EL JARDÍN DE LOS JUSTOS ()

 

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 EL JARDÍN DE LOS JUSTOS

INTRODUCCIÓN  DEL TRADUCTOR

"Los Jardines de los  Justos"  (Ryyad As Sálihin) es un libro que constituye en sí mismo un manual de referencia para el comportamiento a seguir en todos los órdenes de la  vida, según el método de nuestro amado y maestro Muhammad, sobre él sean las ben- diciones y la paz de Allah, y cuya práctica correcta conducirá, para aquel que lo practi- que, in sha Allah, al éxito en esta y en la otra vida.

El libro consiste en la traducción y explicación de una colección de hadices del Profeta, sobre él la paz, recopilados y agrupados por temas en sucesivos capítulos, de acuerdo  con el criterio del Imám An-Nawawi, Allah lo tenga en su misericordia, incorporando la traducción de sus propias notas y explicaciones a los hadices. Y, para mayor aclaración  de ciertos conceptos y términos, también he añadido por mi parte, notas al pie del    hadiz con su asterisco correspondiente, como una aclaración inmediata para el  lector.

He respetado un número considerable de términos árabes transcritos en fonética, por    su mayor connotación y valor de significado en la lengua original, como también por su complicada traducción en la búsqueda de un vocablo equivalente en español. Todos  ellos han sido explicados ampliamente en un glosario al final del libro. A la hora de ele- gir un criterio de transcripción fonética, de acuerdo con los editores, hemos optado por renunciar a las estrictas normas académicas, que en la mayoría de los casos son desco- nocidas por el lector medio y, aun a costa de perder fidelidad en la pronunciación en árabe, hemos elegido las fonemas en español que más se aproximan a sus equivalentes en árabe.

Aparte de la traducción del texto original en árabe, el libro aporta fragmentos de texto  en transcripción fonética de aleyas del Corán, dhikr de Allah, duá... con objeto de facili- tar su memorización para quien lo desee.

Este libro, por otra parte, ha pasado exhaustivos controles de corrección. Primero se llevó a cabo una revisión en el contenido de su significado, dirigida por shaij Saleh Al Husein, un experto maestro en este libro. Durante todo un mes, en sesiones de mañana   y tarde junto a la Mezquita Sagrada de Meca, tuve el inestimable privilegio de repasarlo de principio a fin, en su compañía. Una vez hecha esta revisión, el libro pasó a manos

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de dos especialistas en lingüística española, shahida Sabora Uribe, que Allah la tenga en Su misericordia, y Sayida. Ambas realizaron un cuidadoso trabajo de revisión de estilo. Posteriormente, el libro pasó numerosos repasos por parte del editor Mansur Escudero.

Con el beneplácito de Allah, nada colmaría más mis deseos que esta obra sirviera para    el mejor conocimiento del Din del Islam de todos los musulmanes hispano parlantes y,  en general, de todas aquellas personas que se acercaran a su lectura con la noble inten- ción de obtener un beneficio espiritual. En especial, quisiera dedicar este trabajo a mi esposa Rashida e hijos Rahma, Mubarak y Ahmed, que Allah los ilumine con su luz y    su guía. También deseo expresar mi agradecimiento a todos los que me han ayudado y colaborado en su realización, que Allah les recompense con lo mejor de esta vida y la Próxima.

Esperando que el libro cumpla con el objetivo para el que ha sido hecho, pedimos de Allah que nos de a todos una apertura a través de él, y perdone nuestras  faltas.

Zakaría Maza Vielva

Granada, 28 de Muharram de 1418 H. [4 de junio de 1997]

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BIOGRAFÍA  DEL  IMAM AN-NAWAWI

Él era el Imam, el versado en Allah, ensalzado sea, Muhiddín, un maestro (sheij) entre los legisladores islámicos (Fuqaha) y gran conocedor de los dichos y hechos transmitidos  del Profeta Muhammad, sobre él sea la paz de Allah. Y era Abu Zacaría Yahia Ibn Hasan Ibn Husain Ibn Muhammad Ibn Yama Ibn Hazam An-Nawawi Asshafyy. Era un Imam de los últimos que llegaron, prueba fehaciente de Allah para sus contemporáneos   y un predicador al camino de sus predecesores.

Nació en los diez primeros días del mes de Muhárram del año 631 de la Hiyra   en Nawa (Siria), donde creció y vivió desde su más tierna infancia en la obediencia a Allah y en la memorización del Corán generoso.

Dijo de él su maestro Yasin Ibn Yusuf cuando aún era un niño: "Lo vi cuando te- nía diez años en la aldea de Nawa y cuando jugaba con los demás niños, éstos le despreciaban en el juego, de manera que se alejaba de ellos llorando y entonces recitaba el Corán, lo cual me enterneció   el corazón. Después su padre lo puso en una tienda, pero ni la venta ni la compra le distraían del estudio del Corán, me dirigí entonces a quien le  enseñaba la recitación, le aconsejé y le dije: 'Este  niño parece encaminado a ser el más sabio de la gente de su tiempo y el más austero y del que la gen-  te se beneficiará'. Y me dijo: '¿eres astrólogo?'. Yo le dije: 'No, sin embargo Allah me ha hecho de- cir esto'. Así que mencionó esto al padre del niño, de forma que se ocupó de él hasta que completó el estudio del Corán y alcanzó la pubertad."

Después se trasladó a Damasco para continuar sus estudios y allí destacó por su talento, paciencia y sus logros en los estudios. "Cuando tenía 19 años le llevó su padre    a Damasco, en el año 649 de la Hiyra y fue a una Madrasa donde vivió, atendiendo a     su sustento de una forma austera. Realizó importantes estudios, de forma rápida y efi- caz, en memorización, explicación y comentarios, además de corrección. Así pues, su maestro se quedó maravillado por sus progresos y dedicación exclusiva a la búsqueda  del conocimiento. Y lo quiso tanto que lo puso como ayudante  suyo."

En cuanto a su carácter y cualidades nos habla acerca de ellos Tayu Addín Ab- dul Wahab.

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"Vivió An-Nawawi, que Allah tenga misericordia de él, con sobriedad, sin importarle los placeres de este mundo, satisfecho siempre con lo que tenía, empeñado en hacer el bien, cualquiera   que fuera y no desperdiciaba ningún tiempo fuera de la obediencia a Allah y a Su  mensajero.

Y así vivió este hombre, encaminando todos sus esfuerzos, capacidad y energía a la adora- ción, la investigación y la escritura. Todo ello puesto al servicio del Corán y la Sunna. Entre sus composiciones resaltamos: "La explicación de Sahih Muslim, Los 40  Hadices..."

Murió, que Allah tenga misericordia de él, en el mes de Rayab del año 676 de la Hiyra y fue enterrado en el mismo pueblo que nació, después de toda una vida repleta de ciencia y conocimiento.

Y la alabanza de los agradecidos es para Allah, que nos ha guiado a aquello que sin Su guía no hubiera sido posible. Y pedimos a Allah, el Generoso, Su favor, bendi- ción y perdón, para todo aquel que ha trabajado o participado de hecho o palabra en la realización de este libro y que sirva de beneficio a los musulmanes.

Y que la paz y las bendiciones sean para Muhammad, el último y señor de los profetas y enviados, y también para su familia, compañeros y  seguidores.

Abdallah Ahmad 1389 H.-1970 D.C.

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PRÓLOGO  DEL  IMAM AN-NAWAWI

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. La alabanza es para Allah, el Uno, el Dominante, el Fuerte y el Indulgentísimo. Aquel que hace entrar la noche en el día, recuerdo para los dotados de corazón y de profunda visión e ilustración para los dotados de intelecto y reflexión. Aquel que ha despertado de Su creación a quienes ha elegido y no han hecho de la vida de acá su meta, ya que han estado ocupados en la observancia y continuidad de sus firmes ideas y acciones y aferrados a la exhortación y recuerdo de Allah, Quien les ha ayudado en la persistencia, en la seriedad y obediencia   y a prepararse para la vida continuada del Jardín, y con la precaución y el cuidado de no caer en aquello que conduce al Fuego, preservándose de ello en las distintas fases y cambios de estado por los que se atraviesa en la  vida.

Mi alabanza más grande y pura para Allah, aquella que abarca e incrementa y atestiguo que no hay dios sino Allah, El Bondadoso, El Generoso, El Compasivo, El Misericordiosísimo y atestiguo que Muhammad es Su mensajero, Su amado y amigo sincero, el guiado al camino recto, el que llama a un camino sólido y auténtico. Que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él y sobre el resto de los profetas y sus fami- lias y sobre todos los demás hombres rectos.

Y dijo Allah, ensalzado sea, en Su sagrado Corán: "Y no he creado a los genios y al hombre sino para que me adoren y no quiero ninguna otra cosa de ellos, ni provisiones ni alimen-  tos".

Y esto es una aclaración rotunda del fin para el que han sido creados y a ellos  (los genios y los hombres) corresponde por consiguiente la observación y el cumpli- miento de aquello para lo que han sido creados, apartándose de lo innecesario en esta vida mediante la sobriedad y la austeridad. Pues ciertamente es efímera y pasajera y no continua y permanente.

Y por esto los más versados de entre la gente son los que se postran y los más dotados de intelecto son los de vida austera. Dijo Allah, ensalzado  sea:

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"El ejemplo de lo efímero de este mundo es como el agua que hemos hecho caer del cielo y se mezcla con las plantas de la tierra, de las que comen hombres y animales y adornan y embellecen la tierra; cuando los hombres piensan que ya son capaces de obtener sus frutos, entonces llega el decreto   de Allah, ya sea de noche o de día, y la deja totalmente desierta, como si el día anterior no hubiese habido nada. De esta forma explica Allah Sus signos para las gentes que reflexionan."

Y los signos de Allah mencionados en el Corán en este sentido son muchos. Y dijo bien el poeta:

"Realmente Allah tiene esclavos de rango elevado que rechazaron esta vida por el temor de  la Prueba de Allah. Pues reflexionaron en ella y cuando supieron que no era el lugar en el que iban a permanecer siempre, la entendieron como un mar donde las buenas acciones son los barcos que sur- can."

Y a esta situación se dice como la he descrito y nuestras formas y modos de comportamiento son aquellos para los que hemos sido creados. Con todo esto, es ne- cesario afirmar rotundamente que todo hombre libre dotado de razón siga el camino de los  elegidos y camine por la senda de los dotados de intelecto y visión y se encamine  por aquello que he mencionado y se interese por lo que he llamado la  atención.

Y el más recto y acertado de los caminos para él es aquel que sigue, conforme a  la transmisión auténtica y veraz, a nuestro Profeta, el mejor y más noble de los hom-  bres, tanto anteriores como posteriores. Que las bendiciones y la paz de Allah sean so- bre él y también sobre el resto de los profetas.

Dijo Allah, ensalzado sea:

"Y colaborad estrechamente en el bien y la obediencia" (La mesa servida).  Y se transmitió del Enviado de Allah, la paz sea con él, que  dijo:

"Y Allah acude en ayuda de su esclavo mientras que éste acude en ayuda de su  hermano."

Y dijo:

"Quien incita al bien tiene la recompensa del que lo hace."

Y dijo:

"Quien llamó al camino recto obtuvo la misma recompensa que aquellos que lo siguieron."

Y dijo Ali, que Allah esté complacido con él:

"Por Allah que si Él dirige a un solo hombre a través de ti, es mejor que un camello de pu- ra raza."

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Por todo ello he visto necesario reunir un compendio de Hadices de categoría autentificada (Sahih), de forma que tal  conjunto constituye en sí mismo un camino  hacia el Jardín para su fiel seguidor, consiguiendo una formación interna y externa, jun- tándose en esta noble colección de Hadices la práctica de las diferentes normas de conducta; como pueden ser: los Hadices acerca de la sobriedad, formación del carácter, purificación de los corazones y su tratamiento, empleo de los miembros del cuerpo y la corrección de sus defectos, así como los que persiguen otros objetivos. Y procuro fiel- mente en este libro no mencionar un Hadiz que no sea correcto y por lo tanto acredita- do y recopilado por los libros más conocidos como Al Bujari y Muslim entre otros. Y comenzar los capítulos con algunos signos o aleyas del Corán poderoso. Y ceñirme a la aclaración de todo aquello que necesite de precisión adecuada o la explicación de algún significado oculto. Y cuando digo al término de un Hadiz: "Muttafaqun alaihi" quiere decir relatado por Al Bujari y Muslim en sus respectivas colecciones de Hadices cono- cidos.

Y ruego, si llega al término este libro, que sea para aquel que lo observe cuida- dosamente una guía hacia el bien y las buenas acciones y que le sirva de barrera de pro- tección de las malas acciones y de todo aquello que conduce a la perdición. Y yo pido a mi hermano lector, beneficiándome de él, que haga ruegos y peticiones a Allah por mí y por mis padres, por mis maestros y por el resto de mis más queridos allegados y por to- dos los musulmanes en general. Y  en  Allah  deposito mi confianza y Él es suficiente para mí y el mejor protector. Y no hay fuerza ni poder excepto por Allah, el Poderoso,   el Sabio.

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LOS  JARDINES DE LOS JUSTOS

IMAM AN-NAWAWI


 EL LIBRO DE LAS  VIRTUDES

 SOBRE LA SINCERIDAD

 (Acerca de la sinceridad y la declaración de la intención en los hechos, dichos y estados, tanto externos como   internos*)

*La sinceridad es la base fundamental para el cultivo en el hombre de   las virtudes y buenas cualidades contenidas en el Islam. Y todas las ac- ciones están condicionadas por la sinceridad de la intención. Pues, si és- ta es sana, todas las acciones se convierten en actos de adoración.


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y no les fue ordenado sino que adorasen a Allah sinceramente y no a otro, como verdaderos cre- yentes. Que hicieran el salat y que pagaran el zakat. Y ese es el verdadero y valioso Din.”

(La Prueba Clara /5)

“Allah no obtendrá de vosotros ni la carne ni la sangre de vuestro sacrificio sino vuestra verdadera intención.”

(La Peregrinación /37)

“Tanto si lo ocultáis como si lo manifestáis, Allah sabe lo que hay en vuestros corazones.”

(La Familia de Imrán /29)



HADIZ

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Se transmitió del Emir Al Muminín, Abu Hafs Úmar Ibn Al Jattab Al Quraishi, Allah esté complacido con él, que oyó de-   cir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Las acciones no son sino por sus intenciones y cada asunto es por la intención con que se hace. Así, quien puso su intención sincera en hacer la Hiyra por Allah y Su Mensajero, su Hiyra fue por Allah y Su Mensajero. Y quien hizo la Hiyra por algo de este mundo o por casarse con una mujer, pues su Hiyra fue por aquello con cuya intención lo hizo.”


2. 2


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Se transmitió de Umm Al Muminín, Aisha, que Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendi-    ga y le dé paz:

“Vendrá un ejército para atacar Meca y cuando lleguen a un lugar desértico se los tragará la tierra, desde el primero al último.” Dijo  ella:


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Le pregunté: ‘¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Cómo va a tragárselos a todos la tierra  si entre ellos hay gente que no pertenece al  ejército?’

Contestó: “Desaparecerán desde el primero hasta el último y serán resucitados   y juzgados según sus intenciones y propósitos.”


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Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Se transmitió de Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“¡No habrá más Hiyra* después de la conquista de Meca, pero sí Yihad e in- tención sincera en la acción!. ¡Y si se os pide que corráis al Yihad,  corred!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Y quiere decir que no habrá más Hiyra, porque a partir de la conquista se convirtió Meca en Casa del Islam.

Se transmitió de Abu Abdallah Yabir Ibn Abdallah Al Ansari, Allah esté complacido con todos que   dijo:

“Estábamos con el Profeta, la paz y la bendición de Allah sean sobre él, en una incursión militar* y dijo: ‘Realmente en Medina han quedado hombres que aunque habéis andado caminos y atravesado valles estaban con vosotros, sólo que les ha retenido la enfermedad’.”


Lo relató Muslim.

*Se refiere a la batalla de Tabuk, ocurrida en el año 9 después de la Hiy- ra.

Y en un relato de Al Bujari, se transmitió de Anás, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Regresábamos de la expedición de Tabuk con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y dijo:

‘Realmente en Medina han quedado hombres que, aunque hemos andado ca- minos y atravesado valles han, estado con nosotros, pero a los que sólo ha retenido una causa mayor’.”


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Se transmitió de Abu Yazíd Mani Ibn Yazíd Ibn Al Ajnas, Allah esté complacido con ellos, que dijo:

“Sacó mi padre unos dinares y los depositó en la mezquita como sádaqa. Lle- gué yo y me los dieron. Después se los enseñé a mi padre y me dijo: ‘No son para ti porque tú eres mi hijo y tienes lo  necesario’.

Yo me opuse y le planteamos el asunto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y    le dé paz, que dijo: ‘Tú, Yazíd, obtendrás tu recompensa por la intención con la    que diste la sádaqa y para ti, Mani, lo que te hayan dado’.”


Lo relató Al Bujari.

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6. 6


Se transmitió de Abu Ishaq Saad Ibn Abu Waqqás Az Zuhrí, Allah esté complacido con él, que fue uno de los diez a los que     se les anunció el Jardín*, que  dijo:

“Vino a visitarme el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, el año de la peregrinación de despedida, encontrándome muy enfermo y le  dije:

‘¡Oh Mensajero de Allah!, como ves, me ha llegado la enfermedad y poseo una riqueza para la cual no tengo más herederos que una hija. Dime si puedo dar sádaqa con los dos tercios de mi dinero.’

Dijo: ‘¡No!’

Le pregunté de nuevo: ‘¿Y con la mitad, oh Mensajero de Allah?’ Contestó: ‘¡No!’

Pues, le volví a preguntar: ‘¿Y con un tercio, oh Mensajero de Allah?’   Contestó: ‘Un tercio y ya es    mucho. Pues, si dejas a tus herederos ricos es me-

jor que si los dejas pobres y dependiendo de la gente. Y cualquier gesto que hagas buscando la faz de Allah obtendrás su recompensa, incluso si lo haces con tu mu- jer.’


Y dije: ‘¡Oh Enviado de Allah! ¿Desgraciadamente me quedaré en Meca des- pués de que se vayan mis compañeros?’

Dijo: ‘No temas porque, aunque te quedes, todo lo que hagas por Allah, Él te   lo incrementará y te elevará de categoría. Y probablemente continúes hasta que por ti una gente se beneficie y otra salga perjudicada’.**

'¡Oh Allah!, favorece a mis compañeros su Hiyra y no los hagas retroceder. Sin embargo, triste de Saad Ibn Jaula'. Se duele por él el Mensajero de Allah, la paz y   las bendiciones de Allah sean sobre él, porque murió en Meca y no pudo hacer la Hiyra con sus compañeros.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Estos diez fueron Abu Bakar, Úmar, Uzmán, Alí, Saad, Az Zubair, Talha, Abu Ubaida, Saíd Ibn Zaid y Abdurrahmán Ibn Auf.

**Aquí se menciona uno de los conocimientos del “no visto” del Pro- feta, que Allah le bendiga y le dé paz, ya que Saad conquistó Irak siendo vencedor con los musulmanes sobre los incrédulos.


7. 7


Se transmitió de Abu Huraira Abdurrahmán    Sajrin, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le    dé paz:

“Realmente Allah no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones.”


8. 8


Se transmitió de Abu Musa Abdallah Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo:


Lo relató Muslim.


“Fue preguntado el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, acerca

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de un hombre que lucha por el valor en sí; otro que lucha celosamente y con ardor  en defensa de su familia o patria; y otro por apariencia. ¿Así pues, cuál de ellos lo hace por Allah?

Dijo: ‘Quien luche para que sea la palabra de Allah (Islam) la más alta y subli- me, ése es el que lo hace por Allah’.”


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10. 10


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Bakra Ibn Al Hariz Az Zaqafí, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, la paz y la bendición de Allah       sean con él:

“Si se enfrentan dos musulmanes con sus espadas, tanto el que mata como el que muere va al Fuego.”

Y dije: ‘Oh Mensajero de Allah, para el que mata conforme. ¿Pero qué importa ya el que muere?’

Dijo: 'Porque su intención también fue la de matar a su  compañero'.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz,   dijo:

“El salat en grupo de un musulmán es veintitantos grados mejor que si lo hace solo en su trabajo o en su casa. Y eso es porque si uno de vosotros hace el  wudú   con esmero, luego va a la mezquita con el único propósito de hacer el salat y sin  otro motivo que le haga salir de su casa, por cada paso que diera, su rango se eleva- ría un grado y se le borraría una falta. Y así hasta que entrara en la mezquita. Y mientras está dentro de ella y se mantiene en oración, los Angeles piden por él di- ciendo:

‘¡Oh Allah, ten misericordia de él y perdónale!’. Y así mientras no haga nada  que rompa el wudú o dañe a alguien.”


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Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Abbás Abdallah Ibn Abbás Ibn Abdul Mutalib, Allah esté complacido con los dos que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en aquello que relató de su Señor, Altísimo sea,  dijo*:

“Ciertamente Allah ha escrito las hásanas y  las  faltas  y  después el  Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, las ha aclarado: Quien quiso hacer una buena acción y luego no la hizo, Allah le registró una hásana completa y si quiso hacerla y la hizo, Allah le registró diez hásanas o muchas más, y si quiso hacer una mala acción y después no la hizo, Allah le registró una hásana completa, pero si pensó hacerla y la hizo, Allah le registró una sola falta.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Hadiz Qudsi: Es el que pronunció el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, por inspiración de su Señor.

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12. 12


De Abdurrahmán Abdallah Ibn Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con los dos, que oyó decir al Mensajero de       Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Hace algún tiempo partieron tres individuos hasta que llegaron a una cueva y entraron en ella para pasar la noche y una vez dentro, se desprendió una roca de la montaña y taponó la entrada, quedándose  atrapados.

Y se dijeron: ‘Realmente no nos libraremos de esta roca mientras no invo- quemos a Allah con la más recta de nuestras acciones.’

Empezó uno de ellos su relato diciendo: ‘¡Oh Allah! Yo tenía unos padres an- cianos a los que daba de beber antes que a nadie, pero un día me alejé de ellos de- masiado, tratando de encontrar pasto para el ganado, por lo que tardé en volver a casa y cuando regresé los encontré durmiendo; así que ordeñé para darles de beber  la leche y no quise ni despertarles ni dársela de beber a nadie antes que a ellos. En- tonces me quedé con el cuenco en la mano, esperando a que se despertaran hasta   el amanecer y los niños llorando de hambre a mis pies. Por fin se despertaron y les  di de beber su leche. ¡Oh Allah, si esto lo hice tratando de complacerte, libéranos   de esta roca!’ Y en ese momento se descorrió un poco la roca sin que pudieran salir aún.


A continuación dijo otro: ‘¡Oh Allah! Yo tenía una prima a la que quería más que a nadie, tanto como puede querer un hombre a una mujer. Pues, quise hacer el amor con ella pero me lo impidió y se alejó de mí. Hasta que llegó un año de se- quía, vino a mí y le di ciento veinte dinares a fin de que se quedara a solas conmi- go. De manera que ella accedió en principio a mi pretensión. Y cuando me senté entre sus piernas, estando a punto de tomarla dijo: ‘Teme a Allah y no lo hagas si   no es con su legítimo derecho. Así que me retiré de ella dejándole el oro que le ha- bía dado, siendo la persona que más  quería.

¡Oh Allah, si esto lo hice por complacerte, sácanos de  aquí!’

Y se descorrió otro poco la roca, sin que todavía pudieran salir de la  cueva.

Después  dijo el tercero: ‘¡Oh Allah! Yo contraté unos trabajadores y a todos   les di su salario, excepto a uno que se marchó sin él. Pero lo invertí y se multiplicó  su dinero. Hasta que vino un día y me  dijo:

‘¡Abdallah, págame el salario que me debes!’

Entonces le dije: ‘Todo esto que ves es de tu sueldo: camellos, vacas y corde-


ros.’


Él me respondió: ‘¡Abdallah, no te burles de mí!’ Y le dije: ‘No me estoy burlando de  ti.’

Finalmente lo cogió todo y se lo llevó sin dejar  nada.

‘¡Oh Allah, si hice esto tratando de complacerte, libéranos de  aquí!’

Y en ese preciso instante, se apartó la roca para que salieran y se  marcharon.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


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AT-TAWBA*

 El arrepentimiento o el  acercamiento a  Allah después de haberse alejado de  Él

*Dicen los Ulamá: Es obligatorio hacer tawba de cada falta. Y si ocurre entre el siervo y su Señor, sin que intervenga nadie más, tiene tres con- diciones, que son: la primera, abandonar la mala acción completamente; la segunda, entristecerse y dolerse por haberla hecho; y la tercera, hacer el firme propósito de no volver a caer en ella. Y si no se da ninguna de ellas, la tawba no es válida. Pero si la falta ocurre entre hombres las con- diciones son cuatro: las tres mencionadas y que se restituya a su dueño lo que es suyo. Si se trata de dinero o algo parecido hay que devolverlo  y es obligatorio hacer tawba de todas las faltas. Y las indicaciones de es- ta obligatoriedad se manifiestan en el Corán, en el hadiz (Sunna) y en el consenso general de la umma.


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¡Girarse todos a Allah, oh creyentes, tal vez así obtengáis el  éxito!”

(La Luz /31)

“¡Pedid el perdón a vuestro Señor, después girarse a Él!”

(Hud /3)

“¡Oh creyentes, haced tawba de forma sincera y correcta!”

(Lo Sagrado /8)



HADIZ

1. 13

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Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Por Allah que yo Le pido perdón y hago tawba más de setenta veces al día.”

Lo relató Al Bujari.

De Al Agarri Ibn Yasar, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dijo:

“¡Oh hombres, girarse a Allah y pedidle perdón, pues yo Le pido el perdón cien veces al día!”


Lo relató Muslim.

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De Anás Ibn Málik, Allah esté complacido con él, sirviente del Mensajero de Allah, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le   dé paz:

“Allah se alegra y complace con su siervo arrepentido más que uno de vosotros que encuentre su camello después de haberlo perdido en el  desierto.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en un relato de Muslim:

“La alegría de Allah  con  el  arrepentimiento de su siervo, cuando se vuelve a Él, es mayor que la de uno de vosotros al que, estando en una tierra desierta, se le escapa la montura con la comida y el agua. Desesperado y desistiendo de ella, se echa a la sombra de un árbol. Y mientras se encuentra allí aparece su montura en  pie junto a él y agarrándola por las riendas, en vez de decir: ‘¡Oh Allah, Tú eres mi Señor y yo soy tu siervo!’ dice: ‘¡Oh Allah! Tú eres mi siervo y yo soy tu señor’.   Erró por su inmensa alegría.”



4. 16


De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, que el Profeta, la paz y la bendición de Allah sean con él, dijo:

“Allah, Altísimo sea, extiende Su mano por la noche para que se vuelva a Él quien le desobedece por el día; y extiende Su mano por el día para que se vuelva a   Él quien le desobedece por la noche. Así, hasta que salga el sol de  poniente.”*

Lo relató Muslim.

*Cuando salga el sol de poniente, que será una de las grandes señales del Último Día, se cerrarán las puertas de la misericordia y después ya no se aceptará el arrepentimiento.



5. 17


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, sobre él sea la paz y la bendición de Allah, dijo:

“Allah aceptará la tawba de aquel que la haga, antes de que salga el sol de po- niente.”


6. 18


Lo relató Muslim.

De Abdallah Ibn Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con los dos, que el Profeta, la paz y la bendición de Allah sean     con él, dijo:

“Allah, Poderoso y Majestuoso, acepta la tawba del siervo mientras no esté agonizante.”


7. 19


Se transmitió de Zir Ibn Hubaish, que dijo:


Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan).


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“Vine a ver a Safuan Ibn Assal, Allah esté complacido con él, para preguntarle acerca del frotamiento del calzado (juff) en el wudú y me preguntó: ‘¿Qué te trae por aquí, Zir?’

Yo le contesté: ‘Busco el conocimiento’.

Y él dijo: ‘Ciertamente, los ángeles bajan sus alas ante el buscador de conoci- miento, en señal de complacencia por lo que  buscan.’

Y le dije: ‘Tengo una duda sobre el frotar el calzado después de hacer las nece- sidades. Y como tú has sido uno de los compañeros del Profeta, que Allah le ben- diga y le dé paz, he venido a preguntarte si le oíste mencionar algo sobre  esto.’

Dijo: ‘Sí, solía permitirnos, mientras  estábamos de viaje y durante tres días y  tres noches, hacer el wudú frotando sobre el calzado (juff), pero no para el  gusul.’

Después le dije: ‘¿Le oíste mencionar algo sobre la  amistad?’

Dijo: ‘Sí. Estando con el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, en un viaje, cuando le llamó a gritos uno del campo ‘¡Oh Muhammad!’ y le contestó el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, con el mismo tono de voz. En- tonces yo recriminé al campesino diciéndole: ‘¡Baja tu voz! ¿No ves que estás de- lante del Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, y se nos ha prohibido hablarle  así?’

Dijo el campesino: ‘¡No bajo la voz! Pues el hombre de un pueblo quiere a la gente de otro pueblo, aunque no sepa tanto como ellos y no se comporte igual que ellos.’

Dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘El hombre estará con quien más quiera en el Día del Juicio.’

Y después, hablándonos de una puerta de poniente y su anchura, dijo que un jinete tardaría en recorrerla cuarenta o setenta  años.

Dijo Sufian, uno de los transmisores, mirando a poniente: ‘Lo creó Allah el día que creó los cielos y la tierra, abierto al  tawba y no se cerrará hasta que no salga el  sol por él’.”


8. 20


Lo relataron At Tirmidí y otros. (Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Saíd Al Judrí, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, dijo:

“Hubo un hombre que mató a 99 personas y preguntó por el más sabio de la tierra. Le indicaron a un monje, fue a verlo y le preguntó que si habiendo matado a 99 personas se le aceptaría su tawba.

Y le respondió: ‘¡No!.’

Entonces lo mató, completando así los cien.

Después volvió a preguntar por el más sabio de la tierra. Y le indicaron a un gran sabio al que preguntó que si habiendo matado a cien personas se le aceptaría   su tawba.

Le respondió: ‘¡Sí! Y nadie se podrá interponer entre tú y tu arrepentimiento.’ A continuación le dijo:


8


‘Parte a una tierra en la que encontrarás a una gente que adora a Allah, Altísi- mo sea. Adórale tú con ellos y no regreses a tu tierra, que es  mala.’

Marchó y llegando a la mitad del camino le sobrevino la muerte. Entonces di- lucidaron sobre él los ángeles de la misericordia y los del castigo, y dijeron los pri- meros:

‘¡Venía con su corazón arrepentido a Allah, Altísimo sea!’ Después dijeron los segundos: '¡Realmente nunca hizo bien!’

Entonces llegó un ángel con forma humana, lo hicieron juez entre ellos y dijo: ‘Medid desde la tierra que venía hasta la que iba y de la que más cerca   estuvie-

re al morir, de ella es.’

Midieron pues, y lo encontraron más cerca de la tierra a la que iba. Así que lo cogieron los ángeles de la misericordia.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en un relato Sahih de Al Bujari se dice:

“Y al estar un palmo más cerca de la aldea buena lo hicieron de su  gente.”


9. 21


Se transmitió de Abdallah Ibn Kaab Ibn Málik, que  dijo:

“Oí a Kaab Ibn Málik, Allah esté complacido con él, en su hadiz de cuando se quedó atrás y no acompañó al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en la campaña de Tabuk.

Dijo Kaab: ‘No dejé de acompañar al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en ninguna de las campañas que hizo, excepto en la de Tabuk, aparte de haberme quedado atrás en la campaña de Badr por la que no se recriminó a nadie que no la hiciera. Y en la que salieron el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y los musulmanes al encuentro de la caravana de los Quraishitas, y Allah quiso que se enfrentaran al enemigo sin previo acuerdo.

Sin embargo, estuve presente con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en la noche de Aqaba, cuando le dimos nuestro bayá. Y no me gustaría cam- biar ese día por el de Badr, aunque para la gente sea este último más   recordado.

En cuanto a haberme quedado atrás en la campaña de Tabuk, puedo decir que nunca había estado tan fuerte y por Allah, que antes de ese día, nunca había prepa- rado dos monturas como las que preparé para esa campaña.

Era costumbre del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, no mencionar la cam- paña que quería hacer, con excepción de la de Tabuk por su extremada   dificultad.

Esa campaña la preparó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, para realizar un largo y penoso viaje, en el que habrían de soportar un fuerte calor. Se enfrentarían a un gran número de enemigos. Les dijo a todos cómo sería la campa- ña de dura para que hicieran los preparativos necesarios y se pertrecharan debida- mente.


9


Por otro lado, el momento era propicio para escabullirse al no haber registro de hombres en libro alguno.

La campaña la realizó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en el momento en que los frutos estaban en su punto y cuando la vegetación era más frondosa. Y esto me atraía en gran manera.

Se preparó el Mensajero de Allah y los musulmanes también se prepararon con él. Yo me levanté temprano para prepararme con él, pero me volví sin hacer nada. Pues, me dije a mí mismo:

¡Puedo hacerlo en cualquier momento!

Continué con este planteamiento mientras que todos los demás ya se habían levantado y preparado para la marcha.

Así que partieron con rapidez y ya se habían adelantado hacia la campaña, cuando pensé montar y darles alcance. ¡Ojalá lo hubiera  hecho!

Después no me fue posible. Pues, pensé que si salía al encuentro de la gente, después de la salida del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, me entriste- cería el hecho de que no viera a otro en mi misma situación más que por hipocresía o incapacidad.

No preguntó por mí el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hasta que llegó a Tabuk. Y estando sentado con la gente  preguntó:

‘¿Qué ha sido de Kaab Ibn Málik?’

Le contestó un hombre de Banu Sálama,  diciéndole:

‘¡Oh Mensajero de Allah, le ha retenido su vanidad y engreimiento!’ Inmediatamente, replicó Muádh Ibn Yábal, Allah esté complacido con él:  ‘¡Mala cosa, lo que has dicho! ¡Por Allah, oh   Mensajero, que no conocemos de

él nada que no sea bueno!’

Al oír esto, el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se calló y no dijo nada.

En ese momento apareció la mancha blanca de un caminante en la lejanía y di- jo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

‘¡Abuljaizam!’ Y efectivamente era él, del cual se mofaron los hipócritas por   dar como sádaqa un puñado de grano solamente.

Continuó Kaab:

Cuando me llegaron noticias de que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le    dé paz, había salido de Tabuk en caravana y se dirigía hacia aquí, me intranquilicé. Empecé a pensar en la mentira que le diría para escapar a su enojo. Hasta pedí   ayuda a la gente de opinión, de entre mi familia, para encontrar un argumento váli- do.

Cuando dijeron que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se encon- traba cerca y su llegada era inminente, se desvaneció mi falsedad y supe que jamás tendría éxito alguno en ella. Así que, resolví decir la  verdad.

10


Llegó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a Medina y siempre que venía empezaba por la mezquita. Rezó dos  rakas en ella para después sentarse con  la gente.

Una vez sentado en la mezquita se acercaron a presentar sus excusas y a jurar   al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, los que se quedaron atrás y estuvieron au- sentes en la campaña.

Fueron ochenta y tantos hombres y les aceptó las excusas aparentes, fiándose  de ellos. Pidió el perdón para ellos y encomendó sus secretos a Allah.

A continuación llegué yo y se sonrió con una sonrisa airada. Después dijo: ‘¡Ven!’

Me acerqué andando hasta sentarme frente a él y me preguntó:

‘¿Qué te ha impedido ausentarte. Es que no te habías comprado tu   camello?’

Le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Por Allah que si hubiera seguido a cualquier otro hombre de este mundo, me habría excusado con él. Sin embargo, no estoy dis- puesto a mentir con argumentos falsos, sino a decirte la verdad aunque te enojes  por ello.

Y afrontaré las consecuencias que se deriven, deseando que Allah, Poderoso y Majestuoso, acepte mi arrepentimiento.

¡Por Allah, que no hay excusa para mí, de ninguna  clase!

¡Por Allah, que nunca había estado tan fuerte y tan preparado como para esta campaña!’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

‘¡De momento, esta es la verdad y ahora veremos qué dictamina Allah en tu caso!’

Después me siguieron unos hombres de Banu Sálama y me dijeron:

‘¡Por Allah, que no te habíamos visto falta alguna anterior a esta. Y has sido incapaz de excusarte ante el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, como lo han hecho los demás. Si lo hubieras hecho te bastaría que el Mensajero de Allah,    Él le bendiga y le dé paz, pidiera el perdón para  ti!’

Por Allah, que no cesaron de hacerme reproches, hasta tal punto que pensé volver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y desmentirle lo que le   dije.

Después les pregunté: ‘¿Hay alguien más como  yo?’

Dijeron: ‘¡Sí, hay dos hombres más que dijeron lo mismo que tú y les ha dicho   el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, lo mismo que a  ti!’

Pregunté: ‘¿Quiénes son?’

Dijeron: ‘Murara Ibn Rabía Al Amrí y Hilal Ibn Umeya Al Waqifí.’

Dijo Kaab: ‘Me mencionaron dos hombres rectos y ejemplares que estuvieron presentes en la batalla de Badr.’

Y el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, prohibió que nos hablaran sólo a los tres de entre todos los que se ausentaron de la campaña de Tabuk sin ex- cusa aparente.

11


La gente se alejó de nosotros y todos cambiaron hasta tal punto que cambió para mí la Tierra. Pues ya no era la misma que yo  conocía.

Permanecimos así cincuenta noches. En cuanto a mis dos compañeros, fueron   a recluirse en sus casas humillados y llorando. Y en cuanto a mí, yo era el más jo-  ven de todos y el más fuerte. Salía para hacer la oración con los musulmanes y para dar vueltas por los mercados, pero nadie me hablaba.

Solía ir a la reunión que tenía el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, después de la oración y lo saludaba. Y me preguntaba a mí mismo:

‘¿Habrá movido sus labios para devolverme el saludo o  no?’

Después, rezaba cerca de él y le robaba la mirada. Cuando yo estaba en ora- ción, me miraba. Y si me volvía hacia él, me esquivaba.

Pasó el tiempo y los musulmanes me rehuían. Fui, pues, andando y salté el mu- ro de la huerta de Abu Qatada; era hijo de mi tío y el más querido para mí de to-  dos. Lo saludé y por Allah que no me devolvió el saludo. Después le  dije:

‘¿Abu Qatada, te pregunto por Allah, tú ves que yo quiera a Allah y a su Men- sajero, Allah le bendiga y le dé paz?’

Se calló y le volví a preguntar  lo mismo. Se calló de nuevo y volví a insistir en  la misma pregunta.

Finalmente contestó: ‘¡Allah y su Mensajero saben  más!’

Mis ojos se cubrieron de lágrimas y me marché por donde había venido, vol- viendo a saltar el muro.

Cierto día, caminaba yo por el zoco de Medina, cuando un campesino proce- dente de Sham, de los que vienen a vender alimentos, decía en voz  alta:

‘¿Quién me indica dónde está Kaab Ibn  Málik?’

La gente le empezó a señalar hacia mí hasta que me vio y me entregó una carta del rey de Gassán. Conocía yo la escritura y leí:

‘¡Ha llegado hasta nosotros que tu dueño te ha desdeñado. Te invitamos, pues,   a que compartas con nosotros la casa en la que te honraremos y aliviaremos de ese modo tu aflicción!’

Cuando la leí, dije: ‘¡Esta es otra prueba más!’

Me dirigí después hacia el horno de pan, lo encendí y arrojé la carta para que se quemara.

Habían pasado ya cuarenta de los cincuenta días, cuando aún no había des- cendido la revelación sobre el asunto.

Después vino un hombre y dijo:

‘¡El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, te ordena que te apartes de tu mujer!’

Le pregunté: ‘¿La divorcio o qué hago?’

Dijo: ‘¡No, sólo que no tengas relaciones conyugales con  ella!’

Envió a decir lo mismo a mis dos compañeros y yo le dije a mi mujer:

‘¡Ve con tu familia y estás con ella hasta que Allah dictamine en este  asunto!’

12


Acudió la mujer de Hilal Ibn Umeya al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le  dé paz, y le dijo:

‘¡Oh Mensajero de Allah, verdaderamente, Hilal Ibn Umeya es un pobre viejo que no tiene criado! ¿Desaprobarías que le sirviera y le  atendiera?’

Dijo: ‘¡No, pero que no cohabite contigo!’

Dijo ella: ‘¡Por Allah, que no tiene ganas ni de moverse! ¡Y por Allah, que no    ha dejado de llorar desde el comienzo de su asunto hasta  hoy!’

Alguien de mi familia me aconsejó:

‘¿Si pidieras permiso al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, para tu mujer? Ya que ha dado permiso a la mujer de Hilal Ibn Umeya para que le sirva y le cuide.’

Dije: ‘No le pediré permiso para eso al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le   dé paz, porque no estoy seguro de lo que diría, siendo yo un hombre joven.’

Así que permanecí de este modo otras diez noches más, hasta que completa- mos las cincuenta noches que se prohibió que nos hablaran.

Después hice la oración del alba, la mañana inmediata al cumplimiento de las cincuenta noches, encima de una de nuestras casas.

Y mientras estaba sentado en el estado que Allah, el Altísimo, describió de no- sotros, con mi corazón encogido y la Tierra que, en toda su vastedad, se me había estrechado, oí la voz de un sahaba que gritaba desde lo alto de un cerro y que decía con todas sus fuerzas:

‘¡¡Oh Kaab Ibn Málik, alégrate!!’

En ese momento caí al suelo postrado (en señal de agradecimiento) y supe que había llegado la apertura.

A continuación, anunció el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a la gente que Allah, Poderoso y Majestuoso, había aceptado nuestro arrepentimiento, después de rezar la oración del  alba.

Luego, empezó la gente a darnos la buena nueva y fueron a mis dos compañe- ros. Galopó hacia mí un hombre a caballo mientras que otro de la tribu de Aslama subió a lo alto del cerro. La voz fue más rápida que el caballo y cuando llegó a mí     el hombre que oí dándome la buena nueva con su potente voz, le regalé mis pren- das de vestir y se las puse por su alegre noticia. Por Allah, que aquel día no tenía  más ropa que aquella y tuve que pedir prestada otra ropa para  ponerme.

Me dirigí después hacia el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y toda  la gente se agolpaba para felicitarme y me  decían:

‘¡Felicidad para ti porque Allah ha aceptado tu  arrepentimiento!’

Luego entré en la mezquita y el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estaba sentado con la gente a su alrededor. Se levantó Talha Ibn Ubaidillah, Allah esté complacido con  él,  y corrió a estrecharme la mano y felicitarme. Por Allah,  que no se levantó ningún otro hombre de los emigrantes aparte de él sin que a par- tir de entonces olvidara el hecho de Talha.

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Cuando saludé al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, me dijo con su rostro radiante de felicidad:

‘¡Alégrate del mejor día que ha pasado por ti, desde que tu madre te dio a luz!’ Le  pregunté:  ‘¿Es  procedente  de  ti,  oh  Mensajero  de  Allah  o  procede de

Allah?’

Dijo: ‘¡No, más bien procede de Allah, Poderoso y  Majestuoso!’

Cuando se alegraba el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se ilumi- naba su rostro de tal forma que parecía un trozo de luna.

Y cuando me senté frente a él, le dije:

‘¡Oh Mensajero de Allah, por mi arrepentimiento quiero dar una sádaqa de mi dinero a Allah y a su Mensajero!’

Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:  ‘¡Será mejor para ti que conserves una parte de tu  dinero!’

Le dije: ‘¡Todavía conservo mi parte del botín de la campaña de  Jaibar!’

Y añadí: ‘¡Oh Mensajero de Allah, ciertamente, Allah me ha salvado con la verdad. Y de ahora en adelante siempre hablaré con la  verdad!’

¡Y por Allah que desde aquel día en que mencioné el hecho al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no he visto a ningún musulmán al que Allah haya otorgado la gracia de hablar con la verdad de la manera que me la otorgó a  mí!

¡Y por Allah, que desde aquel día no he pretendido mentir a propósito hasta


hoy!


¡Deseo, pues, que Allah me proteja de la mentira en lo que me reste de tiempo! Dijo: ‘Y Allah, el Altísimo, hizo descender la aleya:

Allah se volvió en favor del Profeta, de los emigrantes y de los auxiliares,


aquellos que le siguieron en los momentos de dificultad, después de que los cora- zones de un grupo de ellos casi se desvían. Después Allah se volvió a ellos. Cier- tamente, Él fue Clemente y Compasivo con ellos. Y con los tres que se quedaron atrás. La Tierra se les quedó estrecha y también sus propias almas. Y pensaron que  ya no habría otro refugio ante Allah, excepto en Él mismo. Después Él aceptó su tawba cuando se volvieron a Él. Verdaderamente Él acepta la tawba y es Misericor- dioso.

¡Oh creyentes, temed a Allah y estad con los veraces!.’*

Dijo Kaab: ‘¡Por Allah, que Él no me ha agraciado tanto, después de haberme dirigido al Islam, como lo ha hecho  otorgándome la veracidad hacia el Mensajero   de Allah, Él le bendiga y le dé paz! Y no ser mentiroso con él y perecer como pere- cieron los que mintieron, ya que Allah, el Altísimo, dijo a aquellos que mintieron, cuando hizo descender la revelación, lo peor que a uno se le puede  decir:

¡Os jurarán por Allah cuando hayáis regresado, para que los dejéis! ¡Dejadlos, pues no son sino suciedad y tendrán el Infierno por morada como compensación a lo que hicieron! ¡Os jurarán para que estéis complacidos con ellos, pero aunque lo estuvierais vosotros, Allah no se complace con la gente   depravada!’.”**

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

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*At-Tawba /117-119.

**At-Tawba /95-96.

Y en otro relato:

“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, salió para la batalla de Tabuk en jue- ves, que era cuando le gustaba salir.”

Y en otro relato:

“Y su regreso lo hacía por el día y a media mañana. Al llegar empezaba por re- zar dos rakás en la mezquita y después se sentaba en ella.”


10. 22


De Abu Nuyaid Imran Ibn Al Husein Al Juzai, Allah esté complacido con los dos, que una mujer de la tribu de Yuhaina se presentó al Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, estando encinta por adúltera y le dijo:

“¡Oh Enviado de Allah!, he sobrepasado los límites, así pues, aplícame la pena que me corresponda.

Entonces el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, llamó a su tutor y le dijo: ‘Se bueno con ella y cuando dé a luz, ven con ella.’

Así lo hizo y el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, mandó que la cubrie- sen. Le aplicó la pena, siendo lapidada*, y a continuación rezó por  ella.

Y le dijo Úmar: ‘¿Rezas por ella después de cometer  adulterio?’

Dijo: ‘Pero se ha arrepentido de tal forma que si se comparara con setenta de  los habitantes de Medina, los igualaría. ¿Y has visto alguien mejor que quien se sa- crifica por sí mismo y busca la complacencia de Allah, Altísimo sea, arrepintiéndo- se?”


Lo relató Muslim.


11. 23


*No se aplica la pena a la adúltera cuando está embarazada, mientras no de a luz y el hijo pueda valerse sin ella, aunque sea con la leche de otra mujer.

De Ibn Abbás y Anás Ibn Málik, Allah esté complacido con ellos, que el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, dijo:


“Aunque tuviera el hijo de Adam un valle repleto de oro, le gustaría tener dos   y sólo conseguiría llenar su estómago con la tierra de su sepultura. Y Allah perdona al arrepentido de todo lo que se arrepienta.”


12. 24


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,   dijo:


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“Allah, Altísimo sea, se alegra por la acción de dos hombres en la que uno ma-  ta al otro y los dos entran en el Jardín; pues uno murió luchando por la causa de Allah y el otro, siendo el asesino, no desesperó de la misericordia de Allah, se hizo musulmán y se arrepintió.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

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QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¡Oh creyentes, sed pacientes y perseverantes!”*

(La Familia de Imrán /200).

“Y seréis probados con el miedo, el hambre y el dinero; en vuestras vidas y en los frutos. Y el triunfo será para los pacientes.”

(La Vaca /155).

“Se recompensará a los pacientes de forma  ilimitada.”

(Los Grupos /10).

“De los asuntos más grandes, quien tuvo paciencia y supo  perdonar.”

(La Asamblea /43).

“Ayudaos en la paciencia y en la oración, pues, verdaderamente Él está con los pa- cientes.”

(La Vaca /153).

“Y os probaremos hasta que se demuestre quiénes de vosotros son los muyahidin y quienes los pacientes.”

(Muhammad /31).

*En cuanto a oponer resistencia al enemigo en todos los estados y situa- ciones.

Y son muchas las aleyas del Corán que nos incitan a la paciencia y nos expli- can sus excelencias.



HADIZ

1. 25


De Abu Málik Al Hariz Ibn Asim Al Asharí, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le   dé paz, dijo:

“La purificación es la mitad del imán y la expresión de agradecimiento ‘alham- dulillah’ llena la balanza; y las expresiones de ‘subhanallah’ y ‘al hamdulillah’, llenan  lo que hay entre los cielos y la tierra; la oración es luz; y la sádaqa una prueba de la


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fe del que la da; y en la paciencia los asuntos se ven más claros; y el Corán será una prueba a favor o en contra; y cada uno comienza el día como vendedor de sí mis- mo, liberándose o condenándose.”


2. 26


De Abu Saíd Ibn Sinan Al Judrí, Allah esté complacido con los   dos:


Lo relató Muslim.


3. 27


“Unos hombres de los auxiliares fueron a pedir sádaqa al Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, y les dio, después volvieron a pedirle y les dio otra  vez, hasta que se le acabó lo que tenía y les dijo:

‘No me guardaría nada que pudiera daros. Pero a aquel que se abstiene de pe- dir, Allah le satisface sus necesidades; quien busca autosuficiencia, Allah le hará autosuficiente; y quien aspira a ser paciente, Allah le hará paciente’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Yahia Suhaib Ibn Sinan, que Allah esté complacido con él; el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, di-     jo:


“¡Es admirable el caso del creyente! Todo asunto encierra un bien para él y es-  to no ocurre con otro que no sea creyente. Pues, si le llega la facilidad y es agrade- cido con Allah, hay un bien para él. Y si tiene paciencia ante la dificultad, también consigue un bien para él.”


4. 28


De Anás, Allah esté complacido con él; dijo:


Lo relató Muslim.


5. 29


“Cuando fue más acuciante el dolor de la enfermedad que envolvía al Profeta, que la paz y la bendición de Allah sean con él, le dijo Fátima, Allah esté com- placido con ella: ‘¡Qué pena la de mi padre!’

Y dijo: ‘¡Ya no habrá pena para tu padre después de  hoy!’

Y cuando murió dijo Fátima : ‘¡Oh padre mío, el Señor ha respondido a tu lla- mada. El Jardín de Al Firdaus (El paraíso) será tu  morada!

¡Oh padre mío, al ángel Gabriel le comunicaremos la noticia!’

Y cuando fue enterrado dijo Fátima, Allah esté complacido con ella: ‘¿Cómo habéis podido echar tierra sobre el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz?’.”

Lo relató Al Bujari.


De    Abu Zaid Usama Ibn Zaid Ibn Hariza, Allah esté complacido con los dos, que dijo:

“Una hija del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, envió un emisario para que   le comunicara que un hijo suyo estaba a punto de agonizar. Y una vez enterado de   la noticia,    mandó saludos a su hija y le dijo que tuviera paciencia y resignación, ya

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6. 30


que de Allah es tanto lo que toma como lo que da y para todos ha decretado un plazo. Insistió su hija y mandó de nuevo al emisario para que viniera a verla el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz. Así pues, se puso en marcha y  con él Saad Ibn Ubada, Muad Ibn Yabal, Ubai Ibn Kaab, Zaid Ibn Zabit y otros,  que Allah esté complacido con todos ellos. Al llegar le llevaron al niño, lo tomó en  su regazo y sintió cómo su respiración se agitaba y palpitaba su corazón. Después  los ojos del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, derramaron lágrimas, echándose a llorar.

Y le dijo Saad: ‘¿Oh Mensajero de Allah, qué es esto?’

Le contestó: ‘Esto es compasión y ternura que Allah ha puesto en el corazón    de sus siervos. Y Allah se compadece de aquellos que tienen compasión’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Suhaib, que Allah esté complacido con él; el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, dijo:

“Hubo una vez un rey que tenía con él a un mago y éste, al llegar a una edad avanzada, le dijo al rey: ‘Me he hecho ya viejo, envíame pues a un joven que le en- señe la magia.’ Así que le envió un muchacho para que le  enseñara.

En el camino que tenía que seguir el joven había un monje cristiano con el que se sentó para escucharle, quedándose maravillado por sus palabras. De manera que siempre que pasaba en dirección a la casa del mago se sentaba con él, hasta que fue golpeado por el mago, debido a su continua tardanza y entonces se quejó al monje, que le dijo: ‘Cuando temas al mago le dices: me ha impedido llegar a tiempo mi pa- dre o mi madre; y cuando temas a tu padre o a tu madre le dices: me ha impedido llegar a tiempo el mago.’ Y mientras él estaba en este dilema acertó a pasar por donde había una bestia enorme que tenía acorralada a una gente. Y dijo: ‘Hoy voy    a saber quién de los dos tiene razón, si el mago o el monje.’ Entonces cogió una piedra y dijo: ‘¡Oh Allah, si la práctica de este monje es más querida  por ti que la   del mago, mata a esta bestia de forma que la gente pueda ir en paz!’ Así pues, arro-  jó la piedra y mató a la bestia y la gente marchó  tranquilamente.

Después fue al monje y le informó de lo sucedido. Y el monje le dijo a conti- nuación: ‘¡Hijo mío, tú, por lo que veo, hoy has alcanzado un grado más que yo. Serás puesto a prueba y si esto sucede, no le digas a nadie que fui yo quien te ense- ñó.’


Pasó un tiempo y el joven curaba a los ciegos de nacimiento y sanaba a los le- prosos y a gente con otras enfermedades.

Se enteró de esto un consejero del rey que se había quedado ciego y vino a él con gran cantidad de regalos y le dijo: ‘¡Todo esto para ti si me  curas!’

Y él le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, el que cura es Allah, Altísimo sea. Si crees en Allah, yo le pido por ti y Él te curará.’ Entonces creyó y Allah, Al- tísimo sea, lo curó.

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Después acudió a reunirse con el rey, como solía hacer y éste le preguntó: ‘¿Quién te ha devuelto la vista?’

Dijo: ‘Mi Señor.’

Y el rey le preguntó: ‘¿Acaso tienes otro señor que no sea yo?’ Dijo: ‘Mi Señor y tu Señor es Allah, Altísimo  sea.’

Entonces el rey lo cogió y no cesó de castigarle hasta que le indicó cómo en- contrar al joven que le había curado la vista.

Así pues, fue llevado el muchacho ante él y le dijo: ‘Hijo mío, tu magia ha al- canzado tal punto que curas sin cesar a los ciegos, a los leprosos y a muchos otros.’ Y le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, quien verdaderamente cura es

Allah, Altísimo sea.’

Entonces lo cogió y empezó a castigarle sin parar hasta que le dio noticias del monje. Se lo trajeron y le ordenó:

‘¡Reniega de tu Din!’.

Y como se negaba, mandó que trajeran la sierra, se la colocaron en la raya de separación del pelo de la cabeza y le separaron el cuerpo en dos  mitades.

Después mandó llamar al consejero y le ordenó que renegara de su fe. Pero como se opuso le hicieron lo mismo que al monje.

Después le trajeron al joven y le dijo que renegara de su creencia, pero como    se negó, lo llevó con algunos de los suyos y les dijo: ‘Llevadlo hasta la cima de la montaña tal y si no reniega de su fe, arrojadlo al abismo.’ Y cuando estaban en lo  alto de la cima, dijo:

‘¡Oh Allah, si Tú quieres, líbrame de ellos por el método que  desees!’

Entonces tembló la montaña con ellos y se cayeron. Y él fue caminando hasta  el rey, que le preguntó: ‘¿Qué han hecho tus compañeros?’

Y dijo: ‘Allah me ha librado de ellos.’

Entonces lo mandó con otros a los que dijo: ‘Llevadlo en barco hasta alta mar   y decidle que reniegue de su Din y si no, arrojadlo por la  borda.’

Y cuando llegaron dijo el joven: ‘¡Oh Allah, si quieres, líbrame de ellos por el método que desees.’

Entonces, al momento volcó el barco con ellos y se ahogaron. Y él se fue an- dando hasta el rey que le dijo: ‘¿Qué ha sido de tus  compañeros?’

Y le dijo: ‘Allah me ha librado de ellos. Y tú realmente no podrás matarme mientras no hagas lo que yo te ordene.’

Dijo el rey: ‘¿Y qué es?’

Dijo: ‘Reúne a toda la gente en un mismo lugar y átame en cruz al tronco de un árbol.  Después, coge una flecha de mi canana y poniéndola en el centro del arco,   di: ‘En el nombre de Allah, Señor del muchacho’ y me disparas. Y si lo haces así   me matarás.’

Así que reunió a la gente e hizo todo conforme le había dicho el joven y cuan- do iba a disparar dijo: ‘En el nombre de Allah, Señor del muchacho’; luego disparó  y la flecha fue a dar en la sien del joven y murió.

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Y entonces dijeron todos: ‘Creemos en el Señor del muchacho (Allah).’ Después le dijeron al rey: ‘Has visto aquello que temías que ocurriera, es   decir,

que la gente creyera. Pues bien, ha sucedido. Allah te ha hecho ver el motivo y te    ha advertido. Pues toda la gente ha  creído.’

Entonces ordenó el rey hacer zanjas en las entradas de los caminos y al tiempo que fueron cavadas, prendieron fuego en ellas y dijo: ‘¡A quien no reniegue de su Din, arrojadlo al fuego o decidle ‘arrójate’!’

Y así lo hicieron hasta que llegó una mujer con un niño que se detuvo y se acobardó.

Y le dijo el pequeño*: ‘¡Madre ten paciencia, que realmente tú estas en la ver- dad!’.”

Lo relató Muslim.


7. 31


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


*El niño habló milagrosamente ante la angustia de su madre.


“Pasó el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, junto a una mujer que llora- ba desesperadamente al lado de una sepultura y le dijo: ‘Teme a Allah y ten pacien- cia y resignación.’

Y ella le contestó: ‘Apártate y aléjate de mí, pues a ti no te ha ocurrido una desgracia como la mía ni la has conocido.’

Entonces le dijeron: ‘Es el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz.’ Después fue a él y le dijo (en señal de disculpa): ‘¡No te   reconocí!’

Y él contestó: ‘La paciencia hay que tenerla en el primer momento de la des- gracia’.”


8. 32


Lo relató Al Bujari.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Dijo Allah, Altísimo sea: ‘Para mi siervo creyente no habrá otra recompensa ante mí que la del Jardín, si cuando muere su amada o amado en esta vida, acepta con paciencia su desgracia’.”


9. 33


Lo relató Al Bujari.

De Aisha, Allah esté complacido con ella que le preguntó al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Acerca de la peste; él le informó de que era un castigo que Allah envía a    quien quiere. Y lo ha hecho Allah, Altísimo sea, como misericordia para los creyen- tes.


21


Y el siervo que cae en la epidemia y permanece en su tierra paciente y resigna- do, sabiendo que su desgracia no es más que aquello que Allah, Altísimo sea, ha decretado para él, obtendrá la misma recompensa que quien muere  Shahid.”

Lo relató Al Bujari.


10. 34


De Anás, Allah esté complacido con él que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente Allah, Poderoso y Sublime, dijo: ‘Si habiendo puesto a prue- ba a mi siervo privándole de sus ojos, ha tenido paciencia, Yo le daría a cambio de ellos el Jardín’.”


11. 35


De Ata Ibn Abu Rabáh que dijo: Me dijo Ibn Abbás, Allah esté complacido con los   dos:

“¿Quieres que te muestre una mujer de la gente del Jardín? Y yo le contesté: ‘¡Claro que sí!’


Lo relató Al Bujari.


Dijo: ‘Esta mujer negra vino al Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, y le dijo: ‘Sufro de epilepsia y temo mostrar mi desnudez. Así que pide a Allah por mí’.’ Dijo: ‘Si soportas con paciencia la enfermedad, obtendrás el Jardín. Y si  prefie-

res pediré a Allah para que te cure.’

Y dijo ella: ‘Tendré paciencia, pero temo por mi desnudez, así que pide a Allah para que no la muestre.’

Y así lo hizo.”


12. 36


De Abu Abdurrahmán Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


13. 37


“Contaba el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cómo a uno de los profetas, sobre ellos la paz y las bendiciones de Allah, lo golpeaba su pueblo hasta hacerle sangrar. Y al mismo tiempo que limpiaba la sangre de su rostro, decía: ‘¡Oh Allah, perdona a mi pueblo, pues realmente no sabe lo que  hace!’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Saíd y Abu Huraira, Allah esté complacido con los dos, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dijo:

“Cualquiera que fuere la desgracia que le ocurriera a un musulmán: cansancio, enfermedad, tristeza, daño, pena, dolor o incluso una espina que se clavara, serviría para que Allah lo purificara de sus faltas.”


14. 38


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


22


15. 39

16. 40


“Entré a ver al Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, y sintiendo que es-   taba con fiebre le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah, tienes una fiebre muy  alta!’.

Y él me contestó:

‘¡En efecto, mi fiebre es como la fiebre de dos hombres de vosotros juntos!’. Y le pregunté: ‘¿Por eso tendrás dos recompensas?’

Dijo: ‘Así es. No hay musulmán que sufra una desgracia sin que Allah le borre por ello sus malas acciones y disminuyan sus faltas, de la misma forma que caen las hojas del árbol’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A quien Allah quiere bien, le envía una prueba (en su salud, dinero o seres queridos).”

Lo relató Al Bujari.


De Anás, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Que no desee ninguno de vosotros la muerte por un mal que le ocurra. Pues,   si no tiene más remedio que decirlo o desearla, que diga: ‘¡Oh Allah, dame la vida si es que hay un bien en ello para mí y hazme morir si es que en la muerte hay un bien para mí!’.”


17. 41


De Abu Abdallah Jabbáb Ibn Al Arat, que Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Fuimos a quejarnos al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando estaba descansando a la sombra de la Kaaba con la cabeza apoyada sobre su manto. Y le preguntamos: ‘¿Es que no vas a pedir ayuda para nosotros en tus peticiones a Allah, contra estos idólatras que no cesan de hostigarnos?’

Y dijo: ‘Antes, cogían a los hombres y los metían en agujeros hechos en el sue- lo. Les ponían una sierra en la cabeza para después abrirlos en dos mitades. Y los peinaban con peines de hierro hasta que los dientes del peine llegaban al hueso, desgarrando la carne. Y ni con todas estas torturas conseguían hacerles renegar de   su fe.

Y por Allah, que Él acabará con este asunto de tal forma que llegará un tiempo en el que el viajero podrá ir desde Sanaa (Yemen) hasta Hadramaut (Hiyaz) sin te- mer absolutamente de nadie, excepto de Allah y del lobo sobre su rebaño*. Sin embargo, vosotros tenéis mucha prisa (para que llegue ese  tiempo)’.”

Lo relató Al Bujari.


18. 42


*Esta frase hace referencia al temor por las enfermedades u otros pro- blemas inherentes a la propia naturaleza del ser humano.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo


23


“El día de la batalla de Hunain* se reunió el botín y en el reparto a algunos se  les dio más. Y el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dio a Al Aqraa Ibn Habis cien camellos y a Uyaina lo mismo. Y otra buena parte también para gente     de la nobleza árabe. Dándoles preferencia ese día**. Y dijo un hombre: ‘Por Allah que este reparto no es justo y no se ha buscado en él la complacencia de  Allah.’

Y dije: ‘Por Allah, que se lo diré al Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz.’

Así pues, fui y cuando se lo dije cambió su rostro de color y después dijo: ‘¿Si  no es justo Allah ni tampoco Su Mensajero, entonces quién es justo?’ Y añadió: ‘¡Que Allah tenga misericordia de Musa que supo soportar con paciencia mucho  más que todo esto!’

Y dije: ‘Verdaderamente no volveré a transmitir más noticias como   ésta’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


19. 43


*Valle situado entre Meca y Taif.

**Fueron más favorecidos en el reparto del botín por ser los musul- manes más recientes y más débiles en su creencia.

De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cuando Allah quiere un bien para su siervo, le castiga por sus faltas en esta  vida como prueba. Y si quiere un mal para él, lo deja para castigarlo en la otra vida hasta que pague por ella en el Día del  Juicio.”

Continuó diciendo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: “La recompensa se- rá del tamaño de la prueba. Y cuando Allah quiere a una gente, la pone a prueba. Pues contará a favor de quien la logre pasar con paciencia y contará en contra de quien se desespere y encolerice.”


20. 44


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan).


“Abu Talha tenía un hijo enfermo y cuando se marchó de viaje Abu Talha mu- rió el pequeño. Cuando regresó, preguntó a su esposa por su hijo. Y le contestó Umm Sulaim, la madre del niño: ‘Está más tranquilo que nunca’. Y a continuación le preparó la cena. Después ocurrió lo que ocurre entre un hombre y su esposa. Cuando terminaron, ella le informó de que su hijo había muerto.

Salió Abu Talha al amanecer y fue a informar de lo sucedido al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y éste le preguntó: ‘¿Estuvisteis haciendo uso de vuestro matrimonio por la noche?’

Dijo: ‘Sí.’

Y dijo: ‘¡Oh Allah, dales Tu bendición!’

Así que quedó la mujer embarazada y dio a  luz un varón. Entonces me dijo  Abu Talha: ‘Tómalo y llévalo al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz’. Y llevó con- sigo algunos dátiles.

24


Al llegar le dijo que si tenía algo de comer. Y dijo: ‘Sí, dátiles.’

Así que cogió un dátil, lo masticó y lo sacó de su boca para ponerlo en la boca del niño y frotarle con él en el paladar y le puso de nombre Abdallah.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Al Bujari dijo Ibn  Huyaina:

“Dijo un hombre de los ansar: ‘Pude ver cómo nueve hijos de Abdallah habían memorizado el Corán’.”

Y en otro relato de Muslim:

“Murió un hijo de Abu Talha y Umm Sulaim. Y ésta dijo a su familia que no informaran a Abu Talha de la muerte de su hijo hasta que ella lo hiciera. Cuando llegó, ella le preparó la cena, de la que comió y bebió. Después se embelleció más que nunca para agradarle y llamar su atención, de tal modo que tuvieron relaciones conyugales.

Cuando vio que había quedado totalmente satisfecho, después de haber coha- bitado con ella, le dijo:

‘¿Abu Talha, si una gente fuese a pedir a la gente de otra casa que le devolvie- ran aquello que le habían prestado, porque lo necesitaban, ellos se lo   negarían?’

Contestó: ‘¡No!’

Y dijo ella: ‘¡Pues ten paciencia y serás recompensado porque tu hijo ha muer-

to!’

Y él se enojó diciendo: ‘¡Me dejaste incluso cohabitar contigo y después me

diste la noticia de la muerte de mi hijo!’

Fue a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, que cuando le informó de lo ocurrido hizo una petición a Allah diciendo: ‘¡Qué Allah bendiga vuestra unión de esa noche!’

Y ella, quedó embarazada por la báraka de la petición del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz.”


21. 45

22. 46


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo

“¡No es más fuerte el buen luchador sino aquel que controla su ira!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Suleimán Ibn Surad, Allah esté complacido con él, que  dijo:

25


“Estaba sentado con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, mientras que dos hombres se estaban insultando. Uno de ellos enrojeció y montó en cólera. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Realmente yo se una frase que, si se pronunciara, desaparecería al momento ese estado. Y es: ‘audu billahi minash shaita- ni rayim’ (me refugió en Allah contra shaitán, el maldito).

Y le dijeron: ‘El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, ha dicho que te refugies  en Allah contra shaitán, el maldito’.”


23. 47


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Muádh Ibn Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“A quien contenga su ira, pudiendo haber actuado, Allah le dejará elegir la    que quiera de las huríes*, en presencia de todas las criaturas el Día del   Juicio.

Lo relataron At Tirmidí y Abu Daud (Hadiz Hasan).

*Las más bellas mujeres del Paraíso.



24. 48


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que un hombre dijo al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“Aconséjame algo para esta vida. Dijo: ‘¡No te encolerices!’

Se lo volvió a preguntar varias veces y le dijo lo mismo: ‘¡No te  encolerices!’.”

Lo relató Al Bujari.



25. 49

26. 50


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,   dijo:

“Si la desgracia (prueba) acompaña al creyente y la creyente en su salud, hijos y riqueza, llega- rá al encuentro con Allah sin que tenga que rendir cuenta de ninguna de sus faltas.”

Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan Sahih).


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Llegó Uyaina Ibn Hisnin de visita a casa de su sobrino Al Hur Ibn Qais, que era uno del grupo más próximo a Úmar, Allah esté complacido con él. Y a Úmar le gustaba rodearse de gente de conocimiento, fuesen jóvenes o mayores. Y también  era de los recitadores del Corán y miembro del consejo del emir. Y le dijo Uyaina a su sobrino:

‘Sobrino, tú que tienes influencia ante el emir, pídele permiso para que me re- ciba.’

Le dio permiso Úmar y cuando entró, dijo: ‘¡Oye Ibn Al Jattab, por Allah, tú   no nos das mucho y no gobiernas entre nosotros con justicia!.’

26


Y se enojó tanto Úmar, Allah esté complacido con él, que quiso golpearlo. Pe-  ro le dijo Al Hur: ‘¡Oh Emir de los creyentes, ciertamente Allah, Altísimo sea, dijo a Su Profeta, Allah le bendiga y le dé paz!: ‘Acepta el perdón, ordena lo que es líci- to y no recrimines a los ignorantes.* Y este es uno de los  ignorantes.’

Y por Allah que se detuvo Úmar ante el Libro de Allah, Altísimo sea (acatán- dolo).”

Lo relató Al Bujari.


27. 51


*Al Aaraf /197.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,   dijo:

“Verdaderamente, ocurrirán después de mí, hechos como la falta de justicia en  la distribución de la riqueza en general, y otros asuntos que   censuraréis.’

Preguntaron: ‘¿Oh Mensajero de Allah, qué nos ordenas que hagamos a los que lleguemos a conocer eso?’

Dijo: ‘Dad a cada uno lo que es suyo de lo que debáis y pedid a Allah aquello que os pertenezca’.”


28. 52


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu  Yahia Usaid, Allah esté complacido con él que un hombre de los auxiliares dijo al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:


“¿Oh Mensajero de Allah, no me vas a dar un empleo como el que le diste a fulano?’

Le contestó: ‘Realmente, vosotros os encontraréis después de mí con tratos in- justos de unos con otros. Tened paciencia pues, hasta que os veáis conmigo en el  Día del Juicio’.”


29. 53


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Ibrahim Abdallah Ibn Aufa, Allah esté complacido con los dos, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz:


“Estando un día en una de las batallas contra el enemigo incrédulo e idólatra, esperó a que decayera el sol y habló a la gente  diciendo:

‘¡Oh gentes, no deseéis el enfrentamiento con el enemigo y pedid a Allah que   os ponga a salvo. Pero cuando os enfrentéis a él, hacedlo con paciencia y sabed    que el Jardín está bajo la sombra de las espadas!’

Después añadió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, suplicando a Allah:  ‘¡Oh Allah, Tú que has hecho descender el Libro, que    haces correr las nubes y

que derrotas a los partidos enemigos. Derrótalos y concédenos la victoria sobre ellos!’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

27


Y por Allah es el éxito.

28



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¡Oh creyentes, temed a Allah y estad entre los veraces!”

(At-Tawba /119).

“¡Por los veraces y por las  veraces!”

(Los Partidos /35).

“Si hubieran dicho la verdad a Allah, habría sido mejor para  ellos.”

(Muhammad /21).

*Dicen los ulama acerca de la verdad: correspondencia de la infor- mación con la realidad y la mentira es su contrario. Y también, abarca tanto lo externo como lo interno, lo secreto y lo público.



HADIZ

1. 54


Se transmitió de Ibn Masud, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La verdad conduce a la virtud y la virtud conduce al Jardín. Y el hombre, mientras diga la verdad, será considerado veraz ante Allah. Y por otra parte, la mentira conduce al vicio. Y el vicio conduce al Fuego. Y el hombre, mientras siga mintiendo, será considerado mentiroso ante Allah.”


2. 55


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Muhammad Al Hasan Ibn Ali Ibn Abu Talib, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“He aprendido del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, su dicho: ‘Deja aquello que te hace dudar de su licitud y encamínate a lo que no te hace du- dar. Pues la verdad realmente es tranquilidad, sosiego y paz interna; y la mentira, duda’.”


3. 56


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Sahih).

De Abu Sufián Ibn Harb, Allah esté complacido con él que en su largo hadiz sobre la historia de Hércules dijo:

“¿Qué os manda hacer? Es decir, el Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz.


29


Dijo Abu Sufián: ‘Dice, Adorad a Allah solamente, sin asociarle nada y dejad lo que dicen vuestros padres sobre la adoración de ídolos y demás costumbres de Yahilía. Y nos ordena hacer la oración, ser veraces, honrados y mantener buenas relaciones familiares’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Esto es parte del hadiz en el que se relata la carta que envió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a Hércules (Qaisar), rey de los romanos, invitándolo al Islam en el año sexto de la Hiyra.


4. 57


De Abu Zabit Sahli Ibn Hunaif, que estuvo en la batalla de Badr, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah,      Él le bendiga y le dé paz,  dijo:

“A quien pidiera sinceramente a Allah, morir por Él en la batalla, Él lo elevaría a la categoría de Shahid, aunque finalmente muriera en su  lecho.”


5. 58


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,   dijo:

“Uno de los profetas anteriores, las bendiciones y la paz de Allah sean sobre ellos, sostuvo una batalla y después habló a su pueblo  diciendo:

‘No podrá seguirme aquel que quiso casarse y no consumó el matrimonio. Ni tampoco aquel que construyó una casa  y  no le hizo el tejado. Ni tampoco aquel que compró corderos y camellos, pero sólo se preocupó de esperar a las  crías.’

Estando en plena conquista cerca de la ciudad a la hora de la oración de la tar- de aproximadamente, dijo al sol: ‘Tú obedeces a unos mandatos y yo obedezco a unos mandatos. ¡Oh Allah, hazlo detenerse para  nosotros!’

Así pues, el sol se detuvo hasta que Allah le dio la victoria sobre el enemigo. Entonces, reunió el botín para ofrecerlo como sacrificio y purificación para

Allah. Y cuando llegó y se acercó el fuego para comerse el botín, no lo probó.

Dijo el profeta: ‘Entre vosotros hay traicioneros con el botín. Que venga a ren- dirme homenaje un hombre de cada tribu’. Y al darle la mano un hombre, se quedó pegada con la suya.

Y volvió a decir: ‘Hay traidores entre vosotros. Que venga, pues, toda tu tri- bu’. Entonces, se quedó pegada la mano de dos o tres hombres con la  suya.

Y dijo: ‘Hay traición en estos hombres’. Entonces vinieron con la cabeza de  una vaca, motivo de la traición.

Así pues, reunió el botín, llegó el fuego y se lo comió. ‘Pues no les estaba per- mitido quedarse con el botín a los que nos precedieron, dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sin embargo a nosotros se nos ha permitido, al ver nues- tra debilidad e incapacidad’.”


6. 59


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Jalid Hakim Ibn Hizam, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


30


“Tanto el vendedor como el comprador tienen la palabra sobre la anulación de la compra o venta, mientras no concluyan y se separen. Y si son veraces y claros en los defectos de la mercan- cía, si los tuviere, por ejemplo, sería bendecida su compra o venta. Pero, si ocultan algo o mienten, perdería toda báraka (bendición) el trato de compra o venta.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Lo mismo que el comerciante es bendecido en su operación, si es veraz en la venta de su mercancía y no trata de engañar, de la misma forma, el siervo que cumple verazmente con las obligaciones para con su Señor, sin tratar de engañarle, por ejemplo, buscando que lo vean los demás,  en los actos de adoración, recibe la bendición a su práctica y es recom- pensado por ello. Y la verdad puede ser de varias clases: La verdad en la fe, en la palabra, en la petición, en la observación de Allah y en la com- praventa.

31



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Aquel que te ve cuando te levantas para la oración y te pones en pie, inclinado y postrado con los demás orantes.”

(Los Poetas /218-219)

“Y Él está con vosotros donde quiera que os encontréis.”

(El Hierro /4)

“Realmente a Allah no se le escapa nada ni en la Tierra ni en el  Cielo.”

(La Familia de Imrán /5)

“Allah es realmente el Observador.”

(El Alba /14)

“Y Él sabe lo que miran los ojos a hurtadillas y lo que ocultan los   corazones.”

(Perdonador /19)



HADIZ

1. 60


De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Estando sentados un día con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se presentó un hombre con unas vestiduras muy blancas; el pelo de su barba muy negro, sin que se le vieran señales de haber viajado y ninguno de nosotros lo cono- cía. Fue a sentarse frente al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dando sus rodillas con las de él y colocando las manos sobre sus muslos en actitud de discípulo. Le preguntó: ‘¡Oh Muhammad, infórmame acerca del Islam!’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘El Islam es que atestigües que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah; que hagas el salat; que des el zakat; que ayunes en el mes de Ramadán; y que hagas la peregrinación a la Casa de Allah, si puedes y tienes medios para  ello.’

Y dijo el hombre: ‘¡Has dicho la  verdad!’


32


Entonces nos quedamos maravillados viendo cómo preguntaba, y al mismo tiempo decía que había dicho la verdad.

Después dijo: ‘¡Infórmame pues, acerca del Imán!’

Dijo: ‘Que creas en Allah, en Sus Angeles, Sus Libros, Sus Enviados, en el Úl- timo día y que creas en el decreto tanto bueno como  malo.’

Dijo: ‘Has dicho la verdad.’

Después dijo: ‘¡Infórmame del Ihsán!’

Y le contestó: ‘Es que adores a Allah como si lo vieras, pues si tú no lo ves realmente, Él te ve.’

Dijo: ‘¡Infórmame de la Hora!’

Y le dijo: ‘El preguntado no sabe de ella más que el que pregunta.’ Después le dijo: ‘¡Infórmame pues, de sus  señales!’

Dijo: ‘Cuando la esclava dé a luz a su señora y cuando veas a los pobres, des- calzos y harapientos pastores de ovejas rivalizando en la construcción de altos edi- ficios.’

Después partió el hombre y yo permanecí sentado largo tiempo y me preguntó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¿Úmar, sabes quién  era?’

Contesté: ‘¡Allah y su Mensajero saben  mejor!’

Dijo Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¡Úmar, era el ángel Gabriel que ha venido a vosotros para enseñaros vuestro Din!’.’’


2. 61


Lo relató Muslim.

De Abu Dhar Yundab Ibn Yunada y Abu Abdurrahmán Muádh Ibn Yabal, Allah esté complacido con los dos que el Mensa- jero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,  dijo:

“Teme a Allah* donde quiera que estés** y si cometes una mala acción, haz inmediatamente una buena que te haga borrar la falta anterior. Y compórtate con la gente correctamente.”


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

*Aceptando sus mandatos y alejándote de lo prohibido.

**Te vea o no te vea la gente, es suficiente que te vea  Allah.


3. 62


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Estaba un día detrás del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y me dijo: ‘¡Muchacho, te enseñaré unas palabras!: Protege a Allah (Su    Din) obedeciendo

sus mandatos y alejándote de sus prohibiciones y Él te protegerá; protege a Allah y siempre estará contigo; y si pides ayuda, pídesela a Allah. Y debes saber que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti; y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti. Pues ya está todo es- crito’.”


33


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Y en otro relato:

“Obedece los mandatos de Allah y lo encontrarás frente a ti. Ve en busca de Allah en la abundancia y El irá en busca de ti en la  estrechez.

Debes saber que tu error o acierto no van a impedir lo que te haya de suceder por decreto. Y que la ayuda de Allah vendrá con la paciencia. La felicidad sigue a   la desgracia. Y que después de la dificultad viene la  facilidad.”


4. 63


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo:

“Realmente vosotros practicáis acciones que son, a vuestros ojos, más finas (insignificantes) que un cabello, pero que nosotros, en la época del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, considerábamos faltas graves.”


5. 64


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“Verdaderamente Allah tiene celos. Y Allah tiene celos cuando el hombre vie-  ne con aquello que Allah le ha prohibido.”


6. 65


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quiso Allah poner a prueba a tres de la tribu de Israel, un tiñoso, un leproso y un ciego. Les envió a un ángel que le preguntó al leproso: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’

Dijo: ‘Un buen color, una buena piel y que desapareciera aquello que hace sen- tir a la gente asco por mi.’

Entonces lo frotó y Allah le dio la cura. Después le dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘La de los camellos.’

Así que recibió una camella preñada y bendiciones por ella. Después fue al ti- ñoso y le dijo: ‘¿Qué es lo que más te  gustaría?’

Y contestó: ‘Un buen pelo y que desapareciera aquello que hace sentir a la  gente asco por mí.’

Así pues, lo frotó y le desapareció la tiña. Recibió un buen pelo y después le  dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’

Dijo: ‘Las vacas.’

Y le dio una buena vaca preñada, dándole al mismo tiempo las bendiciones  por


ella.

34


te.’


Después fue al ciego y le preguntó lo mismo: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Contestó: ‘Que Allah me devolviera la vista de forma que pudiera ver a la  gen-

Así que lo frotó y Allah le devolvió la vista. Después le   preguntó: ‘¿Qué rique-


7. 66


za desearías?’

Dijo: ‘Los corderos.’

Así que recibió una  buena  oveja con una cría recién parida. Se multiplicaron  los  ganados. Y uno llegó a tener una manada de camellos, otro de vacas y el otro   un rebaño de corderos. Después fue de nuevo al leproso con una imagen y aspecto nuevo y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y se me ha acabado todo lo que tenía en el viaje. Así que no me queda otro remedio que recurrir hoy, primero a Allah y des- pués a ti. Te pido por aquel que te ha dado un buen color, la nueva piel y la rique-  za, un camello como provisión para el  viaje.’

Y le contestó: ‘¡Mis gastos son demasiados!’

Y le dijo: ‘Creo que te conozco. ¿Tú no eras leproso y la gente tenía asco y después Allah te dio todo?’

Y le contestó: ‘Toda esta riqueza la he heredado de mi padre que la había here- dado de mi abuelo.’

Y dijo: ‘Si estás mintiendo, que Allah te convierta en lo que eras antes.’ Después fue al tiñoso con un nuevo aspecto y le dijo lo mismo que le había   di-

cho al anterior. Y le contestó lo mismo que le había contestado el  anterior.

Y le dijo: ‘Si estás mintiendo que Allah te convierta en lo que eras  antes.’

Después fue al ciego con su nuevo aspecto y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y viajero y se me ha terminado lo que tenía para el viaje. Así que no tengo más re- medio que recurrir hoy, primero a Allah y después a ti. Te pido pues, por aquel que te ha devuelto la vista, una oveja que me sirva de provisión para el  viaje.’

Y le contestó: ‘Verdaderamente estuve ciego y Allah me devolvió la vista. Co- ge pues lo que quieras y deja lo que quieras. Y por Allah que no voy a afligirte hoy, sólo porque cojas algo por Allah, Poderoso y Sublime.’

Y le dijo: ‘Coge lo que te pertenece pues habéis sido probados por Allah y Él   se ha complacido contigo. Sin embargo, se ha enojado con tus dos  compañeros’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Ala Ah Shaddád Ibn Aus, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“El verdaderamente dotado de intelecto es aquel que reflexiona sobre sus ac- ciones (examinando su conciencia) y obra para después de  la muerte; y el incapaz es aquel que sigue a sus propios apetitos y pretende la salvaguarda de Allah y obte- ner su perdón.”


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

35


8. 67

9. 68


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Es de buen Islam dejar aquello que a uno no le  concierne.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

De Úmar, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“A un hombre no se le piden explicaciones porque haya golpeado a su  mujer.”*

Lo relató Abu Daud (Hadiz Daíf).

*A no ser que el asunto pasara a manos del juez para establecer el dere- cho de cada uno.


36



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¡Creyentes, temed a Allah con el temor que le corresponde, Glorificado y Altísimo sea!”

(La Familia de Imrán /102)

“Temed pues a Allah todo lo que podáis.”**

(El Engaño /16).

“¡Creyentes, temed a Allah y hablad correcta y  justamente!”

(Los Partidos /70).

“A quien tema a Allah, Él le dará apertura y le proveerá de donde ni siquiera se imagina.”

(El Divorcio /23).

“Si teméis a Allah, Él os dará el discernimiento entre lo verdadero y lo falso. Y os borrará las faltas y os perdonará. Y Allah es el Dotado de inmenso favor.”

(El Botín /29).

Y las aleyas alusivas a este capítulo son muchísimas.

*Taqwa de Allah es la barrera de protección que pone el siervo de Allah entre él y aquello que es merecedor de castigo ante Allah. Y además el musulmán temeroso actúa siempre obediente y conforme a lo que es co- rrecto y manda Allah.

**Y entra dentro de esta capacidad el cumplimiento de todo aquello   que Allah ha ordenado y la abstención de todo aquello que ha prohibi- do. Y esta aleya  es aclaratoria de la anterior.



HADIZ

1. 69


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“¡Oh Mensajero de Allah! ¿Quién tiene el mejor grado entre toda la gente?’ Dijo: ‘El que más teme a Allah.’

Dijeron: ‘No te preguntamos eso.’


37


Dijo: ‘Entonces José, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham.’ Dijeron: ‘No te preguntamos eso.’

Dijo: ‘¿Pues acerca de qué tribus árabes me preguntáis?’ Los mejores de ellos    en Yahilía serán los mejores de ellos en el Islam, si entendieron el Din y lo practica- ron correctamente’.”


2. 70


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Realmente este mundo es como la fruta dulce. Allah os hará delegados en él y verá como actuáis. Sed precavidos, pues, en este mundo (la fama, el poder, el dine- ro.) y con las mujeres. Pues la primera discordia de la tribu de Israel sucedió a cau-  sa de las mujeres.”


3. 71


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, solía   decir:

“ Allahumma inní asaluka al huda wa at tuqá wa al afaf wa al guina”


Lo relató Muslim.


(“¡Oh Allah, te pido la guía recta; el temor a Ti; la honestidad; y la riqueza de espíritu para poder prescindir de los bienes de los demás.”)


4. 72


De Abu Tarif At Taí, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“He oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Quien juró    por algo reprobable que luego no hizo, viendo un acto de desobediencia en ello, lo hizo por temor de Allah’.”


5. 73


Lo relató Muslim.

De Abu Umama Al Bahili, Allah esté complacido con él que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en    la peregrinación de despedida:

“Temed a Allah, haced vuestras cinco oraciones, ayunad en el mes de Rama- dán, pagad el zakat (limosna obligatoria) de vuestra riqueza, obedeced a vuestros mandatarios (emires) y entraréis en el Jardín.”


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan Sahih).

38



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y cuando los creyentes vieron a los partidos** dijeron: ‘Esto es lo que nos han prometido Allah y Su Mensajero; Allah y Su Mensajero han dicho la verdad’. Y es-  to no ha hecho sino fortalecerles la fe y la entrega total a su mandato.”

(Los Partidos /22).

“Aquéllos a los que dijo la gente: Los hombres se han reunido contra vosotros, te- nedles miedo. Pero eso no hizo sino aumentar su fe. Y dijeron: ‘¡Allah es suficiente para nosotros y qué mejor Guardián!’

Regresaron con la gracia y el favor de Allah y sin que hubiesen sufrido daño algu-  no. Ya que siguieron aquello que complace a Allah, obedeciendo a Él y a Su Men- sajero. Y Allah está dotado de un favor inmenso.”

(La Familia de Imrán /173-174).

“¡Confía en el Viviente y entrégate a Él, El que no  muere!”

(El Discernimiento /58).

“A Allah se confían los creyentes y a Él entregan sus  asuntos.”

(La Familia de Imrán /159).

“Y quien confía en Allah, es suficiente para él.”

(El Divorcio /3).

“Los creyentes cuando recuerdan a Allah ensanchan sus corazones (se vuelven te- merosos). Y si se les recitan los signos (El Corán) aumenta su fe y se confían ente- ramente a su Señor.”

(El Botín /3).

Y las aleyas sobre las excelencias de la confianza en Allah son muchas y cono- cidas.

*La define aquel que sabe de forma resolutiva que todo está en manos de Allah.


39


**Fueron Quraish, Qais y Gatafan que se juntaron en la batalla del mismo nombre para atacar a los musulmanes en Medina, en el año quin- to de la Hiyra.


HADIZ

1. 74


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Se fueron presentando delante de mí los diversos pueblos. Vi a un profeta y con él unos pocos hombres. A veces a otro profeta y, con él, uno o dos hombres, y  a veces veía otro que no tenía nadie con él. Cuando después vi una gran multitud   de gente, pensé que era mi pueblo. Pero me dijeron que era Musa y sus seguidores. Sin embargo, me dijeron: ‘Mira el horizonte’. Y vi mucha gente. Después me dije- ron:


‘Mira al otro lado’. Y vi de nuevomucha gente. Y me dijeron: ‘Estos son tus seguidores y en- tre ellos setenta mil hombres que entrarán en el Jardín sin cuenta ni castigo’.”

Después se levantó y entró en su casa. Y la gente empezó a hablar sobre los   que entrarían en el Jardín sin cuenta ni castigo. Y dijeron  algunos:

‘Tal vez sean los que acompañaron al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.’

Luego dijeron otros: ‘Tal vez sean los que nacieron en el Islam y no adoraron a otro que no fuese Allah.’

Y otros dieron opiniones diversas.

En esto salió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y les preguntó: ‘¿De qué estáis hablando?’

Se lo dijeron y él dijo: ‘Ellos son los que no hacen brujería ni piden a nadie que la haga. Ni tampoco hacen augurios o vaticinios. Y a su Señor solamente se con- fían’.

Después se levantó Ukkasha y le dijo: ‘Pide a Allah que yo sea uno de ellos.’ Y dijo: ‘Tú estás entre ellos.’

Después se levantó otro hombre y dijo: ‘Pide a Allah que yo sea uno de ellos.’ Y dijo: ‘Se te ha adelantado Ukkasha’.”


2. 75


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos que solía decir el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Allahumma laka aslamtu wa bika amantu wa alaika tawakkaltu wa ilaika anabtu   wa bika jasamtu; Allahumma aúdhu biizzatika; la ilaha illa anta an tudillani anta al hayyu alladhí la tamut wal yinnu wal insu yamutún.”

(¡Oh Allah, me entrego enteramente a Tu mandato; en Ti he creído; a Ti me he confiado; a Ti he vuelto; y por Ti he porfiado! ¡Oh Allah, me refugio en Tu fuerza    y poder. No hay dios sino Tú. Y me refugio en Ti del extravío. Tú eres el Viviente, el Autosubsistente, Aquel que no muere. Y los genios y los hombres  mueren!)


40


3. 76


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“¡'Allah es suficiente para nosotros y qué mejor  Guardián!’

Esto lo dijo Abraham cuando fue arrojado en el Fuego. Y lo dijo Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz, cuando dijeron: ‘Los hombres se han reunido contra vosotros, tenedles miedo.

Y eso no ha hecho sino aumentar su fe. Y  dijeron:

‘Hasbunallah wa niamalwaquil.’

(¡Allah es suficiente para nosotros y qué mejor  Guardián!)’.”

Lo relató Al Bujari.

Y en otro relato:

‘Lo  último  que  dijo  Abraham,  sobre  él  la  paz, antes de ser arrojado al fuego

¡Allah es suficiente para mí y qué mejor  Guardián!’


4. 77


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Entrarán en el Jardín personas cuyos corazones son como los de los pá- jaros.”*


Lo relató Muslim.


5. 78


*Se ha dicho que significa: Porque son confiados en Allah. Y también por la dulzura de sus corazones.

De Yabir, Allah esté complacido con él, que combatió junto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en la zona del Neyd*.

“Y cuando regresaban se detuvieron en un valle poblado de algunos árboles espinosos  (sámura), bajo los cuales se cobijó la gente, buscando su sombra, a la  hora del mediodía, cuando el calor era más acuciante. Entonces el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, descendió de su montura, colgando su espada de un árbol.

Cuando hubimos dormido la siesta nos llamó el Profeta, Allah le bendiga y le   dé paz. Y al mismo tiempo se presentó delante de él un campesino que dijo, seña- lando a otro:

‘Éste desenvainó mi espada mientras yo dormía. Y cuando me desperté, la te- nía alzada contra mí y me dijo:

‘¿Quién te va a defender de mí?’ Y yo le dije: ‘¡Allah!’

Lo repitió tres veces y, por último, no arremetió contra mí y se sentó’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


41


Y en otro relato dijo Yabir:


*Región elevada al este de Medina, en contraposición al Hiyas, situado  al oeste de la península de Arabia.


6. 79


“Estábamos con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, durante una batalla* y fuimos a cobijarnos a la sombra de un árbol, de la que dejamos para nuestro Mensajero, Allah le bendiga y le dé  paz.

Entonces llegó un hombre de  los  idólatras y descolgando del árbol la espada del Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz, le dijo amenazándole: '¿Me  temes?’

Dijo: ‘¡No!’

Después dijo el hombre: ‘¿Y quien te va a defender de mí?’ Dijo: ‘¡Allah!’.”

Y en otro relato se dice que a continuación se le cayó la espada de la mano y la cogió el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, y dijo: ‘Y ahora ¿quién    te va a defender de mí?’

Y dijo el hombre: ‘¡Perdóname!’

Dijo: ‘Atestigua que no hay dios sino Allah y que yo soy Su  Mensajero.’

Y dijo: ‘No, pero te prometo no luchar contra ti ni estar con aquellos que lu- chen contra ti.’

Así que lo dejó libre y después regresó con sus compañeros y les dijo: ‘Vengo   de estar con el mejor entre la  gente’.”

*La batalla de Datu Arriqai, en el año sexto de la Hiyra.

De Úmar, Allah esté complacido con él que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si realmente os confiarais a Allah con verdadera certeza, Él os proveería co- mo provee al pájaro que sale por la mañana temprano hambriento y regresa al final del día lleno y saciado.”


7. 80


Lo relató At Tirmidí.

De Abu Umara Al Bara Ibn Azib, Allah esté complacido con los dos que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“Cuando regreses a tu lecho haz la ablución como si fueras a hacer la oración y después te acuestas sobre el costado derecho y  dices:

‘Allahumma aslamtu nafsi ilaika; wa wayyahtu wayhi ilaika; wa fawadtu amri ilaika; wa alya’tu dhahri ilaika, ragbatan wa rahbatan ilaika; la malyaa wa la manyá minka illa ilaika; amantu bi kitabik alladhi anzalta; wa bi nabyyika alladhi arsalta.’

(¡Oh Allah, a Ti me he entregado; en Ti me he complacido y hacia Ti he diri- gido mi rostro; a Ti he confiado mis asuntos; en Ti y en todas las posiciones de dormir me he refugiado, deseoso y temeroso de Ti. Y no hay refugio ni salvación excepto en Ti. He creído en el Libro que Tú has revelado y en el último Profeta    que Tú has enviado!)

42


Si mueres esta noche, mueres en    la fitra*. Y si amaneces, amaneciste con bien.

Y que sea eso lo último que digas antes de  dormir.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


8. 81


*En el Din correcto y la fe más completa.

De Abu Bakr As Siddiq, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Miré a los pies de los incrédulos idólatras cuando estábamos en la cueva* y ellos sobre nuestras cabezas. Y dije:

‘¡Oh Mensajero de Allah, si tan siquiera uno mirara bajo sus pies nos   vería!’

Y dijo: ‘¿Qué piensas, oh Abu Bakr? Entre dos hombres, Allah es el tercero y acude en su ayuda’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


9. 82

10. 83


*Cueva del Toro donde permaneció escondido el Profeta, Allah le ben- diga y le dé paz, con su mejor compañero Abu Bakr, Allah esté compla- cido con él, durante tres días, mientras los idólatras lo buscaban para matarlo y cuando a continuación hicieron la Hiyra a Medina.

De  “la madre de  los creyentes” Umm Salama, Hind bint Abu Umeya Hudaifah Al Majzumía, Allah esté complacido con    ella que solía decir el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Bismillah tawakkaltu alá Allah. Allahumma inní aúdhu bika an adilla au udalla;   au azilla au uzalla; au adhlima au udhlama; au ayhala au iuyhala alaya”.

(En el nombre de Allah, en Él confío plenamente. ¡Oh Allah, me refugio en Ti de que pueda extraviar o ser extraviado; de inducir a alguien a lo prohibido o de ser inducido; de ser el causante de una injusticia o de padecerla; y de inducir a alguien al error o de ser yo el inducido!) .”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan Sahih).

De Anás, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A quien dice al salir de su casa:

‘Bismillah tawakkaltu alá Allah, wa la haula wa la qwata illa billah’.

(En el nombre de Allah, en Él confío. Y no hay poder ni capacidad excepto por Allah), se le dirá:

Has sido guiado, protegido, Allah te ha bastado y shaitán se ha apartado de tu camino.”


11. 84


Lo relataron At Tirmidí, Abu Daud y An Nasai (Hadiz Hasan).

De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


43


“Había dos hermanos en el tiempo del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Uno de ellos acudía a él para recibir y aprender sus enseñanzas en el Din; y el otro trabajaba. Por lo que el que trabajaba se quejó, de su hermano al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Pero le contestó diciéndole: ‘Tal vez Allah te provee por su causa’.”

Lo relató At Tirmidí(Hadiz Sahih).

44



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¡Sé recto como se te ha ordenado!”

(Hud /112).

“Realmente a los que hayan dicho: 'Nuestro Señor es Allah’ y hayan sido rectos, los ángeles descenderán a ellos (y les  dirán): ‘No temáis ni estéis tristes y alegraos con  la buena nueva del Jardín que se os había prometido.’ Somos vuestros protectores  en esta vida y en la Ultima, allí tendréis lo que os apetezca y todo cuanto pidáis. Como presentes de un Perdonador, Compasivo.”

(Han sido explicados Sus Signos /30-32).

“Realmente para aquellos que dijeron: ‘Nuestro Señor es Allah’ y después fueron rectos, no habrá, pues, temor ni tristeza en el Último Día. Y ellos serán los compa- ñeros del Jardín eternamente, como recompensa por lo que hicieron.”

(Al Ahqáf /13-14).



HADIZ

1. 85


De Abu Amrin Sufián Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“¡Oh Mensajero de Allah, dime  una  palabra del Islam sobre la que no tenga  que preguntar a nadie más que a ti!

Dijo: ‘Di ‘Creo en Allah’. Después sé recto’.”


2. 86


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Sed comedidos y rectos. Y sabed que ninguno de vosotros se salvará por su propia acción simplemente.

Preguntaron: ‘¿Ni siquiera tú, oh Mensajero de  Allah?’

Dijo: ‘Ni siquiera yo, salvo que Allah me cubra con Su misericordia y Su fa- vor'*.”


Lo relató Muslim.

45


*Es decir, el musulmán, a la vez que actúa rectamente, debe pedir a Allah Su misericordia y el éxito del Jardín. Y dicen los ulama: La recti- tud significa la constancia en la obediencia a Allah. Y por Allah es el éxito.

46



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Di: 'Sólo os exhorto a una cosa: Que os lo propongáis, en pares o de uno en uno, y reflexionéis: Vuestro compañero no es un poseso sino que es alguien que viene a advertiros de un terrible  castigo'.”

(Saba /46).

“Ciertamente en la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay signos para la gente dotada de  intelecto.

Aquellos que recuerdan a Allah de pie, sentados y acostados y reflexionan sobre la creación de los cielos y la tierra:

‘¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano.

¡Gloria a Ti!’.”

(La Familia de Imrán /190-191).

“¿Acaso no se fijarán en los camellos cómo han sido creados?

¿En el cielo y cómo ha sido elevado?

¿Y en las montañas, cómo han sido erigidas?

¿Y en la tierra, cómo ha sido  extendida?

Así pues, llama al Recuerdo, ya que no eres sino quien despierta el   recuerdo.”

(Al Gashyyah /17-21).

“¿Es que no van caminando por la Tierra y ven?”

(La Vaca /148).

Y las aleyas del Corán en este capítulo son muchas. Y en cuanto a los Hadices, el mencionado anteriormente en el capítulo 5 con el número  7.


47



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Emprended las buenas acciones.”

(La Vaca /148).

“Y corred en busca del perdón de vuestro Señor y del Jardín preparado para los te- merosos, cuyo ancho son los cielos y la  tierra.”

(La Familia de Imrán /133).



HADIZ

1. 87


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Emprended acciones virtuosas y no retrasadlas. Pues se avecinan grandes pruebas como una parte de la noche oscura. Amanecerá el hombre creyente y ano- checerá incrédulo; y anochecerá creyente y amanecerá incrédulo. Venderá su Din  por los bienes efímeros de este mundo.”


2. 88


De Abu Sirua Uqba Ibn Al Hariz, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Hice la oración de la tarde tras el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en Medina y cuando concluyó con el saludo, se levantó rápidamente, cruzando por en- tre las filas de gente, para ir a alguna de las casas de sus mujeres. La gente se asustó al ver tanta prisa.

Después dijo al ver que se habían quedado asombrados por su rapidez: ‘Recor- dé que tenía algo de oro para repartir de una sádaqa y temí que quedara largo tiem- po allí. Así pues, corrí a repartirlo enseguida’.”


3. 89


De Yabir, Allah esté complacido con él, que :


Lo relató Al Bujari.


“Un hombre preguntó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, el día de la  bata-

48


lla de Uhud:

‘¿Sabes dónde estaría yo si me mataran?’ Dijo: ‘En el Jardín.’

Así que, arrojó unos dátiles que tenía en su mano y corrió a luchar hasta que cayó muerto.”


4. 90


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Vino un hombre al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le  dijo:

‘¿Oh Mensajero de Allah, cuál sería la mejor de las sádaqas en cuanto a su re- compensa?’

Dijo: ‘Es aquella que das mientras estás sano, eres celoso y previsor con el di- nero, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Y no la retrases hasta tal punto que se aproxime tu hora y digas ‘para fulano esto, para zutano esto’. Ya de hecho es pa- ra ellos’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 91

6. 92


*Se ha dicho que se refiere a la herencia.

De Anás, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cogió una espada el día de la ba- talla de Uhud y dijo:

“¿'Quién me coge esta espada?’

Y todos extendieron sus brazos, diciendo cada uno de ellos: ‘Yo, yo.’ Dijo: ‘¿Pero quién la coge para darle su derecho?’

Se detuvo entonces la gente y dijo Abu Duyana, Allah esté complacido con él: ‘Yo la cogeré para darle su  derecho.’

Así que la cogió y cortó con ella las cabezas de los incrédulos  asociadores.”

Lo relató Muslim.


De Zubair Ibn Adi, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Fuimos a Anás Ibn Málik, Allah esté complacido con él, y nos quejamos del trato que recibíamos del Hayyay*. Y  dijo:

‘Tened paciencia. Pues, no ha habido ningún tiempo al que no le haya seguido otro peor, hasta que lleguéis al encuentro de vuestro  Señor.

Y esto lo he oído de vuestro Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz’.”

Lo relató Al Bujari.


7. 93


*Nombre de un gobernador cruel.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


49


“Emprended las buenas obras antes de que os lleguen asuntos que os las im- pidan: como una pobreza acuciante que os impida realizar una obra benéfica; o una riqueza de abusos y excesos que os entretenga en asuntos mundanales; o una en- fermedad que os  deje incapacitados para hacer algo; o una vejez que desvaría; o  una muerte repentina; o lo peor que se puede esperar, el Anticristo; o lo que es más amargo, la Hora.”


8. 94


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dijo el día de la batalla    de Jaibar*:

“Daré esta bandera al hombre que ame a Allah y a Su Mensajero, y Allah le da- rá la victoria por él.

Dijo Úmar, Allah esté complacido con él: ‘No he deseado tanto el emirato co- mo ese día. Así pues, me moví y me alcé para que me viera y me la  diera.’

Pero llamó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a Ali Ibn Abu Ta- lib, Allah esté complacido con él, y se la dio diciéndole: ‘Camina y no te des la  vuelta hasta que Allah no te dé la victoria.’

Caminó Ali y un poco después se detuvo sin darse la vuelta y gritó: ‘¡Oh Men- sajero de Allah! ¿Para qué combato a la  gente?’

Dijo: ‘Combátelos hasta que atestigüen que no más dios que Allah y que Muhammad es su Mensajero. Y si lo hacen así, estarán a salvo de ti en cuanto a su sangre y su riqueza, excepto que no cumplan con su obligación, como el zakat. Y Allah les hará la cuenta’.”


Lo relató Muslim.

50



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y a los que han luchado por Nosotros, los guiaremos a Nuestros caminos. Y realmente Allah está con los  bienhechores.”

(La Araña /69).

“Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza.”

(Al Hiyr /99)

“Recuerda a tu Señor y dedícate plenamente a Él.”

(El Arrebujado /8).

“Pues quien haga el peso de una brizna de bien, lo  verá.”

(El Terremoto /7).

“Aquello que ofrezcáis a vosotros mismos de bien, lo encontraréis ante Allah con mejor y mayor recompensa.”

(El Arrebujado /20).

“Ciertamente, Allah es conocedor de todo aquello que gastáis en buenas   acciones.”

(La Vaca / 273).



HADIZ

1. 95


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

Dijo Allah, Altísimo sea:

‘A quien se enemistó con un walíallah, le haré saber que está en guerra conmi- go. Y no se Me ha acercado mi siervo por nada tan querido para Mí, como es el cumplimiento de aquello que le he hecho obligatorio. Y continúa mi siervo acer- cándose a Mí con acciones voluntarias hasta que es querido por Mí. Y si quisiera,  Yo sería su oído con el cual oiría; y su vista con la que vería; y su mano con la que trabajaría por el bien; y sus piernas con las que andaría. Y lo que me pidiera, se lo daría. Y si buscara refugio en Mí, Yo se lo  daría’.”


51


2. 96


Lo relató Al Bujari.

De Anás, Allah esté complacido con él, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en lo que transmitió de su Señor, Poderoso    y Sublime, dijo:

“Si se acerca a Mí el siervo un palmo, Yo me acerco a él un codo. Y si él se acerca a Mí un codo, Yo me acerco a él dos codos a la vez. Y si viene a Mí andan- do, Yo voy a él corriendo.”


3. 97


Lo relató Al Bujari.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dijo:

“Muchos hombres no utilizan bien dos buenos estados que Allah les ha conce- dido: la salud y el ocio.”


4. 98


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:


Lo relató Al Bujari.


“El Profeta, Allah le bendiga y le  dé paz, solía permanecer de pie en oración  por la noche, hasta que se le agrietaban los  pies.

Y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! No hagas eso, si Allah te ha perdonado  tanto tus faltas anteriores como posteriores.’

Dijo: ‘¿Es que no voy a ser un siervo agradecido?’.”


5. 99


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Cuando venían las diez últimas noches de Ramadán, el Mensajero de Allah, Él le bendiga y dé paz, las revivificaba. Despertaba a su familia. Y se aprestaba seria- mente para la tarea, intensificando en esos tiempos de favor especial las rectas ac- ciones.”


6. 100


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y dé paz,   dijo:

“El creyente fuerte es mejor y más querido por Allah que el débil y en cual- quiera de ellos hay bien. Observa celosamente aquello que te reporta un beneficio. Pide la ayuda de Allah y actúa previsoramente. Y una vez que te haya sucedido al- go, no digas ‘si  hubiera hecho esto o aquello’. Pero sí, di: ‘Allah lo ha decretado y  así lo ha querido’. Pues el decir ‘si hubiera o hubiese’ propicia la ocasión de shaitán con el susurro.”


Lo relató Muslim.

52


7. 101

8.102


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“Las pasiones y los apetitos que sobrepasan los límites permitidos, son el velo tras el cual está el Fuego. Y la paciencia ante la desgracia y la entrega total a los mandatos de Allah, son el velo tras el cual se esconde el  Jardín.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Abdallah Hudaifah Ibn Al Yaman, Allah esté complacido con los dos, que    dijo:

“Una noche recé una oración voluntaria con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Empezó recitando la azora de 'La Vaca' y pensé que concluiría a las cien ale- yas. Pero siguió. Así que pensé que terminaría con la azora completa. Pero siguió y empezó a recitar la azora de 'Las Mujeres', luego la de Ali Imrán, pronunciando len- ta y correctamente. Y siempre que llegaba en la recitación a una glorificación, glori- ficaba a su Señor; y si llegaba a una petición, pedía a su Señor; o a un refugio y se refugiaba en Allah.

Después hizo la inclinación  diciendo:

‘Subhana rabbi al adhim’.

(Gloria a mi Señor, el Inmenso)’.

Y fue su inclinación (Rukuu) tan larga como la posición anterior de pie. Después dijo:

‘Samia allahu liman hamidah’. ‘(Allah escucha a quien le alaba)’. ‘Rabbana wa lakal hamd’.

(Señor nuestro, para Ti es la alabanza)’.

Después estuvo de pie tan largo rato como el de la inclinación. Y después se postró diciendo:

‘Subhana rabbi al ala’.

(Gloria a mi Señor, el Altísimo)’.

Y fue su postración tan larga como la posición  anterior.”


9. 103


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Una noche recé con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, la oración volun- taria (tahayyud) y la alargó tanto que pensé en un asunto feo. Le preguntaron: ‘¿Qué pensaste?’

Dijo: ‘Pensé sentarme y  dejarlo’.”


10. 104


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Anás, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y dé   paz:


53


11. 105


“Siguen al muerto tres cosas:  su  familia, su dinero y sus obras. Pero vuelven dos y queda una; vuelven su familia y su dinero. Y quedan sus  obras.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El Jardín está más cerca de uno de vosotros que la correa de su sandalia. Y el Fuego lo mismo.”


12. 106

13. 107


Lo relató Al Bujari.

De Abu Firas Rabiah Ibn Kaab Al Aslami, criado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y que era de As Suf-   fa uno de los que estaban instalados al final de la mezquita y que no tenían vivienda por su pobreza, Allah esté complacido con      él. Y dijo:

“Dormía con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y dé paz, y le solía traer el agua para la ablución y lo que necesitaba. Pues, me dijo:

‘¡Pídeme algo!’

Y yo le dije: ‘Pide a Allah que esté yo en tu compañía en el Jardín.’ Y dijo: ‘Pídeme otra cosa que no sea esa.’

Dije: ‘¡No, eso mismo!’

Dijo: ‘Ayúdame pues, en mis peticiones, orando tú con  frecuencia’.”

Lo relató Muslim.

De Abu Abdallah y se dijo: Abu Abdurrahmán Zaubán, Allah esté complacido con él. Criado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y dé paz, que le oyó  decir:

“Debes hacer la postración muchas veces. Ya que realmente, no hay una vez que hagas la postración para Allah, que no te eleve Él por ella un grado y te borre una falta’.”*


Lo relató Muslim.

*Cuando más cerca está el siervo de su Señor es cuando está postrado, por ser una posición de humildad y sumisión total al Creador.


14. 108


De Abu Safuán Abdallah Ibn Busr Al Aslami, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y   dé paz:

“El mejor de entre la gente es aquel que tuvo una vida más larga siendo un bienhechor.”


15. 109


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan).


“Estuvo ausente mi tío Anás Ibn An Nadri, Allah esté complacido con él, de  la

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batalla de Badr, y dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Estuve ausente de la primera ba- talla en la que combatisteis a los idólatras. Si Allah me diera la oportunidad de combatirlos verías lo que soy capaz de hacer’. Pues cuando acaeció la batalla de Uhud* y abandonaron sus puestos los musulmanes y fueron derrotados, dijo: ‘¡Oh Allah! disculpo ante Ti a  mis  compañeros por haber huido. Y estoy exento de lo que han hecho los idólatras (es decir, combatir al  Mensajero).’

Después se adelantó y se encontró con Saad Ibn Muadh y le dijo: ‘¡Oh Saad,  juro por el Señor de la Kaaba que encuentro el olor del Jardín en este mismo lugar de Uhud!’

Dijo Saad: ‘¡No he podido hacer tanto como lo que ha hecho él!’

Dijo Anás: ‘Hemos encontrado en él más de ochenta golpes de espada o pin- chazos de lanza o de flecha. Y hemos encontrado que, una vez muerto, lo han des- figurado los enemigos idólatras. Pues no lo ha reconocido nadie excepto su herma- na que reconoció sus dedos.’

Dijo Anás: ‘Pensábamos que esta aleya fue revelada por su causa o por la de otros como él: ‘Hubo entre los creyentes hombres que hicieron realidad su pacto con Allah...’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


16. 110

17. 111


*Uhud: montaña cercana a Medina.

De Abu Masud Al Ansari, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Cuando fue revelada la aleya de la sádaqa hacíamos de porteadores para poder dar alguna nosotros. Entonces vino un hombre y dio una buena sádaqa. Y dijeron los hipócritas: ‘Lo ha hecho para que lo vean y hablen de  él.’

Después llegó otro hombre y dio una sádaqa de cuatro puñados. Y dijeron: ‘Ciertamente Allah no necesita de estos cuatro puñados’. En ese momento descen- dió la aleya: ‘Aquellos que buscan defectos tanto en la sádaqa de los creyentes que   la ofrecen espontáneamente como en la de quienes sólo con un gran  esfuerzo’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Es decir que se burlan del que da poco porque es poco y del que da mucho dicen que es por engreimiento.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, relató de Allah, Altísimo sea, di- ciendo:


“¡Siervos míos! Yo me he prohibido a Mí mismo la injusticia y también la he prohibido entre vosotros. Así pues, no seáis injustos unos con otros.

¡Siervos míos! Todos vosotros estáis    extraviados excepto el que Yo he guiado.

Así pues, pedidme que os guíe y Yo os  guiaré.

¡Siervos míos! Todos vosotros estáis hambrientos excepto quien yo he alimen- tado. Así pues, pedidme el alimento y Yo os  alimentaré.

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¡Siervos  míos!  Todos  vosotros  estáis  desnudos excepto quien Yo he  vestido.

Pedidme pues que os vista y Yo os  vestiré.

¡Siervos míos! Ciertamente vosotros os equivocáis día y noche y Yo perdono todas las faltas. Pedidme pues que os perdone y Yo os  perdonaré.

¡Siervos míos! Ciertamente vosotros no llegaréis a ningún mal que me perju- dique ni bien que me beneficie.

!Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, tuvieseis el corazón como el más puro de vosotros, eso no haría aumentar un ápice Mi reino.

¡Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, tuvieseis el corazón como el más depravado  de  vosotros, eso no disminuiría un ápice Mi reino.

¡Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, os juntarais en un solo territorio para pedirme, le daría a cada uno lo que necesitara sin que por ello disminuyera lo que poseo, más de lo que disminuye el mar cuando   la aguja se introduce en él.

¡Siervos míos! Estas son vuestras obras. Os he hecho la cuenta. Después os daré la recompensa por ellas. Quien encuentre el bien que dé alabanzas a Allah; y quien encuentre el mal que no reproche a nadie sino a sí mismo.”

Lo relataron Bujari y Muslim.

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QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¿Acaso no os concedimos una vida larga en la que pudiera recapacitar quien lo hiciere, y no llegó a vosotros el advertidor?”

(Creador /37).



HADIZ

1. 112


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y dé paz:

“Allah no ha dejado excusa* al hombre al que ha alargado la vida hasta llegar a los sesenta años.”


Lo relató Al Bujari.

*Excusa para decir que no ha habido tiempo para cumplir lo que Allah ha ordenado.


2. 113


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Úmar solía entrarme con él a las asambleas de los sabios ancianos de Badr*. Pero como era joven aún, algunos de ellos se enojaban diciendo: ‘No entra éste,  pues entre nosotros hay quien tiene hijos como él.’

Dijo Úmar: ‘Él es de donde  sabéis.’**

Así que un día me entró con ellos en el consejo. Y dijo Úmar a los reunidos: '¿Qué explicación dais cuando Allah dice: ‘Cuando venga la victoria de Allah y la conquista. Y veas a la gente entrar en tropel en el  Din de Allah, glorifica y alaba a  tu Señor. Y pídele el perdón, ya que Él te lo aceptará  ?'***

Dijeron algunos: 'Se nos ha ordenado dar alabanzas a Allah y pedirle el perdón cuando nos llega su ayuda y nos da la  victoria.’

Otros se callaron y no dijeron nada. Y entonces me dijo: ‘¿Tú también dices lo mismo, Ibn Abbás?’

Dije: ‘¡No!’


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Y dijo. ‘¿Pues qué dices?’

Que es el plazo del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y ya ha lle- gado.’

Dijo Allah, Altísimo sea: ‘Cuando venga la victoria de Allah y la conquista...’ y esa es la señal de tu plazo. 'Da pues gloria y alabanzas a tu Señor y pídele el perdón que Él lo aceptará’.

Y dijo Úmar, Allah esté complacido con él: 'Y también es esa mi  opinión.”

Lo relató Al Bujari.


3. 114


*Ciudad entre Meca y Medina donde acaeció la primera batalla en la  que vencieron los musulmanes.

**Hijo de Al Abbás, tío del Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le  dé paz.

***Azora 'La Victoria', última revelación del Corán.

De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no rezó una oración, des-  pués de que le fuera revelado: ‘cuando venga la victoria de Allah y la conquista..’, sin que dijera en ella:

‘Subhanaka rabbana wa bihamdika, allahumma agfirli.’

(Gloria a Ti, Señor nuestro, para Ti es la alabanza ¡Oh Allah,  perdóname!)’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y en otro relato se dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en su inclinación y postra- ción, solía insistir en su dicho:

‘Subhanaka rabbana wa bihamdika Allahumma agfirli!’

(Gloria a Ti, Señor nuestro, para Ti es la alabanza ¡Oh Allah, perdóname!)’.   De este modo ponía en práctica lo que se le ordenaba en el Corán, cuando  dice

Allah, Altísimo sea: ‘Glorifica pues y alaba a tu Señor y pídele el  perdón’.”

Y en otro relato de Muslim.

“Dijo Aisha: ‘¡Oh Mensajero! ¿Por qué repites estas  palabras?’

Dijo: ‘¡Me ha llegado una señal (la sura de la victoria) para indicarme que las diga!’

“Cuando llegue la victoria de Allah y la conquista*. Y veas a la gente entrar en tropel en el Din de Allah. Glorifica pues y alaba a tu Señor. Y pídele el perdón. Verdaderamente Él te lo aceptará’.”


4. 115


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


*Se refiere a la conquista de Meca que acaeció poco antes.


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5. 116


“Ciertamente Allah, Poderoso y Sublime, hizo descender al ángel Gabriel sobre el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, más veces de lo que solía hacerlo normalmente, desde antes de morir hasta que le llegó la  hora.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, murió en el momento en que  la Revelación era más frecuente, indicando su cercanía con Allah.

De Yabir, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Cada siervo será resucitado de la misma manera en que  murió.”

Lo relató Muslim.


59



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y todo cuanto hacéis de bien Allah lo  sabe.”

(La Vaca /215)

“Y quien haga el peso de una brizna de bien, lo  verá.”

(El Terremoto /7)

“Quien actúa rectamente, lo hace para sí  mismo.”

(Al Yáciyah /15)



HADIZ

1. 117

2. 118


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cuál es la mejor de las acciones? Dijo: ‘La creencia en Allah y la lucha por Su causa.’

Dije: ‘¿Cuál es la mejor forma de liberar a un  esclavo?’

Dijo: ‘La más apreciada ante su familia y la que más dinero cueste.’ Dije: ‘¿Y si no he hecho nada de esto?’

Dijo: ‘Entonces, ayuda al necesitado y trabaja en lugar del incapacitado.’

Dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué podría hacer ante mi debilidad para algu- nas acciones?’

Dijo: ‘No hagas mal a nadie. Pues sería una sádaqa a ti  mismo’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


60


“Es obligatorio dar, por cada una de vuestras articulaciones, una sádaqa, para agradecer a Allah por ella. Y eso es posible porque el decir: ‘subhana Allah’ es sáda- qa; o decir: ‘Al hamdulillah’ es sádaqa; o decir: ‘La ilaha illa Allah’ es sádaqa; o cada ‘Allahu akbar’ es sádaqa; recomendar hacer el bien es sádaqa; prohibir lo ilícito es sádaqa. Y cada una equivale a dos rakas que se rezan de la oración de media maña- na (duha).”


3. 119


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Se me han presentado las acciones de mi pueblo, tanto las buenas como las malas: he encontrado entre las buenas el apartar un obstáculo del camino; y entre   las malas el escupir en la mezquita y no  limpiarlo.”


4. 120


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que unos pobres de entre los sahaba   dijeron:


Lo relató Muslim.


“¡Oh Mensajero de Allah! Los ricos se han hecho con toda la recompensa. Re- zan como rezamos nosotros; ayunan como ayunamos nosotros; y dan (sádaqa) con lo que les sobra de su riqueza. Y nosotros no tenemos nada que dar.

Dijo: ‘Allah os ha puesto diversas formas de dar sádaqa. Ciertamente, en cada glorificación (subhana Allah) hay sádaqa; en cada ‘allahu akbar’ hay sádaqa; en cada  ‘al hamdulillah’ hay sádaqa; en cada ‘La ilaha  illa  Allah’ hay  sádaqa; recomendar hacer el bien es sádaqa; prohibir lo ilícito  es  sádaqa; y en la relación conyugal de  uno de vosotros con su mujer hay sádaqa .’

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Es que por satisfacer uno de nosotros su propio deseo o apetito va a tener por ello una recompensa?’

Dijo: ‘¿No sabéis que si lo hubiese satisfecho ilícitamente (haram) obtendría un castigo por ello? Pues de la misma forma, si lo satisface lícitamente (halal) obtiene por ello una recompensa’.”


5. 121


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo:


Lo relató Muslim.


“Me dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘No desprecies nada del bien, aunque sea recibir a tu hermano con una cara sonriente’. ”


6. 122


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


61


“Cada día que se levanta el sol y a cada hombre le corresponde dar una sáda-    qa por cada una de sus articulaciones; obrar con justicia entre dos es sádaqa; ayudar   a uno a subir a su montura y subirle sus cosas es sádaqa; las buenas palabras son sá- daqa; cada paso que das encaminándote a la oración es sádaqa; y si apartas cual- quier obstáculo del camino es sádaqa.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 123


Y en una transmisión de Aisha, Allah esté complacido con ella que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Cada hombre, hijo de Adán, ha sido creado con trescientas sesenta ar- ticulaciones. Quien dice: ‘allahu akbar’; ‘al hamdulillah’; ‘La ilaha illa Allah’; ‘subha- na Allah’; ‘astagfirullah’; quien aparta una roca, espina o hueso del camino; y quien recomienda hacer el bien y prohibe lo ilícito en número de trescientos sesenta, ver- daderamente, acudirá a un Día y se habrá apartado a sí mismo del  Fuego.”

Lo relató Muslim.


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“A quien vaya por la mañana o por la tarde a la mezquita, Allah le preparará   una recompensa por cada vez que vaya.”


8. 124

9. 125

10. 126


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“¡Mujeres musulmanas! Que ninguna menosprecie lo que tenga y por ello rehu- se ofrecérselo a su vecina, aunque sea la pezuña de una  cabra.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El Imán tiene setenta y tantas ramas. Y la mejor de todas ellas es decir: ‘La ilaha illa Allah’  (no hay dios sino Allah). Y la más simple es apartar el obstáculo,   sea cual fuese, del camino. Y el pudor también es una parte del  Imán.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Un hombre caminaba sediento y encontró un pozo, al cual bajó y bebió. Des- pués salió y vio un perro jadeando y queriendo lamer la arena de la sed que  tenía.

Se dijo el hombre: ‘Este perro ha llegado a un grado de sed como el que yo   te-


nía.’

62


Así pues, bajó al pozo, llenó su bota de agua y agarrándola con la boca pudo subir y salir del pozo para dar de beber al perro. Y de esa forma el hombre obtuvo  el agradecimiento y el perdón de Allah.

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Hay verdaderamente en los animales re- compensa para nosotros?’

Y dijo: ‘En cada ser vivo hay recompensa’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Al Bujari:

“Dio gracias a Allah y Él le perdonó y le hizo entrar en el  Jardín.”

Y en otro relato de ambos:

“Un perro daba vueltas alrededor de un pozo y casi se muere de sed. Entonces, lo vio una mujer adúltera de la tribu de Israel y se quitó su botín para coger agua y darle de beber. Por ese hecho fue perdonada.”


11. 127


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“He visto a un hombre disfrutando de las delicias del Jardín, por su sencilla ac- ción de podar un árbol que obstaculizaba el paso a los  musulmanes.”

Lo relató Muslim.

Y en otro relato:

“Pasó un hombre y al encontrarse con una rama de árbol en medio del camino exclamó: ¡Por Allah que apartaré esto del camino para no dañar a los musulmanes!  Y por ello entró en el Jardín.”

Y en otro relato:

“Mientras un hombre caminaba, encontró una rama de espino en el camino y  la apartó. Allah le agradeció la acción y le  perdonó.”



12. 128


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“A quien hace el wudú completamente, es decir, en toda regla; después va a la oración del Yumua* para escuchar y prestar toda su atención, le son perdonadas sus faltas desde ese día hasta el Yumua siguiente. Y tres días más. Y quien se entretuvo jugueteando perdió, pues, su recompensa.”


Lo relató Muslim.

*Yumua: viene de Yamaá, reunión o congregación de los musulmanes en la mezquita para hacer la oración del viernes.

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13. 129


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“Cuando hace el wudú el siervo musulmán, al lavar su cara, salen con el agua o con la última gota de agua, las faltas que cometió con sus ojos; y al lavar sus manos sale con el agua o con la última gota de agua, cada falta cometida con ellas; y al la- var sus pies salen con el agua o con la última gota de agua, sus faltas cometidas    con ellos, hasta que queda puro y limpio de  ellas.”


14. 130

15. 131


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“Las cinco oraciones diarias, la oración del Yumua hasta el siguiente, y el ayuno de Ramadán hasta otro, borran las faltas que ha habido entre ellas, mientras se haya apartado de las graves (como adulterio, beber vino, blasfemar y   otras).”

Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz

“¿Queréis que os guíe hacia algo por lo que Allah borraría vuestras faltas y os elevaría de categoría en el Jardín?

Dijeron: ‘¡Claro que sí, Mensajero de  Allah!’

Dijo: ‘Perfeccionad el  wudú; dad muchos pasos hacia las mezquitas; esperad a  la oración siguiente después de la anterior; y ese sería el ribát*  .”


Lo relató Muslim.


16. 132

17. 133

18. 134


*La espera para la oración se nombra como el ribát porque representa una lucha interior por contener los apetitos.

De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien rezara la oración del fayar y la oración del asar entraría en el  Jardín.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Significa que aquel que no pierda estas oraciones que son más difíciles de hacer, porque en la primera la gente duerme y en la segunda la gente está ocupada con su trabajo, lógicamente tampoco perderá las otras que son más fáciles. Y por lo tanto entraría en el Jardín.

Del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Cuando un siervo de Allah se encuentra enfermo o de viaje, Allah le anotará   la recompensa por las mismas acciones que solía hacer estando sano o en  casa.”

Lo relató Al Bujari.


De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

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19. 135


“Toda buena acción es sádaqa.”

Del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Al Bujari.


“Aquel musulmán que planta un árbol obtiene la recompensa de una  sádaqa  por cuanto se coma de él, así como por lo que se robe de él. Y también por una ca- lamidad o desgracia que padezca.”

Lo relató Muslim.

Y en otro relato suyo:

“El musulmán que planta un árbol para que coman de él hombres, animales y pájaros, obtendrá la recompensa de una sádaqa hasta el último Día.”


20. 136


Del mismo, que dijo:

“Quiso la tribu de Banu Sálima trasladarse cerca de la mezquita y esto llegó a conocimiento del Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz, y  les dijo: ‘He sabido  que queréis trasladaros cerca de la mezquita.’

Dijeron: ‘¡En efecto, eso queremos, Mensajero de  Allah!’

Y les dijo: ‘¡Permaneced en vuestras casa que se os anotará la recompensa por vuestros pasos hacia la mezquita!’ (se lo repitió dos  veces).”


21. 137


De Abu Al Mundhir Ubai Ibn Kaab, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Había un hombre que, viviendo más lejos que cualquier otro de la mezquita, no se perdía una oración.

Una vez le dije: ‘Si te compraras un burro podrías montar en él en las noches oscuras y cruzar las tierras  calurosas.’

Y el dijo: ‘No me alegraría que mi casa estuviera junto a la mezquita, pues yo   lo  que  realmente quiero es que se escriba mi andadura a la mezquita y mi regreso  de ella al hogar familiar.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Allah ha juntado todo eso para ti’.”


22. 138


Lo relató Muslim.

De Abu Muhammad Abdallah Ibn Amr Ibn Al As, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


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“De entre cuarenta acciones, la más encomiable sería la de prestar uno su pro- pia cabra, para que bebiera de su leche el  necesitado.

Y a quien haga cualquiera de las restantes, buscando con ello la recompensa   que Allah ha prometido, Él le hará entrar en el  Jardín.”


23. 139


Lo relató Al Bujari.

De Adi Ibn Hatim, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Protegeos del fuego aunque sea con medio dátil (de sádaqa).”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Al Bujari y Muslim, dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A cada uno de vosotros le hablará su Señor sin que haya entre los dos ni velo  ni mediador ni traductor. Y mirará a su derecha y no verá otra cosa que lo que haya hecho; y mirará a su izquierda y no verá otra cosa que lo que haya hecho; y mirará delante de él y no verá sino el Fuego frente a su rostro. Así pues, protegeos del Fuego aunque sea con medio dátil y, quien no lo encuentre, al menos con buenas palabras.”



24. 140


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente Allah se complace cuando su siervo come y bebe y después   le da las gracias y las alabanzas por ello.”


25. 141


De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La sádaqa es obligación de cada musulmán. Preguntó: ‘¿Y si no encuentra con qué dar?’


Lo relató Muslim.


Dijo: ‘Que trabaje con sus propias manos. Se   beneficiará él mismo y podrá dar

sádaqa al mismo tiempo.’ Preguntó: ‘¿Y si no puede?’

Dijo: ‘Que ayude al necesitado e imposibilitado.’ Preguntó: ‘¿Y si no puede?’

Dijo: ‘Que recomiende hacer el bien.’ Preguntó: ‘¿Y si no lo hizo?’

Dijo: ‘Que se abstenga de hacer cualquier mal, pues verdaderamente ello tam- bién es sádaqa’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

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QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“TA, HA*. No te hemos revelado el Corán paraque te sea penoso (llevarlo a la práctica).”

(Ta, Ha /1)

“Allah quiere para vosotros la facilidad y no quiere para vosotros la  dificultad.”

(La Vaca /185)

*Letras enigmáticas del Alifato por las que comienza la azora y cuyo significado sólo Allah conoce.



HADIZ

1. 142


De Aisha, Allah esté complacido con ella.

“Entró el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, para ver a Aisha y había con  ella una mujer.

Y preguntó: ‘¿Quién es?’

Dijo ella: ‘Es fulana, conocida por sus abundantes  oraciones.’

Dijo: ‘El deber de cada uno es hacer lo que pueda. Pues, juro por Allah, que Él no se cansará de recompensaros por vuestras acciones, mientras que vosotros no os canséis y dejéis de hacerlas.

Y la acción más querida para Allah será aquella en la que su autor persevere y sea constante en mantenerla. Es decir, para que continúe la recompensa y el favor  de Allah sobre vosotros, tenéis que mantener la constancia en el cumplimiento de aquello que podáis hacer de forma ininterrumpida.”


2. 143


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Llegaron tres hombres a las casas de las esposas del Profeta, Allah le bendiga   y le dé paz, preguntando acerca de los actos de adoración del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y cuando fueron informados les parecieron pocos.

Dijeron: ‘¡El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, no necesita de tantos actos

67


de adoración, ya que se le han perdonado tantos sus faltas anteriores como poste- riores. Sin embargo, nosotros sí que necesitamos de más actos de adoración!’

Dijo uno de ellos: ‘En cuanto a mí, estaré las noches enteras en oración.’ Dijo otro: ‘Yo estaré ayunando  siempre.’

Y dijo el otro: ‘Yo me aislaré de las mujeres y no me casaré  nunca.’

Vino pues el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y dijo: ‘¿Vosotros sois los que habéis dicho esto y aquello? ¿Acaso, por Allah, yo no soy más temero- so de Allah que vosotros y, sin embargo, ayuno y como, rezo y duermo, y también me caso con las mujeres? Quien no aprecia mi ‘Sunna’ y la abandona, no es de los míos.”


3. 144


Lo relató Al Bujari.

De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz

“Perezcan los extremistas (tres  veces).”*


Lo relató Muslim.


4. 145


*Es decir, los exagerados en la adoración, sin que haya lugar para su exageración.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente el Din es facilidad. No puede haber nadie que lo haga todo perfecto. Pues, si hace algo de forma completa, habrá otra cosa que la haga de for- ma incompleta.

Haced las acciones correctas sin exagerar. Haced el bien y contentaos unos a otros.

Y pedid la ayuda con vuestra oración al amanecer, al atardecer y en la última parte de la noche.”


5. 146


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Al Bujari.


6. 147


“Entró el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a la mezquita. Y viendo que había una cuerda extendida entre dos columnas preguntó: ‘¿Qué es  esto?’

Dijeron: ‘Esta cuerda es de Zainab que, cuando flojea o se debilita, se sostiene con ella.’

Y dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Soltadla y que cada uno de vo- sotros rece cuando disponga de energía y vitalidad. Y si se debilita que se  tumbe’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


68


“Si alguno de vosotros siente somnolencia mientras reza*, que se tumbe hasta que se le pase el sueño. Porque si reza así, no sabrá si está pidiendo el perdón a  Allah o maldiciéndose.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 148

8. 149


*Se refiere a una oración voluntaria. Y se trata de hacer la oración con vitalidad y energía para no perder ninguno de los beneficios que repor- ta.

De Abu Abdallah Yabir Ibn Samurah, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Solía rezar las oraciones con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y su oración no solía ser muy larga ni muy corta sino en su justa  medida.”

Lo relató Muslim.


De Abu Yuhaifa Wahbi Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Había hermanado el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a Salmán y Abu Dardá. En una ocasión fue a visitar Salmán a Abu Dardá y al ver a su mujer des- cuidada de aspecto* le preguntó: ‘¿Qué te  ocurre?’

Y le contestó ella: ‘Es tu hermano Abu Dardá que ya no tiene interés por este mundo.’

Después Abu Dardá le preparó la comida a su hermano y le dijo: ‘Come, que   yo estoy ayunando.’

Y dijo: ‘Pues no comeré mientras tú no comas.’

Comió y cuando llegó la noche se preparó Abu Dardá para rezar y Salmán le dijo: ‘¡Duerme!’ Y así lo hizo. Después se volvió a levantar para rezar y le dijo: ‘¡Duerme!’ Y así lo hizo.

Y cuando llegó la última parte de la noche dijo Salmán: ‘Levántate ahora para rezar.’

Así que rezaron juntos y después le dijo Salmán: ‘Verdaderamente tu Señor  tiene un derecho sobre ti, que debes cumplir; tu cuerpo también tiene su derecho sobre ti; y tu mujer también tiene su derecho sobre ti. Da, pues, a cada uno su de- recho.’

Así que fue al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y se lo contó. Contestán- dole: ‘Salmán ha dicho la verdad’.”

Lo relató Al Bujari.


9. 150


*En el Islam no hay celibato ni vida monacal.

De Abu Muhammad Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Supo el Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz, que dije: ‘¡Por Allah, que ayunaré durante el día y rezaré durante la noche mientras  viva!’


69


Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Tu eres el que has di- cho eso?’

‘¡Claro que si, Mensajero de Allah!’

Y le dijo: Realmente no puedes hacerlo. Ayuna unas veces y descansa otras; duerme y después levántate y reza. Y ayuna tres días al mes. Pues por cada hasana Allah recompensa como si fueran diez equivalentes a ella. Y eso es como ayunar todo el tiempo. Ya que, si ayunaras tres días, sería como todo el mes. Y equivaldría al ayuno de toda la vida.’

Y dije: ‘Yo puedo algo más y mejor que eso.’ Dijo: ‘Pues ayuna un día si y dos no.’

Dije: ‘Yo puedo hacer algo mejor que  eso.’

Dijo: ‘Pues ayuna un día si y otro no. Y ese es como el ayuno del Profeta   Daud, Allah le bendiga y le dé paz, y es el mejor de los  ayunos.’

Y dije: ‘Yo puedo hacer algo mejor que eso.’ Y dijo: ‘No hay nada mejor que eso.’

Y si hubiera aceptado ayunar tres días al mes, como me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, habría sido más querido para mí que mi propia fa- milia y mi riqueza.”


10. 151


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Ribi Handhala Al Usayydi Al Katib, uno de los escribas del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que di-     jo:


“Me encontré con Abu Bakr, Allah esté complacido con él, y me preguntó: ‘¿Cómo estás, Handhala?

Dije: ‘Me temo que sea un hipócrita.’ Dijo: ‘¿Subhana Allah, qué dices?’

Y dije: ‘Cuando estamos con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos habla y nos recuerda el Jardín y el Fuego y es como si lo viéramos. Pero cuando terminamos y salimos nos dedicamos a nuestras mujeres, hijos y trabajo, de tal mo- do que olvidamos gran parte de ello.’

Dijo Abu Bakr, Allah esté complacido con él: ‘¡Por Allah que a mí me pasa lo mismo!’

Así que fuimos a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le dije: ‘¡Oh Mensajero Allah! Temo que sea un  hipócrita.’

Y le repitió lo mismo que a Abu Bakr.

Y dijo el Mensajero de Allah, Él  le  bendiga y le dé paz: ‘¡Por Aquel que me tiene de Su mano! Si permaneciérais siempre conmigo como cuando estáis efecti- vamente y en el recuerdo de Allah, os estrecharían las manos los ángeles en vues- tros lechos y en vuestros caminos. Sin embargo, Handhala, cada cosa tiene su  tiempo y su medida.’

70


11. 152


Le dijo esto tres veces.”

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Mientras el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, hablaba en un jutba a la gen-  te reunida, había un hombre de pie y preguntó por él. Le dijeron: ‘Es Abu Israel    que ha hecho la promesa de permanecer de pie al sol, no sentarse, no ponerse a la sombra, no hablar y ayunar.’

Y dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Decidle que hable, que se pon-  ga a la sombra, que se siente y que termine su  ayuno’.”

Lo relató Al Bujari.

71



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¿Acaso no les ha llegado a los creyentes el momento de que sus corazones se dis- pongan para el recuerdo de Allah y para lo que ha descendido de la Verdad? Y no sean como aquellos que recibieron el Libro que dejaron pasar mucho tiempo y sus corazones se endurecieron.”

(El Hierro /16)

“E hicimos venir a Jesús, hijo de María, a quien le dimos los Evangelios y pusimos en los corazones de sus seguidores ternura y misericordia. Y el monacato lo inno- varon ellos sin que se lo hubiéramos prescrito buscando únicamente el beneplácito de Allah. Pero no lo cumplieron como debía ser cumplido.”

(El Hierro /27)

“No seáis como la que deshacía lo que había hilado  fuertemente.”

(Las Abejas /92)

“Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza.”

(Las Cámaras de Piedra /99)



HADIZ

1. 153

2. 154


De Aisha, Allah esté complacido con ella:

“Y la adoración más querida para Allah es aquella en la que su autor persiste    de forma constante.” (Ver nº. 142).

De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A quien se durmió por la noche y se le pasó sin poder recitar la parte del Co- rán que solía recitar, pero lo hizo después, entre la oración del amanecer y la del mediodía, se le cuenta como si lo hubiese hecho por la  noche.”


Lo relató Muslim.

72


3. 155


De Abdallah Ibn Amar Ibn Al As, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Abdallah! No seas como fulano, que solía levantarse por la noche y dejaba de rezar el tahayyud por la noche (qyyamu l-lail).”


4. 156


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando se le pasaba la ora- ción voluntaria de la noche por algún dolor u otra causa, solía rezar por el día doce rakas en su lugar.”

Lo relató Muslim.

73


 DEL CUMPLIMIENTO DE LA SUNNA

 Y SUS NORMAS

*La Sunna es todo aquello que decía o hacía el Profeta, Él le bendiga y  le dé paz, a cuya práctica inducía.


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea

“Aceptad aquello que os manda el Mensajero, y absteneos de lo que os   prohibe.”

(La Reunión /7)

“Y no habla por capricho propio sino por inspiración divina.”

(La Estrellas /2)

“Di: ‘Si amáis a Allah, seguidme, pues Él os amará y perdonará vuestras faltas’.”

(La Familia de Imrán /31)

“Realmente en el Mensajero de Allah tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último  Día.”

(Los Partidos /21)

“Por tu Señor que no creerán mientras no se rijan por tus leyes en las discusiones entre ellos. Y si dictaminas algo, que no pongan reparos a tus veredictos y se en- treguen a ellos enteramente.”

(Las Mujeres /65)

“Si porfiáis por algo, remitíos a Allah y al Mensajero, si es que creéis en Allah y el Último Día.”

(Las Mujeres /59)

“Y quien obedece al Mensajero, está obedeciendo a  Allah.”

(Las Mujeres /80)

“Y verdaderamente tú indicarás el camino recto. El camino de  Allah.”

(El Consejo /52-53)

“A los que contradigan su mandato puede acarrearles una prueba dura y un doloro- so castigo.”

(La Luz /63)

“Y recordad los signos de Allah y la Sabiduría.”


74


(Los Partidos /34)


HADIZ

1. 157


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él; el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,  dijo:

“No me preguntéis acerca de cuestiones que no os he mencionado, pues verdaderamente, lo que ha llevado a la perdición a vuestros predecesores ha sido su insistencia en preguntas innecesa- rias y los desacuerdos con sus profetas. Pues bien, si os he prohibido algo, apartaos de ello; y aque- llo que os he mandado, cumplidlo en la medida que podáis.”


2. 158


De Abu Nayih Al Irbad Ibn Saria, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 159


“Nos exhortó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, de una forma   tan conmovedora que se estremecieron los corazones y derramaron lágrimas los ojos. Y le dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Parece como si se tratara de una ex- hortación de despedida, así que, aconséjanos y dinos.’

Dijo: ‘Os recomiendo el temor de Allah. Escuchar y obedecer aunque fuese vuestro emir un esclavo etíope. Y verdaderamente quien viva de vosotros largo tiempo verá muchas desavenenci- as. Debéis pues, aferraros con los dientes a mi Sunna y a la de los califas rectamente guiados. Y os prevengo contra las innovaciones en los asuntos del Din, pues toda innovación que contravenga la Sharía islámica es extravío y, por lo tanto, alejamiento de la verdad’.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Sahih).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Todo mi pueblo entrará en el Jardín, excepto quien se abstenga. Preguntaron: ‘¿Y quién se abstendrá, Mensajero de  Allah?’

Dijo: ‘Quien me obedece, entra en el Jardín; y quien me desobedece, se abstie- ne’.”


4. 160


De Abu Muslim Sálama Ibn Amrin, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Comió un hombre con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y, viendo que lo hacía con la mano izquierda, le dijo: ‘¡Come con tu   derecha!’

Dijo: ‘¡No puedo!’

Y le contestó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz de Allah: ‘¡Pues, ojalá no puedas!’ Tan sólo la soberbia se lo impidió.

Aquel hombre jamás pudo levantar la mano otra vez hacia su  boca.”

Lo relató Muslim.

75


5. 161


De Abdallah Ibn An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido con los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz:

“¡Igualaréis vuestras filas en la oración y si no Allah pondrá diferencias y des- unión entre vosotros.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Muslim:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía igualar y enderezar nuestras filas, como si estuviera enderezando sus flechas, hasta que veía que le habíamos comprendido. Y un día, puestos todos en pie y a punto de decir ‘Allahu akbar’, vio que un hombre sacaba su pecho del eje central de la fila y  dijo:

‘¡Siervos de Allah! Enderezad vuestras filas o Allah pondrá diferencias y des- unión entre vosotros’.”


6. 162


De Abu Musa, Allah esté complacido de él , que  dijo:

“Ardió una casa en Medina por la noche. Y cuando fue informado el Mensaje- ro de Allah, Él le bendiga y le dé paz, de lo sucedido,  dijo:

‘Ese fuego es vuestro enemigo. Así pues, cuando vayáis a dormir, apagad el fuego’.”


7. 163


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Ciertamente el ejemplo de aquello por lo que yo he  sido enviado, tanto de  guía como de conocimiento, es el agua que cae en una tierra. Hay una clase de tie- rra que recibe el agua y la acepta, creciendo en ella gran cantidad de pasto y de hierba. Y hay otra clase que retiene el agua con la que se beneficia la gente para beber y regar.

Y hay una tercera clase de tierra que es árida y estéril, que ni retiene el agua ni deja crecer el pasto.

Así pues, ese es el ejemplo del que entiende el Din y se beneficia de aquello   por lo que he sido enviado. Y aprende y enseña. Y por otro lado, está el ejemplo de aquel que no presta atención y no acepta la guía de Allah, motivo por el que he si- do enviado.”


8. 164


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Mi ejemplo y el vuestro es como el de un hombre que prende un fuego en el que caen las langostas y las mariposas, mientras él trata de  apartarlas.


76


Y yo os agarro por la cintura para salvaros del Fuego, sin embargo, vosotros os escapáis de mis manos (y caéis en él al desoír mis  mandatos).”


9. 165


De Yabir, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Ordenó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, chuparse los dedos y  el plato y dijo: ‘Verdaderamente, vosotros no sabéis dónde está la  báraka.”

Y en otro relato:

“Si a uno de vosotros se le cae un bocado, que lo coja, le limpie la suciedad    que tenga y se lo coma. Pues no lo dejará para shaitán ni se limpiará las manos con  su servilleta hasta que no se haya chupado los dedos, ya que no sabe realmente en que comida está la báraka.”


10. 166


Y en otro relato:

“Shaitán siempre está presente ante cualquiera de vuestros asuntos, hasta cuando traéis vuestra comida. De modo que si se os cae un bocado, limpiadlo de toda suciedad y comedlo. No se lo dejéis a  shaitán.”

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Se levantó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y nos exhortó di- ciendo: ‘¡Oh hombres! Seréis congregados ante Allah, Altísimo sea, descalzos, des- nudos y sin circuncidar’:(Lo mismo que empezamos al ser creados por primera vez, así volveremos a ser, como se nos ha prometido*).

Y acaso no será Ibrahim, Allah le bendiga y le dé paz, el primero en ser vestido de todas las criaturas en el Último  Día.

Y vendrán otros hombres de mi pueblo. A algunos, los que vengan por la iz- quierda (el Fuego), se les castigará.

Diré: ‘¡Oh Señor! Aquí mis compañeros’

Y se me dirá: ‘Realmente, tú no sabes lo que innovaron después de ti y lo que cambiaron del Din.’

Y diré como dice el siervo virtuoso:

‘(Fui testigo mientras estuve con ellos. Y cuando me llevaste a Ti, Tú eras Quien los observaba, Tú eres Testigo de todas las cosas.

Si los castigas... Son Tus siervos; y si los perdonas... Tú eres ciertamente el Poderoso, el  Sabio.**)’

Se me dirá: ‘Verdaderamente no dejaron de abandonar el Din desde el momen- to en que te separaste de ellos al  morir’.”


*(Los profetas /104).

**(La mesa servida /117-118).


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


77


11. 167


De Abu Said Abdallah Ibn Mugaffal, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Prohibió el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, jugar a tirar piedre- cillas y dijo: ‘Ni mata presa ni hiere enemigo alguno, sin embargo puede sacar un   ojo o romper un diente’.”


Y en otro relato:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Había uno jugando a tirar piedrecillas cerca de Ibn Mugaffal y éste le prohibió que jugara diciéndole que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, lo había prohibi- do. Y decía que, realmente, no se podía cazar con las piedrecillas.

Después volvió a jugar y le dijo: ‘¡Te he dicho que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, ha prohibido que se juegue a tirar piedrecillas y tú vuelves a jugar! ¡No te hablaré nunca!’.”


12. 168


Se transmitió de Abis Ibn Rabiah, que  dijo:

“Vi a Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, besando la piedra ne- gra y dijo: ‘Sé que eres una piedra que ni beneficia ni perjudica. Y si no fuera por-  que he visto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, besarla, no la besa- ría’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

78



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Por tu Señor que no creerán mientras no se rijan por tus leyes en las discusiones entre ellos. Y si dictaminas algo, que no pongan reparos a tus veredictos y se entre- guen a ellos enteramente.”

(Las Mujeres /65)

“La palabra de los creyentes no es otra que, cuando son llamados a Allah y a Su Mensajero para que juzguen entre ellos, dicen: ‘Oímos y obedecemos’. Y esos son  los triunfadores.”

(La Luz /51)



HADIZ

1. 169


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él; el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,  dijo:

“No me preguntéis acerca de cuestiones que no os he mencionado, pues ver- daderamente, lo que ha llevado a la perdición a vuestros predecesores ha sido su insistencia en preguntas innecesarias y los desacuerdos con sus profetas. Pues bien,  si os he prohibido algo, apartaos de ello; y aquello que os he mandado, cumplidlo  en la medida que podáis.”


2. 170


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Cuando descendió sobre el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, la aleya:

‘Para Allah es lo que hay en los cielos y en la Tierra. Y tanto lo que manifestáis como lo que ocultáis en vosotros mismos, Allah os lo tendrá en cuenta, de acuerdo con la intención con que lo hicisteis’. Esto se hizo acuciante para los compañeros   del Mensajero de Allah. Así que fueron a él y le dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah!   Se nos ha impuesto algo que somos capaces de llevar a cabo: la oración, el Yihad,    el ayuno, y la sádaqa. Y te ha sido revelada esta aleya que no podemos  soportar’.

79


Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Queréis decir lo mismo que dijeron los que os precedieron: oímos y desobedecemos?’ Sin embargo, decid: ‘Oímos y obedecemos, perdónanos Señor nuestro y a Ti volveremos.’

Y cuando el pueblo leyó y asumió los signos de Allah, Altísimo sea, descendió    a continuación:

‘Ha creído el Mensajero en lo que le ha sido revelado de su Señor, así como los creyentes. Todos han creído en Allah, Sus Angeles, Sus Libros, Sus Enviados y no hacemos distinciones entre ellos. Y dijeron: oímos y obedecemos, te pedimos el perdón Señor nuestro y a Ti volveremos.’

Y cuando hicieron esto, Allah, Altísimo sea, la abrogó haciendo descender una nueva aleya aclarando la anterior, que venía a aliviar la carga y esto sin el castigo  por los pensamientos o inclinaciones o la crisis que sucede dentro de uno mismo y por lo tanto no es adquirido, como decía la aleya anterior. Así reveló Allah, Altísi- mo sea: ‘Allah no carga a cada uno con más de lo que pueda soportar. Para él lo    que ha adquirido honestamente. Y contra él lo que ha adquirido incorrecta o ilíci- tamente.

¡Señor nuestro! No nos castigues si olvidamos o erramos. No nos hagas llevar una carga como la que impusiste a los que nos precedieron. ¡Señor nuestro! No nos impongas aquello que no podamos soportar. Te pedimos pues, el perdón y la mise- ricordia. Tú eres nuestro Señor, haznos vencer sobre el pueblo incrédulo’.

Y Allah respondió a la petición.”

Lo relató Muslim.

80



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¿Qué hay detrás de la Verdad sino extravío?”

(Jonás /32)

“No hemos descuidado nada en el Libro.”

(Al Anam /38)

“Pues si porfiáis en algo, remitíos a Allah y a Su  Mensajero.”

(Las Mujeres /59)

“Y este es Mi camino recto, seguidlo pues, y no sigáis otros caminos (que os dis- traigan y os alejen de él). Y os hagan  dividiros.”

(Al Anam /153)

“Di: ¡Oh hombres, si amáis a Allah seguidme que Él os amará y perdonará vuestras faltas!”

(La Familia de Imrán /31)



HADIZ

1. 171

2. 172


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien innove algo en nuestro Din que no sea de él, será  rechazado.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Yabir, Allah esté complacido con él, se trasmitió  que:

“Estaba hablando el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y enrojecie- ron sus ojos, levantó su voz y aumentó su enojo, como si de un comandante del ejército anunciándoles: ‘el enemigo está al acecho’, se tratara.

Y dijo: ‘Hemos sido enviados yo y la Hora como estos dos.’ (Señalándose los dedos índice y medio).

81


Añadió: ‘Y después, la mejor palabra es la del Libro de Allah y la mejor guía es la de Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz y lo peor de sus asuntos son las in- novaciones, pues cada innovación en el Din es  extravío.’

Después dijo: ‘A mi me corresponde ser el tutor de cada creyente más que a vosotros mismos. Quien deje riqueza, pues para su familia y quien deje deudas o hijos pues a mi cargo.”


3. 173


De Abu Nayíh Al Irbád Ibn Saria, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Nos exhortó el Mensajero de Allah,  Él le bendiga y le dé paz, de una forma  tan conmovedora que se estremecieron los corazones y derramaron lágrimas los ojos. Y le dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Parece como si se tratara de una ex- hortación de despedida, así que, aconséjanos y dinos’.

Dijo: ‘Os recomiendo el temor de Allah. Escuchar y obedecer aunque fuese vuestro emir un esclavo etíope. Y verdaderamente quien viva de vosotros largo tiempo verá muchas desavenencias. Debéis pues, aferraros con los dientes a mi Sunna y a la de los califas rectamente guiados. Y os prevengo contra las innovacio- nes  en  los  asuntos  del  Din,  pues  toda  innovación  que  contravenga  la  Sha- ría islámica es extravío y, por lo tanto, alejamiento de la  verdad’.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Sahih).

82


 DE QUIEN ORIGINA UNA SUNNA

 SEA BUENA O MALA*

*Es decir una acción buena o mala que pueda ser seguida.


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y los que dicen: ‘¡Señor nuestro! Concédenos la alegría para nuestros ojos en nuestras esposas y descendencia y haznos un modelo para los  temerosos’.”**

(El Discernimiento /74)

**Descripción que Allah hace de los creyentes.

“Y los hemos puesto como modelos para que guiaran por orden Nuestra.”

(Los Profetas /73)



HADIZ

1. 174


De Abu Amar Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Estábamos al comienzo del día con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando vino a él una gente casi desnuda y harapienta, con sus espadas al cuello. La mayoría de ellos o todos ellos eran de la tribu de Mudar.

Así que cambió el rostro del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, por la pobreza que vio en ellos.

Entró en su casa y salió para ordenar a Bilal que llamara a la oración. Y des- pués de rezar habló a la gente diciendo: ‘¡Oh hombres! Temed a vuestro Señor, que os ha creado a todos de un mismo ser y de él creó a su pareja, para que de ellos dos se multiplicaran muchos hombres y mujeres. ¡Temed a Allah, Aquel por el que pe- dís y guardaos de romper los lazos consanguíneos! Y Allah observa lo que hacéis’.* (Y recitó esa aleya).

Después recitó la otra aleya al final de la azora ‘La Reunión’:

‘¡Oh creyentes! Temed a Allah y que cada uno vea lo que aporta para el día del Juicio. ¡Qué dé sádaqa el hombre de sus dinares, o de sus dirhams, o de su vestido o trigo o dátiles’. Hasta decir: ‘¡Y aunque sea medio dátil!’


83


Y vino un hombre de los auxiliares de Medina con un paquete lleno de dinero que casi no podía con él. Después lo siguió la gente hasta que vi dos montones de comida y ropa. Y entonces vi relucir de alegría el rostro del Mensajero de Allah, Él   le bendiga y le dé paz, de forma pura y  brillante.

Pues dijo: ‘Para quien establece una buena costumbre en el Islam, la recom- pensa de su acción y de la de quien sigue su ejemplo, sin que disminuya en nada la recompensa de los que la siguieron. Y sobre quien establece una mala costumbre    en el Islam, cae su peso y el de los que la siguieron sin que disminuya nada el de ellos.”

Lo relató Muslim.


2. 175


*Azora de 'Las Mujeres': 1.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Por cada uno que es asesinado injustamente le corresponde una parte de cul- pa al primer hijo de Adam (Caín). Porque él fue quien estableció la Sunna del asesi- nato, es decir, que mató por primera vez.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

84



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y pide a tu Señor.”

(Los Relatos /87)

“Invoca al camino de tu Señor con la sabiduría y la buena  exhortación.”

(Las Hormigas /125)

“Colaborad en la virtud y el temor de  Allah.”

(La mesa Servida /2)

“Y que seáis vosotros un pueblo que induce al  bien.”

(La Familia de Imrán /104)



HADIZ

1. 176

2. 177


De Abu Masud Uqbah Al Ansari Al Badri, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Para quien induce al bien la misma recompensa que para quien lo  hace.”

Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Quien llame al camino recto tendrá la misma recompensa de los que le sigan, sin que haga disminuir en nada la de ellos. Y quien llame a un camino desviado tendrá la misma pena de los que le sigan y sin que haga disminuir en nada la de ellos.”


3. 178


Lo relató Muslim.

De Abu Al Abbás Sahal Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,      el día de la batalla de Jaibar:

“Mañana daré esta bandera a un hombre en cuyas manos Allah pondrá la vic- toria, que ame a Allah y a Su Mensajero y que ellos lo amen a  él.


85


Así que la gente pasó la noche hablando sobre quién la recibiría. Y cuando amaneció fueron todos temprano a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, rogándole para que se la diera.

Y preguntó: ‘¿Dónde está Ali Ibn Abu Talib?’

Y le dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Le duelen los ojos y se queja de ellos.’ Dijo: ‘Pues, enviádmelo.’

Así que, una vez que se lo llevaron, puso de su saliva en sus ojos, después pi-  dió a Allah que lo curara y se curó. Y quedó como si no hubiese tenido dolor algu- no. Entonces le dio la bandera.

Dijo Ali, Allah esté complacido con él: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Los comba-  to hasta que sean lo mismo que nosotros?’

Y dijo: ‘Parte despacio hasta que llegues al campo de batalla, después llámalos al Islam e infórmales de lo que sería obligatorio para ellos de la verdad de Allah, Altísimo sea. Pues juro por Allah, que si Él guiara a un sólo hombre a través de ti, eso sería mejor para ti que un camello rojizo.’


4. 179


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo un joven de la tribu de  Aslama:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“¡Oh Mensajero de Allah! Yo quiero combatir pero no tengo los preparativos   ni las armas.

Dijo: ‘Ve a fulano que los tiene y está  enfermo.’

Así que fue a él y le dijo: ‘El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, te manda saludos y dice que me des tu equipo de  lucha.’

Y dijo a su esposa: ‘Dale todo mi equipo sin dejar nada atrás y que Allah nos bendiga por todo ello. Porque si dejas algo, Allah no nos bendecirá por  ello’.”

Lo relató Muslim.

86



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y colaborad en la virtud y en el temor de  Allah.”

(La Mesa Servida /2)

“Juro por la tarde que el hombre está perdido excepto los que creen, actúan recta- mente y se aconsejan en la verdad y la paciencia.”

(La Tarde /1-3)



HADIZ

1. 180


De Abu Abdurrahmán Zaid Ibn Jalid, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


“Quien pertrecha a un guerrero por la causa de Allah, obtiene la misma recom- pensa que si hubiese luchado.

Y quien procura las necesidades de la familia de un guerrero durante su ausen- cia, es como si también hubiese  luchado.”


2. 181


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que el   Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Envió a Banu Lihiana un mensajero de la tribu de Hudail y dijo: ‘Que vaya al

Yihad uno de cada dos hombres y la recompensa para los dos’.”


3. 182


Lo relató Muslim.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Encontró a unos jinetes en un lugar llamado Ar Rauhá, próximo a Medina, y preguntó: ‘¿Quién va?’

Contestaron: ‘¡Los musulmanes! ¿Y tu quién eres?’ Dijo: ‘El Mensajero de Allah.’


87


Entonces una mujer levantó a un niño y preguntó: ‘¿Para éste vale la peregri- nación?’

Dijo: ‘Sí y para ti hay  recompensa’.”*

Lo relató Muslim.


4. 183


*El niño que hace la peregrinación tiene recompensa por ello, pero no  le exime de la obligación de hacer la peregrinación, si puede, cuando al- cance la pubertad.

De Abu Musa al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“El tesorero musulmán y fiel, el que ejecuta lo que se le manda y da de forma completa y de buen talante, obtiene la misma recompensa que el dueño de la sáda- qa.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

88



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Los creyentes no son sino hermanos.”

(Las Habitaciones Privadas /10)

“Y yo os aconsejaré.” (En palabras de  Noé).

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /62)

“Y yo soy para vosotros un consejero fiel.” (En palabras de  Hud).

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /68)



HADIZ

1. 184


De Abu Ruqaia Tamin Ibn Aus, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, sobre él sea la paz y las bendiciones:

“El Din es sinceridad.” Y dijimos: ‘¿Con quién?’

Dijo: ‘Con Allah, Su Libro y Su Mensajero. Con los dirigentes y con todos los musulmanes en general’.”


2. 185


De Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


3. 186


“He dado el bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, para la ora- ción, el zakat obligatorio y la sinceridad con todo musulmán.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, sobre él sean la paz y las   bendiciones:

“No creerá (completamente) ninguno de vosotros mientras no quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Se refiere tanto al hermano en el Islam como al prójimo en sentido ge- neral.

89



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Que seáis un pueblo que llame al bien, ordenando hacer lo lícito y prohibiendo hacer lo ilícito. Y los que tengan esas cualidades serán de los   triunfadores.”*

(La Familia de Imrán /104)

“Habéis sido el mejor pueblo que ha venido al mundo, ordenáis hacer lo lícito, re- probáis lo ilícito y creéis en  Allah.”**

(La Familia de Imrán /110)

“Acepta el perdón, manda lo reconocido como bueno y no recrimines a los igno- rantes.”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /199)

“Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros. Ordenan lo lícito y prohi- ben lo ilícito.”

(El Arrepentimiento /71)

“Fueron maldecidos los incrédulos de la tribu de Israel en la voz de Daud y de Je- sús, hijo de María. Eso por todo cuanto se propasaban y desobedecían. No se prohibían ni reprochaban el mal que hacían. ¡Qué depravado era lo que  hacían!”

(La Mesa Servida /78)

“Y di: Lo verdadero viene de vuestro Señor. Pues quien quiera que crea y quien no quiera que no crea.”

(La cueva /29)

“Manifiesta públicamente lo que te ha sido ordenado.”

(Las Cámaras de Piedra /94)

“Hemos salvado a los que prohibían y rechazaban el mal y hemos castigado seve- ramente a los injustos por su  desobediencia.”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /165)

*Lo lícito se refiere a todo lo que encierra un bien y lo ilícito a todo lo que encierra un mal o corrupción.


90


**Se refiere a los sahaba y a quienes siguieron su camino.


HADIZ

1. 187


De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Aquel de vosotros que vea algo ilícito que lo impida con su mano, si no pue- de, pues con su lengua y si no puede, con su corazón. Y esto es lo más débil del Imán.”


2. 188


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Siempre que Allah ha enviado un profeta, anterior a mí, a un pueblo, ha habi- do hombres sinceros y puros que tomaron su ejemplo y se rigieron por sus manda- tos.


3. 189


Y después de ellos, les sucedieron otros que decían lo que no hacían. Y hacían lo que no les era ordenado.  Y quien los combatió con su mano fue creyente. Y  quien los combatió con su corazón fue creyente. Y quien los combatió con su len- gua fue creyente. Y, tras esto, ya no queda de la fe ni un grano de  mostaza.”

Lo relató Muslim.


De Abu Al Walíd Ubada Ibn As Samit, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Hemos dado el bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, para oír-  le y obedecerle tanto en la desgracia como en la fortuna; en lo fácil y en lo difícil;    en los asuntos tanto agradables como desagradables; y hasta en la situación de cuando el gobernante goza de preferencia sobre nosotros y el trato no es igual al nuestro. Y en no discutir el mandato del gobernante, mientras no se vea una prue- ba clara de que ha incurrido en el kufur y que haya constancia de ella en el Corán o   la Sunna. Y en decir la verdad dondequiera que estemos, sin temer, por Allah, re- proche alguno.”


4. 190


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, sobre él las bendiciones y la paz:


“El ejemplo del que respeta los límites de Allah y el de quien los sobrepasa es    el de cierta gente que se distribuye en un barco echándolo a suertes. A unos les to-  ca arriba y a otros abajo. El grupo de abajo, al tener que subir para coger agua, mo- lestaría siempre a los otros. Así que decidió abrir un agujero abajo. Con lo cual, se aliviaría el problema anterior. Sin embargo, perecerían todos ahogados si no lo im- pidieran los otros. O sea que, al evitar un mal menor, ocasionarían otro peor   aún.”

91


Lo relató Al Bujari.

5.191

De la madre de los creyentes, Umm Salama, Hind, hija de Abu Omeya, Allah esté complacido con ella; el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dijo:

“Tendréis como emires a unos que, a veces harán buenas acciones y otras se-  rán incorrectos y depravados, a los que reprobaréis y aborreceréis.

Quien aborrezca y rechace aunque sea con su corazón, una acción incorrecta, está a salvo de toda falta y castigo, ya que ha cumplido con su misión. Y si además  la rechaza con su lengua, mejor.

Sin embargo, quien no reprende la mala acción sino que la sigue y se complace en ella... Y preguntaron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Es que no vamos a comba- tirlos?’

Dijo: ‘No, mientras hagan la oración con  vosotros’.”


6. 192


Lo relató Muslim.

De la madre de los creyentes Umm al Hakam, Zainab, Allah esté complacido con ella, que el Profeta, Allah le bendiga y le    dé paz, entró a verla angustiado, diciendo:

“¡La ilaha illa Allah. Ay de los árabes, por el mal que se les avecina! Hoy se ha abierto de la presa de Gog y Magog un tanto así’ (haciendo un pequeño redondel  con sus dedos pulgar e índice).

Y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Es que vamos a perecer todos habiendo justos entre nosotros?’

Dijo: ‘Sí, si abunda la depravación’.”


7. 193


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Os advierto y prevengo de sentaros en los caminos o en las  calles.

Y dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah, no podemos prescindir de esas reuniones para hablar!’

Y dijo: ‘Pues si no lo podéis evitar, dad al camino su derecho.’ Dijeron: ¿Y cuál es el derecho del camino, oh Mensajero de  Allah?’

Dijo: ‘Bajar la vista para no ver lo que os está prohibido, ni causar molestias  con vuestras reuniones. Devolver el saludo. Recomendar el bien  y  reprobar el mal’.”


8. 194


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Be Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


92


“Viendo un anillo de oro en la mano de un hombre, se lo sacó y lo tiró. Des- pués dijo: ‘¿Es que quiere alguno de vosotros ir por una brasa de fuego y ponérsela en su propia mano?’

Y le dijeron al hombre, una vez que se hubo ido el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Coge tu anillo y lo aprovechas (vendiéndolo o para alguna mujer...)

Y dijo: ‘Por Allah, que no lo cogeré nunca, una vez que ya lo ha tirado el Men- sajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz’.”


9. 195


Lo relató Muslim.

De Abu Said al Hasan al Basri, que Aid Ibn Amrin, que Allah esté complacido con él y que fue uno de los compañeros del Profeta Muhammad, Él le bendiga y le dé paz, entró a ver al emir Ubaidillah Ibn Zyyad (emir de Iraq) y le aconsejó:

“¡Oh hijo mío! Yo oí decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Verdaderamente lo malo de los gobernantes es que sean despiadados y sin compa- sión. Te prevengo pues para que no seas uno de  ellos.’

Y le contestó el emir: ‘¡Siéntate! Ya que tú no eres más que uno de los insigni- ficantes compañeros de Muhammad, Él le bendiga y le dé  paz.’

Y dijo: ‘¿Es que acaso había insignificantes entre ellos? ¡Más bien los insignifi- cantes vinieron después de ellos y fueron otros distintos a  ellos'!”


10. 196


De Hudaifah, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“¡Juro por Aquel que me tiene de su mano, que mandaréis el bien y lo correcto   y rechazaréis todo mal incorrecto, si no Allah os enviará un castigo, después le su- plicaríais y no os respondería!”


11. 197

12. 198

13. 199


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El mejor Yihad es una palabra de justicia a un Sultán injusto.”

Lo relataron Abu Daud y At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Abu Abdallah Tariq Ibn Shihab Al Bayali Al Ahmasi, Allah esté complacido con él, que un hombre preguntó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, cuando ya había echado la pierna sobre la montura de su camello:

“¿Cuál es el mejor Yihad?’

Dijo: ‘Una palabra justa y verdadera a un Sultán (gobernante)  injusto’.”

Lo relató An Nasai (Hadiz Hasan).

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:*


93


“Empezó a disminuir la fe de la tribu de Israel cuando un hombre se encontra- ba con otro, siendo éste desobediente y le decía: ‘Fulano, teme a Allah y deja eso,   ya que no te está permitido’. Después se lo volvía a encontrar al día siguiente ha- ciendo lo mismo y no sólo no se lo impedía sino que lo acompañaba en la comida, bebida o reunión ilícita.

Entonces, una vez que llegaron a ese estado, Allah golpeó los corazones de  unos contra otros. Y después dijo: ‘Los apóstatas de la tribu de Israel fueron mal- decidos por boca de David y de Jesús, hijo de María; eso por desobedecer y sobre- pasar los límites. No se prohibían unos a otros el mal que hacían. ¡Qué malo era lo que hacían! Veías cómo muchos de ellos seguían a los incrédulos. ¡Qué depravado  era lo que se ofrecían a sí mismos! Por ello, Allah se ha indignado con ellos y sufri- rán el castigo eternamente. Si hubieran creído y tenido fe en Allah, en el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y en la Revelación que éste recibió, no habrían toma-  do a aquellos como amigos. Sin embargo muchos de ellos son perversos y corrup- tos’.**

Después dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Pero no. ¡Por Allah, que ordenaréis el bien y rechazaréis el mal. Reprenderéis al injusto. Y lo lle- varéis a la verdad por la fuerza. Y obligaréis al cumplimiento de la verdad. Pues de  lo contrario, Allah golpeará los corazones de unos contra otros y después os mal- decirá como maldijo a ellos! (la tribu de  Israel)’.”

Lo relató Abu Daud.

*Dijo Al Albani: Su transmisión es débil, pero su significado correcto. Aunque desde el punto de vista de la transmisión sea un hadiz débil, es- to no quiere decir que su significado no sea correcto.

**'La Mesa Servida' /78-81.


14. 200


De Abu Bakr As Siddíq, Allah esté complacido con él, que, subido en el mimbar,   dijo:

“¡Oh hombres! Vosotros recitáis esta aleya y la interpretáis fuera de lugar: ‘¡Creyentes! Sed precavidos vosotros mismos, no os perjudica quien se extravía mientras vosotros estéis en la guía correcta.’*

Y yo realmente he oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Cuando la gente vea al injusto y no lo repruebe o rechace con su mano, se encon- trará en peligro y Allah estará a punto de enviar un castigo general a  todos’.”

Lo relataron Abu Daud at Tirmidi y An Nasai. (Hadiz Hasan)

*La mesa servida /105. El tafsir de Saboni en esta aleya dice: “Los mu- sulmanes iban apenados a los incrédulos deseándoles que entraran en el Islam y se les dijo entonces que se corrigieran entre ellos mismos y que caminaran por la guía recta. Y el que otros estuvieran fuera de esa guía   o extraviados no les perjudicaría, mientras ellos se mantuvieran en el camino recto. Y no quiere decir que el pueblo musulmán de forma ge- neral e individual no esté obligado a establecer la ley (Sharía) de Allah   en la Tierra.”


94



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¿Es que acaso vais a ordenar a la gente la virtud y os olvidáis de vosotros mismos que recitáis el Libro? ¿Acaso no razonáis?”

(La Vaca /44)

“¡Oh creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis? Allah detesta que digáis lo que no hacéis.”

(La Fila /2-3)

“Y yo no quiero hacer nada de aquello que os haya sido prohibido.”(Dijo esto Shuaib hablando a su pueblo).

(Hud /88)



HADIZ

1. 201


De Abu Zaid Usama Ibn Zaid Ibn Háriza, Allah esté complacido con los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Vendrá el hombre el día del Juicio. Será arrojado al Fuego y se le saldrán los intestinos del vientre, dando vueltas en el Fuego de la misma forma que da vueltas   el burro a la piedra del molino. Se reunirá con él la gente del Fuego y dirá:  ‘¡Fulano!

¿Qué te pasa? ¿No mandabas el bien y prohibías el  mal?’

Y dirá: ‘¡Claro! ordenaba el bien y no lo cumplía. Prohibía el mal y no lo cum- plía’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

95



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Verdaderamente Allah os ordena que paguéis los derechos correspondientes a sus legítimos dueños.”

(Las Mujeres /58)

“Hemos expuesto la responsabilidad de los derechos a los cielos, la Tierra y las montañas. Pero no quisieron asumirla, estremecidos por ello. Sin embargo el hom- bre la asumió. Realmente, él es injusto (consigo mismo) e  ignorante.”

(Los Partidos /72)



HADIZ

1. 202


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Los signos del hipócrita son tres: cuando habla, miente; cuando promete, no cumple; y si se le confía algo, traiciona.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato:

“Aunque ayune, rece y diga que es musulmán”.


2. 203


De Hudaifah Ibn al Yaman, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos habló de dos cosas. He comprobado una y espero a ver que ocurre con la otra. Nos habló de que la con- fianza y la fidelidad bajaron primeramente a lo más profundo de los corazones de  los hombres. Después descendió el Corán y la conocieron del Corán y de la Sunna.

Y a continuación nos habló de cómo sale la confianza y la fidelidad de los co- razones de la gente poco a poco. Y nos puso como ejemplo:


96


Dormirá la gente y se le sacará la sinceridad de sus corazones, quedando tan poca como la huella que deja la quemadura de una brasa en el pie. Verás una am- polla, pero realmente, dentro está llena de aire y no hay  nada.

Y la gente hará pactos que casi ninguno cumplirá, hasta el punto de que se di- ga: ‘¡En la tribu de fulano hay un hombre sincero!’ (por lo raro que será encontrar uno). O que se diga: ‘¡Qué hombre más valiente, o qué simpático, o qué inteligen-  te!’ Sin embargo, no queda un sólo grano de su fe.

Por el contrario, en el pasado estaba tranquilo cuando me dedicaba a la com- praventa. En la transacción que hiciera con un musulmán, su Din me haría confiar en él y con un cristiano o judío, su protector respondería de él. Pero hoy no confío en la gente, excepto en fulano.”


3. 204


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Hudaifah y Abu Huraira, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Allah, Altísimo sea, reunirá la  gente y se levantarán los creyentes de forma  que tendrán el Jardín cerca de ellos. Entonces irán a preguntar a Adam, Él le ben- diga y le dé paz: ‘¡Oh padre nuestro! Pide que abran el Jardín para   nosotros.’

Y dirá: ‘¿Acaso no os hizo salir del Jardín una falta de vuestro padre? Así que  yo no soy dueño de eso. Id, pues, a mi hijo Abraham, amigo de Allah.’

Irán a Abraham y les dirá: ‘Yo no soy dueño de eso. Yo sólo fui amigo y no tengo el rango tan elevado como para eso. Id, pues, en busca de Moisés, al que verdaderamente habló Allah.’

Irán a él y les dirá: ‘Yo no soy dueño de eso. Id a Jesús que es la palabra de Allah y su espíritu.’

Y dijo Jesús: ‘Yo no soy dueño de  eso.’

E irán a Muhammad, Él le bendiga y le dé paz. Se levantará y se le dará permi- so para la petición.

Se enviará por un lado la confianza y por otro los vínculos familiares, puestos a ambos lados de al Sirat*.

Una a la derecha y los otros a la  izquierda.

Y pasará el primero de vosotros como el rayo.

Y dije: ‘¡Por mi padre y mi madre! ¿Qué es lo que corre como el rayo?’ Dijo: ‘¿Es que no veis cómo va y vuelve en un abrir y cerrar de  ojos?’

Después como el viento. Después como el pájaro. Y el que más corra de los hombres lo hará por sus acciones y vuestro Profeta, de pie sobre al Sirat dirá: ‘¡Sál- valos, sálvalos!’.

Y así hasta que las acciones rectas de los siervos vayan decreciendo y no pue- dan andar, sino arrastrarse por el puente, en el que habrá garfios colgados a los la- dos y dispuestos a coger a quien les sea ordenado; heridos y despedazados serán arrojados al Fuego unos sobre otros.

Dijo Abu Huraira:


97


‘Y por Aquel que tiene al mismo Abu Huraira cogido de la mano que la pro- fundidad del infierno será de setenta  otoños’.”

Lo relató Muslim.


4. 205


*Al Sirat, puente extendido sobre la superficie del Fuego, por el que pa- sará la gente el Día del Juicio.

De Abu Jubaib Abdallah Ibn Zubair, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Cuando ocurrió la batalla del camello* Zubair (mi padre) me llamó. Me levan- té y corrí a su lado. Y dijo: ‘¡Hijo mío! Ciertamente hoy no morirá otro que el opre- sor o el oprimido. Y yo seré de los oprimidos o de los que mueran injustamente. Pero, en verdad, mi gran pena es mi deuda. Así que, hijo mío, mira si de lo que te- nemos hay suficiente para pagar las  deudas.

Le dejó en herencia un tercio y el tercio de ese para sus  hijos.

Y le dijo: Y de lo que quede, una vez saldada la deuda, un tercio del tercio pa- ra tus hijos.’

Dijo Hishám:

‘Y algunos hijos de Abdallah eran como los de Zubair; Jubaib y Abbad. Te- niendo entonces nueve hijos y nueve hijas.’

Dijo Abdallah: ‘Me recomendaba cumplir con las deudas y decía: ‘¡Hijo mío. Si te ves incapacitado para cumplir con las deudas pide ayuda a Mawlai!’ Y por Allah, que no sabía a quien se refería, hasta que tuve que  preguntarle:

‘¿Padre, quién es Mawlai?’ Dijo: ‘¡Allah!’

Así pues, por Allah, que cuando me encontraba en dificultades para satisfacer    la deuda, decía: ‘¡Oh Mawlai de Zubair, cumple con su deuda!’ Y así  sucedía.

Dijo: ‘Murió Zubair sin dejar ni dinar ni dirham, excepto tierras. De entre ellas  un bosque. Once casas en Medina, dos en Basora, una en Kufa y otra en   Egipto.’

Dijo: ‘La deuda era como resultado de depósitos que le hacían. Y Zubair pre- fería asumir la cantidad como deuda. De manera que empleaba el dinero y con eso no corría el riesgo de perderlo.

Su riqueza no fue fruto de ningún emirato o de cargo alguno que ostentara co- mo recaudador del zakat, sino de los botines obtenidos en campaña con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, Abu Bakar, Úmar y  Uzmán.’

Dijo Abdallah: ‘Sumé sus deudas, alcanzando la cifra de dos millones doscien- tas mil.’

Se encontró Hakim Ibn Hizam con Abdallah y le preguntó: ‘¡Sobrino! ¿A cuánto asciende la deuda de mi hermano?’   Se la oculté y le dije: ‘¡Cien mil!’

Dijo Hakim: ‘¡Por Allah! que no veo que la cuantía de vuestra riqueza alcance esa cantidad.’

Dijo Abdallah: ‘¿Y si te dijera que su deuda es de dos millones doscientas  mil?’


98


Dijo: ‘¡No veo que podáis satisfacer esa cantidad tan enorme! Y si así fuera me pedís ayuda.’

Dijo: ‘Zubair compró el bosque por ciento setenta mil y Abdallah lo vendió  por un millón setecientas mil.’

Después fue y llamó a la gente  diciendo:

‘¡Quién tenga alguna deuda que cobrar de Zubair, que venga que se la pagare- mos!’

Acudió Abdallah Ibn Yaafar a cobrar lo suyo que ascendía a cuatrocientas   mil.

Pero éste le dijo a Abdallah:

‘Si queréis, la dejamos o la aplazamos.’ Contestó Abdallah: ‘¡No!’

Y dijo: ‘Dadme pues, un trozo de  tierra.’

Dijo Abdallah: ‘¡Para ti desde aquí hasta aquí!’

Después de ser cumplimentada la deuda, quedaron todavía cuatro partes y media.

A continuación llegaron Mwawia, Amri Ibn Uzmán, Al Mundhir Ibn Zubair y Ibn Zamá. Cada uno de ellos tomó una parte por valor de cien mil, excepto Mwa- wia que cogió una y media por ciento cincuenta  mil.

Dijo: ‘Después Abdallah Ibn Yaafar vendió su parte a Mwawia por setecientos mil.’

Y cuando terminó Ibn Zubair de pagar totalmente la deuda, le dijeron sus   hijos:

‘¡Reparte entre nosotros nuestra  herencia!’

Dijo: ‘¡No, por Allah, hasta que no pasen cuatro años y llame en el tiempo de    la peregrinación: ‘¡Quien tenga alguna deuda que cobrar de Zubair, que venga a cobrarla!’

Y cuando pasaron los cuatro años les repartió la herencia. Es decir el tercio del tercio.

Zubair tenía cuatro mujeres y a cada una le correspondió un millón doscientas mil. Y toda su riqueza fue de cincuenta millones doscientas  mil.”

Lo relató Al Bujari.

*Día del camello: suceso acaecido entre Ali, hijo de Abu Talib y sus par- tidarios, por un lado y entre Aisha y sus partidarios por otro. Se llamó batalla del Camello porque Aisha montaba un inmenso camello con el que se puso en fila. Sucedió en el año treinta y seis de la Hiyra a la muerte del califa Uzmán.

99



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Los injustos no tendrán ni amigo ni ningún intercesor que pueda ser aceptado.”

(Perdonador /18)

“Y los injustos no tendrán quien los ayude.”

(La Peregrinación /71)



HADIZ

1. 206


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, relató de Allah, Altísimo sea, di- ciendo:


“¡Siervos míos! Yo me he prohibido a Mí mismo la injusticia y también la he prohibido entre vosotros. Así pues, no seáis injustos unos con otros.

¡Siervos míos! Todos vosotros estáis    extraviados excepto el que Yo he guiado.

Así pues, pedidme que os guíe y Yo os  guiaré.

¡Siervos míos! Todos vosotros estáis hambrientos excepto quien yo he alimen- tado. Así pues, pedidme el alimento y Yo os  alimentaré.

¡Siervos  míos!  Todos  vosotros  estáis  desnudos excepto quien Yo he  vestido.

Pedidme pues que os vista y Yo os  vestiré.

¡Siervos míos! Ciertamente vosotros os equivocáis día y noche y Yo perdono todas las faltas. Pedidme pues que os perdone y Yo os  perdonaré.

¡Siervos míos! Ciertamente vosotros no llegaréis a ningún mal que me perju- dique ni bien que me beneficie.

!Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, tuvieseis el corazón como el más puro de vosotros, eso no haría aumentar un ápice Mi reino.

¡Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, tuvieseis el corazón como el más depravado de  vosotros, eso no disminuiría un ápice Mi reino.

100


2. 207


¡Siervos míos! Aunque todos vosotros del primero al último, hombres y genios, os juntarais en un solo territorio para pedirme, le daría a cada uno lo que necesitara sin que por ello disminuyera lo que poseo, más de lo que disminuye el mar cuando   la aguja se introduce en él.

¡Siervos míos! Estas son vuestras obras. Os he hecho la cuenta. Después os   daré la recompensa por ellas. Quien encontró el bien que dé alabanzas a Allah; y quien encontró el mal que no reproche a nadie sino a sí mismo.”

Lo relataron Bujari y Muslim.

De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Tened cuidado con la injusticia y alejaos de ella porque verdaderamente es oscuridad para el Último Día. Y os prevengo contra la avaricia y la tacañería por- que hizo perecer a vuestros predecesores; les indujo a derramar su propia sangre y violaron las leyes sagradas.


3. 208


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Pagaréis a sus legítimos dueños todos sus derechos el día del Juicio. Se conta- rá exactamente a cada uno lo suyo, de forma que el opresor devolverá al oprimido hasta lo más mínimo, sea lo que sea. Hasta al carnero le serán devueltos los cuer- nos que le hayan partido.”


4. 209


De Ibn Úmar, Allah esté complacido con los dos, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Estábamos hablando  acerca  de  la  peregrinación de despedida* sin saberlo, y el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, se hallaba sentado entre nosotros. Enton-  ces alabó a Allah y lo exaltó. Después recordó la llegada del Anticristo, extendién- dose en su recuerdo y dijo: ‘No ha enviado Allah a un Profeta que no haya adverti- do antes a su pueblo de su llegada. Desde Noé y los Profetas que le siguieron. Y si aparece entre vosotros no os pasará  desapercibido. Pues será tuerto del ojo dere- cho. Y su ojo será como una uva transparente. Y dirá que es  Allah.

¡Allah ha hecho sagrada vuestra sangre y vuestra riqueza como este día del sa- crificio en este mes de la peregrinación! ¿No es  así?’

Dijeron: ‘Sí’. Luego repitió tres veces: ‘Allah, tú eres testigo. ¡Cuidado con vo- sotros! ¡Mirad! No os volváis incrédulos y os combatáis mutuamente’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Fue llamada así porque el Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz, se despidió de sus compañeros diciéndoles que tal vez no volvería a en- contrarse con ellos después de ese año.

101


5. 210


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien se apropie indebidamente de un solo palmo de tierra, tendrá su cuello rodeado por una extensión siete veces  mayor.”


6. 211

7. 212


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente, Allah no castiga rápidamente al tirano, pero cuando le llega  su castigo no tiene escapatoria posible. Y después recitó: ‘Y así es el castigo de tu Señor que, cuando coge a un pueblo depravado, lo trata  duramente’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Muádh, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Me envió al Yemen el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y me di- jo: ‘Irás a un pueblo que son gente del Libro (judíos y cristianos) y los llamarás a  que atestigüen que no hay más dios que Allah y que yo soy el Mensajero de  Allah.

Si obedecen y creen en eso, enséñales que Allah les ha impuesto la obligación   de cinco oraciones para cada día y noche. Y si obedecen y lo aceptan, enséñales   que Allah les ha impuesto la obligación del zakat que se recoge de sus ricos, en su justa medida, para dársela a sus  pobres.

Y ten cuidado con las peticiones a Allah de los oprimidos, porque no hay ba- rrera entre ellas y Allah’.”


8. 213


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Humaid Abdurrahmán Ibn Saad as Saidi, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, empleó a un hombre de la tribu de Al Azdi, conocido con el nombre de Ibn Al Lutbia, para reunir el zakat. Y cuando lle- gó, dijo: ‘Esto para vosotros y esto me lo han regalado para  mí’.

Entonces se levantó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, subió al mimbar y dando alabanzas a Allah, dijo: ‘¡De manera que empleé a uno de vosotros para llevar a cabo una acción que Allah me ha encargado expresamente y dice: ‘¡Esto para vosotros y esto un regalo que me han hecho para  mí!’.

Entonces, o bien lo cogió como soborno, o bien a causa del cargo. Ya que de estar sentado en casa de su padre y su madre no le habría llegado el  regalo*.

Pues, por Allah, que aquel que se lleve algo sin derecho, lo llevará encima cuando llegue el Último Día.

Os prevengo de que nadie de vosotros se encuentre con Allah llevando un ca- mello berreando, una vaca mugiendo o una cabra  balando.’


102


Después alzó sus brazos, de forma que se le veía lo blanco de las axilas, y dijo: ‘Y Allah es testigo de lo que os digo’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*El regalo para los gobernantes y empleados, por lo que representan sus cargos, es considerado soborno, por lo tanto está expresamente prohi- bido darlo.


9. 214


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Quien haya hecho un agravio a un hermano contra su honor, dinero o algo pa- recido, que lo repare enseguida, antes de que no posea ni dinar ni dirham, es decir, antes de que llegue el Último Día. Pues si tiene acciones rectas en su haber, se le descontarán en relación al daño causado y si no tiene, se cogerán de las faltas del oprimido para cargárselas a él”.


10. 215

11. 216


Lo relató Al Bujari.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“El verdadero musulmán es aquel que pone a salvo a los musulmanes de su lengua y su mano.

Y el emigrante verdadero es aquel que se alejó de lo que Allah  prohibió.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y se transmitió del mismo, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Hubo un hombre llamado Kirkira que solía transportar los enseres del Profe- ta, Allah le bendiga y le dé paz, y murió. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendi-  ga y le dé paz: ‘El está en el Fuego’.

Después fueron a verlo y le encontraron con un manto de lana que se había apropiado indebidamente en un botín, antes de que se hiciera el reparto. Por lo que se considera como robo.”


12. 217


Lo relató Al Bujari.

De Abu Bakar Nufail Ibn Al Hariz, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“Realmente el tiempo ha estado girando y ha vuelto a la forma y estado que  tenía el día que Allah creó los Cielos y la Tierra: El año tiene doce meses, de ellos, cuatro son sagrados*, tres consecutivos, Dhul Qada, Dhul Hiyya y Muharram. Y des- pués Rayab entre Yumada y Shaabán.

Después preguntó: ‘¿Qué mes es éste?’ Dijimos: ‘Allah y Su Mensajero saben  mejor’.

Calló hasta el punto de que pensamos que lo llamaría por otro nombre. Luego


103


dijo: ‘¿Es que no es Dhul Hiyya?’ Dijimos: ‘Claro que sí’.

‘¿Y qué país es éste?’

Dijimos: ‘Allah y Su Mensajero saben mejor’. Calló y luego dijo: ‘¿Acaso no es Meca?’ Dijimos: ‘Claro que sí.’

‘¿Y qué día es éste?’

Dijimos: ‘Allah y Su Mensajero saben  mejor.’

Calló y luego dijo: ‘¿Acaso no es el día del sacrificio?’ Dijimos: ‘Claro que sí.’

Y dijo: ‘Pues realmente  vuestra  sangre,  riqueza y honor, es sagrado todo ello (es decir, inviolable), como lo es este día, en esta tierra y en este mes.

Y os encontraréis con vuestro Señor y os preguntará por vuestras acciones y os contará todas las faltas, grandes y pequeñas.

Y no os volváis, después de mí, como los incrédulos que luchan entre sí.’ Después dijo:

‘Y el que está presente que informe al ausente de cuanto haya oído y entendi-  do y que tal vez lo entienda mejor que quien lo oyó directamente de mí. Y pongo a Allah por testigo de lo que os he  dicho’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*En los meses sagrados está prohibido iniciar una guerra.


13. 218


De Abu Umama Iyas Ibn Zaalaba Al Hárizi, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y     le dé paz:

“A quien saquee a un musulmán, apropiándose de sus derechos indebidamente  a través del juramento, Allah le ha destinado obligatoriamente al Fuego y le ha prohibido el Jardín.’

Y le preguntó un hombre: ‘¿Y si es algo pequeño, Mensajero de Allah?’ Dijo: ‘Aunque sea una rama de arak’*.”


Lo relató Muslim.

*Arak: árbol espinoso cuya raíz (miswak o siwak) es usada por los mu- sulmanes para limpiarse los dientes. Cumpliendo una Sunna del Profeta Muhammad, Él le bendiga y le dé paz.


14. 219


De Adi Ibn Umaira, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Aquel de vosotros que, habiéndosele encargado un trabajo, nos hubiera ocul- tado, aunque fuese tan  sólo  una aguja de coser y todo lo que esté por encima,  habrá traicionado a quien depositó su confianza en él y será motivo de escándalo y vergüenza en el Día del Juicio, llevándolo a  cuestas.

Entonces se levantó un hombre negro de entre los auxiliares y dijo:   ‘¡Oh Men-


104


sajero de Allah, líbrame del trabajo que me has encomendado!’ Y dijo: ‘¿Pero, qué te pasa?’

Contestó: ‘Que te he oído decir esto y  aquello.’

Dijo: ‘Y ahora digo con toda seguridad: ‘A quien encarguemos un trabajo, que venga obligatoriamente con lo poco y con lo mucho. Que coja lo que se le de y se abstenga de lo que se le prohiba’.”


15. 220


De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Cuando acaeció la batalla de Jaibar llegó un grupo de los compañeros del Pro- feta, Allah le bendiga y le dé paz, y dijeron: ‘Fulano, Shahid,* fulano, Shahid’. Y cuando recordaron otro hombre dijeron: ‘Fulano, Shahid.’

Entonces dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘No, realmente yo lo he visto en el Fuego a causa de un manto de lana del que se había apoderado indebi- damente’.”


16. 221


Lo relató Muslim.

De Abu Qatada al Hariz, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó y les  recordó:

“Que el Yihad y la fe (Imán) en Allah son las mejores  acciones.

Entonces se levantó un hombre y le preguntó: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Se borrarían todas mis faltas si muriera combatiendo por la causa de  Allah?’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Sí, si mueres por la causa de Allah, siendo paciente, sincero y yendo hacia el combate sin huir del enemigo.’

Después dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Cómo has di- cho?’

Dijo: ‘¿Si muriera combatiendo por la causa de Allah, sabes si se borrarían to- das mis faltas?’

Entonces dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Sí, si mueres  por la causa de Allah, siendo paciente, sincero, yendo hacia el combate sin huir del enemigo, excepto si tienes deudas. Pues el ángel Gabriel, sobre él la paz, me ha di- cho eso’.”


17. 222


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Sabéis quién es el pobre?

Dijeron: ‘Aquel de nosotros que no tiene un solo dirham ni enseres.’

Y dijo: ‘Realmente en mi pueblo el pobre es aquel que viene el Día del Juicio


105


con oraciones en cantidad, ayuno y zakat en su haber, pero además ha insultado a éste, ha injuriado a éste otro, se ha apropiado del dinero de ése, ha derramado la sangre de aquél y ha golpeado a otro.

Y esto se le descuenta de sus buenas acciones y si se le acabaran antes de sal- dar la cuenta, se coge de las faltas de aquellos a los que ha traicionado y se ponen sobre él y luego es arrojado al  Fuego.”


18. 223


Lo relató Muslim.

De Umm Sálama, Allah esté complacido con ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Yo no soy sino humano como vosotros. Y realmente venís a mí para que juz- gue entre vosotros. Y, tal vez, algunos de vosotros sabéis más y sois más conse- cuentes en la aportación de pruebas que otros. Pues yo juzgo de acuerdo con lo    que oigo. Y a quien dictamine en su favor, en contra del legítimo derecho de su hermano, no le pongo sino un trozo de Fuego.”


19. 224


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“No dejará de estar el creyente bajo el perdón de Allah, mientras no ocasione derramamiento de sangre.”


20. 225


Lo relató Al Bujari.

De Jaula, hija de Amir al Ansaria, la mujer de Hamza, Allah esté complacido con los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Realmente hay hombres que se comportan de manera indebida y sin derecho alguno en relación a la riqueza de Allah, pues para ellos será el Fuego el Día del Juicio.”


Lo relató Al Bujari.

106



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Quien tenga en gran estima las leyes sagradas de Allah, eso será mejor para él ante su Señor.”

(La Peregrinación /30)

“Y quien estime los rituales de Allah...Ello es parte del temor de los   corazones.”

(La Peregrinación /32)

“Se humilde y tierno para con los creyentes.”

(Las Cámaras de Piedra /88)

“Quien mate a un hombre que no ha matado a nadie ni ha corrompido en la Tie- rra, es como si matara a la Humanidad entera. Y quien salve una vida es como si salvara a la Humanidad entera.”

(La Mesa Servida /32)



HADIZ

1. 226


De Abu Musa al Ashari, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan   a las otras. (Y dijo esto entrelazando sus  dedos).”


2. 227


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Quien pase por nuestras mezquitas o zocos llevando alguna flecha que agarre la punta con la palma de su mano, de forma que no pueda herir a ninguno de los musulmanes.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

107


3. 228


De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El ejemplo de los muminun en su amor mutuo, ternura y colaboración es como el cuerpo humano, que si se duele en él un órgano se resiente el resto del cuerpo   por la fiebre y el insomnio.”


4. 229


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Besó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a Hasan, hijo de Ali, Allah esté complacido con los dos, estando con él Al Aqrau Ibn Habis.

Y dijo Al Aqrau: ‘Pues yo tengo diez hijos y no he besado a ninguno de   ellos.’

Entonces lo miró el Mensajero de Allah y le dijo: ‘Quien no tiene compasión   no es compadecido’.”


5. 230


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Se presentaron unas gentes rudas del campo al Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz, y dijeron: ‘¿Es que vosotros besáis a los niños   pequeños?’

Dijo: ‘Sí.’

Dijeron: ‘Sin embargo nosotros, por Allah, que no los besamos.’

Y les dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Si Allah ha sacado la compasión de vuestros corazones, puedo yo poner algo que Allah ha sacado de vosotros?’.”


6. 231

7. 232

8. 233


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Allah no tiene compasión de quien no es compasivo con la gente.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si alguien de vosotros dirige en la oración a la gente, que sea breve. Ya que verdaderamente entre ella está el débil, el enfermo y el de edad avanzada. Y si uno de vosotros reza para sí mismo, que se extienda en ella todo lo que  quiera.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, por la completa ternura que sentía hacia su pueblo, solía dejar de practicar algo que le gustaba hacer, temiendo que le imitaran y les fuese obligado  hacerlo.”

108


9. 234


De la misma, Allah esté complacido con ella, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, prohibió a sus compañeros, Allah es- té complacido con ellos, el ayuno de forma ininterrumpida, por compasión hacia ellos.

Y dijeron: ‘Pues tú lo haces.’

Dijo: ‘Pero yo no soy como vosotros*, porque Allah me da de comer y be- ber’.”**

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


10. 235

11. 236


*Por su grado de acercamiento a Allah.

**Es decir, Allah me da la fuerza del que come y bebe.

De Abu Qatada al Hariz, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A veces, cuando me levanto para la oración me gusta alargarla, pero cuando oigo el llanto de un niño, la aligero porque detesto afligir a su  madre.”

Lo relató Al Bujari.

De Yundab Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Quien hace la oración del amanecer en grupo está bajo la protección de Allah   y queda establecido un pacto entre los dos. Así pues, no incurrid en la desobedien- cia a Allah, ya que si lo hacéis, El os castigará. Y si os oponéis a Él, os atrapará y después os arrojará al Fuego Infernal.”


12. 237


Lo relató Muslim.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo oprime ni lo entrega a su enemigo, dejándolo sin ayuda. Allah acude en ayuda de aquél que acude en ayuda de su hermano. Y a quien libera de una pena a un musulmán, Allah lo libera de otra en el Último Día. Y a quien cubra los defectos de su hermano, Allah le cubrirá los suyos en el Día del Juicio.”


13. 238


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo traiciona ni le miente ni lo abandona en los momentos difíciles. Cada musulmán es sagrado para otro: en su honor, su riqueza y su sangre. Y el temor de Allah está en el corazón. Y ya es sufi-


109


14. 239


ciente mal el que una persona desprecie o humille a su hermano musulmán.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).


Y del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“No os tengáis envidia unos a otros ni pujéis sobre la compra de otro, cuando no tengáis intención de hacer esa compra. No os odiéis ni os deis la espalda e inte- rrumpáis vuestras relaciones apartándoos unos de otros*.

Que no trate nadie de vender a otro lo mismo que ya ha comprado de otro vendedor, diciéndole que anule la compra, que se lo venderá más barato. Sed pues hermanos, siervos de Allah.

El musulmán es hermano de otro musulmán. No lo oprime ni lo humilla ni lo abandona. Y el temor de Allah reside en el corazón. Y ya es suficiente mal que una persona desprecie o humille a su hermano musulmán.

Cada musulmán es sagrado para otro: en su honor, en su riqueza y en su san- gre.”

Lo relató Muslim.

*Es decir, que no estéis más de tres días sin hablaros, excepto por una causa relativa a la ley islámica.


15. 240


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Ninguno de vosotros creerá (de forma completa) mientras no quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo.”


16. 241


Y del mismo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Ayuda a tu hermano oprimido u opresor.’


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Dijo un hombre: ‘¿Mensajero de Allah, le ayudaré si es oprimido, pero si es opresor cómo le voy a ayudar?’

Dijo: ‘Le impides que lo sea y así le ayudas’.”


17. 242


Lo relató Al Bujari.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Los derechos de un musulmán sobre otro son cinco: Devolver el saludo; visi- tar al enfermo; acompañar al difunto; aceptar una invitación; y pedir la misericordia de Allah para el que da alabanzas a Allah al estornudar.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


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Y en un relato de Muslim:

“Los derechos de un musulmán sobre otro son seis: Si te encuentras con él, sa- lúdalo; si te invita, acude a su llamada; si te pide consejo, aconséjale; si estornuda y da alabanzas a Allah, pide la misericordia de Allah para él; si enferma, visítalo; y si muere, acompáñalo hasta la tumba.”


18. 243


De Abu Imara Al Bará Ibn Azib, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz nos ordenó hacer siete cosas  y nos prohibió hacer otras siete: nos ordenó visitar al enfermo; acompañar al falle- cido; pedir por el que estornuda si, a su vez, da alabanzas a Allah; hacer valer el ju- ramento de quien te ha pedido algo; ayudar al oprimido; aceptar la invitación; y de- searnos la paz.

Y nos prohibió ponernos anillos de oro*; comer y beber en recipientes de plata; llevar algo de seda en la silla de montar; llevar algún ropaje tejido con mezcla de  seda y lino* y el uso de ropajes de seda en  general*.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Excepto las mujeres.

111



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Aquellos que se complacen en divulgar y escandalizar con malas palabras a los creyentes, tendrán un castigo doloroso en esta vida y en la  otra.”

(La Luz /19)



HADIZ

1. 244

2. 245


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No cubre un siervo a otro en esta vida sin que Allah lo cubra a él en el Último Día.”

Lo relató Muslim.


3. 246


Y del mismo, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Todo mi pueblo está a salvo de la lengua y de la mano de los demás, excepto los que manifiestan públicamente sus propios defectos. Y realmente, el manifestar públicamente los defectos y faltas es, que uno haga algo reprochable por la noche y amanezca habiendo cubierto Allah su  falta.

Y después diga: ‘¡Fulano! ayer hice esto y aquello’. De forma que amanece po- niendo al descubierto lo que Allah ha cubierto la noche  anterior.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y del mismo, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Si queda claro que la esclava se ha prostituido, que su dueño le aplique la pe- na (de cincuenta latigazos) y que no se la reprenda o se la insulte. Y si lo hace por segunda vez tampoco. Pero si lo hace una tercera vez que se venda aunque sea por una cuerda de pelo.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

112


4. 247


Y del mismo, que dijo:

“Le trajeron al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, un hombre que había be- bido vino. Y dijo: ‘¡Golpeadle!’

Dijo Abu Huraira: ‘Entre nosotros hay quien golpea con su mano, otro con su sandalia, otro con la punta de su  ropaje.’

Y después de habérsele aplicado la pena, le dijeron algunos: ‘¡Que Allah te maldiga!’

Entonces dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘No digáis esto, para que no ayudéis a shaitán en contra de él’.”


Lo relató Al Bujari.

113



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Haced el bien, tal vez así triunféis.”

(La Peregrinación /77)

“Y de cuanto hagáis de bien, Allah está  informado.”

(La Vaca /215)



HADIZ

1. 248


De Ibn Úmar, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo oprime ni lo entrega a su enemigo, dejándolo sin ayuda. Allah acude en ayuda de aquél que acude en ayuda de su hermano. Y a quien libera de una pena a un musulmán, Allah lo libera de otra en el Último Día. Y a quien cubra los defectos de su hermano, Allah le cubrirá los suyos en el Día del Juicio.”


2. 249


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A quien libera a un creyente musulmán de una de las penas que le afligen en este mundo, Allah le libera de otra en el día del  Juicio.

A quien ayuda a otro que está en dificultad, perdonando su deuda o pagán- dosela, Allah le ayuda y le da facilidad en esta vida y en la otra. A quien cubre una falta de un musulmán, Allah le cubre otra en esta vida y en la otra. Allah cuida de   su siervo mientras él cuida de su  hermano.

A quien sigue un camino buscando conocimiento, Allah le facilita el camino hacia el Jardín. Y no se reúnen unas personas en una de las casas de Allah, Altísi-  mo sea, para recitar y estudiar el libro de Allah, sin que Allah haga descender la tranquilidad a sus corazones, las cubra de misericordia y las rodeen los ángeles. Y Allah las recuerda entre los ángeles. Y quien se quede corto en sus acciones tendrá una recompensa corta. Aunque sea de familia noble.”


114


Lo relató Muslim.

115



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Quien hace una buena intercesión, obtiene una parte de  ella”.

(Las Mujeres /85)



HADIZ

1. 250


De Abu Musa al Ashari, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Cuando acudía alguien al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, para pedirle algo, solía dirigirse a sus compañeros y les  decía:

‘Interceder por este hombre y seréis recompensados.’* Y Allah sopesará aque- llo que su Profeta le ha pedido.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


2. 251


*Satisfaga su necesidad o no.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dijo a Barira* en relación al asunto del divorcio de su marido. A pesar de que él la   quería.

“Intercedió por él diciendo: ‘¿Y si volvieras con él?’

Y dijo ella: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Tú me lo ordenas?’ Dijo: ‘Solamente intercedo para que así suceda.’

Dijo ella: ‘Pues no tengo interés por  él’.”


Lo relató Al Bujari.

*Barira era esclava de Aisha, madre de los creyentes, y al ser liberada siendo su esposo esclavo, tuvo la posibilidad de elegir la anulación de su matrimonio.

116



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“No hay ningún bien en lo mucho que se habla la gente secretamente y al oído, ex- cepto cuando aconsejan dar con generosidad, actuar rectamente o la reconciliación entre los hombres.”

(Las mujeres /114)

“Y el pacto es un bien.”

(Las Mujeres /128)

“Temed a Allah y poned orden entre vosotros.”

(El Botín /1)

“Los creyentes musulmanes no son sino hermanos, reconciliad pues, a vuestros hermanos.”

(Las Habitaciones /10)



HADIZ

1. 252


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cada día que  se  levanta el sol y a cada hombre le corresponde dar una sáda-  qa por cada una de sus articulaciones; obrar con justicia entre dos es sádaqa; ayudar   a uno a subir a su montura y subirle sus cosas es sádaqa; las buenas palabras son sá- daqa; cada paso que das encaminándote a la oración es sádaqa; y si apartas cual- quier obstáculo del camino es sádaqa.”


2. 253


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Umm Kulzum, hija de Uqba, Allah esté complacido de ella, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz:


“No es mentiroso aquel que reconcilia a los hombres recordando cosas buenas   y hablando bien de ellos.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

117


En otra transmisión Muslim añade:

“Relató Umm Kulzum: ‘Y no he oído (el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz) que se permita decir mentira excepto en tres ocasiones: la guerra, la reconciliación entre la gente y cuando el hombre le habla a su mujer y la mujer a su marido.”*

*En el caso de la guerra se puede decir por ejemplo, ‘Vuestro jefe ha muerto’ o ‘Viene un gran ejército en nuestra ayuda’ cuando en realidad no es cierto, pero se puede obtener un gran beneficio. Y en el caso de los esposos por ejemplo: ‘Para mí no hay nadie más querido o querida que tú’. De esa forma aumenta el amor y la armonía entre ambos. Y no es con el propósito de engañar el uno al otro.


3. 254


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:

“Oyó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, unas voces muy altas de dos contendientes en la puerta; uno de los dos pedía al otro que tuviera benevo- lencia y que le rebajara algo la deuda o se la aplazara.

Dijo el otro: ‘¡Juro por Allah que no lo haré!’

Entonces salió el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y dijo: ‘¿Dón-  de está el que jura por Allah no hacer el  bien?’

Dijo: ‘¡Yo, Mensajero de Allah! Para él lo que quiera. Si quiere, le rebajo la deuda y se la aplazo’.”


4. 255


De Abul Abbás Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, dijo que   supo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que en la tribu de Amri Ibn Auf había disputa entre ellos. Salió el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz, con unos compañeros para reconciliarlos. Así que, se retrasó en volver hasta  que llegó la hora de la oración. De tal modo que Bilal fue a Abu Bakr, Allah esté complacido con él y le dijo: ‘¡Abu Bakr! El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le   dé paz, se ha visto imposibilitado de venir y el momento de la oración ha llegado.

¿Puedes hacer tú de imam con la gente?’ Dijo: ‘Sí, si quieres.’

Así que dio Bilal la orden de ponerse en pie para la oración y se adelantó Abu Bakar y dijo: ‘Allahu akbar’. Y la gente dijo: ‘Allahu akbar’. Y llegó en ese momen- to el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, andando entre las filas hasta llegar a la primera fila. Empezó la gente a dar palmas y Abu Bakr no se daba la  vuelta en la oración para mirar. Entonces las palmas de la gente abundaron hasta  que Abu Bakr giró y vio que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, esta- ba presente. Y él le hizo señas de que siguiera en su sitio. Pero Abu Bakr, Allah es-  té complacido con él, levantó su mano, dando alabanzas a Allah al ver que el Men- sajero había llegado y retrocedió sin dar la espalda a la dirección de la qibla, hasta

118


situarse en la fila. Adelantándose el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hizo la oración con la gente como imam.

Cuando concluyó la oración se dirigió a la gente diciendo: ‘Hombres, ¿qué os pasa? ¿Por qué dais palmadas cuando os ocurre algo en la oración? Y sólo las muje- res dan palmadas. A quien le ocurra algo en la oración que diga subhana Allah, de forma que, cuando el orante oiga esto preste atención el que reza   delante.’

Después dijo:

‘Abu Bakar, ¿qué te ha impedido rezar delante con la gente cuando yo te lo he indicado?’

Y dijo Abu Bakar: ‘No está bien para el hijo de Abu Quháfa (es decir, Abu Bakar) rezar como imam estando presente el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

119



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Ten paciencia en la compañía de los que recuerdan a su Señor mañana y tarde, buscando Su faz y no apartes tus ojos de  ellos.”

(La Cueva /28)



HADIZ

1. 256


De Háriza Ibn Wahbin, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¿Acaso no queréis que os hable de la gente del Jardín?: Todo débil, humilde y despreciado por los demás. Y si jurara por Allah, Él le colmaría.

Después dijo: ‘¿Acaso no queréis que os hable de la gente del Fuego?: El in- humano, el avaro, el engreído’.”


2. 257


De Abu Abbás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Un hombre pasó frente al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y di- rigiéndose a uno que estaba junto a él, le preguntó: ‘¿Qué opinión te merece este hombre que acaba de llegar?’

Y dijo: ‘Es un hombre de entre los nobles de la gente. Y por Allah, que es me- recedor del casamiento cuando solicita esposa; y es digno de ser escuchado cuando intercede por alguien.’

Entonces calló el Mensajero de Allah.

Después pasó otro hombre y le hizo la misma pregunta. ‘¿Qué opinión te me- rece éste?’

Dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Este es uno de los pobres musulmanes. No es merecedor de que la gente lo acepte cuando solicita esposa ni de ser aceptado cuando intercede por alguien. Ni tampoco es digno de ser respetado cuando  habla.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Este hombre es mejor que toda la Tierra cubierta de hombres como ese otro que habéis  honrado’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

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3. 258


De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Disputaban el Jardín y el Fuego. Y dijo el Fuego: ‘Conmigo estarán los que coaccionan y subyugan a los demás por su propio capricho. Y también los sober- bios.’

Y dijo el Jardín: ‘Y conmigo estarán los débiles y los  pobres.’

Y dictaminó Allah entre los dos diciendo al Jardín: ‘Realmente tú eres Mi mise- ricordia y compadezco contigo a quien Yo quiero.’

‘Y tú eres realmente el Fuego de Mi castigo y atormento con él a quien Yo quiero. Y ambos me corresponde a Mí llenarlos’.”


4. 259

5. 260


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Realmente el Último Día vendrá el hombre influyente y de cuerpo pesado, pe- ro su peso ante Allah no equivaldrá ni al del ala de un  mosquito.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y del mismo se transmitió que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, había dejado de ver unos dí- as a una mujer negra o a un joven que solía barrer la mezquita. Preguntó por ella y   le dijeron que había muerto. Y preguntó: ‘¿Por qué no me lo habéis  comunicado?’

Como si ellos le hubiesen quitado importancia al asunto. Dijo entonces: ‘Gui- adme hasta su tumba.’

Así que le condujeron hasta su tumba e hizo oraciones y ruegos por ella. Des- pués dijo: ‘Estas tumbas están llenas de  oscuridad y Allah las va a iluminar para ellos con mis oraciones y mis ruegos’.”


6. 261


Y del mismo, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Tal vez se encuentre alguien con aspecto de pobre pero de rango elevado ante Allah, a quien la gente desprecia y echa de todas las puertas, que sería respondido y colmado por Allah, si le hiciese alguna petición o  juramento.”


7. 262


De Usama, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Estuve ante la puerta del Jardín* y la mayoría de los que entraban en él eran pobres. Y los ricos estaban detenidos, sin que se les permitiera la entrada a aque-  llos que no habían pagado los derechos obligatorios de Allah, esperando la cuenta  y

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a que se les diera permiso para entrar en el Jardín. Mientras que a la gente del Fue- go se le ordenó ir al Fuego.

Y estuve ante la puerta del Fuego y la mayoría de los que entraban eran muje-  res (es decir, aquellas que desobedecían a Allah).”**

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Referencia a uno de los conocimientos del Profeta, Allah le bendiga y  le dé paz, acerca del “no visto”.

**Las mujeres serían mayoría entre la gente del Fuego al principio y fi- nalmente serían mayoría entre la gente del Jardín.


8. 263


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Sólo tres hablaron en la cuna: Jesús, hijo de  María.

El personaje de la historia del monje Yuraill, que era un hombre que solía reti- rarse a una celda para adorar a Allah. Un día llegó su madre a verle para un asunto   y estaba rezando y le dijo: ‘¡Oh Yuraill, te habla tu madre!’

Y dijo: ‘¡Oh Señor! Mi madre o mi oración’. Siguió con su oración y la madre se marchó.

Cuando llegó el día siguiente fue a verle de nuevo y sucedió lo mismo. Y al tercer día igual.

Finalmente dijo la madre, enojada: ‘¡Oh Allah, que no muera Yuraill hasta que mire a los rostros de las adúlteras o  prostitutas!’

Y la tribu de Israel habló de Yuraill y sus oraciones.

Hubo entonces una mujer prostituta y de ejemplar belleza que dijo: ‘¿Queréis que le ponga a prueba?’

Y se mostró a él, pero sin que éste le prestara atención alguna, sabiendo el per- juicio que le podía ocasionar. Entonces fue ella a exhibirse a un pastor que solía ir   a la celda del monje y cohabitaron juntos. De modo que quedó embarazada y cuando dio a luz, dijo: ‘Es de Yuraill.’

Después fueron en busca de él, pidiéndole que bajara de su celda, que derriba- ron, y luego le golpearon.

Y dijo: ‘¿Qué os pasa, porque me  golpeáis?’

Dijeron: ‘Has fornicado con esta prostituta y ha dado a luz de ti.’ Dijo: ‘¿Dónde está el niño?’

Así pues, lo trajeron y luego dijo: ‘Dejadme hasta que pueda  rezar.’

Así que rezó y suplicó a Allah. Después salió y fue hasta el niño y pinchándole en el estómago le preguntó: ‘¿Quién es tu  padre?’

Dijo: ‘Fulano, el pastor.’

Y fueron todos a Yuraill y empezaron a besarle y a pasarle las manos. Después le dijeron: ‘Te construiremos una celda de oro.’

Dijo: ‘No, volved a hacerla de barro como estaba.’ Y así la hicieron.

Y el tercero fue que estaba una madre dando de mamar a su niño cuando acertó a pasar un


122


hombre de buen aspecto montado sobre un hermoso y ágil animal. Dijo la madre: ‘¡Oh Allah, haz que mi hijo sea como éste!’ Y dejando de mamar, el niño le miró y dijo: ‘¡Oh Allah, no me hagas como él!’ Después volvió al pecho de su madre y siguió mamando. A continuación pasaron cerca de una esclava a la que golpeaban y le decían: ‘Has fornicado y has robado’. Y ella decía: ‘Allah es suficiente para mí y el mejor protector’. Y dijo la madre mirándola: ‘¡Oh Allah, no hagas que mi hijo sea como ella!’

Y el hijo dejó de mamar y la miró diciendo: ‘¡Oh Allah, hazme como ella!’ Y     en ese preciso instante empezó a hablar la madre con el niño y el niño con ella. Le dijo la madre: ‘Pasó un hombre de buen aspecto y dije: ‘¡Oh Allah, haz que mi hijo sea como él!’ Y tú dijiste: ‘¡Oh Allah, no hagas que sea como él!’ Después pasamos por un lugar donde golpeaban a una esclava y le decían: ‘Fornicaste y robaste’. Y dije: ‘¡Oh Allah, no hagas que mi hijo sea como ella!’ Y tú dijiste: ‘¡Oh Allah, haz- me como ella!’

Después dijo el niño: ‘Realmente aquel hombre era un tirano. Y dije: ‘¡Oh   Allah, no hagas que sea como él!’ Y éstos decían a la mujer: ‘Has fornicado’, pero realmente  no fornicó. ‘Has robado’, pero tampoco robó. Y dije:  ‘¡Oh Allah, haz  que sea como ella!’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

123



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y baja tus alas (sé humilde) para con los  creyentes.”

(Las Cámaras de Piedra /88)

“Ten paciencia en la compañía de los que recuerdan a su Señor mañana y tarde, buscando Su faz, y no apartes tus ojos de ellos.”

(La Cueva /28)

“En cuanto al huérfano, no le menosprecies ni te aproveches de su debilidad; y en cuanto al que busca  conocimiento o el que pide, respóndele de buenas maneras y  no seas brusco con él.”

(La Luz de Media Mañana /9-10)

“¿Has visto a quien desmiente el Día del Juicio?* Ése es el que desprecia al huérfa- no y no incita a dar de comer al pobre.”

(Los Útiles /1-3)

*Y por consiguiente también desmiente la recompensa del premio y del castigo.



HADIZ

1. 264


De Saad Ibn Abu Waqqás, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Estábamos en una reunión con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, seis pobres. Y dijeron los idólatras (nobles ricos e influyentes) al Profeta, Allah le ben- diga y le dé paz: ‘Echa a esos a fin de que no se comparen con nosotros (en señal   de desprecio por su pobreza).’

Y estaba yo, Ibn Masud, un hombre de Hudail, Bilal y otros dos cuyos nom- bres no recuerdo.


124


Sucedió en el interior del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, lo que Allah quiso que sucediera, meditando y reflexionando sobre el asunto. Y en ese momento Allah, Altísimo sea, le reveló: ‘Y no eches a aquellos que invocan y re- cuerdan a su Señor día y noche, buscando la faz de  Allah’.”


2. 265


Lo relató Muslim.

De Abu Hubaira Aid Ibn Amrin al Muzani, Allah esté complacido con él y uno de los que dieron el bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, bajo el árbol en el pacto de Hudaibiya, que   dijo:

“Ciertamente, Abu Sufián, siendo aún de los incrédulos, pasó junto a Salmán, Suhaib, Bilal y otros de entre los pobres. Y dijeron a Abu Sufián: ‘Las espadas de Allah todavía no han tomado de ti el derecho que Le corresponde’ (refiriéndose a Abu Sufián).

Y dijo Abu Bakar, Allah  esté complacido con él: ‘¿Decís esto a un anciano y jefe de la tribu de Quraish?’

Después fue al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le informó de lo sucedi- do. Y dijo: ‘¡Abu Bakar! Tal vez les has enojado. Y si les has enojado a ellos tam- bién has enojado a tu Señor.’

Así que fue solícito a ellos diciendo: ‘¡Oh hermanos! ¿Yo os he enojado?’ Dijeron: ‘No. Y que Allah te perdone,  hermano’.”


3. 266


Lo relató Muslim.

De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Yo y el tutor del huérfano en el Jardín, así. Señalando sus dedos índice y me- dio y separándolos.”


4. 267


De Abu Huraira, Allah se complació de él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“El tutor del huérfano, sea pariente suyo o no, y yo, como estos dos en el Jar- dín (y señaló sus dedos índice y  medio).”


5. 268


De Abu Huraira, Allah se complació de él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


6. 269


“No es pobre verdaderamente merecedor de la sádaqa el que pide a la gente y ésta le responde con uno o dos dátiles, o uno o dos bocados, sino más bien el po- bre verdadero es aquel que se abstiene de pedir a la  gente.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y del mismo, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

125


“Aquel que corre con los gastos de la viuda y el pobre es como el que lucha   por la causa de Allah.

Dijo Abu Huraira: Pienso que dijo: ‘o como el que reza día y noche o como el que está continuamente ayunando’.”


7. 270


Y del mismo, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“La peor de las comidas es la de la celebración de un casamiento en la que se priva a quien pueda venir por necesidad y se llama a quien no la necesita o la re- chaza.

Y quien no acuda a la invitación para una celebración desobedece a Allah y a   Su Mensajero.”


8. 271


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Muslim.


“Vendrá el Día del Juicio y quien crió y educó a dos hijas hasta la pubertad y   yo como éstos en el Jardín. Y juntó dos dedos.”


9. 272


De Aisha, Allah esté complacido con ella, que dijo:


Lo relató Muslim.


“Vino a mí una mujer con dos hijas, pidiendo. Y no encontré más que un sólo dátil. Así que se lo di y la mujer lo partió entre sus dos hijas y no lo probó. Después se levantó y se marchó.

A continuación entró el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le informé de lo ocurrido y dijo: ‘A quien tiene hijas a las que cuida y atiende celosamente, Allah le protege del Fuego a causa de ellas’.”


10. 273


Y también de Aisha, Allah esté complacido con ella, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Vino a verme una mujer pobre llevando dos hijas consigo. Y le di tres dátiles. La mujer dio uno a cada una de ellas y se llevó el tercero a la boca, pero se lo pidie- ron también sus dos hijas. Así que partió el dátil que se quería comer ella en dos mitades para las dos hijas.

Me asombré de su comportamiento y le mencioné el  caso  al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que dijo: ‘Verdaderamente Allah le ha concedido    el Jardín por ese hecho o la ha librado del Fuego por ese mismo hecho.”

Lo relató Muslim.

126


11. 274


De Abu Shuraih Juwailid Ibn Amrin, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“¡Oh Allah! Yo perseguiré a todo aquel que prive de sus derechos a dos clases  de personas débiles: al huérfano y a la  mujer.”


12. 275


Lo relató An Nasai (Hadiz Hasan).

De Musab Ibn Saad Ibn Abu Waqqás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:

“Pensó Saad (es decir, su padre) que tenía preferencia en el reparto del botín  por su valentía sobre otro que era débil. Y dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¿Acaso Allah os ayudaría a vencer y os proveería si no fuera por los débiles que hay entre vosotros?’.”*


Lo relató Al Bujari.

*Esta respuesta representa una prueba de modestia para el fuerte. Pues  si el fuerte contribuye a la victoria con su valentía, el débil lo hace con  su sinceridad en la súplica y con su recogimiento en la adoración.


13. 276


De Abu Dardá, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Obtendréis mi complacencia si ponéis vuestro cuidado y esmero en los débi- les. Ayudadme a corresponderlos. Ya que verdaderamente se os proveerá y se os ayudará en la victoria por vuestros  débiles.”


Lo relató Abu Daud.

127



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Relacionaos con las mujeres en la equidad y el buen  carácter.”

(Las Mujeres /19)

“Y no podréis ser completamente equitativos entre las mujeres, aunque queráis.   Sin embargo, no inclinéis demasiado vuestras preferencias una sobre otra, de forma que una se quede descolgada*”.

Y si arregláis vuestros asuntos con justicia y sois temerosos, Allah es Perdonador y Misericordioso.”

(Las Mujeres /129)

*Es decir, ni casada con sus derechos ni divorciada.



HADIZ

1. 277


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Os aconsejo que os relacionéis bien con las mujeres, ya que verdaderamente    la mujer fue creada de una costilla y la parte más torcida de la costilla es su cabeza.  Si tratas de enderezarla, la rompes y si la dejas, sigue estando torcida. Os aconsejo pues, en el buen comportamiento con las mujeres.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Sahih Al Bujari y Muslim:

“La mujer es como la costilla, si tratas de enderezarla la  rompes.”


2. 278


*En el hadiz se hace una clara referencia a que el trato con las mujeres  se haga con condescendencia y paciencia. Puesto que el Islam observa la protección de la mujer y, por consiguiente, de la sociedad.

De Abdallah Ibn Zama, Allah esté complacido con él, que oyó en un jutba al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“Recordad a la camella y a quien la desjarretó. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, explicando la aleya del Corán: ‘Cuando el más miserable de


128


ellos tuvo la osadía’. Enviaron rápidamente para acabar con la camella al menos ejemplar, al más bruto y corrupto de todo el pueblo.

Después recordó y exhortó a sus compañeros acerca de las mujeres y dijo:   ‘Que nadie pretenda azotar a su mujer como si fuera una esclava, ya que tal vez se acueste con ella al final del día, estando necesitado de ella.’

También exhortó a quien se ríe de la ventosidad y dijo: ‘¿Por qué algunos os   reís de lo que sale de vosotros mismos’?”


3. 279


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah se complació con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Que ningún creyente musulmán repudie a una creyente musulmana. Pues si detesta de ella un comportamiento determinado, también es cierto que se complace en otro.”


4. 280

5. 281


Lo relató Muslim.

De Amrin Ibn Al Ahuas, Allah esté complacido con él, que: “Oyó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en la peregrina-      ción de despedida, pedir alabanzas y exaltaciones para Allah, Altísimo sea, y también exhortaciones para después  decir:

‘Os aconsejo en el bien acerca de las mujeres. Pues ellas no son sino vuestras cautivas. No poseéis nada de ellas excepto el goce y la preservación del honor y de   la riqueza. Y si han incurrido claramente en falta grave, separaos de ellas en los le- chos y pegadlas, pero sin brusquedad. Y si se mantienen rectamente no las moles- téis ni las dañéis. ¿Acaso no tenéis derechos sobre vuestras mujeres? ¿Acaso no tienen vuestras mujeres derechos sobre vosotros? En cuanto a vuestros derechos sobre ellas están el de no dejarlas a solas con quien no deseáis y el de no permitir la entrada a vuestras casas a quien no deseáis. Y en cuanto a sus derechos sobre vo- sotros está el de gastar en vestidos para ellas y alimentos’.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).


De Muwawia Ibn Haida, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Pregunté: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cuál es el derecho de la esposa de uno   de nosotros sobre él?’

Dijo: ‘Que la provea de los alimentos y vestidos necesarios. Que no le pegue    en la cara ni la insulte. Y ante alguna hostilidad que no la recluya en otro sitio que no sea su casa’.”


6. 282


Lo relató Abu Daud (Hadiz Hasan).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El más completo de los  creyentes en su fe es el de mejor carácter. Y el   mejor


129


7. 283


de vosotros es el mejor de vosotros con sus mujeres.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Yyas Ibn Abdallah Ibn Abu Dhiyab, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


“¡No peguéis a las mujeres! Y vino Úmar, Allah esté complacido con él, y dijo: ‘Las mujeres se han envalentonado contra sus esposos’. Entonces permitió que se las pegara. Luego pasaron las mujeres por la casa del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a quejarse de sus maridos. Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Han pasado por la casa de la familia de Muhammad muchas mujeres quejándose de que sus maridos les pegaban. Y no son esos los mejores de entre vosotros’.”


8. 284


Lo relató Abu Daud.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


sa.”


“Este mundo es disfrute y el mejor disfrute de este mundo es la mujer virtuo-

Lo relató Muslim.


130



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros. Y en virtud de lo que gastan (en ellas) de sus   riquezas.

Y las virtuosas y obedientes protegen, en ausencia de sus maridos, lo que Allah ha mandado que cuiden (honor, salud y  riquezas).”

(Las Mujeres /34)



HADIZ

1. 285

2. 286


De Amrin Ibn Al Ahuas, Allah esté complacido con él, que: “Oyó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en la peregrina-      ción de despedida, pedir alabanzas y exaltaciones para Allah, altísimo sea, y también exhortaciones para después  decir:

‘Os aconsejo en el bien acerca de las mujeres. Pues ellas no son sino vuestras cautivas. No poseéis nada de ellas excepto el goce y la preservación del honor y de   la riqueza. Y si han incurrido claramente en falta grave, separaos de ellas en los le- chos y pegadlas, pero sin brusquedad. Y si se mantienen rectamente no las moles- téis ni las dañéis. ¿Acaso no tenéis derechos sobre vuestras mujeres? ¿Acaso no tienen vuestras mujeres derechos sobre vosotros? En cuanto a vuestros derechos sobre ellas están el de no dejarlas a solas con quien no deseáis y el de no permitir la entrada a vuestras casas a quien no deseáis. Y en cuanto a sus derechos sobre vo- sotros está el de gastar en vestidos para ellas y alimentos’.”

Lo relató At-Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si el hombre llama a su mujer al lecho y no acude, sin una excusa aparente, de forma que duerme enojado con ella, los ángeles la maldicen hasta que se  levante.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de ambos:

“Si duerme la mujer en otro lecho aparte de su marido, la maldicen los ángeles hasta que amanezca.”


131


3. 287

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5. 289

6. 290


Y en otro relato dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Juro por Quien tiene mi espíritu en Su mano, que si un hombre llama a su mu- jer al lecho y ésta se niega, Aquel que está en los cielos permanece indignado con ella hasta que esté complacido de ella (su marido).”

También de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“No es lícito para una mujer ayunar sin el permiso de su marido, estando él presente. Ni puede sin su permiso permitir la entrada de nadie a la casa.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor en su casa y su familia. La mujer es pastora en casa de su marido e  hijos.

Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Ali Talquin Ibn Ali, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Si un hombre llama a su esposa para cohabitar con ella, debe acudir inmedia- tamente, aunque esté ocupada en el horno haciendo el  pan.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Si tuviera que ordenar a alguien postrarse ante otro, ordenaría a la mujer pos- trarse ante su marido.”


7. 291


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Umm Sálama, Allah esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cualquier mujer que muriera estando su marido satisfecho de ella, entraría en  el Jardín.”


8. 292


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

Dijo Al Albani: Hadiz Daíf

De Muádh Ibn Yabal, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Si daña una mujer a su marido en esta vida, la esposa de éste de entre las  huríes dirá: ‘No le dañes, Allah te maldecirá, pues él es huésped y pasajero en tu


132


casa y su separación de ti está próxima (por lo efímero de este mundo), y vendrá a nosotros’.”


9. 293


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Usama Ibn Zaid, que Allah se complació en los dos; el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,   dijo:

“No he dejado tras de mí una prueba más acuciante y complicada para los hombres que la de las mujeres.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

133



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Es obligatorio para el marido alimentar y vestir a sus mujeres en su justa y necesa- ria medida.”

(La Vaca /233)

“Que gaste el rico de su riqueza y el pobre de la que Allah le dio. Pues Allah no  exige a nadie gastar más de lo que Él le ha dado (en términos  generales).”

(El Divorcio /7)

“Y por todo lo que gastéis (en hacer el bien), Él os dará algo a  cambio.”

(Saba /39)



HADIZ

1. 294

2. 295


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Del dinar que gastas en la causa de Allah por liberar a un esclavo, del  dinar  que gastas en un pobre y del dinar que gastas para cubrir las necesidades de tu fa- milia, el que tiene mayor recompensa es aquel que gastas en tu  familia.”

Lo relató Muslim.


De Abu Abdallah Zaubán, criado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que dijo:

“El dinar que mejor puede gastar un hombre es el que gasta en su familia; el  que gasta en su montura para la causa de Allah y el que gasta en sus compañeros  por la causa de Allah.”


3. 296


De Umm Sálama, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Muslim.


“Pregunté: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Obtendría yo recompensa si gastara en   los hijos de Abu Sálama? Ya que de cualquier forma, yo no dejaría de gastar en   ellos y satisfacer sus necesidades porque también son mis  hijos.

Y le contestó: ‘¡Sí, tendrás recompensa por lo que gastes en  ellos’!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

134


4. 297

5. 298

6. 299


De Saad Ibn Abu  Waqqás,  Allah  esté  complacido con él, en su largo hadiz que presentamos al principio del libro, en el capí- tulo de la intención, que le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Y verdaderamente no harás ningún gasto buscando la faz de Allah sin que  seas recompensado por ello. Incluso la comida que compras para tu  mujer.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Masud Al Badri, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Si un hombre hace un gasto en su familia, buscando su acercamiento a Allah, obtiene por ello la recompensa equivalente a una  sádaqa.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“Ya es suficiente mal el de aquel que no cumple con su obligación de mante-  ner a su familia.”


7. 300

8. 301


Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No hay día en que amanezcan los siervos y no desciendan junto a ellos dos ángeles.

Dice uno: ‘¡Oh Allah, da al generoso una gran recompensa!’ Y dice el otro: ‘¡Oh Allah, arruina al avaro y tacaño’!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Hakim Ibn Hizam; que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,   dijo:

“La mano que está encima (la del que  da) es mejor que la que está debajo (la del que pide o recibe). Y empieza por dar a tu familia. Pues la mejor  sádaqa es la  que se da cuando se han cubierto las necesidades propias y las de la  familia.

Y a quien se abstiene de caer en lo prohibido, Allah le concederá de lo lícito. Y   a quien se abstiene de pedir a la gente, Allah le dará lo que  necesite.”

Lo relató Al Bujari.

135



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“No alcanzaréis la cualidad del virtuoso mientras no gastéis de aquello que os gus- ta.”

(La Familia de Imrán /92)

“¡Oh creyentes musulmanes! Gastad de lo bueno que hayáis conseguido lícitamen-  te y de lo que hemos sacado para vosotros de la Tierra. Y no persigáis lo detestable ni gastéis de ello.”

(La Vaca /267)



HADIZ

1. 302


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Abu Talha era el hombre más rico en palmerales de los auxiliares de Medina.   Y lo que más le gustaba de sus palmeras era un huerto con palmeras, llamado Bai- ruha, que tenía tras la mezquita y en el que solía entrar el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a beber de su agua porque era buena y  dulce.

Dijo Anás: ‘Y cuando descendió la aleya: No alcanzaréis la cualidad del vir- tuoso mientras no gastéis de aquello que os  gusta.’

Acudió entonces Abu Talha al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y   le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Ciertamente Allah te ha revelado: ‘No alcanzaréis  la cualidad del virtuoso mientras no gastéis de aquello que os gusta’. Y a mí, de cuanta riqueza poseo, lo que más me gusta es mi huerto de palmeras. Así pues, lo dejo como sádaqa procurando con ello obtener el favor de Allah y deseo que la re- compensa, Allah me la reserve. ¡Gástala pues, oh Mensajero de Allah, en quien Él    te de a entender!’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, mostrando su asom- bro y alegría: ‘¡Bájin!* Este es un dinero que volverá a ti con creces (dijo esto dos veces). Y puesto que he oído lo que has dicho, pienso que es mejor que se lo des a tus parientes.’

Dijo Abu Talha: ‘¡Así lo haré, oh Mensajero de  Allah!’


136


Así que lo repartió entre sus familiares y  primos.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


*Esta expresión se emplea como muestra de asombro por algo.

137



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Ordena a tu familia el cumplimiento de la oración y ten paciencia haciéndola de- bidamente.”

(Ta. Ha /132)

“¡Oh creyentes musulmanes, proteged a vuestras familias y a vosotros mismos del Fuego.”

(La Prohibición /6)



HADIZ

1. 303


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Cogió Al Hasan, hijo de Ali, Allah esté complacido en los dos, un dátil de la sádaqa y lo puso en su boca. Entonces le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga    y le dé paz, mostrando su desaprobación: ‘¡Kaj, Kaj!* ¡Tíralo! ¿No sabes que noso- tros no comemos de la sádaqa’?”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


2. 304


*Expresión que se emplea para mostrar la desaprobación de algo hecho incorrectamente por los niños.

De Abu Hafs Úmar Ibn Abu Sálama, Abdallah Ibn Abdul Asad*, que  dijo:

“Siendo un muchacho, estaba yo bajo la protección del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y mi mano iba de un lado para otro del plato de comida, co- giendo de aquí y de allá. Y me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Muchacho! Di antes de comer: ‘En el nombre de Allah’. Come con tu mano dere- cha y come de tu lado’.

Y así fue como lo hice en adelante.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

138


*Hijo adoptivo del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,. Es decir hijo de su esposa Umm Sálama.


3. 305


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o pueblo. El hombre es pastor  en su casa y familia. La mujer es pastora en casa de su marido y sus hijos. El criado es pastor de la riqueza de su dueño y responsable de su rebaño. Así pues, todos vo- sotros sois pastores y responsables de vuestro rebaño.”


4. 306


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Amrin Ibn Shuaib, de su padre y de su abuelo, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Ordenad a vuestros hijos hacer la oración cuando tengan siete años y pegad- les si es preciso para que la hagan cuando tengan diez. Y ponedles a dormir en ca- mas separadas.”


5. 307


Lo relató Abu Daud (Hadiz Hasan).

De Abu Zuraia Sabra, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Enseñad al niño la oración a los siete años y pegadle para que la haga, si es preciso, a los diez.”


Lo relató Abu Daud (Hadiz Hasan).

139



QURAN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Adorad a Allah sin asociarle nada y haced el bien a vuestros padres, así como a     los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos próximos, a los vecinos distantes, al compañero, al viajero y a los esclavos que poseáis.”

(Las Mujeres /36)



HADIZ

1. 308

2. 309

3. 310


De Ibn Úmar y Aisha, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Tanta era la insistencia del ángel Gabriel en que hiciera el bien al vecino, que llegué a pensar que también tomaría parte en la  herencia.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Abu Dhar, si cocinas una sopa, añádele agua y llévasela a tus vecinos!”

Lo relató Muslim.

Y en otro relato del mismo Abu  Dhar:

“Verdaderamente, mi querido amigo, Él le bendiga y le dé paz, me ha aconse- jado: ‘Cuando cocines una sopa añádele agua, ten en cuenta a la gente de la casa vecina y envíale una poca’.”

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“¡Por Allah que no cree, por Allah que no cree, por Allah que no cree! Le pre- guntaron: ‘¿Quién? ¡Oh Mensajero de  Allah!’

Dijo: ‘Aquel cuyo vecino no está seguro de él y teme que lo  dañe’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Muslim:

“No entrará en el Jardín quien no ponga cuidado en no hacer daño alguno a su vecino.”


140


4. 311


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Oh mujeres musulmanas! Que no desprecie una vecina a la otra ni tan siquie- ra la pezuña de una cabra.”


5. 312


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim


6. 313


“Que no impida un vecino a otro apoyar su techo de madera sobre su muro. Dijo  Abu  Huraira:  ‘¿No  queréis  que  se  beneficie vuestro vecino? Pues,  por

Allah que repetiré este hadiz aunque vosotros lo  detestéis’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 314


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien crea en Allah y en el Último Día que no haga daño a su vecino; quien crea en Allah y en el Último Día que honre a su vecino; y quien crea en Allah y en    el Último Día que hable la verdad y lo que sea provechoso o que se  calle.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Shuraih al Juzai, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien crea en Allah y en el Último Día que haga el bien a su vecino y que no  le ocasione daño alguno; quien crea en Allah y en el Último Día que honre a su huésped; y quien crea en Allah y en el Último Día que hable con buenas palabras o que se calle.”


8. 315


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Muslim.


“¡Oh Mensajero de Allah! Tengo dos vecinos. ¿A cuál debo darle mi regalo? Dijo: ‘Al que esté más cerca de tu puerta’.”


9. 316


Lo relató Al Bujari.

De Abdallah Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El mejor compañero ante Allah, Altísimo sea, es el mejor de ellos para con su compañero. Y el mejor vecino ante Allah, Altísimo sea, es el mejor de ellos para  con su vecino.”


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

141



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Adorad a Allah sin asociarle nada y haced el bien a vuestros padres, así como a     los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos próximos, a los vecinos distantes, al compañero, al viajero y a los esclavos que poseáis.”

(Las Mujeres /36)

“Temed a Allah y obedecedle. Aquel por el que os pedís unos a otros. Y respetad   los lazos de sangre.”

(Las Mujeres /1)

“Y aquellos que mantienen las relaciones que Allah ha ordenado que   mantengan.”

(El Trueno /21)

“Y hemos recomendado al hombre hacer el bien a sus padres.”

(La Araña /8)

“Y ordenó tu Señor que no adoraras a otro sino a Él solamente y que hicieras el  bien con los padres. Y si a alguno de ellos o a los dos juntos, les alcanza la vejez junto a ti, no les digas ‘uff’ ni los rechaces, háblales con buenas palabras. Sé humil- de con ellos y di: ‘Señor mío, ten compasión de ellos, lo mismo que ellos me cria- ron cuando era pequeño’.”

(El Viaje Nocturno /23-24)

“Hemos encomendado al hombre que trate bien a sus padres. Su madre lo ha lle- vado en su vientre, fatiga tras fatiga y fue destetado a los dos años. Sé agradecido conmigo y con tus padres.”

(Luqmán /14)



HADIZ

1. 317


De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Pregunté al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:    ‘¿Cuál es la acción más que-


142


2. 318


rida por Allah, Altísimo sea?’

Dijo: ‘La oración en su tiempo.’ Dije: ‘¿Y después qué?’

Dijo: ‘Hacer el bien a los padres.’ Dije: ‘¿Y después qué?’

Dijo: ‘La lucha por la causa de Allah’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 319


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Un hijo no podría compensar a su padre por todo lo que éste ha hecho por él, excepto si lo encontrara siendo esclavo y lo comprara para  liberarlo.”

Lo relató Muslim.


4. 320


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien crea en Allah y en el Último Día que honre a su huésped; quien crea en Allah y en el Último Día que se relacione con sus parientes en el bien; y quien crea en Allah y en el Último Día que hable con buenas palabras o que se  calle.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cuando Allah, Altísimo sea, culminó la creación de todas sus criaturas, se le- vantó el ‘pariente’* y dijo: ‘Me refugio en Ti de cortar los lazos de   sangre.’

Dijo (Allah): Sí. ¿Es que no te complace que conceda la gracia y el  favor a quien te lo concede a ti. Y en cambio, se lo quite a quien te lo quita a  ti?

Dijo: ‘Claro.’

Dijo: ‘Pues eso es para ti.’

Después dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Recitad, si que- réis: ‘¿Es que si os apartáis del Din no vais a corromper en la tierra y a romper vuestros lazos de sangre.

A esos los ha maldecido Allah. Ha dejado sus oídos sordos (a la Verdad) y su vista ciega (al camino de la rectitud)’.”**

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 321


Y del mismo se transmitió que dijo:


*Se dice que se refiere a uno de los ángeles del trono que habla por or- den de Allah sobre el significado y la importancia del “pariente”.

**Estas aleyas del Corán pertenecen a la azora de "Muhammad" /22- 23.


“Vino un hombre al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le   pregun-

143


tó: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿De toda la gente, a quién le corresponde el mayor derecho a que se le haga el bien y se le dé compañía?’

Dijo: ‘A tu madre.’

Y dijo: ‘Después ¿a quién?’ Dijo: ‘A tu madre.’

Y dijo: ‘Después ¿a quién?’ Dijo: ‘A tu madre.’

Y dijo: ‘Y después ¿a quién?’ Dijo: ‘A tu padre’.”


6. 322


Y del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“¡Que se dé un palmo de narices en el suelo!(Lo dijo tres veces) Aquel que al- canzó a ver a uno de sus padres o a los dos en la vejez y se le escapó la ocasión de hacerles el bien y entrar por ello en el  Jardín.”


7. 323


Y del mismo se transmitió que un hombre dijo al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“’¡Oh Mensajero de Allah! Realmente tengo unos parientes a los que otorgo favores y ellos no me corresponden. Les hago el bien y me responden con el mal. Soy comprensivo con ellos y ellos me ignoran.’

Y dijo: ‘¡Si es como dices, sería como si se les echara cenizas ardiendo en sus bocas! Y Allah no cesará de ayudarte contra ellos mientras persistas en tus accio-  nes y así llegarán a  corresponderte’.”


8. 324


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Aquél que guste ser provisto con largueza y que se le prolongue su vida, que atienda debidamente a sus parientes.”


9. 325


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Abu Talha era el  hombre más rico en palmerales de los auxiliares de Medina.  Y lo que más le gustaba de sus palmeras era un huerto con palmeras, llamado Bai- ruha, que tenía tras la mezquita y en el que solía entrar el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a beber de su agua porque era buena y  dulce.

144


Dijo Anás: ‘Y cuando descendió la aleya: No alcanzaréis la cualidad del vir- tuoso mientras no gastéis de aquello que os  gusta.’

Acudió entonces Abu Talha al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y   le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Ciertamente Allah te ha revelado: ‘No alcanzaréis  la cualidad del virtuoso mientras no gastéis de aquello que os gusta’. Y a mí, de cuanta riqueza poseo, lo que más me gusta es mi huerto de palmeras. Así pues, lo dejo como sádaqa procurando con ello obtener el favor de Allah y deseo que la re- compensa, Allah me la reserve. ¡Gástala pues, oh Mensajero de Allah, en quien Él    te de a entender!.’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, mostrando su asom- bro y alegría: ‘¡Bájin!* Éste es un dinero que volverá a ti con creces (dijo esto dos veces). Y puesto que he oído lo que has dicho, pienso que es mejor que se lo des a tus parientes.’

Dijo Abu Talha: ‘¡Así lo haré, oh Mensajero de Allah!’ Así que lo repartió entre sus familiares y  primos.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


10. 326


*Esta expresión se emplea como muestra de asombro por algo.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“Fue un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘Te doy mi bayá para la Hiyra y el Yihad, buscando con ello la recompensa de Allah, Altísi- mo sea.’

Y le preguntó: ‘¿Vive alguno de tus padres?’ Contestó: ‘Sí, los dos.’

Dijo: ‘¿Y buscas la recompensa de Allah, Altísimo sea?’ Contestó: ‘Sí.’

Finalmente le dijo: ‘Pues vuelve con tus padres y hazles el bien en su compa- ñía’.”


11. 327


Y del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


12. 328


“No es totalmente completa la acción del que guarda buenas relaciones con  sus familiares y  es  correspondido por ellos. Más bien es completa la de aquel que  ve interrumpidas dichas relaciones y no sólo las reanuda sino que las  incrementa.”

Lo relató Al Bujari.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

145


13. 329


“Los lazos de sangre están suspendidos del trono del Señor y dicen: ‘A quien  me honra, Allah le honra y a quien me deshonra, Allah le  deshonra’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De la “madre de los creyentes” Maimuna, Allah esté complacido de ella, hija de Al Hariz, que liberó a una esclava sin pedir permiso al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y cuando llegó el día que le correspondía recibirle, le   dijo:

“¡Oh Mensajero de Allah! ¿No has notado que he liberado a mi esclava?’ Dijo: ‘¿Eso has hecho?’

Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘Si la hubieras dado a tus tíos maternos habría sido mayor la recompen- sa’.”


14. 330


De Asmá, hija de Abu Bakar As Siddíq, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Vino a visitarme mi madre, siendo idólatra, en el tiempo que yo le había dado el bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz.

Y le pedí un fatwa al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, diciéndole: ‘Vino mi madre a verme deseando algo de mí. ¿La puedo corresponder?’

Dijo: ‘Sí, correspóndela’.”


15. 331


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Zainab de la tribu de Zaquíf, mujer de Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¡Oh mujeres! Dad sádaqa y gastad aunque sea de vuestras joyas.’

Dijo ella: ‘Regresé a casa y dije a mi esposo Abdallah Ibn Masud: Verda- deramente tú eres un hombre de poco dinero. Y el Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz, nos ha ordenado dar sádaqa. Ve, pues, y pregúntale si puedo darte sádaqa o la sádaqa se la tengo que dar a otro.’

Dijo Abdallah: ‘Ve tú.’

Entonces fue ella y coincidió en la puerta de la casa del Profeta, Allah le ben- diga y le dé paz, con una mujer de los auxiliares que quería saber lo mismo. Y es- tando en la puerta de la casa del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sa- lió Bilal y le dijimos: ‘Ve al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz e infór- male de que dos mujeres preguntan: ‘¿Tienen recompensa las mujeres que dan li- mosna y gastan en sus maridos y en los huérfanos que hay en la casa?’ Y no le digas quienes somos.’

Entró pues Bilal a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le hizo  la pregunta. Y dijo:

‘¿Quiénes son?’


146


Dijo: ‘Una mujer de los auxiliares y Zainab.’ Y preguntó: ‘¿Cuál Zainab?’

Dijo: ‘La mujer de Abdallah.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Para ellas hay dos re- compensas, una por el parentesco y otra por la sádaqa.”


16. 332


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Sufián Sajr Ibn Harb, Allah esté complacido con él, en su largo hadiz que narra la historia de Hércules (o Heraclio);      y preguntó éste a Abu Sufián:

“¿Qué os manda hacer? (es decir, el Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz).

Dijo Abu Sufián: ‘Dice: ¡Adorad a Allah sólo y sin asociarle nada y dejad el    Din de vuestros padres (la adoración de ídolos)! Y nos ordena hacer la oración, ser veraces, honrados y mantener buenas relaciones  familiares’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Parte del hadiz en el que se relata la carta que envió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a Hércules (Cesar), rey de los romanos, invitándolo al Islam en el año sexto de la Hiyra.



17. 333


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz (dirigiéndose a sus compañeros):

“¡Conquistaréis Egipto* siendo una tierra en la que se  nombra  el  quilate. Haced el bien a sus gentes, ellos están bajo la protección de los musulmanes y tie- nen el parentesco!”**


Lo relató Muslim.

*Milagro del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, donde anunció la conquista de Egipto antes de que ocurriera.

**Dicen los ulamas: el parentesco se refiere a que de ellos salió la madre de Ismael (Agar) y María (madre de Ibrahim e hijo del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz).


18. 334


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Cuando descendió y fue revelada esta aleya: ‘Y advierte a tus parientes más próximos’*, llamó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a las familias y tribus de Quraish, tanto por sus nombres genéricos como específicos, diciendo:

‘¡Bani Abdishams y Bani Kaab, salvaos del Fuego!

¡Bani Murra Ibn Kaab, salvaos del Fuego!

¡Bani Abdi Manaf, salvaos del Fuego!

¡Bani Hashim, salvaos del Fuego!

¡Bani Abdul Mutalib, salvaos del Fuego!

¡Fátima, sálvate del Fuego!


147


Ciertamente yo no poseo nada de Allah para vosotros. No está en mi mano nada, sino que todo está en manos de Allah. En cambio vosotros tenéis parentesco  y yo estrecharé los lazos’.”

Lo relató Muslim.

*Esta aleya le fue revelada al Profeta Muhammad, Él le bendiga y le dé paz, cuando le fue ordenado difundir el Islam empezando por sus fami- liares y advertirles de un tremendo castigo.


19. 335


De Abu Abdallah Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir en voz alta al Profeta, Allah le bendiga       y le dé paz:

“’Ciertamente Banu fulano no es lo que más quiero. Lo que más quiero es   Allah y los creyentes rectos y virtuosos. Sin embargo, a ellos les corresponde un de- recho como parientes y yo se lo otorgo.”


20. 336


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Ayub Jalid Ibn Zaid Al Ansari, Allah esté complacido con él, que un hombre preguntó:

“¡Oh Mensajero de Allah! Dime una acción que pueda hacer que me lleve al Jardín y me aleje del Fuego’

Y le contestó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Que adores a Allah sin asociarle nada ni nadie, que hagas la oración; que des el zakat y que mantengas re- laciones con los parientes’.”


21. 337


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Salmán Ibn Amir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cuando alguno de vosotros rompa el ayuno al terminar el día, que lo haga con un dátil, pues hay bendición en ello y si no encuentra dátil, con agua, ya que es pu- ra.


22. 338


Y añadió: La sádaqa al pobre es sólo sádaqa. Mientras que la que se da al pa- riente es doble y doble la recompensa; por ser pobre y pariente al mismo  tiempo.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“Tenía una mujer a la que quería y a la que Úmar (su padre) detestaba. Y me dijo: ‘¡Divórciala!’

Y yo me opuse.

148


Fue Úmar, Allah esté complacido con él, a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le mencionó lo sucedido. Y dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¡Divórciala!’.”


23. 339


Lo relataron Abu Daud y At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Dardá, Allah esté complacido con él, que un hombre fue a verle y le   dijo:

“Tengo una mujer y mi madre me ordena que la divorcie.

Y dijo: ‘He oído al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, decir: ‘El pa- dre o la madre es la puerta del centro del Jardín (es decir, la mejor). Si quieres la pierdes y si no la preservas’.”


24. 340


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Abul Bara Ibn Azib, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La tía materna tiene el mismo grado que la madre, por la ternura que siente por los hijos de su hermana.”


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Sahih).

Y relacionados con el tema de este capítulo hay muchos hadices conocidos. Entre ellos está el de los compañeros de la cueva y el de Yuraill, ambos menciona- dos anteriormente.

Y hay otros que he omitido para resumir. Entre los más importantes está el  largo hadiz de Amrin Ibn Abasa, Allah esté complacido con él, el cual contiene muchos principios y normas del Islam y que mencionaré completamente, si Dios quiere, en el capítulo la esperanza. En él  dijo:

‘Entré a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en Meca (es decir, al prin- cipio de la profetización) y le pregunté: ‘¿Tú qué  eres?’

Dijo: ‘Profeta.’

Y dije: ‘¿Y qué quiere decir Profeta?’

Dijo: ‘Pues que Allah, Altísimo sea, me ha enviado.’ Y dije: ‘¿Con qué te ha enviado?’

Dijo: ‘Me ha enviado con el mantenimiento de las buenas relaciones entre los parientes y con la destrucción de los ídolos. Y que Allah es Único, sin asocia- do’.”(Y mencionó el hadiz completamente). Y Allah sabe más.

149



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“¿Es que si os apartáis del Din no vais a corromper en la tierra y romper vuestros lazos de sangre? A esos los ha maldecido Allah. Ha dejado sus oídos sordos (a la Verdad y su vista ciega (al camino de la rectitud).”

(Muhammad /22-23)

“Pero aquellos que rompen el pacto con Allah después de haberse comprometido, cortan lo que Allah mandó que estuviera unido y corrompen en la tierra, ésos ten- drán la maldición y la mala morada.”

(El Trueno /25)

“Y ordenó tu Señor que no adoraras a otro sino a Él sólamente y que hicieras el  bien con los padres. Y si a alguno de ellos o a los dos juntos les alcanza la vejez  junto a ti, no les digas ‘uff’, ni los rechaces, háblales con buenas palabras. Sé tierno  y humilde con ellos y di: ‘Señor mío, ten compasión de ellos, lo mismo que ellos    me criaron cuando era pequeño’.”

(El Viaje Nocturno /23-24)



HADIZ

1. 341


De Abu Bakra Nufail Ibn Al Hariz, Allah esté complacido con él, que preguntó a sus compañeros el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¿Queréis que os informe acerca de las faltas más graves? (Lo repitió tres ve- ces).

Dijimos: ‘Claro que sí ¡Oh Mensajero de  Allah!’

Dijo: ‘Asociar a Allah (adorar ídolos); y desobedecer a los padres y no tratarlos bien.’

El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estaba echado, después se sentó y añadió: ‘Además lo son también la mentira y el falso  testimonio.’


150


2. 342


Y no cesó de repetirlas hasta que dijimos: ‘¡Ojalá se hubiera callado'!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“Las faltas graves son: ‘La idolatría, la desobediencia a los padres, el asesinato  y el falso juramento premeditado’.”


3. 343


Y del mismo; el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,  dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Entre las faltas graves está el insulto de un hombre a sus  padres.

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Es posible que un hombre insulte a sus pa- dres?’

Dijo: ‘¡Sí! Es cuando uno maldice al padre de un hombre y éste le replica con   lo mismo; y es cuando maldice a la madre de un hombre y éste le replica con lo mismo’.”


4. 344

5. 345


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Muhammad Yubair, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“No entrará en el Jardín quien corte sus relaciones familiares.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Isa Al Muguíra, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Allah, Altísimo sea, os ha prohibido desobedecer a las madres; no dar lo que   os es obligado; y pedir lo que no os pertenece. Así como os ha prohibido enterrar a las niñas estando vivas.*

Y detesta que habléis de todo cuanto oís, diciendo: ‘Se dice esto o aquello y dijo fulano esto o aquello.’

Y detesta que hagáis demasiadas preguntas de forma innecesaria y que derro- chéis el dinero.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Esta fue una costumbre entre los árabes, antes del Islam, en el periodo de Yahilía.

Y a este capítulo corresponden también otros, ya mencionados en el capítulo anterior.

151



HADIZ

1. 346


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La más hermosa de las acciones es la que hace el hombre con quien quiso a su padre.”

Y de Abdallah Ibn Dinar que Abdallah Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, se encontró con un campesino en el camino hacia Meca. Abdallah Ibn Úmar lo saludó y le dio el burro que montaba y su  turbante.

Dijo Ibn Dinar: ‘Y le dijimos nosotros: ¡Que Allah te bendiga! Ellos son cam- pesinos y se conforman con poco y tú le diste mucho.’

Dijo Abdallah Ibn Úmar: ‘El padre de este hombre era amigo de Úmar Ibn Al Jattab (su padre), Allah esté complacido de él.

Y yo he oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘La más virtuosa de las acciones es aquella que hace un hombre con aquel que era amigo de su padre’.”


2. 347


De Abu Usaid Málik Ibn Rabia, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Mientras estábamos sentados con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, vino un hombre de Bani Sálama y le preguntó: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Hay alguna buena acción que yo pueda hacer por mis padres después de su  muerte?’

Dijo: ‘¡Sí! Pedir por ellos. Y especialmente pedir a Allah el perdón para ellos. Ejecutar sus consejos y últimos deseos. Y tener buenas relaciones con sus familia- res y honrar a sus amigos’.”


3. 348


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Abu Daud.


“No he sido tan celosa de las mujeres del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, como lo he sido de Jadiya, Allah esté complacido de ella. Yo no la llegué a cono- cer*, pero él solía recordarla a menudo.

152


A veces sacrificaba una cabra, troceaba sus miembros y los enviaba a las ami- gas de Jadiya.

Y si yo le decía: ‘¡Cómo si no hubiese en este mundo otra mujer más que Jadi-


ya!’


El decía elogiándola: ‘Verdaderamente ella era tal y tal. Y tuve hijos  suyos’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Porque Jadiya murió antes de que se casara Aisha.



4. 349


De Anás Ibn Málik, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Salí de viaje con Yarir Ibn Abdallah al Bayali, Allah esté complacido con él, y se dispuso a servirme solícitamente. Y le dije (dada su edad y dignidad): ‘¡No hagas eso!’

Y él me dijo: ‘Yo he visto a los auxiliares de Medina hacer grandes cosas con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y me he jurado a mí mismo no acompañar a ninguno de ellos sin servirlo debidamente’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


153



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Allah sólo quiere que se mantenga alejado de vosotras lo sucio ¡Oh familia de la casa! Y purificaos completamente.” (Las esposas del Profeta y sus   parientes)

(Los Partidos /33)

“Y quien estime los rituales de Allah... ello es parte del temor de los   corazones.”

(La Peregrinación /32)



HADIZ

1. 350


De Yazíd Ibn Hayyan, que dijo:

“Partimos Husein Ibn Sabra, Amrin Ibn Muslim y yo hacia la casa de Zaid Ibn Arqam, Allah esté complacido de ellos. Y cuando estuvimos todos sentados le dijo Husein: ‘¡Zaid, verdaderamente tú has encontrado mucho bien! Has visto al Men- sajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Has oído sus dichos. Has luchado junto a  él y has rezado tras él. Pues como verás Zaid, realmente, tu has encontrado mucho bien!’

¡Háblanos, entonces, de lo que has oído del Mensajero de Allah, Él le bendiga   y le dé paz!.

Dijo: ‘¡Sobrino! ¡Por Allah! que he envejecido mucho, mi época ha pasado y he olvidado parte de lo que había memorizado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Así pues, aquello de lo que os hable, aceptadlo. Y de lo que no os hable, no me lo exijáis.’

Después dijo: ‘Un día se puso en pie entre nosotros para hablarnos el Mensaje- ro de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en un lugar situado entre Meca y Medina en    el que había un bosquecillo y en él una fuente con el nombre de  Jummán.

Comenzó dando alabanzas y ensalzando a Allah. Y exhortó a la gente a que obedecieran a Allah, que Le tuvieran siempre presente y Le recordasen. Después dijo: ‘¡Oh hombres! Yo soy humano y se acerca la venida de un enviado de mi Se-


154


ñor (el ángel de la muerte) que me llevará ante El y  moriré.

Os dejo dos cosas de gran peso: la primera el Libro de Allah que contiene la guía y la luz. Ponedlo en práctica y aferraos a  él.’

Estimuló el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a desear el Libro de Allah y a practicarlo.

Después dijo: ‘Y la segunda, tened respeto por la familia de mi casa. Os re- cuerdo, por Allah, a la familia de mi casa, os recuerdo, por Allah, a la familia de mi casa.’

Y le dijo Husein: ‘¿Y quién es la familia de la casa del Mensajero de Allah, Él   le bendiga y le dé paz,? ¡Oh Zaid! ¿Es que no son sus esposas la familia de su ca- sa?’

Dijo: ‘Sus esposas son de la familia de su casa. Sin embargo, la familia de su   casa son más que eso. Pues, también son a todos los que se prohibió vivir del za- kat.’


Dijo: ‘¿Y quienes son?’

Dijo: ‘Son Banu Ali, Banu Aquil, Banu Yaafar y Banu Abbás.’ Preguntó: ‘¿A todos ellos se les ha prohibido vivir del zakat?’ Dijo: ‘¡Sí’!”


Lo relató Muslim.



2. 351


Y en otro relato:

“¿Es que no os he dejado dos cosas de gran peso? Una de ellas el Libro de Allah, que es la cuerda de Allah. Quien la sigue está en la guía recta y quien la deja está extraviado.”

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo Abu Bakar As Siddíq, Allah esté complacido de él:

“Observad, respetad y honrad a Muhammad, Él le bendiga y le dé paz, en la familia de su casa.”*


Lo relató Al Bujari.

*Este es un relato que se detiene en su transmisión en uno de los com- pañeros del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, sin llegar a él en la transmisión, no obstante es hadiz correcto, pues todos los dichos y hechos provenientes de los compañeros del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, se consideran hadices, ya que fueron hombres leales y de toda confianza.

155



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Di: ¿Son iguales los que saben y los que no saben? No reflexionan sino los dota- dos de intelecto.”

(Los Grupos /9)



HADIZ

1. 352

2. 353


De Abu Masud Uqba Ibn Amrin Al Badri Al Ansari, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“El imam en un grupo es quien más sabe del Libro de Allah. Si varios se igua-  lan en la recitación, el que más sepa sobre los hadices del Profeta. Si se igualan en hadices, pues el que antes haya hecho la Hiyra. Si la han hecho al mismo tiempo, el de mayor edad.

Y un hombre no reza de imam delante de otro que goza de autoridad, excepto con su permiso (como el emir, el imam de la mezquita, el dueño de la casa u otro, aunque sepa más que él). Y tampoco se sentará en su sitio en la casa o en el que tiene preparado para honrar a los venerables, excepto con su permiso.”

Lo relató Muslim.


Y del mismo se transmitió, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía acariciar nuestros hombros cuando estábamos en fila para la oración, con el fin de unificarlas y decía: ‘¡Poneos a la par y no os variéis de tal forma que varíen vuestros corazones.

Pues, de vosotros, los dotados de comprensión y juicio estarán más cerca de mí. Y después los que se aproximen a  ellos.”

Lo relató Muslim.

156


3. 354


De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Que se acerquen a mí, de entre vosotros, los dotados de comprensión y de conocimiento. Y después los que se aproximen a ellos (tres  veces).

Y cuidado con las riñas y disputas que tenéis en los zocos y mercados, no ven- gáis también con ellas a la mezquita.”


4. 355


Lo relató Muslim.

De Abu Yahia. Y se dijo también de Abu Muhammad Sahli Ibn Abu Házama Al Ansari, Allah esté complacido con él,      que dijo:

“Abdallah Ibn Sahli y Muhayysa Ibn Masud partieron hacia Jaibar y ese día era  el del armisticio*, después de la conquista. Y se  separaron.

Cuando se volvieron a ver se encontró Muhayysa a Abdallah Ibn Sahli asesina- do. Lo enterró y se encaminó hacia Medina.

Después fueron Abdurrahmán Ibn Sahli (hermano del asesinado) y Muhayysa y Huayysa (hijos de Masud) a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y empezó Abdurrahmán a hablar, siendo el más pequeño de ellos. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Que hable el  mayor.’

Así que, se calló el más joven y hablaron Muhayyisa y Huayyisa. Y mencionó el hadiz completamente.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 356

6. 357


*Tregua entre los musulmanes y los judíos.

De Yabir, Allah esté complacido en él, que el Profeta de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Estaba juntando dos hombres que habían muerto en la batalla de Uhud para enterrarlos en una misma tumba, con el fin de evitar el cansancio que les produciría el cavar una para cada uno. Después preguntó: ‘¿Quién de los dos sabía y practica- ba más el Corán?’

Y cuando le indicaron a uno de los dos lo hizo preceder en la  tumba.”

Lo relató Al Bujari.


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Me veía yo en un sueño usando un siwak. Y vinieron a mí dos hombres, uno más grande que el otro y le di el  siwak más grande al mayor de los dos, porque así  se me dijo.”


7. 358


Lo relató Al Bujari.

De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


157


“Verdaderamente en la consideración y estima de Allah, Altísimo sea, está el honrar y agasajar al musulmán anciano y de cabello cano que ha empleado su tiem- po en el Islam y la fe.

También al conocedor del Corán*. Y no al que sobrepasa sus límites ni al que  lo deja, pues ni lo recita ni lo pone en  práctica.

Y también honrar a un jefe (autoridad)  justo.”

Lo relató Abu Daud (Hadiz Hasan).

*El conocedor del Corán de forma correcta es aquel que no es exagera- do, en demasía, con su práctica, ni tampoco es negligente o se queda corto, sino que lo practica en su justa medida.


8. 359

9. 360


De Amrin Ibn Shuaib, de su padre, de su abuelo, Allah esté complacido de ellos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendi-   ga y le dé paz:

“No es de los nuestros (de la gente de la Sunna) quien no tiene compasión con nuestros pequeños y no respeta a nuestros mayores y ancianos.”

Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

De Maimún Ibn Abu Shabib, Allah tenga misericordia de él, que Aisha, Allah esté complacido de   ella:

“Pasó junto a un mendigo que estaba pidiendo y le dio un trozo de pan. Des- pués pasó junto a un hombre de buen aspecto y lo sentó, dándole de comer.

Y se lo criticaron. Después dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Tratad  a la gente de acuerdo con su grado y su  idiosincrasia’.”


10. 361


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que   dijo:


Lo relató Abu Daud. Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.


“Llegó Uyaina Ibn Hisnin de visita a casa de su sobrino Al Hur Ibn Qais, que  era uno del grupo más próximo a Úmar, Allah esté complacido con él. Y a Úmar le gustaba rodearse de gente de conocimiento, fuesen jóvenes o mayores. Y también  era de los recitadores del Corán y miembro del consejo del emir. Y le dijo Uyaina a su sobrino:

‘Sobrino, tú que tienes influencia ante el emir, pídele permiso para que me re- ciba.’

Le dio permiso Úmar y cuando entró, dijo: ‘¡Oye Ibn Al Jattab, por Allah, tú   no nos das mucho y no gobiernas entre nosotros con justicia!’

Y se enojó tanto Úmar, Allah esté complacido con él, que quiso golpearlo. Pe- ro le dijo Al Hur: ‘¡Oh Emir de los creyentes, ciertamente Allah, Altísimo sea, dijo a Su Profeta, Allah le bendiga y le dé paz!: ‘Acepta el perdón, ordena lo que es líci- to y no recrimines a los ignorantes.* Y este es uno de los ignorantes.’

158


Y por Allah que se detuvo Úmar ante el Libro de Allah, Altísimo sea (acatán- dolo).”


11. 362


*Al Aaraf /197.

De Abu Said Sámura Ibn Yundab, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


12. 363


“Estuve en la época del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, siendo   un muchacho. Y aprendía y memorizaba de él todo lo que podía. Y no me impedía hablar, excepto cuando había hombres de más edad que  yo.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A todo joven que honra y respeta a un anciano por su edad, Allah le prepara quien le honre a él a esa edad.”


Lo relató At Tirmidí. Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.

159



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y cuando dijo Musa al joven que le acompañaba: ‘No cesaré hasta alcanzar la confluencia de los dos mares, o haber andado durante mucho tiempo.’

“Musa le dijo (al Jidr)*: ‘¿Puedo seguirte para que me enseñes una guía recta de lo que se te ha enseñado?’”

(La Cueva /60-66)

“Ten paciencia en la compañía de los que recuerdan a su Señor mañana y tarde, buscando Su faz.”

(La Cueva /28)

*El Jidr fue uno de entre los sabios justos y virtuosos siervos de Allah. Y a Musa se le ordenó buscarle y aprender de él.



HADIZ

1. 364


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Dijo Abu Bakr a Úmar, Allah esté complacido con los dos, después de la muerte del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Ven con nosotros a visi- tar a Umm Aiman*, Allah esté complacido de ella, como solía visitarla el Men-  sajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.’

Cuando llegaron donde ella estaba, empezó a llorar y le preguntaron: ‘¿Porqué lloras? ¿Es que no sabes que lo que Allah tiene es mejor para el Mensajero de    Allah, Él le bendiga y le dé paz?’

Dijo ella: ‘Ya lo se y no  lloro por eso. Lloro porque la revelación del cielo ya   no vendrá más.’

Y estas palabras indujeron al llanto a ellos dos  también.”


Lo relató Muslim.

160


*Umm Aiman fue sirviente de Abdallah Ibn Abdul Mutalib. Era de Abisinia (Etiopía) y cuando Amina dio a luz al Mensajero de Allah, Él  le bendiga y le dé paz, después de morir su padre, Umm Aiman fue quien lo llevó en su regazo y lo crió hasta que se hizo mayor. En ese momento la liberó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se casó con Zaid Ibn Háriza y fue la madre de Usama, hijo de Zaid.


2. 365


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Un hombre visitó a un hermano que tenía en otro pueblo. Y Allah puso un ángel en su camino. Cuando llegó hasta él le preguntó: ‘¿Dónde quieres  ir?’

Y le contestó: ‘Quiero ver a un hermano que tengo en este pueblo.’ Dijo: ‘¿Y quieres hacerle algún favor en  especial?’

Dijo: ‘No, sólo lo quiero por Allah, Altísimo  sea.’

Y le dijo: ‘Pues Allah me envía para informarte de que te quiere, como tú le   has querido a él’.”


3. 366


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“A quien visite a un enfermo o vaya a ver a un hermano en Allah, le llamará un ángel, diciéndole: ‘Has sido de los virtuosos y has hecho una buena acción, por lo tanto, has escogido en el Jardín una casa para que sea tu  morada’.”


4. 367

5. 368


Lo relató At Tirmidí.

De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El ejemplo de la buena o mala compañía es el del vendedor de almizcle o el   del que sopla el aire con el fuelle de la fragua del  herrero.

El portador de almizcle te lo da a probar, bien se lo compras o bien te llega un buen olor de él.

En cambio, el que sopla con el fuelle te quema la ropa o te impregna de mal olor.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“El casamiento con una mujer se realiza por estas cuatro cualidades: Por su ri- queza, por su nobleza, por su belleza y por su  Din (Islam). Busca pues una mujer  fiel practicante del Islam.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


161


6. 369


De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, al ángel Gabriel, sobre él    la paz:

“¿Qué es lo que te impide visitarnos más veces de las que nos  visitas?

Y descendió la aleya siguiente: ‘Y no te podemos revelar nada ni venir a ti, ex- cepto por orden y con el permiso de tu Señor. Suyo es el futuro, el pasado y el pre- sente.”*


Lo relató Al Bujari.

*Azora de "Mariam", aleya 64.


7. 370


De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No tomes por amigo sino a un creyente. Y no invites a comer sino al teme- roso de Allah.”


8. 371


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Abu Daud.


“Cada hombre reunirá las mismas cualidades que el amigo que le acompañe.   Así pues, que cada uno de vosotros vea quien es su amigo, para que elija al recto y veraz.”


9. 372


Lo relataron Abu Daud y At Tirmidí.

De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El hombre estará con quien él estime y quiera.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


10. 373


Y en otro relato dijo:

“Se le preguntó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¿Puede un hombre es- tar con otros aunque no sea de su misma condición y grado?’

Dijo: ‘El hombre estará con quien estime y quiera’.”

De Anás, Allah esté complacido con él, que un campesino preguntó al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¿Cuándo será la Hora?

Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Qué has preparado pa- ra ella?’

Dijo: ‘El amor a Allah y a Su Mensajero.’ Dijo: ‘Tú estarás con quien has amado’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

162


11. 374


Y en otro relato:

“Dijo el campesino:

‘No he preparado para la Hora muchos ayunos ni muchas oraciones ni   muchas

sádaqas, sin embargo, amo a Allah y a Su Mensajero’.”

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Vino un hombre al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le dijo:   ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué dices de un hombre que amó a una gente virtuosa    y, sin embargo, no estuvo a su  nivel?’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘El hombre estará con quienes amó’.”


12. 375


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Los individuos son como los metales de oro y plata.

Los mejores de ellos antes del Islam (periodo de ignorancia) lo fueron también después del Islam si lo entendieron y aprendieron  correctamente.

Y los espíritus son como soldados ordenados en grupos. Se conocen según su naturaleza, sea buena o mala. Cuando se parecen las naturalezas, se reconocen y se juntan. Y cuando no se parecen, se desconocen y se  separan.”


13. 376


De Usairi Ibn Amri o se dice Ibn Yabir, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Unas personas del Yemen llegaron como refuerzo a Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, quien les preguntó: ‘¿Está entre vosotros Uwaisu Ibn Am- ri?’

Dijeron: ‘Sí.’

Fue a él y le dijo: ‘¿Tú eres Uwaisu Ibn Amri?’ Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘¿De la tribu de Murad y de la familia de Qaran?’ Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘¿Y tenías una mancha blanca que se te curó, menos una parte del tama- ño de un dirham?’

Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘¿Tienes madre?’ Dijo: ‘Sí.’

163


Dijo: ‘Oí decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Vendrá a vo- sotros Uwaisu Ibn Amri con refuerzos de la gente del Yemen, de la tribu de Murad  y de la familia de Qaran. Tenía una mancha blanca y se le curó, menos una parte    del tamaño de un dirham. Tiene una madre a la que trata muy bien. Y si jurara por Allah en señal de petición sería bien respondido.

Pues bien, si puedes hacer que pida el perdón para ti, hazlo.’* ‘¡Así que, pide el perdón para mí!’

Y pidió el perdón para él.

Después le dijo Úmar: ‘¿A dónde quieres ir?’ Dijo: ‘A Kufa’ (Irak).

Y le dijo: ‘¿Quieres que te de una carta para el gobernador y que atienda tus necesidades?’ Y él le contestó: ‘¡No, porque no quiero distinguirme entre la  gente!’

Y al año siguiente llegó un hombre de entre sus ricos y nobles a hacer la pere- grinación y coincidió con Úmar. Le preguntó por Uwaisu y dijo: ‘Lo he dejado con sus pocos trastos de la casa, llevando una vida humilde.’

Dijo: ‘Oí decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Vendrá a vo- sotros Uwaisu Ibn Amri con refuerzos de la gente del Yemen, de la tribu de Murad  y de la familia de Qaran. Tenía una mancha blanca y se le curó, menos una parte    del tamaño de un dirham. Tiene una madre a la que trata muy bien. Y si pidiera algo  a Allah sería respondido. Y si puedes hacer que pida por ti,  hazlo’.’

Así pues, cuando el hombre regresó a Kufa, fue a ver a Uwaisu y le dijo: ‘Pide  el perdón para mí, si puedes.’

Dijo: ‘El viaje de la peregrinación que acabas de hacer te cualifica mejor para que tú pidas el perdón para mi.’

Y comprendiendo que sabía su estado de gracia le dijo: ‘¿Te has encontrado   con Úmar?’

Dijo: ‘Sí.’

Y pidió el perdón para él.

La gente lo supo también y lo agasajaron y honraron. Después se marchó a otro lugar para no ser conocido.”

Lo relató Muslim.

*Este es uno de los milagros del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, donde anuncia un hecho antes de que suceda. Y ocurrió con todos los detalles que había anunciado y como se relata en el hadiz.


14. 377


De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Pedí permiso al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, para hacer la  Umra.

Me lo dio y me dijo: ‘¡Hermano mío! No nos olvides en tus peticiones y ruegos  a Allah.’

Y esta frase me causó profunda  alegría.”


Lo relató Abu Daud.

164


15. 378


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:


Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, solía visitar la mezquita de Quba* montado en una cabalgadura y también andando. Y rezaba dos rakas en  ella.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*La mezquita de Quba fue la primera que se construyó en el Islam. Si- tuada en las proximidades de Medina.

165



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Muhammad, Mensajero de Allah, y aquellos que están con él, enérgicos con los incrédulos y compasivos entre  ellos.”

(La Conquista /29)

“Y aquellos que se establecieron en la Casa (Medina) y en la fe* antes de ellos, amaron a quien emigró hacia ellos.”

(La Reunión /9)

*Esos fueron los auxiliares (Ansar).



HADIZ

1. 379


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien posea estas tres cualidades encontrará en ellas la dulzura de la   fe:

‘Que Allah y Su Mensajero sean para él más queridos que ningún otro; que cuando quiera a una persona, lo haga por Allah; y que deteste volver a la increduli- dad después de haberle salvado Allah de ella, más que ser arrojado a un fuego y quemarse’.”


2. 380


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Siete clases de personas tendrá Allah bajo Su sombra, el día que no haya más sombra que la Suya:

‘Un gobernador justo.

Un joven que vivió en la adoración de Allah, Poderoso y Majestuoso. Un hombre cuyo corazón está unido a las mezquitas.

Dos hombres que se aman por Allah, se juntan por Él y se separan por Él.

Un hombre al que invitó una mujer bella (para seducirlo) y él la rechazó di- ciéndole: ‘¡Verdaderamente, yo temo a Allah!’

Un hombre que dio una sádaqa, ocultándola de tal forma que no supo su mano izquierda lo que dio su mano  derecha.


166


3. 381


Y un hombre que recordó a Allah a solas y sus ojos derramaron lágrimas’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


4. 382


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente Allah, Altísimo sea, dirá el Día del Juicio: ‘¿Dónde están los que se aman por Mi Majestuosidad?

Ese día Yo les daré Mi sombra, cuando no haya otra sombra que la  mía’.”

Lo relató Muslim.


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Por Aquel que tiene mi alma cogida de su mano que no entraréis en el Jardín hasta que creáis. Y no creeréis hasta que os améis!

¿Acaso no queréis que os indique algo que si lo hiciérais os amaríais?: ‘Prodigar el saludo entre vosotros’.”


5. 383


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Un hombre visitó a un hermano que tenía en otro pueblo. Y Allah puso un ángel en su camino. Cuando llegó hasta él le preguntó: ‘¿Dónde quieres ir?’

Y le contestó: ‘Quiero ver a un hermano que tengo en este pueblo.’ Dijo: ‘¿Y quieres hacerle algún favor en especial?’

Dijo: ‘No, sólo lo quiero por Allah, Altísimo  sea.’

Y le dijo: ‘Pues Allah me envía para informarte de que te quiere, como tú le    has querido a él’.”


6. 384


Lo relató Muslim.

De Al Bara Ibn Azib, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, refiriéndose a los auxiliares de Medina:

“No los ama sino el creyente y no los odia sino el hipócrita. Allah amó a quien los amó y Allah odió a quien los odió.”


7. 385


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Muádh, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Dijo Allah, Poderoso y Majestuoso:

‘Los que se aman por Mi Majestuosidad tendrán mimbares de luz que les envi- diarán, sanamente, los profetas y los que mueren luchando por la causa de   Allah’.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).


167


8. 386


De Abu Idris Al Jaulani, Allah tenga misericordia de él, que   dijo:

“Entré en la mezquita de Damasco y vi a un joven de blancos dientes, rodeado de gente. Y cuando diferían en algo se remitían a él y obraban de acuerdo con su parecer.

Pregunté por él y me dijeron: ‘Es Muadh Ibn Yabal, Allah esté complacido  con


él.’

Al día siguiente fui temprano y vi que él se me había adelantado. Y lo  encontré


9. 387

10. 388

11. 389


rezando. Esperé a que acabara su oración, me acerqué a él y le saludé. Después le dije: ‘¡Por Allah! Verdaderamente yo te  amo.’

Y me dijo: ‘¡Por Allah! ¿Seguro que me amas?’ Dije: ‘Por Allah, que sí te amo.’

Y me volvió a preguntar: ‘¡Por Allah! ¿Seguro que me amas?’ Y yo le repetí: ‘¡Por Allah, que sí te amo!’

Luego me cogió por la ropa y me tiró acercándome a él y me dijo: ‘Alégrate en- tonces, porque he oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

‘Dijo Allah, Altísimo sea: Es obligado Mi amor para los que se quieren por Mí; para los que se juntan por Mí; y para los que se visitan por  Mí’.”

Lo relató Málik (Hadiz Hasan).

De Abu Karima al Miqdád, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Si un hombre quiere a su hermano, que se lo diga.”

Lo relataron Abu Daud y At Tirmidí(Hadiz Sahih).

De Muádh, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, le cogió de la mano y dijo:

“¡Muadh! ¡Por Allah! Verdaderamente yo te amo. Y ahora déjame que te dé un consejo, Muadh: No dejes de decir al final de cada oración  obligatoria:

‘¡Allahumma ainní alá dhikrika wa shukrika wa husni ibádatik!’.

(‘¡Oh Allah! Ayúdame a permanecer en Tu recuerdo, en Tu agradecimiento y   en una sincera y correcta adoración a Ti’).”

Lo relataron Abu Daud y An Nasai (Hadiz Sahih).


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Estaba un hombre con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y pasó otro hombre junto a él y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Ciertamente quiero a  éste.’

Y le dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¿Se lo has comunicado?’ Dijo: ‘¡No!’

Dijo: ‘Comunícaselo.’

168


Fue a él y le dijo: ‘Verdaderamente yo te quiero por Allah,  hermano.’

Y él le contestó: ‘Que Allah te ame a ti, Aquel por el cual tú me has  amado’.”

Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

169



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Di: Si realmente amáis a Allah, seguidme, pues El os amará y perdonará vuestras faltas. Allah es Perdonador,  Compasivo.”

(La Familia de Imrán /31).

“¡Vosotros que creéis! Quien de vosotros reniegue de su Din.... Allah vendrá con un pueblo que amará y que Le amará. Humilde con los creyentes y enérgico con los incrédulos. Luchará por la causa de Allah y no temerá la reprimenda de nadie. Ese  es el favor de Allah y se lo da a quien quiere. Y Allah es Inmenso,  Sabio.”

(La Mesa Servida /54).



HADIZ

1. 390


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

Dijo Allah, Altísimo sea:

‘A quien se enemistó con un walí de Allah, le haré saber que está en guerra conmigo. Y no se Me ha acercado mi siervo por nada tan querido para Mí, como es el cumplimiento de aquello que le he hecho obligatorio. Y continúa mi siervo acer- cándose a Mí con acciones voluntarias hasta que es querido por Mí. Y si quisiera,  Yo sería su oído con el cual oiría; y su vista con la que vería; y su mano con la que trabajaría por el bien; y sus piernas con las que andaría. Y lo que me pidiera, se lo daría. Y si buscara refugio en Mí, Yo se lo  daría’.”


2. 391


Y del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Al Bujari.


“Si Allah, Altísimo sea, amara a un siervo, llamaría al ángel Gabriel diciendo: ‘Verdaderamente Allah, Altísimo sea, ama a fulano, ámalo pues’. Y el ángel Ga- briel lo amaría.

170


Después llamaría a los demás ángeles del cielo diciendo: ‘Verdaderamente Allah, Altísimo sea, ama a fulano, amadlo pues’. Y los ángeles del cielo lo  amarían.

Y por último sería aceptado en la tierra y sería amado entre la  gente.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 392


Y en otro relato de Muslim dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

Si Allah, Altísimo sea, amara un siervo, llamaría al ángel Gabriel diciendo: ‘Verdaderamente, Allah, Altísimo sea, ama a fulano, ámalo pues’. Y el ángel Ga- briel lo amaría.

Después llamaría a los demás ángeles del cielo diciendo:  ‘Verdaderamente, Allah, Altísimo sea, ama a fulano, amadlo pues’. Y los ángeles del cielo lo  amarían.

Y por último sería aceptado en la Tierra y sería amado entre la  gente.

Por el contrario, si Allah, Altísimo sea, odiara a un siervo suyo, llamaría al án- gel Gabriel y le diría: ‘Verdaderamente yo odio a fulano, ódialo  pues.’

Y lo odiaría el ángel Gabriel.

Después llamaría a los ángeles del cielo diciendo: ‘Verdaderamente Allah odia     a fulano, odiadlo pues.’

Y por último sería aborrecido en la tierra y la gente lo  aborrecería.”

Lo relató Muslim.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Envió al frente de una expedición a un hombre que solía recitar en la oración para sus compañeros,  terminando  siempre con: ‘Qul huwa Allahu ahad’.(‘Di: Allah es uno’), además de recitar la azora de 'La Apertura' y otra a   continuación.

Cuando regresaron de la expedición se lo mencionaron al Mensajero de Allah,  Él le bendiga y le dé paz, y dijo: ‘Preguntadle por qué motivo lo hacía  así.’

Le preguntaron y respondió: ‘Porque es un atributo del Misericordioso. Y me gusta recitarlo.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Informadle de que Allah, Altísimo sea, lo ama’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

171



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y los que ofenden a los creyentes y a las creyentes sin que lo que dicen sea cierto, habrán cargado con una calumnia y un delito indudable.”

(Los Partidos /58)

“En cuanto al huérfano, no abuses de él. Y al que pide (o pregunta) no lo ahuyen- tes.”

(La Luz de Media Mañana /9-10)



HADIZ

1. 393


Y en cuanto a los hadices en este capítulo son muchos. Entre ellos están el de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, del capítulo anterior a éste:

“Verdaderamente Allah, Altísimo sea, dijo: ‘A quien se enemistó con un walí

de Allah le haré saber que está en guerra  conmigo’.”

Y también está el  hadiz de Saad Ibn Abu Waqqás, Allah esté complacido con él, mencionado en el capítulo de la compasión     con el huérfano, donde dice el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“¡Abu Bakar, si los has enojado, también has enojado a Tu  Señor!”

De Yundab Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien hace la oración del amanecer en grupo está bajo la protección de Allah   y queda establecido un pacto entre los dos. Así pues, no incurrid en la desobedien- cia a Allah, ya que si lo hacéis, El os castigará. Y si os oponéis a El, os atrapará y después os arrojará al Fuego Infernal.”


Lo relató Muslim.

172



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Si se arrepienten, establecen la oración y pagan el zakat, dejadles que sigan su ca- mino.”

(At-Tawba /5)



HADIZ

1. 394


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Se me ha ordenado combatir a los asociadores hasta que atestigüen que no   hay más dios que Allah y que Muhammad es Su Mensajero; que establezcan la ora- ción y paguen el zakat. Si cumplen con ello habrán salvaguardado sus vidas y sus bienes de mi, salvo en los casos establecidos por el derecho islámico. Y Allah les hará rendir cuentas.”


2. 395


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Abdallah Tarik, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

Quien dice: ‘La ilaha illa Allah’. (‘No hay más dios que Allah’) y niega la creencia y adoración a cualquier tipo de ídolo, pondrá a salvo su vida y su riqueza.   Y sólo Allah, Altísimo sea, le pedirá cuentas de si era sincero o no en su testimo- nio.”


3. 396


De Abu Maabad al Miqdád Ibn Asuad, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Le dije al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Muslim.


173


Dime, si me encontrara con uno de los incrédulos y combatiendo me cortara con su espada una mano y después corriera a un árbol a refugiarse de mí y dijera:  ‘Me hago musulmán, por Allah’ ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Lo mataría después de haber dicho eso?

Le dijo: ‘No lo mates.’

Y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Me cortó la mano y dijo eso cuando ya me   la había cortado.’

Y dijo: ‘No lo mates. Pues si lo matas, logrará el mismo grado (el de musulmán que tú tenías antes de matarlo. Y tú el mismo grado (el de idólatra)) que él antes de decir lo que dijo’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Esto significa que, en el primero de los casos, al hacerse musulmán su vida sería inviolable. Y, en el segundo, no quiere decir que tomaría el grado de no creyente, sino que debería pagar una cantidad por matar  por ignorancia.


4. 397


De Usama Ibn Zaid, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos envió como emisarios al clan de Al Huraqa (una pequeña tribu de  Yuhaina).

Nos enfrentamos con ellos y vi como uno de los idólatras echaba a correr. Le seguimos uno de los ansar y yo hasta que le dimos alcance. Y al acercarnos a él di- jo: ‘La ilaha illa Allah’.

El auxiliar se quedó quieto y yo le clavé mi lanza hasta que lo  maté.

Al regreso a Medina, una vez informado del suceso el Profeta, Allah le bendiga  y le dé paz, me llamó y me dijo: ‘¡Usama! ¿Acaso lo mataste después de decir: ‘La ilaha illa Allah’?’

Dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Es que lo dijo para eludir el  peligro.’

Y volvió a decir: ‘¿Acaso lo mataste después de decir: ‘La ilaha illa Allah’?’

Y no cesó de repetírmelo, de tal forma que deseé no haberme hecho musulmán antes de ese día.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*El Islam es causa del perdón de todas las faltas cometidas antes de en- trar en él

Y en otro relato dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a  Usama:

“¿Dijo: ‘La ilaha illa Allah’. Y lo mataste?

Y contestó Usama: '¡Oh Mensajero de Allah, lo dijo por temor a mi espada.’ Dijo: ‘¿Acaso abriste su corazón para  saberlo?’

Y no cesó de repetírmelo de tal forma que deseé no haberme hecho musulmán antes de ese día.”

174


5. 398


De Yundab Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Envió una expedición de musulmanes a unos idólatras. Se enfrentaron los dos grupos y un hombre de los idólatras se dirigió a los musulmanes y mató a todos los que encontró a su paso. Y, después, uno de los musulmanes se dirigió hacia él,(hablamos de que se trataba de Usama Ibn Zaid) y cuando levantó la espada, di-   jo el infiel: ‘La ilaha illa Allah.’ Y lo mató.

Al regreso de la expedición informaron al Mensajero de Allah, Él le bendiga y   le dé paz, sobre lo sucedido y mandó llamar a Usama y le dijo: ‘¿Por qué lo matas- te?’


Dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Causó dolor entre los musulmanes y mató a fu- lano y a fulano (y mencionó sus nombres). Después yo cargué contra él y cuando   vio la espada encima, dijo: ‘La ilaha illa Allah’.’

Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Lo mataste?’ Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘¿Qué harás cuando llegue el día del Juicio y te sea dicha la frase ‘La ilaha illa Allah’? ¿Y qué tendrás que decir contra ella?’

Dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Pide el perdón para mí.’ Y le repitió lo mismo que le dijo antes varias veces.”


6. 399


De Abdallah Ibn Utba Ibn Masud, que dijo:


Lo relató Muslim.


“He oído decir a Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido de  él:

En la época del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, había una gente que se regía por la revelación, en la aplicación de las penas. Pero, la revelación ya   ha concluido. Así que ahora nos regimos por nuestras acciones externas. A quien manifiesta y exterioriza para nosotros el bien, lo consideramos fiel entre nosotros.   Y no entramos en su secreto ni en aquello que oculte, ya que es Allah quien le pe- dirá cuentas por ello.

Y a quien manifiesta para nosotros el mal, no lo consideramos fiel ni le cree- mos, aunque diga que su intención es  buena.”*

Lo relató Al Bujari.

*Ya que es Allah el conocedor de lo que encierran los corazones.

175



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y temedme solamente a Mí.”

(La Vaca /40)

“Verdaderamente el castigo de tu Señor será  duro.”

(Las Constelaciones /18)

“Así es como tu Señor reprende cuando castiga a un pueblo que es injusto. Y ver- daderamente su castigo será muy doloroso. Y en esto hay signos para quien teme el castigo de la Última Vida.

Ese será un día para el cual los hombres serán reunidos, será un día del que todos serán testigos.

Y no retrasaremos ese día más allá del plazo fijado. Cuando llegue ese día, nadie hablará sin Su permiso y habrá quien sea desgraciado y quien sea  feliz.

Los desgraciados estarán en el Fuego y allí habrá suspiros y  sollozos.”

(Hud /102-106)

“Y Allah os advierte de que tengáis cuidado con Él.”

(La Familia de Imrán /28)

“El día en que el hombre huya de su hermano, de su madre y de su padre; de su compañera y de sus hijos. Cada hombre tendrá ese día una  preocupación.”

(Frunció el Ceño /34-37)

“¡Hombres! Temed a vuestro Señor pues verdaderamente el temblor de la Hora se- rá algo inmenso. El día que la veáis, cada mujer amamantando olvidará a su hijo. Y cada embarazada en ese momento dará a luz al hijo que lleve  encima.

Y veréis a la gente como si estuviera borracha sin estarlo. Sin embargo, el castigo    de Allah será duro.”

(La Peregrinación /1-2)

“Y quien haya temido la comparecencia ante su Señor, tendrá dos   jardines.”

(El Compasivo /46)

“Y se encontrarán frente a frente haciéndose preguntas.


176


Dirán: Antes, cuando estábamos entre los nuestros, fuimos temerosos. Y Allah nos concedió la gracia de protegernos del castigo del Fuego  (Samum).

Ciertamente, antes le rogábamos y Él es el Bienhechor, el   Misericordioso’.”

(El Monte /25-28)

Y las aleyas referentes a este capítulo son muchas y conocidas. Y el objetivo era la alusión a algunas y así lo hemos hecho.


HADIZ

1. 400


En cuanto a los hadices, que son muy numerosos, recordaremos algunos de ellos. Y por Allah es el éxito.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Nos habló el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, el veraz y el digno de ser creído: ‘Realmente cada uno de vosotros ha sido creado en el vientre de su madre en un plazo de cuarenta días: primero, se va formando su ser a partir de una gota de esperma; después se convierte en un coágulo de sangre en otros cuarenta días; y luego es un embrión en otros cuarenta días más al que se le envía el ángel  para que le insufle el espíritu y al que se le decretan cuatro cosas: su provisión, su plazo de vida, sus acciones y si será feliz o desgraciado.

Y por Aquel que no hay otro dios sino Él que, ciertamente, si uno de vosotros actúa como lo hace la gente del Jardín, hasta que no quede entre él y el Jardín nada más que un codo y en ese pequeño espacio actúa como lo hace la gente del Fuego, entrará en él.

Y si realmente uno de vosotros actúa como lo hace la gente del Fuego, hasta que no quede entre él y el Fuego nada más que un codo y en ese pequeño espacio actúa como lo hace la gente del Jardín, entrará en  él.”


2. 401


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“El día de la Cuenta será traído el Fuego infernal con setenta mil amarras. Y     en cada una de ellas setenta mil ángeles arrastrándolo.”


3. 402


Lo relató Muslim.

De Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El Día del Juicio, el que tendrá el castigo más leve de la gente del Fuego será aquel al que se le pondrá en el puente de la planta de los pies dos brasas que harán hervir su cerebro.

Creerá que él es el más castigado, cuando en realidad será el que  menos’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


177


4. 403


De Sámura Ibn Yundab, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“De entre ellos (es decir, la gente del Fuego) habrá a quienes les alcanzará el Fuego hasta los tobillos. A otros les llegará hasta las rodillas. A otros hasta la cin- tura. Y a otros hasta la clavícula.”


5. 404

6. 405


Lo relató Muslim.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Se levantarán las gentes de sus tumbas, por orden del Señor de los mundos, hasta que alguien desaparezca en su sudor hasta la mitad de las  orejas.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos habló en un discurso de tal forma que no he oído otro igual, del miedo que sentimos. Pues dijo: ‘Si supierais lo que yo se*, os reiríais poco y lloraríais  mucho.’

Al punto se cubrieron los rostros los compañeros del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y rompieron en sollozos.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Es decir, de los horrores del Último Día. Y de lo que hay preparado de disfrute en el Jardín y de castigo doloroso en el Fuego.


7. 406


Y en otro relato el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hizo saber a sus compañeros lo   siguiente:

“Se me ha mostrado el Jardín y el Fuego. Y no he visto hoy nada mejor que el Jardín y nada peor que el Fuego. Pues, si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho.”

“No hubo otro día más duro que ése para los compañeros del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y se cubrieron las cabezas, rompiendo en  sollozos.”

De Al Miqdád Ibn Al Asuad, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“El día del Juicio, el sol estará a la distancia de una milla* de las criaturas.**’  “Y la gente sudará de acuerdo a la proporción de sus obras: A unos les   llegará

el sudor a los tobillos; a otros a las rodillas; a otros a la cintura y a otros hasta la  boca y las orejas.”


Lo relató Muslim.

*Entre los árabes, la milla se considera la distancia que pueden alcanzar  a ver los ojos en la Tierra. Y es equivalente a cuatro mil codos.

**Dijo Suleimán Ibn Amir, que es el que transmitió de Al Miqdád: ‘¡Por Allah! que no sé a que se refiere la milla; si a la distancia terrestre o al colirio que se aplica en el ojo.’

178


8. 407

9. 408


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El día del Juicio sudará la gente de tal forma que su sudor descenderá a la Tierra y alcanzará una profundidad de setenta codos y le llegará hasta las  orejas.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y del mismo se transmitió que  dijo:

“Estábamos con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando de pronto oyó un ruido estrepitoso de algo que se cayó y dijo: ‘¿Sabéis qué ha sido eso?’

Dijimos: ‘Allah y Su Mensajero saben  más.’

Dijo: ‘Eso es una piedra que ha sido arrojada al Fuego, hace setenta otoños. Y ahora desciende en el Fuego hasta llegar al fondo, produciendo ese ruido tan estre- pitoso que habéis oído’.”


10. 409


Lo relató Muslim.

De Adi Ibn Hatim, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A cada uno de vosotros le hablará su Señor sin que haya entre los dos ni velo ni mediador ni traductor. Y mirará a su derecha y no verá otra cosa que lo que haya hecho; y mirará a su izquierda y no verá otra cosa que lo que haya hecho; y mirará delante de él y no verá sino el Fuego frente a su rostro. Así pues, protegeos del Fuego aunque sea con medio dátil y, quien no lo encuentre, al menos con buenas palabras.”


11. 410


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente, yo sé lo que vosotros no sabéis: ruge el cielo y en verdad tiene motivos para rugir. No hay en él un lugar de cuatro dedos (es decir, por pe- queño que sea) sin que haya un ángel postrado ante Allah, Altísimo  sea.

¡Juro por Allah! que si supierais lo que yo sé, reiríais poco y lloraríais mucho. Y no os deleitaríais tanto con las mujeres en los lechos y saldríais a los caminos pi- diendo la ayuda a Allah, Altísimo sea.”


12. 411


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Abu Barza Nadla Ibn Ubaid Al Aslami, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y     le dé paz:

“El día del Juicio no se moverán los pies de ningún siervo, es decir que no irá


179


al Jardín o al Fuego hasta que sea preguntado: acerca de su tiempo en esta vida y     en que lo empleó; acerca del conocimiento, si actuó conforme a él o no; acerca de   su dinero, cómo lo consiguió y en que lo gastó; y acerca de su cuerpo y lo que ex- perimentó con él.”


13. 412


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan Sahih).


“Recitó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Ese día la tierra dirá sus noticias’.*

Después preguntó: ‘¿Sabéis cuáles serán sus noticias?’ Dijeron: ‘Allah y Su Mensajero saben  más.’

Dijo: ‘Sus noticias serán que atestiguará lo que cada hombre o mujer ha hecho sobre su superficie.

Dirá: ‘Hiciste esto o aquello en el día tal o cual’. Y esas serán sus  noticias.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

Indicó Al Albani: Hadiz Daíf.


14. 413


*(El Terremoto /4)

De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Cómo voy a estar contento si el dueño del cuerno se lo ha acercado a la boca y sólo espera oír el permiso y cuando le sea ordenado soplar, soplará?’* Esto ape- sadumbró a los compañeros del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y se entristecieron.

Y les dijo: ‘Decid: Hasbunallah wa niamal wakil.’(Allah es suficiente para noso- tros y nuestro mejor guardián).”


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).


15. 414


*Quiere decir que el momento del Juicio está próximo.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien sea temeroso que corra a su casa al comienzo de la noche y se ponga a salvo.*

¿Acaso la mercancía de Allah no es cara y preciada? ¿Acaso la mercancía de Allah no es el Jardín?”


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

*Es decir, quien tema a Allah que huya de la desobediencia y corra a la obediencia a Allah, Altísimo sea.


16. 415


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


180


“El día del Juicio será congregada la gente descalza, desnuda y sin  circuncidar.

Y le pregunté: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Los hombres y las mujeres juntos, se mirarán unos a otros?’

Dijo: ‘¡Oh Aisha! El asunto será demasiado duro como para que se interesen por eso’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

181



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Di: ¡Siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no des- esperéis de la misericordia de Allah! Ciertamente, Allah perdona todas las faltas, pues Él es el Perdonador, el Misericordioso.”

(Los Grupos /53)

“Y no recibe ese pago más que el que persiste en la negación absoluta y en la ingratitud.”

(Saba /17)

“Ciertamente se nos ha inspirado que el castigo caerá sobre el que desmienta y se aparte.”

(Ta.Ha /48)

“Y Mi misericordia abarca todas las  cosas.”

(El Muro que separa el Jardín y el Fuego /156)



HADIZ

1. 416


De Ubada Ibn As Samit, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A quien atestigua que no hay más dios que Allah, solo y sin asociado. Y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Que Jesús es siervo de Allah y Su Mensajero. Su palabra puesta en el seno de María y de su espíritu.

Y que el Jardín y el Fuego son verdaderos.

Con todo eso Allah le hace entrar en el Jardín, independientemente de que sus buenas acciones sean escasas.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Muslim:

“A quien atestigüe que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah, Allah lo apartará del  Fuego.”


2. 417


De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


182


Dice Allah, Poderoso y Majestuoso:

“Quien venga con una buena acción tendrá la recompensa de diez como ella o más.

Y quien venga con una mala acción tendrá el castigo proporcional a una sola acción o se le perdonará.

Y si alguien se acerca a Mí un palmo, Yo me acercaré a él un codo. Y si al-  guien se acerca a Mí un codo, Yo me acercaré a él dos  codos.

Y si alguien viene a Mí andando, Yo iré a él  corriendo.

Y si alguien viene a Mí encuentro teniendo tantas faltas como casi toda la Tie- rra llena, pero sin asociarme nada ni nadie, le recibiré perdonándole de la misma forma. Es decir, como toda la Tierra repleta de  perdón.”


3. 418


De Yabir, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


tó:


“ Vino un campesino a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le   pregun-

‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cuál sería la causa de entrada en el Jardín y la de


entrada en el Fuego?’

Dijo:’ ¡Quien muere sin haber asociado nada con Allah, entra en el Jardín. Y quien muere asociando algo con Allah, entra en el  Fuego!’.”


4. 419


Lo relató Muslim.

De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, cuando cabalgaba en su montura y    subido tras de él Muádh:

“¡Muadh!

Y contestó: ‘¡Estoy a tu servicio, oh Mensajero de Allah!’ Y volvió a decir: ¡Muadh!

Y contestó: ‘¡Estoy a tu servicio, oh Mensajero de Allah!’(tres veces).

Y dijo: ‘A todo siervo que atestigüe que no hay más dios que Allah y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, sinceramente con el corazón, Allah lo apar- tará del Fuego.

Dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Puedo informar de ello a la gente y que reci- ban la noticia con júbilo?’

Dijo: ‘Si les informas de ello, tal vez dejen de hacer las buenas  acciones.’

Así pues, informó de ello Muadh sólo antes de su muerte, temiendo cargar con la falta de ocultar este conocimiento.”


5. 420


De Abu Huraira o Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


183


“Cuando acaeció la batalla de Tabuk, le sobrevino a la gente el hambre y algu- nos dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Si nos dieras permiso podríamos sacrificar algunos de nuestros camellos y así comeríamos y nos proveeríamos de  grasa.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Hacedlo.’

Pero llegó Úmar, Allah esté complacido con él, y dijo:  ‘¡Oh  Mensajero de Allah! Si lo permites,  disminuirán nuestras monturas. Sin embargo, puedes pedir  que traigan todo lo que les quede de sus provisiones y después invocar a Allah, pi- diéndole que aumente nuestras provisiones. Tal vez así Allah las haga  aumentar.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Sí.’

Así pues, pidió que trajeran una alfombra de piel y la extendió. Y después dijo que cada uno trajera lo que le quedaba de sus  provisiones.

Un hombre vino con un puñado de maíz, otro con un puñado de dátiles y otro con un pedazo de pan. Y así hasta que se reunieron sobre la alfombra algunos ali- mentos.

En ese momento el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, pidió a    Allah su bendición para esos alimentos y que los  aumentara.

Después dijo: ‘Coged y llenad vuestros  recipientes.’

Cogieron todos y llenaron sus recipientes, de tal forma que no quedó un solo recipiente en todo el ejército sin llenar. Comieron hasta que se saciaron y quedó   más aún.

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Atestiguo que no hay más dios que Allah y que yo soy el Mensajero de Allah. Y el siervo que llegue al encuentro de su Señor, después de la muerte, sin dudar de estos dos testimonios, entrará en el Jardín’.”


6. 421


Lo relató Muslim.

De Itbán Ibn Málik, Allah esté complacido con él, fue uno de los que participaron en la batalla de Badr y dijo:

“Estaba encargado de dirigir las oraciones en mi gente, los Banu Salem. Me se- paraba de ellos el lecho seco de un río que, cuando venían las lluvias, me resultaba muy difícil cruzar en dirección a su mezquita.

Después fui a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le dije: Verdaderamente, me falla la vista y el río que me separa de mi gente trae corriente cuando llegan las lluvias. Y,  por  consiguiente, se me hace muy difícil atravesarlo. Así pues, deseo que vengas para que reces en mi casa, en un lugar que escogería especialmente para la oración, como  mezquita.

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Lo  haré.’

Así, al día siguiente por la mañana, salieron el Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz y Abu Bakr, Allah esté complacido con él, y llegaron a la casa des- pués de media mañana. Y tras pedir permiso, el Mensajero de Allah, Él le bendiga    y le dé paz, no se sentó hasta que preguntó: ‘¿En qué lugar de tu casa prefieres que hagamos la oración y quede establecida en lo  sucesivo?’


184


Y le indiqué el lugar que más me gustaba para el rezo. Y en ese mismo mo- mento se dispuso el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, diciendo: ‘allahu akbar’ (Allah es el más grande).

Hicimos las filas tras él, rezó dos rakas y después dio el saludo y nosotros a continuación. Después se quedó como huésped, esperando a que estuviera prepa- rada la comida cocinada para él.

Y al oír la gente del lugar que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estaba en mi casa vinieron y se reunieron en torno a él, de tal forma que se llenó de hombres.

Y preguntó un hombre:

‘¿Dónde está Málik que no lo veo?’

Y dijo otro: ‘Ese es un hipócrita que no quiere a Allah y a Su  Mensajero.’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘No digas eso. ¿Es que no sabes que dijo: ‘La ilaha illa Allah’ buscando con ello la faz de Allah, Altísi- mo sea?’

Dijo: ‘Allah y Su Mensajero saben más. ¡Por Allah! que en cuanto a nosotros   no le vemos otra cosa más, que él quiere y habla a los  hipócritas.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Verdaderamente Allah ha apartado del Fuego al que dice: ‘La ilaha illa Allah’, buscando con ello la faz de Allah.”


7. 422


De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Llegó a Medina el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, acompañado de cautivos, entre ellos había una mujer que corría angustiada buscando a su hijo.   Al pronto encontró al niño, lo cogió, se lo arrimó al vientre y se puso a amamantar- lo.

En ese momento dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Veis a esta mujer capaz de arrojar a su hijo al  fuego?’

Dijimos: ‘No, por Allah que no.’

Y dijo: ‘¡Por Allah que Él es más compasivo con sus siervos que esta mujer   con su hijo!”


8. 423


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cuando Allah hizo la creación escribió en un libro que tiene encima del Tro- no: ‘Realmente Mi compasión sobrepasa Mi  ira’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

185


9. 424


Del mismo se transmitió que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Allah ha hecho de la compasión cien partes. Se quedó con noventa y nueve e hizo descender a la  tierra  una  parte solamente. Y con esa se compadecen entre sí las criaturas. De tal forma que el animal levanta su pata, temiendo pisar a su cría.”  Y en otro relato:

“Allah ha hecho de la compasión cien partes y una la ha mandado a los genios, al género humano, a los animales y a los insectos para que con ella sientan ternura     y se compadezcan unos de otros y sienta ternura el animal por su cría. Y Allah ha dejado las otra noventa y nueve para compadecerse de sus siervos el Día del Jui- cio.”


10. 425


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y del mismo se transmitió acerca de lo que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, contó de su Señor, Altísimo sea, diciendo:

“Cometió un siervo una falta y dijo: ‘¡Oh Allah, perdona mi  falta!’

Y dijo Allah, Altísimo sea: ‘Cometió Mi siervo una falta y reconoció que tiene  un Señor que perdona la falta y que castiga por  ella.’

Después volvió a cometer otra falta y dijo: ‘¡Oh Señor, perdóname por esta  fal-


ta!’

Y dijo Allah, Altísimo sea: ‘Cometió mi siervo una falta y reconoció que tiene

un Señor que perdona la falta y que castiga por  ella.’

Y después volvió a cometer otra falta y dijo: ‘¡Oh Señor, perdóname la   falta!’

Y dijo Allah, Altísimo sea: ‘Cometió mi siervo una falta y reconoció que tiene un Señor que perdona las faltas y que las castiga. Así pues, queda perdonado mi siervo y que haga lo que quiera’.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Es decir, mientras se arrepienta y pida el perdón a su Señor. Ya que el arrepentimiento (tawba) deshace todo lo anterior a él.


11. 426


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Por Aquel que tiene mi alma cogida de su mano que Allah acabaría con vo- sotros si no cometiérais faltas! Vendría con un pueblo que cometería faltas, pediría   el perdón a Allah y Él lo perdonaría.”


12. 427


Lo relató Muslim.

De Ayub Al Ansar, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


186


“Si vosotros no cometiérais faltas, Allah haría otras criaturas que cometerían faltas y pedirían el perdón y Él les perdonaría.”


13. 428


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Estábamos sentados con el Mensajero de  Allah, Él le bendiga y le dé paz y con nosotros estaban Abu Bakar, Úmar y otros, Allah esté complacido de todos ellos.

En un momento el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó delante de nosotros y se marchó, tardando en regresar. Y temiendo que le hubiera pasado algo, me levanté yo primero y salí a buscar al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Hasta que llegué a un huerto de “los  auxiliares”.

Y mencionó todo el hadiz hasta cuando dijo el Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz: ‘Ve, y a quien encuentres detrás del huerto que atestigüe que no   hay más dios que Allah y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, con el corazón sincero, anúnciale el Jardín’.”


14. 429


Lo relató Muslim.

De Abdallah Ibn Amri Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, recitó las palabras de Allah, Poderoso y Majestuoso, en boca de Abraham, sobre él la   paz:

“Señor, ciertamente ellos (los ídolos) han extraviado a mucha gente. Y quien   me ha seguido es de los míos. Y quien me ha desobedecido, pues, Tú eres Perdo- nador y Compasivo.’*

Y lo que dijo Jesús, sobre él la paz: ‘Si los castigas, ellos son tus siervos y si los perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio.’**

Después levantó las manos el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, diciendo: ‘¡Oh Allah, mi pueblo, mi pueblo!’.[Allahumma, ummatí ummatí!]. ¡ Y lloró.’

Y dijo Allah, Altísimo sea: ‘¡Gabriel! Ve a ver a Muhammad y tu Señor sabe  más y pregúntale qué le hace  llorar.’

Fue Gabriel y le informó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, so- bre lo que dijo y Él sabe más.

Y dijo Allah, Altísimo sea: ‘¡Gabriel! Ve a Muhammad y di: Verdaderamente nosotros te complaceremos con tu pueblo y no te dañaremos ni te entristecere- mos’.”


Lo relató Muslim.

*Azora de "Abraham", aleya 36.

**Azora de "La Mesa Servida", aleya 118.


15. 430


De Muádh Ibn Yabal, Allah esté complacido con él, que   dijo:


187


“Estaba subido en un burro tras el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y me dijo: ‘¡Muadh! ¿Sabes cuál es el derecho de Allah sobre sus siervos y cuál el de los siervos sobre Allah?’

Dije: ‘Allah y su Mensajero saben  más.’

Dijo: ‘Pues el derecho de Allah sobre sus siervos es que le adoren y no le aso- cien nada ni nadie. Y el derecho de los siervos sobre Allah es el de no ser castigado quien no le asocie nada ni nadie.’

Y dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Puedo dar esta buena noticia a la gente?’ ‘No se lo anuncies pues se confiarán’.”


16. 431


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Al Bará Ibn Azib, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Cuando el musulmán sea preguntado en la tumba y atestigüe que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah, será la confirmación de cuando Allah dice en el Corán: ‘Allah reafirma a los creyentes por medio de la pa- labra firme, en la vida de este mundo y en la  Última’.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Azora de "Abraham", aleya 27.


17. 432


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Realmente cuando el incrédulo realiza una buena acción se le provee por ella en esta vida. En cambio al creyente musulmán, Allah, Altísimo sea, le reserva su acción para la otra vida y le provee en esta vida por su  obediencia.”


18. 433


De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“El ejemplo de las cinco oraciones es como el ejemplo de un río de abundante agua corriente que pasa por la puerta de uno de vosotros y que se lava en él cinco veces cada día.”


19. 434


Lo relató Muslim.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Aquel musulmán que muere y en cuyo entierro hay cuarenta hombres que no asocian nada a Allah pidiendo por él, Allah les acepta su  petición”.


Lo relató Muslim.

188


20. 435


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Estábamos reunidos en una jaima  con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y   le dé paz, aproximadamente unos cuarenta. Y dijo: ‘¿Estaríais satisfechos si fuerais vosotros un cuarto de la gente del Jardín?’

Dijimos: ‘Sí.’

Dijo: ‘¿Estaríais satisfechos con ser un tercio de la gente del Jardín?’ Dijimos: ‘Sí.’

Dijo: ‘Por Aquel que tiene el alma de Muhammad de su mano, yo espero que seáis la mitad de la gente del Jardín. Y eso es porque al Jardín no entra más que el alma creyente.

Y vosotros entre los asociadores, sois como el pelo blanco en la piel del toro negro o como el pelo negro en la piel del toro rojo’.”


21. 436


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Musa Al Ashari, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“En el Día del Juicio se le entregará a cada musulmán un judío o un cristiano y dirá: ‘Este, en tu lugar en el Fuego’.”*


Lo relató Muslim.


22. 437


*Significa que cada uno tiene una casa en el Jardín y una casa en el Fue- go. Al creyente musulmán, cuando entra en el Jardín, le sigue un incré- dulo en el Fuego porque le corresponde por derecho, por su increduli- dad. Y se coloca así en el lugar del musulmán.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El Día del Juicio el creyente será llevado junto a su Señor, de tal forma que lo cubrirá con Su misericordia. Y le reafirmará en el reconocimiento de sus faltas di- ciéndole: ‘¿Conoces esta falta? Y ¿conoces esta otra falta?’

Y dirá: ‘Señor, la reconozco.’

Dirá: ‘Realmente, Yo te las he cubierto en este mundo. Y hoy te las perdono.’ Y se le entregará la lista de sus buenas acciones.”


23. 438


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Un hombre besó a una mujer y fue al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y  le informó de lo sucedido.

Y Allah, Altísimo sea, reveló: ‘Y establece la oración al principio y  final del  día. Y también en la primera hora de la noche. Ciertamente las buenas acciones bo- rran las malas.’

Y dijo el hombre: ‘¿Esto es por mí, Mensajero de  Allah?’

189


24. 439


Dijo: ‘Es por todo mi pueblo’.”

De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Vino un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Me he extralimitado. Aplícame pues, la pena que me corres- ponda.’

En ese momento llegó la hora de la oración y rezó con el Mensajero de Allah,  Él le bendiga y le dé paz. Y cuando concluyó la oración le volvió a decir: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Yo me he extralimitado. Así que, aplícame la pena que me co- rresponda según el Libro de Allah.’*

Dijo: ‘¿Tú has llegado a la oración con nosotros?’ Dijo: ‘Sí.’

Dijo: ‘Pues se te ha perdonado’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Se trata de un acto menor de desobediencia y no un acto contra la ley islámica, como cometer adulterio, beber vino u otro. Ya que el cum- plimiento de la oración no le exime de pagar la culpa. Y no le está per- mitido al imam dejar de aplicarle la pena que le corresponda.


25. 440

26. 441


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

“Ciertamente Allah se complace en el siervo que, cuando come, da alabanzas a Allah por esa comida o que, cuando bebe, da alabanzas a Allah por esa  bebida.”

Lo relató Muslim.


De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente Allah, Altísimo sea, tiende su mano por la noche para que se vuelva a Él quien ha cometido un acto ilícito por el día. Y tiende su mano por el    día para que se vuelva a Él quien ha cometido un acto ilícito por la  noche.

Y esto será así mientras no salga el sol de  Poniente.”


27. 442


De Abu Nayih Amri Ibn Abasa, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Pensaba yo antes del Islam (Yahilía) que la gente estaba extraviada y no hacía nada de provecho ante Allah. Y adoraba a los  ídolos.

Y oí que un hombre en Meca anunciaba hechos asombrosos. Así pues, subí a  mi montura y me encaminé hacia él.

190


En ese tiempo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estaba oculto, ya que su pueblo estaba contra él.

Actuando con suma delicadeza me presenté ante él en Meca y le pregunté: ‘¿Qué eres?’

Dijo: ‘Yo soy profeta.’ Dije: ‘¿Y qué es profeta?’

Dijo: ‘Me ha enviado Allah.’

Dije: ‘¿Con qué te ha enviado Allah?’

Dijo: ‘Me ha enviado para el mantenimiento de las buenas relaciones entre los parientes, para destrozar a los ídolos y para la unicidad de Allah sin asociarle   nada.’

Dije: ‘¿Y quién está contigo en esto?’

Dijo: ‘Uno libre y otro esclavo’; ese día estaban con él Abu Bakar y Bilal, Allah esté complacido con los dos .

Dije: ‘Yo soy tu seguidor.’

Dijo: ‘Verdaderamente, hoy no podrás con ello.* ¿Acaso no ves mi situación y  la de la gente? Sin embargo, puedes regresar a tu gente y cuando oigas que he   hecho público mi anuncio, vienes.’

Regresé con mi gente como me fue ordenado.

Después llegó a Medina el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y es- tando yo con mi familia buscaba noticias y preguntaba a la gente sobre su llegada a Medina. Hasta tal punto que un grupo de los míos fue a Medina y les pregunté: ‘¿Qué hizo ese hombre que llegó a Medina?’

Y dijeron: ‘La gente corría hacia él y lo seguían, pero su pueblo quiso matarlo sin conseguirlo.’

Más tarde me encaminé hacia Medina y fui a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿No me  conoces?’

Dijo: ‘Sí, tú fuiste quien me vino a ver en Meca.’

Y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Infórmame de lo que Allah te ha enseñado   y que yo ignoro. Háblame de la oración.’

Dijo: ‘Reza la oración del alba y después abstente de rezar hasta que no se ele-  ve el sol a la altura de la longitud de una lanza. Pues cuando el sol sale, lo hace en- tre los cuernos de shaitán**. Y en ese momento se postran ante él (el sol) los incré- dulos.’

Después puedes rezar cuanto quieras, pues los ángeles presencian la oración, hasta el momento en que la sombra es equivalente a la longitud de una lanza o de  un hombre. Hasta que llegue el sol al cenit y comience el descenso. Y esa es la ora- ción del mediodía.

Y cuando la sombra se agranda en dirección este, puedes rezar y los ángeles   son testigos. Hasta que hagas la oración de la  tarde.

Después abstente de rezar hasta que se ponga el sol. Pues el sol se pone entre  los cuernos de shaitán y entonces es cuando los incrédulos se postran ante él (el  sol).’

191


Y le dije: ‘¡Oh Profeta de Allah! ¿Y la ablución? Háblame de ella.’

Dijo: ‘Para la ablución el hombre se acerca al agua y se enjuaga la boca prime- ro, después toma agua por la nariz y la echa. De esta forma desaparecen sus faltas hechas con la boca y la nariz.

Después se lava la cara como Allah le ha ordenado, con agua hasta la punta de  la barba, y sus faltas son borradas.

A continuación se lava las manos y los brazos desde la yema de los dedos has- ta los codos y se le borrarán las faltas cometidas con  ellos.

Después frota su cabeza de un extremo a otro de su pelo y se le borran las fal- tas debidas a su cabeza.

Después lava sus pies, hasta los tobillos y las faltas motivadas por sus pies le serán borradas.

Pues bien, si se levanta para rezar, da alabanzas a Allah, Altísimo sea, exaltan- do su majestad y grandeza como le corresponde, glorificado sea, con el corazón sincero, enteramente concentrado en su oración y no distraído con otra cosa. Por todo ello sale sin una falta, igual que cuando su madre le dio a  luz.’

Amri Ibn Abasa relató este hadiz a Abu Umama, compañero del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y le dijo Abu Umama: ‘¡Oh Amri Ibn Abasa! Pien- sa lo que dices. ¿Es posible que este hombre reciba tanta recompensa por un mis- mo hecho o situación?’

Dijo Amri: ‘¡Oh Abu Umama! Me he hecho viejo, mis huesos son ya delgados    y mi hora se acerca. Así que ya no tengo necesidad de mentir sobre Allah, Altísimo sea, ni tampoco sobre el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y si no fue- ra porque lo he oído más de siete veces del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no lo hubiese relatado nunca’.”

Lo relató Muslim.

*Debido a la persecución sistemática que sufrían él y sus seguidores.

**Es decir, cuando shaitán y los suyos están en pleno poder y al acecho. Los asociadores adoran al sol en ese momento. Y se les ha prohibido a los musulmanes rezar en ese tiempo para que no se les confunda con ellos.


28. 443


De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Cuando Allah, Altísimo sea, quiere la compasión para un pueblo hace perecer a su Profeta antes de que perezca ese pueblo. Y ese Profeta se convierte para ellos  en adelantado y en aquel que les suministraba de todo, tanto material como es- piritualmente. Y ahora debe resignarse con paciencia para poder así obtener la re- compensa de Allah.

Y en cambio, cuando Allah quiere que perezca un pueblo, le castiga y hace que su Profeta viva y mire como perece. Y sus ojos se tranquilizan porque recuerda cómo le desmentían y desobedecían sus  mandatos.”


192


Lo relató Muslim.

193



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en palabras de un siervo virtuoso de la familia del faraón:

“Confío mi asunto a Allah. Ciertamente, Allah ve a los siervos. Y Allah le protegió de todo lo malo que maquinaron contra  él.”

(Perdonador /44-45)



HADIZ

1. 444


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Dijo Allah, Poderoso y Majestuoso: Yo estoy donde mi siervo piensa en Mi*.  Y estoy con él donde me recuerda. ¡Por Allah! Que Allah se contenta más con el arrepentimiento de su siervo que uno de vosotros cuando encuentra su montura perdida en el desierto con sus provisiones y su  agua.

Y a quien se acerca a Mí un palmo, Yo me acerco a él un codo. Y quien se acerca a Mí un codo, Yo me acerco a él un brazo. Y si viene a Mí andando, yo voy   a él corriendo.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*En cuanto a su esperanza y deseo del perdón de Allah.


2. 445


De Yabir Ibn Abdallah, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, tres días antes de su muerte:

“Que no muera ninguno de vosotros sin haber mejorado antes su pensamiento de que Allah, Poderoso y Majestuoso, tendrá misericordia de él y obtendrá su per- dón*.”


Lo relató Muslim.

*Es decir, que el hombre tenga el mejor pensamiento de su Señor antes de morir. Y como no sabe cuándo va a morir, es preciso que siempre tenga el mejor pensamiento de Él, en el sentido de esperar Su miseri- cordia y Su perdón.


3. 446


De Anás, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


194


“Dijo Allah, Altísimo sea:

‘¡Oh, hijo de Adam! En cualquier momento y situación que me pidieras y me rogaras el perdón, yo te lo daría.

¡Oh hijo de Adam! Aunque tus faltas alcanzaran el cielo por su cantidad y des- pués me pidieras el perdón por ellas, yo te lo  concedería.

¡Oh hijo de Adam! Si vinieras a Mí con faltas como casi toda la Tierra llena y llegaras a mi encuentro sin haberme asociado nada ni nadie, te concedería el per- dón.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

195


 DE LA UNIÓN ENTRE EL TEMOR DE  ALLAH

 Y EL RUEGO*

*Dijo    An-Nawawi: Sé que lo mejor para el hombre, en la salud, es que

sea temeroso del castigo de Allah, rogando su perdón. Y que su temor y su ruego sean iguales. Y en la enfermedad, que el ruego (deseo) por ob- tener el perdón, sea mayor que su temor por el castigo.(Entresacado de los textos coránicos y del hadiz).


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Nadie cree estar a salvo del castigo de Allah, excepto los  perdedores.”

(El Muro que separa el Jardín y el Fuego /99)

“No desespera de la misericordia de Allah sino el pueblo  infiel.”

(José /87)

“En ese Día aparecerán rostros blancos (de luz y alegría) y rostros negros (de mie- do e inquietud).”

(La Familia de Imrán /106)

“Ciertamente tu Señor es veloz en imponer el castigo y sin embargo, es Perdonador y Compasivo.”

(El muro que separa el Jardín y el Fuego /167)

“Verdaderamente los virtuosos estarán en el Jardín y los viciosos en el   Fuego.”

(La Hendidura /13-14)

“Entonces, aquel cuyas acciones tengan peso en la Balanza gozará de una vida pla- centera.

Pero aquel cuyas acciones sean ligeras en la Balanza se precipitará al abismo.”

(El Estruendo /6-9)



HADIZ

1. 447


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si supiera el creyente el terrible castigo que Allah tiene preparado, jamás ten- dría esperanzas de alcanzar su Jardín (por temor a Él). Y si supiera el incrédulo  cómo es la misericordia de Allah, no desesperaría ninguno de su  Jardín.”


196


2. 448


Lo relató Muslim.

De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Cuando el difunto sea llevado a hombros de los hombres, si fue recto dirá: ‘¡Vamos, llevadme!’. Y si no lo fue dirá: ‘¡Oh muerto perecedero! ¿Dónde vais con él? ¡Qué mal fin! ¿Dónde me llevan?’

Todas las cosas oirán su voz excepto el hombre. Y si la oyera moriría por la violencia de la voz.”


3. 449


Lo relató Al Bujari.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El Jardín está más cerca de cualquiera de vosotros que la correa de su sanda- lia. Y el Fuego lo mismo.”


Lo relató Al Bujari.

197



QUR’AN


Dijo Allah, altísimo sea:

“Caen de bruces llorando y les hace aumentar (el Corán) su  recogimiento.”

(El Viaje Nocturno /109)

“¿Acaso os asombráis de este relato (Corán). Y reís en vez de  llorar?”

(La Estrella /59-60)



HADIZ

1. 450

2. 451


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Me dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Recita el Corán para mí.’

Le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Recito para ti y a ti se te ha revelado?’ Dijo: ‘Ciertamente, me gusta escuchar el Corán a otro que no sea  yo.’

Así que le recité la azora 'Las Mujeres' hasta que llegué a esta aleya: ‘¿Y qué pasará cuando traigamos a un testigo de cada comunidad y te traigamos a ti (Muhammad) como testigo sobre éstos.’

Dijo: ‘Es suficiente con eso.’

Me volví hacia él y vi cómo sus ojos derramaban  lágrimas.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos habló en un discurso de tal forma, que no he oído otro igual, pues dijo: ‘Si supierais lo que yo sé,*reiríais poco y lloraríais mucho.’

Al punto se cubrieron los rostros los compañeros del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y rompieron en sollozos.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

198


*Es decir, de los horrores del Último Día. Y de lo que hay preparado de disfrute en el Jardín y de castigo doloroso en el Fuego.


3. 452

4. 453

5. 454


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“No entrará en el Fuego el hombre que lloró por el temor de Allah, hasta que vuelva la leche a la ubre una vez que haya salido de ella.

Y el que lucha por la causa de Allah está a salvo del castigo del  Fuego.”

Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él; el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz,   dijo:

“Siete clases de personas tendrá Allah bajo Su sombra el día que no haya más sombra que la Suya:

Un gobernador (autoridad) justo.

Un joven que vivió en la adoración de Allah, Poderoso y Majestuoso. Un hombre cuyo corazón está unido a las mezquitas.

Dos hombres que se aman por Allah, se juntan por Él y se separan por Él.

Un hombre al que invitó una mujer de posición y belleza (para seducirlo) y le dijo, rechazándola: ‘Verdaderamente, yo temo a  Allah.’

Un hombre que dio una limosna, ocultándola de tal forma que no supo su ma- no izquierda lo que dio su mano derecha.

Un hombre que recordó a Allah a solas y sus ojos derramaron lágrimas.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Abdallah Ibn Ash Shijir, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Fui a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, lo encontré rezan-  do y salía de su interior un sonido como el borbollar del agua de una olla hirviendo, debido al llanto.”


6. 455


Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

De Anás, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dijo a Ubai Ibn Kaab, Allah    esté complacido con él:

“Allah, Poderoso y Majestuoso, me ha ordenado que te recite la azora de ‘La Prueba Clara’.

Y dijo: ‘¿Me ha nombrado?’ Dijo: ‘Si.’

Y esto hizo llorar a Ubai.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

199


7. 456


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Dijo Abu Bakr a Úmar, Allah esté complacido de los dos, después de la muer- te del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Ven con nosotros a visitar a Umm Aiman*, Allah esté complacido de ella, como solía visitarla el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.’

Cuando llegaron donde ella estaba, empezó a llorar y le preguntaron: ‘¿Por qué lloras? ¿Es que no sabes que lo que Allah tiene es mejor para el Mensajero de    Allah, Él le bendiga y le dé paz?’

Dijo ella: ‘Ya lo sé y no lloro por eso. Lloro porque la revelación del cielo ya   no vendrá más.’

Y estas palabras indujeron al llanto a ellos dos  también.”


Lo relató Muslim.

*Umm Aiman fue sirviente de Abdallah Ibn Abdul Mutalib. Era de Abisinia (Etiopía) y cuando Amina dio a luz al Mensajero de Allah, Él  le bendiga y le dé paz, después de morir su padre, Umm Aiman fue  quien lo llevó en su regazo y lo crió hasta que se hizo mayor. En ese momento la liberó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se casó con Zaid Ibn Háriza y fue la madre de Usama, hijo de Zaid.


8. 457


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“Poco antes de su muerte, cuando fue acuciante e intenso el dolor del Mensa- jero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y llegó el momento de la oración, dijo: ‘¡Mandad a Abu Bakar que rece de imam con la gente!’

Y le dijo Aisha, Allah esté complacido de ella: ‘Verdaderamente Abu Bakar es un hombre de corazón tierno y cuando recita el Corán le sobreviene el llanto.’

Y dijo: ‘Mandadle rezar.’

Y en otro relato de Aisha, Allah esté complacido de ella,  dijo:

Dije: ‘Verdaderamente si Abu Bakar ocupara tu lugar de  imam en la mezquita, la gente no le oiría debido a su  llanto’.”


9. 458


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibrahim Ibn Abdurrahmán Ibn Auf; Abdurrahmán Ibn Auf, Allah esté complacido con él, fue invitado a comer cuando  estaba ayunando y dijo:

“Mataron a Musab Ibn Umair, Allah esté complacido con él, y era mejor que   yo, pues no se le encontró que tuviera nada con que amortajarlo, excepto un manto con el que si se le cubría la cabeza, se le veían los pies y si se le cubrían los pies, se   le veía la cabeza.

Después se nos dio en esta vida con largueza. Y tememos que se nos haya da- do en este mundo la recompensa de nuestras buenas acciones y no nos quede nada para la otra vida.


200


10. 459


Después lloró de forma que dejó la comida.”


Lo relató Al Bujari.


De Abu Umama Al Bahili, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No hay nada más querido para Allah que dos gotas y dos  huellas:

Una gota de lágrima derramada por el temor de Allah y una gota de sangre de- rramada por la causa de Allah.

Y en cuanto a las huellas: Una huella que se deja luchando por la causa de Allah, Altísimo sea. Y una huella que se deja al caminar hacia la  mezquita.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Y los Hadices referentes a este capítulo son muchos, pudiendo añadir también  el mencionado anteriormente en el capítulo 16, número  2.

201


 DE LA AUSTERIDAD EN ESTA  VIDA

 (La conformidad con poco en ella y las ventajas de tener paciencia  en la pobreza)*

*El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, pidió la protección a Allah contra el hambre y la pobreza, según el hadiz. Sin embargo, si el hombre es probado por alguna de estas dos desgracias, deberá tener paciencia hasta que se vea libre de ellas. Y al musulmán se le pide el esfuerzo en el trabajo para la consecución del sustento. Y el rico agradecido es como  el pobre que es paciente, en cuanto a recompensa.(Ver cap. 59 y 64). Y el gasto del hombre en necesidades reales es recomendable y tiene re- compensa como se ha dicho en los hadices anteriores. Pero hay que te- ner cuidado con el despilfarro y la soberbia. Y que es preciso entender su significado conforme al Corán y la Sunna.


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“La vida de este mundo es como el agua que hacemos caer del cielo y se mezcla  con las plantas de la tierra de las que comen hombres y ganado.

Y cuando la tierra se ha adornado y se ha embellecido (con toda clase de plantas y  de distintos colores). Y piensan sus habitantes que ya tienen poder sobre ella, viene entonces Nuestra orden de noche o de día y la dejamos lisa como si el día anterior  no hubiera sido fértil.

De la misma forma explicamos los signos para la gente que reflexiona.”

(Jonás /24)

“Y ponles el ejemplo de que esta vida es como el agua que hacemos caer del cielo   y después salen las plantas. Y un buen día amanecen secas y hechas polvo de tal forma que el viento las dispersa.

Allah tiene poder sobre todas las cosas.

La riqueza y los hijos son el adorno de la vida de este mundo. Y las acciones rectas que perduran son mejores ante tu Señor por su recompensa y por tu esperanza (en  la otra vida).”

(La Cueva /45-46)

“Sabed que la vida de este mundo no es  sino juego, distracción y adorno. Deseos   de grandeza entre vosotros y rivalidad en aumentar las riquezas y los hijos. Eso es como la lluvia que maravilla y alegra a los incrédulos, cuando con ella crecen sus


202


plantas. Después se marchitan y se secan completamente y tú las ves como amari- llean hasta que se desmenuzan y se dispersan hechas  pedazos.

En la otra vida habrá un duro castigo y también el perdón de Allah y su benepláci- to. Pues esta vida no es sino un disfrute  engañoso.”

(El Hierro /20)

“El hombre ha sido atraído hacia el amor por los apetitos: las mujeres, los hijos, la acumulación de caudales de oro y plata, los caballos de raza, el ganado y los cam- pos de cultivo. Ese es el deleite de esta vida. Y Allah tiene el mejor lugar al que volver.”

(La Familia de Imrán /14)

“¡Hombres! La promesa de Allah es la verdadera. Que no os seduzca la vida de es-  te mundo ni os engañe el seductor (shaitán) apartándoos de Allah.”

(Creador /5)

“Os distrae (de la otra vida) la pugna por la consecución de la abundancia hasta entrar en las tumbas. Pero no. ¡Ya sabréis! ¡No! ¡Lo sabréis! ¡No! ¡Si supierais a ciencia cierta!”

(El Afán de Lucro /1-5)

“La vida del mundo no es sino juego y distracción, la verdadera vida es la morada  de la Última Vida, si supieran.”

(La Araña /64)


HADIZ

1. 460


De Amrin Ibn Auf Al Ansari, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Envió a Abu Ubaida Ibn Al Yarrah, Allah esté complacido con él, a Al Bah- rain para que recogiera el tributo de la gente del Libro.

Cuando vino Abu Ubaida con el dinero de Al Bahrain lo supieron los auxiliares de Medina. Y éstos se presentaron en la mezquita para rezar la oración del alba con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y cuando terminó la oración salió    y entonces  se dirigieron a él los auxiliares haciéndole notar su necesidad.  Cuando  los vio el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sonrió diciéndoles: ‘Noto  que habéis oído que Abu Ubaida ha llegado con algo de Al Bahrain ¿no es   así?’

Dijeron:

‘¡Claro que sí Mensajero de Allah!’


203


Y dijo: ‘Alegraos y tened esperanza en aquello que os alegra. Y por Allah que   no es la pobreza lo que temo de vosotros sino que temo que os volváis ricos en es- ta vida y se os muestren todas sus riquezas, como los que vinieron antes que voso- tros y porfiéis por ellas como porfiaron ellos y os hagan perecer como les hicieron perecer a ellos.”


2. 461


De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Se sentó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en el mimbar y noso- tros a su alrededor, para decirnos: ‘Lo que realmente temo que os suceda a voso- tros después de mi, es que se abra ante vosotros la belleza de esta vida y sus ador- nos.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 462


*Es decir, de tal forma que os seduzca y os encandile olvidándoos de la otra vida.

Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“La vida de este mundo es dulce como la fruta. Y Allah os la ha delegado para que os sucedáis en ella generación tras generación y ver como  actuáis.

Sed precavidos pues con este mundo y con las  mujeres.”


4. 463


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“¡Oh Allah! No hay vida completa sino la de la otra vida.”


Lo relató Muslim.


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 464


Dijo Ibn Alan:

“Dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en el más feliz de los estados, cuando vio la gran cantidad de musulmanes creyentes reunidos en Arafat en la pe- regrinación de despedida:

‘¡Oh Allah! No hay vida como la otra vida. Y esto significa que el que verda- deramente razona no se regocija con aquello que le alegra en esta vida, por lo que tiene de perecedero. Y su interés radica en aquello que le alegra para la otra  vida.”

Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Siguen al muerto tres cosas: Su familia y su gente.

Su dinero.

Y sus acciones.


204


Vuelven dos y queda una. Vuelven su familia y su dinero y quedan sus accio- nes.”


6. 465


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Se escogerá de entre la gente del Fuego, los que gozaron de mayor disfrute en este mundo y al ser sumergidos una vez en el Fuego serán preguntados: '¿Visteis algún bien en esta vida?’

Contestarán: ‘¡No! ¡Por Allah! ¡Oh Señor!(es decir, ya no recordarán   nada).’

Y se escogerá de entre la gente del Jardín los que soportaron mayores penali- dades y al ser sumergidos una vez en el Jardín serán preguntados: ‘¡Oh hijo de Adam! ¿Has visto alguna dificultad o penalidad? ¿Has padecido alguna situación agobiante?’

Dirá: ‘¡No! ¡Por Allah! No he visto ni padecido nada  acuciante*’.”

Lo relató Muslim.

*Ha olvidado su miseria en este mundo por tan sólo un instante de deli- cia en el Jardín.


7. 466


De Al Mustaurid Ibn Shaddád, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El ejemplo de la vida de acá en relación con la otra vida es como cuando uno de vosotros introduce sus dedos en el mar y después ve lo que queda de agua en ellos cuando los saca*.”


Lo relató Muslim.


8. 467


*Es decir. ¿Qué es eso comparado con la inmensidad del océano? Pues, así es la vida de este mundo comparada con la otra vida.

De Yabir, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Pasó por el zoco y la gente iba a ambos lados de él. Y vio un cabritillo muerto  y descompuesto y con las orejas demasiado pequeñas. Entonces lo cogió de una oreja y dijo: ‘¿A quién de vosotros le gustaría tener esto por un  dirham?’

Dijeron: ‘No nos gustaría tenerlo por nada. ¿Pues, qué vamos a hacer con él?’ Después dijo: ‘¿No lo queréis para vosotros?’

Dijeron: ‘¡Por Allah! Si estuviera vivo sólo tendría el defecto de ser corto de orejas. ¡Pero cómo lo vamos a querer estando muerto!’

Y dijo finalmente: ‘Y por Allah que la vida de acá es más despreciable para Allah que lo que es este animal para vosotros’.”


9. 468


De Abu Dhar, Allah este complacido de él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


205


“Iba yo andando con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, por una tierra de piedras, en Medina, hasta que tuvimos a la montaña de Uhud enfrente y dijo: ‘¡Abu Dhar!’

Dije: ‘¡A tu servicio Mensajero de Allah!’

Dijo: ‘¡Cuánto me gustaría tener tanto como esta montaña en oro y que no pa- saran tres días sin haberlo dado todo excepto un dinar que guardaría por si hubiera contraído alguna deuda! Lo repartiría entre los siervos de Allah a mi derecha, a mi izquierda y tras de mí.’

Y dijo: ‘Verdaderamente, los más ricos, serán los menos recompensados el Día del Juicio, excepto los que den de su dinero tanto a su derecha como a su izquierda como tras de sí. Y estos serán los  menos.’

Después me dijo: ‘¡Quédate en tu sitio! No lo dejes hasta que yo  venga.’

Y partió en la oscuridad de la noche hasta que desapareció. Después oí una  voz muy fuerte y temí que alguien hubiese asaltado al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Pero no me moví, porque recordé que me dijo que no me moviera, hasta  que vino y le dije: ‘He oído una voz que me hizo temer’. Y le mencioné el  hecho.

Y dijo: ‘¿Has oído la voz?’ Dije: ‘Sí.’

Dijo: ‘Ese es el ángel Gabriel que ha venido a mí para decirme: Aquel de tu pueblo que muera sin asociar nada con Allah entrará en el  Jardín.’

Y le pregunté: ‘¿Aunque cometa adulterio y robe?’ Dijo: ‘Aunque cometa adulterio y  robe’.”


10. 469


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si tuviera tanto como la montaña de Uhud en oro me alegraría haberlo distri- buido todo antes de que pasaran tres días, excepto un poco que guardaría para mis deudas.”


11. 470


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Mirad a quien está por debajo de vosotros (es decir, al que tiene menos). Y no miréis a quien está por encima de vosotros (es decir, al que tiene más). Pues es más digno y merecedor no despreciar el favor y la gracia que Allah os ha  dispensado.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Esta es la expresión de Muslim. En cuanto al relato de Al  Bujari:

“Si alguno de vosotros mira a quien ha sido más agraciado que él económica y físicamente, que mire también a quien lo ha sido menos que  él.”

206


12. 471


Y del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Desgraciado el esclavo del dinar y el dirham, del tejido aterciopelado y la túni- ca bordada. Si es agraciado está satisfecho, pero si no le viene dado, no está satis- fecho.”


13. 472


Del mismo, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:


Lo relató Al Bujari.


“He visto a setenta de la gente de As Suffa y ninguno de ellos tenía manto para cubrirse la parte superior del cuerpo. Lo que tenían era un ropaje que anudaban al principio a la altura del cuello y que a unos les llegaba a mitad de la pierna y a otros   a los tobillos. Los que lo tenían corto se lo recogían, temiendo que se les viera su desnudez al inclinarse para la  oración.”


14. 473


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“La vida de este mundo es la cárcel del creyente musulmán y en cambio es el Jardín del incrédulo.”


15. 474


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, me agarró del hombro y me dijo: ‘Sé en esta vida como si fueras un extranjero o como si estuvieras de  paso.’

Y solía decir Ibn Úmar, Allah esté complacido con él, a propósito: ‘Si alcanzas   a vivir hasta la noche, no esperes llegar a la mañana. Y si alcanzas a vivir hasta la mañana, no esperes llegar a la noche. Y aprovecha tu salud para tu enfermedad. Y   tu vida para tu muerte’.”


16. 475


De Abu Al Abbás Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Vino un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Indícame una práctica tal que si la hiciera me amaría Allah y   me amarían los hombres’.

Dijo: ‘Se austero en esta vida y Allah te amará y prescinde de lo que los hom- bres poseen y ellos te amarán’.”*

Lo relató Ibn Maya (Hadiz Hasan)

207


*El significado correcto de austeridad es el de la liberación de la esclavi- tud del dinero y los bienes mundanos para que la esclavitud sea sola- mente de Allah.


17. 476


Y el Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz, respondió acerca de la austeridad con las siguientes   palabras:

“La austeridad no es prohibir lo que es lícito ni tampoco desprenderse del di- nero, sin embargo, la austeridad en la vida de acá es que lo que está en las manos   de Allah es más valioso para ti que lo que tienes en tus  manos.”

De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“Úmar Ibn al Jattab, Allah esté complacido con él, recordó lo que le suele ocu- rrir a la gente en la vida de acá (con el dinero, la influencia y otros menesteres). Después dijo: ‘Hoy he visto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, enco- gerse de dolor a causa del hambre, sin encontrar ni tan siquiera unos viejos dátiles con los que llenar su estómago’.”


18. 477


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Muslim.


“Falleció el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y en mi casa no  había nada que pudiera comer un ser viviente excepto un puñado de cebada que yo tenía guardado en un estante. Así que fui comiendo de ella y me duraba. Después   la medí y se acabó, se desvaneció.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Significa que no se aconseja medir la báraka que se recibe. Y en el hadiz vemos uno de los milagros del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en relación a aumentar la comida cuando escasea.


19. 478


De Amrin Ibn Al Hariz, hermano de Yuwairía, madre de los creyentes, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no dejó al morir un solo di- nar ni  dirham, ni esclavo ni esclava ni nada, excepto la mula blanca que solía usar de montura y su arma (espada o lanza) y una tierra que dejó como sádaqa para el caminante.”


20. 479


De Jabbáb Ibn Al Arat, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Hicimos la Hiyra con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, bus- cando con ello la faz de Allah, Altísimo sea. Y nuestra recompensa fue la que Allah nos concedió.

Hubo entre nosotros quien murió sin tomar nada de recompensa en esta vida (como botín).

208


Uno de ellos fue Musab Ibn Umair, Allah esté complacido con él, que cayó muerto el día de la batalla de Uhud, dejando un manto de lana, de tal forma que si cubríamos con él su cabeza se le quedaban los pies al descubierto y si le cubríamos los pies se le quedaba la cabeza al descubierto. Entonces el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos ordenó cubrirle la cabeza y ponerle sobre los pies unas ramas de juncia.

Y hay entre nosotros quienes hemos vivido tiempo y nos hemos hecho ricos, hasta que hemos saboreado los frutos de esta vida. Sin embargo, tememos no ob- tenerlos en la ‘otra’.”


21. 480

22. 481

23. 482

24. 483


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si la vida de este mundo tuviera ante Allah el valor de tan siquiera el ala de  un mosquito, no bebería de ella el incrédulo ni un sólo sorbo de  agua.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Acaso no es odiosa la vida de este mundo? Odioso lo que hay en ella, excep- to el recuerdo de Allah y lo que se aproxime a ello (en cuanto a obediencia a Él). Y también el sabio (en el Din) que enseña y el alumno que  aprende.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“No os ocupéis demasiado en la consecución de riqueza deseando el acomodo en esta vida (de tal forma que os distraiga de la otra  vida).”

Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan).


De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“Estábamos arreglando una casa de madera y cañas que se estaba cayendo y pasó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y dijo: ‘¿Qué es lo que  hacéis?’

Dijimos: ‘Se había estropeado la casa y la estamos  arreglando.’

Y dijo: ‘No consideréis ese trabajo como lo más importante y menospreciéis la otra vida’.”


25. 484


Lo relató Abu Daud (Hadiz HasanSahih).

De Kaab Ibn Iyád, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


209


“Verdaderamente cada pueblo ha tenido que soportar una prueba y la prueba   de mi pueblo es el dinero.”


26. 485


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Amri Uzmán Ibn Affan, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El hijo de Adam sólo tiene derecho a estos bienes: Una casa para vivir.

Una vestimenta que cubra su desnudez. Y un recipiente para el pan y el agua.”


27. 486


De Abdallah Ibn Ash Shijjir, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).


“Fui a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y estaba recitando la azora  ‘Os distrae la pugna por la abundancia’.

Dijo después de concluir la recitación: ‘Dirá el hijo de Adam ‘¡Mi dinero, mi dinero!’ Y ¿cuál es tu dinero sino lo que has comido y, por lo tanto, has gastado; lo que has vestido y se hizo viejo; y lo que diste de sádaqa, que lo cogió uno y se marchó’?”


28. 487


De Abdallah Ibn Mugaffal, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Dijo un hombre al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¡Yo te amo por Allah!’

Y dijo: ‘Piensa antes lo que dices.’

Dijo: ‘¡Yo te amo por Allah!’ (tres veces).

Y dijo: ‘Si es así que me amas, deja lo prohibido y disponte a la pobreza como escudo. Ya que la pobreza es el medio más rápido para llegar a mí que lo es la co- rriente de agua en llegar a su  término’.”


29. 488


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan).

De Kaab Ibn Málik, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Dos lobos hambrientos en una noche lluviosa cayendo sobre el ganado no provocan más corrupción que la que ocasiona el celo del hombre por el dinero y la pretensión de ganarse honores.”


30. 489


De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató At Tirmidi (Hadiz Hasan Sahih).


210


31. 490

32. 491


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, durmió sobre una estera y al levantarse se le quedaron marcadas las huellas en su costado. Y le dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Si te preparáramos un lecho, dormirías mejor.’

Dijo: ‘¡Yo no soy en esta vida más que un viajero que se detiene a descansar bajo un árbol aprovechando su sombra y después se va,  dejándolo!’.”

Lo relató At Tirmidí(Hadiz Hasan Sahih).

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Los pobres entrarán en el Jardín antes que los ricos por quinientos años.”

Lo relató At Tirmidí(Hadiz Sahih).

De Ibn Abbás e Imran Ibn Al Husein, Allah esté complacido con ellos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“He contemplado el Jardín y he visto que la mayoría de sus moradores es po- bre. Y he contemplado el Fuego y he visto que las mujeres constituyen su mayor parte.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


33. 492


*Esto significa un estímulo hacia las mujeres para que practiquen accio- nes rectas y protejan con ellas sus almas del Fuego.

De Usama Ibn Zaid, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Estuve ante la puerta del Jardín y la mayoría de los que entraban en él era po- bre. Y los ricos estaban detenidos esperando el permiso para entrar. Mientras que a  la gente del Fuego se le ordenó ir al  Fuego.”


34. 493


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La más verdadera de todas las frases dichas por un poeta, es la que dijo La-  bid: ‘¡Todo lo que no sea Allah es falso!’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

211



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Después les siguió una generación que abandonó la oración y siguió las pasiones. Pero encontrarán la perdición, excepto quienes crean, se arrepientan y actúen rec- tamente. Esos serán los que entrarán felices en el Jardín y no se les hará injusticia    en nada.”

(María /59-60)

“Y apareció (Coré) ante su pueblo con sus adornos; entonces dijeron los que querí- an la vida de este mundo: ‘¡Ojalá y tuviéramos lo mismo que se le ha dado a Coré. Realmente tiene una suerte  inmensa!’

Después dijeron los dotados de conocimiento: ‘¡Ay de vosotros! La recompensa de Allah es mejor para quien crea y obre rectamente’.”

(Las Historias /79-80)

“Después seréis preguntados ese día por los momentos de gracia que hayáis teni- do.”

(El Afán de Lucro /8)

“Quien desee la vida efímera... En ella damos lo que queramos y a quien quera- mos.

Después le prepararemos el Yahannam para que se queme en él, despreciado y abandonado (de la misericordia de Allah).”

(El Viaje Nocturno /18)



HADIZ

1. 494


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


212


“No se saciaba la familia de Muhammad, Él le bendiga y le dé paz, comiendo tan sólo un pan de cebada para dos días seguidos. Así, hasta que  falleció.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato:

“Desde que llegó a Medina, la familia de Muhammad, Él le bendiga y le dé    paz, no se saciaba con la comida de trigo para tres noches seguidas. Así, hasta que falleció.”*

*Esto indica la austeridad y el desapego de esta vida del Profeta, Allah  le bendiga y le dé paz, habida cuenta de su rechazo a los ofrecimientos de oro y bienestar que le hacían.


2. 495


Y de Urua, que transmitió de Aisha, Allah esté complacido de ella, la cual solía  decir:

“¡Por Allah, sobrina! Que mirábamos la luna nueva, después otra luna nueva y después otra. Así hasta tres lunas nuevas en dos meses durante los cuales no se en- cendió un fuego para cocinar en las casas del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, o para que se pudiera calentar algo de  comida.

Dije: ‘¿Tía, entonces, que es lo que les alimentaba?’

Dijo: ‘Dátiles y agua. Y también que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le  dé paz, tenía unos vecinos de los auxiliares que tenían cabras. Y solían enviarle de  su leche y nos daba de beber’.”


3. 496


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se  transmitió:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Que pasó junto a una gente que tenía una cabra asada para comer. Le llama- ron y él rehusó comer diciendo: ‘El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, salió de este mundo sin haberse saciado de comer pan y  cebada’.”


4. 497


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo:


Lo relató Al Bujari.


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, no comió en su vida sobre una mesa,  ni tampoco comió pan fino ni blando.”


5. 498


De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


“He visto a vuestro Profeta sin poder encontrar unos simples dátiles con los  que llenar su estómago.”

Lo relató Muslim.

213


6. 499


De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no vio el pan blanco desde que Allah, Altísimo sea, lo envió hasta que murió.

Y se le preguntó: ‘¿Teníais tamices en tiempos del Mensajero, Allah le bendiga    y le dé paz?’

Dijo: ‘El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no vio un tamiz desde que fue enviado hasta que murió.’

Y se le preguntó: ‘¿Y cómo es que comíais la cebada sin  tamizar?’

Dijo: ‘La molíamos y soplábamos hasta que volaba lo que no servía, mientras que lo que quedaba lo amasábamos’.”


7. 500


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Al Bujari.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, salió cierta noche y se en- contró con Abu Bakar y Úmar, Allah esté complacido con los dos y les preguntó: ‘¿Qué es lo que os ha hecho salir de vuestras casas a estas  horas?’

Contestaron: ‘¡El hambre, Mensajero de  Allah!’

Dijo: ‘¡Por Aquel que tiene mi alma cogida de su mano! A mí también me ha hecho salir lo que os ha hecho salir a vosotros dos.’

Y les dijo: ‘¡Poneos en marcha!’

Así que fueron con él hasta la casa de un hombre de los auxiliares y no se en- contraba en su casa. Pero cuando lo vio la mujer le dijo: ‘Eres bienvenido y ésta es  tu casa.’

Y le preguntó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Dónde está fulano (su marido)?’

Contestó: ‘Ha ido para traernos agua del pozo.’

Mientras, en ese momento, llegó el auxiliar y mirando al Mensajero de Allah y    a sus dos compañeros, dijo: ‘Alabado sea Allah. Nadie ha sido tan honrado por sus huéspedes como yo el día de hoy.’

Se levantó de inmediato y volvió con un buen racimo en el que había dátiles frescos y otros maduros. Y les dijo: ‘Comed.’

Pero, mientras el ansar tomaba su cuchillo , el Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz, le advirtió: ‘¡Cuidado con sacrificar una oveja  lechera!’

Así pues, sacrificó aquel hombre para ellos un cordero y comieron de él, tam- bién comieron dátiles y bebieron.

214


Cuando se hubieron hartado y saciado dijo el Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz, a Abu Bakar y Úmar, Allah esté complacido con los dos: ‘Por Aquel que tiene mi alma cogida de su mano que seréis preguntados el Último Día por es- tos bienes que habéis recibido. Os ha sacado el hambre de vuestras casas. Y no habéis regresado hasta aconteceros esta delicia’.”


8. 501


De Jalid Ibn Úmar Al Adawi que dijo:


Lo relató Muslim.


“Nos habló en un jutba Utba Ibn Gazuan siendo emir de Basora y dando alabanzas a Allah, Altísimo sea, dijo: ‘Verdaderamente, esta vida ha anunciado su término y ha sucedido con rapidez. Pues no queda de ella sino un sorbo como el que queda en el recipiente de uno que lo vierte com- pletamente. Y de esta vida seréis trasladados a otra que no cesará jamás. ¡Trasladaos pues, con los mejores propósitos y con la consecución de las mejores acciones!

Y se nos recordó que la piedra será arrojada desde el borde del Fuego infernal, descenderá durante setenta años sin tocar fondo. ¡Por Allah, que se llenará! ¿No os asombráis por eso?

También nos recordó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que la distancia entre dos hojas de las puertas del Jardín es de cuarenta años. Vendrá un   día en el que se encontrará abarrotado por la muchedumbre.

Y me he visto a mí mismo como uno de los siete que estaban con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sin otra comida que las hojas de un árbol, hasta   el punto de herirnos las comisuras de los labios.

Tomé mi manto y lo partí entre Saad Ibn Málik y yo. Me hice con la mitad un ropaje y Saad se hizo otro con la otra mitad.

Y, a partir de hoy, no saldrá de entre nosotros nadie sin que se convierta en  emir de un territorio de entre los territorios. Y me refugio en Allah de ser grande en mí mismo y pequeño ante Allah’.”


9. 502


De Abu Musa Al Ashari, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Aisha, Allah esté complacido de ella, nos enseñó un manto y un ropaje basto que cubre el cuerpo desde el ombligo hasta abajo. Y dijo: ‘El Mensajero de Allah,   Él le bendiga y le dé paz, murió con estos dos  ropajes’.”


10. 503


De Saad Ibn Abu Waqqás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


215


“Ciertamente, yo fui el primero de los sahaba que disparó una flecha por la  causa de Allah. Y mientras combatíamos con el Mensajero de Allah, Él le bendiga     y le dé paz, no teníamos de comer otra cosa que no fueran hojas de sarmiento y de samur  (otro  arbusto de la familia de las acacias). Y eso hasta tal punto que nos  hacía deponer como lo hacen las  cabras.”


11. 504


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Oh Allah! Haz que la provisión de la casa de Muhammad sirva como susten- to a sus necesidades sólamente.”


12. 505


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“¡Por Allah, por Aquel que no hay dios sino Él! Que solía ir con el estómago pegado al suelo y con una piedra atada al vientre del hambre que  tenía.

Un día me senté en el camino por el que iba la gente. Y pasó junto a mí el Pro- feta, Allah le bendiga y le dé paz, sonriendo al verme, pues supo lo que había en mi cara y en mí mismo. Después dijo: ‘¡Abu  Huraira!’

Dije: ‘¡A tu servicio Mensajero de Allah!’ Dijo: ‘Sígueme.’

Pasó y le seguí.

A continuación entró en una casa pidiendo permiso. Y dándome permiso a mí, entré también. Encontró un recipiente lleno de leche y preguntó: ‘¿De dónde ha venido esta leche?’

Dijeron: ‘Te la ha traído de regalo fulano o fulana.’ Dijo: ‘¡Abu Huraira!’

Dije: ‘¡A tu servicio Mensajero de Allah!’

Dijo: ‘Ve a la gente de As Suffa* y diles que vengan.’

Y el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía enviarles cualquier sá- daqa que le llegara, sin tomar nada de ella. Y si le llegaba algún regalo los llamaba para distribuirlo entre ellos y él también  participaba.

Esto me afligió un poco y me dije: ‘¡Y que puede hacer esta poca leche para la gente de As Suffa! Si yo soy más merecedor de tomar un sorbo para que me recon- forte. Pero si vinieran, yo sería el que se la diera de beber. ¿Y quedaría para mí de esta leche?’

Y no está en mí desobedecer a Allah y a su Mensajero. Así que fui a ellos y les llamé. Llegaron y pidieron permiso para entrar. Se les concedió y tomaron asiento   en la casa.

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Abu Huraira!’ Dije: ‘¡A tu servicio Mensajero de  Allah!’

216


‘Coge la leche y dales que beban.’

Así pues, cogí el recipiente y se lo di a un hombre que bebió hasta hartarse. Después me lo devolvió y se lo di a otro que bebió hasta hartarse. Después me lo devolvió hasta que llegué al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, habiéndose har- tado de beber toda la gente.

Y cogiendo el recipiente, lo puso en mi mano, me miró sonriendo y me dijo: ‘¡Abu Huraira!’

‘¡A tu servicio Mensajero de Allah!’ Dijo: ¡Quedamos nosotros dos!

Dijo: ‘Siéntate y bebe.’ Así pues, me senté y bebí.

Y me dijo de nuevo: ‘Bebe.’

Y bebí, pues no cesó de decirme: ¡bebe! hasta que le dije: ‘No. ¡Por Aquel que   te envió con la verdad! No encuentro ya ningún sitio  vacío.’

Después me dijo: ‘¡Dame el recipiente!’

Se lo entregué, dio alabanzas a Allah y en Su nombre bebió el  resto.”

Lo relató Al Bujari.


13. 506

14. 507


*La gente de As Suffa eran pobres de entre los sahaba, sin familia ni di- nero y que vivían al final de la mezquita, a su sombra (a  cubierto).

De Muhammad Ibn Sirin; de Abu Huraira, Allah esté complacido con él,  dijo:

“Me he visto a mí mismo en la mezquita arrastrándome casi desmayado desde  el mimbar del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hasta la casa de Aisha, Allah esté complacido de ella.

Después vino uno que puso el pie sobre mi cuello*. Y me vi como si tuviera    un ataque de epilepsia. Y no era otra cosa lo que tenía que  hambre.”

Lo relató Al Bujari.

*Costumbre entre ellos para hacerlo volver en sí.

De Aisha, Allah esté complacido de ella, que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, murió habiendo empeñado  su cota de malla a un judío por treinta saa* de  cebada.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


15. 508


*Medida de granos equivalente a cuatro puñados con las dos manos abiertas.

De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


217


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, empeñó su cota de malla por una cantidad equivalente a su precio en cebada. Y he ido a él con pan de cebada y gra- sa derretida, oyéndole decir: ‘No ha quedado para el día siguiente en la familia de Muhammad ni tan siquiera un saa.’

Y eran nueve esposas.”


16. 509


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Al Bujari.


“He visto a setenta de la gente de As Suffa y ninguno de ellos tenía manto su- ficiente para cubrirse la parte superior del cuerpo. Lo que tenían era un ropaje que anudaban al principio y a unos les llegaba a la mitad de la pierna y a otros hasta los tobillos. De forma que se lo tenían que recoger, tanto si lo tenían corto como si lo tenían largo.”


17. 510


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Al Bujari.


18. 511


“La cama del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz la constituía una   piel curtida rellena con un lío hecho con el tejido fibroso de la  palmera.”

Lo relató Al Bujari.


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“Estábamos sentados con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando llegó un hombre de los auxiliares, lo saludó y después, cuando se disponía a marcharse, el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, le llamó y le dijo: ‘¡Hermano auxiliar! ¿Cómo está de salud mi hermano Saad Ibn Ubada?’

Dijo: ‘Bien.’

Y a continuación preguntó: ‘¿Quién de vosotros quiere  visitarlo?’

Así pues, se levantó y nosotros con él. Eramos más de diez, sin sandalias ni calcetines de cuero ni gorros ni camisas,  caminando por la tierra áspera y salada, hasta que llegamos a la casa. Entonces se apartó toda su gente y la familia que es- taba alrededor del enfermo para que se acercara el Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz, y los que le acompañaban.”


19. 512


Lo relató Muslim.

De Imran Ibn Husein, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Los mejores de vosotros, los de mi tiempo. Después, los que les sigan. Y des- pués, los que les sigan.


218


Dijo Imrán: ‘No sé si el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dijo esto dos o  tres veces.’

Y después de ellos habrá un pueblo que atestiguará falsamente sin que se le   pida el testimonio. Traicionarán y no obtendrán la confianza. Prometerán y no cumplirán. Y aparecerá en ellos la obesidad a causa del exceso en la comida y be- bida.”


20. 513

21. 514


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Umama, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Oh hijo de Adam! Verdaderamente, si ofreces lo que exceda de tus necesida- des, siempre será mejor para ti que si lo  retienes.

Y no se reprocha al que tiene una riqueza de acuerdo a sus necesidades, y co- mienza por gastarla en su familia.

Y de otro lado, la mano que está encima es mejor que la que está  debajo.”

Lo relató At Tirmidí.

De Ubaidillah Ibn Mihsan Al Ansari, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz:


“Para aquél de vosotros que amanezca en una pequeña casa, seguro, sano de cuerpo y en posesión de su provisión para el día, es como si se hubiese reunido este mundo en todas sus facetas.”


22. 515


Lo relató At Tirmidi.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah  esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“Verdaderamente, ha triunfado quien se ha hecho musulmán; su provisión le   ha bastado; y Allah le ha contentado con lo que le ha  dado.”


23. 516


Lo relató Muslim.

De Abu Muhammad Fadala Ibn Ubaid Al Ansari, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¡Bienaventurado sea todo aquél que ha sido guiado al Islam y que la búsqueda de su sustento fuese tan sólo para cubrir sus necesidades y con ello se sintiera satis- fecho!”


24. 517


De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relató At Tirmidi.


219


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía irse a dormir noches seguidas con el estómago vacío y su familia no tenía nada para cenar. Y el pan que tenían solía ser de cebada.”


25. 518


De Fadala Ibn Ubaid, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidi.


“Cuando el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, rezaba con la gente, se caían los hombres que se habían levantado para la oración, abatidos por el ham- bre y la necesidad. Y los que no los conocían pensaban que era epilepsia. Estos    eran la gente de As Suffa.

Y al término de la oración, el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, se dirigía hacia ellos para decirles: ‘Si supierais lo que tenéis ante Allah, Altísimo sea, de recompensa, aquello que el oído no puede oír ni los ojos pueden ver, os gustaría que aumentara vuestra pobreza y  necesidad’.”


26. 519

27. 520


Lo relató At Tirmidi

De Abu Karima Al Miqdád, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“No hay nada peor que llenar el estómago con más comida de la que le es ne- cesaria para mantener recta la espina dorsal.

Y si no hay más remedio que comer más que eso, pues un tercio del estómago para la comida, otro tercio para la bebida y el otro restante para el  aire.”

Lo relató At Tirmidi.


De Abu Umama Iyas Ibn Zaalaba Al Ansari Al Harizi, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Los compañeros del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, recordaron un día de esta vida en el que les dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz: ‘¡Oídme bien, oídme bien! Ciertamente, la simplicidad y sencillez en la vestimenta es parte del imán’.”


28. 521


De Abu Abdallah Yabir Ibn Abdallah, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relató Abu Daud.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nos envió como emisarios    de protección al encuentro de la caravana de Quraish, designando como emir de la expedición a Abu Ubaida, Allah esté complacido de  él.

Nos aprovisionó con un hatillo lleno de dátiles sin que encontrara otra cosa  para nosotros.

Abu Ubaida solía darnos un dátil cada día debido a la escasez. Después uno preguntó: ‘¿Y qué solíais hacer con  él?’

220


Dijo: ‘Lo chupábamos como lo puede chupar un niño. Después bebíamos agua y nos bastaba ese día hasta la noche. También golpeábamos con nuestros bastones las hojas de  un  árbol  conocido, las  cuales, humedeciéndolas en agua, nos servían de alimento.’

Continuó diciendo: ‘Partimos hacia la costa. Y se levantó ante nosotros en la orilla del mar un montículo de arena en forma de duna rectangular y de grandes proporciones. Cuando al acercarnos, vimos que se trataba de un enorme cachalote (ámbar).’

Y dijo Abu Ubaida: ‘¡Muerto!’(*)

Luego dijo: ‘¡No! Nosotros somos emisarios del Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz, y por la causa de Allah. Y nos vemos obligados por la necesidad.  Así pues, comed.’

Acampamos allí durante un mes los trescientos que éramos, hasta que desapa- reció nuestra delgadez. También nos vimos sacando la grasa de la cavidad de los  ojos con el cubo. Y cortábamos trozos tan grandes como un toro.

Y cogiendo Abu Ubaida trece hombres los hizo sentar en la cavidad del ojo del enorme cachalote.

Después tomó una costilla del animal y, poniéndola de pie, hizo pasar por de- bajo de ella el camello más grande que teníamos, con su montura y su  jinete.

Por  último,  nos  aprovisionamos  de  su  carne e hicimos tiras y las secamos  al

sol.

Cuando llegamos a Medina fuimos al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le   dé

paz, y le mencionamos todo lo sucedido. Y dijo: ‘Esa es la provisión que Allah sa- có para vosotros. ¿Os queda algo de su carne de la que podáis darnos de  comer?’

Así pues, le mandamos de su carne y  comió.”

Lo relató Muslim.

*En el Corán se prohibe comer de un animal muerto excepto en caso de extrema necesidad.


29. 522


De Asmá, hija de Yazíd, Allah esté complacido de ella, que  dijo:

“La manga de la camisa del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, le llegaba hasta la muñeca.”*


Lo relató Abu Daud.

Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.

*Es decir, no era larga como la llevan los engreídos.


30. 523


De Yabir, Allah esté complacido con él, que  dijo:


221


“Estábamos cavando en el día de la zanja y se interpuso ante nosotros una ma- sa rocosa difícil de cavar.

Fuimos entonces al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y se lo dijimos. Dijo: ‘Yo bajaré para ayudaros.’

Se levantó y vimos que llevaba una piedra ceñida a su enjuto estómago, ya que habíamos permanecido tres días sin probar bocado.

Y, levantando la azada, el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, golpeó la masa dura convirtiéndola en blanda y  arenosa.

Entonces le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Dame permiso para ir a mi casa.’

Llegué y le dije a mi mujer: ‘He visto algo en el Profeta, Allah le bendiga y le     dé paz y no tengo paciencia para eso, así que mira a ver si tienes algo de   comer.’

Dijo: ‘Tengo cebada y una cabra.’

Sacrifiqué la cabra y molí la cebada. De forma que pusimos la carne en la olla. Estando la masa lista y la olla sobre las piedras con su comida y el pan de ce-

bada casi a punto, fui al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le dije: ‘Tengo esta poca comida. Así que disponte tú, Mensajero de Allah, y uno o dos hombres  más.’

Preguntó: ‘¿Cuánta comida es?’

Se la mencioné y dijo: ‘Es mucha y buena. Y di a tu mujer que no aparte la olla del fuego ni saque el pan del horno hasta que  vaya.’

Después dijo: ‘¡Poneos en pie!’

Y se pusieron en pie los emigrantes de Meca y los auxiliares de  Medina.

Y cuando entré, le dije a mi mujer un poco apesadumbrado por tan poca comi- da para tanta gente: ‘Vienen con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, los emi- grantes, los auxiliares y todos los que estaban con  ellos.’

Y dijo ella: ‘¿No te ha preguntado por la comida?’ Dije: ‘Sí.’

Dijo el Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Entrad sin  agolparos.’

Empezó a trocear el pan poniendo carne en él, volviendo a tapar la olla y el horno cada vez que cogía. E iba acercando la comida a sus  compañeros.

No cesó de trocear pan y sacar carne hasta que se hubieron saciado todos, quedando todavía más. Y dijo a la mujer: ‘¡Come y da de esto que tienes! Verdade- ramente la gente está acuciada por el  hambre’.”


31. 524


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Dijo Abu Talha a Umm Sulaim: ‘He oído la voz del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y la he notado débil debido al hambre. ¿Tienes algo de  comer?’

Dijo ella: ‘Sí.’

Y al mismo tiempo sacó unos panes de cebada. Y después cogió un velo que tenía y, con una parte los envolvió y con la otra me los ató a la cintura, bajo la chi- laba. Después me envió con ellos al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz.

222


Así que fui y lo encontré sentado en la mezquita rodeado de gente. Y me dijo: ‘¿Te ha enviado Abu Talha con  comida?’

Dije: ‘Sí.’

Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Levantaos!’

Partieron y partí yo delante de ellos hasta que llegué a Abu Talha y le informé de lo sucedido.

Y dijo Abu Talha: ‘¡Umm Sulaim! Ha venido el Mensajero de Allah, Él le ben- diga y le dé paz, con la gente. ¿No tenemos nada con que  alimentarlos?’

Dijo ella: ‘Allah y Su Mensajero saben más.’

Salió pues Abu Talha al encuentro del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le    dé paz, entrando los dos en la casa. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Trae lo que tengas, Umm  Sulaim.’

Vino entonces con el consabido pan. Umm Sulaim lo desmenuzó y lo trituró, echándolo en un recipiente y condimentándolo.

Luego el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, pidió la bendición en el recipiente, con las palabras que Allah quiso que dijera. Dijo a continuación: ‘Per- mite que vengan diez personas.’

Les dio entrada, comieron hasta saciarse y después salieron. Después dijo: ‘Que vengan otros diez.’

Se les dio permiso para entrar, comieron y después salieron. Después volvió a decir: ‘Que entren otros  diez.’

Y así hasta que comieron todos y se hartaron. Y el grupo de gente lo componí- an setenta u ochenta hombres.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Nota del T.: No tenemos más remedio que dedicar unas palabras aquí, al final del capítulo de la austeridad.

El Islam no prohibe la riqueza ni impide adornarse con las cosas buenas que Allah ha creado. Siendo el Islam el Din que afirma que Allah, Altí- simo sea, ha creado todo en favor del hombre y para su propio prove- cho.

Sin embargo, Allah, Altísimo sea, está informado de todo cuanto hay en el interior de los siervos de inclinación al derroche y de pugna por au- mentar la riqueza..

Y por todo ello, siervo de Allah, afronta el asunto con sobriedad y aus- teridad en esta vida y desapégate de ella, yendo al encuentro de la otra vida con el aprovisionamiento adecuado.

223



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“No hay un animal sobre la tierra cuya provisión no esté a cargo de  Allah.”

(Hud /6)

“...Para los pobres, aquellos que han sacrificado su vida por la causa de Allah y no pueden viajar por la tierra (en busca de sustento). Y sólo el ignorante piensa que  son ricos porque se abstienen de pedir. Los conocerás por su semblante (humilde). No piden importunando a la gente.”

(La Vaca /273)

“Y los que cuando gastan no derrochan pero tampoco escatiman. Y entre los dos está el término medio y su justa medida.”

(El Discernimiento /67)

“Y no he creado a los genios y al hombre sino para que Me adoren. No quiero de ellos provisión ni que Me  alimenten.”

(Los Vendavales /56-57)



HADIZ

1. 525


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No es más rico el que más dinero tiene sino el que menos necesita y se con- tenta con lo que tiene.”


2. 526


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“Verdaderamente, ha triunfado quien se hizo musulmán; su provisión le ha bastado; y Allah le ha contentado con lo que le ha  dado.”

Lo relató Muslim.

224


3. 527


De Hakim Ibn Hizam, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Pedí al Mensajero de Allah, Él le bendiga y  le dé paz, y me dio. Después le  pedí otra vez y me dio. Después le volví a pedir y me dio. Después me dijo: ‘Ver- daderamente, el dinero es como una fruta dulce y apetitosa. Quien lo coge con moderación obtiene la bendición en él. Y quien lo coge con ambición y despilfarro no obtiene por ello la bendición. Y es como el que come pero no se harta.

Y la mano que está arriba es mejor que la que está  debajo.’

Dijo Hakim: ‘Y le dije después: ¡Oh Mensajero de Allah! Juro por Aquél que te ha enviado con la verdad, que no tomaré nada de nadie después de ti hasta que de-  je este mundo.’

Abu Bakar, Allah esté complacido con él, lo llamó un día para darle algo y rehusó aceptar nada de él. Después Úmar, Allah esté complacido con él, también    lo llamó para darle algo y tampoco lo aceptó.

Dijo Úmar entonces: ‘¡Oh Musulmanes! Yo he sido testigo de que he ofrecido   a Hakim lo que le pertenecía. Aquello que Allah ha partido para él de este botín. Y que él ha rehusado tomarlo.

Y no hubo nadie, desde entonces, que tomara menos que Hakim después del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, hasta que  murió’.”


4. 528


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Abu Burda transmitió de Abu Musa Al Ashari, Allah esté complacido con él, que    dijo:

“Seis personas salimos con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a una batalla. Teníamos un camello que montábamos por turnos de uno en uno. Se agrietaron nuestros pies. Y mis uñas se cayeron. Así pues, procedimos a vendarnos los pies con tiras de tela.

De ahí que la batalla se llamara ‘la de las vendas’. Por lo que hicimos de atar- nos las telas a los pies.

Dijo Abu Burda: ‘Relató Abu Musa el hadiz y luego lamentó haberlo hecho di- ciendo: ‘No quise recordar aquello que  hice'.’

Como si detestara divulgar una buena acción que hubiera hecho, buscando va- nagloriarse de ella.”


5. 529


De Amri Ibn Taglib, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Le vino un dinero al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Lo repar- tió y se lo dio a unos hombres y a otros no.

Le llegó la noticia de que aquellos a los que dejó sin repartir, le recriminaban  por ello.

225


Entonces, dando alabanzas a Allah y ensalzándolo, dijo: ‘Por Allah, he dado a unos y no he dado a otros. Y aquél al que no he dado es más querido para mí que aquél al que he dado. Sin embargo, doy a aquéllos en cuyos corazones hay debili- dad y tristeza y que son impacientes. Y relego a otros en cuyos corazones Allah ha puesto suficiencia y satisfacción. Entre ellos Amrin Ibn  Taglib.’

Dijo Amrin Ibn Taglib: ‘Pues, por Allah, que lo que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, es más querido para mí que si se me diera gran cantidad    de dinero.”


6. 530


De Hakim Ibn Hizam; que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz,   dijo:


Lo relató Al Bujari.


7. 531


“La mano que está encima (la del que da) es mejor que la que está debajo (la  del que pide o recibe). Y empieza por dar a tu familia. Pues la mejor  sádaqa es la  que se da cuando se han cubierto las necesidades propias y las de la  familia.

Y a quien se abstiene de caer en lo prohibido, Allah le concederá de lo lícito. Y   a quien se abstiene de pedir a la gente, Allah le dará lo que  necesite.”

Lo relató Al Bujari.

De Abu Sufián Sajar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡No pidáis insistentemente! Pues, por Allah, que no tiene ninguna bendición    lo que le doy a cualquiera de vosotros que me pida algo, de tal forma que su peti- ción me lo saque sin yo quererlo  realmente.”


8. 532


De Abu Abdurrahmán Auf Ibn Málik Al Ashyai, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Estábamos sentadas nueve, ocho o siete personas con el Mensajero de Allah,  Él le bendiga y le dé paz, y dijo:

‘¿Es que no vais a dar vuestro bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz?’

Ya se lo habíamos dado recientemente y le dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah!

Ya te hemos dado nuestro bayá.’

Después dijo otra vez: ‘¿Es que no vais a dar vuestro bayá al Mensajero de Allah?’

Le tendimos nuestras manos y dijimos: ‘¡Aquí tienes nuestro bayá Mensajero de Allah! ¿Sobre qué te lo damos?’

Dijo: ‘Que adoréis a Allah sin asociarle nada ni nadie; las cinco oraciones; y obedeced a Allah.’

Y añadió suavemente: ‘Y no pidáis nada a la gente.’

Dijo Auf: ‘Y esto último caló de tal forma que a alguno de ellos se le cayó la fusta y no le pidió a nadie que se la alargara sino que bajó de su montura a   recoger-

226


9. 533


la’.”

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


10. 534

11. 535


“Cualquiera de vosotros que pida de  forma  continuada,  llegará al encuentro con Allah, Altísimo sea, sin que en su rostro quede un solo trozo de  carne.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estando en el mimbar, recordando la sá- daqa y la abstención de pedir:

“La mano que está encima es mejor que la mano que está debajo. Y la mano  que está encima es la que da y la que está debajo es la que  pide.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien pide a la gente para que aumente lo que tiene (en demasía), es como si convirtiera en fuego lo que coge. Así pues, él verá, que pida poco o que pida mu- cho.”


12. 536

13. 537


Lo relató Muslim.

De Samura Ibn Yundab, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El hecho de pedir es una fatiga con la que el hombre fatiga su rostro, salvo  que pida por derecho o en un asunto en el que no le quede otro  remedio.”

Lo relató At Tirmidi.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Aquél a quien le sobrevino una necesidad acuciante y buscó ayuda en la gen-  te, no consiguió satisfacer su necesidad porque se confió a ellos. En cambio, quien buscó la ayuda de Allah y se confió a Él, Allah corrió hacia él con la provisión rá- pidamente o en un plazo determinado.”


14. 538


Lo relataron Abu Daud y At Tirmidi.

De Zaubán, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Quién me garantiza no pedir nada a la gente y yo le garantizo el Jardín?’ Dije: ‘Yo.’


227


15. 539


Y desde ese instante no volvió Zaubán a pedir a la gente.”

De Abu Bishrin Qabisa Ibn Al Mujáriq, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Abu Daud.


“Me hice responsable de una deuda para arreglar un conflicto y fui al Mensaje- ro de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a preguntarle por dicha deuda y me dijo: ‘Espera hasta que nos llegue el zakat y atenderemos tu  petición.’

Después añadió: ‘¡Qabisa! Pedir por derecho el zakat sólo está permitido en es- tos tres casos:

Al hombre que cargó con una deuda de otro se le permite cobrar del zakat el dinero que puso.

El hombre al que le sobrevino una desgracia, perdiendo su dinero o su cose- cha, también tiene derecho a otra parte de  sádaqa hasta que salga de la calamidad en la que se encuentra.

Al hombre al que le llegó un estado de extrema pobreza, de tal manera que tres personas de entre los justos digan: ‘Verdaderamente a fulano le ha sobrevenido la pobreza’. Entonces le está permitido tomar una parte de sádaqa, hasta que salga de dicha pobreza, porque venga alguien a sacarlo de  ella.

Y fuera de estos tres casos nadie tiene derecho a pedir de la sádaqa. Y quien tomara algo de ella, lo haría falsamente'.”


16. 540


De Abu Huraira, Allah se complació de él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“No es pobre verdaderamente merecedor de la sádaqa el que pide a la gente y ésta le responde con uno o dos dátiles, o uno o dos bocados, sino más bien el po- bre verdadero es aquel que se abstiene de pedir a la  gente.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

228



HADIZ

1. 541


De Salim Ibn Abdallah Ibn Úmar que transmitió de su padre Abdallah Ibn Úmar y éste de Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido de ellos, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía hacerme una donación    y yo le decía: ‘Dale a quien sea más pobre y necesitado que  yo.’

Y dijo: ‘Cógelo, pues si te llega algo de este dinero sin pedirlo y sin tener aspi- raciones a él, lo tomas. Y te lo quedas como dinero. Después, si quieres te lo gastas en lo que necesites, o si quieres se lo das a otro que lo necesite. Y lo que no quie- ras, no lo sigas.’

Dijo Salim: ‘Abdallah no solía pedir nada a nadie pero tampoco rechazaba algo que le dieran’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

229



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en su generoso Libro

“Y si ha terminado la oración, dispersaos por la tierra y buscad el favor de  Allah.”

(El Viernes /10)



HADIZ

1. 542


De Abu Abdallah Az Zubair Ibn Al Awan, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le      dé paz:

“Cualquiera de vosotros que coja unas cuerdas, después vaya al monte y venga con un hatillo de leña sobre sus espaldas y lo venda, y que Allah proteja su rostro  con lo que obtenga*. En cualquier caso es mejor para él que pedir a la gente, tanto   si le dan como si no.”


Lo relató Al Bujari.


2. 543


*Es decir, que se vea libre de la humillación de tener que pedir.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Para cualquiera de vosotros es mejor cargar un hatillo de leña y venderlo que pedir a alguien, tanto si le dan como si no.”


3. 544


Y del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“David, sobre él la paz, no solía comer de aquello que no fuese producto del trabajo de sus manos.”


4. 545


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Zacaría, sobre él la paz, fue carpintero.”


Lo relató Al Bujari.


230


5. 546


De Al Miqdád, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Nadie ha probado comida mejor que la obtenida con el producto del trabajo  de sus propias manos. Y ciertamente, el Profeta de Allah, David, Él le bendiga y le  dé paz de Allah, solía comer de lo obtenido con el trabajo de sus  manos.”

Lo relató Al Bujari.

231



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en Su Libro generoso:

“Cualquier cosa que gastéis, Él os dará algo a cambio.”

(Saba /39)

“Lo que gastéis en el bien será para vosotros mismos. Y no lo hacéis sino buscando la faz de Allah. Y lo que gastéis en hacer el bien, Allah os lo recompensará. Y no habrá injusticia para vosotros.”

(La Vaca /272)

“Y lo que gastéis en el bien, Allah lo conoce.”

(La Vaca /273)



HADIZ

1. 547

2. 548


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No se envidia sanamente más que en dos  casos:

‘Un hombre al que Allah ha dado dinero y lo gasta en hacer el bien de diversas maneras; y un hombre al que Allah ha dado conocimiento y lo ha enseñado’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y del mismo se transmitió que preguntó a sus compañeros el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Quién de vosotros quiere más el dinero de su heredero que el suyo  propio?

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! No hay ninguno de nosotros para el que su dinero no sea el más querido que el dinero que deja al  heredero.’

Dijo: ‘Pues, su dinero, verdaderamente, y por el que obtendrá recompensa, es aquél que ha gastado por la causa de Allah (en sádaqa, en la  familia..).’

Y el dinero o la riqueza sin gastar pasará a pertenecer al heredero por dere- cho.”


Lo relató Al Bujari.

232


3. 549

4. 550


De Adí Ibn Hátim, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Protegeos del Fuego aunque sea con medio dátil (de  sádaqa).”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Yabir, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“No hubo nada que le pidieran al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz, a lo que respondiera: ‘No’.”


5. 551

6. 552


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No hay día en el que amanezcan los siervos sin que desciendan a ellos dos ángeles.

Y dice uno: ‘¡Oh Allah, da al generoso una gran recompensa!’ Y dice el otro: ‘¡Oh Allah, arruina al avaro y tacaño’!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 553

8. 554


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Dijo Allah, el Altísimo:

‘¡Hijo de Adam, sé generoso y Allah lo será contigo’!”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que un hombre preguntó al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¿Cuál es la mejor de las acciones en el  Islam?’

Dijo: ‘Dar de comer y saludar a quien conozcas y a quien no  conozcas’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Muhammad Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“De entre cuarenta acciones, la más encomiable sería la de prestar uno su pro- pia cabra, para que bebiera de su leche el  necesitado.

Y a quien haga cualquiera de las restantes, buscando con ello la recompensa   que Allah ha prometido, Él le hará entrar en el Jardín.”


Lo relató Al Bujari.

233


9. 555

10. 556


De Abu Umama, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¡Oh hijo de Adam! Verdaderamente, si ofreces lo que exceda de tus necesida- des, siempre será mejor para ti que si lo  retienes.

Y no se reprocha al que tiene una riqueza de acuerdo a sus necesidades, y co- mienza por gastarla en su familia.

Y de otro lado, la mano que está encima es mejor que la que está  debajo.”

Lo relató Muslim.


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no rechazaba ninguna cosa que se le pidiese en el Islam.

De modo que, vino un hombre a verle y le dio en rebaños tanto como lo que cabe entre dos montañas. Y volviéndose a su pueblo le dijo: ‘¡Oh gente! ¡Haceos musulmanes! Que Muhammad da de tal manera, que él no teme a la  pobreza.’

A veces, para el hombre que se hace musulmán y que no piensa más que en es- te mundo, sólo pasará un tiempo muy breve antes de que el Islam sea para él más querido que este mundo y todo cuanto hay en  él.”


11. 557


De Úmar, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hizo un reparto y le dije: ‘¡Mensajero de Allah, aquellos a los que no les has dado tienen más  derecho!’

Y dijo: ‘Elijo entre darles sin que les corresponda, o no darles y que me tachen de tacaño sin serlo’.”


12. 558


De Yubair Ibn Mutim, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Mientras caminaba con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, de regreso de Hunain, la gente del campo comenzó a pedirle el botín y se agolpó a su  alrededor.

Y se vio empujado hasta un árbol que le enganchó su manto. El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, deteniéndose, dijo: ‘Dadme mi manto, pues si tuviera gran cantidad de bienes, equivalente en número a estos árboles, los repartiría entre vo- sotros. Y no me encontraríais tacaño ni mentiroso ni cobarde’.”


13. 559


Lo relató Al Bujari.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


234


“La sádaqa no ha menguado la riqueza de nadie sino que por ella Allah la ha bendecido y la ha aumentado. Y Allah no ha honrado tanto a su siervo como por   su perdón a los demás. Y nadie ha sido humilde y modesto por Allah sin que Allah, Poderoso y Majestuoso le haya elevado de categoría por  ello.”


14. 560


Lo relató Muslim.

De Abu Kabsha Amrin Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé    paz:


“Juro sobre tres asuntos y os hablaré de algo que debéis retener: La riqueza de nadie se ha visto menguada por una sádaqa; al siervo que ha padecido una injusticia  y la ha superado con paciencia, Allah lo ha incrementado y honrado; y al siervo que ha abierto la puerta de pedir, Allah le ha abierto la puerta de la  pobreza.

Y hablaré de algo que no debéis  olvidar.

Dijo: ‘Este mundo sólo es para cuatro personas:

Un siervo al que Allah proporciona riqueza y ciencia y se muestra temeroso de su Señor  en  el  gasto lícito y en obras rectas. Y favorece con ellas la relación con  sus parientes y sabe que Allah tiene derecho sobre ellas. Este es el mejor de los grados.

Un siervo al que Allah ha dado conocimiento, pero no la riqueza. Es veraz y sincero en la intención y dice: ‘Si tuviera dinero haría el bien como lo ha hecho fu- lano (el anterior).’

Esa es su intención. Y la recompensa que obtendría por sus buenos propósitos sería igual a la que obtendría si estuviera agraciado con la riqueza y la gastara por la causa de Allah (es decir, sería como la recompensa del  primero).

Un siervo al que Allah proporcionó riqueza, pero no conocimiento. El corrom- pe con su dinero sin conocimiento. Por un lado no teme a Allah y lo gasta en lo prohibido, por otro lado no contribuye con él a estrechar sus relaciones familiares. Y, por último, no paga los derechos de Allah, como el zakat. Éste es el más repug- nante y pernicioso de los grados.

Un siervo al que Allah no ha dotado de riqueza ni de conocimiento. Y dice: ‘Si tuviera dinero haría con él como hizo el anterior. Esa fue su intención y de acuerdo con ella será su castigo.”


15. 561


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se  transmitió:


Lo relató At Tirmidi.


“Sacrificaron una cabra y el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, dijo: ‘¿Qué queda de ella?’

Dijo Aisha: ‘No queda más que una paletilla.’ Y dijo él: ‘Queda toda menos la paletilla’.”*

Lo relató At Tirmidi.

235


16. 562


*Quiere decir: la dieron a los pobres, toda menos la paletilla. Y dijo: Queda para nosotros en la otra vida, la recompensa de toda menos la paletilla.

De Asma, hija de Abu Bakar As Siddíq, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘No almacenes de tal forma que niegues a los demás lo que tienes, pues si lo haces, Allah te negará a ti la provisión’.”


17. 563

18. 564


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El ejemplo del generoso y del avaro es como el ejemplo de dos hombres que tienen una coraza de cota de malla que les cubre el  pecho.

El generoso siempre que gasta en buenas obras es como si se estirara su cota   de malla hasta llegar a la yema de sus dedos y lo más bajo de sus  pies.

Y en cuanto al avaro es encogido y siempre que intentara estirar su cota de malla, no lo conseguiría, ya que ésta se quedaría pegada.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Al que da una sádaqa por el valor de un dátil conseguido de forma lícita y honrada, y Allah sólo acepta lo bueno, Allah se la alimenta y la hace crecer de la misma forma que uno de vosotros alimenta y contribuye al crecimiento de su po-  tro.


19. 565


Así hasta convertir el valor de su sádaqa del tamaño de una  montaña.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Pasaba un hombre por una tierra totalmente seca y oyó una voz en las nubes que decía: ‘¡Riega el huerto de fulano!’

La nube dejó caer su agua y llenó con ella la tierra árida y seca. Y una depre- sión contuvo toda el agua. Y el hombre vio como corría el agua y entraba en el huerto de un hombre que faenaba en él con su pala. Y le preguntó:

‘¡Siervo de Allah! ¿Cuál es tu  nombre?’

Contestó: ‘¡Fulano!’ Diciendo el nombre que había oído en las nubes. Y añadió: ‘¿Por qué preguntas por mi nombre?’

Y le dijo: ‘Ciertamente oí una voz en una nube que dejó caer su agua y decía: ‘¡Riega el huerto de fulano!’ mencionando tu nombre. ¿Cómo actuarás con este huerto?’

236


‘Ya que me has informado de eso te diré lo que voy a hacer. Primero veré el fruto que salga y daré de él un tercio de  sádaqa a los pobres. Después mi familia y  yo comeremos del otro tercio. Y el otro tercio lo devolveré a la tierra como simien- te’.”

Lo relató Muslim.

237



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en Su generoso Libro:

“Y en cuanto al avaro que se crea autosuficiente y desmienta lo Hermoso (el Jardín  y sus delicias), a ése le propiciaremos la dificultad.

Y de nada le servirán sus riquezas cuando haya  perecido.”

(La Noche /8-11)

“Y a quienes Allah proteja de la avaricia, ésos serán de los  triunfadores.”

(La Necedad /16)

Observación: Dijeron Ibn Zaid y Ibn Yubair: ‘Quien no cogió nada prohibido por Allah y tampoco negó su zakat obligatorio está a salvo de la avaricia.’



HADIZ

1. 566


De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Tened cuidado con la injusticia y alejaos de ella porque verdaderamente es oscuridad para el Último Día. Y os prevengo contra la avaricia y la tacañería por- que hizo perecer a vuestros predecesores; los indujo a matarse unos a otros; viola- ron todo cuanto les era inviolable (como la usura, prostitución y otras cosas); y se apropiaron indebidamente del dinero de los demás.”


Lo relató Muslim.

238



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en cuanto a las cualidades de los auxiliares:

“Y prefieren a los demás antes que a sí mismos aunque estén en la pobreza y la ne- cesidad.”

(La Reunión /9)

Y en cuanto a las cualidades de los justos:

“Y gastan de su dinero a pesar de su amor por él (y su necesidad de él), dando de comer al pobre, al huérfano y al  cautivo.”

(El Hombre /8)



HADIZ

1. 567


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Vino un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘Ver- daderamente estoy en dificultad acuciante y necesitado de  comer.’

Envió entonces un emisario a una de sus mujeres que dijo: ‘Por Aquel que te   ha enviado con la verdad que no tengo nada más que  agua.’

Y después lo envió a otra que dijo lo mismo. Y así hasta que todas dijeron lo mismo: ‘¡No! Por Aquel que te ha enviado con la verdad que no tengo más que agua.’

Entonces el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, preguntó a sus compañeros: ‘¿Quién invita a este hombre esta  noche?’

Dijo un hombre de los auxiliares de Medina: ‘¡Yo, Mensajero de  Allah!’

Así pues, partió con él a su casa y le dijo a su mujer: ‘Honra con la generosidad que le corresponde al invitado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz.’

Y en otro relato dijo a su mujer: ‘¿Tienes algo de comer?’ Dijo: ‘No, excepto la comida de mis  niños.’


239


Dijo: ‘Entreténlos con algo. Y si quieren la cena, llévalos a dormir. Y cuando entre nuestro invitado, apaga la lamparilla y hazle ver que nosotros estamos co- miendo.’

Así se sentaron, comió el invitado y ellos dos pasaron la noche hambrientos. Cuando amaneció fue a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, que dijo:

‘Verdaderamente, Allah se ha complacido en lo que habéis hecho esta noche por vuestro invitado’.”


2. 568


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“La comida de dos es suficiente para tres y la comida de tres es suficiente para cuatro.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato de Muslim se transmitió de Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:


3. 569


“La comida de uno basta para dos; la de dos basta para cuatro; y la de cuatro basta para ocho.”

De Abu Said al Judrí, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Estábamos en un viaje con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, cuando llegó un hombre sobre su montura, girando su vista a derecha e izquierda. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Quien tenga una montura de más,  que se la lleve a quien no tenga ninguna.

Y quien tenga provisiones de más, que se las lleve a quien no tenga   ninguna.’

Así fue mencionando todas las diversas clases de bienes o riqueza hasta que vimos que ninguno de nosotros tenía derecho a tener nada de más habiendo al- guien necesitado de ello.”


4. 570


De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, se  transmitió:


Lo relató Muslim.


“Que una mujer vino al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, con un manto que había tejido y dijo: ‘Lo he tejido con mis manos para que te cubras con él.’ Y lo cogió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, porque lo necesitaba. Salió pues  a  nuestro  encuentro,  envuelto en el manto y le dijo fulano: ‘¡Qué bonita  es!

¿Y si me la dieras, Mensajero de Allah?’ Dijo: ‘Sí.’

El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, se sentó y continuó hasta terminar la reunión. Después regresó a su casa, se desprendió del manto, lo lió y se lo envió a quien se lo había pedido.

240


Y la gente le dijo al hombre, recriminándole la acción: ‘¡Qué bien lo que has hecho! Se lo ha puesto el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, necesitándolo y después se lo pides tú. Y sabes que no rechaza petición  alguna.’

Y dijo el hombre: ‘¡Por Allah! Que no se lo he pedido para ponérmelo sino que se lo he pedido para que sea mi mortaja.’

Dijo Sahli: ‘Y fue su mortaja’.”


5. 571


Lo relató Al Bujari.

De Abu Musa, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Ciertamente los de la tribu de Al Ashari, cuando se les acababan las provisio- nes en la lucha contra el enemigo o les quedaban pocas o cuando sus familias tení- an poca comida en Medina, juntaban toda la que tenían y después la repartían por igual entre ellos.

Así pues, ellos son de los míos y yo soy de  ellos.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

241



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en su Libro generoso

“El final de la bebida desprenderá un olor a almizcle. Y en la consecución de esas delicias han de rivalizar los que verdaderamente van tras  ellas.”

(Los Defraudadores /26)



HADIZ

1. 572


De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Recibió un vaso con algo de bebida, de la que bebió. A su derecha estaba un muchacho y a su izquierda venerables ancianos. Y le dijo al muchacho: ‘¿Me per- mites que le dé a estos hombres?’

Y dijo el muchacho: ‘¡No, Mensajero de Allah! Por Allah que la parte que me corresponda viniendo de ti, de tu bendición, no la dejaré a  nadie.’

Y puso el vaso en su mano.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Este muchacho era el hijo de Al Abbás, Allah esté complacido de los dos.


2. 573


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Mientras Ayub, sobre él la paz, se estaba lavando desnudo, cayó un saltamon- tes de oro junto a él. Al instante Ayub lo cogió y lo puso en su  ropa.

Entonces lo llamó su Señor Poderoso y Majestuoso: ‘¡Ayub! ¿Es que no te he hecho prescindir de eso que has visto?’

Dijo: ‘Claro que sí. ¡Por tu poder! Pero de tu ‘báraka’ nadie puede  prescindir’.”

Lo relató Al Bujari.


242



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Así pues, al que dé con franqueza, sea temeroso y crea en lo más Hermoso, le haremos propicia la facilidad.”

(La Noche /5-7)

“Y será librado de él (el Fuego) quien se guarde y dé su riqueza para purificarse, no para que nadie tenga un favor que pagarle sino buscando la faz de su Señor el Altí- simo. Y realmente quedará satisfecho.”

(La Noche /17-21)

“Si mostráis públicamente las donaciones, es un bien que hacéis. Pero si las ocul-  táis y las dais a los pobres, es mejor para vosotros y borra vuestras   faltas.

Y Allah está bien informado de lo que  hacéis.”

(La Vaca /271)

“Y no alcanzaréis la virtud mientras no gastéis de lo que os gusta. Y lo que gastáis, Allah lo sabe.”

(La Familia de Imrán /92)



HADIZ

1. 574

2. 575


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No se envidia sanamente más que en dos  casos:

‘Un hombre al que Allah ha dado dinero y lo gasta en hacer el bien de diversas maneras; y un hombre al que Allah ha dado el conocimiento y lo ha   enseñado’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No hay envidia sana más que en dos casos:


243


Un hombre al que Allah ha dado el Corán y lo practica de noche y de día; y un hombre al que Allah ha dado riqueza y emplea su dinero en hacer buenas acciones noche y día.”


3. 576


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Unos pobres de los emigrantes de Meca fueron a ver al Mensajero de Allah,   Él le bendiga y le dé paz, y le dijeron: ‘La gente de gran riqueza se ha llevado los grados más altos de gracia y favor.’

Y dijo: ‘¿Y eso qué?’

Dijeron: ‘Hacen la oración como la hacemos nosotros. Ayunan como ayuna- mos nosotros. Dan sádaqa y nosotros no podemos. Liberan esclavos y nosotros no.’ Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Es que no os he ense- ñado algo con lo que alcanzaréis a los que os han precedido y ganaréis a los que os sigan? Y ninguno será mejor que vosotros excepto quien haga lo mismo que voso-

tros habéis hecho.’

Dijeron: ‘¡Claro que sí, Mensajero de  Allah!’

Dijo: ‘Glorificáis a Allah diciendo: ‘Subhana Allah’. Engrandecéis a Allah di- ciendo: ‘allahu akbar’. Y alabáis a Allah diciendo: ‘Al hamdulillah’ treinta y tres ve- ces al final de cada oración.’

Y volvieron los pobres emigrantes al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y dijeron: ‘Han oído nuestros hermanos de dinero lo que hemos hecho y ellos han hecho lo mismo y no les hemos adelantado.’

Entonces dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Ése es el favor de Allah y se lo da a quien quiere’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

244



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea en su generoso Corán:

“Toda alma probará la muerte. Y el Día del Juicio se os pagará cumplidamente la retribución que os corresponda. Quien sea alejado del Fuego e introducido en el Jardín habrá triunfado.

La vida de este mundo no es sino disfrute engañoso de lo efímero.”

(La Familia de Imrán /185)

“Y nadie sabe lo que le va a ocurrir mañana ni nadie sabe en que tierra  morirá.”

(Luqmán /34)

“Y cuando su plazo se cumpla no se le atrasará ni se le adelantará ni una  hora.”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /34)

“¡Oh creyentes! No os distraerán vuestras riquezas ni vuestros hijos del recuerdo   de Allah. Pues quienes se distraigan, esos serán de los  perdedores.

Gastad de la provisión que os damos antes de que le llegue la muerte a uno de vo- sotros y diga: ‘¡Señor mío! Si me dieras un poco más de plazo, podría dar con gene- rosidad y ser de los rectos.’

Pero Allah no va a dar ningún plazo a nadie cuando éste haya llegado a su término. Y Allah está bien informado de lo que hacéis.”

(Los Hipócritas /9-11)

“Y cuando le llegue la muerte a uno de ellos, entonces dirá: ‘Señor déjame volver para que pueda actuar con rectitud en lo que descuidé’. Pero no, sólo son palabras que dice.

Ante ellos habrá un período intermedio (barzaj) hasta que llegue el día en que sean resucitados. Entonces se soplará el cuerno. Ese día no habrá entre ellos parentesco  ni se preguntarán unos a otros.

Aquellos cuyas obras pesen en la balanza... Esos serán los triunfadores. Y aquellos cuyas obras no tengan peso en la balanza...Esos serán los que se habrán perdido a   sí mismos y estarán eternamente en el  Yahannam.

El Fuego quemará sus rostros y quedarán desfigurados.

¿Acaso no se os recitaron Mis signos y vosotros los desmentíais?”


245


Y continua diciendo, Altísimo sea:

“Dirá: ‘¿Cuántos años permanecisteis en la Tierra?’ Dirán: ‘Permanecimos un día o parte de él. Pregunta a quienes pueden  contar.’

Dirá: ‘No permanecisteis sino un poco. ¡Si lo hubierais  sabido!’

¿Acaso pensasteis que os creamos en vano y que no volveríais a  Nosotros?”

(Los Creyentes /99-115)

“¿Acaso no les ha llegado a los que creen el momento de que sus corazones se so- metan al recuerdo de Allah y a lo que ha descendido de la Verdad y no sean como aquellos a los que se les dio el Libro anteriormente cuyo tiempo fue largo, y sus co- razones se endurecieron, estando muchos de ellos descarriados?”

(El Hierro /16)


HADIZ

1. 577


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, me agarró del hombro y me dijo: ‘Sé en esta vida como si fueras un extranjero o como si estuvieras de pa- so.’

Y solía decir Ibn Úmar, Allah esté complacido con él, a propósito: ‘Si alcanzas    a vivir hasta la noche, no esperes llegar a la mañana. Y si alcanzas a vivir hasta la mañana, no esperes llegar a la noche. Y aprovecha tu salud para tu enfermedad. Y   tu vida para tu muerte’.”


2. 578


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


3. 579

4. 580


“Al hombre musulmán que tiene algo para dejar como su última voluntad, le corresponde la obligación de no dejar pasar dos noches sin tenerlo escrito en su poder*.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Dijo Ibn Úmar: Desde que oí decir esto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no pasó una noche sin que tuviera hecho el escrito de mi última voluntad.

De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, trazó unas líneas y dijo: ‘Ésta es el hombre y ésta es su plazo, refiriéndose con la segunda a la más  corta.”

Lo relató Al Bujari.


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, trazó un cuadrado y en el medio una

246


línea sobresaliendo de dicho cuadrado. Y luego trazó líneas pequeñas perpendicu- lares a la del centro. Y dijo: ‘Ésta es el hombre (refiriéndose a la línea central). Y ésta es su plazo (el cuadrado). Y su esperanza es la que sobresale. Y estas líneas pequeñas son sus circunstancias y avatares de la vida que le acechan. Y si no se ve atrapado por una circunstancia le atrapa la otra que le impedirá llegar a la consecu- ción de lo que anhelaba.”


5. 581


Lo relato Al Bujari.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Emprended las buenas obras antes de que os lleguen asuntos que os las im- pidan: como una pobreza acuciante que os impida realizar una obra benéfica; o una riqueza de abusos y excesos que os entretenga en asuntos mundanales; o una en- fermedad que os deje incapacitados para hacer algo; o una vejez que desvaría; o    una muerte repentina; o lo peor que se puede esperar, el Anticristo; o lo que es más amargo, la Hora.”


6. 582


Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Abundad en el recuerdo de la muerte como interrupción de los bienes mun- danales.”


7. 583


De Ubai Ibn Kaab, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató At Tirmidí.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía levantarse para la ora- ción en el último tercio de la noche y decir:

‘¡Oh hombres! Recordad a Allah con vuestro corazón y  vuestra lengua. ¡Se acerca la Hora. Y se acerca la muerte con todo lo que tiene! ¡Y se acerca la muerte con todo lo que tiene!’

Dije:  ‘¡Oh  Mensajero  de  Allah!  Yo  pido con frecuencia bendiciones para  ti.

¿Cuántas de mis peticiones te puedo dedicar?’ Dijo: ‘Las que quieras.’

Dije: ‘¿La cuarta parte?’

Dijo: ‘Como quieras. Y si añades más, mejor para ti.’ Dije: ‘¿La mitad?’

Dijo: ‘Como quieras. Y si añades más, mejor para ti.’ Dije: ‘¿Dos tercios?’

Dijo: ‘Como quieras. Y si añades más, mejor para ti.’ Dije: ‘Haré todas mis peticiones para  ti.’

247


Dijo: ‘¡Que Allah te haga bastar con todo aquello por lo que te has interesado.

Y que Él perdone tus faltas!”

Lo relató At Tirmidí.

248



HADIZ

1. 584


De Buraida, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Hubo un tiempo en el que os prohibí la visita a las tumbas. Visitadlas, pues, ahora.”*

Lo relató Muslim.


Y en otro relato:

“Y quien quiera visitar las tumbas que las visite, pues ellas nos recuerdan la  otra vida.”


2. 585


*El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, prohibió expresamente visitar las tumbas en los comienzos del Islam por la proximidad del anterior periodo de ignorancia (Yahilía) y lo que ello llevaba consigo de idolatría  y por lo que solían hacer ante las tumbas, dando gritos de histeria, y otros asuntos prohibidos en el Islam.

Después quedó abrogada la prohibición una vez que quedó clara la creencia en la unidad de Allah y se afirmaron los pilares del Islam con sus leyes correspondientes.

Y en cuanto a las mujeres es makruh (indeseable su visita).

Y por desgracia, actualmente los musulmanes en muchos países han vuelto a las prácticas en las tumbas como lo hacían en Yahilía: solemni- dad y engrandecimiento de la tumba; las peticiones a los muertos; la construcción de mausoleos y el servicio prestado a ellos; promesas para los muertos; y coger su báraka.

De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en las noches que acostum- braba ir con Aisha, salía para ir al Baquía (cementerio de Medina)* al final de la no- che y solía decir:

‘¡As Salamu alaikum dára qaumin múminin, wa atákum ma tuadun gadan muayyalún; wa inná in sha Allah bikum lahiqún! Allahumma agfir li ahli baquíi al garqad’.

(‘La paz sea con vosotros, casa de gente creyente. Que os llegue lo que se os     ha prometido para mañana, estando entre la muerte y el día del Juicio. Y, si Allah quiere, nos encontraremos con vosotros.

¡Oh Allah! perdona a la gente de Baquia!’)”


Lo relató Muslim.

249


3. 586


*Baquia significa terreno o lugar amplio.

De Buraida, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:

“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, cuando iba con sus compañeros a vi- sitar las tumbas, solía enseñarles a decir:

‘¡As salamu alaikum ahla ad diyar minal muminín wal muslimín; wa inná in sha Allah bikum laláhiqun; asalu Allah laná wa lakum al afia!’.

‘(¡La paz sea con vosotros, gente de las tumbas, creyentes y musulmanes; y verdaderamente nosotros, si Allah quiere, estaremos con vosotros.

Pido a Allah que nos proteja de todo temor, tanto a nosotros como a voso- tros!’.)”


4. 587


De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, pasó por las tumbas de Medina y mi- rándolas de frente les dijo:

‘¡As Salamu alaikum ya ahla al qubur; yagfiru Allahu laná wa lakum; antum salafuná wa nahnu bil azar!’.

‘(¡La paz sea con vosotros, gentes de las tumbas y que Allah nos perdone, así como a vosotros.

Vosotros nos habéis precedido y nosotros pronto seguiremos vuestras hue- llas’!)”

Lo relató At Tirmidí. Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.

250



HADIZ

1. 588


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Que no desee ninguno de vosotros la muerte. Pues, bien es un hombre bueno  y tiene posibilidad de aumentar su bondad o bien es malo y tal vez se  vuelva a  Allah y se arrepienta.”


Y éste es el relato expresado por Al  Bujari.


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Y en el relato de Muslim de Abu Huraira, Allah esté complacido de él; que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


2. 589


“Que no desee ninguno de vosotros la muerte ni la pida antes de que le llegue. Ya que, ciertamente, si muere, su práctica se interrumpe y en verdad la edad del creyente musulmán no aumenta si no es con  bien.”

De Anás, Allah esté complacido de él; que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Que no desee ninguno de vosotros la muerte, por un mal que le ocurra. Pues,  si no tiene más remedio que desearla, que  diga:

‘¡Allahumma ahíni ma kanat al hayat jairan li, wa tawaffaní idha kanat al wafatu jai- ran li!’

(¡Oh Allah! dame la vida si es que hay un bien en ello para mí; o hazme morir   si es que en la muerte hay un bien para  mí!’.)


3. 590


De Qais Ibn Abu Hazim, que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Entramos a visitar a Jabbab Ibn Al Arat, que estaba enfermo y se había caute- rizado en siete partes de su cuerpo. Y dijo: ‘Ciertamente, los compañeros que nos precedieron murieron sin que los placeres de este mundo les disminuyeran nada su anhelo por la otra vida. Y en cambio nosotros hemos reunido tanta riqueza de más que no encontramos un sitio para guardarla, más que bajo  tierra.

251


Y si no fuera porque el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, nos prohibió pedir la muerte, yo la pediría’.

Tiempo más tarde, fuimos a visitarle otra vez, encontrándole en esta ocasión construyendo una pared. Nos dijo: ‘El musulmán recibe la recompensa  de Allah  por cualquier gasto que hace, excepto por construir  casas’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

252



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y pensáis que es algo insignificante cuando, ante Allah, es grave.”

(La Luz /15)

“Verdaderamente, tu Señor está observando.”

(El Amanecer /14)



HADIZ

1. 591

2. 592


De An Nuaman Ibn Bashir, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Ciertamente, lo lícito está claro y lo ilícito también. Y entre ambos hay equí- vocos que mucha gente no conoce. Quien se protege de ellos, se pone a salvo en su Din y su honor.

Y quien, por el contrario, cae en ellos, cae en lo ilícito. Como el pastor que pastorea su rebaño tan próximo a la linde que casi cae en  ella.

Todo territorio perteneciente a un dueño tiene una linde. Y la linde de Allah    no son sino sus prohibiciones.

Y todos tenemos un trozo de carne en el cuerpo que, si está sano, sanea todo    el cuerpo y si está corrompido, corrompe todo el cuerpo. Y ése es el  corazón.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Anás, Allah esté complacido con él, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:

“Se encontró un dátil en el camino y dijo: ‘Si no fuera porque temo que sea de  la sádaqa, me lo comería’.”


3. 593


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De An Nawas Ibn Sama, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz:

“La virtud es el buen carácter. Y el vicio es aquello que vacila en ti mismo y detestas que lo conozca la gente.”


253


4. 594


De Wábisa Ibn Maabad, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Fui a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y me dijo: ‘¿Has venido a preguntarme acerca de la  virtud?’

Dije: ‘Sí.’

Y dijo: ‘Pregunta a tu corazón. La virtud es aquello por lo que tu alma está tranquila. Y por lo que tu corazón está tranquilo. Y el vicio es lo que se trama en el alma y vacila en el  corazón. ¡Aléjate de él, aunque preguntaras a la gente corriente   y te dijeran que no hay mal en ello’!”


5. 595


De Abu Sirwa Uqba Ibn Al Hariz, Allah esté complacido con él, se   transmitió:


Lo relató Ahmed.


“Que se casó con una hija de Abu Ihab Ibn Aziz. Y vino una mujer y dijo: ‘Ciertamente yo he amamantado a Uqba y a la que se ha casado con  él*.’

Entonces le dijo Uqba: ‘Yo no sabía que tú me habías amamantado y tampoco me lo dijiste.’

Así pues, viajó de Meca a Medina para ver al Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz, y preguntarle sobre el  asunto.

Y le dijo el Mensajero, Allah le bendiga y le dé paz: ‘¿Cómo es que seguís ca- sados si se ha dicho que sois hermanos de leche?’

De modo que la divorció y ella se casó con otro hombre.”

Lo relató Al Bujari.


6. 596

7. 597


*Ella era hermana suya de leche, por lo tanto le estaba prohibido casar- se con ella.

De Al Hasan Ibn Ali, Allah esté complacido de los dos, que  dijo:

“He memorizado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que dijo: ‘Deja aquello que te hace dudar y ve hacia lo que no te hace  dudar’.”

Lo relató At Tirmidi.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“Tenía Abu Bakar As Siddiq, un esclavo que le traía lo que ganaba de su traba- jo. Y Abu Bakar solía comer de lo que le traía el esclavo. Un día le trajo algo de comer, y una vez que hubo comido, le preguntó el esclavo a Abu Bakar: ‘¿Sabes    qué es esto?’

Dijo Abu Bakar: ‘¿Y qué es?’

254


Dijo: ‘Una vez fui adivinador para un hombre, antes de entrar en el Islam. Y ha venido a mí ahora con este dinero*’.

Entonces Abu Bakar introdujo la mano en la boca y vomitó todo lo que había  en su estómago.”

Lo relató Al Bujari.

*Le mintió a uno antes de ser musulmán, anunciándole que algo agra- dable le sucedería. Y finalmente le sucedió. Después el favorecido acu- dió a él una vez musulmán y le dio dinero por acertar, el cual llevó a Abu Bakar.


8. 598

9. 599


Se transmitió de Náfia que Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido de él  :

“Distribuyó a cada uno de los primeros emigrantes cuatro mil dirhams por   año.

Dando a su hijo tres mil quinientos solamente.

Y se le preguntó:

Si él también es de los emigrantes, ¿por qué le has dado menos? Y contestó:

¡Porque su padre emigró con él y no fue como el que emigró sólo!”

Lo relató Al Bujari.

De Atyya Ibn Urwa As Saadi, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El siervo no llega a ser completamente de los temerosos hasta que no aban- dona lo dudoso por la precaución de no caer en lo ilícito y  prohibido.”

Lo relató At Tirmidí.


255



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea

“¡Corred en busca de Allah! Ciertamente, Él me ha enviado a vosotros como un claro advertidor.”

(Los Vientos /50)



HADIZ

1. 600

2. 601


De Saad Ibn Abu Waqqás, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Verdaderamente, Allah ama al siervo temeroso de Allah, rico de espíritu y sencillo.”

Lo relató Muslim.


De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Preguntó un hombre: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cuál es el mejor entre la  gen-

te?’

Dijo: ‘Un creyente que combate con su propio cuerpo o con su dinero por la


3. 602


causa de Allah.’

Preguntó de nuevo: ‘¿Y después  quién?’

‘Después un hombre aislado en un valle adorando a su Señor.’ Y en otro relato añade:

‘Que teme a Allah y abandona a la gente con sus males’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Puede ser que la mejor riqueza del musulmán sea un rebaño que lo lleva a lo alto de las montañas y a las cumbres verdes, huyendo con su Din de la desobedien- cia y la corrupción.”

256


4. 603


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“No envió Allah ningún profeta que no hubiese apacentado su rebaño. Y le dijeron sus compañeros: ‘¿Y tú?’

Dijo: ‘Sí. Yo lo apacentaba por unas pequeñas monedas (qararít) para la gente de Meca’.”


5. 604


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“El mejor sustento de todos, conseguido por un hombre, es el de quien coge a su caballo de las riendas y combate por la causa de Allah, volando a lomos de él. Y siempre que se oye la voz de combate, corre veloz, buscando la shaháda, allá donde piensa que la va a encontrar.

O un hombre que con su pequeño rebaño sube a la cima de la montaña y baja    a lo más hondo del valle para hacer la oración, pagar el zakat y adorar a su Señor hasta que le venga la muerte.

Pues el hombre no se mezcla con la gente si no es para el  bien.”

Lo relató Muslim.

257


 DE LOS BENEFICIOS DE JUNTARSE CON LA GENTE DE BIEN Y  OTROS

 (De la asistencia a sus reuniones y a las oraciones en grupo, así como a reuniones de estudio y recuerdo de Allah. De la visita a los enfermos, presencia en los entierros y ayuda de los necesitados. Del orientar y dirigir  al ignorante. Del poder de ordenar lo reconocido como lícito y de prohibir    lo ilícito. Del contenerse en molestar o dañar y de la paciencia ante las molestias o daños originados por   otro)

Dijo Imam An-Nawawi:

‘Que sepas que el juntarse con la gente (los musulmanes) de la forma que he mencionado anteriormente es la preferible para el musulmán y fue la elegida por el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y el resto de los profetas, sobre ellos la paz y las bendiciones.

Y lo mismo la de los califas rectamente guiados y la de sus compañeros  y seguidores después de ellos. Así como la de los sabios y eruditos mu- sulmanes (Ash Shafií, Ahmed.) que vinieron después, Allah esté com- placido con todos ellos.’


QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y colaborad en la virtud y el temor de Allah (obediencia a Él).”

(La Mesa Servida /2)

Nota del T.: Este capítulo constituye un estímulo para la participación  de la gente en reuniones que reporten un beneficio para los musulma- nes, ya que el Islam es un Din social que llama a la colaboración en los diversos campos de la vida en sociedad.

Y de esta forma queda aclarado que el aislamiento no es lo preferible para acometer las obligaciones que le corresponden al musulmán.


258



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Baja tus alas (sé humilde) con los creyentes que te han  seguido.”

(Los Poetas /215)

“¡Oh creyentes musulmanes! Quienes de vosotros renieguen de su Din, Allah ven- drá con otros en su lugar que Le amarán y a los que Él amará. Serán humildes para con sus hermanos creyentes y altivos para con los incrédulos.”

(La Mesa Servida /54)

“¡Oh hombres! Nosotros os hemos creado de un varón y una hembra. Y os hemos constituido en pueblos y tribus  para que os conozcáis. Pues, verdaderamente, el  más honorable de vosotros ante Allah es aquel que más Le teme (y por lo tanto, el que más Le obedece).”

(Las Habitaciones /13)

“No os vanagloriéis de vosotros mismos ya que Allah sabe quién es temeroso con  su Señor.”

(La Estrella /32)

“Las personas sobre el muro entre el Jardín y el Fuego llamarán a unos hombres   que los conocerán por sus señales y les dirán:

‘No os ha beneficiado nada vuestra codicia ni vuestra  arrogancia.’

‘¿Acaso a ésos, sobre los que jurabais que Allah no tendría misericordia, no se les dirá: Entrad en el Jardín y no tengáis miedo ni estéis  tristes’?”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /48,49)



HADIZ

1. 605


De Iyád Ibn Himar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Allah me ha inspirado que seáis humildes unos con otros, de tal forma que ninguno de vosotros sea jactancioso con el otro. Y que tampoco sea un tirano para  el otro.”


Lo relató Muslim.

259


2. 606


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“La sádaqa no ha menguado la riqueza de nadie sino que por ella Allah la ha bendecido y la ha aumentado. Y Allah no ha honrado tanto a su siervo como por   su perdón a los demás. Y nadie ha sido humilde y modesto por Allah sin que Allah, Poderoso y Majestuoso le haya elevado de categoría por  ello.”


3. 607


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió  que:

“Pasó junto a unos niños, los saludó y dijo:

‘Así lo hacía también el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz’.”


Lo relató Muslim.


4. 608


Y del mismo se transmitió que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“¡En una ocasión se llegó a acercar al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, una de las esclavas de Medina y  le  agarraba de la mano para marcharse con él, con el  fin de que le prestara ayuda!”


5. 609


De Al Asuad Ibn Yazíd, que dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Fue preguntada Aisha, Allah esté complacido de ella: ‘¿Qué solía hacer el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en su  casa?’

Dijo: ‘Estaba siempre al servicio de su familia. Y, cuando llegaba la hora de la oración, salía para hacerla en la mezquita’.”


6. 610


De Abu Rifá Tamin Ibn Usaid, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Fui hasta el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando estaba dando el  jutba a la gente y le dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Soy un extraño que viene a preguntar acerca de su Din. No se nada de  él.’

Entonces dejó su discurso y se puso frente a mí. Le trajeron una silla y sentán- dose en ella me empezó a enseñar lo que Allah le había enseñado a él. Y después volvió al jutba y lo completó.”


7. 611


De Anás, Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Cuando comía se chupaba los tres dedos (medio, índice y pulgar) y decía: ‘Si  a

260


alguno de vosotros se le cae algo de comida, que lo limpie y se lo coma y no se lo deje a shaitán.’

Y mandó también que se rebañara el plato, diciendo a propósito: ‘Verdadera- mente no sabéis en qué parte de vuestra comida está la  báraka’.”


8. 612


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Allah no envió ningún profeta que no hubiese apacentado su rebaño.’ Y le dijeron sus compañeros: ‘¿Y  tú?’

Dijo: ‘Sí. Yo lo apacentaba por unas pequeñas monedas para la gente de Me- ca’.”


9. 613


Del mismo se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Al Bujari.


“Aunque me invitaran a comer de una paletilla de vaca o cordero, acudiría. Y    si me la regalaran, la aceptaría.”


10. 614


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relató Al Bujari.


“Estaba Al Adba, la camella del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que no corría o corría poco. Y llegó un campesino sobre un camello joven y la ade- lantó.

Esto turbó a los musulmanes de tal manera que el Profeta, Allah le bendiga y    le dé paz, se dio cuenta y dijo: ‘Un derecho de Allah es no elevar algo de este mun- do que no lo haga caer después.”

Lo relató Al Bujari.

261



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en su generoso Libro:

“Ésa es la casa del otro mundo. La prepararemos para los que no quieren engran- decimiento ni corrupción en la tierra. Y la recompensa final será para los temero- sos.”

(Las Historias /83)

“Y no andes por la tierra con petulancia.”

(El Viaje Nocturno /37)

“No seas arrogante con la gente (evitando darles la cara) ni camines por la tierra  con petulancia. Verdaderamente, Allah no ama a los soberbios, presuntuosos y arrogantes.”

(Luqmán /18)

“Coré era del pueblo de Moisés y fue un tirano con ellos. Nosotros le dimos tantos tesoros que, los más fuertes, no podían transportar las llaves de sus arcas, de lo pe- sadas que eran.

Entonces le dijo su pueblo: ‘No te regocijes pues realmente Allah no ama a los que se vanaglorian’.”

Hasta donde dice: ‘...Entonces hicimos que la tierra se lo tragara junto con su ca- sa’.”

(Las Historias /76,81)



HADIZ

1. 615


De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“No entrará en el Jardín aquel en cuyo corazón quede un ápice de soberbia y arrogancia.

Y dijo un hombre: ‘Ciertamente al hombre le gusta tener una hermosa ropa y unas buenas sandalias.’

Dijo: ‘¡Allah es hermoso y Le gusta la hermosura! Y la soberbia es el desprecio por la verdad y el menosprecio a los  demás’.”


Lo relató Muslim.

262


2. 616

3. 617


De Abu Muslim Sálama Ibn Amrin, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Comió un hombre con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y, viendo que lo hacía con la mano izquierda, le dijo: ‘¡Come con tu   derecha!’

Dijo: ‘¡No puedo!’

Y le contestó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz de Allah: ‘¡Pues, ojalá no puedas!’ Tan sólo la soberbia se lo impidió.

Aquel hombre jamás pudo levantar la mano otra vez hacia su  boca.”

Lo relató Muslim.

De Hariza Ibn Wahbin, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“¿Queréis que os hable de los moradores del Fuego? Serán los crueles, los avaros y los  soberbios.”


4. 618

5. 619


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Disputaban el Jardín y el Fuego. Y dijo el Fuego: ‘Conmigo estarán los que coaccionan y subyugan a los demás por su propio capricho. Y también los sober- bios.’

Y dijo el Jardín: ‘Y conmigo estarán los débiles y los  pobres.’

Y dictaminó Allah entre los dos, diciendo al Jardín: ‘Realmente tú eres el Jar- dín, Mi misericordia y compadezco contigo a quien yo quiera. Y tú eres el Fuego,   Mi castigo para quien yo quiera. Y a ambos me corresponde  llenarlos.”

Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Allah no mirará (con mirada de misericordia) a quien haya arrastrado su ropa- je de forma arrogante.”


6. 620


Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 621


“En el Día del Juicio, Allah no hablará a tres clases de personas. No les purifi- cará de sus faltas ni les mirará. Y tendrán un castigo  doloroso.

Esas serán: Un viejo adúltero; un rey mentiroso; y un pobre soberbio.”

Lo relató Muslim.


Y también del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

263


“Dijo Allah, Poderoso y Majestuoso: ‘El poderío y la grandeza son dos atribu- tos que me pertenecen exclusivamente. A quien trate de disputarme cualquiera de  los dos, le castigaré.”


8. 622


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Cuando un hombre ande con su hermoso vestido, admirándose de sí mismo, su cabeza bien peinada y presuntuoso en su andar, Allah hará que la Tierra se lo trague, desde hoy hasta el Último  Día.”


9. 623


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Sálama, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Mientras persista el hombre en su soberbia y altanería, se le considerará entre los déspotas y opresores. Y recibirá, por consiguiente, el castigo que merece por su tiranía.”


Lo relató At Tirmidí.

264



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Y ciertamente tú (Muhammad) has sido dotado de un inmenso  carácter.”

(El Cálamo /4)

“Y aquellos que contienen su ira y perdonan a la gente. Y Allah ama a los bien- hechores.”

(La Familia de Imrán /134)



HADIZ

1. 624


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, era el que tenía mejor carác- ter.”


2. 625


Del mismo se transmitió que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 626


“No he tocado brocado ni seda más suave que la palma de la mano del Mensa- jero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.

Y nunca he aspirado aroma mejor que el aroma del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.

Y he servido al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, durante diez   años y nunca me dijo: ‘¡Uf!’

Y no me preguntó de algo que hice: ‘¿Por qué lo  hiciste?’

Ni tampoco me preguntó de algo que no hice: ‘¿Por qué no lo hiciste?’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De As Saab Ibn Yazzáma, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Regalé al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, una cebra y me la de- volvió. Y cuando vio la cara que se me puso, dijo: ‘Realmente sólo te la devol- vemos porque estamos consagrados’.”(*)

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

265


4. 627

5. 628


*Es decir, con el Ihram o ropaje especial que consagra al peregrino de Hayy o Umra y le impide cazar o sacrificar y comer de la caza durante  los meses sagrados.

De An Nawas Ibn Samán, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Pregunté al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, acerca de la virtud    y me dijo: ‘La virtud es el buen carácter. Y el vicio es aquello ante lo que tu cora- zón titubea y dudas entre hacerlo y no hacerlo y detestas que la gente lo  sepa’.”

Lo relató Muslim.


6. 629


De Abdallah Ibn Amrin Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, no era obsceno en el habla,   ni inmoral. Y solía decir: ‘Los mejores de vosotros son los de mejor   carácter’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


7. 630


De Abu Dardá, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“No habrá cosa más ponderada en la balanza del siervo creyente en el Día del Juicio que el buen carácter. Y ciertamente, Allah aborrece al grosero  indecente.”

Lo relató At Tirmidí.


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Preguntaron al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Qué es lo que más hará entrar a la gente en el Jardín?’

Dijo: ‘El temor de Allah y el buen  carácter.’

Y también le preguntaron sobre lo que más hará entrar a la gente en el Fuego. Y dijo: ‘La boca y sus partes pudendas’.”


8. 631


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató At Tirmidí.


9. 632


“El más completo de los creyentes en cuanto al imán es el de mejor carácter. Y los mejores de vosotros son los mejores de vosotros con sus mujeres.”

Lo relató At Tirmidí.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“He oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Ciertamente    el fiel creyente musulmán alcanza, con su buen carácter, el grado del que ayuna por  el día y reza por la noche’.”

Lo relató Abu Daud.

266


10. 633


De Abu Umama Al Bahili, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Yo garantizo una casa en los alrededores del Jardín para quien abandona la discusión aunque tenga razón. Y una casa en medio del Jardín para quien abandona la mentira aunque sea de broma. Y una casa en lo alto del Jardín para el de buen carácter.”


11. 634


De Yabir, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Abu Daud.


“El más querido para mí y el que más cerca de mí estará sentado en el Último Día será aquel de vosotros que tenga mejor  carácter.

Y los más aborrecidos por mí y los más alejados de mí en el último Día serán  los charlatanes, pomposos y soberbios.”

Lo relató At Tirmidí.

Y relató At Tirmidí de Abdallah Ibn Al Mubarak en su explicación sobre el buen carácter, que   dijo:

‘¡Es el buen talante; el esfuerzo por hacer el bien; y no hacer daño a   nadie!’

267



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea, en Su generoso Libro:

“Y aquellos que contienen su ira y perdonan a la gente. Y Allah ama a los bien- hechores.”

(La Familia de Imrán /134)

“Acepta el perdón, manda lo reconocido como bueno y no recrimines a los igno- rantes.”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /199)

“Y no equipares la buena acción con la mala. Rechaza una mala acción con una buena y verás como aquel que ha causado entre tú y él una enemistad, se converti- rá en tu más ferviente amigo, ya que le has devuelto un bien por  mal.

Y sólo obtendrán este grado quienes hayan tenido paciencia y los que hayan sido dotados de una suerte inmensa.”

(Han sido Explicados los Signos /34,35)

“Quien tenga paciencia y perdone... Eso son asuntos que hay que asumir con reso- lución.”

(La Asamblea /43)



HADIZ

1. 635


De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dijo a Al Ashayyi Abdulqais: ‘Ciertamente en ti hay dos virtudes que Allah ama y son la comprensión y la pon- deración’.”


2. 636


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


“Verdaderamente Allah es tierno y Le gusta la ternura en cualquier   asunto.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

268


3. 637


Y de ella se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Allah es tierno y Le gusta la ternura. Y le da a la ternura lo que no le da a la violencia ni a ninguna otra cosa.”


4. 638


Y de ella se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Muslim.


“La ternura no está presente en una cosa más que para embellecerla. Y si está ausente de una cosa, tal cosa está defectuosa.”


5. 639


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Un campesino se orinó en la mezquita e inmediatamente todos se pusieron en pie y se abalanzaron sobre él. Entonces el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, di-  jo: ‘Dejadlo y verted un cubo de agua sobre el orín. Ya que vosotros habéis venido para facilitar las cosas y no para ponerlas más  difíciles’.”


6. 640


De Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relató Al Bujari.


“Haced las cosas fáciles y no las hagáis difíciles y complicadas. Dad buenas noticias a la gente y no os alejéis de ella ni del bien.”


7. 641


De Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Oí decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Quien no tiene ter- nura no obtiene ningún bien’.”


8. 642


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que un hombre le dijo al Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“¡Aconséjame!

Dijo: ‘No te dejes llevar por la  ira.’

Le repitió la petición varias veces y le dijo lo mismo: ‘No te dejes llevar por la ira’.”


9. 643


Lo relató Al Bujari.

De Shaddád Ibn Aus, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


269


“Allah ha impuesto de forma obligatoria que se hagan bien todas las cosas. Así pues, si matáis (por la ejecución de una pena), hacedlo bien. Y cuando sacrifiquéis    a un animal, sacrificadlo bien, (es decir sin torturarlo), y que cada uno tenga bien afilado su cuchillo de forma que su víctima no  sufra.”


10. 644


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, siempre escogió entre dos asuntos el más fácil de los dos, mientras no fuese un acto de   desobediencia.

Y el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nunca se vengó por su  cuenta excepto de la transgresión de alguna de las leyes de Allah. En este caso se vengó por Allah, Altísimo sea.”


11. 645


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¿Queréis que os hable de quien está a salvo del Fuego?

Está a salvo toda persona querida por la gente por su buen hacer, por su humildad, dulzura y atención a las necesidades de los demás.”


Lo relató At Tirmidí.

270



QUR’AN


Dijo Allah, Altísimo sea:

“Acepta el perdón, manda lo reconocido como bueno y no recrimines a los igno- rantes.”

(El Muro entre el Jardín y el Fuego /199)

“¡Sé comprensivo y apártate de ellos  amablemente!”

(Las Cámaras de Piedra /85)

“Perdonad y sed comprensivos. ¿Acaso no os gustaría que Allah os perdonara a vo- sotros?”

(La Luz /22)

“Los que perdonan a la gente. Y Allah ama a los  bienhechores”.

(La Familia de Imrán/134)

“Quien tuvo paciencia y supo perdonar... Eso es parte de los asuntos que hay que asumir con resolución.”

(La Asamblea /43)



HADIZ

1. 646


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que le dijo al Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“¿Has tenido algún día más duro que el día de la batalla de  Uhud?

Dijo: ‘Tuve un encuentro con  tu pueblo Quraish y el día más duro y penoso  fue el día de Al Aqaba, cuando expuse mis convicciones a Abdu Kulal (jefe de tri- bu) y no obtuve la respuesta que yo  deseaba.

Partí, pues, quedando muy entristecido en el lugar conocido por ‘la senda de    los zorros’. Levanté mi cabeza en ese momento y una nube me daba sombra. La miré y vi que en ella estaba el ángel Gabriel, sobre él sea la paz. Me llamó y me di-  jo: ‘Allah, El Altísimo, ha oído lo que te ha dicho tu pueblo y cómo te ha respon- dido. Y te ha enviado el ángel de las montañas para que le mandes hacer lo que quieras.’


271


2. 647


Así pues, me llamó el ángel de las montañas. Me saludó y después me dijo: ‘¡Muhammad! Allah ha oído lo que te ha dicho tu pueblo y yo soy el ángel de las montañas. Y mi Señor me ha enviado a ti para que me ordenes hacer lo que quie-  ras. ¿Qué quieres que haga? Si quieres hago caer sobre ellos esas dos grandes mon- tañas.’

Y dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz: ‘Sólo ruego que Allah saque de  ahí a quien no adore más que a Allah sin asociarle  nada’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 648


De la misma se transmitió que dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, nunca golpeó a nadie con su mano, ni a mujer alguna ni a criado, excepto en el combate por la causa de  Allah.

Y nunca se vengó de nadie que le hubiese hecho algo, excepto que hubiera violado las leyes de Allah, El Altísimo y la venganza hubiese sido para Él.”

Lo relató Muslim.


De Anás, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Iba yo andando con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y llevaba él un manto de tejido resistente. En ese momento lo alcanzó un campesino que le dio un violento tirón. De tal forma que miré al hombro del Profeta, Allah le bendi- ga y le dé paz y le dio un rasponazo de tan fuerte que fue el  tirón.

Después dijo el campesino: ‘¡Muhammad, ordena que me den del dinero de Allah que tienes en tu casa!’

El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, se volvió hacia él sonriendo. Y des- pués ordenó que le dieran algo.”


4. 649


De Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


5. 650


“Contemplaba al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz como hacía el relato de uno de los profetas, sobre ellos sean la paz y las bendiciones. Fue golpea- do por su pueblo hasta hacerle sangrar y, al tiempo que frotaba la sangre de su ros- tro, decía: ‘¡Oh Allah! Perdona a mi pueblo, pues realmente ellos no  saben’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“La fuerza no está en vencer en la lucha sino en contener la propia  ira.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


272



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Aquellos que contienen su ira y perdonan a la gente. Y Allah ama a los bien- hechores.”

(La Familia de Imrán /134)

“Quien tuvo paciencia y supo perdonar...Eso es parte de los asuntos que hay que asumir con resolución.”

(La Asamblea /43)



HADIZ

1. 651


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que un hombre dijo al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Oh Mensajero de Allah! Tengo unos parientes a los que otorgo favores y   ellos no me corresponden. Les hago el bien y me corresponden con el mal. Soy comprensivo con ellos y ellos me ignoran.

Y dijo: ‘Si lo que dices es así, sería como si les echaran cenizas ardiendo en sus bocas. Y Allah no cesará de ayudarte contra ellos, mientras persistas en tus accio- nes. Y así hasta que lleguen a  corresponderte’.”


Lo relató Muslim.

273



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y quien honre las leyes sagradas (del Din de Allah), será mejor para él ante su Se- ñor.”

(La Peregrinación /30)

“¡Creyentes! Si practicáis el Din de Allah y lo preserváis, Allah os dará la victoria y afirmará vuestros pies (para que no tiemblen en el  Yihad).”

(Muhammad /7)



HADIZ

1. 652


De Abu Masud Uqba ibn Amrin Al Badri, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Vino un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘Verdaderamente yo no acudo a la oración del amanecer debido a que el imam

fulano la alarga demasiado.’

Nunca he visto tan enojado al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, como ese  día cuando exhortó a la gente diciendo: ‘¡Oh gentes! Entre vosotros hay hombres que hacen huir a la gente de la  oración.

Y quien haga de imam con la gente que sea breve, ya que tras él está el ancia- no, el pequeño y el necesitado’.”


2. 653


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que  dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, llegó de un viaje y ocurrió  que yo había puesto una cortina que llevaba imágenes, en un ventanal. Cuando la   vio el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, la desgarró y su rostro cambió  de color diciendo: ‘¡Aisha! los que hacen semejanzas con la creación de Allah serán los que padezcan el castigo más duro ante Allah en el día del  Juicio’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

274


3. 654


De la misma se transmitió que a la tribu de Quraish le preocupó el asunto de la mujer Al Majzumía que robó y preguntaron:

“¿Quién podría interceder por ella ante el Mensajero de Allah, Él le bendiga y   le dé paz?

Contestaron: Nadie salvo Usama Ibn Zaid, pues, es el más querido por el Men- sajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.

Así pues, le habló Usama. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¿Acaso intercedes en uno de los límites impuestos por Allah, El   Altísimo?’

Después se puso en pie y exhortó a la gente diciendo: ‘Lo que verdaderamente hizo perecer a los que os precedieron fue que, cuando robaba el de noble alcurnia,   lo dejaban y si robaba el débil, le aplicaban la pena.'

Después dijo:

‘¡Por Allah! Si Fátima, la hija de Muhammad, Él le bendiga y le dé paz, robara,  le cortaría la mano’.”


4. 655


De Anás, Allah esté complacido con él, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Vio un escupitajo en la posición de la quibla. Esto le contrarió hasta tal punto que se le notó en el rostro.

Se puso en pie, lo frotó con su mano y dijo: ‘Cuando uno de vosotros se pone en pie para la oración está hablando a su Señor con la recitación del Corán y las fórmulas que le dirige. Y su Señor está entre él y la  quibla.

Así pues, que no escupa nadie en la dirección de la quibla (es decir, frente a él cuando hace el salat). Sin embargo, lo puede hacer a su izquierda o bajo sus  pies.’

Después cogió el pico de su manto y escupió en él diciendo después: O que haga eso.”*

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

*Dijo An-Nawawi: Y el mandato de escupir a la izquierda y bajo los  pies es para cuando se está fuera de la mezquita. En cambio en la mez- quita se hace en un filo del manto o en un pañuelo.

275



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y baja tus alas (se humilde) con los creyentes que te  sigan.”

(Los Poetas /215)

“Allah ordena la justicia y la buena acción. Y el gasto en las necesidades de los fa- miliares. Y prohibe la obscenidad (de palabra u obra), así como la opresión y lo que es reprochable. Allah os exhorta de esta manera, tal vez así  recordéis.”

(Las Abejas /90)



HADIZ

1. 656

2. 657


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables de vuestro rebaño. El emir es pastor y responsable de su gente o de su pueblo. El hombre es pastor en su casa y familia. La mujer es pastora en casa de su marido y sus  hijos.

Así pues, todos vosotros sois pastores y responsables de vuestro  rebaño.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Yaala Maaquil Ibn Yasár, Allah esté complacido den él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“A cualquier siervo que Allah haya hecho responsable de algún asunto y muera habiendo traicionado los derechos de la gente, Allah le ha prohibido la entrada en   el Jardín’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

276


3. 658


Y en otro relato:

“Y si no los ha dirigido en el buen consejo no encontrará el aroma del  Jardín.”

De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“He oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en esta casa: ‘¡Oh Allah, sé duro con quien tuvo gente a su cargo y fue duro con ella sin dere-  cho! ¡Y con quien tuvo gente a su cargo, a la que trató con dulzura y compasión, sé compasivo’!”


4. 659


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que  dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“La tribu de Israel fue gobernada por los profetas. Siempre que moría un Profe- ta le sucedía otro. Y no habrá ningún profeta después de mí. Pero habrá, después   de mí, muchos califas.

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué nos mandas que hagamos  pues?’

Dijo: ‘Dad el bayá al primero de vosotros. Y después corresponded al derecho  de obedecerle. Pedid a Allah lo que os corresponda que Allah se encargará de pedir cuentas a quien os gobierne’.”


5. 660


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Aidh Ibn Amrin, Allah esté complacido con él, que entró a ver a Ubaidullah Ibn Ziyad y le dijo:

“¡Hijo mío! Ciertamente, he oído decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y    le dé paz: ‘El peor de los califas y emires es el brusco y violento. Te prevengo,    pues, de ser uno de ellos’.”


6. 661


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Mariam Al Azdi, se transmitió, que le dijo a Muáwia, Allah esté complacido de los dos: He oído decir al Mensajero  de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A quien Allah dio un cargo en los asuntos de los musulmanes y les impidió alcanzar sus necesidades, Allah le impedirá alcanzar lo que él necesite en el Último Día*.”


Lo relataron Abu Daud y At Tirmidí.

*Cuando oyó decir esto, Muawia puso un empleado a su servicio para que le informara de las necesidades de la gente.

277



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo sea:

“Allah ordena la justicia y la buena acción.”

(Las Abejas /90)

“Sed justos porque, ciertamente, Allah ama a los  justos.”

(Las Habitaciones /9)



HADIZ

1. 662

2. 663


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Allah cobijará bajo Su sombra a siete clases de personas el día que no haya   más sombra que la Suya:

Un gobernante (autoridad) justo.

Un joven que vive en la adoración de Allah, Poderoso y Majestuoso. Un hombre cuyo corazón está unido a las mezquitas.

Dos hombres que se aman por Allah, se juntan por Él y se separan por Él.

Un hombre al que invita una mujer de posición y belleza (para seducirlo) y le dice rechazándola: ‘Verdaderamente yo temo a  Allah.’

Un hombre que da una sádaqa, ocultándola de tal forma que su mano izquierda no sabe lo que da su mano derecha.

Un hombre que recuerda a Allah a solas y sus ojos derraman lágrimas.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abdallah Ibn Amri Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


“Verdaderamente los justos estarán el Último Día sobre mimbares iluminados, aquellos que han sido justos en sus veredictos y han ordenado a su familia y a la gente con justicia.”


3. 664


Lo relató Muslim.

De Auf Ibn Málik, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


278


“Vuestros mejores gobernantes son aquellos imames que amáis y que os  aman.

¡Pedid a Allah por ellos que ellos piden por vosotros!

Y vuestros peores gobernantes son aquellos que odiáis y os odian. Los malde- cís y ellos os maldicen a vosotros.

Dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Nos oponemos a ellos?’

Dijo: ‘No, mientras establezcan con vosotros la oración (el Din). No, mientras establezcan con vosotros la  oración’.”


4. 665


Lo relató Muslim.

De Iyád Ibn Himar, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Las gentes del Jardín serán de tres  clases:

El poseedor de un cargo que es justo y obra buscando la complacencia de  Allah.

Un hombre compasivo, de corazón tierno con sus familiares y con los musul- manes.

Y un hombre honrado que se abstiene de pedir aunque sea pobre y con mucha familia.”


Lo relató Muslim.

279



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“¡Oh creyentes! Obedeced a Allah, a Su Mensajero y a vuestros mandatarios y go- bernantes.”

(Las Mujeres /59)



HADIZ

1. 666


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Es deber de todo musulmán oír y obedecer, tanto si le gusta como si no. Ex- cepto si se le ordena desobedecer a Allah. Y en ese caso no está obligado a oír y obedecer.”


2. 667


Del mismo se transmitió, que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Cuando dábamos el bayá al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, so- lía añadir: ‘En lo que podáis’.”


3. 668


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Del mismo se transmitió, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz   :

“Para quien se salga de la obediencia a un imam recto no habrá excusa en el Úl- timo Día. Y quien muere sin haber dado su bayá a un imam o emir, tiene una muer- te de Yahilía’.”


Lo relató Muslim.

Y en otro relato, también de él:

“Y quien muere estando separado de la yamaa, tiene una muerte de  Yahilía.”

280


4. 669

5. 670

6. 671


Se transmitió de Anás, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Escuchad y obedeced, aunque sea un esclavo negro etíope el que   mande!”

Lo relató Al Bujari.

Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Debes oír y obedecer tanto en la dificultad como en la facilidad (es decir, en   la pobreza y en la riqueza). En lo que te gusta y en lo que no te gusta. Y aunque otro goce de preferencia sobre ti porque no se te haya hecho  justicia.”

Lo relató Muslim.


De Abdallah Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, se transmitió que   dijo:

“Fuimos de viaje con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y llega- mos a un lugar en el que, mientras unos arreglaban las tiendas, otros practicaban el tiro con arco y otros atendían a las monturas. En ese momento llamó para una reu- nión, el muecín del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz.

Nos reunimos en torno al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y dijo después de la oración:

‘Ciertamente no ha habido profeta antes de mí que no tuviera la obligación de dirigir a su pueblo hacia lo que supiera que era mejor para él. Y advertirle del mal que le acechara.

Y verdaderamente este pueblo vuestro ha sido limpio y sano en sus comienzos, sin embargo en su final acaecerán sucesos y asuntos que reprobaréis. Vendrá la dis- cordia y cada una será más dura y fuerte que la  anterior.

Este es mi riesgo y aquí puede estar mi ruina. Después pasará la discordia y vendrá otra. Y dirá el creyente: ‘Esta es la gran prueba’. Y quien se quiera apartar del Fuego y entrar en el Jardín, que crea en Allah y en el Último Día cuando le lle- gue la muerte. Y que vaya en busca de la gente a la que le gusta un comportamien- to como es debido.

Y el que de el bayá a un gobernante de forma complaciente que le obedezca en lo que pueda.

Y si viene otro saliéndose de su obediencia y queriendo arrebatarle el dominio, combatidlo’.”


7. 672


De Abu Hunaida Wáil Ibn Huyrin, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


281


8. 673


“Preguntó Sálama Ibn Yazíd al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Oh Profeta de Allah! ¿Qué te parece cuando los emires nos exigen sus derechos y no satisfacen los nuestros? ¿Qué nos ordenas hacer entonces?’

Y le contestó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Escuchad y obedeced, pues sobre ellos recaerán sus faltas y sobre vosotros las  vuestras’.”

Lo relató Muslim.

De Abdallah Ibn Masud, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, sobre él la paz y las bendiciones:

“Ciertamente, después de mí acaecerán sucesos que reprobaréis por ir en co- ntra de la Sharia y habrá preferencias de unos en detrimento de  otros.

Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Y qué hacemos, los que alcancemos a ver esto?’

Dijo: ‘¡Cumplid con el pago de lo que debáis y pedid a Allah lo que sea vues- tro’!”


9. 674


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien me obedeció a mí, obedeció a Allah y quien me desobedeció a mí, des- obedeció a Allah. Y quien obedeció al emir, me obedeció a mí y quien desobedeció  al emir, me desobedeció a mí.”


10. 675

11. 676


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“A quien no le guste algo de su emir, que tenga paciencia. Pues, quien se salga de su obediencia, aunque sea tan sólo un palmo, tendrá una muerte de  Yahilía.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Bakra, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Quien desprecie a un soberano musulmán de hecho o de palabra, Allah lo despreciará a él.”


Lo relató At Tirmidí.

282



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Ésa es la casa del otro mundo; la prepararemos para los que no quieren engrande- cimiento ni corrupción en la Tierra. Y la recompensa final será para los  temerosos.”

(Las Historias /83)



HADIZ

1. 677

2. 678


De Abu Said Abdurrahmán Ibn Sámura, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Abdurrahmán! No pidas el emirato, puesto que si te es dado sin pedirlo y te lo mereces, Allah te ayu- dará en ello. Pero si te es dado después de haberlo pedido, Allah no te ayudará por ello.

Y cuando jures por algo y luego ves que faltar al juramento es mejor que lo que lo motivó, entonces haz lo que sea mejor y paga la expiación del   juramento.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“¡Abu Dhar! Verdaderamente, te veo débil. Y yo quiero para ti lo mismo que quiero para mí. No seas emir de dos ni tampoco depositario de la riqueza de un huérfano.”


3. 679


Del mismo se transmitió que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Dije: ‘¡Mensajero de Allah! ¿Por qué no me haces gobernador de una provin- cia?’

Me golpeó el hombro con su mano y después dijo: ‘¡Abu Dhar! Tú eres débil.

283


Y el cargo es una responsabilidad que el día del Juicio será motivo de escándalo y     te lamentarás de haberlo recibido, excepto para quien lo haya cogido por derecho y haya cumplido con todas sus obligaciones.”


4. 680


Lo relató Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Ciertamente, vosotros pondréis gran celo en la consecución de un emirato, pero, para quien no haya cumplido con sus obligaciones, el haberlo tomado será un motivo de lamento en el día del  Juicio.”


Lo relató Al Bujari.

284



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“El día del Juicio los compinches (amigos en la desobediencia a Allah) serán ene- migos unos de otros, excepto los temerosos.”

(Los Adornos /67)



HADIZ

1. 681


De Abu Said y Abu Huraira, Allah esté complacido de los dos, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Allah no envió profeta, ni califa que no tuviera dos círculos de personas a su alrededor:

Uno que le recomienda el bien y le induce a  él.

Y otro que le recomienda el mal y le induce a él. Y el que está exento es aquel   a quien Allah ha protegido.”


2. 682


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Al Bujari.


“Si Allah quiere un bien para el emir, le pone un consejero veraz y fiel a su la- do. Pues, si se le olvida algo de bien, se lo recuerda. Y si se lo recuerda, le  ayuda.

Y si quiere un mal para él, le pone un mal consejero. Pues, si olvida alguna de  sus obligaciones no se la recuerda. Y si recuerda sus obligaciones, no contribuye a ellas.”

Lo relató Abu Daud.

285



HADIZ

1. 683


De Abu Musa Al Ashari, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Entré a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, junto con dos hombres de entre los hijos de mi tío y dijo uno de ellos: ‘¡Mensajero de Allah, haznos emplea- dos de algún cargo del territorio de los musulmanes!’

Y el otro dijo lo mismo.

Y a continuación les contestó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, diciéndoles: '¡Por Allah! Que nosotros no concedemos ningún cargo a quien lo pida ni a aquel que ponga un celo especial en  conseguirlo'.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

286




HADIZ

1. 684


De Ibn Úmar, Allah esté complacido con los dos, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Pasó junto a uno de los auxiliares que estaba exhortando a su hermano para que no se avergonzara. Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Déjalo! Pues la vergüenza es parte del imán'.”


2. 685


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Imran Ibn Husein, Allah esté complacido con los dos, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:


“La vergüenza no viene si no es con bien.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


*Es decir, es un bien en todos los sentidos, tanto para el individuo co- mo para la sociedad por lo que contiene de emprender y realizar lo bo- nito y hermoso y abandonar lo feo y grosero.


3. 686

4. 687


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le dé   paz:

“El imán tiene setenta y tantas ramas. La mejor de todas ellas es decir:

‘La ilaha illa Allah’ (no hay más dios que Allah); y la más simple de todas es apartar un obstáculo del camino. Y la vergüenza también es una rama del  imán.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Abu Said Al Judrí, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, era más vergonzoso que la joven virgen en su cámara. Pues si veía algo reprochable, lo notábamos enseguida   en su rostro.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

288



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y cumplid lo pactado, porque de ello habréis de rendir  cuentas.”

(El Viaje Nocturno /34)



HADIZ

1. 688


De Abu Saíd Al Judrí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“El peor ante Allah en el día del Juicio es aquel hombre que cohabita con su mujer y después divulga su  secreto.”


2. 689


Lo relató Muslim.

De Abdallah Ibn Úmar, se transmitió que Úmar, Allah esté complacido con los dos, dijo, cuando su hija Hafsa quedó viuda:

“Me encontré con Uzmán Ibn Affan, Allah esté complacido con él, y le presen- té a Hafsa diciéndole: ‘Si quisieras, casaría contigo a Hafsa, hija de Úmar.’

Dijo: ‘Pensaré en el asunto.’

Así pues, esperé varios días y después me dijo: ‘He pensado que no me voy a casar de momento.’

Entonces me encontré con Abu Bakar As Siddiq, Allah esté complacido de él    y le dije: ‘Si quisieras, casaría contigo a Hafsa, hija de Úmar.’

Se calló Abu Bakar, Allah esté complacido con él y no me respondió. De ma- nera que me dolió su rechazo más aún que el de Uzmán.

Y no tuve más remedio que esperar a que pasaran los días. Hasta que un día la pidió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Así pues, la casé con  él.

Después me encontré con Abu Bakar y me dijo: ‘¿Te dolió cuando me presen- taste a Hafsa y yo no te respondí nada?’

Dije: ‘¡Sí!’

Y dijo: ‘Verdaderamente no hubo nada que me impidiera responderte, excepto que supe que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, la había mencionado y no estaba dispuesto a divulgar el se- creto del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y si no se hubiese casado el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, yo la hubiese aceptado por esposa’.”


Lo relató Muslim.

289


3. 690


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“Estábamos las esposas del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, con él y se presentó Fátima, Allah esté complacido de ella, andando de la misma forma que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y, cuando la vio, le dio un buen re- cibimiento, diciéndole: ‘¡Bienvenida, hija mía!’

Después la hizo sentar a su derecha o a su izquierda. Y a continuación le contó un secreto que le hizo llorar amargamente. Cuando vio su angustia y su tristeza le contó un segundo secreto y ella se rió.

Entonces le dije: ‘¿Te escoge el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, de entre todas sus mujeres para contarte un secreto y después te echas a   llorar?’

Cuando se levantó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y se mar-  chó, le pregunté: ‘¿Qué te ha dicho el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz?’

Dijo: ‘No estoy dispuesta a divulgar el secreto del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.’

Cuando murió el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, dije: ‘Dime, en cuanto al derecho que tengo a saber, lo que te ha dicho el Profeta, Allah le bendiga  y le dé paz.’

Y dijo: ‘Ahora ya sí. En cuanto a la primera vez que me habló en secreto, me informó de que el ángel Gabriel le repasaba el Corán una o dos veces al año. Y ahora ya han sido dos veces. Y añadió: ‘Y ciertamente veo que mi plazo por dicho motivo, está cerca. Así pues, teme a Allah y ten paciencia y resignación ante mi muerte pues, yo soy como la gracia que se te ha adelantado en la otra “vida”’. Y    por eso lloré desconsoladamente el llanto que tu viste. Y cuando vio mi profunda tristeza me relató en secreto por segunda vez, diciéndome: ‘¡Fátima! ¿Acaso no vas   a tener la satisfacción de ser la señora de las mujeres de los creyentes o la señora de las mujeres de este pueblo?’

Y entonces reí ampliamente la risa que tu viste’.”


4. 691


De Zábit se transmitió que Anás, Allah esté complacido con él,   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Mientras jugaba con unos jóvenes vino el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Me saludó y me envió a un asunto de necesidad, de manera que me re- trasé en llegar hasta mi madre. Y al llegar me dijo: ‘¿Cual ha sido el motivo de la tardanza?’

Le dije: ‘Es que me envió el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, a    un recado.’

Dijo: ‘¿Que recado?’ Dije: ‘Es un secreto.’

290


Dijo: ‘No digas a nadie los secretos del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le  dé paz.’

Dijo Anás: ‘¡Por Allah! Que si se lo dijera a alguien, ése serías tú,  Zábit’.”

Lo relató Muslim.

291



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y cumplid lo pactado porque de ello habréis de rendir  cuentas.”

(El Viaje Nocturno /34)

“Cumplid vuestro pacto con Allah si es que os habéis comprometido.”

(Las Abejas /91)

“¡Oh creyentes! Cumplid vuestros  contratos.”

(La Mesa Servida /1)

“¡Oh creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis? Allah se enoja con quienes dicen   lo que no hacen.”

(La Fila /2,3)



HADIZ

1. 692


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:

“Los signos del hipócrita son tres: cuando habla, miente; cuando promete, no cumple y si se le confía algo, traiciona.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


2. 693


Y en otro relato se añade:

“Y aunque ayune y rece, y diga que es musulmán.”

De Abdallah Ibn Amri Ibn Al As, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Hay cuatro propiedades que convierten a quien las posee en un puro hipócri- ta. Y quien tenga una de ellas, tiene una característica de la hipocresía, mientras no  la deje. Y son:

Si se confía en él, traiciona. Cuando habla, miente.

Cuando pacta, no cumple.

Y si porfía, trae pruebas falsas y  miente.”


292


3. 694


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Yabir, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si viniera el dinero de Al Bahrein te daría así, así y así (extendiendo sus ma- nos tres veces). Pero no vino hasta que murió el Profeta, Allah le bendiga y le dé  paz.


Cuando vino el dinero recaudado de Al Bahrein, ordenó Abu Bakar a uno que llamara diciendo: ‘Quien tenga alguna promesa hecha por el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, o alguna deuda que cobrar, que  venga.’

Así que acudí y le dije: ‘Ciertamente el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, me dijo: ‘Te corresponde tanto como esto y esto. Le dije como me dijo el Profeta , Allah le bendiga y le dé paz’.

Me dio un puñado primero y conté hasta quinientos. Y después me dijo: ‘Tó- mate el doble de ese’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

293



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Ciertamente Allah no cambiará el estado de un pueblo, mientras que éste no cambie.”

(El Trueno /11)

“No seáis como aquella que deshacía el hilo después de haberlo hilado fuertemen- te.”

(Las Abejas /92)

“Y que no sean como aquellos que recibieron primero el Libro, cuyo tiempo fue largo y se les endurecieron los corazones.”

(El Hierro /16)

“Pero no lo observaron como debían.”

(El Hierro /27)



HADIZ

1. 695


De Abdallah Ibn Amri Ibn Al As, Allah esté complacido de los dos, que   dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Abdallah! No seas como fulano que solía hacer la oración del tahayyud y después la  dejó’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


294



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y baja tus alas (sé humilde) para con los creyentes.”

(Las Cámaras de Piedra /88)

“Y si hubieras sido de mal carácter y de corazón duro, habrían huido de tu alrede- dor.”

(La Familia de Imrán /159)



HADIZ

1. 696


De Adi Ibn Hatim, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Protegeos del Fuego aunque sea con medio dátil. Y quien no tenga, pues con buenas palabras.”


2. 697


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Y las buenas palabras también son sádaqa.”


3. 698


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Dhar, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“No menosprecies cualquier bien que puedas hacer, aunque sea recibir a tu hermano con una cara sonriente.”


Lo relató Muslim.

295



HADIZ

1. 699

2. 700


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Cuando hablaba solía repetir sus palabras tres veces para que se le   entendiera.

Y cuando llegaba a donde había gente y saludaba, repetía el saludo tres veces.”

Lo relató Al Bujari.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, que dijo:

“La palabra del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, era una palabra completamente clara. La entendía todo aquel que le oía.”

Lo relató Abu Daud.

296



HADIZ

1. 701


De Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en la peregrinación   de despedida: ‘Manda a la gente que se calle y que preste  atención’.

Después dijo: ‘Después de mí, no os volváis como los incrédulos que se pelean unos con otros’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

297



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Llama al camino de tu Señor con la sabiduría* y la buena  exhortación.”

(Las Abejas /125)

*La sabiduría es cuando se da el consejo preciso en el momento justo.



HADIZ

1. 702


De Abu Wail, hermano uterino de Ibn Sálama, se transmitió que   dijo:

“Ibn Masud, Allah esté complacido con él, solía recordarnos nuestras obliga- ciones, es decir las leyes de  la  Sharía, una vez cada jueves. Y le dijo un hombre: ‘¡Oh Abu Abdurrahmán! Me gusta que nos las recuerdes cada  día.’

Y dijo: ‘Sin embargo, me impide hacerlo el hecho de que deteste aburriros. Y ciertamente yo os tomo el compromiso con vuestras obligaciones, por medio de la exhortación como solía hacerlo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz de Allah, temiendo aburriros’.”


2. 703


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Al Yaqdan Ammár Ibn Yasir, Allah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga    y le dé paz:

“Ciertamente, el hombre que alarga la oración y acorta su jutba de los viernes demuestra su buen entendimiento del Din.

Así pues, alargad la oración y acortad el  jutba’.”


3. 704


De Muáwia Ibn Al Hakam As Sulami, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Mientras yo rezaba con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, es- tornudó un hombre entre la gente y le dije: ‘Que Allah tenga misericordia de ti’. En ese momento todos me miraron con reproche y dije: ‘¿Qué os pasa? ¿Porqué me miráis así?’

Y empezaron a golpear las manos contra sus muslos. Cuando vi que me hacían ademanes de que me callara, me callé.

298


Cuando rezó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, puedo decir que jamás he visto otro maestro mejor que él, ni antes ni después de él. ¡Por Allah! Que ni me rechazó, ni me pegó ni me insultó.

Y dijo: ‘Ciertamente en esta oración no le está permitido a la gente decir otra cosa que no sea ‘subhana Allah’ o ‘Allahu akbar’ o recitación del  Corán.’

Y dije: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Yo hablo como era costumbre en nuestra época de ignorancia. Y Allah ha venido con el Din del Islam en tus manos para que lo aprendamos. Y entre nosotros hay hombres que acuden a los  adivinadores.’

Dijo: ‘No vayas con ellos.’

Dije: ‘Y entre nosotros los hay que hacen presagios o malos augurios (supersti- ciosos).’

Dijo: ‘Hay gente supersticiosa. Y lo que dicen no es realidad, ni puede impedir que les ocurra algo o que deje de ocurrirles. Dejadlos, ya que ni beneficia ni perju- dica’.”


4. 705


De Abu Nayíh Al Irbád Ibn Saria, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relató Muslim.


“Nos exhortó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, de una forma  tan conmovedora que se estremecieron los corazones y derramaron lágrimas los ojos. Y le dijimos: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Parece como si se tratara de una ex- hortación de despedida, así que, aconséjanos y dinos’.

Dijo: ‘Os recomiendo el temor de Allah. Escuchar y obedecer aunque fuese vuestro emir un esclavo etíope. Y verdaderamente quien viva de vosotros largo tiempo verá muchas desavenencias. Debéis pues, aferraros con los dientes a mi Sunna y a la de los califas rectamente guiados. Y os prevengo contra las innovacio- nes  en  los  asuntos  del  Din,  pues  toda  innovación  que  contravenga  la  Sha- ría islámica es extravío y, por lo tanto, alejamiento de la  verdad’.”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Sahih).

299



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y los siervos del Misericordioso son aquellos que van por la Tierra con humildad    y cuando los ignorantes les dirigen la palabra, les responden con un   saludo.”

(El Discernimiento /63)



HADIZ

1. 706


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que  dijo:

“Nunca vi al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, riéndose de forma exagerada, hasta vérsele la campanilla, sino que más bien solía  sonreír.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


300



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Quienes sobrestiman los rituales de Allah (oración, ayuno, peregrinación...), de- muestran tener corazones temerosos.”

(La Peregrinación /32)



HADIZ

1. 707


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Si ya se ha dado el ‘iqama’ para hacer las filas para la oración, no vengáis co- rriendo, venid andando y con calma. Y lo que alcancéis de la oración, rezadlo jun- tos y lo que no, completadlo solos.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


2. 708


Y añade Muslim en su  relato:

“Y si alguno de vosotros se dirige a la oración, ya está en  oración.”

De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, se  transmitió:

“Que se trasladó a Muzdálifa con el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, el día de Arafat. Y el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, oyó tras él un gran estruendo,  un golpe y el rugido del camello quejándose. Todo eso por trasladarse a toda prisa hacia Muzdálifa.

Entonces, llamándoles la atención, les dijo: ‘¡Hombres! Tened calma y tranqui- lidad, ya que las prisas y la violencia no traen ningún bien’.”


Lo relató Al Bujari.

301



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“¿No te ha llegado la historia de los honorables invitados de Abraham? Cuando en- traron a verle y le saludaron, les contestó diciendo: ‘¡Paz, gente desconocida!’ Fue entonces a su familia y regresó con un ternero cebado. Después se lo ofreció a ellos diciéndoles: ‘¿Es que no vais a  comer'?”

(Los Vientos /24,27)

“Y vino su gente corriendo hacia él. Los mismos que antes cometían el  mal.

Les dijo entonces Lot: ‘¡Hombres! Esas hijas mías (refiriéndose a las mujeres de su pueblo, pues era responsable de ellas) son las más puras para casarlas con vosotros. Temed, pues, el castigo de Allah y no me traicionéis sobrepasándoos con mis invi- tados. ¿Acaso no hay entre vosotros un sólo hombre que sea recto (y os impida las malas acciones)'?”

(Hud /78)



HADIZ

1. 709

2. 710


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Quien crea en Allah y en el Último Día que honre a su huésped; quien crea en Allah y en el último Día que se relacione con sus parientes en el bien; y quien crea  en Allah y en el Último Día que hable con buenas palabras o que se  calle.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Shuraih Jwailid Ibn Amrin Al Juzai, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le ben-  diga y le dé paz:

“Quien crea en Allah y en el Último Día que honre a su huésped un día y una noche. Y el hospedaje por su derecho como hermano musulmán son tres días. Y  más allá de ese tiempo es sádaqa.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en un relato de Muslim:

“No le está permitido al musulmán parar en casa de otro musulmán, sabiendo

302


que no tiene nada para ofrecerle y le puede hacer caer en falta de   hospitalidad.”

303



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Da buenas noticias a los siervos. A aquellos que escuchan con atención el consejo   y la exhortación, y practican sus enseñanzas.”

(Los Grupos /17,18)

“Su Señor les dará la buena noticia de Su misericordia, complacencia y jardines en  los que permanecerán eternamente colmados de  delicias.”

(At-Tawba /21)

“Alegraos por la buena nueva del Jardín que se os había prometido.”

(Han sido Explicados los Signos /30)

“Pues le anunciamos que tendría un hijo  abnegado.”

(Las Filas /101)

“Nuestros ángeles fueron a Abraham con la buena nueva.”

(Hud /69)

“Y su mujer (Sara), estando en pie, se rió (de alegría). Pues le anunciamos a Isaac     y, tras él, a Jacob.”

(Hud /71)

“Y lo llamaron los ángeles (a Zacarías), cuando estaba en pie rezando en el ‘mih- rab’, para decirle: ‘Allah te da la buena nueva de Juan’.”

(La Familia de Imrán /39)

“Cuando dijeron los ángeles: ‘¡María! Allah te anuncia Su  palabra, cuyo nombre es   el Ungido’.”

(La Familia de Imrán /45)


304


HADIZ

1. 711


De Abu Ibrahim Abdallah Ibn Abu Aufa, Allah esté complacido de los dos, se transmitió:

“Que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, anunció a Jadiya, Allah esté  complacido de ella, que tendría una casa en el Jardín de perlas huecas, en la   que no oiría ningún ruido ni sentiría cansancio alguno.”


2. 712


De Abu Musa Al Asharí, Allah esté complacido con él, se  transmitió:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Que hizo la ablución en su casa y después salió diciendo: ‘Acompañaré al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y estaré con él este  día.’

Llegó a la mezquita y preguntó por el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz. Y    le dijeron: ‘Se fue por allí.’

Dijo: ‘Salí pues en su busca, preguntando por él, hasta que le vi entrar en un huerto donde estaba el pozo de Aris. Entonces me senté ante la puerta hasta que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hizo sus necesidades y la ablución. Después fui hacia él, al tiempo que se sentaba sobre el brocal del pozo, mostrando sus pantorrillas al interior del mismo. Lo saludé y a continuación salí para sentarme ante la puerta y me dije: ‘Hoy seré portero del Mensajero de Allah, Él le bendiga y    le dé paz’.’

Vino Abu Bakar, Allah esté complacido con él, llamó a la puerta y pregunté: ‘¿Quién es?’

Dijo: ‘Abu Bakar.’

Y le contesté: ‘Un momento.’

Después me levanté y fui para decirle al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le  dé paz: ‘Es Abu Bakar, que pide permiso para  entrar.’

Dijo: ‘Dáselo y anúnciale el Jardín para él.’

Así pues, fui y le dije a Abu Bakar: ‘Entra. El Mensajero de Allah, Él le bendi- ga y le dé paz, te anuncia el Jardín.’

Entró Abu Bakar y se sentó a la derecha del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, de la misma manera que él, es decir, sobre el brocal del pozo y con los pies hacia dentro.

Lo dejó y pensó que su hermano, que se quedó haciendo wudú y que le había dicho que le siguiera después, vendría a llamar y el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, le anunciaría el Jardín.

Después fui a sentarme en el mismo sitio e hice la siguiente petición: ‘¡Si Allah quiere para fulano (es decir, su hermano) un bien que lo haga  venir!’

En ese momento alguien movía la puerta como solicitando permiso para entrar  y pregunté: ‘¿Quién es?’

Y contestó: ‘Úmar Ibn Al Jattab.’

305


Dije: ‘Un momento, no tan de prisa.’

Después fui al Mensajero de Allah, Allah le bendiga y le dé paz y, saludándole,  le dije: ‘Es Úmar que pide permiso para  entrar.’

‘Dile que entre y anúnciale el Jardín.’

Así que fui hasta él y le dije: ‘Pasa, que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y   le dé paz, te anuncia el Jardín.’

Entró y se sentó a la izquierda del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz, de la misma forma que su compañero.

Después volví a sentarme en el mismo sitio y dije: ‘¡Si Allah quiere para fulano (es decir, su hermano) un bien, que lo haga  venir!’

Y vino un hombre en ese momento, movió la puerta y pregunté: ‘¿Quién es?’ Dijo: ‘Uzmán Ibn Affán.’

Contesté: ‘¡Un momento!’

Fui al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, le informé del recién llegado y dijo: ‘Dale permiso para entrar y anúnciale el Jardín con una dura prueba que le aconte- cerá.’

Fui, pues, y le dije: ‘Entra, que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, te anuncia el Jardín y una dura prueba que te  acaecerá.’

Entró y se sentó en la otra mitad del brocal del pozo, frente a  ellos.

Dijo Said Ibn Al Musayyib: ‘Y de la misma forma están situadas sus tumbas.    Es decir, Abu Bakar y Úmar junto al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, en su habitación. Y Uzmán en el cementerio de la gente de Medina que está   enfrente.

Y así lo he explicado’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y añadió en otro relato:

“Me ordenó que no abriera más la puerta. Y dijo: Cuando a Uzmán, Allah esté complacido de él le fue dada la buena nueva, dio alabanzas a Allah y después dijo: ‘Allah es el que ayuda (en la desgracia)’.”


3. 713


De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:

“Estábamos sentados alrededor del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y con nosotros estaban Abu Bakar y Úmar entre otros, Allah esté complacido con ellos.

Después se levantó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, y se mar- chó delante de nosotros. Su regreso se retrasaba tanto que temimos que le hubiese pasado algo. Hasta tal punto que salimos a buscarle.


306


Y siendo yo el primer asustado por su tardanza, salí en busca del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, hasta que llegué a una huerta bordeada por un mu- ro, de los hijos del carpintero, que eran de los Ansar. Después caminé a su alrede- dor para ver si encontraba alguna puerta. Pero no la encontré.

Sin embargo, vi cómo un pequeño arroyuelo penetraba en la huerta por entre uno de los muros. Y, encogiéndome, pude pasar al interior donde estaba el Mensa- jero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.

Dijo: ‘¿Abu Huraira?’

Dije: ‘Si ¡Oh Mensajero de Allah!’ Dijo: ‘¿Qué deseas?’

Dije: ‘Estabas con nosotros, te levantaste y te fuiste, tardando en regresar, de modo que temimos que te hubiese ocurrido algo. Y siendo yo el primero que temió por tu vida, salí corriendo en tu busca hasta llegar a esta huerta y penetré en ella como lo hace el zorro. Y esa otra gente tras de  mí.’

Dijo: ‘¡Abu Huraira!’ Y dándome sus sandalias (como prueba de que estuvo   con él y lo vio) me dijo: ‘Coge mis dos sandalias. Y a quien encuentres tras este   muro que atestigüe con el corazón sincero que no hay más dios que Allah, anúncia- le el Jardín’.”


4. 714


De Ibn Shammasa se transmitió que  dijo:


Lo relató Muslim.


“Nos presentamos a ver a Amra Ibn Al As, Allah esté complacido con él, cuando estaba agonizando. Y llorando largamente volvió su rostro hacia la pared para que no se viera su llanto. Y le dijo su hijo: ‘¡Papaíto! ¿Es que no te ha anun- ciado el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que obtendrás el perdón y la misericordia?’

Y volviendo de nuevo su rostro, dijo: ‘Verdaderamente lo mejor que podemos preparar para la otra vida es nuestro testimonio de que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah.

Verdaderamente yo he pasado por tres estados; primero en Yahilía me he visto  a mí mismo sin que hubiera otro que odiara más enérgicamente que yo al Mensaje- ro de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Y nadie hubiera querido matarlo más que yo, de haber podido. Pues, si yo hubiese muerto en ese estado (en el estado de Yahilía), hubiese sido de la gente del Fuego.

Después, cuando Allah puso el Islam en mi corazón, fui al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, y le dije: ‘Extiende tu mano derecha que te voy a dar mi bayá.’ Extendió, pues, su mano derecha y yo encogí mi mano y dijo: ‘¿Qué te pasa, Am- ra?’

Dije: ‘Quiero poner una condición.’ Dijo: ‘¿Que condición quieres poner?’ Dije: ‘Que se me perdone.’

307


Dijo: ‘¿Es que acaso no sabes que el Islam  elimina y deshace todo lo anterior.  Y que la Hiyra elimina lo anterior a ella. Y que la peregrinación deshace todo lo an- terior?’

Y en ese estado no había nadie más querido para mí que el Mensajero de    Allah, Él le bendiga y le dé paz. Ni nadie tan majestuoso como él. De tal forma   que si me pidieran que lo describiese, no podría hacerlo. Porque era tal su majes- tuosidad que no me atrevía ni a mirarlo, y sin verlo no podría describirlo. Y si hubiera muerto en ese estado, habría deseado ser de la gente del  Jardín.

Después, se nos encomendaron asuntos de los que se derivaban responsabili- dades, que no sé si cumplimos con ellas o no y cuál es mi situación con respecto a ellas.

Y, si muero, que no me acompañen ni gritos ni fuego*. Y cuando me enterréis, arrojad la tierra sobre mí lentamente. Después permaneced alrededor de mi tumba   el tiempo que se tarda en sacrificar un camello y repartir su carne. De tal forma que me hagáis compañía y vaya viendo lo que voy a responder a los ángeles enviados   por mi Señor’.”

Lo relató Muslim.

*De aquí se deduce que un enterramiento no se puede acompañar con gritos de histeria ni fuegos encendidos como antorchas, por ejemplo.

308



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y Abraham aconsejó sinceramente a sus hijos en el Din para Allah, lo mismo que Jacob: ‘¡Hijos míos! Verdaderamente, Allah ha elegido para vosotros el Din. No muráis, pues, sino siendo musulmanes (sometidos a El). ¿Acaso fuisteis testigos de cuando le llegó la muerte a Jacob y dijo a sus hijos: ‘¿Qué adoraréis después de mí?’ Dijeron: ‘Adoraremos a tu Dios y al de tus padres, Abraham, Ismael e Isaac, a un solo Dios, al que nos entregaremos y someteremos’.”

(La Vaca /132,133)



HADIZ

1. 715


De Yazíd Ibn Hayyan, que dijo:

“Partimos Husein Ibn Sabra, Amrin Ibn Muslim y yo hacia la casa de Zaid Ibn Arqam, Allah esté complacido de ellos. Y cuando estuvimos todos sentados le dijo Husein: ‘¡Zaid, verdaderamente tú has encontrado mucho bien! Has visto al Men- sajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Has oído sus dichos. Has luchado junto a  él y has rezado tras él. Pues como verás Zaid, realmente, tu has encontrado mucho bien!’

¡Háblanos, entonces, de lo que has oído del Mensajero de Allah, Él le bendiga   y le dé paz!

Dijo: ‘¡Sobrino! ¡Por Allah! que he envejecido mucho, mi época ha pasado y he olvidado par- te de lo que había memorizado del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz. Así pues, aquello de lo que os hable, aceptadlo. Y de lo que no os hable, no me lo exijáis.’

Después dijo: ‘Un día se puso en pie entre nosotros para hablarnos el Mensaje- ro de Allah, Él le bendiga y le dé paz, en un lugar situado entre Meca y Medina en   el que había un bosquecillo y en él una fuente con el nombre de Jummán.

Comenzó dando alabanzas y ensalzando a Allah. Y exhortó a la gente a que obedecieran a Allah, que Le tuvieran siempre presente y Le recordasen. Después dijo: ‘¡Oh hombres! Yo soy humano y se acerca la venida de un enviado de mi Se-


309


ñor (el ángel de la muerte) que me llevará ante Él y  moriré.

Os dejo dos cosas de gran peso: la primera el Libro de Allah que contiene la guía y la luz. Ponedlo en práctica y aferraos a él.’

Estimuló el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a desear el Libro de Allah y a practicarlo.

Después dijo: ‘Y la segunda, tened respeto por la familia de mi casa. Os re- cuerdo, por Allah, a la familia de mi casa, os recuerdo, por Allah, a la familia de mi casa.’

Y le dijo Husein: ‘¿Y quién es la familia de la casa del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz? ¡Oh Zaid! ¿Es que no son sus esposas la familia de su casa?’ Dijo: ‘Sus esposas son de la familia de su casa. Sin embargo, la familia de su  casa son más que eso. Pues, también son todos a los que se prohibió vivir del za-

kat.’


Dijo: ‘¿Y quienes son?’

Dijo: ‘Son Banu Ali, Banu Aquil, Banu Yaafar y Banu Abbás.’ Preguntó: ‘¿A todos ellos se les ha prohibido vivir del zakat?’ Dijo: ‘¡Sí'!”


Lo relató Muslim.



2. 716


De Abu Suleimán Málik Ibn Al Hwairiz, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo:

“Fuimos en un viaje a ver al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, siendo jóvenes todos nosotros y muy parejos en la edad. Permanecimos junto a él veinte noches y fue muy tierno y compasivo con nosotros, como era su condición.   Y pensó que realmente sentíamos nostalgia de nuestras familias y no quiso retrasar nuestra vuelta. Así pues, nos preguntó acerca de la familia que habíamos dejado. Y después de que le diéramos noticias de ella, dijo: ‘Volved a vuestras familias y permaneced con ellas, enseñándoles y mandándoles el bien. Y haced vuestras ora- ciones a su debido tiempo. Y les dijo los tiempos de cada oración. Pues, si llega la hora de la oración, que uno de vosotros dé la llamada y el mayor de todos que sea   el imam’.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


3. 717


Y añadió Al Bujari en un relato suyo:

“Y haced la oración como me habéis visto hacerla a  mí.”

De Úmar Ibn Al Jattab, Allah esté complacido con él, que  dijo:

“Pedí permiso al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, para hacer la  Umra.

Me lo dio y me dijo: ‘¡Hermano mío! No nos olvides en tus peticiones y ruegos  a Allah.’


310


Y esta frase me causó profunda  alegría.”


Lo relató Abu Daud. Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.



4. 718


De Salim Ibn Abdallah se transmitió que Abdallah Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, solía decir al hombre que    iba a salir de viaje:

“¡Acércate a mí! Y te despida como solía despedirnos el Mensajero de Allah,     Él le bendiga y le dé paz. Pues decía:

‘Astaudiu Allah dínak, wa amánatak, wa jawátima ámalik.’

(Que Allah proteja tu  Din, tus obligaciones y tu sinceridad en el objetivo final  de las acciones).”


5. 719


De Abdallah Ibn Yazíd Al Jatmí, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:


Lo relató At Tirmidí.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía decir cuando quería despedir al ejército:

‘Astaudiu Allah dínakum, wa amánatakum, wa jawátima ámalikum.’

(Que Allah proteja vuestro Din, vuestras obligaciones y la sinceridad en el ob- jetivo final de vuestras acciones).”


6. 720


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:


Lo relató Abu Daud.


“Vino un hombre a ver al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allah! Voy a realizar un viaje y quiero que pidas por  mí.’

Y le dijo: ‘¡Zawadaka Allahu at taqwa!’.

(¡Que Allah te aprovisione de temor por Él!). Dijo: ‘¿Y además?’

Dijo: ‘¡Gáfara dhambak!’(Que perdone tus faltas). Dijo: ‘¿Y además?’

Dijo: ‘Wa yassara laka al jaira haizuma kunta’.

(Y que te facilite el bien donde quiera que estés).”

Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

311



QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Y consúltales en los asuntos importantes”.

(La Familia de Imrán /159)

“Y se consultan entre ellos los asuntos importantes.” (como una cualidad de los creyentes).

(La Consulta /38)



HADIZ

1. 721


De Yabir, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía enseñarnos la ‘istijara’   en todos los asuntos, igual que nos enseñaba una azora del Corán. Decía: ‘Si algu-  no de vosotros tiene un asunto importante que dilucidar que haga dos rakas volun- tarios y después que diga lo  siguiente:

‘Allahumma inní astajíruka bi ilmika, wa astaqdiruka bi qudratika, wa asaluka min fadlika al adhím, fainnaka taqdiru wa la aqdiru, wa taalamu wa la aalamu, wa anta allá- mu al guyúb. Allahumma in kunta taalamu anna hadha al amra jairun li fi Diní wa maashí wa áqibati amrí, faqdurhu li wa yassirhu li, zumma bárik li fíhi.

Wa in kunta taalamu anna hadha al amra sharrun li fi Diní wa maashí wa áqibati am- rí, fasrifhu anní wasrifní anhu, waqdur li al jaira haizu kana, zumma raddini bihi.’

(¡Oh Allah! te pido que escojas lo mejor para mí, por Tu conocimiento de   ello.

Y por Tu poder te pido que me capacites para la  elección.

Y así te pido de Tu inmenso favor. Porque Tú puedes y yo no puedo. Tú sabes  y yo no sé. Y Tú eres el conocedor del ‘no  visto’.

¡Oh Allah! si sabes que este asunto es mejor para mí, tanto en mi Din como en mi vida y su objetivo final es sano, decrétalo para mí y facilítamelo. Después, ben- díceme en él.

Y si sabes que este asunto es malo para mí, tanto en mi Din como en mi vida y su objetivo final no es sano, apártalo de mí y apártame de él. Y decreta el bien para mí donde esté. Después, déjame satisfecho con el asunto  decretado).

Dijo: ‘Y menciona el asunto de necesidad en  cuestión’.”


312


Lo relató Al Bujari.

313



HADIZ

1. 722


De Yabir, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:

“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando era el día del Id, so-  lía ir por un camino y volver por otro.”


2. 723


De Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, se transmitió que el Mensajero de  Allah:


Lo relató Al Bujari.


“Solía salir de Medina por el camino del árbol y entrar por el de Al Muarras. Y  si entraba en Meca lo hacía por el camino Az Zaniyatul Ulia y salía por Az Zaniya- tus Sufla.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

314


 DE LA PREFERENCIA EN EL EMPLEO DE LA DERECHA PARA TODO LO QUE SEA  HONORABLE*

*Dijo An-Nawawi: Se recomienda el uso de la derecha para la ablución mayor y la menor; el tayammum ; vestirse y calzarse; entrar a la mezquita con el pie derecho; usar el siwák y el kohol; cortarse las uñas y recortarse el bigote; quitarse el pelo de las axilas o afeitarse la cabeza; el saludo de la oración; comer y beber; estrechar la mano; saludar la Piedra Negra; al salir de hacer una necesidad; el dar y el tomar y otros actos parecidos.

En cambio, se recomienda el uso de la izquierda en todo lo contrario: sonarse y escupir hacia la izquierda, entrar al servicio, salir de la mez- quita, quitarse las sandalias, los calcetines de cuero, los pantalones o cualquier otro tipo de ropa, lavarse las partes íntimas,  etc.


QUR’AN


Dijo Allah, El Altísimo:

“Pues, quien reciba su libro con la mano derecha, dirá todo contento y   alborozado:

¡Coged y leed mi libro!”

(El Día Certero /19)

“Los compañeros de la derecha. ¡Qué felices serán los compañeros de la derecha!

¡Y los compañeros de la izquierda! ¡Qué desgraciados  serán!”

(El Acontecimiento /8,9)



HADIZ

1. 724


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que  dijo:

“Al Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, le gustaba el uso de la derecha en todos los asuntos: en su purificación, en su peinado y al calzarse las sandalias.”


2. 725


De la misma se transmitió que dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“La mano derecha del Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, era para su purificación y su comida. Y la mano izquierda era para cuando iba al servi- cio y para expulsar otras suciedades como saliva o  mucosidad.”

Lo relató Abu Daud.

315


3. 726

4. 727

5. 728


De Umm Atyya, Allah esté complacido de ella, se transmitió que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz , le dijo cuando esta-  ba bañando a su hija Zainab, Allah esté complacido de   ella:

“Empieza primero por sus partes derechas y las del wudú.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Si alguno de vosotros se va a calzar las sandalias que empiece por la derecha;    y si se las va a descalzar que empiece por la  izquierda. De manera que la derecha   sea la primera de las dos en ponerse y la última en  quitarse.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

De Hafsa, Allah esté complacido de ella, se transmitió que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Solía usar su derecha para comer, beber y vestirse. Y la izquierda para otro ti- po de cosas.”


6. 729

7. 730


Lo relató Abu Daud.

De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“Cuando os vistáis y hagáis el wudú, empezad por la parte  derecha.”

Lo relataron Abu Daud y At Tirmidí.

De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Llegó a Mina y arrojó las piedras*. Después llegó a su casa de Mina y sacrifi-  có. Y después fue al barbero y le dijo: ‘Coge (señalando la parte derecha y después   la izquierda). Luego repartió el cabello entre la  gente.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Y en otro relato:

“Cuando arrojó las piedras e hizo el ritual del sacrificio, se rasuró la cabeza. Y tomando el barbero el lado derecho se lo afeitó.

Después llamó a Abu Talha Al Ansari, Allah esté complacido de él y le dio esa parte de los cabellos.

Después tomó la parte izquierda y, una vez afeitada, se la dio a Abu Talha y le dijo: ‘Repártelos entre la gente’.”

Lo relató Al Bujari.

*Simbólicamente y contra shaitán, como ritual de la peregrinación.

316


 EL LIBRO

DE LA EDUCACIÓN EN LA COMIDA

317



HADIZ

1. 731

2. 732


De Úmar Ibn Abu Salama, Allah esté complacido de los dos, se transmitió que   dijo:

“Me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Di: Bismillah (en el nombre de Allah); después come con tu derecha y de lo que tienes a tu  lado.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que  dijo:

“Dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Si alguno de vosotros    se dispone a comer que mencione el nombre de Allah, El Altísimo. Y si se le olvida mencionarlo al principio, que diga: ‘Bismillah awalahu wa ajirahu’. (En el nombre de Allah en su principio y en su  final).”


3. 733


Lo relataron Abu Daud y At Tirmidí.

De Yabir, Allah esté complacido con él, se transmitió que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Cuando un hombre entre a su casa que mencione el nombre de Allah al entrar  y en el momento de comer. Y si hace eso, shaitán dirá a sus compañeros: ‘Hoy no  hay para vosotros ni casa ni  comida.’

Y si entra sin mencionar el nombre de Allah, dirá shaitán: ‘Habéis conseguido casa.’

Y si, además, no ha mencionado el nombre de Allah al comer, dirá: ‘Habéis conseguido casa y comida’.”


4. 734


De Hudaifah, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo:


Lo relató Muslim.


“Cuando asistíamos a alguna comida con el Mensajero de Allah, Él le bendiga    y le dé paz, no metíamos nuestras manos antes de que empezara el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz.

318


Una vez, asistíamos con él a una comida cuando llegó una jovencita empujan- do y metiendo su mano a toda prisa. Y el Mensajero de Allah, que El le bendiga y    le dé paz, detuvo su mano  cogiéndola.

Después llegó un campesino corriendo y empujando también y le hizo lo mis- mo. Y dijo el Mensajero de Allah, que El le bendiga y le dé paz: ‘Verdaderamente para  shaitán es lícita la comida sobre la que no se ha mencionado el nombre de  Allah. Y vino con esta jovencita para comer por su causa y le cogí la mano. Des- pués vino con el campesino para comer por su causa y le cogí la mano. Y juro, por Aquel que tiene mi alma cogida de Su mano, que la mano de shaitán está en mi ma- no con la de vosotros dos.’

Después mencionó el nombre de Allah, El  Altísimo.”


5. 735


De Umeya Ibn Majchi As Sahabi, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estaba sentado mientras un hombre comía, sin haber mencionado el nombre de Allah hasta el momento en que sólo le quedaba un bocado de su  comida. Y  cuando lo elevó para llevárselo a la boca dijo:  ‘Bismillah  awalahu wa ajirahu’. (En el nombre de Allah en su principio y  en su final).

Se rió el Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, y después dijo: ‘No paraba shaitán de comer con él, pero cuando el hombre mencionó el nombre de Allah, vo- mitó shaitán cuanto había en su estómago.”


6. 736


De Aisha, Allah esté complacido de ella, se transmitió que  dijo:


Lo relató Abu Daud. Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.


“El Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, estaba comiendo con  seis de sus compañeros. En ese momento llegó un campesino y se comió todo en dos bocados. Y dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé  paz:

‘Si hubiera mencionado el nombre de Allah, habría habido bastante para to- dos’.”


7. 737


De Abu Umama, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:


Lo relató At Tirmidí


“Cuando el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, recogía la mesa después de comer, decía:

‘Al hamdulillahi hamdan kacíran taiyiban mubárakan fíhi, gaira makfiyin, wa la mus- tagnan anhu, rabbaná.’

319


8. 738


(Abundantes y buenas alabanzas sean para Allah. Bendito sea. Allah no necesi- ta de nadie. Y no hay nadie que no esté necesitado de Él. ¡Señor  nuestro!).”

Lo relató Al Bujari.

De Muádh Ibn Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“A aquel que, cuando termine de comer,  diga:

‘Al hamdulillah alladhí atamaní hadha, wa razaqaníhi, min gairi haulin minní wa la quwatin.’

(Las alabanzas son para Allah que me ha dado esto de comer. Y me ha dado su provisión sin que yo haya hecho mérito alguno).

Por ello, le serán perdonadas sus faltas  anteriores.”


Lo relató Abu Daud.

320



HADIZ

1. 739

2. 740


Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“El Profeta Muhammad, Allah le bendiga y le dé paz, jamás hizo gestos de desprecio a la comida. Si le apetecía se la comía y si no le apetecía la  dejaba.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


Se transmitió de Yabir, Allah esté complacido de él:

“Que el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, pidió a su familia algo con que untar el pan.

Y dijeron: ‘No tenemos más que  vinagre.’

Así que lo pidió. Y mientras comía, decía: ‘¡Qué bueno es el vinagre para un- tar! ¡Que bueno es el vinagre para  untar!’.”

Lo relató Muslim.

321



HADIZ

1. 741


Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Si alguno de vosotros es llamado a una comida, que acuda. Si está ayunando que haga peticiones a Allah para la gente de la casa y, si no lo está, que  coma.”

Lo relató Muslim.


322



HADIZ

1. 742


Se transmitió de Abu Masud Al Badri, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Un hombre invitó al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, a una comida, él llamó a cuatro y les siguió otro hombre. Y cuando llegaron a la puerta le dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, al dueño de la casa: ‘Este nos ha seguido, si quieres, dale permiso y si no, que se vuelva.’

Dijo: ‘Le doy permiso, Mensajero de Allah'.”


Lo relataron Al Bujari y Muslim.

323



HADIZ

1. 743


Se transmitió de Úmar Ibn Abu Sálama, Allah esté complacido de los dos, que    dijo:

“Siendo yo un muchacho y estando bajo la protección del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, estábamos comiendo y mi mano iba picando de un lado a otro del plato. Entonces, me dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Muchacho! Di: Bismillah (en el nombre de Allah); después come con tu derecha y  de lo que tienes a tu lado’.”


2. 744


De Abu Muslim Sálama Ibn Amrin, Allah esté complacido con él, que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“Comió un hombre con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz y, viendo que lo hacía con la mano izquierda, le dijo: ‘¡Come con tu   derecha!’

Dijo: ‘¡No puedo!’

Y le contestó el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz de Allah: ‘¡Pues, ojalá no puedas!’ Tan sólo la soberbia se lo impidió.

Aquel hombre jamás pudo levantar la mano otra vez hacia su boca  bien.”

Lo relató Muslim.

324



HADIZ

1. 745


De Yabala Ibn Suhaim se transmitió que  dijo:

“Nos sobrevino un año de escasez, en tiempos de Az Zubair, y nos llegaron unos dátiles como compensación. Y, mientras los comíamos, acertó a pasar junto a nosotros Abdallah Ibn Úmar, Allah esté complacido de los dos, y dijo: ‘No comáis los dátiles de dos en dos, pues el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, desaprobó  que se hiciera.’

Después dijo: ‘A menos que uno pida permiso al hermano que come con él’.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.


325



HADIZ

1. 746


Se transmitió de Wahshí Ibn Harbin, Allah esté complacido con él, que   dijo:

“Dijeron los compañeros del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Mensajero de Allah! Ciertamente comemos, pero no nos  saciamos.’

Y dijo: ‘Tal vez porque coméis separados.’ Dijeron: ‘Sí.’

Dijo: ‘Juntaos, pues, para la comida. Mencionad el nombre de Allah al comen- zar a comer y Él os bendecirá los alimentos’.”


Lo relató Abu Daud.

326



HADIZ

1. 747


Se transmitió de Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos que dijo el Profeta, Allah le bendiga y le dé   paz:

“La báraka desciende al centro de la comida; comed primero de sus lados y no comáis de enmedio.”


2. 748


De Abdallah Ibn Busrin, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:


Lo relató Abu Daud.


“El Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, tenía una gran bandeja llamada ”luce- ro" que debía ser portada por cuatro hombres. Y en cierta ocasión, después de  haber hecho la oración de media mañana, la trajeron llena de zarid*. Los compañe- ros se reunieron alrededor de la misma pero como eran muchos, el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le dé paz, tuvo que sentarse de rodillas sobre sus talo-  nes.

En ese instante le dijo un campesino: ‘¿Qué forma de sentarse es  esa?’

Y le dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘Verdaderamente, Allah me ha hecho un siervo noble y generoso y no me ha hecho terco y  soberbio.’

Después dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: ‘¡Comed prime-  ro de los lados y dejad la comida del centro para que traiga la  báraka!’.”

Lo relató Abu Daud.

*Zarid: comida a base de pan mezclado con caldo y carne.

327



HADIZ

1. 749

2. 750


De Abu Yuhaifa, Allah esté complacido con él, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“No suelo comer recostado, porque así es como lo hacen los  engreídos.”

Lo relató Al Bujari.


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:

“He visto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sentado en cuclillas humildemente,  comiendo dátiles.”

Lo relató Muslim.

328



HADIZ

1. 751


De Ibn Abbás, Allah esté complacido de los dos, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Si alguno de vosotros ha comido, que no se limpie los dedos hasta que se los haya chupado.”


2. 752


De Kaab Ibn Málik, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


“He visto al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, comer con tres de- dos. Y después de terminar de comer,  chupárselos.”


3. 753


De Yabir, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, ordenó chuparse los dedos y apurar el plato al final de la comida. Y después dijo: ‘Verdaderamente, vosotros no sabéis en qué parte de la comida está la báraka’.”


4. 754


Y del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:


Lo relató Muslim.


5. 755


“Si a alguno de vosotros se le cae un bocado de comida, que lo recoja y le qui-  te la suciedad que tenga. Y después que se lo coma, para no dejárselo a  shaitán.

Al término de la comida que no se frote con la servilleta hasta que no se haya chupado los dedos, puesto que no sabe en qué parte de la comida está  la báraka.”

Lo relató Muslim.


Y del mismo se transmitió que el dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Verdaderamente, shaitán está presente en todos los asuntos de cada uno de vosotros, hasta llegar al momento de la comida. Y a quien se le caiga algún bocado, que lo coja, le quite la suciedad que tenga y se lo coma, para no dejárselo a  shaitán.

329


Al término de la comida, que se chupe los dedos, pues no sabe en qué parte de su comida está la báraka.”


6. 756


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que   dijo:


Lo relató Muslim.


“El Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, solía chuparse los tres dedos cuando terminaba de comer y decía: ‘Cuando se caiga un bocado de comida que se recoja, se limpie y se coma, de forma que no se deje para  shaitán.’

Nos ordenó también apurar la bandeja, diciendo: ‘¡No dejéis la comida, porque realmente no sabéis en qué parte de ella está la báraka’.”


7. 757


De Saíd Ibn Al Háriz se transmitió que preguntó a Yabir, Allah esté complacido de   él:


Lo relató Muslim.


“¿Se hace el wudú cuando se han comido alimentos tocados por el fuego?

Dijo: ‘No. Cuando estábamos en los tiempos del Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, no encontrábamos más que un poco de este tipo de comida. Y si la encon- trábamos, no había servilletas sino solamente nuestras manos, brazos y piernas. Después rezábamos sin tener que hacer wudú’.”*

Lo relató Al Bujari.

*Quedó abrogada la orden de hacer wudú después de haber comido ali- mentos hechos con fuego como el pan, asados, fritos y otros.

330



HADIZ

1. 758

2. 759


Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Donde comen dos comen tres y donde comen tres comen cuatro.”

Lo relataron Al Bujari y Muslim.

Se transmitió de Yábir, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“Donde come uno comen dos; donde comen dos comen cuatro; y donde co- men cuatro comen ocho.”


Lo relató Muslim.

331



HADIZ

1. 760


De Anás, Allah esté complacido con el, se transmitió que el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé   paz:

“Solía respirar tres veces cuando  bebía.”*


Lo relataron Al Bujari y Muslim.


2. 761


*Es decir, respiraba fuera del recipiente.

De Ibn Abbás, Allah esté complacido con los dos, se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:

“No bebáis de una sola vez, como lo hace el camello, sin embargo bebed en   dos o tres veces. Y cuando vayáis a beber decid: ‘Bismillah’. Y cuando terminéis, decid: ‘Al hamdulillah’.”


Lo relato At Tirmidí(Hadiz Sahih).


3. 762


De Abu Qatada, Allah esté complacido de él se transmitió, que   dijo;


Dijo Al Albani: Hadiz Daíf.


4. 763


te.”


“Prohibió el Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, respirar dentro del recipien-

Lo relataron Al Bujari y Muslim


De Anás, Allah esté complacido con él, se transmitió que  dijo:

“Trajeron al Profeta, Allah le bendiga y le dé paz, un poco de leche mezclada con agua. A su derecha había