Cuarenta consejos para el hogar musulmán ()

 

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 Cuarenta consejos para el hogar musulmán

 Introducción

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso

Todas las alabanzas son para Allah, Lo elogiamos y buscamos Su ayuda y perdón. Buscamos refugio en Allah del mal de nuestras propias almas, y de nuestros propios pecados. Aquél a quien Allah guíe, nadie puede extraviarlo, y aquél a quien Allah deja extraviado, nadie puede guiarlo. Atestiguo que no hay más divinidad que Allah, sin compañero ni asociado, y atestiguo que Muhámmad es Su Servidor y Mensajero.

 El hogar es una bendición

Allah dijo (traducción del significado):

“Y Allah ha hecho para ustedes un hogar de vuestras moradas…” (an-Nahl 16:30).

Ibn Kázir (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Aquí Allah, glorificado y exaltado sea, está mencionando Sus bendiciones sobre Sus servidores: Él les ha dado hogares que son una morada pacífica para ellos, a los cuales se retiran como a un cielo que los cubre y los provee de toda clase de beneficios”.

¿Qué representa el hogar para cada uno de ustedes? ¿No es un lugar donde comen, disfrutan de intimidad con su esposa, duermen y descansan? ¿No es el lugar donde pueden retirarse del mundo para estar con su familia? ¿No es el lugar que ofrece protección a la mujer?

Allah nos dijo (traducción del significado):

“Y mejor permaneced en vuestras casas, [pero si salís] no os engalanéis como lo hacían [inadecuadamente] las mujeres de la época pre-islámica…” (al-Ahzab 33:33).

Si piensan acerca de aquellos que no tienen hogar, que viven en refugios o en las calles, o que están dispersos como refugiados en campamentos provisorios, entonces se darán cuenta de la enorme bendición que es tener un hogar. Si escuchan una persona sin hogar, diciendo angustiada: “No tengo ningún lugar donde establecerme, ni una residencia fija. A veces duermo en la casa de fulano, otras en un café, o frente al mar, y guardo mis ropas en una maleta”, entonces se darán cuenta lo que significa no tener la bendición de un hogar.

Cuando Allah castigó a la tribu judía de Banu Nadir, les quitó esa bendición y los expulsó de sus hogares, tal como Él dijo (traducción del significado):

“Él es Quien hizo que los incrédulos de la Gente del Libro [la tribu judía Banu Nadîr] abandonaran sus hogares en el primer destierro. No creíais que saldrían y ellos pensaban que sus fortalezas les protegerían de Allah. Pero Allah les sorprendió de donde menos lo esperaban. Infundió el terror en sus corazones, a tal punto que destruían sus casas con sus propias manos y con la ayuda de los creyentes. Reflexionad sobre ello ¡Oh, sensatos!” (al-Hashr 59:2).

 Hay muchos motivos para que un creyente ponga atención al orden de su hogar

Primero, protegerse a sí mismo y a su familia de las llamas del Infierno, y mantenerlos a salvo tal castigo:

“¡Oh, creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los hombres y las piedras, y en el que habrá Ángeles violentos y severos que no desobedecen a Allah en lo que les ordena, sino que ejecutan cabalmente Sus órdenes” (at-Tahrim 66:6, traducción del significado).

Segundo, la gran responsabilidad que cargará un jefe de familia en el Día de la Resurrección.

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Allah le preguntará a cada pastor (persona responsable por otros) acerca de su rebaño (aquellos por quienes era responsable), si los cuidó o los descuidó. Le preguntará a un hombre acerca de su hogar”.

Tercero, el hogar es un lugar para protegerse a sí mismo, para resguardarse de los males y para proteger a la sociedad de nuestros propios males. Es el refugio prescripto por el Islam en los tiempos de tribulación. El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Bendito es aquél que controla su lengua, aquél para quien su casa le satisface, y quien llora por sus errores”. Y también dijo (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Hay cinco cosas que, quien haga una de ellas, Allah estará con él: visitar al enfermo, salir a luchar por la defensa, visitar a su líder con la intención de rechazarlo y en lugar de eso honrarlo, y sentarse en su hogar para que la gente esté a salvo de él y él a salvo de la gente”.

También dijo nuestro Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “La seguridad de un hombre en tiempos de discordia y tentaciones, es quedarse en su casa”.

El musulmán puede ver el beneficio de este consejo cuando reside en una tierra extranjera donde es incapaz de cambiar muchos de los males que ve alrededor de él. Luego tendrá un refugio que, cuando ingresa en él, lo protegerá de hacer y mirar cosas prohibidas, protegerá a su esposa del exhibicionismo, y protegerá a sus hijos de las malas compañías y los malos ejemplos.

Cuarto, la gente usualmente pasa la mayor parte de su tiempo en su casa, especialmente cuando hace mucho calor o hace mucho frío, cuando está lloviendo, temprano o tarde en el día, después de trabajar o ir al colegio, por lo tanto este tiempo debe ser invertido en el culto y en la búsqueda de lo lícito, o de otra forma será gastado en cosas perjudiciales.

Quinto, lo más importante es tener en cuenta que el hogar musulmán es el medio más importante para construir una sociedad islámica, porque la sociedad está formada de muchos hogares y familias que la conforman como los ladrillos a un edificio. Los hogares formas vecindarios, y los vecindarios forman sociedades. Si los ladrillos del edificio están sanos y la sociedad está basada en las leyes de Allah, permanecerá firme ante los enemigos y llena de bondades que los males no podrán corromper. Entonces los hogares musulmanes producirán los pilares de la sociedad que la corregirán y guiarán, tal como los oradores ejemplares, los buscadores del conocimiento, los luchadores sinceros, las mujeres honradas, las madres amorosas y toda clase de personas de bien.

Como este asunto es tan importante, y nuestros hogares están llenos de tantas carencias, males y ejemplos de negligencia, surge una muy importante pregunta: ¿Cuáles son los medios para corregir nuestros hogares?

Este libro contiene consejos acerca de este asunto. Quiera Allah que se beneficien de ello, y haga que los musulmanes se enfoquen en sus esfuerzos para revivir el hogar musulmán.

Todos los consejos que mencionaré a continuación orbitan alrededor de dos asuntos fundamentales: lograr lo que buscamos, que es establecer el bien y la rectitud, y cómo evitar los males, evitando llevar a nuestros hogares lo que pueda causar dichos males.


Formar un hogar

 Consejo 1: Escoger una buena esposa

“Desposad a aquellos hombres o mujeres que no tengan cónyuge, y a vuestros esclavos y esclavas piadosos. [No temáis] Si son pobres, pues Allah les sustentará con Su gracia, y Él es Vasto, Omnisciente” (an-Nur, 24:32, traducción del significado).

El jefe de familia debe escoger una esposa decente y honrada, basándose en las siguientes condiciones descriptas en varios hadices:

“Una mujer puede ser desposada por cuatro causas: su riqueza, su linaje, su belleza o su religión. Escojan a la mujer religiosa, para que vuestras manos no se cubran de polvo (es decir, para prosperar)[1].

“En este mundo sólo hay comodidades temporarias, y la más grande felicidad en esta vida es una esposa piadosa”[2].

“Que cada uno de ustedes tenga un corazón agradecido, una lengua sumida en rememoración (de Allah), y una esposa creyente que lo ayude con el Más Allá”[3]. De acuerdo a otro hadiz: “…una esposa honrada que te ayude con tus asuntos mundanos y religiosos es el mejor tesoro que puedes tener”[4].

“Cásense con la mujer cariñosa y fértil, porque yo estaré orgulloso ante los demás profetas de vuestro gran número en el Día de la Resurrección”[5].

“Les aconsejo desposar mujeres vírgenes, porque sus úteros son frescos, sus bocas más dulces y se contentan con poco”. De acuerdo a otro hadiz: “…y es menos probable que engañen”[6].

Así como una esposa honrada es uno de los cuatro elementos de la felicidad, una mala esposa es uno de los cuatro elementos de la miseria, como dice en el siguiente hadiz sahih: “Uno de los elementos de la felicidad es una esposa honrada, que cuando la ves te hace sentir complacido, y que cuando te vas sientes que puedes confiar en ella tu honor y propiedad. Y uno de los elementos de la miseria es una mala esposa, que cuando la ves te hace sentir perturbado, que busca atacarte verbalmente, y que cuando te vas sientes que no puedes confiarle tu honor y tu propiedad”.

Por otro lado, es también esencial prestar atención a la situación del pretendiente que propone matrimonio a una mujer musulmana, y observar las siguientes condiciones:

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si llega a ti alguien cuya religión y carácter te complace, entonces acepta su propuesta de matrimonio, porque si lo rechazas habrá discordia, tentación y una gran tribulación en la Tierra”.

Todo lo arriba mencionado debe lograrse a través de las preguntas y respuestas, verificando hechos, reuniendo información y chequeando fuentes, para que el hogar no sea corrompido ni destruido.

El hombre recto y la mujer honrada construirán juntos un hogar honrado, porque “En el país de tierra fértil crece abundante vegetación por voluntad de su Señor, mientras que en un territorio desértico no brota sino poco. Así explicamos los signos a quienes son agradecidos” (al-A’raf, 7:58, traducción del significado).

 Consejo 2: Esforzarse en guiar a la esposa

Si la esposa es honrada, esta es sin duda una gran bendición, que proviene de la generosidad de Allah. Si ella no es lo suficientemente honrada, entonces es el deber del jefe de hogar esforzarse en guiarla. Se pueden aplicar cualquiera de los siguientes escenarios:

Un hombre puede casarse con una mujer que no es religiosa en primer lugar, porque él mismo no lo es, o él puede haberse casado con ella con la esperanza de guiarla, o bajo la presión de sus parientes, por ejemplo. En estos casos, debe esforzarse por guiarla.

Un hombre debe también darse cuenta de que el resultado de la guía proviene de Allah, y que Allah es El Único que puede hacer cambiar a la gente. Una de Sus bendiciones para con Su Servidor Zakaría fue, como Él dijo (traducción del significado):

“…y Nosotros curamos a su esposa por él…” (al-Anbia', 21:90).

Esta “curación” puede ser física o religiosa. Ibn ‘Abbas dijo: “Ella era estéril y no podía tener hijos, entonces tuvo un hijo”. ‘Ata' dijo: “Ella era de palabras amargas, y Allah la reformó”.

Hay varios medios para guiar o reformar a la esposa, tales como:

1.        Poner atención en corregir su culto hacia Allah en todos los aspectos.

2.        Esforzarse en corregir su fe, tal como:

3.        Encomendarle rezar por la noche.

4.        Encomendarle leer el Corán.

5.        Encomendarle memorizar las recitaciones y recordar los momentos y ocasiones apropiadas para recitarlas.

6.        Encomendarle dar caridad.

7.        Encomendarle leer libros islámicos útiles.

8.        Encomendarle escuchar audios islámicos que puedan incrementar su conocimiento y fortalecer su fe, y proveerla continuamente de ellos.

9.        Sugerirle amistades buenas y religiosas, con quienes ella pueda formar lazos de hermandad y tener buenas conversaciones y visitas mutuas.

10.    Protegerla de los males, bloqueando todos los caminos por los que puedan alcanzarla, como manteniéndola alejada de las malas compañías y los malos lugares.


Crear una atmósfera de fe en el hogar

 Consejo 3: Hacer del hogar un lugar para la rememoración de Allah.

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La diferencia entre una casa en la cual Allah es recordado y una en la que no, es la que hay entre los vivos y los muertos”.

Debemos convertir nuestros hogares en lugares donde Allah sea recordado en todas las formas, tanto en nuestros corazones, verbalmente, durante el salat, leyendo el Corán, discutiendo tópicos islámicos, o leyendo diferentes clases de libros islámicos.

¿Cuántos hogares musulmanes están muertos hoy en día porque no recuerdan a Allah, como se menciona en el hadiz? ¿A qué se asemejarán, cuando todo lo que se oye allí adentro es la música de Satanás, con instrumentos y cantos, la maledicencia, la murmuración y la calumnia? ¿A qué asemejarán cuando están llenos de pecado y maldición, como la convivencia de hombres y mujeres y exhibiciones lascivas entre los parientes? ¿Cómo pueden los ángeles ingresar a un hogar así? Revivan vuestros hogares con toda clase de oraciones, ¡que Allah tenga misericordia de ustedes!

 Consejo 4: Orientar los hogares hacia La Meca

Esto significa tomar el hogar como lugar de culto. Allah dijo (traducción del significado):

“Le ordenamos a Moisés y a su hermano que se establecieran con su pueblo en Egipto y que hicieran de sus hogares un lugar de adoración. Y dijimos: Haced el salat y albriciad a los creyentes [que se les concederá el triunfo en esta vida y en la otra] (Yunus, 10:87).

Ibn ‘Abbás dijo: “Se les ordenó tomar sus moradas como lugares para el salat (literalmente, como mezquitas)

Ibn Kázir dijo: “Esto, y Allah sabe más, fue a causa de la intensidad de la tribulación que estaban enfrentando por el Faraón y su gente. Se les ordenó rezar mucho, como Allah dijo (traducción del significado):

“¡Oh, creyentes! Busquen ayuda en la paciencia y el salat…” (al-Baqarah 2:153), y como dice en el hadiz sobre el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “cuando él estaba angustiado por algo, rezaba”.

Esto explica la importancia del culto en el hogar, especialmente en tiempos en que los musulmanes están el una posición de debilidad, como sucede en algunos lugares, donde no pueden rezar abiertamente frente a los no musulmanes. En este contexto, podemos pensar en el mihrab de María, que era su lugar de culto, como Allah dijo (traducción del significado):

“Toda vez que Zacarías ingresaba al templo la encontraba provista de alimentos…” (Al ‘Imran, 3:37).

Los sahabas, que Allah esté complacido con todos ellos, solían ser muy afectos al salat en el hogar, no sólo de sus oraciones obligatorias sino de las voluntarias, y hay una historia movilizadora acerca de esto. Mahmud ibn ar-Rabi’ al-Ansari reportó que ‘Utban ibn Malik, que era uno de los sahabas y uno de los auxiliantes de Medina que había estado presente en Badr, llegó al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le dijo: “Estoy perdiendo la vista, y yo dirijo a mi gente en el salat. Cuando llueve, el valle entre ellos y yo se inunda y no puedo ir a la mezquita de ellos para dirigir el salat. Oh, Mensajero de Allah, yo quisiera que vinieses y rezaras en mi casa, para que yo pueda tomarla como lugar para el salat”. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo: “Haré eso, si Allah quiere”. ‘Utban dijo: “El día siguiente el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y Abu Bakr llegaron por la mañana. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pidió permiso para entrar, y le di permiso. No se sentó hasta que había ingresado en la casa y dicho: “¿Dónde te gustaría que rece en tu casa?”. Yo le mostré una esquina de la casa, y entonces el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se puso de pie, dijo el takbir (Alláhu Ákbar), y nos pusimos de pie en una fila detrás de él. Él rezó dos rak’as y dio el salam al final del salat”[7].

 Consejo 5: Entrenamiento espiritual para los miembros del hogar

‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía rezar por la noche, y cuando rezaba el salat al-witr me decía: “Levántate y reza el wítr, Oh ‘Aa'ishah”[8].

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Que Allah tenga misericordia de un hombre que se levanta y reza por la noche, y luego levanta a su esposa para que rece, y si ella rehúsa, salpica algo de agua sobre su rostro (para ayudarla a despertarse)[9].

Encomendar a la mujer que de caridades es otro medio para incrementar la fe. Esto es algo muy importante, que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) encomendó cuando dijo: “¡Oh, mujeres! Den caridad, porque yo he visto que entre vosotras está la mayoría de los habitantes del Infierno”[10].

Una de las nuevas ideas es tener una caja en la casa para las donaciones a los pobres y los necesitados: lo que sea que se ponga en esa caja les pertenece, porque es su canasta en el hogar del musulmán.

Si los miembros de la familia ven un ejemplo entre ellos de alguien ayunando en los días de al-Bid (13, 14 y 15 de cada mes lunar), los lunes y los jueves, los días 9 y 10 del mes de Muharram, el día de ‘Arafah, y frecuentemente en el mes de Muharram y Sha’ban, esto será un motivo para que ellos hagan algo parecido.

 Consejo 6: Poner atención a las recitaciones y las súplicas de la Sunnah que tienen que ver con el hogar

Recitación para ingresar al hogar:

Muslim reportó en su Sahih que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando uno de ustedes ingresa a su casa y menciona el nombre de Allah, al ingresar y al comer, Satanás le dice (a los demonios): “No tienes lugar dónde residir ni nada para comer”. Pero si entra y no menciona el nombre de Allah, Satanás le dice: “Tienes un lugar donde estar”. Y si no menciona el nombre de Allah cuando come, Satanás le dice: “Tienes un lugar para quedarte, y algo para comer”[11].

Abu Dawud reportó en su Sunan que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si un hombre sale de su casa y dice: “Bismillah, tawakkaltu ‘ala Allah, la hawla wa la quwata illa billah (en el nombre de Allah, pongo mi confianza en Allah, no hay fuerza ni poder excepto en Allah), se le dirá: “Serás cuidado, serás guiado, tienes lo que necesitas, y serás protegido”. Satanás se apartará de él, y le dirá a otro demonio “¿Qué puedes hacer contra un hombre que es guiado, proveído y protegido?”[12].

El Siwak (cepillo para higienizar los dientes)

El imam Muslim reportó en su Sahih que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “Cuando el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ingresaba a su casa, la primer cosa que hacía era usar el siwak”[13].

 Consejo 7: Recitar continuamente el capítulo al-Báqarah en la casa, para ahuyentar a Satanás

Hay numerosos hadices acerca de esto, tales como:

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No conviertan a sus casas en tumbas. Satanás huye de una casa en la que se recita el capítulo al-Báqarah”[14].

Acerca de las virtudes de las dos últimas aleias de esta surah, y el efecto de recitarlas en nuestras casas, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Allah escribió un documento dos mil años antes de crear los cielos y la Tierra, que es conservado cerca del Trono, Él reveló dos aleias de él, con los cuales concluyó la surat al-Báqarah. Si son recitados en una casa por tres noches consecutivas, Satanás no se aproximará”[15].


El conocimiento islámico en el hogar

 Consejo 8: Enseñar a la familia

Esta es una obligación que el jefe de familia debe afrontar, en obediencia a las órdenes de Allah: “¡Oh, creyentes! Resguárdense a ustedes mismos y a sus familias del Fuego del Infierno, cuyo combustible son los hombres y las piedras” (at-Tahrim 66:6). Este verso es el principio básico con respecto a la enseñanza de nuestra familia y su crianza, y encomendarles hacer lo que es bueno y prohibirles lo que es malo. Aquí siguen algunos de los comentarios de los exégetas sobre esta aleya, en tanto tiene que ver con el deber del jefe de familia.

Qatádah dijo: “Debe ordenarles obedecer a Allah, prohibir desobedecerle, y dirigirlos de acuerdo con las órdenes de Allah, y ayudarlos a hacerlo”.

Dahhak y Muqatil dijeron: “Es el deber del musulmán enseñar a su familia, incluyendo a sus parientes y a sus esclavas, lo que Allah ha encomendado y lo que Él ha prohibido”.

‘Ali (que Allah esté complacido con él) dijo: “Enseñarles y disciplinarlos”.

At-Tabari (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Debemos enseñar a nuestros hijos y esposas la religión y la bondad, y lo que deban aprender de las buenas maneras. Si el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía urgirnos a darle educación a las esclavas, ¿qué pensar entonces sobre los hijos y la esposa, que son gente libre?”

Al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) dijo en su Sahih: “Capítulo: un hombre enseña a sus esclavas y a su esposa”. Y luego citó el hadiz del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Hay tres que tendrán dos recompensas… un hombre que tiene una esclava a quien enseña las buenas maneras y le enseña el bien, le enseña el conocimiento y se lo enseña bien, luego la libera y se casa con ella: tendrá dos recompensas”.

Ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él) dijo, comentando este hadiz: “El encabezado del capítulo se refiere específicamente a las esclavas mujeres, y a las esposas por analogía, es decir, enseñarle a la esposa acerca de sus deberes hacia Allah y la Sunnah de Su Mensajero, es más claramente esencial que enseñarle a las esclavas”.

En el medio de todas las actividades del hombre, el trabajo y otros compromisos, él puede olvidar destinar algo tiempo para enseñar a su esposa. Una solución para esto es designar algún tiempo específico para la familia, y aún para otros, tal como los parientes, o para mantener un círculo de estudio en el hogar. Él puede informarles el horario y animarlos a asistir regularmente, de tal forma que se convierta en un compromiso permanente para él y para ellos. Algo similar sucedió en el tiempo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).

Al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Capítulo: ¿Se le puede asignar a la mujer un día exclusivo para enseñarle el conocimiento?”, y citó el hadiz de Abu Sa’id al-Judri (que Allah tenga misericordia de él): “Las mujeres dijeron al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Los hombres siempre se amontonan alrededor tuyo y nosotras no podemos alcanzarte, dispón de un día especial para nosotras, en que podamos venir a verte”. Entonces él dispuso un día en que se reuniría con las mujeres, y les enseñaría”.

Ibn Háyar dijo: “Un hadiz similar fue narrado por Sáhl ibn Abi Sálih de Abu Hurairah, de acuerdo al cual el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Tu cita es en la casa de fulano de tal”, y él fue y habló con ellas”.

Lo que aprendemos de esto es que se les debe enseñar a las mujeres en el hogar, y nosotros vemos cuán ávidas de conocimiento eran las mujeres de los sahabas. Dirigir los esfuerzos de la enseñanza a los hombres solamente es una seria falta por parte de los divulgadores y los jefes de familia.

Algunos pueden preguntar: ‘supongamos que disponemos un día y le informamos a nuestras familias de ello, ¿qué debemos estudiar en estas reuniones? ¿Por dónde comenzar?

Yo sugiero que comiencen con un programa simple para enseñarles a vuestras familias en general, y a las mujeres en particular, usando los siguientes libros:

El tafsir de al-‘Allamah Ibn Sa’di, titulado Taisir al-Karim ar-Rahmán fi Tafsir Kalam al-Mannan, que está publicado en siete volúmenes y fue escrito en un estilo accesible; pueden leerlo o enseñar algunas suras y pasajes de él.

Riyad as-Saalihin, pueden discutir los hadices citados, junto con las notas del pie y las lecciones aprendidas de ellos. Pueden remitirse también al libro Nuzhat al-Muttaqin.

Hásan al-Uswah bi ma zubita ‘an Allahi wa Rasulihi fi an-Nuswah, por al-‘Allamah Siddiq Hasan Khan.

Es también importante enseñar a la mujer algunas de las reglas del fiqh, tal como las normas sobre la purificación, el sangrado menstrual, salah, zakah, siyam, y hayy, si ella es capaz de hacerlo; algunas de las normas sobre los alimentos, la vestimenta y el adorno, las sunan al-fitrah, las normas sobre los mahram (qué pariente es un mahram y cuál no), las normas sobre el canto y la fotografía, etc. Entre las fuentes más importantes de información están las fatwas (normas o edictos) de los eruditos, tal como las colecciones de fatwas del Sheij ‘Abd el-‘Aziz ibn Baaz y el Sheij Muhámmad ibn al-‘Uzaimin, y otros eruditos, ya sea que hayan sido escritas o grabadas en audios o CDs.

Otro asunto que puede ser incluido en un programa de estudios para la enseñanza de la mujer y los miembros de la familia es recordarles las lecciones o lecturas públicas dadas por los eruditos confiables y buscadores del conocimiento, para que tengan una variedad de excelentes fuentes de enseñanza. No debemos olvidar los programas de radio islámicos. Otro medio de enseñanza es recordarle a los miembros de la familia los días particulares en que las mujeres pueden acudir a las tiendas de libros, y llevarlas.

 Consejo 9: Comience a construir una biblioteca islámica en su hogar

Otra cosa que ayudará en la enseñanza de su familia y les permitirá desarrollar un entendimiento de su religión y los ayudará a atenerse a sus normas, es tener una librería islámica en la casa. No debe ser muy extensa; lo que importa es escoger buenos libros, poniéndolos en un lugar en que sean fácilmente accesibles, y animar a la familia a leerlos.

Pueden poner los libros en una esquina ordenada y limpia del living, o en un lugar apropiado en el dormitorio o la sala de huéspedes; esto facilitará a cualquier miembro de la familia leer constantemente.

Para construir una apropiada biblioteca islámica (y Allah ama las cosas hechas apropiadamente) deben incluir referencias para que los miembros de la familia puedan investigar diversos asuntos, y los niños puedan usarlos para sus estudios. Deben también incluir libros de varios niveles, para los adultos, los niños, los hombres y las mujeres puedan usarlos. Deben también tener libros para darle a las visitas, a los hijos de los amigos y los familiares, pero intenten obtener libros atractivamente presentados, editados apropiadamente y con las fuentes y clasificación de los hadices apropiadas. Pueden encontrar la mayoría en las tiendas de libros islámicos y exhibiciones para construir la biblioteca del hogar, después de consultar y buscar consejo de aquellos que tengan experiencia en el campo de los libros. Una forma en la cual pueden ayudar a los miembros de la familia a encontrar un libro cuando lo buscan es organizarlos por tema, con los libros de tafsir en un estante, los libros de hadices en otro, de fiqh en un tercero, y así. Uno de los miembros de la familia puede también compilar índices alfabéticos o por tema de la biblioteca, para facilitar más aún la consulta de los libros.

Muchos de quienes quieren comenzar una biblioteca hogareña pueden preguntar por títulos de libros islámicos. Aquí hay unas pocas sugerencias:

Tafsir: Tafsir Ibn Kazir.

Tafsir Ibn Sa’di.

Zubdat at-Tafsir por al-Ashkar

Bada’i' at-Tafsir por Ibn al-Qayim

Usul at-Tafsir por Ibn al-‘Uzaimin

Lamahat fi ‘Ulum al-Qur'an por Muhámmad as-Sabbag

Hadiz:

Sahih al-Kalim at-Taiyib

‘Aml al-Muslim fil Iaum wa al-Láil (o as-Sahih al-Musnad min Adkar al-Iaum wa al-Láil)

Riyad as-Saalihin y su comentario Nuzhat al-Muttaqin

Mujtasar Sahih al-Bujari, por az-Zubaidi

Mujtasar Sahih Muslim por al-Mundiri y al-Albani

Sahih al-Yami’ as-Sagir

Da’if al-Yami’ as-Sagir

Sahih at-Targib wa at-Tarhib

As-Sunnah wa Makaanatuha fi at-Tashri’

Qawa’id wa fawá’id min al-Arba’in an-Nawawiyah, por Nazim Sultan

‘Aquidah:

Fath al-Mayid Sharh Kitab at-Tawhid (editado por al-Arna’ut)

A’lam as-Sunnah al-Manshurah por al-Hakami

Sharh al-‘Aqidah at-Tahháwiyah, editado por al-Albani

Las series de ‘Aqidah por ‘Umar Sulaiman al-Ashqar en 8 volúmenes

Ashrat as-Sa’ah por el Dr. Yusuf al-Wábil

Fiqh:

Manar as-Sabil por Ibn Duwiyán

Irwa’ al-Galil por al-Albani

Zaad al-Ma’ad

Al-Mugni por Ibn Qudamah

Fiqh as-Sunnah

Al-Mulajjas al-Fiqhi por Salih al-Fawzan

Colecciones de fatwas por diferentes eruditos (‘Abd el-‘Aziz ibn Baaz, Muhámmad ibn al-‘Uzaimín, ‘Abd Allah ibn Yibrin)

Sifat Salah an-Nabi, por el shéij al-Albani y el shéij ‘Abd el-‘Aziz ibn Baaz

Mujtasar Ahkám al-Yana'iz por al-Albani

Buenas maneras y purificación del ego:

Tahdib Madarich as-Saalikin

Al-Fawá'id

Al-Yawáb al-Kafi

Tariq al-Hiyratain wa bab as-Sa’aadatain

Al-Wábil as-Sayib

Rafi’ al-Kalim at-Tayib por Ibn al-Qayím

Lata’if al-Ma’arif por Ibn Rayab

Tahdib Maw’izat al-Mu'minin

Gadhá' al-Albab

Sirah y biografías:

Al-Bidayah wa an-Nihayah, por Ibn Kázir

Mujtasar ash-Shamá’il al-Muhammadiah, por at-Tirmidhi, compilado por al-Albani

Ar-Rahiq al-Majtum, por al-Mubarakpuri

Al-‘Awasim min al-Qawásim, por Ibn al-‘Arabi, editado por al-Jatib y al-Istanbuli)

Al-Muytama' al-Madani (2 vols.), por el sheij Akram al-‘Umari

Siyar A’lam an-Nubala'

Minhay Kitábat at-Tarij al-Islami por Muhámmad ibn Samil as-Sulami

Hay muchos otros buenos libros sobre varios tópicos, tales como los de los siguientes autores:

Shéij Muhámmad ibn ‘Abd el-Wahhab

Shéij ‘Abd er-Rahman ibn Násir as-Sa’di

Shéij ‘Umar Sulaiman ibn Ashqar

Shéij Muhámmad ibn Áhmad ibn Isma’il al-Muqaddim

Profesor Muhámmad Muhámmad Husain

Shéij Muhámmad Yamil Zino

Profesor Husain al-‘Awaishah, libros sobre ar-Raqa'iq (tópicos sobre la piedad y el fortalecimiento de la fe)

Al-Imán, por Muhámmad Na’im Yasin

Al-Wala' wa al-Bara', por el shéij Muhámmad Sa’íd al-Qahtáni

Al-Inhiraafát al-‘Aqdíyah fi al-Qarnain az-Záni ‘Ashara wa az-Zaliz ‘Ashara, por ‘Ali ibn Bujait az-Zahrani

Al-Muslimun wa Záhirat al-Hazimah an-Nafsiyah, por ‘Abd Allah ash-Shabanah

Al-Usrah al-Muslimah amám al-Video wa at-Tilifiziun, Marwan Kijik

Al-Mar’ah al-Muslimah I’daadátuha wa Mas’uliyatuha, por Áhmad Abu Batín

Mas’uliyat al-Abb al-Muslim fi Tarbiyat Waladihi, por Adnan Bahariz

Hiyab al-Muslimah, por Áhmad al-Barazi

Wa Yá’a Daur al-Mayus, por ‘Abd Allah Muhámmad al-Garib

Libros del shéij Bakr Abu Zaid

Las investigaciones del Sheij Mashur Hásan Salman

Hay muchos otros libros útiles y buenos, lo que hemos mencionado aquí es sólo a modo de ejemplo, no es de ninguna forma una lista completa. Hay también muchos panfletos y revistas útiles, pero tomaría demasiado espacio enumerarlas a todas. El musulmán debe consultar a los demás y pensar profundamente. Aquél para quien Allah desea el bien, Él lo ayuda a comprender Su religión.

 Consejo 10: Biblioteca de audios para el hogar

Tener un equipo de audio en el hogar puede ser usado para el bien o para el mal. ¿Cómo podemos usarlo en una forma en que complazca a Allah?

Una de las formas en que podemos lograr esto es tener una biblioteca de audios en el hogar conteniendo audios islámicos beneficiosos de eruditos, juristas, recitadores, jatíbs, y predicadores.

Escuchando audios del Corán recitado por algunos imames, por ejemplo los grabados durante el salat del Tarawih, tendrá un gran impacto en los miembros de la familia, ya sea imprimiendo en ellos los significados de la revelación, o ayudándolos a memorizar el Corán, al escucharlo repetidamente. También los protegerá dejándolos oír la recitación del Corán antes que la música y el canto de Satanás, porque no es correcto para las palabras de El Misericordioso (Allah) ser mezcladas con la música de Satanás en el corazón del creyente.

Los audios con fatwas pueden tener un gran efecto en los miembros de la familia y ayudarlos a entender varias normas, que tendrán un impacto en su vida diaria. Nosotros sugerimos escuchar las cintas con fatwas de los eruditos tales como el Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz, el Shéij Muhámmad ibn al-‘Uzaimín, el shéij Muhámmad Nasir ad-Dín al-Albani, el shéij Sálih al-Fawzán, y otros eruditos confiables.

Los musulmanes deben también poner atención a las fuentes de las cuales tomas sus fatwas, porque este es un asunto de religión, por lo tanto tengan precaución de dónde toman su religión. Deben tomarla de alguien que sea conocido por ser recto y piadoso, que base sus fatwas en hadices auténticos, que no sea fanático en su adherencia a un mádhhab, que siga la evidencia auténtica y se adhiera a un camino moderado sin ser demasiado extremo ni negligente. Pregúntenle a un experto:

“Él es Misericordioso, pregúntale pues Él es Quien realmente los conoce” (al-Furqan, 25:59, traducción del significado).

Escuchar las clases de aquellos que se esfuerzan en alertar a la ummah, establecer pruebas y denunciar el mal, es muy importante para establecer las personalidades individuales en el hogar del musulmán.

Hay muchos audios y conferencias, y el musulmán necesita conocer las características de la metodología sana para distinguir a los buenos oradores de otros y buscar sus audios, que pueden escuchar con confianza. Entre estas características están:

El orador debe ser un creyente en la ‘aquidah de la Secta Salvada, ahl as-Sunnah wa al-Yama’ah, aferrándose firmemente a la Sunnah y rechazando la bid’ah. El disertante debe ser moderado, ni extremista ni negligente.

Debe basar sus palabras en hadices auténticos, y tener cuidado de los hadices débiles y fabricados.

Debe tener visión de las situaciones de la gente y las realidades de la ummah, y debe ofrecer el remedio apropiado para sus problemas, dando a la gente lo que ellos necesitan.

Debe decir la verdad tanto como pueda, y no pronunciar palabras de falsedad o complacer a la gente enfureciendo a Allah.

A menudo encontramos que los audios para los niños tienen una gran influencia en ellos, ya sea ayudándolos a memorizar el Corán escuchando a un recitador joven, o súplicas recitadas en varios momentos del día y la noche, o las maneras islámicas, o nashids (‘canciones’ religiosas sin acompañamiento instrumental) con un mensaje útil, etc.

Tener un equipo de audio en la cocina será muy útil para la familia, y tener un grabador en el dormitorio ayudará a una persona a hacer un buen uso del tiempo hasta los últimos momentos del día.

 Consejo 11: Invitar a gente buena y recta y a los buscadores de conocimiento a visitar el hogar

“¡Oh, Señor mío! Perdóname y perdona a mis padres, a todo aquel creyente que ingrese a mi casa, y a todos los hombres y mujeres que crean en Ti” (Nuh, 71:28, traducción del significado).

Si la gente de fe entra a tu hogar, se incrementará la luz y traerá muchos beneficios a causa de tus conversaciones y discusiones con ellos. El portador de perfume te dará un poco, o se lo comprarás, o encontrarás que tiene un olor placentero. Cuando los niños, los hermanos y los parientes se sienten con tales visitantes, y las mujeres escuchen lo que se dice, esto ofrecerá una experiencia educacional para todos. Si traes gente buena a tu hogar, haciéndolo evitarás que llegue gente mala.

 Consejo 12: Aprender las normas islámicas con respecto a las casas

Estas incluyen:

Rezar en el hogar

Con respecto a los hombres, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El mejor salat de un hombre es la que hace en su hogar, excepto las oraciones prescriptas”[16].

Es obligatorio rezar (las cinco oraciones diarias) en la mezquita, excepto si hay una excusa válida. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también dijo: “Las oraciones voluntarias de un hombre en su hogar le traerán más recompensas que sus oraciones voluntarias en otros lugares, así como las oraciones obligatorias con la gente son mejores que a solas”[17].

Con respecto a las mujeres, cuanto más profundo dentro del hogar esté su lugar del salat, es mejor, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El mejor salat para la mujeres es la que ofrecen en el lugar más interior de sus casas”[18].

Un hombre no debe ser dirigido en el salat en su propia casa, y nadie debe sentarse en el lugar donde el señor de la casa usualmente se sienta, excepto con su permiso. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Un hombre no debe ser dirigido en el salat en su lugar de autoridad, y nadie debe sentarse en su lugar en su casa, excepto con su permiso”[19]. Es decir, nadie debe adelantarse a dirigirlo en el salat, aún si ellos recitan el Corán mejor que él, en un lugar que él posee y donde él tiene autoridad, tal como él la tiene sobre su casa, o un imam la tiene sobre una mezquita. De la misma forma, no es permisible sentarse en su lugar privado de su casa, tal como una cama o almohadón, excepto con su permiso.

Pedir permiso antes de entrar

“¡Oh, creyentes! No entréis en ninguna casa que no sea la vuestra sin antes pedir permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para vosotros, recapacitad pues [y obrad correctamente]. Si no encontráis a nadie en ella no ingreséis hasta que se os dé permiso. Y si se os dijera: ¡No entréis!, entonces marchaos, pues ello es lo más correcto. Y Allah bien conoce lo que hacéis” (an-Nur 24:27-28, traducción del significado).

“Entrad, pues, a vuestras casas por la puerta apropiada, y temed a Allah que así prosperaréis” (al-Báqarah 2:189, traducción del significado).

Es permisible entrar en las casas vacías sólo si uno tiene algún asunto legítimo allí, tal como algo preparado para los huéspedes.

“Pero sabed que no es un deber pedir permiso cada vez que deseéis entrar a un parador por algún motivo [si se os autorizó la primera vez]. Y Allah conoce bien lo que manifestáis y lo que ocultáis” (an-Nur 24:29, traducción del significado).

No se sientan avergonzados de comer en las casas de amigos y parientes, y otros de quienes uno tiene las llaves, si ellos no tienen objeción a eso.

“No está prohibido que el ciego, el lisiado, el enfermo, y tampoco vosotros comáis en vuestras propias casas, o en las de vuestros padres, o en las de vuestras madres, o en las de vuestros hermanos, o en las de vuestras hermanas, o en las de vuestros tíos paternos, o en las de vuestras tías paternas, o en las de vuestros tíos maternos, o en las de vuestras tías maternas, o en aquellas de las que poseéis llaves, o en las de vuestros amigos; podéis comer juntos o separados. Y cuando entréis en una casa, saludaos unos a otros con la salutación bendita [que Allah ha prescripto: As Salâmu ‘Aleikum] y decíos palabras afables. Así es como Allah os aclara Sus preceptos para que recapacitéis” (an-Nur, 24:61).

Decirle a los niños y sirvientes que no entren al dormitorio de los padres sin pedir permiso en momentos en que la gente usualmente duerme, es decir, antes del fáyr, a la hora de la siesta y después del ‘ishá, para que no vean algo inapropiado. Si ven algo accidentalmente en otros momentos, esto es perdonable, porque ellos andan naturalmente por la casa y es difícil que no suceda. Allah dijo (traducción del significado):

“¡Oh, creyentes! Que vuestros esclavos y vuestros hijos que todavía no han alcanzado la pubertad os pidan permiso [para ingresar a vuestras alcobas] antes del salat del alba, a la siesta, cuando os quitáis la ropa [para descansar], y después del salat de la noche, pues éstos son tres momentos de intimidad para vosotros. Fuera de ello, pueden frecuentaros sin pedir permiso, pues necesitan que os ocupéis de sus asuntos. Así es como Allah os aclara Sus preceptos; y Allah es Omnisciente, Sabio” (an-Nur 24:58).

Está prohibido mirar dentro de las casas de otra gente sin su permiso. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien espía la casa de alguien sin su permiso, y le quitan un ojo, no puede exigir compensación ni remuneración”[20].

Una mujer que ha sido divorciada pero aun puede reconciliarse con su marido no debe ser echada del hogar durante el ‘íddah, y ella tiene el derecho a ser mantenida económicamente. Allah dijo (traducción del significado):

“¡Oh, Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, hacedlo fuera del ciclo menstrual [y sin haber mantenido ninguna relación marital previa a manifestarles la voluntad de divorcio desde que finalizó su última menstruación, de manera que estén en disposición de empezar su período de espera para poder contraer matrimonio nuevamente]. Respetad bien los días de ese período, y temed a Allah, vuestro Señor. No las expulséis de sus hogares [durante el período de espera], a menos que hayan cometido una indecencia evidente, y que tampoco ellas salgan [durante ese período por propia voluntad]. Éstas son las leyes de Allah, y quien quebrante las leyes de Allah habrá sido injusto consigo mismo. Tú no sabes si Allah, durante el período de espera, dispone otro desenlace [una reconciliación] (at-Talaq 65:1).

Es permisible para un hombre apartarse de su esposa que lo maltrata o lo irrespeta tanto dentro o fuera del hogar, de acuerdo a los intereses prescriptos por la shari’ah en cualquier caso dado. La evidencia para apartarse de ella dentro del hogar es la aleya (traducción del significado): “…rehúsen compartir sus camas…” (an-Nisa' 4:34).

Con respecto a apartarse de ella dejando del hogar, esto es lo que sucedió cuando el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se alejó de sus esposas, dejándolas en sus apartamentos y quedándose en una habitación fuera de las casas de sus esposas.[21]

No es bueno vivir solo en una casa

Ibn ‘Umar (que Allah esté complacido con él) reportó que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) prohibió vivir y viajar solo[22]. Esto es por los sentimientos de soledad que provienen de estar solo, y también por la posibilidad de ataques de ladrones, o la posibilidad de enfermarse y no tener quien lo asista. Si uno tiene un compañero, él lo puede ayudar en caso de un ataque, y puede ayudar si uno se enferma[23].

No dormir en el techo de una casa que no tiene muros protectores, para no caer. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien se duerme en el techo de una casa que no tiene muros protectores, nadie es responsable por lo que le suceda”[24]. Esto es porque una persona que está dormida puede rodar en su sueño, y si no hay muro puede caerse y matarse. En tales casos, nadie será culpable de su muerte; o su negligencia hará que Allah le retire Su protección, porque no tomó las precauciones necesarias. El hadiz puede significar ambas cosas.


Reuniones en el hogar

 Consejo 13: Crear oportunidades para reuniones así discutir asuntos familiares

“…y quien (conduzca) sus asuntos por la mutua consulta…” (ash-Shurah 42:38, traducción del significado).

Este es un tiempo en que los miembros de la familia pueden sentarse juntos en un lugar apropiado para hablar acerca de sus asuntos dentro y fuera de la familia, que los afectan. Esto es un digno de lazos fuertes, de interacción y de cooperación dentro de la familia. No hay duda de que el hombre es a quien Allah designó para estar a cargo de los asuntos de su rebaño, y que él es el primer responsable y el que toma las decisiones, pero darle lugar a otros a contribuir, especialmente cuando los niños están grandes, es un buen entrenamiento para que ellos aprendan a llevar la responsabilidad, como también darle a cada uno la confianza de saber que sus opiniones son valoradas cuando piden expresar su punto de vista. Ejemplos de esto son las discusiones acerca de ir a la peregrinación mayor y menor durante Ramadán, y otros viajes, viajando a visitar parientes y manteniendo los lazos familiares, o para las vacaciones: organizar fiestas de boda y ‘aqiqas para los recién nacidos, mudarse de un lugar a otro, y proyectos caritativos tales como encontrar a gente pobre en el vecindario para que la familia pueda ofrecerles o enviarles algo de comida. Las familias pueden también discutir problemas enfrentados por ellos mismos o por parientes, y hablar acerca de cómo solucionarlos, etc…. es valioso señalar aquí que hay otro tipo de reunión importante para la familia, que es sostener discusiones francas entre padres e hijos. Algunos de los problemas de la adolescencia pueden sólo ser resueltos por conversaciones mano a mano entre padres e hijos, donde un padre habla, calmada y tranquilamente, con su hijo acerca de asuntos que tienen que ver con los problemas de la juventud y las normas islámicas pertinentes a la adolescencia, y una madre habla con una hija y le dice lo que ella necesita saber acerca de las normas islámicas que ayudan a resolver los problemas que ella puede enfrentar a esta edad. El padre o la madre pueden abrir una discusión con palabras tales como “Cuando yo tenía tu edad…”. Esto tendrá un gran efecto en hacer que lo que los padres dicen sea aceptable para el más joven. La falta de estas discusiones con franqueza podrían generar que estos adolecentes hablen sus asuntos con personas de dudosa moral lo que podría llevarlos por mal camino.

 Consejo 14: No mostrar los conflictos familiares frente a los niños

Es raro para la gente vivir juntos bajo un mismo techo sin tener nunca una discusión, pero la reconciliación es mejor y corregirse a sí mismo es una virtud. Lo que sacude la unidad de la familia y daña su infraestructura es cuando los conflictos son sacados afuera y abiertamente a todas los miembros de la familia, que entonces toman partido, por no mencionar los daños psicológicos que se les causan a los niños, especialmente a los más pequeños. Piensen por ejemplo en un hogar donde el padre le dice al niño: “No hables con tu madre”, y la madre le dice “No hables con tu padre”. El niño se sentirá confundido y lleno de temor, y la familia entera vivirá en una atmósfera de hostilidad. Debemos intentar evitar las discusiones, pero si suceden, entonces debemos tratar de ocultarlas de los niños. Le pedimos a Allah que cree amor entre nuestros corazones.

 Consejo 15: No dejar que entre gente cuyo compromiso con el Islam no te complazca

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Un mal compañero es como el herrero…”[25]. De acuerdo a un hadiz narrado por al-Bujari, él dijo: “…el que trabaja en la herrería quemará tu casa o tus ropas, o sentirás un feo olor saliendo de él”[26]. Ciertamente, él quemará tu hogar con toda clase de corrupciones y males. Cuán a menudo ha entrado gente corrupta y sospechosa en un hogar y ha causado enemistad entre los miembros de la familia, o división entre el marido y la esposa. Allah maldijo a quien vuelve a la esposa contra su marido, o a un marido contra su esposa, o causa enemistad entre el padre y los hijos. Así es como la brujería es traída a los hogares de la gente, el por qué las cosas son a veces robadas, y el por qué a menudo las morales son corrompidas: es porque una persona cuyo compromiso con el Islam no es bueno es admitida en el hogar. Nosotros no debemos dejar a esta gente que entre, aún si son vecinos, hombres o mujeres, y aún si ellos parecen ser amigables. Algunas personas se mantienen quietas por vergüenza, y si ven a alguien así ante la puerta, lo dejan entrar, aún cuando saben que son gente corrupta. En este asunto, las mujeres portan una gran responsabilidad. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Oh, gente, ¿qué día es el más sagrado? ¿Qué día es el más sagrado? ¿Qué día es el más sagrado?”, y ellos dijeron “El día más grandioso es el de la Peregrinación”. Entonces él dijo en su sermón del viernes: “Sus derechos sobre sus mujeres son que ellas no deben dejar que nadie que no les agrada se siente en sus camas, ni permitir que ingrese en sus casas a nadie que a ustedes no les agrade”[27].

Mujeres musulmanas, ustedes no deben sentirse perturbadas si sus maridos o padres no les permiten a sus vecinas ingresar a su casa, porque ven que ellas están intentando causar problemas. Sean inteligentes y fuertes si alguien intenta hacer una comparación entre sus maridos y ustedes, para que eso no las empuje a demandar cosas que sus maridos no pueden afrontar. Es vuestra obligación también aconsejar a sus maridos si notan que él tiene amigos cercanos que están haciendo el mal atractivo para él.

Consejo a los hombres: traten de estar en el hogar tanto como puedan, para que la presencia del guardián en la casa mantenga las cosas bajo control y les permita supervisar la crianza de la familia y enderezar las cosas, vigilando y dando seguimiento. Para alguna gente, el principio básico es estar siempre afuera del hogar, y sólo si no pueden encontrar otro lugar a donde ir vuelven a la casa. Esto está mal. Si un hombre está constantemente saliendo con propósitos de culto, todavía debe hacer un balance; si está saliendo con propósito de pecado y pérdida de tiempo, o porque está demasiado ocupado con los asuntos de este mundo, debe reducir su trabajo y compromisos de negocios, y poner un fin a las reuniones inútiles. ¡Y cuán malos son aquellos que descuidan a sus familias y van a los clubes nocturnos! No queremos caer en los planes de los enemigos de Allah; queremos aprender un montón del siguiente párrafo de los minutos de la logia oriental franc-masónica sostenida en 1923:

“Con el propósito de separar al individuo de su familia, debes eliminar sus raíces morales, porque la gente está inclinada a cortar los lazos familiares y hacer cosas que están prohibidas, ellos prefieren las conversaciones ociosas en los cafés que cumplir sus deberes hacia sus familias”.

 Consejo 16: Tomar nota cuidadosamente de lo que está haciendo cada miembro de la familia

¿Quiénes son los amigos de tus hijos?

¿Los has conocido antes?

¿Qué traen tus hijos de afuera del hogar?

¿Dónde van tus hijas, y con quién?

Algunos padres no saben que sus hijos tienen en su posesión imágenes malvadas, pornografía y hasta drogas. Algunos de ellos no saben que su hija sale con la sirvienta al mercado, luego le dice a la sirvienta que espere con el conductor mientras ella va a su cita con uno de los demonios, o a fumar y enredarse con sus malos amigos. Aquellos que descuidan no estarán a salvo en ese terrible Día, ni serán capaces de escapar de los horrores del Día del Reconocimiento. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Allah le preguntará a cada pastor (o persona responsable) acerca de su rebaño (aquellos por quienes era responsable), si los cuidó o los descuidó, Él le preguntará a al hombre acerca de su casa”[28].

Hay algunos puntos importantes para señalar aquí:

1 – La supervisión debe ser sutil.

2 – No debe haber una atmósfera de control en el hogar.

3 – No se debe hacer sentir a los niños que no se confía en ellos.

4 – El consejo y/o el castigo debe ser proporcional a la edad de los niños, a sus niveles de entendimiento y al comportamiento equivocado.

5 – Tengan cuidado de los métodos negativos de examinar a los niños y hacerlos sentir que cada a movimiento están siendo observados. Se me ha dicho de una persona que tiene una computadora en la cual graba cada error que sus hijos cometen en detalle. Si uno de los niños hace algo malo, él le envía un memorandum requiriendo su presencia, entonces abre el archivo del niño en la computadora y le muestra todos sus errores previos, como también el hecho actual.

Nota: no estamos hablando de una compañía aquí. El padre no es el ángel cuyo trabajo es escribir las malas obras. Este padre necesita leer más acerca de los principios islámicos sobre la crianza y la educación.

Yo también sé de gente que se va al otro extremo, que rehúsa involucrarse en los asuntos de sus niños en absoluto, diciendo que el niño no estará convencido de que un error es un error o un pecado es un pecado a menos que lo haga y luego descubra por sí mismo que es un error. Esta idea desviada proviene de las filosofías occidentales y nociones de absoluta libertad. Algunos de ellos les dan a sus hijos rienda suelta, temiendo que el niño pueda comenzar a odiarlos, diciendo “Yo me ganaré su amor sin importar lo que él haga”. Algunos de ellos les dan a los niños rienda suelta como una reacción por haber recibido una crianza demasiado estricta, pensando que tienen que hacer con sus hijos todo lo contrario. Algunos de ellos toman esta actitud estúpida al extremo de decir “Dejen que sus hijos e hijas disfruten de la juventud como desean”. ¿No piensan estas personas que sus hijos les dirán en el Día de la Resurrección “Oh, padre mío, ¿por qué me dejaste en el pecado?”.

 Consejo 17: Poner atención a los niños en el hogar

Enseñarles a memorizar el Corán y las historias islámicas. No hay nada más hermoso que un padre y sus hijos leyendo juntos el Corán, con un simple comentario, ofreciendo recompensas por memorizar pasajes. Los niños han memorizado Surat al-Kahf de oírla recitar repetidamente por sus padres cada viernes. Puedes enseñarle a tus niños los principios básicos de la ‘aquidah islámica, por ejemplo como se mencionó en el hadiz: “Atiendan las órdenes de Allah y Él les protegerá”. Pueden enseñarles a los niños las buenas maneras y las recitaciones prescriptas en el Islam, por ejemplo, comer, dormir, estornudar, saludar, y pedir permiso para entrar”.

No hay nada más atractivo o efectivo para los niños que contarles las historias islámicas, tal como la historia de Noé (la paz sea con él) y el Diluvio; la historia de Ibrahím (la paz sea con él) y cómo él rompió los ídolos y fue arrojado al fuego; la historia de Moisés (la paz sea con él) siendo salvado de Faraón, quien se ahogó; la historia de Jonás (la paz sea con él) en el estomago de la ballena; la historia de Yusuf (la paz sea con él) en resumen; la biografía de Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), tal como el comienzo de su misión y su hégira; algunas de las batallas islámicas tal como Bádr y al-Jandaq; otras historias de la vida del Profeta, tal como la historia del hombre y el camello que él no alimentó apropiadamente, pero abusó de él haciéndolo trabajar arduamente; las historias de la gente recta, tal como la historia de ‘Umar ibn al-Jattáb (que Allah esté complacido con él) y la mujer y su hijo hambriento en la tienda; la historia de la gente de al-Ujdud; la historia de la gente del jardín en Surat al-Qalam (68) y los tres compañeros de la cueva.

Hay muchas buenas historias que puedes contarle en resumen y de una simple manera, con algunos comentarios. Se debe tener cuidado de muchas historias que van contra la ‘aquidah, o que agitan mitos que distorsionan los conceptos de la realidad de los niños y los hacen cobardes y temerosos.

Tengan cuidado de dejar a sus hijos salir con cualquiera, para que no vuelvan pronunciando malas palabras o con un mal comportamiento. Sean selectivos cuando elijan niños de los parientes y vecinos para invitarlos a jugar al hogar con vuestros hijos.

Asegúrense de que el juego de vuestros hijos sea tanto entretenido como determinado. Dedíquenles un cuarto especial de juegos, o al menos un armario para sus juguetes, donde puedan guardar sus juguetes ordenados. Eviten los juguetes que van contra la shari’ah, como instrumentos musicales, o juguetes que contienen cruces, o juegos de azar.

Es también una buena idea hacer una esquina donde los niños puedan practicar hobbies tales como la carpintería, electrónica y mecánica, o jugar con algunos juegos permisibles de computadora. Con respecto a lo último, debemos alertar al hecho de que algunos juegos de computadora muestran los peores tipos de pinturas sobre mujeres en la pantalla, y otros juegos tienen una cruz en ellos; una persona me ha dicho incluso que hay un juego que implica apostar contra la computadora: el jugador elige una de cuatro muchachas cuyas imágenes aparecen en la pantalla representando al otro jugador, y si uno gana su premio es ver la peor clase de figura de la muchacha.

Separar a los niños de las niñas en sus camas o cuartos de dormir. Esta es una de las cosas que distingue a aquellos comprometidos con su religión de los que no.

Bromear y mostrar afecto. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía jugar con los niños y palmear sus cabezas; él les hablaba en una forma amable y gentil, dándole al más pequeño una de sus primeras frutas, y aún dejándolos montar en su espalda algunas veces. Aquí siguen dos ejemplos de cómo él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) jugó con sus nietos al-Hassan y al-Hussain:

Abu Hurairah (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía sacarle la lengua a Hassan ibn ‘Ali, y el niño veía su lengua roja, y le gustaba e iba corriendo hacia él”[29]. Ya’la ibn Murrah dijo: “Salimos con el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y estábamos llamándolo a comer, cuando vimos a Husain jugando en la calle. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se adelantó entre la gente extendiendo sus brazos, y el niño fue corriendo de aquí para allá; el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba riendo con él hasta que lo atrapó, entonces puso una de las manos del niño bajo su barbilla y otra sobre su cabeza, y lo besó”[30].

 Consejo 18: Ser estricto en los horarios para las comidas y la hora de dormir

Algunas casas son como hoteles, donde la gente que vive allí difícilmente se conoce los unos a los otros y difícilmente se encuentran. Algunos niños comen cuando sea que tienen ganas y duermen cuando quieren, lo que conduce a que se levanten tarde y pierdan su tiempo, o coman con el estómago lleno. Este caos conduce a un debilitamiento de los lazos familiares y a una pérdida de tiempo y energías, y exacerba la falta de disciplina entre los miembros de la familia. Puedes excusar a aquellos que tienen razones legítimas, porque los estudiantes, tanto hombres como mujeres, pueden tener diferentes tiempos para dejar la escuela o las universidades, y aquellos que están empleados o atienden negocios no tienen el mismo tiempo de trabajo, pero no hay nada mejor que una familia reunida alrededor de una mesa y aprovechando esta oportunidad para preguntar cómo está cada uno y discutir tópicos útiles. El jefe del hogar tiene que ser estricto en disponer un tiempo para que cada uno vuelva al hogar, e insistir que cada uno pida permiso antes de salir, especialmente los jóvenes.

 Consejo 19: Evaluar el trabajo de la mujer fuera de la casa

Las leyes del Islam se complementan unas a otras. Cuando Allah ordenó a las mujeres “…permanezcan en sus casas…” (al-Ahzáb 33:33, traducción del significado), Él también decretó que los hombres, sus padres y maridos, tenían la obligación de mantenerlas económicamente.

El principio básico es que la mujer no tiene por qué trabajar fuera del hogar a menos que tenga necesidad de hacerlo. Cuando Moisés (la paz sea con él) vio a las dos hijas del hombre piadoso volviendo con sus rebaños y esperando para darles de beber, él les preguntó: “¿Tienen algún problema?”. Ellas dijeron “No tenemos agua (para nuestros rebaños) hasta que los pastores lleven (sus rebaños), y nuestro padre es muy viejo” (al-Qasas, 28:23, traducción del significado). Ellas se disculparon por el hecho de que tenían que salir para hacer abrevar a sus rebaños, porque el guardián (su padre) era incapaz de hacerlo debido a su avanzada edad. Así ellas intentaban solventar las necesidades del trabajo afuera del hogar tan pronto como la oportunidad surgía:

“Una de ellas dijo: ¡Oh, padre! Contrátalo, pues qué mejor que contratar a un hombre fuerte y honesto” (al-Qasas 28:26, traducción del significado).

Esta mujer dejó claro su deseo de volver a quedarse en el hogar para protegerse a sí misma de posibles acosos si trabajaba fuera de su casa.

En los tiempos modernos, cuando los occidentales necesitaron que las mujeres trabajen después de las dos guerras mundiales para compensar la falta de hombres como fuerza de trabajo, y había una necesidad crítica de reconstruir sus economías, y esto coincidió con el complot sionista de liberar a la mujer y abogar por sus derechos, con el objetivo de corromperlas y subsecuentemente corromper toda la sociedad. Así se estableció la idea de que la mujer saliera a trabajar.

A pesar del hecho de que los mismos motivos no estaban presentes en nuestras tierras, y que los hombres musulmanes protegieron a sus mujeres y gastaron en ellas, el movimiento de liberación de la mujer se desarrolló en el mundo musulmán también, y aún alcanzó el punto de que la mujer era enviada al exterior a estudiar, entonces se esperaba que trabaje para que su profesión no sea desperdiciada. Las sociedades musulmanas no necesitan tales cosas en semejante grado, y uno de los signos de ello es el hecho de que hay hombres que no tienen trabajo mientras los campos todavía están abiertos a las mujeres.

Cuando decimos “no necesitan tales cosas y en tal grado”, queremos decir que existe la necesidad de que las mujeres trabajen en algunos campos, tales como la enseñanza, los cuidados infantiles y la medicina, dentro de las condiciones dispuestas por la shari’ah, y cuando existe una necesidad para ello. Pero comenzamos diciendo que no hay una gran necesidad de ello, a causa del hecho de que notamos que algunas mujeres salen a trabajas cuando no hay necesidad, y a veces trabajan por salarios muy bajos, porque sienten que deben salir a trabajar aún cuando no hay necesidad de ello, o trabajan en lugares que no son apropiados, lo cual conduce a mucha fítnah y problemas.

Una de las principales diferencias entre el punto de vista islámico sobre el trabajo de la mujer y el punto de vista secular es que el principio básico en el Islam es “…permanezcan en sus casas…” (al-Ahzáb, 33:33), aunque las mujeres pueden salir cuando lo necesitan “…y se les ha dado permiso para cumplir sus necesidades afuera…” (hadiz). El principio secular, por otro lado, es salir sin importar las circunstancias.

Para ser justos, debemos decir que puede haber ciertamente una necesidad de trabajar para las mujeres, tales como una mujer que está a cargo de la manutención de la familia porque su marido ha fallecido o su padre se ha vuelto demasiado viejo para trabajar, etc. Ciertamente, en algunas sociedades que no están basadas en los principios islámicos, una mujer puede verse forzada a trabajar para ayudar a su marido a cubrir los gastos de la familia. Un hombre puede no proponerle matrimonio a una mujer a menos que trabaje, ¡y algunos hombres pueden incluso poner como condición para el matrimonio que la mujer trabaje!

En conclusión: una mujer puede trabajar si necesita hacerlo o por algún propósito islámico, tal como invitar a otros a Allah en el campo de la enseñanza, o hacer uso de su tiempo, como algunas mujeres hacen cuando no tienen hijos.

Con respecto a los aspectos negativos de que la mujer trabaje fuera del hogar, incluyen:

Lo que sucede a menudo de cosas que están prohibidas en el Islam, tal como mezclarse con los hombres, conocerlos y quedarse a solas con ellos, usar perfume para ellos y comenzar a mostrar los adornos a extraños, lo que puede conducir a una conducta inmoral.

No cumplir con los derechos del marido, descuidar la casa, no darle a los niños sus derechos apropiados (este es nuestro punto de vista básico aquí).

Minimizar la idea en la mente de algunas mujeres de que el marido es el qawwam (protector y responsable económico). Pongamos el caso de una mujer cuya cualificación es igual a la del marido, o aún más alta (aunque no haya nada de malo con eso en sí mismo), y ella trabaje y gane más dinero que su marido. ¿Sentirá ella las necesidades apropiadas hacia su marido y le obedecerá apropiadamente, o sentirá que es independiente de él, lo cual podría golpear el hogar en sus cimientos, a menos que Allah desee el bien para ella? Estas discusiones en el trabajo de la esposa y cuándo ella debe gastar en la familia pueden nunca terminar.

Cansancio físico y psicológico y estrés, que no benefician a la naturaleza de la mujer.

Habiendo discutido brevemente los pros y los contras del trabajo de la mujer, concluimos que debemos temer a Allah y evaluar el asunto de acuerdo a la shari’ah, conocer las circunstancias en las cuales una mujer se le permite salir a trabajar, y cuando no. No podemos cegarnos por las ganancias mundanas ni permitir distraernos de la verdad. Este consejo a las mujeres es por su bien y por el bien de la familia. Los maridos también deben dejar de pensar en términos de tomar revancha y no deben consumir las riquezas de sus esposas injustamente.

 Consejo 20: Confidencialidad: mantener los secretos familiares

Esto incluye un número de cosas, entre ellas:

-           No revelar los secretos íntimos

-           No revelar los conflictos maritales

-           No revelar ningún secreto que pueda causar un daño a la familia o a cualquiera de sus miembros

Con respecto al primer asunto, la evidencia de que esto es haram es el hadiz: “Uno de los mayores males de la gente a la vista de Allah en el Día de la Resurrección será un hombre que tuvo un encuentro íntimo con su esposa y después reveló los secretos de ella”[31]. La frase usada en el hadiz es “va hacia su esposa y ella va hacia él”, como en la aleya (traducción del significado):

“…después de haber compartido la intimidad…” (an-Nisá' 4:21).

Otra prueba puede encontrarse en el hadiz de Asmá' bint Yazíd, quien dijo que ella estaba con el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), cuando hombres y mujeres estaban sentados con él, y él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Creo que hay algunos hombres que hablan sobre lo que hacen con sus esposas, y hay algunas mujeres que hablan acerca de lo que hacen con sus maridos”. La gente se quedó en silencio. Asmá' dijo: “Sí, por Allah, Mensajero de Allah, ¡las mujeres hacen eso y los hombres también!”. Y él dijo: “No lo hagan, porque es como si un perverso se juntara con una perversa en la calle y tuvieran relaciones mientras la gente los está mirando”[32]. De acuerdo a otro hadiz narrado por Abu Dawud, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “¿Hay hombres entre ustedes que cuando tienen relaciones con sus esposas, cierran las puertas, bajan las cortinas y le piden a Allah que los oculte?”. Ellos respondieron “Sí”. Él dijo: “¿Y luego se sientan y dicen “¡Hice tal y tal cosa!”?” Ellos se mantuvieron en silencio. Entonces él se volvió hacia las mujeres y preguntó: “¿Hay alguna de ustedes que habla (acerca de los asuntos íntimos)?”, y ellas guardaron silencio. Entonces una muchacha se sentó sobre una de sus rodillas y levantó su cabeza para que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pudiera verla y oírla, y dijo: “Oh, Mensajero de Allah, ciertamente los hombres hacen eso, y las mujeres hacen eso”. Él dijo: “¿Saben a qué se parece eso? Es como si un perverso y una perversa se encontraran en la calle y tuvieran relaciones mientras la gente los está mirando”[33].

Con respecto al segundo asunto, que es revelar las discusiones maritales fuera del hogar, en muchos casos esto no hace más que empeorarlas. Inmiscuirse desde afuera en un conflicto marital usualmente profundiza la separación, y alcanza una etapa en que la pareja sólo puede comunicarse a través de intermediarios, cuando deberían ser los más cercanos entre toda la gente. No se debe recurrir a esto excepto en casos en que el asunto no pueda resolverse cara a cara, en cuyo caso debemos actuar de acuerdo con la aleya (traducción del significado):

“Si teméis la ruptura de un matrimonio, poned un mediador de la familia de él y otro de la de ella. Si desean reconciliarse, Allah hará que lleguen a un acuerdo. Allah es Omnisciente, y está bien informado” (an-Nisa' 4:35).

Con respecto al tercer asunto, que es dañar a la familia o a uno de sus miembros revelando sus secretos, esto no es permisible, porque queda cubierto por las palabras del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Que no se cause daño ni se tome venganza”[34]. Un ejemplo de esto fue narrado en el Tafsir de la aleya (traducción del significado):

“Allah expone como ejemplo para los incrédulos a la mujer de Noé y a la mujer de Lot: Ambas estaban casadas con dos de Nuestros siervos justos pero les traicionaron [en la fe] (at-Tahrim, 66:10).

Ibn Kázir (que Allah tenga misericordia de él) reportó lo siguiente en el tafsir de esta aleya:

“La esposa de Noé solía conocer acerca de sus secretos, y cuando fuera que alguien creía en él, ella le decía a los opresores entre la gente de Noé acerca de él. Sobre la esposa de Lot, cuando fuera que Lot invitaba a alguien como huésped, ella le decía a los perversos de la gente de la ciudad”[35], es decir, venir y hacer cosas inmorales a ellos.


Las buenas maneras en el hogar

 Consejo 21: Difundir la bondad en el hogar

‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando Allah (glorificado y exaltado sea) quiere el bien para la gente de una casa, introduce la bondad entre ellos”[36]. De acuerdo a otro hadiz: “Cuando Allah ama a la gente de una casa, introduce la bondad entre ellos”[37]. En otras palabras, comienzan a ser buenos los unos con los otros. Este es uno de los medios para alcanzar la felicidad en el hogar, porque la bondad es muy beneficiosa entre los esposos, y con los niños, y trae resultados que no pueden lograrse a través de la severidad, como el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Allah ama la bondad y concede a través de ella lo que no concede a través de la crueldad ni otra cosa”[38].

 Consejo 22: Ayudar a la esposa con el trabajo del hogar

Los hombres pueden pensar que el trabajo del hogar está por debajo de ellos, y algunos de ellos piensan que eso menospreciará su estatus y posición si ayudan a sus esposas con este trabajo.

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), solía “lavar su propia ropa, coser sus propios zapatos y hacer cualquier otro trabajo que los hombres hacen en sus hogares”[39].

Esto también fue dicho por su esposa ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella), cuando le preguntaron acerca de lo que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía hacer en su casa; su respuesta fue describir lo que ella misma había visto. De acuerdo a otro hadiz, ella dijo: “Él era como cualquier otro ser humano: lavaba su ropa, salaba su comida y la servía él mismo”[40]. Ella (que Allah esté complacido con ella) también fue preguntada acerca de lo que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía hacer en su casa, y dijo: “Él solía servir a su familia; cuando llegaba el momento de hacer el salat, se iba y rezaba”[41].

Si hiciéramos lo mismo hoy en día, lograríamos tres cosas:

·         Estaríamos siguiendo el ejemplo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)

·         Estaríamos ayudando a nuestras esposas

·         Nos sentiríamos más humildes, y no tan arrogantes

Algunos hombres demandan la comida instantáneamente a sus esposas, cuando la olla está sobre la hornalla y el bebé está gritando para ser alimentado; ellos no levantan al bebé ni esperan un segundo por la comida. Que estos hadices sean un recordatorio y una lección.

 Consejo 23: Mostrar afecto hacia la esposa y bromear con los miembros de la familia

Mostrar afecto hacia la esposa y los hijos es una de las cosas que conducen a crear una atmósfera de felicidad y amistad en el hogar. Así el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le aconsejó a Yábir casarse con una virgen, y le dijo: “¿Por qué no te casas con una virgen, así puedes jugar con ella y ella contigo, y puedes hacerla reír y ella hacerte reír a ti?”[42]. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también dijo: “Todo aquello en lo que no se menciona el nombre de Allah es banalidad y ocio, excepto cuatro cosas: un hombre cuando juega con su esposa…”[43]. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía tratar a su esposa ‘Aa'ishah con afecto cuando hacía la ablución con ella, como ella (que Allah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Allah y yo solíamos realizar la ablución mayor juntos con una vasija, y él pretendía tomar toda el agua entonces yo le decía ‘Déjame algo, ¡déjame algo!’”, y ambos estaban en estado de impureza (por haber mantenido relaciones sexuales)[44].

La forma en que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) mostraba afecto hacia los niños pequeños es muy conocida. Él a menudo solía mostrar su afecto hacia Hassan y Husain, como mencionamos anteriormente. Esto es probablemente una de las razones por las que los niños solían regocijarse cuando él volvía de viaje; ellos se apresuraban a darle la bienvenida, como se reportó en un hadiz sahih: “Cuando fuera que él volvía de un viaje, los niños de su casa salían a recibirlo”. Él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía abrazarlos y estrecharlos contra su pecho, como ‘Abd Allah ibn Ya’far dijo: “Cuando fuera que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) volvía de un viaje, nosotros salíamos a recibirlo. Un día lo encontramos, Hasan, Husain  y yo. Él cargó a uno de nosotros el frente, a otro en la espalda, hasta que entramos en Medina”[45].

Comparemos esto con la situación de muchos hogares miserables donde no hay verdaderas bromas (es decir, bromas que no impliquen mentiras), ni afecto ni misericordia. Quien piense que besar a su hijo va contra la dignidad de la paternidad, debería leer el siguiente hadiz: de Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él), quien dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) besó a al-Hasan ibn ‘Ali, y al-Aqra' ibn Habis at-Tamimi estaba sentado con él. Al-Aqra' dijo: “He tenido diez hijos y nunca he besado a uno de ellos”. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) lo miró y le dijo: “Quien no muestra misericordia no se le mostrará misericordia”.

 Consejo 24: Resistir las malas maneras en el hogar

Cada miembro de la casa está atado a tener algunas malas características, tal como la mentira, la maledicencia, la murmuración, etc. Estas malas características deben ser resistidas y uno debe oponerse a ellas.

Algunas personas pueden pensar que el castigo corporal es la única forma de tratar con tales cosas. El siguiente hadiz es muy educacional sobre este tópico: de ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella), quien dijo: “Si el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se enteraba de que alguien de su casa había dicho una mentira, intentaba ignorarlo hasta que se arrepentía”[46].

Es claro por el hadiz que apartarse y abandonar a una persona no hablándole, antes que recurrir a un castigo, es efectivo en tales circunstancias, y puede ser más efectivo que un castigo físico, entonces que los padres y tutores piensen acerca de esto.

 Consejo 25: “Cuelguen la fusta donde sea vista”[47]

Sugerir un castigo es una efectiva forma de lograr disciplina, por lo tanto la razón para colgar una fusta en la casa fue explicada en otro hadiz, donde el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuelguen la fusta donde sea vista, porque es una forma efectiva de disciplinar”[48].

Ibn al-Anbari dijo: “No hay nada que sugiera que debe ser usado para pegar, porque (el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)) nunca ordenó a nadie hacerlo. Lo que significa es: mantengan la disciplina”[49].

Hay también un hadiz: “Ordenen a sus hijos rezar cuando tienen siete años, y castíguenlos si no lo hacen cuando tienen diez”[50].

Sobre los golpes innecesarios, esto es agresión. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) aconsejó a una mujer no casarse con un hombre porque siempre tenía una vara en su espalda, es decir, la usaba para golpear a su anterior esposa.


Males en el Hogar

 Consejo 26: Tengan cuidado con los parientes no mahram que visiten a las mujeres cuando sus maridos están ausentes

 Consejo 27: Hombres y mujeres deben sentarse separadamente durante las visitas familiares

 Consejo 28: Tengan cuidado con los peligros de tener choferes varones y sirvientas mujeres en la casa

 Consejo 29: Saquen a la gente inmoral afuera de sus casas

 Consejo 30: Tengan cuidado de los peligros de la televisión

 Consejo 31: Tengan cuidado de los males del teléfono


 Consejo 32: Deben eliminar todo lo que contenga símbolos de falsas religiones o sus dioses y objetos de culto

 Consejo 33: Eliminen pinturas con seres animados

 Consejo 34: No permitan fumar en sus hogares

 Consejo 35: No permitan el ingreso de drogas en sus hogares

 Consejo 36: Eviten decoración costosa en sus hogares (manténganla simple)


El Hogar adentro y afuera

 Consejo 37: Escojan una buena ubicación para diseñar un hogar

No hay duda que los verdaderos musulmanes ponen atención a la elección y diseñan un hogar en formas que otros no lo hacen.

Con respecto a la ubicación, por ejemplo:

El hogar debe estar cerca de una mezquita. Esta es una obvia ventaja: la llamada al salat le recordará a la gente el salat y los despertará para ella; vivir cerca de la mezquita les permitirá a los hombres unirse a las oraciones comunitarias, y a las mujeres escuchar la recitación del Corán y dhíkr por los altoparlantes de la mezquita, y los niños unirse a los círculos de estudio y memorización del Corán, etc.

El hogar no debe estar construido donde haya gente inmoral.

La casa no debe mirar dentro de otra propiedad y nadie tiene que poder ver dentro de ella: si esto es así, debe poner cortinas o hacer muros y cercas altas.

Con respecto al diseño y disposición, por ejemplo:

Debe poner atención al asunto de la separación entre hombres y mujeres cuando los no mahram vienen de visita, ejemplo, entradas separadas y áreas para sentarse separadas. Si no puede hacer eso, entonces que haga una división con cortinas, pantallas, etc.

Cubrir las ventanas, para que los vecinos o la gente de la calle no sea capaz de ver dentro de la casa, especialmente por la noche, cuando las luces están encendidas.

Los baños no deben estar situados en tal forma que enfrenten la qiblah cuando se usan.

Escoger casas espaciosas con bastantes comodidades. Esto es por un número de razones:

“Allah ama ver los signos de Sus bendiciones sobre Sus siervos”[51].

“Hay tres elementos de la felicidad y tres elementos de la miseria. Los elementos de la felicidad son: una esposa piadosa, que cuando la ves te complace, y cuando estás ausente sientes que puedes confiarle tu honor y tu riqueza; una bestia de montar dócil que te ayuda a mantenerte con tus compañeros; y un casa espaciosa y plena de comodidades. Y los elementos de la miseria son: una esposa que cuando la ves te sientes perturbado y te ataca verbalmente, y cuando estás ausente sientes que no puedes confiarle ni tu honor ni tus propiedades; una bestia de montar terca que si la acicateas, te sientes cansado, y si no la acicateas, no te ayuda a mantenerte cerca de tus compañeros; y una casa con pocas comodidades”[52].

Poner atención a los asuntos relacionados con la salud, como la ventilación, la luz natural, etc.

 Consejo 38: Escoger a los vecinos antes de la casa

Este es un asunto que ha sido señalado para discusión a causa de su importancia.

Actualmente los vecinos tienen mayor impacto los unos sobre los otros, porque las casas están más juntas y la gente vive junta en edificios y apartamentos.

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos dijo de cuatro causas para la felicidad, una de las cuales es un vecino honrado, y cuatro causas para la miseria, una de las cuales es un mal vecino[53]. A causa de la seriedad de lo último, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía buscar refugio en Allah de los malos vecinos en sus súplicas: “Oh Allah, busco refugio en Ti del mal vecino en mi hogar permanente, porque el vecino en el desierto (es decir, en un viaje) se va)”. Él ordenó a los musulmanes buscar refugio en Allah de un mal vecino en un hogar permanente porque el mal vecino en el desierto eventualmente se moverá.[54]

No hay lugar aquí para hablar acerca de la influencia que el mal vecino puede tener sobre una pareja y sobre los niños, o la vida miserable de vivir junto a él. Pero aplicar estos hadices citados arriba a nuestras vidas debe ser suficiente para quien posee entendimiento. Otra solución práctica es la implementada por algunas buenas personas, que rentan hogares circundantes para sus familiares, y así resuelven el problema de los vecinos. Esta puede ser una solución cara, pero un buen vecino no tiene precio.

 Consejo 39: Poner atención a las reparaciones en el hogar, y asegurarnos de que las comodidades funcionan correctamente

Entre las bendiciones de Allah en esta era moderna están las “comodidades modernas” que Él nos ha otorgado, y que hacen muchas cosas más fáciles y nos ahorran tiempo. Es sabio tener la mejor calidad de comodidades que uno pueda afrontar, sin ser extravagante o ponerse a uno mismo en aprietos financieros. Nosotros también debemos ser cuidadosos en distinguir entre las comodidades útiles y las extravagantes que no tienen valor real.

Parte del cuidado por el hogar incluye reparar las comodidades que se rompen. Algunas personas descuidan estas cosas, y sus esposas se quejan de que sus hogares están contaminados con alimañas, que las cañerías pierden o apestan a basura, o sus casas llenas de muebles debilitados y rotos.

No hay duda de que este es uno de los obstáculos para la felicidad en el hogar, y causa problemas en el matrimonio y problemas de salud. La persona inteligente es aquella que se apresura a reparar estos problemas.

 Consejo 40: Poner atención a la salud de la familia y los procedimientos de seguridad

Cuando cualquier miembro de la familia se enfermaba, el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) soplaba sobre ellos y rectaba al-Mi’wadhatain (las últimas dos suras del Qur’an).[55]

Cuando uno de sus miembros se enfermaba él pedía sopa, y se la hacían, entonces él les decía que la beban, y decía: “Fortalecerá el corazón de quien está penando y limpiará el corazón de quien está enfermo, así como cualquiera de ustedes limpia la suciedad de su rostro”[56].

Una de las formas de tomar precauciones de seguridad es:

El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando la noche llegue, lleven a los niños adentro, porque los demonios se dispersan a esa hora. Entonces cuando haya pasado una hora de la noche, dejen ir a sus hijos, cierren las puertas y mencionen el nombre de Allah, cubran sus ollas y mencionen el nombre de Allah, aún si sólo colocan una vara sobre sus vasijas, y apaguen sus lámparas”.[57]

De acuerdo a un hadiz narrado por Muslim, él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cierren sus puertas, cubran sus vasijas, extingan sus lámparas y aten sus nudos apropiadamente (es decir, cubran sus jarros apropiadamente, en aquellos días ellos los cubrían con piezas de tela y los ataban), porque el demonio no abre una puerta que está cerrada, ni descubre algo que está cubierto, ni desata el nudo que ustedes atan. Pero un ratón puede incendiar la casa (es decir, puede empujar las velas o las lámparas e incendiar las casas)[58].

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No dejen lámparas encendidas cuando se van a dormir”[59].

Allah es la Fuente de toda fuerza. Que Allah bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhámmad.



[1] Consensuado.

[2] Transmitido por Muslim, 1468.

[3] Transmitido por Áhmad, 5/282; y at-Tirmidhi e Ibn Mayah, de Zawban. Sahih al-Yami’, 5231.

[4] Transmitido por al-Baihaqui. Sahih al-Yami’, 4285.

[5] Transmitido por Áhmad. Sahih al-Irwa’, 6/195.

[6] Transmitido por Ibn Máyah. As-Sílsilah as-Sahihah, 623.

[7] Transmitido por al-Bujari, al-Fáth, 1/519.

[8] Transmitido por Muslim, Muslim bi Shárh an-Nawawi, 6/23.

[9] Transmitido por Áhmad y Abu Dawud. Sahih al-Yami’, 3488.

[10] Transmitido por al-Bujari, al-Fáth, 1/405.

[11] Transmitido por el Imam Áhmad, al-Musnad, 3/346; Muslim, 3/1599.

[12] Transmitido por Abu Dawud y at-Tirmidhi, Sahih al-Yami’, No. 499.

[13] Transmitido por Muslim, Kitab at-Taharah, capítulo 15, No. 44.

[14] Transmitido por al-Hakim en al-Mustadrak, 1/561; Sahih al-Yami’, 1170.

[15] Transmitido por el Imam Áhmad en al-Musnad, 4/274, y otros. Sahih al-Yami’, 1799.

[16] Transmitido por al-Bujari, al-Fath, No. 731.

[17] Transmitido por Ibn Abi Shaibah, Sahih al-Yami’, 2953.

[18] Transmitido por at-Tabarani. Sahih al-Yami’, 3311.

[19] Transmitido por at-Tirmidhi, No. 2772.

[20] Transmitido por Áhmad, al-Musnad, 2/385; Sahih al-Yami’, 6046.

[21] Transmitido por al-Bujari, Kitab at-Talaq, Bab fi al-‘Iilá'.

[22] Transmitido por Áhmad en su Musnad, 2/91.

[23] Ver al-Fath ar-Rabbani, 5/64.

[24] Transmitido por Abu Dawud, as-Sunan, No. 5041; Sahih al-Yami’, 6113; su comentario está en ‘Awn al-Ma’bud, 13/384.

[25] Transmitido por Abu Dawud, 4829.

[26] Transmitido por al-Bujari, al-Fath, 4/323.

[27] Transmitido por at-Tirmidhi, 1163, y otros, de ‘Amr ibn al-Ahwas; Sahih al-Yami’, 7880.

[28] Hasan. Transmitido por an-Nasá'i, 292; e Ibn Hibbán, de Anas; Sahih al-Yami’, 1775; as-Sílsilat as-Sahihah, 1636.

[29] Transmitido por Abu ash-Sháij en Ajlaq an-Nabí wa Aadabuhu; ver as-Sílsilat as-Sahihah, No. 70.

[30] Transmitido por al-Bujari en al-Adab al-Mufrad, No. 364; Sahih Ibn Máyah, 1/29.

[31] Transmitido por Muslim, 4/157.

[32] Transmitido por el Imam Áhmad, 6/457; también transmitido en Aadáb az-Zafaf, por al-Albani, p. 144.

[33] Sunan Abi Dawud, 2/627; Sahih al-Yami’, 7037.

[34] Transmitido por el Imam Áhmad, 1/313; as-Sílsilat as-Sahihah, No. 250.

[35] Tafsir Ibn Kazir, 8/198.

[36] Transmitido por el Imam Áhmad en al-Musnad, 6/71; Sahih al-Yami’, 303.

[37] Transmitido por Ibn Abi Dunia y otros; Sahih al-Yami’, No. 1704.

[38] Transmitido por Muslim, Kitab al-Birr wa as-Sillah wa al-Adab, No. 2592.

[39] Transmitido por el Imam Áhmad en al-Musnad, 6/121; Sahih al-Yami’, 4927.

[40] Transmitido por el Imam Áhmad en al-Musnad, 6/256; as-Sílsilah as-Sahihah, 671.

[41] Transmitido por al-Bujari, al-Fáth, 2/162.

[42] Este hadiz está transmitido en un número de lugares en as-Sahihain, tal como al-Bujari, al-Fáth, 9/121.

[43] Transmitido por an-Nasá'i en ‘Ishrat an-Nisá', pág. 87; también en Sahih al-Yami’.

[44] Muslim bi Shárh an-Nawawi, 4/6.

[45] Sahih Muslim, 4/1885-2772; ver el comentario en Tuhfat al-Ahwadhi, 8/56.

[46] Ver al-Musnad por el Imam Áhmad, 6/152. El texto del hadiz está también en Sahih al-Yami’, No. 4675.

[47] Transmitido por Abu Na’ím en al-Hilyah, 7/332; as-Sílsilah as-Sahihah, No. 1446.

[48] Transmitido por at-Tabarani, 10/344-345; as-Sílsilat as-Sahihah, No. 1447.

[49] Ver Faid al-Qadir, por al-Mannawi, 4/325.

[50] Sunan Abu Dawud, 1/334; ver también Irwa’ al-Galil, 1/266.

[51] Transmitido por at-Tirmidhi, No. 2819. Él dijo: “Es un hadiz hasan”.

[52] Transmitido por al-Hakim, 3/262; Sahih al-Yami’, No. 3056.

[53] Transmitido por Abu Na’ím en al-Hilyah, 8/388; Sahih al-Yami’, 887.

[54] Transmitido por al-Bujari en al-Adab al-Mufrad, No. 117; Sahih al-Yami’, 2967.

[55] Transmitido por Muslim, no. 2192.

[56] Transmitido por at-Tirmidhi, no. 2039; Sahih al-Yami’, no. 4646.

[57] Transmitido por al-Bujari, al-Fath, 10/88-89.

[58] Transmitido por el Imam Áhmad en al-Musnad, 3/103; Sahih al-Yami’, 1080.

[59] Transmitido por al-Bujari, al-Fáth, 11/85.