La importancia de la Sunnah en el Islam

Shéij Saleh ibn Fawzan al-Fawzan

 En el nombre de Allah Compasivo y Misericordioso

Las alabanzas son para Allah, Señor del Universo, la paz y las bendiciones sean sobre nuestro Profeta Muhammad, el último de los profetas. Él dijo: “Ciertamente, se me dio el Corán y algo similar junto a él”[1].

Allah Exaltado sea envió a Su mensajero con la guía y la religión de la Verdad, portando buenas nuevas, advirtiendo y siendo un candil luminoso tras un lapso de tiempo sin mensajeros. Iluminó a la gente ciega, guió a los desviados y transmitió el mensaje evidente, hasta que dejó a su comunidad en el camino recto, su noche es como su día. Dice el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él: “Os he dejado algo que si lo tenéis firme, no os desviaréis después de mí: el Libro de Allah y mi Sunnah”[2].

 Y dijo el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él:

 “Ciertamente quien viva de vosotros (después de mi muerte) vera muchas diferencias. Así que apegaos a mi Sunnah y la Sunnah de los califas bien guiados, agarradlas con los dientes; tened cuidado con los asuntos inventados, ya que cada asunto inventado es una innovación y cada innovación es un desvío”[3].

El tema de nuestra plática en esta bendita sesión –si Allah quiere- es sobre la Sunnah del Profeta y su importancia en el Islam. 

La Sunnah en la lingüística árabe significa costumbre. Allah Glorificado sea dice: “¿Acaso esperan que les ocurra algo distinto a lo que fue la constante de los que les precedieron?” (Corán, 35: 43).

Es decir la tradición o la costumbre del Juicio de Allah que solía ocurrir con los desmentidores, los opuestos a los profetas.

Ya que la Sunnah de Allah o la costumbre de Allah en ellos era castigarlos por oponerse y desobedecer a los mensajeros.

Dice el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él: “Seguiréis las sunnas de quienes os precedieron”[4], es decir los caminos de las comunidades que os antecedieron. Esto indica que la Sunnah en la lingüística árabe significa tradición.

Mientras que para los sabios de la Shari’a como los “Muhaddizún” – Expertos en las ciencias del hadiz del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, - “los Usuliyún” – los expertos en las bases metodológicas de la jurisprudencia- y “los alfaquíes” – Expertos en la jurisprudencia islámica-, la Sunnah significa: los dichos, acciones y determinaciones que se confirmaron del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él. Algunos añadieron: los atributos. Así que lo que está confirmado del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, de estos asuntos, es Sunnah del Mensajero. Esta es su definición para los eruditos de la Shari’a.

En cuanto a su importancia y condición en el Islam es majestuosa y su lugar es excelso, porque la Sunnah del Profeta la paz y las bendiciones de Allah sean con él, viene en el segundo lugar después del Corán, ya que la primera fuente de la religión es el Libro de Allah Exaltado sea que reveló a Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, con la guía y la evidencia.

 La segunda fuente es: La Sunnah del Profeta,

 la paz y las bendiciones sean con él. Y las fuentes que vienen después remiten a ellos. Entonces la fuente de las evidencias en el Islam son estas dos majestuosas fuentes: El Libro de Allah y la Sunnah de Su Mensajero la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, por eso las recomendó el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, cuando dijo: “He dejado entre vosotros algo que si lo tenéis firme, no os desviaréis después de mí, el Libro de Allah y mi Sunnah”[5]. Porque la Sunnah del Profeta es una revelación de Allah el Altísimo como dijo Allah Exaltado sea: “Ni habla movido por el deseo. No es sino una revelación inspirada”(Corán, 53: 3-4).

Por lo tanto, la Sunnah es revelación de Allah la inspiró a Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él. Y a su vez el Mensajero transmitió esta revelación a la gente a través de lo que ordenó y prohibió.

La Sunnah también aclara el Corán, lo explica, y lo hace evidente; entonces ella detalla lo que está resumido en él, restringe y especifica lo que es general, y tal vez abroga algunos de sus juicios, o viene con juicios adicionales a los que están en el Corán.

De ahí radica la importancia de la Sunnah ya que explica y aclara el Corán como dice Allah Alabado sea: “E hicimos que te descendiera a ti el Recuerdo para que pusieras en claro a los hombres lo que se les había hecho descender”. (Corán, 16: 44).

Entonces Allah descendió el Corán, y encargó su aclaración a Su mensajero la paz de Allah sea con él.

Esta aclaración es la Sunnah. Dice Allah: “No hemos enviado ningún mensajero que no (hablara) la lengua de su gente para hacerles claro (el mensaje)(Corán, 14: 5).

Así que el Mensajero de esta comunidad, vino para poner en claro (el mensaje). Como ejemplo a ello, es que Allah Exaltado sea ordenó hacer la oración en el Corán, pero no especificó el número de las Raka’át del Fayr, Dhohr, ‘Asr, Maghrib e ‘Ishá’, sino que las ordenó de manera general. Dijo Allah Alabado sea: “Y establece el Salat, es cierto que el Salat impide la indecencia y lo reprobable”. (Corán, 29: 45).

Allah el Altísimo dice: “A pesar de que no se les había ordenado sino que adorasen a Allah, rindiéndole sinceramente la adoración, como hanifes y que establecieran el Salat”. (Corán, 98: 5).

Y dijo Allah Exaltado sea: “Pero si se retractan, establecen el Salat”(Corán, 9: 5).

Al respecto, las aleyas son numerosas.

De la misma manera, ordenó hacer la oración, pero no precisó sus horarios, aunque Allah el Altísimo mencionó el tiempo en general como en la aleya: “Establece el Salat desde que el sol comienza a declinar hasta la llegada de la oscuridad de la noche, así como la recitación del alba. Es cierto que la recitación del alba queda atestiguada”(Corán, 17: 78).

Y dice Allah Exaltado sea: “Así pues, ¡Glorificado sea Allah! Cuando entráis en la tarde y cuando amanecéis. Suyas son las alabanzas en los cielos y en la tierra. Y (Glorificado sea) al caer la tarde y cuando entráis en el mediodía”(Corán, 30: 16-17).

Esta es una mención de los horarios, pero es una mención general, y quien aclaró esta generalidad es la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, ya que rezó con sus compañeros, y dijo: “Orad como me habéis visto orar”[6]. Así explicó, la paz y las bendiciones sean con él, el número de las Raka’át de las oraciones. De modo que rezamos como él rezó la paz y las bendiciones de Allah sean con él.

Rezamos el Dhuhr: 4 Raka’át, y únicamente dos cuando estamos de viaje. 4 Raka’at para la oración del ‘Asr, y solamente dos mientras se está de viaje. El Maghrib: 3 Raka’át, ya sea estando de viaje o en el lugar de residencia. 4 Raka’át para la oración del ‘Ishá en el lugar de residencia y únicamente 2 Raka’át mientras se está de viaje. El Fayr: 2 Raka’át en el lugar de residencia y durante el viaje.

Respecto a los horarios, los aclaró el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, rezando el Dhuhr en su horario, el ‘Asr en su horario, el ‘Ishá’ en su horario y el Fayr en su horario. También se confirmó en el hadiz auténtico que el ángel Gabriel, la paz sea con él, dirigió al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, en el principio y al final del tiempo (de la oración); y dijo: “La oración es entre estos dos tiempos”[7]. Así que el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, nos clarificó el número de las oraciones, su manera de realizarla y su horario. Y sin la Sunnah del Mensajero no podríamos saber la manera de realizar la oración ni su tiempo aun si conociéramos su obligación del Noble Corán, lo que nos asegura que Allah encargó su aclaración a Su Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y es una aclaración de práctica y de palabra. Por esta razón cuando vino un grupo de los que niegan la Sunnah con Omar ibn ‘Abdul’Aziz y lo debatieron acerca de la obligación de argumentar con la Sunnah. Les dijo Omar Allah esté Complacido con él: “Allah Alabado sea nos ordenó hacer la oración en el Corán, entonces ¿cómo rezamos? Traedme una aleya del Corán que explique la manera de hacer la oración”. Entonces ellos se aturdieron, se acabaron sus pruebas, y los obligó a argumentar con la Sunnah.

 De la misma manera que en la oración:

 Allah el Altísimo ordenó entregar el Zakat en el Corán, pero ¿cómo sabemos los tipos de bienes en los que se debe pagar (el zakat)? Esto no se puede saber sino con la Sunnah, y el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, nos hizo saber que se debe pagar en el oro, la plata, los granos, los frutos, el ganado, y la mercancía, y que no es obligatoria en todos los bienes.

También el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, aclaró la cantidad que se toma en el zakat: por ejemplo: en el zakat de los granos y los frutos y lo que brota de la tierra, se toma la décima parte o la vigésima parte según el método de irrigación utilizado.

 Para el oro y la plata, se entrega la cuadragésima parte.

Para el ganado ovino, en cada 40 ovejas, se entrega una oveja. Y así sucesivamente.

Para los camellos, el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, impuso que por cada cinco camellos, se debe entregar una oveja. En 10 camellos 2 ovejas. En 15 camellos 3 ovejas. En 20 camellos, 4 ovejas. En 25 camellos una camella que cumplió un año, en 36 camellos una camella que cumplió dos años y así aclaró las demás cantidades del zakat de los camellos.

Así pues, si no fuera por la existencia de la Sunnah, no sabríamos como entregar el zakat, aun si supiéramos su obligación desde el Corán, pero la Sunnah clarificó las cantidades y las especies en las que se debe entregarlo (el zakat). También la Sunnah aclaró el tiempo en el que se debe pagar, ya que no se debe sacar el zakat en alguna riqueza hasta que transcurra un año, excepto “Al Mo’ashirát”: que es lo que brota de la tierra, en eso se debe entregar el zakat cuando su utilidad sea evidente, como dijo Allah Alabado sea: “Y el día de la recolección entregad lo que corresponda por ello”. [Es decir el zakat correspondiente]. (Corán, 6: 142).

También Allah el Altísimo ordenó ayunar el mes de Ramadán, considerado uno de los pilares del Islam, pero Allah no aclaró las leyes del ayuno, o lo que lo anula, ni los asuntos que debe evitar el ayunante, mientras que todos estos detalles los trató la Sunnah del Profeta.

Del mismo modo, la Peregrinación a la Ka’bah (La Casa), Allah Alabado sea, aclaró su obligación diciendo: “Los hombres tienen la obligación con Allah de peregrinar a la Casa, si encuentran medio de hacerlo”(Corán, 3: 97).

Esta aleya asegura que la peregrinación a la Casa es obligatoria, pero no muestra su tiempo o la manera de realizarla, mientras que todos estos ritos los clarificó el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, cuando peregrinó con la gente en “La peregrinación de Despedida”, diciendo: “Tomad de mí vuestros rituales (de la peregrinación)[8].

Así que el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, explicó los rituales de la peregrinación uno tras otro, y nos ordenó aprenderlos de él, tal como nos reportaron aquellos que presenciaron los hechos del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él.

 También Allah ordenó amputar la mano del ladrón diciendo:

 “Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano…”(Corán, 5: 40), pero la amputación tiene condiciones que no se especificaron en el Corán, mientras que la Sunnah las aclaró, y demostró que no se corta la mano del ladrón a menos que robe lo equivalente a un “Nisab” que es: un cuarto de Dinar o tres Dírhams, o lo equivalente a ellos, y la aleya no especificó qué mano ni de dónde se corta la mano en el robo, pero el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, informó que se corta la mano derecha desde el nivel de la muñeca.

Y no procuramos aquí seguir detalladamente la explicación de la Sunnah al Corán, sino que mencionaremos algunos ejemplos, porque la aclaración de la Sunnah al Corán es numerosa.

Por otra parte, Allah Alabado sea nos ordenó obedecer al Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, e informó que quien obedece al Mensajero, ha obedecido a Allah. Dice Allah: “Quien obedece al Mensajero está obedeciendo a Allah”. (Corán, 4: 79).

Acatar la Sunnah confirmada del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y actuar de acuerdo a ella, es parte de la obediencia al Profeta. Dice Allah El Altísimo: “Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo”(Corán, 59: 7).

Allah Alabado sea ordenó aceptar todo lo que nos da el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

La orden de Allah El Altísimo de obedecer a Su Mensajero llegó de diversas maneras, a veces Allah Alabado sea unió la obediencia del Profeta con Su Obediencia como en la aleya: “¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad”. (Corán, 4: 58).

“Di: Obedeced a Allah y al Mensajero”(Corán, 3: 32).

Entonces, Allah Alabado sea unió la obediencia del Mensajero con Su Obediencia.

Y a veces, Allah El Altísimo menciona la obediencia del Mensajero de forma separada, como viene en la aleya: “Quien obedece al Mensajero está obedeciendo a Allah” (Corán, 4: 79).

También en la aleya: “Y estableced el Salat, entregad el zakat y obedeced al Mensajero para que se os pueda dar misericordia”. (Corán, 24: 54).

Así como en la aleya: “Y no hemos enviado a ningún mensajero sino para que fuera obedecido con el permiso de Allah”. (Corán, 4: 63).

También, en caso de disputa, Allah Alabado sea ordenó regresar a Su Libro y a la Sunnah de Su Mensajero para alejar la discordia. Dice Allah El Altísimo: “¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad. Y si disputáis sobre algo, remitidlo a Allah y al Mensajero, si creéis en Allah, y en el Ultimo Día. Esto es preferible y tiene mejor resultado”(Corán, 4: 58).

 Remitir a Allah significa:

 regresar al Libro de Allah Glorificado sea, mientras que remitir al Mensajero, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, significa regresar a su persona en su vida, y regresar a su Sunnah después de su muerte.

La orden de regresar al Libro de Allah y a la Sunnah de Su Mensajero es una orden absoluta y firme hasta el Día del Juicio, lo que evidencia que remitirse al Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, después de su muerte es regresar a su Sunnah. Por lo tanto, la Sunnah es la fuente a la cual se retorna para alejar la disputa entre la comunidad si se diferencia en un juicio religioso, ya sea en un acto de adoración o en los derechos de la gente. Lo decisivo en esto es el Libro de Allah y la Sunnah de Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

 Esto prueba que la Sunnah está unida al Corán,

 y que es una de las fuentes de la legislación islámica, imprescindible para los musulmanes en cualquier tiempo, o cualquier situación.

Allah Alabado sea amenazó a los que diferencian la Sunnah del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, diciendo: “Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo. Y temed a Allah, es cierto que Allah es Fuerte castigando”(Corán, 59: 7).

Este verso indica que quien desobedece la Sunnah del Mensajero en lo que ordenó o prohibió, estará expuesto al castigo de Allah Exaltado sea. Dice Allah El Altísimo: “Y si no te responden, has de saber que únicamente están siguiendo sus pasiones”. (Corán, 28: 50).  Y dice el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él: “Todos entraréis al Paraíso salvo quien se niega, preguntaron: ¡Oh Mensajero de Allah! Y ¿Quién se niega? El Profeta respondió: quien me obedece entrará al Paraíso, y quien me desobedece, se ha negado”[9]. Entonces, el que desobedece al Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y diferencia su Sunnah se ha negado a entrar al Paraíso, y está amenazado con el Fuego.

Dice Allah Alabado sea: “Que se guarden los que se oponen a Su Mandato de que no les venga una prueba o un castigo doloroso”(Corán, 24: 61). Esta es una severa amenaza para quien desobedece la orden del Mensajero la paz y las bendiciones de Allah sean con él, con una de dos: 

 Primero: Le llegará una tentación en su corazón,

 se desviará de la verdad, se volverá incrédulo después de tener fe, se corromperá su corazón con pérdida y extravío, de modo que no se guiará a la verdad después, porque desobedeció la orden del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él. Y éste es un castigo peor del que viene después.

 Segundo: concierne en Su dicho: “O un castigo doloroso”.

 El castigo puede ser en la vida como la muerte, las enfermedades, la perdición que alcanza a -los incrédulos- quienes diferenciaron la orden del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

Mientras que el segundo castigo lo tendrá en el Día del Juicio.

Y no hay escape de los dos castigos para aquellos que desobedecen la orden del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, intencionalmente, un castigo en el corazón –nos refugiamos en Allah de ello- y un castigo en el cuerpo o en los bienes ya sea con la muerte o con la pérdida de los bienes materiales y de la gente cercana, y ésta es una amenaza severa para quien se opone a la orden del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

Dice Allah Glorificado sea: “No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Allah y Su Mensajero han decidido algún asunto. Quien desobedezca a Allah y a Su mensajero, se habrá extraviado en un extravío indudable”(Corán, 33: 36).

Allah el Altísimo aclara la situación del creyente. Éste, cuando conoce el juicio de Allah y el juicio de Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, no tiene opción en el asunto obligatorio, sino que lo acepta con satisfacción, tranquilidad y alegría ya que no tiene otra alternativa de que si quiere lo hace o si quiere lo deja, porque toda la orden de Allah y de Su Mensajero es una salvación y una beneficencia. Si no actúa de acuerdo a esto y pretende que tiene la opción, entonces, sin duda se habrá extraviado. Y el extravío es lo contrario de la salvación.

 Describir el extravío aquí como extravío indudable,

 es decir evidente, porque diferencia la senda recta que es la orden de Allah y Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él. En resumen, el camino del extravío es: oponerse a la orden de Allah y Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

Entre los ejemplos que nos aclara el castigo de quien desobedece la orden de Allah y Su mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, el hadiz del hombre que estaba comiendo con su mano izquierda y el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, le ordenó que comiera con su mano derecha, pero el hombre respondió que no podía, y él mintió, porque sí podía, pero su orgullo le impidió obedecer la Sunnah, así que el Profeta le dijo rogando contra él: “¡Ojalá no puedas!”. Y como castigo, se paralizó su mano y le fue imposible levantarla a su boca después[10].

Este es un castigo inmediato, y esto es una prueba de que quien se opone a la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, por soberbia estará expuesto al castigo.

Y lo contrario a esto, el hadiz del hombre que el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, lo vio poner un anillo de oro en su mano. El Profeta le dijo: “Se dirige uno de vosotros a un carbón de fuego y lo pone en su mano”. Luego el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, lo tomó y lo arrojó al piso. Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, se levantó de su lugar, el anillo estaba tirado en el suelo y su dueño estaba presente. La gente que se encontraba ahí le dijo al hombre: “Toma tu anillo y benefíciate de él” pero este hombre creyente contestó: “¡Por Allah! no lo tomaré después de que el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, lo haya arrojado”[11].

Observa la diferencia entre los dos hombres en el acatamiento. El primero dice: no puedo “por soberbia”, mientras que el otro dice: “¡Por Allah! No lo tomaré después de que el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, lo haya arrojado”. Esta es la fe, y ésta es la grandiosa obediencia.

Mencionamos otro ejemplo de la obediencia de los compañeros del Profeta a la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él.

 En el principio de la emigración del Mensajero de Allah,

 los musulmanes rezaban en dirección a Jerusalén, con la orden de Allah Exaltado sea. Luego Allah el Altísimo les ordenó dirigirse hacia la Ka’bah. Allah Altísimo sea dice: “Vuelve tu rostro hacia la Mezquita Inviolable”(Corán, 2: 143).

Entonces, se cambió la qiblah de Jerusalén a la Ka’bah  y se dirigieron los musulmanes hacia la Ka’bah con la orden de Allah Glorificado sea. En el principio oraban hacia Jerusalén con la orden de Allah. “Di de Allah son el oriente y el occidente y Él es el que guía a quien quiere hacia un camino recto”(Corán, 2: 141). Así que no hay oposición a Allah Alabado sea. Luego descendió la orden desde el cielo con el cambio de dirección de la qiblah hacia la Ka’bah. Había unos compañeros del Profeta rezando el ‘Asr dirigiéndose hacia Jerusalén porque no sabían del cambio de la dirección, pero un compañero del Profeta fue con ellos mientras rezaban y les informó que la dirección de la qiblah se había cambiado hacia la Ka’abah. Ellos se dieron vuelta en la oración, de Jerusalén hacia la Ka’bah, obedeciendo la orden de Allah Glorificado sea sin oponerse y sin cuestionar.

¡Ésta es la fe! El creyente obedece cuando una orden está confirmada de Allah o de Su Mensajero. Y esto es lo obligatorio: obedecer sin protestar.

 Mientras que los que tienen hipocresía en sus corazones,

 Allah Glorificado sea mencionó su situación diciendo: “Dirán los hombres necios: ¿Qué les apartó de la dirección hacia la que miraban?” (Corán, 2: 141). No se apresuran a la obediencia, sino que al contrario, hacen numerosas preguntas y se oponen. Mientras que la gente de la fe obedece y sin protestar.

Estos son algunos ejemplos de la importancia de la Sunnah del Profeta en la época de los antecesores musulmanes, y cómo actuaban y se convencían con ella, porque es la segunda fuente entre las evidencias en el Islam, la exaltaron, la respetaron, la honraron por ser la palabra de su Profeta quien no hablaba movido por el deseo, y porque al obedecerla se obtiene la beneficencia, la bendición y la bondad para la comunidad. Y éste es el lugar que ocupa la Sunnah del Profeta la paz y las bendiciones de Allah sean con él en los corazones de los musulmanes, aun con el paso del tiempo: la exaltan, la respetan y la obedecen como si estuvieran escuchando hablar al Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, porque les llegó de manera auténtica, sin dudar en ella o en su sentido. El creyente la obedece, la practica con él mismo y con los demás, por eso el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dice: “¡Qué Allah ilumine el rostro de un hombre que escuchó de nosotros un hadiz y lo transmitió tal como lo ha escuchado!, ¡Cuántas personas a quienes se transmite comprenden mejor que quienes escucharon!”[12]. Así que el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, alentó que se transmitiera su Sunnah a los miembros de su comunidad que vinieran después hasta que llegue la Hora. Y dice el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, en la peregrinación de Despedida cuando dio su majestuoso sermón en ‘Arafát: “Qué el presente entre vosotros le transmita al ausente, ¡Cuántas personas a las que se transmite comprenden mejor que los que escuchan!”[13]. Entonces, el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, ordenó a los que estuvieron presentes con él transmitir a los ausentes de su comunidad.

 Por eso los musulmanes cuidaron la Sunnah del Mensajero,

 la aprendieron, la memorizaron y dominaron de manera considerable que superó el esfuerzo de todas las comunidades. Ya que no hay ninguna comunidad que se interesó en las tradiciones de su mensajero y su profeta de manera equivalente a la comunidad de Muhammad. Ellos solían memorizar la Sunnah, enseñarla, transmitirla y divulgarla a los demás, generación tras generación. Y a parte de memorizarla y dominarla, escribían los hadices, y así la conservaron en los corazones y en los escritos. Pero en la época del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, se prohibía escribir el hadiz ya que él dijo: “Quien escribe algo (de lo que digo) que lo borre”[14] con el objetivo de que no se mezclara el Hadiz con el Corán, así que él prohibía la escritura del Hadiz para que no se creyera que eran aleyas del Corán. Luego, permitió a algunos de sus compañeros escribirlo como: Abduláh ibn ‘Amr ibn Al ‘Ás, quien escribía lo que escuchaba del Profeta la paz y las bendiciones de Allah sean con él, por eso Abduláh ibn ‘Amr  ibn Al ‘Ás fue de los que más narraron de entre los compañeros del Profeta, porque solía escribir los hadices que escuchaba. Pero el interés de los musulmanes en memorizar era mayor que escribir, entonces memorizaban la Sunnah, la estudiaban juntos, y la transmitían, al grado que uno de ellos viajó del Hiyaz hasta Egipto, a pesar de las dificultades del viaje, en busca de un sólo Hadiz, le informaron que lo sabía un compañero del Profeta. Esto demuestra su interés por el Hadiz del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, su admiración y profundo respeto a él.

Posteriormente, en la época del califa guiado ‘Omar ibn ‘Abdul’aziz, comenzó la clasificación del Hadiz y su registro, luego se evolucionó la escritura del mismo, de modo que se compilaron los “Sahih”[15], los “Musnad”[16], los “Yami’”[17] y los “Mu’yam”[18] acerca de la Sunnah del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y se compilaron las obras de la Sunnah existentes hoy en día en las manos de los musulmanes gracias a Allah. Este grandioso esfuerzo que hicieron los custodios de la comunidad islámica quienes a través de ellos, Allah El Altísimo conservó esta Sunnah del Profeta de que se le añadiera o se le quitara, la protegieron de los falsarios y los mentirosos. Por ello, escribieron obras monumentales que no existen en ninguna otra comunidad no musulmana, y pusieron reglas estrictas para aceptar la narración, evidenciaron las características de los mentirosos y los falsarios, los débiles y los que se abandona su narración. Esta preservación de la Sunnah es una parte de la salvaguarda del Libro de Allah, como dijo Allah Altísimo sea: “Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo y somos sus guardias”(Corán, 15: 9).

De la misma manera que Allah preservó el Corán de que se le añadiera o se le suprimiera, también protegió la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, a través de los narradores, porque ella aclara el Corán y lo explica. Y esto es una misericordia de Allah para esta comunidad, quien le custodió estas dos fuentes majestuosas: El Libro de Allah y la Sunnah del Profeta.

Se debe tener cuidado de un grupo de impostores cuyo mal apareció en estos tiempos, ponen a la gente en duda acerca de la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y dicen: El Corán es suficiente para nosotros y no hay necesidad a la Sunnah, y toman como argumento la aleya: “No hemos omitido nada en el Libro”. (Corán, 6: 39), y la aleya: “Que es una aclaración para cada cosa”. (Corán, 16: 89). Ellos pretenden que la Sunnah “no se transmitió de manera múltiple y sucesiva, sino que se narró de manera individual, y que se teme que los narradores puedan equivocarse o mentir, mientras que el Corán sólo es digno de Confianza, por lo tanto aceptamos lo que confiamos en él y dejamos lo que contiene duda”.

Así dicen. Y estos en realidad quieren invalidar la ley islámica pero con malignidad engañosa, porque ellos no pueden decirle a la gente: Dejad la ley islámica o dejad el Islam, sino que traen un método maligno y diabólico, diciendo: Obrad de acuerdo al Corán que os basta y no necesitáis la Sunnah, porque saben que si se interrumpe la Sunnah –Allah no lo permita- Se abandonará el Corán, y entonces se abandonará toda la ley islámica, porque la Sunnah –como sabíamos- aclara el Corán, y si obedecemos a esta gente –Allah no lo permita- y no actuamos de acuerdo a la Sunnah, entonces ¿cómo rezaremos? ¿Cómo ayunaremos? ¿Cómo pagaremos el Zakat? ¿Cómo peregrinaremos? ¿Cómo distinguiremos entre lo lícito y lo prohibido en las transacciones comerciales? ¿Cómo sabremos los matrimonios prohibidos? Esto no se sabe sino con la Sunnah, y entonces así la ley islámica será abolida.

El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, informó de estos y los desenmascaró desde hace catorce siglos cuando dijo: “Está a punto de salir un hombre saciado acostado en su sofá que le llegará un dicho mío, pero él dirá: entre nosotros y vosotros está el Libro de Allah, lo que él permite, nosotros lo permitimos, y lo que él prohíbe, nosotros lo prohibimos. Dice el Mensajero: ciertamente se me otorgó el Libro y algo similar junto a él´”[19].

Este Hadiz muestra uno de los majestuosos milagros del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, ya que ocurrió lo que informó. El Profeta la paz de Allah sea con él nos advirtió de éstos y nos aclaró que se le otorgó el Corán, y se le dio la Sunnah, ambos de Allah Exaltado sea, como dijo Allah el Altísimo: “Ni habla movido por el deseo. No es sino una revelación inspirada”(Corán, 53: 3-4).

 En cuanto a lo que comentaron,

de que el Corán se transmitió de modo sucesivo y múltiple, y que es confirmado definitivamente, mientras que la Sunnah se confirmó con la narración individual, contiene alguna deficiencia y que ella no es como el Corán. Ésta es una opinión falsa y absurda y es una prueba inválida, porque la Sunnah como aclaramos no vino espontáneamente. Y no es como los cuentos de los escritores y los narradores de leyendas, sino que su cadena de transmisión tiene métodos y reglas, y tiene hombres que la protegen y la custodian desde la época del Profeta la paz de Allah sea con él, hasta el día de hoy, y hasta cuando Allah quiera. Y la Sunnah está custodiada y protegida por Allah el Altísimo, no hay un margen de maniobra para quien quiera manipular en ella, y ya se mencionó anteriormente que los custodios de la Sunnah evidenciaron las descripciones de cada narrador mentiroso y débil, y aclararon la descripción de los narradores de confianza pero cuya narración se mezcló con algún error, o les ocurrió algo que hizo débil su narración como los fraudulentos y los confusos.

Entonces, la Sunnah para los musulmanes es más excelsa para que ellos permitan que sea apropiada por manos de transgresores, mentirosos e impostores. Por lo tanto sigue gracias a Allah tal cual como se narró del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, la transfieren los narradores confiables de otros confiables, y está compilada en los libros de la Sunnah. Con esto se aparta a los sembradores de ambigüedades e impostores y queda la Sunnah del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, auténtica y sólida, no se le mete ningún defecto ni duda. Y este es un beneficio y una bondad de Allah Alabado sea para Su creación. Por lo tanto, quien difama la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y pretende que no se permite obrar de acuerdo a ella y que sólo se actúa de acuerdo al Corán, éste se considera un incrédulo porque renegó el segundo fundamento de la legislación, que es la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y es como si él estuviera diciendo: No obedezcáis al Mensajero, sino que obedeced únicamente a Allah, entonces, así él no ha obedecido a Allah, porque Allah Glorificado sea ordenó obedecer al Mensajero. De este modo, él no obedeció a Allah, tampoco obedeció al Mensajero. Allah Altísimo sea dice: “Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo”(Corán, 59: 7).

Y dice Allah Glorificado sea: “Ni habla movido por el deseo. No es sino una revelación inspirada”(Corán, 53: 3-4).

 En nuestra época, apareció un grupo de los que pretenden tener conocimiento

, pero que no lo recibieron de los sabios, sino que lo tomaron de los libros, fueron educados a partir de las hojas, y empezaron a tomar a broma la Sunnah del Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, autentifican, debilitan y clasifican sin tener conocimiento en la ciencia del Hadiz y sus términos técnicos. De éstos se teme más que del primer grupo, porque el primer grupo su ignorancia es evidente, mientras que estos se ocultan bajo el argumento del conocimiento y del estudio. ¡No hay fuerza ni poder excepto en Allah!

Pedimos a Allah Todopoderoso que conceda a todos el éxito en obtener conocimiento útil y obrar piadosamente, que nos inspire la rectitud, que nos muestre la verdad tal como es y nos conceda seguirla, y que nos muestre la falsedad como algo inútil, y nos permita evitarla. Él es Poderoso sobre todas las cosas.

Y que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre nuestro Profeta Muhammad. 



[1] Lo narró el imam Ahmad en “Al-Musnad” (4/130).

[2] Lo narró el imam Málik en “Al-Muwatta’” (2/899/H1594).

[3] Lo narró Abu Dáwúd en “As-Sunan” (4/20/H4607), At-Tirmidhi en “Al-Yámi’” (5/44/H 2676), Ibn Máyah en “As-Sunan” (1/15/H 42) y Ahmad en “Al-Musnad” (4/126).

[4] Lo transmitió al-Bujári en “As-Sahih” (3/1274/H 3269) y Muslim en “As-Sahih” (4/2054/H 2669).

[5] La clasificación de este hadiz se ha mencionado previamente.

[6] Lo narró Al-Bujári en “As-Sahih” (1/226/H 605).

[7] Lo narró Abu Dáwúd en “As-Sunan” (1/107/H393), y At-Tirmidhi en “Al-Yámi’” (1/278/H149).

[8] Lo narró Muslim en “As-Sahih” (2/349/H1297).

[9] Lo narró Al-Bujári en “As-Sahih” (6/2655/H6851).

[10] Lo narró Muslim en “As-Sahih” (3/1599/H2021).

[11] Lo narró Muslim en “As-Sahih” (3/1655/H2090)

[12] Lo narró At-Tirmidhi en “Al-Yámi’” (5/34/H2657).

[13] Lo transmitió Al-Bujári en “As-Sahih” (1/37/H67) y Muslim en “As-Sahih” (3/1305/H1679).

[14] Lo narró Muslim en “As-Sahih” (4/2298/H3004).

[15] Nota de la Traductora: As-Sahih: Es una colección donde se recopilan los hadices auténticos y se ordenan por tema, ejemplo: Sahih Al-Bujári y Sahih Muslim.

[16] Al-Musnad: colección en la que sus recopiladores clasificaban los hadices de acuerdo al nombre del compañero del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, sin ordenarlos por tema y sin considerar su autenticidad. Ejemplo: el Musnad del Imam Ahmad.

[17]Al-Yámi’: Colección del Hadiz en la que se reunieron todos los temas necesarios como el credo, los juicios, los modales etc. Ejemplo de esto: “Al-Yámi’ As-Sahih” del imam Al-Bujári.

[18] Al-Mu’yam: es una colección de hadices ordenada alfabéticamente de acuerdo a cada compañero del Profeta o a cada narrador por separado, sin considerar los temas o su autenticidad. Por ejemplo: “Al-Mu’yam Al-Awsat” del imam “At-Tabaráni” que lo ordenó de acuerdo a los nombres de los narradores, y “Al-Mu’yam Al-Kabir” (del mismo imam) que lo ordenó de acuerdo a los nombres de los compañeros del Profeta.

[19] La clasificación de este hadiz se ha mencionado previamente.