Cuando los extraños confían en Al-láh

Descripción

Breve historia de una hermana que tiene un noble sueño por cumplir.

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    Cuando los extraños confían en Al-láh

    ] Español – Spanish –[ إسباني

    Hisham Ibn Abdusalam

    2012 - 1433

    عندما يتوكل الغرباء على الله

    « باللغة الإسبانية »

    هشام بن عبد السلام

    2012 - 1433

    Prólogo

    Las vivencias e historias de los demás son una gran fuente de lecciones para nuestras vidas, sobre todo si dichas historias desprenden una gran sinceridad y amor por Al-láh, Subhânahu wa Ta’âla. Este hecho me hizo ver la gran importancia de publicar el siguiente artículo para que así se beneficien todos los hermanos/as que lo lean.

    En él veremos las vivencias e inquietudes de una hermana que tiene un sueño honorable, quizás muchas se sientan identificadas, pero lo más importante y la mayor lección que aprendemos, es que cuando el siervo tiene un sueño noble y deposita toda su confianza en Aláh, Él se lo acaba concediendo.

    “Aquellos a los que les dijo la gente: Los enemigos se han agrupado contra vosotros, temedles pues. Pero esto, por el contrario, les aumentó la fe y dijeron: Aláh nos basta y Él es el mejor protector”. Corân 3:173

    Cuando los extraños confían en Aláh…

    Era impensable para mí hasta hace un par de años (alhamdouliLLah), la idea de poder atravesar la puerta de la casa sin antes pasar por "chapa y pintura"...corrector, quita ojeras, pre-base, base, iluminador, polvos compactos, kohl, eye-liner, máscara de pestañas, brillo de labios, etc. No me suponía ningún problema sacrificar casi dos horas de sueño para madrugar y comenzar a disfrazarme, exacto, disfrazarme, debajo de tanto maquillaje y tanto polvo, detrás de una chica siempre con un look impecable, se escondía una chica triste, una chica manipulada por una relación sentimental, que a menudo acababa dormida después de largas horas llorando preguntándome cómo escapar de mi pesadilla, razones que sólo conocía mi almohada.

    El quita ojeras y el corrector se convirtieron en mis aliados para camuflar la hinchazón de unos ojos tristes, el kohl difuminaba la tristeza de mi mirada, pero ¿con qué iba a tapar los moretones que escondía mi corazón?... Por primera vez, no encontré la solución en mi neceser.

    Ese hambre de apoyo, esa necesidad de ser feliz, me llevó a toparme con el Islam.

    Nací y me críe en el seno de una familia musulmana (Alhamdoulillah), pero lo único que sabía del Islam era que mi padre y mi abuela peregrinaban a Meca casi todos los años, que en el mes de Ramadán se ayunaba, y que una vez por año sacrificábamos un cordero. Algún que otro hiyab rondaba por la familia, pero para mí eran mujeres atrasadas (AstaghfiruLLah).

    Comencé a buscar a Allah, no estaba segura de su existencia. A veces faltaba a clase para ir a pensar horas y horas a la orilla del mar, escuchar el Qur'an o alguna du'aa -súplica- (de Sudais o Alafasy en Ramadán), mientras contemplaba la creación de Allah, era algo INCREÍBLE todo lo que veía ante mis ojos, no me explicaba como dejé pasar por alto tantas señales durante tanto tiempo. A través del maravilloso e incesante compás que llevan las olas, el vuelo de los pájaros, el color del cielo, el atardecer, el amanecer...fue que encontré a Allah. Fue mediante los signos de Su creación, que lo reconocí como ÚNICO CREADOR, mediante Su maravillosa creación, percibí la GRANDEZA DE MI CREADOR, ALLAH (Azza ua Jal).

    Comencé a rezar, comencé a tener temor de Allah, mis hábitos cambiaban poco a poco, y mis ganas de impresionar al mundo acabaron siendo nulas. Necesitaba agradar a Allah, a pesar de que esto disgustase a más de uno/a.

    Comencé a compartir el vestuario de mi padre, vistiendo sus jerséis y sus sudaderas de chándal, ya que hacían perder la figura de mi cuerpo.

    Jamás pensé que acabaría vistiendo el hiyab antes de los 35-40, ni que a los 18 vestiría Jilbab, muchísimo menos que algún día mi corazón escondería un deseo, llevar niqab.

    Tomé la decisión de vestir EL HIYAB, y junto con la decisión Allah puso en mi corazón el coraje y el valor para salir de mi pesadilla, ALHAMDOULILLAH. Me sentí realmente feliz. Pero no era el hiyab que yo buscaba, así fue que un mes después di otro paso, hacia EL KHEEMAR (a mi familia no les parecía bien), mucho menos iban a estar de acuerdo con mi siguiente paso, EL JILBAB; a pesar de llamarme al principio "cortina", "matriuska", "fea" e insinuar que pertenezco a una secta, acabaron aceptándolo y respetando mi decisión.

    Pero...ahora llevo casi un año con una espinita en el corazón, este ya más que un paso es un sueño, lo veo muy lejos, lo veo inalcanzable...EL NIQAB.

    Jamás pensé que vería libertad en EL NIQAB, pero sí, la veo. Siento un sentimiento que no soy capaz de explicar cuando veo a una hermana muntaqibah -mujer que viste el niqab- (que Allah las recompense).

    Las pruebas de ambas opiniones sobre el Niqab (que sea WAJIIB, obligatorio; o MUSTAHHAB, recomendable) llevan desde Ramadán rondándome la cabeza. Así como miedo a la reacción de mi padre, miedo a la sociedad, miedo al "qué dirán", miedo al trato de la gente. Realmente lo que más me frena son mis padres.

    Le pido a Allah (Exaltado y Enaltecido Sea) que me facilite vestir el niqab, si a ÉL lo complace.

    Le pido que me otorgue Su amor, el amor de aquellos que Lo aman y el amor a toda acción que Lo complazca a Él...

    Hace un año y unos cuantos meses que comencé a hacerme muchas preguntas relacionadas con el niqab; sobre su obligación o recomendación, sobre su recompensa, sobre las pruebas y opiniones que utilizan para sostener las dos opiniones que hay entre los sabios...

    Comencé a leer y buscar información sobre el niqab. Y después de leer, leer, leer y leer...

    Pedí consejo a mis profesoras de árabe y Dín.

    Ellas me apoyaron en la decisión con mucho entusiasmo y me aseguraron que ellas de jóvenes también querían ponérselo y por circunstancias personales no lo hicieron...

    Una de ellas me dio un gran y sabio consejo; me dijo que un paso tan grande y una decisión tan importante nunca lo tomase a la ligera, ya que el imán sube y baja...y pudiese ser que yo tomase la decisión con el imán muy alto...y al mes siguiente tenga el imán más bajo y me agobie y me arrepienta de haber dado el paso. También me dijo que considerase cual de las dos opiniones iba a seguir (es decir, que no es lo mismo ponérselo pensando que es obligatorio, que ponérselo pensando en que es MUSTAHHABB, recomendado y que te acerca al amor de Allah)...


    Seguí leyendo y leyendo e informándome...

    Muchos hadices, tafsir del Quran y Fatawas que se me iban grabando en la mente inconscientemente, y cada vez que veía a una chica o mujer con niqab por ejemplo, sentía ganas de vestir así, y sentía ganas de llorar porque pensaba que mi familia jamás lo permitiría...

    Todos esos meses mientras rezaba suplicaba a Allah con la súplica de: "Oh Allah, Te pido Tu amor, el amor de aquellos que Te aman y el amor a todo aquello que me acerque a tu amor"...a esto añadía yo "Oh, Allah guía mi corazón a lo que ames y Te complazca. Si Te complace el niqab, guía mi corazón hacia el niqab y facilítamelo."

    En estos meses he estado sintiendo algo muy extraño, era como un nuevo acto reflejo que había adquirido mi cuerpo, al pasar cerca de hombres, salir de la mezquita, o ver que alguien me mira...levantaba parte d mi jilbab y comenzaba a hacer como que me rascaba las cejas, o una mejilla, era como que necesitaba cubrirme...

    Cada vez lo sentía más...

    Un día tras otro..tras otro ...

    Hace un par de meses que "conocí" a hermanas online y recibí consejos y compartieron conmigo sus historias y experiencias y eso me llenó de valor al pensar, ¿por qué temo a dar el paso cuando hay tantas que han cambiado incluso de religión para abrazar la verdad, y se han tenido que enfrentar a ofensas de sus propios familiares...van con niqab en ciudades en las que quizá sean las únicas que lo hagan... Y me di cuenta de que no era la única que tendría que luchar por ese sueño... ¡Que yo podía, con la ayuda de Allah!

    Iba a asistir a una charla sobre el hiyab, obviamente la profesora tenía que hablar de las dos opiniones del hiyab...y en ello entra el niqab y pensé que sería el momento ideal para llevar a mi hermana y mi madre.

    SoubhanAllah.. Mi madre enfermó y no pudo asistir, y fuimos mi hermana y yo...

    Salí decidida a hacer salat istikhara… (oración de la consulta a Aláh)
    La hice en la semana siguiente, me sentía muy muy muy decidida... Pero no sabía cómo hablar, cómo expresar mis sentimientos, cómo mirar a mi padre (es de quien más temía la reacción...).

    Al día siguiente me sentía muy nerviosa, todo me daba vueltas en la cabeza, comencé a llorar, hacía muchísimo tiempo que no lloraba de esa forma, sentía un nudo en la garganta y era casi incapaz de respirar...sollozando. Sólo quería estar sola y llorar. Recé, y al terminar me senté y seguí llorando. Me levanté, cogí una hoja y un bolígrafo, y dije: "RABBI SHRAHLI SADRI UA YASSIRLI AMRI UA HLOUL OUQDATAN MIN LISANI YAFQAHU QAULI"

    “¡Oh Señor mío! Abre mi corazón, y facilítame mi misión, y suelta el nudo de mi lengua para que puedan entender bien mis palabras" (20:25, 26, 27) (la súplica que hizo Moisés, la paz de Allah sea con él)...

    Y comencé con BISMILLAHI RAHMANI RAHIM (Busco ayuda en el nombre de Allah, El Clemente, El Misericordioso) ... a lo que seguían cuatro páginas en las que expresaba mis sentimientos, y mis ganas de complacer a Allah mediante el niqab.

    La primera en leer la carta fue mi hermana, la siguió mi madre y me pidió que no la leyese mi padre, que no quería problemas ahora que venía la boda de mi hermana, le dije que no iba a esperar...pero aún así tenía miedo...así que por la noche hice de nuevo salat istikhara (oración de la consulta a Allah) y en el suyud pedí a Allah que ablandase el corazón de mi padre...
    Al despertarse por la mañana, la encontró encima del mueble de la entrada, y la leyó.

    Cuando yo me desperté subí a la habitación de mi hermana y estaban ella y mi madre, mi madre estaba llorando. Le pregunté que qué le pasaba y me dijo que mi padre la había llamado preguntándole si había leído la carta, a lo que ella respondió que sí, le preguntó que qué opinaba, y le dijo que no sabía que decir...y mi padre le contestó: "Yo voy a apoyarla en todo, siempre y cuando a ella eso le haga feliz, y nunca me avergonzaría de ella (tal y como le dije yo en la carta)." Mi madre estaba llorando porque no se esperaba esa reacción de mi padre. Después me llegó un sms de mi padre en el cual me decía:

    As Salamu aleikoum.

    No estoy preparado para estudiar jurisprudencia islámica sobre el velo o el niqab. Entiendo la obligación del velo, el niqab me parece un exceso, no obstante lo respeto siempre y cuando no sea una imposición de nadie. No voy a avergonzarme de ti. Yo lo único que quiero es que seas feliz, siempre te he apoyado, te apoyo, y te apoyaré hasta que de mi último respiro y me vaya con mi Creador.

    Me hizo de llorar...soubhanAllah. Vi que Allah me estaba respondiendo a salat istikhara facilitando todo...

    Al rato recibí un sms de mi hermano, en el que me decía que estaba muy orgulloso de mí y de cómo era, que para él era un halago tener una hermana como yo, y que mejor así, que en bikini. Me dijo que me apoyaba en todo en el camino de Allah y que ojalá él fuese tan fuerte como yo para cambiar de rumbo su vida.

    SoubhanAllah, de nuevo lloré.

    Al día siguiente, me decidí, un viernes, el mismo día que me puse el hiyab. Me vestí, y llegó mi marido a por mí, cuando me vio poniéndome los guantes, me dijo: "¿Te vas a poner el niqab?, le dije: In shaa 'Allah... De nuevo me preguntó; ¿enserio?

    Dije: ¡que sí!...

    Respondió: ¡ALLAHU AKBAR! ¡ALLAHU AKBAR!...
    Llamé a mi hermana y le dije que bajase para que me viese, y se le llenaron los ojos de lágrimas, me abrazó fuertemente y me dijo: "Que Allah aumente tu conocimiento".

    Bajé el velo sobre mi rostro y pensé...Allah velo mi rostro para que cuando desveles Tu Majestuoso rostro, me permitas verlo...Dije saliendo de casa: bismillah, tawakalt 'ala Llah ua la haula ua la quatta illa biLlah. (Busco ayuda en el nombre de Allah, me encomiendo a Allah y no hay fuerza ni poder salvo en Allah).
    Y salí con mi niqab, ualhamdouliLlah.

    Me sentía realmente bien, liberada, protegida...

    Una sensación inexplicable, soubhanAllah.

    Ya empezaron las miradas raras y de sorpresa desde los otros coches, pero eso me hace recordar las palabras de nuestro amado Profeta Muhammad (aleihi salat ua salam)...

    FA TUUBAA LIL GHURABA!

    (Bienaventurados sean los extraños)

    Le pido a Allah que arme mi corazón con paciencia y tesón para poder aguantar los comentarios, ofensas y miradas que pueda recibir a partir de ahora...me encomiendo a Allah y espero como recompensa Su complacencia.

    No nací para agradar a nadie desagradándolo a Él. Nací para adorarLo, y quiero vivir para ganarme Su amor.

    Le pido a Allah (exaltado y enaltecido Sea) que haga que el niqab, no sea un cambio simplemente exterior, que no sea un simple trozo más de tela...sino que quiero que me ayude a mejorar en el Dín y en el Akhlaq (buenos modales).

    Más que un velo que cubre mi rostro, le pido a Allah que ponga un velo entre la desobediencia a Él y yo.

    AlhamdouliLlah, me siento muy feliz, ayer sentía tanta felicidad que me daban ganas de llorar, UELLAHI, era como si sintiese un abrazo de la misericordia de Allah, no sé...algo que me estremece.

    Y me quedo con algo que me dijo mi marido, y soubhanAllah, fue una gran lección que aprendí y grabaré en mi corazón de por vida.


    Ayer le dije: "SOY MUY FELIZ, TENGO GANAS D LLORAR, ¿POR QUÉ NO LO HICE ANTES?...

    Y me respondió:

    UNO DE LOS NOMBRES DE ALLAH ES AL-HAKIM (El Más Sabio), EN SU SABIDURÍA ESCONDE LA RAZÓN POR LA CUAL ANTES NO TE GUIÓ A ELLO, EL MOMENTO ERA AHORA, Y ÉL ASÍ LO DECRETÓ, NO TE PREGUNTES POR QUÉ NO LO HICISTE ANTES".

    Retroalimantación