dice en el Sagrado Corán:

“En cuanto a ‘Ad, eran soberbios y opresores en la Tierra, y dijeron: ¿Acaso existe alguien más fuerte que Yo? ¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Y les envié un fuerte viento frío, en días terribles para ellos, para hacerles sufrir el castigo humillante en la vida mundanal; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no serán socorridos.” (Corán 41:15-16)

Fue por la inmoralidad y la perversión del pueblo de Lot u que Allah los aniquiló volteando sus hogares y dejando arriba sus cimientos [y sus techos abajo] para luego hacer llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla caliente.

¿Saben cuál era el principal pecado del pueblo de Lot? La elección de la homosexualidad para sí mismos, siendo que Allah los había creado hombres completos y mujeres completas. La homosexualidad como elección es un desvío sexual y una perversión.

Y así es como Allah envió Su castigo a los que Le desobedecieron y desmintieron Sus signos luego de haberles enviado Mensajeros y Profetas que les advirtieran, les amonestaran y les presentaran pruebas claras y evidentes de la Verdad.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengan temor del castigo a causa de los pecados y la desobediencia, pues Allah no ama que Sus siervos incurran en lo que Él ha prohibido; y no se dejen obnubilar por las gracias que tienen y la seguridad de la que gozan ya que Allah es Tolerante y Sabio, y concede de Sus gracias a quienes Le desobedecen y les brinda la posibilidad de que se arrepientan; si lo hacen Él les perdona por Su misericordia divina pero si persisten en el pecado, Allah los castiga severamente con justicia.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Sepan que la responsabilidad de todo lo que nos sucede, es de todos y cada uno de nosotros. No busquemos responsables afuera, cuando adentro de nosotros mismos hay un porcentaje de responsabilidad. Sepan que el hecho de que en la actualidad gobiernen personas injustas y opresoras, que el costo de la vida se encarezca cada día más, que la pobreza se extienda, que los recursos naturales se agoten y que las fuentes del sustento se reduzcan es un castigo que Allah hace descender sobre las sociedades y las personas transgresoras, porque estas no hacen nada por cambiar la situación en la que están. Hermanos y hermanas, comiencen por aplicar en sus propias vidas lo que les gustaría ver que sucede en la sociedad y el mundo que los rodea. Tal como dijo el Profeta ﷺ‬: “Acorde a como sean ustedes, es como serán sus gobernantes”. No culpen solamente a los gobernantes y políticos de corrupción y falta de seriedad, si nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales, somos iguales a ellos, y que Allah nos proteja de nosotros mismos.

Si no se involucran en el cambio necesario que tenemos que implementar en nosotros mismos y en nuestras sociedades, Allah nos abandonará y endurecerá nuestros corazones.

En una ocasión el Mensajero de Allah e dijo: “Hubo un pueblo en la antigüedad cuando alguien cometía un pecado otra persona lo llamaba a la reflexión y lo aconsejaba para cumplir con su obligación de ordenar el bien y prohibir el mal, pero al día siguiente y sin importar si la persona a la que aconsejó había recapacitado o seguía haciendo lo mismo, se sentaba junto a él y compartía su mesa. Fue así como Allah endureció sus corazones y los maldijo a través de las palabras de David y de Jesús, hijo de María, pues se rebelaron y transgredieron la ley. Juro por Quien tiene en Sus manos el alma de Mujámmad que si no ordenan el bien, prohíben el mal, ayudan a los más débiles y trabajan para que todos sigan la Verdad, Allah endurecerá sus corazones y caerán en la maldición”.

¡Hermanos! Reflexionemos en los pecados que desencadenan la ira de Allah para estar prevenidos y no incurrir en ellos. Sepan que los pecados tienen niveles de gravedad, y los peores son lo que mencionó el Mensajero de Allah e en el siguiente Hadiz: “Manténganse alejados de los siete pecados más graves (al-kabair): “La idolatría, la brujería, el asesinato, la apropiación de los bienes de los huérfanos, la usura, la huida del campo de batalla y la calumnia”. Y en otro Hadiz dijo: “¿Quieren que les informe acerca de los pecados más graves?” Respondieron: “Sí Mensajero de Allah”. Y él dijo: “La idolatría, la falta de respeto a los padres y el falso testimonio”.

Todo acto que Allah castiga en esta vida y en la otra es un pecado grave que el musulmán debe evitar y mantenerse alejado de él, como por ejemplo el adulterio y la fornicación. Allah dice en el Sagrado Corán:

“Manténganse alejados de todo lo lleve a la fornicación, porque es una inmoralidad y conduce al mal.” (Corán 17:32)

Entre las cosas que conducen a la fornicación está el hecho de permanecer a solas con una mujer extraña a la familia, asistir a lugares donde se mezclan mujeres y hombres, participar de fiestas y bailes y mirar a las mujeres que pasan descubiertas por la calle. Allah prohibió todos estos actos para preservar la dignidad y el honor de las personas.

Allah advirtió fuertemente sobre la gravedad de este pecado no sólo en el Sagrado Corán pues la inmoralidad fue el principal motivo por el cual fueron aniquilados muchos de los pueblos que nos precedieron. Ibn Mas’ud dijo: “Si la usura y la fornicación se extienden en un pueblo, Allah decreta su destrucción”.

El Mensajero de Allah e dijo: “¡Nación de Mujámmad! Sepan que Allah detesta más que cualquiera de ustedes que Su siervo o Su sierva incurran en el pecado de la fornicación. ¡Nación de Mujámmad! Si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Alabado sea Allah, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah, Único sin asociados, y atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero ﷺ‬ con su familia y compañeros.

¡Musulmanes! Por cierto que los pecados resienten el corazón y provocan sufrimiento y dolor que los pecadores sólo sienten en la agonía de la muerte si no se arrepienten.

Pero para que la persona pueda mantenerse apartado de los pecados debe tomar todos los recaudos posibles del mismo modo que lo hace para ganarse la vida. Y entre las medidas a seguir para alejarse de los pecados está invocar a Allah y suplicar Su ayuda con sinceridad y convicción de que Él responde las súplicas, pues Allah asiste a quienes Le piden con fe y seguridad de que Él les auxiliará.

¡Señor nuestro! Tú que cambias los corazones, afirma nuestros corazones para que podamos obedecerte y cumplir con Tus mandatos.

Y entre los medios para abandonar los pecados se encuentra la lucha interna para mantenerse firme en los preceptos, purificar el alma, relacionarse correctamente con las personas, cumplir con las oraciones obligatorias en las mezquitas, reflexionar sobre la muerte, la realización de obras piadosas, la preservación del medio ambiente, el respeto a los padres, el cónyuge y educar islámicamente nuestros hijos.

Allah dice en el Sagrado Corán:

“Cuando la muerte les sorprenda [a los incrédulos y vean el castigo] dirán: ¡Oh, Señor mío! Hazme regresar a la vida otra vez, para [creer en Ti y] realizar las obras buenas que no hice. Pero no se les dará otra oportunidad, pues son sólo palabras [que no cumplirán]. Y permanecerán en ese estado [la muerte] hasta que sean resucitados.” (Corán 23:99-100)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Jutbas sobre espiritualidad

 Dos enfermedades del alma: El “yo soy” demoniaco, y el “yo poseo” faraónico

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, hoy vamos a hablar de dos enfermedades del alma, dos enfermedades del ego, dos enfermedades que llevan a la perdición a quien se haya infectado y no haga nada por obtener salud de ellas. Dos enfermedades aniquiladoras:

1. El “yo soy” demoniaco.

2. El “yo poseo” faraónico.

1. El “Yo soy” demoniaco:

La confirmación del “yo” con arrogancia es una grave enfermedad del ego que lleva a la destrucción de uno mismo y de todo lo que lo rodea. Allah nos narra en el Sagrado Corán una historia verídica:

“Dijo Allah: “¡Oh, Iblís! ¿Qué te impide hacer la reverencia ante lo que creé con Mis dos manos? ¿Por qué te ensoberbeces y te comportas arrogantemente?”. Dijo [Iblís]: “Yo soy mejor que él. A mí me creaste de fuego, y a él lo creaste de barro”. Dijo Allah: “Sal de aquí [del Paraíso], pues Te maldigo”. Y esta maldición pesará sobre ti hasta el Día del Juicio.” (Corán 38:75-78)

Glorificado sea Dios que nos enseñó la humildad que corresponde al ser humano. En todo el Sagrado Corán, Allah dice “Yo” sobre sí mismo cuatro veces, en tres diferentes versículos de una misma Sura:

“¿Acaso no te llegó [¡Oh, Mujámmad!] la historia de Moisés? Cuando vio un fuego y dijo a su familia: “Permaneced aquí, pues he visto un fuego y tal vez pueda traeros una brasa encendida [para que podáis calentaros] o encuentre junto a él quien pueda enseñarnos el camino”. Cuando llegó a él, una voz le llamó: “¡Oh, Moisés! Ciertamente Yo soy tu Señor; quítate las sandalias, pues estás en el valle sagrado de Tua, y Yo te he elegido; escucha, pues, lo que te revelaré. Ciertamente Yo soy Allah, y no hay más divinidad que Yo. Adórame, pues, y haz la oración para tenerme presente en tu corazón.” (Corán 20:9-14)

El Profeta Mujámmad ﷺ‬ que es nuestro ejemplo y maestro, nos enseñó a ser humildes: En un Hadiz registrado en Tirmidhi, en el capítulo sobre las virtudes de nuestro Profeta, Ibn ‘Abbas narró que el Profeta dijo a algunos de sus compañeros que hablaban sobre las virtudes de los profetas y mensajeros: “Abraham es el amigo de Allah, y Moisés es el Salvado por Allah, y Jesús es el verbo de Allah y un espíritu proveniente de El, y Adán es el Elegido de Allah, y yo soy el amado de Allah, y no lo digo por presumir. Yo llevaré el estandarte de la alabanza el día de la resurrección, y no lo digo por presumir. Y seré el primero en interceder en el día de la resurrección, y no lo digo por presumir. Y seré el primero en golpear las puertas del Paraíso, serán abiertas ante mí, y me acompañarán los creyentes pobres, y no lo digo por presumir. Yo soy el más honrado entre los primeros y los últimos, y no lo digo por presumir”.

Cada vez que el profeta ﷺ‬ decía la palabra “yo” lo acompañaba de la frase “wa la fajr” que significa: no lo digo por presumir, no lo digo por arrogancia.

También se narra que dijo enseñándonos a buscar el perdón de Dios: “Oh Allah Tu eres mi Señor, no hay Dios salvo Tú, me has creado y yo soy tu siervo, Mantengo mi pacto y promesa contigo de la mejor manera que puedo, en Ti me refugio del mal que haya cometido. Reconozco Tus gracias para conmigo y reconozco mis pecados, perdóname porque ciertamente nadie perdona los pecados sino Tú.”

En estos Hadices podemos ver que cada vez que el profeta ﷺ‬ usó la palabra “yo” fue para establecer su estado de siervo y devoto de Allah, y que siempre se excusó de usarla, diciendo que lo hacia sin presumir y sin arrogancia.

Eso no es sino la confirmación de las palabras en las que Allah elogia el carácter y la naturaleza del Profeta Mujámmad cuando dice:

“Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas” (Corán 68:4)

Así era la humildad de los profetas, tal como Allah los educó para que sean nuestros maestros. Esta enseñanza grandiosa también la encontramos en las palabras de Jesús cuando habló desde la cuna, tal como nos narra la historia el Sagrado Corán:

“Se presentó ante su pueblo llevándolo en brazos [a Jesús]. Le dijeron: “¡Oh, María! Ciertamente has hecho algo inaudito. ¡Oh, tú que desciendes de Aarón! Tu padre no era un hombre deshonesto, ni tu madre una indecente”. Ella lo señaló [al niño], y entonces le dijeron: ¿Cómo hemos de hablar con un niño que aún está en la cuna? Entonces [Jesús] habló: “Por cierto que YO soy el siervo de Allah. Él me revelará el Libro y hará de mí un Profeta. Seré bendecido doquiera me encuentre, y me ordenará hacer la oración y pagar el Zakat mientras viva. Y me hará benevolente con mi madre. No dejará que sea soberbio ni rebelde. La paz fue conmigo el día que nací, será conmigo el día que muera y el día que sea resucitado”. Éste es Jesús, hijo de María, es la verdad sobre la que ellos dudan [la Gente del Libro]. Allah no ha tenido un hijo. ¡Glorificado sea! Cuando decide algo dice: ¡Sé!, y es.” (Corán 19:27:35)

Así es como Allah nos educa para que alcancemos la humildad en la naturaleza y el habla.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

2. El “yo poseo” faraónico:

Dijo Allah en el Corán narrándonos la historia del Faraón:

“Convocó el Faraón a su pueblo [temeroso que creyeran en Moisés]: “¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no poseo yo el reino de Egipto, con estos ríos que corren bajo mi palacio? ¿Acaso no veis [mi poderío]? Yo soy mejor que éste [Moisés], que es una persona indigna y apenas puede expresarse. ¿Por qué [si es veraz como pretende] no le fueron concedidos brazaletes de oro, o se presentaron Ángeles con él que le acompañasen [y confirmasen sus palabras]?”. Así convenció a su pueblo, y le siguieron porque eran un pueblo de perversos.” (Corán 43:51-53)

¡Observen la arrogancia y la pedantería de Faraón! ¿Acaso no fue su arrogancia lo que lo llevó a morir bajo las aguas, las cuales decía que le pertenecían? Entonces, ¿qué es lo que realmente tenemos? ¿Existe algo que realmente sea nuestro? Los bienes materiales simplemente son algo que administramos, no son nuestros, y el Día del Juicio Final, tendremos que responder ante un exigente contador: De dónde obtuvimos el dinero y en qué lo gastamos.

Observen el ejemplo de una mujer que realmente comprendió lo que realmente se puede poseer y va a permanecer con nosotros por siempre: aquello que estará con nosotros en el más allá. Una mujer creyente, sincera, humilde y comprometida con la verdad, dijo tal como se nos narra en el Sagrado Corán:

“Expone como ejemplo para los creyentes a la mujer del Faraón [que era una verdadera creyente], cuando dijo: “¡Oh, Señor mío! Constrúyeme [para que sea mio] junto a Ti, una morada en el Paraíso y sálvame del Faraón y de sus terribles obras. Sálvame de este pueblo inicuo”.” (Corán 66:11)

¿Sabes acaso qué es lo que realmente es tuyo y nunca va a abandonarte? Son tus obras, lo que hagas y dejes de hacer. Eso te acompañará por siempre. Eso te dice Allah en el Corán:

“Di: ¿Acaso discutís con nosotros acerca de Allah, siendo que Él es nuestro Señor y el vuestro? Nosotros responderemos por nuestras obras y vosotros por las vuestras, y Le adoramos con sinceridad.” (Corán 2:139)

Todo pertenece a Allah, y el creyente que lo sabe ha de alcanzar el éxito en este mundo y en el más allá. Conocer que todo pertenece a Allah, que a El se lo debemos todo y que de El debemos pedir y rogar es la base del monoteísmo y el tawhid:

“Diles: “Por cierto que mi oración, mi oblación, mi vida y mi muerte pertenecen a Allah, Señor del Universo, Quien no tiene copartícipes. Esto es lo que se me ha ordenado creer, y soy el primero [de esta nación] en someterse a Allah”. Diles: “¿Acaso podría adorar otro que no fuese Allah, cuando es Él el Creador de todo? Cualquier pecado que alguien cometa es en detrimento propio, y nadie cargará con los pecados de otro. Luego, volveréis a vuestro Señor y Él os informará acerca de vuestras discrepancias. Y Él es Quien ha hecho que os sucedáis unos a otros en la Tierra, y ha agraciado a unos más que a otros para probaros con ello. Ciertamente tu Señor es rápido en castigar, pero también es Absolvedor, Misericordioso”.” (Corán 6:162-165)

Sólo posees tus obras, así que aférrate a ellas, y prepárate para este mes de Ramadán que se avecina y así poder realizar buenas obras que sean aquello con que te presentarás a tu Señor.

Hermano, hermana, obsérvate a ti mismo, y descubre cualquier síntoma de estas dos enfermedades dentro de ti, porque reconocer la enfermedad es el primer paso para buscar una curación, y no permanezcas indiferente, sino que reflexiona en tu interior y busca la cusa y la salud, la humildad y la entrega a Dios.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Limpia tu corazón de rencor y llénalo con altruismo

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, el rencor es una de las enfermedades de corazón, que tenemos que extirpar, curar, sanar, protegiendo a nuestro corazón de ese sentimiento tan maligno y destructivo. El rencor no solamente afecta las relaciones entre las personas, sino que afecta el hecho de que Allah acepte tus obras. Observemos este Hadiz:

Abu Hurairah relató que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Las puertas del Paraíso son abiertas los lunes y los jueves, y todo siervo que no le asocia nada a Allah es perdonado, excepto el que esté enemistado con su hermano. Y se dirá: ‘Observen a estos dos hasta que se reconcilien. Observen a estos dos hasta que se reconcilien. Observen a estos dos hasta que se reconcilien’.”

Es decir que las personas no alcanzan el perdón de Allah y la aceptación de sus obras mientras haya rencor y enemistad en los corazones.

El Islam nos enseña cual debe ser el sentimiento que el musulmán debe tener por su prójimo, y este es el de amor, hermandad y servicio:

Narró Ibn ‘Omar que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Los musulmanes son hermanos, no se oprimen los unos a los otros ni se entregan mutuamente al enemigo. Allah socorre a quien acude en ayuda de su hermano. A quien libera de una pena a un musulmán, Allah lo libera de otra en el Último Día. A quien cubra los defectos de su hermano, Allah le cubrirá los suyos en el Día del Juicio.” (Bujari y Muslim)

El Profeta ﷺ‬ amplia los derechos que las personas tienen entre sí, y como deben tratarse como hermanos, y cómo es este comportamiento:

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo traiciona, no le miente, y no lo abandona en los momentos difíciles. Todo musulmán es sagrado para otro musulmán: su honor, su riqueza y su sangre. El temor de Allah está aquí (en el corazón). Y por cierto que quien desprecie o humille a su hermano musulmán habrá cometido un terrible pecado.” (Tirmidhi)

Es decir que nuestro corazón debe llenarse de amor, altruismo y servicio por nuestro hermano musulmán, nuestro prójimo, tal como nos enseña el Corán y la Sunnah:

“Quienes estaban establecidos [en Medinah] y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron, no sienten rencor alguno en sus corazones por lo que se les ha dado y los prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores.” (Corán 59:9)

Narró Anas que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Ninguno de vosotros completará su fe hasta que no quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo”. (Bujari y Muslim)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Para finalizar, hablaremos de un ejemplo claro y evidente de cómo practicar esta hermandad.

Ha sido narrado de ‘Abdullah ibn ‘Amr ibn Al-‘As que un hombre le preguntó al Mensajero de Allah ﷺ‬: “¿Cuál es el mejor de los musulmanes?”. Contestó: “Aquél de cuya lengua y mano están a salvo los musulmanes”.

Este hadiz enfatiza el hecho de que un musulmán nunca puede ser un tirano. El musulmán debe proteger la vida, el honor y la dignidad de sus semejantes. Ninguna buena sociedad puede estar basada en la tiranía y la opresión. Para vivir en paz es esencial que todo ser humano controle sus pasiones y evite hacer algo que pueda dañar a otros. En esto tanto la mano como la lengua juegan un importante papel. Este hadiz cubre un campo muy amplio, y así queda condenado todo gobierno tiránico, orden social injusto, explotación del débil por el fuerte o el daño de la vida, el honor y la propiedad de la gente. Asimismo toda palabra injusta o veredicto o decisión que causen daño o hieran los sentimientos de seres humanos inocentes es un acto de tiranía de parte de la lengua. En un hadiz similar dice: “Aquél de cuya mano y lengua está a salvo la gente”. Esto significa que no sólo los musulmanes sino todo ser humano debe ser tratado con respeto y honor.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 No caigas en la desesperación y busca el perdón por tus errores y faltas

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermano en el Islam, hermana, no caigas en la desesperación, en la ansiedad, no desesperes de la misericordia de Allah, porque Allah perdona los pecados y acepta el arrepentimiento. De eso se tratan nuestras palabras de hoy, del arrepentimiento.

“Diles [¡Oh, Mujámmad! a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo]: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que os habéis excedido [cometiendo pecados] en detrimento propio, no desesperéis de la misericordia de Allah; por cierto que Allah puede perdonar todos los pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso”. (Corán 39:53)

¿No sientes paz en tu corazón al leer esto? ¿Acaso tus preocupaciones no se alejan y percibes cómo la felicidad se apodera de todo su ser?

Allah se dirige a ellos como ‘siervos Míos’ para suavizar sus corazones y almas. Menciona específicamente a los que se exceden, ya que están más dispuestos que otros a realizar actos de maldad de manera continua. ¡Cuánto mayor será entonces la piedad de Allah para los demás! Aun así, Él les prohíbe que se desanimen y pierdan la esperanza de alcanzar el perdón, y les informa que Él perdona todos los pecados de quienes se arrepienten, sean grandes o pequeños, muchos o pocos.

¿Acaso no sientes regocijo al leer los siguientes versículos coránicos?

“Aquellos que al cometer una obscenidad o iniquidad invocan a Allah pidiendo perdón por sus pecados y no reinciden a sabiendas, sepan que sólo Allah perdona los pecados.” (Corán 3:135)

“Quien obre mal o cometa iniquidad y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 4:110)

“Ciertamente Yo soy Remisorio con quienes se arrepienten, creen, obran correctamente y perseveran en el sendero recto”. (Corán 20:82)

En un Hadiz auténtico, el Profeta ﷺ‬ dijo: “Allah dice: ¡Hijo de Adán! Si Me suplicas con fe y esperanza, Yo te perdonaré los pecados que hayas cometido. ¡Hijo de Adán! Aun cuando tus pecados alcancen la altura de los cielos, si Me pides que te perdone, Yo lo haré. ¡Hijo de Adán! Si se presentas ante Mí con tantos pecados como para llenar la Tierra, si no Me atribuyes copartícipe alguno, Yo te esperaré con un perdón de la misma magnitud”.

Al-Bujari transmitió que el Profeta ﷺ‬ dijo: “Ciertamente Allah extiende Su Mano en la noche para perdonar al que peca durante el día y extiende Su Mano en el día para perdonar al que peca durante la noche, y lo seguirá haciendo hasta que el sol salga por el poniente”.

En otro Hadiz Qudsi, el Profeta ﷺ‬ relata que Allah dijo: “¡Oh siervos Míos! Ciertamente vosotros pecáis día y noche y Yo perdono todos los pecados; por ello, buscad el perdón que proviene de Mí y os perdonaré”.

En otra narración auténtica, el Profeta ﷺ‬ dijo: “Todos vosotros cometéis errores, y por ello los mejores son aquellos se arrepienten constantemente”.

En otro Hadiz auténtico el Profeta ﷺ‬ dijo: “Si un siervo comete un pecado y luego dice: ‘¡Oh Allah! Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú’; y si luego comete otro pecado y dice: ‘¡Oh Allah! Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú’; y si nuevamente comete otro pecado y dice: ‘¡Oh Allah! Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú’, entonces Allah exclama: ‘Mi siervo sabe que tiene un Señor a Quien rendirle cuenta por sus pecados y que Él es Quien únicamente puede perdonárselos, por eso dejen que Mi siervo continúe obrando así”.

El significado es que en tanto y en cuanto el siervo de Allah se arrepienta del pecado cometido, pida perdón a Allah por ello y se proponga firmemente no volver a incurrir en él, Allah lo perdonará.

Hermanos y hermanas en el Islam, dijo el imam An-Nawawi en su libro El Jardín de los justos: “Es obligatorio arrepentirse de todo pecado. Cuando la falta ocurre entre el siervo y su Señor, sin que intervenga nadie más, el arrepentimiento tiene tres condiciones:

Primero: abandonar la mala acción completamente;

Segundo: entristecerse y sentir dolor por haberla realizado; y

Tercero: tener el firme propósito de no volver a caer en ella.

Si una de estas tres condiciones no existe el arrepentimiento no es válido. En cambio, cuando la falta ocurre entre las personas, las condiciones son cuatro: las tres mencionadas anteriormente, más la obligación de enmendar la falta cometida. Si se trata de dinero o algún otro bien se debe devolver, si se ha deshonrado a una persona se debe pedirle perdón; y si se ha calumniado se debe retrotraer de su calumnia”.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Un gran ejemplo de que todos los pecados y las faltas pueden ser perdonadas para quien se arrepienta y enmienda, lo encontramos en la siguiente historia:

Narró Abu Sa‘id Al-Judri t que el Mensajero de Allah ﷺ‬ dijo: “Hubo un hombre que mató a noventa y nueve personas, y un día preguntó por el más sabio de la tierra. Le indicaron a un monje, fue a verlo, y le preguntó que si habiendo matado a noventa y nueve personas le sería aceptado su arrepentimiento.

Y le respondió: “¡No!”

Entonces lo mató, completando así los cien.

Después volvió a preguntar por el más sabio de la tierra. Y le indicaron otro gran sabio, al que le preguntó que si habiendo matado a cien personas le sería aceptado su arrepentimiento.

Le respondió: “¡Sí! Y nadie se podrá interponer entre tú y tu arrepentimiento”

A continuación le dijo: “Parte hacia una tierra en la que encontrarás a personas que adoran a Allah, Altísimo sea. Adórale tú con ellos y no regreses a tu tierra, que es dañina.”

El hombre se dirigió hacia ella, y llegando a la mitad del camino le sobrevino la muerte. Entonces los ángeles de la misericordia y los del castigo discreparon acerca de él. Los primeros dijeron:

“¡Él se dirigía a Allah, Altísimo sea, con su corazón arrepentido!”

Dijeron los segundos: “¡Realmente nunca hizo una obra de bien!”

Finalmente llegó un ángel con forma humana y lo pusieron como juez entre ellos, y éste dijo: “Midan desde la tierra de la cual procedía hasta la que se dirigía, y pertenecerá a la que más cerca estuviere al morir.”

Midieron, y lo encontraron más cerca de la tierra a la que se dirigía. Entonces, lo tomaron los ángeles de la misericordia.” (Bujari y Muslim)

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 Shaitán es vuestro enemigo declarado, buscad refugio en Allah de Él

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Alabado sea Allah quien dijo en su libro:

“Allah maldijo al demonio pero éste replicó: Seduciré a una gran mayoría de Tus siervos. Y les desviaré, les daré falsas esperanzas, les ordenaré que hiendan las orejas del ganado [marcándolas como ofrenda para falsas deidades] y que alteren la creación de Allah. Quien tome al demonio como amigo en lugar de Allah estará evidentemente perdido. Les hace promesas y les da falsas esperanzas, pero el demonio no les promete sino algo ilusorio. Para ellos el Infierno será su morada y no encontrarán escapatoria. A los creyentes que obren rectamente, les ingresaremos en jardines por donde corren los ríos, en los que vivirán eternamente. La promesa de Allah es verdadera. ¿Quién tiene una palabra más veraz que la de Allah? No será según lo anheléis, ni lo que anhele la Gente del Libro. Quien haya obrado mal será juzgado por ello y no encontrará fuera de Allah ningún protector ni socorredor. Quien obre piadosamente, sea hombre o mujer, y sea creyente, ingresará al Paraíso y no será tratado injustamente en lo más mínimo. ¿Quién practica una mejor religión que aquel que se somete a Allah, hace el bien y sigue la religión de Abraham, que era monoteísta? Allah hizo de Abraham uno de Sus siervos más amados”. (Corán 4:118-125)

El Shaitán es el enemigo declarado del ser humano, dice Allah en el Corán:

 “No sigáis los pasos de Shaitán; ciertamente él es para vosotros un enemigo declarado”. (Corán 2: 208)

Shaitán es el enemigo del ser humano y siempre se encuentra ansioso por desencaminarlo. Shaitán utiliza con este propósito diferentes estrategias. Por eso es que el ser humano debe mantenerse en guardia contra este enemigo. Debe ser consciente de sus metas y sus estrategias porque si el hombre se encuentra distraído, entonces Shaitán lo atacará utilizando cualquiera de sus medios.

¿Qué debe hacer el musulmán cuando siente que Shaitán lo tienta y le susurra, con que herramientas cuenta para protegerse?

Herramienta # 1: Apegarse al Corán y la Sunnah

El arma más poderosa para defenderse de los demonios es apegarse y aferrarse al Corán y la Sunnah, aprendiéndolos y practicándolos. El Corán y la Sunnah representan el camino recto, y Shaitán se esfuerza por apartarnos de él. Dice Allah en el Corán:

“Y éste es mi sendero recto, seguidlo pues. Y no sigáis otros caminos, porque si lo hacéis éstos os dividirán y desviarán de Su camino. Esto es lo que os ha ordenado para que Le temáis”. (Corán 6: 153)

El Profeta e explicó esta Aleya en el siguiente Hadiz: Ibn Mas’ud contó que el profeta e dibujó una línea sobre la tierra, y dijo: “Este es el camino recto de Allah”. Luego dibujó otras líneas a la derecha y a la izquierda de aquella línea y dijo: “A la cabeza de cada uno de estos caminos hay un Shaitán que invita a seguirlo”. Y recitó la aleya coránica: “Y éste es mi sendero recto, seguidlo pues”.

Seguir y obedecer cuanto ha venido de Allah en la creencia, en las obras del corazón, las palabras, los ritos de adoración, los actos de servicio a la comunidad, así como evitar cuanto ha prohibido, todo esto protege al creyente de Shaitán. Dijo Allah en el Corán:

“¡Oh, creyentes! Entrad todos en la religión del Islam [sometiéndoos a Allah] y no sigáis los pasos de Shaitán; ciertamente él es para vosotros un enemigo manifiesto”. (Corán 2: 208)

Esta Aleya prohíbe seguir los pasos de Shaitán. Porque quien acepta completamente el Islam y se somete a Allah se debe alejar de la senda de Shaitán. Pero quien no sigue las enseñanzas del Islam, está siguiendo, de hecho, los pasos de Shaitán. Por consiguiente, permitir cuanto ha prohibido Allah o prohibir cuanto ha permitido, o alimentarse de comida harám, es seguir los pasos de Shaitán.

Allah dice en el Corán:

“¡Oh, Gente! Comed de lo bueno y lícito que hay en la tierra y no sigáis los pasos de Shaitán, porque él es para vosotros un enemigo declarado”. (Corán 2: 168)

Herramienta # 2: Refugiarse en Allah

La mejor manera de protegerse de Shaitán y sus aliados es refugiarse y pedir ayuda a Allah contra el Shaitán. Allah tiene el dominio sobre Shaitán. Si el siervo busca refugio en Él, ¿Cómo puede Shaitán perjudicarlo? Allah nos promete en el Sagrado Corán:

“Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante. Pero si Shaitán te susurra refúgiate en Allah; ciertamente Él todo lo oye, todo lo sabe”. (Corán 7: 199-200)

El Profeta Mujámmad e enseñó a los musulmanes a buscar el refugio y la protección de Allah en muchísimas oportunidades, veamos estos 3 ejemplos importantísimos:

Primer ejemplo: Refugiarse en Allah al sentir ira

Sulaímán Ibn Surad narró que dos personas se maldijeron mutuamente, mientras se encontraban sentados junto al Profeta e. Uno de ellos maldecía tanto al otro que su rostro estaba enrojeciendo. Entonces el Profeta e le dijo: “Conozco palabras que si las dijera, acabarían su ira”. Ellas son: A’udhu billahi min Al-Shaitánir rayím - ‘Me refugio en Allah del maldito Shaitán’”.

Segundo ejemplo: Refugiarse en Allah al entrar en un lugar extraño

Cuando una persona ingresa a un lugar extraño debe buscar refugio en Allah y no como podemos ver hoy en día que hacen los ignorantes del Tawhid al solicitar protección en los seres humanos a los que llaman “santos” o piedras o pirámides o una Herradura, etc., etc.

El Profeta Mujámmad e enseñó qué decir al llegar a un lugar extraño. Jaulah Bint Hakím narró que el Profeta e dijo: “Si alguno de vosotros dijera al llegar a un lugar extraño: A'udhu bi kalimát illahi Al-Támmati min sharri má jalaq - ‘Busco refugio en las palabras perfectas de Allah del mal que Él creó’ nada le causará daño en ese lugar, hasta que salga de allí”.

Tercer ejemplo: Suplicar a Allah que de refugio y protección a nuestra familia

Ibn ‘Abbás narró que el Profeta e decía la siguiente súplica invocando la protección de Allah por sus nietos, Al-Hasan y Al-Husaín:

A'idhukuma bikalimáti llahi Al-Támmah min kulli Shaitáni ua hámmati ua min kulli a'inil lámmah

“Os refugio a vosotros dos, en las palabras perfectas de Allah, de todo Shaitán, de todo mal deseo y todo mal de ojo”, así es como vuestro ancestro el profeta Abraham suplicaba por sus hijos Ismael e Isaac.

La mejor y más perfecta invocación para pedir la protección de Allah son las dos últimas Suras del Corán: Surat Al-Falaq y Surat Al-Nás. El Mensajero de Allah e le dijo a Ibn ‘Ábis Al-Yuhani: “El mejor refugio que pueden buscar las personas, lo encontrarán en las Suras Al-Falaq y An-Nás”.

 “Di: Me refugio en el Señor del alba, de todo el mal que creó. Del mal de la oscuridad de la noche cuando se extiende, del mal de las [las brujas] sopladoras de nudos, y del mal del envidioso cuando envidia”. (Corán 113:1-5)

 “Di: Me refugio en el Señor de los seres humanos. El Rey Soberano de los seres humanos. La verdadera y única divinidad de los seres humanos. Del mal del [demonio] susurrador que huye [cada vez que Allah es invocado], que susurra en los corazones de los seres humanos, Y existe entre los genios y los seres humanos”. (Corán 114:1-6)

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Herramienta # 3: La constancia en el recuerdo de Allah

Anas Ibn Málik narró que el Profeta e dijo: “Quien al salir de su casa diga:

Bismillahi tauakkaltu ‘ala Alláhi ua la haula ua la quuuata illa billahi

‘En el nombre de Allah. Me encomiendo en Allah. No hay poder ni fuerza salvo en Allah’. Será protegido de Shaitán. Entonces Shaitán le dirá a otro demonio: ‘¡Qué podemos hacer contra un hombre que ha sido guiado, custodiado y protegido!’”.

Dice un Hadiz auténtico narrado por Abu Huraírah que el Profeta e dijo: “Quien repita cien veces:

La ilaha illa Alláhu uahdahu la sharíka lahu, lahul mulku ua lahul Hamdu ua huua a'la kulli sha’in qadír

‘No hay dios excepto Allah, sin asociados. Suyo es el reino y a Él pertenecen las alabanzas, y es por sobre toda cosa poderoso’ tendrá diez guardias celestiales sólo para él, le serán anotadas cien buenas obras, le serán borrados cien pecados, y será protegido de Shaitán hasta la noche”.

También se ha relatado que Shaitán huye al oír la llamada a la oración (Adhán).

Dijo Suhail Ibn Abu Sálih: “Mi padre me envió a la tribu de Baní Hárizah con un muchacho joven de acompañante. Durante el camino, alguien lo llamó por su nombre detrás de una pared. Pero al enviar a mi acompañante no encontró a nadie. Le informé sobre ese asunto a mi padre, y me dijo: “Si hubiera sabido que serías testigo de semejante cosa, no te hubiera enviado. Pero si alguna vez oyes una voz (como aquella), haz la llamada a la oración (adhán), porque oí a Abu Huraírah narrar que el Mensajero de Allah e dijo: ‘Cuando Shaitán oye la llamada a la oración (Adhán) huye, emitiendo flatulencias estridentes (para no escucharla)’”.

Es decir, que si escuchamos una voz, o sentimos una presencia intimidante y asustadora, una de las herramientas que tenemos para protegernos y alejarlo de nosotros es pronunciar el llamado a la oración (adhán).

Herramienta # 4: Apegarse a la comunidad Islámica

Una de las cosas que ayuda al musulmán contra Shaitán y sus artimañas, consiste en vivir en mantenerse apegado a la comunidad islámica. Escogiendo compañía piadosa, que colabora e incitan a buscar la verdad, que lo mantienen alejado de los pecados y le recuerda hacer obras piadosas. La unión impulsa a la solidaridad y la potenciación de la piedad en la sociedad. Ibn ‘Omar narró que ‘Omar Ibn Al-Jattáb nos dijo: “‘Oh gente, hoy me pongo de pie frente a vosotros, como el Mensajero de Allah e lo hacia frente a nosotros’ y entre las cosas que dijo: ‘Manténganse apegados a la comunidad. Cuidado las divisiones, porque Shaitán se acerca a quien se encuentra alejado, sólo. Quien de vosotros desee la felicidad del Paraíso, debe apegarse a la comunidad’”.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 No te deprimas por asuntos de este mundo

Primera Jutbah

Inna al hamda lillah, nahmaduhu ua nasta‘inuhu ua nastagfiruh. Ua na‘udhu billahi min shururi anfusina ua min saii'ati a‘malina. Man iahdihillahu fala mudilla lah, ua man iudlil fala hadia lah. Ua ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Mujámmad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

Hermanos y hermanas, el Islam enseña la moderación, el equilibrio en todos los aspectos de la vida. Uno de estos aspectos es la alegría y la tristeza. El Islam nos enseña cómo moderar tanto nuestra alegría cuanto nuestra tristeza.

El equilibrio de las emociones se alteran por dos razones: una alegría exagerada que deviene en euforia, o una tristeza desmedida que deviene en depresión. En un Hadiz, el Profeta e dijo:

“Ciertamente, se me ha prohibido emitir dos expresiones tontas y perversas, una que se emite de manera eufórica cuando sucede algo favorable, y el otro que se expresa con depresión cuando llega una calamidad”.

Allah dice en el Corán:

“No se depriman por lo que no han conseguido y tampoco se regocijen excesivamente por lo que se les ha concedido. En verdad Allah no ama a los arrogantes, jactanciosos” (Corán 57:23)

Por lo tanto, cuando uno modera las emociones, tanto en ocasiones felices como de calamidad, tiene más probabilidades de alcanzar la paz y la tranquilidad, la felicidad y el alivio, y el triunfo sobre sí mismo.

Allah describió en el Corán al hombre como jactancioso, irritable y desconforme cuando el mal lo toca, y mezquino cuando le llega el bien. Las excepciones, según nos lo dice Allah, son aquellos que permanecen constantes en la oración. Porque pueden moderar los momentos de alegría y de tristeza, ya que son agradecidos en tiempos de bonanza y pacientes al enfrentar dificultades.

Las emociones descontroladas pueden perjudicar a una persona, causándole profundo dolor. Cuando la persona se enoja, y pierde el control sobre su enojo, lo domina la ira, profiere amenazas, pierde el control sobre sí mismo y sobrepasa las fronteras de la justicia y el equilibrio. El Profeta e dijo:

“Ama con moderación, ya que puede llegar el día en que lo aborrezcas. Y detesta con moderación, ya que puede llegar el día en que lo ames”.

Por eso cuando una persona modera sus emociones, cuando controla su mente, y cuando le da a cada asunto la importancia que le corresponde, habrá dado un paso más en el camino de la sabiduría y el verdadero entendimiento.

“Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes e hicimos descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que los hombres sean equitativos”. (Corán 57:25)

De hecho, el Islam trajo consigo equilibrio para la ética, los modales y la manera de tratar prójimo.

Así que no te deprimas hermano mío, porque eres un musulmán que cree en Allah, Sus Mensajeros, sus libros, Sus ángeles, el Más Allá y la predestinación, tanto lo agradable como lo desagradable. Porque mientras tú has sido bendecido con esta fe, la cual es la mayor de las bendiciones, hay quienes descreen de Allah, desacreditan a los Mensajeros, difieren entre ellos con respecto al Libro, niegan el Más Allá, y desvían su entendimiento del Decreto Divino.

No te deprimas; porque la depresión te lleva a vivir en el pasado, a que tengas desconfianza del futuro y a que desperdicies el presente.

No te deprimas; porque la depresión afecta el corazón, frunce nuestro ceño, debilita el espíritu y desvanece las esperanzas.

No te deprimas; porque la depresión complace a tu enemigo, aleja a tu amigo y regocija al envidioso.

No te deprimas; porque al estarlo, te estarás quejando de Dios y mostrando disgusto con lo que Él ha designado para ti.

No te deprimas; porque la angustia no te devolverá a tus seres queridos, no podrá resucitar a los muertos, no logrará cambiar el presente y no te concederá ningún beneficio.

No te deprimas; porque la depresión proviene del Demonio y tiene como objetivo que pierdas las esperanza en Allah.

Dice Allah en el Corán:

“Por cierto que te hemos abierto el pecho, y liberado de la carga [de tus faltas anteriores] que te pesaba. Y hemos elevado tu reputación. Luego de toda dificultad viene un alivio, y ciertamente que luego de toda dificultad viene un alivio. Cuando estés libre [de ocupaciones] dedícate a adorar a Allah, y confía todos tus asuntos a tu Señor”. (Corán 94:1-8)

No te deprimas, porque eso altera tu alma y tu corazón.

Dice Allah en el Corán:

“Esto fue algo difícil, salvo para aquellos a quienes Allah guió, y Él no dejará de recompensarlos por su fe”. (Corán 2:143)

No te deprimas, vive el hoy como si fuera el último día de tu vida. El Profeta dijo lo siguiente en un Hadiz: “Cuando veas la mañana, no esperes llegar a la noche, y cuando veas la noche, no esperes llegar a la mañana”.

En otras palabras, vive con todo tu corazón, de cuerpo y alma en el hoy, sin vivir en el pasado y sin estar ansioso por el futuro.

El significado de este Hadiz es que no debemos tener expectativas irrealistas para este mundo. A todos nos ha de llegar la muerte, pero debemos vivir hoy, dando lo mejor de nosotros haciendo buenas obras. No dejes que las preocupaciones y ambiciones sobrepasen el límite del día en que vives, este código te permitirá concentrarte y depositar todas tus energías en ser productivo cada día. Utiliza el tiempo de manera eficiente y concentra todos tus esfuerzos en lograr algo hoy, aprendiendo el conocimiento que te acerca a Allah, perfeccionando tus modales, cuidando tu salud, mejorando tus relaciones con los demás, dando una caridad a los pobres, y si no tienes dinero, haciendo servicio social para ayudarlos de alguna manera.

Uno de nuestros piadosos predecesores dijo:

‘Oh hijo de Adán, solo tienes tres días: El ayer, el cual ya te ha abandonado. El mañana, que aún no ha llegado. Y el hoy, en el cual debes temer a Allah y obedecerle’.

No te deprimas, porque lo que ha sido predestinado ya ha sido decidido y sucederá te guste o no. Las plumas se han secado, los pliegos han sido guardados, y todos los asuntos han sido decretados. Por lo tanto, tu depresión no cambiará tu realidad en lo más mínimo.

No te deprimas, porque el verdadero éxito de la vida se mide por el número de días que has estado complacido con Allah y feliz con lo que te ha concedido. No pases tus días angustiado, no desperdicies tus noches lamentándote por cosas de este mundo, y no malgastes tu tiempo; porque ciertamente, Allah no ama a aquellos que derrochan y malgastan.

No te deprimas, porque de verdad, tu Señor perdona los pecados y acepta el arrepentimiento.

“¡Oh siervos míos que han obrado en detrimento propio! No desesperen de la misericordia de Allah, Ciertamente Allah tiene poder para perdonar todos los pecados. Él es el Perdonador, el Misericordioso”. (Corán 39:53)

No te deprimas y espera con paciencia un resultado feliz.

Dijo el Profeta e: “La mejor forma de adoración es esperar (con paciencia) un resultado feliz”. At-Tirmidhi

Si una situación alcanza el nivel de crisis, luego llegará la luz y se abrirá una salida. Allah dice:

“Y sepan que quien teme a Allah, Él le facilitará sus asuntos”. (Corán 65:4)

Sé positivo, y espera lo mejor, ya que en un Hadiz auténtico, el Profeta relata estas palabras de Allah:

“Soy con Mi siervo como él piensa de Mí”.

El Profeta e dijo en un Hadiz auténtico:

“Ten en mente que el éxito se alcanza con la paciencia y el alivio llega después de la dificultad”.

No te deprimas, porque tienes a tu Señor, quien dio solución a tus asuntos ayer, y te las dará de igual manera mañana’.

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

Segunda Jutbah

Inna al hamda lillah Ashhadu an la ilaha illa Allahu uahdahu la sharika lahu ua ashhadu anna Mujámmadan ‘abduhu ua rasuluh. Fa inna jaira al hadizi kitabullah, ua jairu al huda huda Mujámmadin ua sharru al umuri muhdazatuha, ua kullu muhdazatin bid‘ah ua kullu bid‘atin dalalah ua kullu dalalatin fi an nar.

Todas las alabanzas son para Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Mujámmad es Su siervo y Mensajero.

Ciertamente las mejores palabras son el Libro de Allah, la mejor guía es la guía de Mujámmad y los peores asuntos son las innovaciones. Todo invento en la religión es una innovación, y toda innovación es perdición y toda perdición lleva al Fuego.

Hermanos y hermanas, hay algo de lo que si debemos preocuparnos, y es obrar de alguna manera que nos aleje de Allah, de su misericordia, de su cuidado, de su generosidad y atención. ¿Cuál es esta manera de actuar? Alejarnos de su obediencia, cometer injusticias, abandonar los actos de piedad, como la oración, el ayuno y la caridad, y sobre todo, caer en un acto de idolatría o politeísmo.

Nuestro mejor ejemplo sobre esta preocupación es el profeta Mujámmad. Se registra en la historia de su vida, que luego de invitar al Islam a los Mecanos durante 10 años, y que la mayoría de ellos lo rechazara, se dirigió a otra ciudad, Taif, para invitar a su gente al Islam. Pero allí no solo lo rechazaron sino que lo persiguieron para humillarlo. El profeta Mujámmad, aturdido por el fracaso de su misión, y preocupado de que eso significara que Allah no lo estaba secundando, que ya no lo ayudaba, elevó sus manos al cielo en una conmovedora súplica. Dijo en sencillas pero ilustres palabras que quedaron registradas para toda la eternidad:

“¡Oh Allah! Ante Ti me quejo de mi debilidad, de mi desamparo e insignificancia ante la gente. Tú eres el Más Misericordioso de los Misericordiosos. Tu eres el Señor de los destituidos y los débiles, ¡Oh mi Señor! ¿En manos de quién me abandonas? ¿En las manos de un forastero que se burle de mi? o ¿En las de los enemigos que tienen control sobre mis asuntos? Si Tu ira no recae en mi, entonces nada me preocupa. Tu perdón es amplio y suficiente para mí. Me refugio en la luz de Tu Rostro, que ilumina la oscuridad, que regula los asuntos de esta vida y de la otra. Tengo la esperanza de nunca caer en Tu ira. Y no hay poder ni fuerza sino en Ti”.

Hermanos y hermanas, no dejemos que esta vida mundanal nos lleve a la depresión y la tristeza, pero mantengámonos alertas de no cometer aquello que nos aleje del apoyo de Allah, porque eso si, eso si es causa de tristeza y preocupación.

Que Allah nos bendiga a través del Sagrado Corán y las enseñanzas del Mensajero de Allah e.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractore