Tres principios y sus fundamentos

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Has de saber, que Allah tenga misericordia de ti, que es nuestro deber aprender cuatro objetivos importantes: Conocer a Allah, a Su Profeta y a Su religión, con sus correspondientes fundamentos, poner en práctica dicho conocimiento, difundirlo y tener paciencia y perseverancia ante los infortunios que puedan suceder por ello.

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Descripción

 Tres principios y sus fundamentos

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso

 Has de saber, que Allah tenga misericordia de ti, que es nuestro deber aprender cuatro objetivos importantes:

 1.      Conocer a Allah, a Su Profeta y a Su religión, con sus correspondientes fundamentos.

 2.      Poner en práctica dicho conocimiento.

 3.      Difundirlo.

 4.      Tener paciencia y perseverancia ante los infortunios que puedan suceder por ello.

La afirmación de esto es que Allah (I) dice:

(En el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso.

1. ¡Por la época[1]!

2. En verdad, el hombre está en la perdición,

3. Menos los que creen, obran rectamente, se recomienden mutuamente la verdad y se recomienden mutuamente la paciencia) (103:1-3)

Dijo el Imâm Ash Shâfi‘î, que Allah tenga misericordia de él: “Si la única prueba revelada por Allah a su creación hubiese sido tan sólo esta Surah, habría bastado.”

Dijo Al Bujârî, que Allah tenga misericordia de él: “En el capítulo: El deber de obtener el conocimiento antes de hablar y actuar; basándose en la palabra de Allah: (Sabe que no hay más dios que Allah, e implora el perdón de tus pecados) (47:19) explica que Allah (I) comenzó mencionado al conocimiento antes que la palabra y la acción”.

Has de saber, que Allah tenga misericordia de ti, que es obligatorio para todo musulmán y musulmana aprender y tener presente las tres siguientes pautas y ponerlas en práctica.

1. Que Allah nos ha creado, nos sustenta y no nos ha abandonado, sino que nos ha enviado un Mensajero [Muhammad]. Todo aquel que le obedezca ingresará al Paraíso y quien le desobedezca merecerá ser castigado en el Infierno. Allah (I) dice: (Os hemos enviado un Mensajero [Muhammad], testigo sobre vosotros, como antes habíamos enviado un Mensajero al Faraón. El Faraón desobedeció al Mensajero y le castigamos duramente.) (73:15-16)

2. Que Allah no acepta que se Le asocie copartícipes en Su adoración, ni Ángel ni Profeta. Porque Allah (I) dice: (Por cierto que en las mezquitas sólo se adora a Allah, así pues no invoquéis a nada ni a nadie junto con Allah.) (72:18)

3. Que a quien obedece al Mensajero de Allah, y declara la unicidad de Allah [convencido de ello] no le es permitido tomar como aliado a aquel que se opone a Allah y a Su Mensajero, por más que éste fuere el pariente más cercano. Allah (I) dice: (No encontrarás pueblo que crea en Allah y en el último Día y que sienta afecto por quienes refutan a Allah y a Su mensajero, aunque éstos sean sus padres, sus hijos, sus hermanos o sus parientes. A ellos ha grabado [Allah] la fe en sus corazones, les ha fortalecido con un espíritu procedente de Él y les ingresará eternamente en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos. Allah se complace de ellos y ellos de Él. Esos son el partido de Allah. ¿Acaso no son los partidarios de Allah los triunfadores?) [2] (58:22)

Has de saber, que Allah te guíe y te facilite obedecerle, que la Hanîfîiah [monoteísmo] consiste en adorar únicamente a Allah con sinceridad. Esto es lo que Allah ordenó a toda la humanidad y es el motivo para lo cual fue creada, dice el Altísimo: (Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren.) (51:56)

El significado de (...que Me adoren) es que declaren Su unicidad. Lo más grandioso que Allah ha ordenado es que se crea en Su unicidad absoluta, la cual se corrobora adorándolo únicamente a Él. Y lo más grave que Allah ha prohibido es la idolatría, la cual consiste en asociarle copartícipes. Dice Allah (I): (Adorad a Allah y no Le asociéis nada.) (4:36)

Si te preguntan: ¿Cuáles son los tres importantes principios de la doctrina islámica que toda persona debería saber? Diles: El hombre debe conocer a su Señor, Su religión [el Islam] y Su Profeta, Muhammad (e).

 Primer principio: el conocimiento de tu Señor

Si te preguntan: ¿Quién es tu Señor? Diles: Mi Señor es Allah, Quien se ocupa de todos mis asuntos y también de todo el universo por Su gracia. A Él adoro y no le atribuyo copartícipes. Allah dice (I): (Alabado sea Allah, Señor del universo) (1:2) El universo es todo aquello que Allah ha creado, y yo formo parte de ese universo.

Si te preguntan: ¿Cómo sabes de la existencia de tu Señor? Diles: Por medio de Su creación y Sus signos [que lo evidencian]. Entre Sus signos se encuentran la noche y el día, el sol y la luna; y en Su creación se encuentra los siete cielos, la tierra, quienes los habitan y todo cuanto hay entre ambos. Allah dice: (Entre Sus señales están la noche y el día, el sol y la luna; adorad a Allah que los creó, si es a Él a Quien adoráis.) (41:37)

(Ciertamente vuestro Señor es Allah Quien creó los cielos y la tierra en seis días, luego se estableció en el trono. Hace que la noche y el día se sucedan ininterrumpidamente. Y creó el sol, la luna y las estrellas sometiéndolos a Su voluntad. ¿Acaso no Le pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según Le place? ¡Bendito sea Allah, Señor del Universo!) (7:54)

(Él hizo de la tierra un lugar habitable para vosotros[3] y del cielo un techo[4], e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar frutos para vuestro sustento. No atribuyáis, pues, copartícipes a Allah, siendo que sabéis [que Él es el único Creador].) (2:22)

Dijo Ibn Kazîr, que Allah tenga misericordia de él: “El Creador de todo lo existente es Quien realmente merece ser adorado”.

Entre las distintas formas de adoración que Allah ha ordenado se encuentran el Islam [como una forma de adoración externa, ya sea la oración, el ayuno, la peregrinación u otras formas], el Imân y el Ihsân [como forma de adoración interna, es decir la fe y la sinceridad]. También la súplica, el temor, la esperanza, encomendarse a Él, el anhelo, la humildad, el arrepentimiento, el pedido de ayuda, refugio y socorro, el sacrificio de animales, las promesas, y otras. Todas estas formas de adoración ordenadas por Allah deben ser realizadas única y exclusivamente para Él. Allah dice: (Por cierto que en las mezquitas sólo se adora a Allah, así pues no invoquéis a nada ni a nadie junto con Allah.) (72:18)

Aquel que dirija algún acto de adoración a otro en vez de Allah es considerado un idólatra porque Allah dice: (Y quien invoca a otro dios junto a Allah, sin tener prueba, tendrá que rendir cuenta ante Él. Y los infieles no prosperarán.) (23:117)

Y también se menciona en el hadîz: “La súplica es la esencia de la adoración”[5]. Esto se corrobora cuando Allah dice: (Y dice vuestro Señor: ¡Invocadme, os responderé!) (40:60)

Respecto al temor dice Allah: (No les temáis sino temedme a Mí, si sois creyentes) (3:175)

Sobre la esperanza: (Quien tenga la esperanza de la comparecencia ante su Señor que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a su Señor.) (18:110)

Acerca de encomendarse a Allah, dice el Altísimo: (Y encomendaos a Allah si sois creyentes.) (5:23)

(Y quien se encomienda a Allah, Él le es suficiente.) (65:3)

Sobre el anhelo, el temor y la humildad dice: (Y escuchamos su súplica, y le agraciamos con [su hijo] Juan, pues hicimos que su mujer fuera otra vez fértil. Les agraciamos porque siempre se apresuraban a realizar obras buenas, Nos invocaban con temor y esperanza, y eran sumisos.) (21:90)

Sobre el temor Allah dice: (No les temáis a ellos, sino sólo a Mí) (2:150)

Respecto del arrepentimiento, Allah dice: (¡Volveos arrepentidos a vuestro Señor, y someteos a Él) (39:54)

Sobre buscar Su ayuda, Allah dice: (Sólo a Ti adoramos y de Ti imploramos ayuda) (1:5) y el Hadîz: “Si buscas ayuda, búscala en Allah[6]”.

Dice Allah sobre buscar refugio en Él: (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de los humanos. El Soberano de los humanos) (114:1-2)

Acerca de buscar Su socorro, dice el Altísimo: (Cuando pedisteis socorro a vuestro Señor, y os oyó) (8:9)

Con respecto a los sacrificios de animales dice Allah: (Diles: Por cierto que mi oración, mi oblación, mi vida y mi muerte pertenecen a Allah, Señor del universo. Quien no tiene copartícipes. En esto es lo que se me ha ordenado creer, y soy el primero [de esta nación] en someterse a Allah.) (6:162-163)

En la Sunnah se menciona: “Allah maldice a quien sacrifica los animales en nombre de otro que no sea Allah”[7].

Acerca de las promesas dice Allah: (Fueron fieles a sus promesas y temieron un día cuyo mal será de alcance universal ) (76:7)[8]

 Segundo principio: el conocimiento del Islam con sus fundamentos

Éste consiste en consagrarse a Allah a través de la fe en Su unicidad, en someterse a Él con obediencia, y renunciar a asociarle copartícipes. Esto consta de tres grados: Islam [como forma de adoración externa], Imân e Ihsân [como forma de adoración interna]. Cada grado tiene diferentes pilares. Los pilares del Islam son cinco: Atestiguar que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado sino Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah, hacer el Salâh [oración prescripta], pagar el Zakâh, ayunar en el mes de Ramadân y peregrinar a la Casa Sagrada de Allah [en La Meca].

Respecto al testimonio de fe Allah dice: (Allah atestigua, y también los Ángeles y los hombres dotados de conocimiento que no hay otra divinidad salvo Él, y que Él es equitativo. No hay otra divinidad salvo Él, Poderoso, Sabio.) (3:18)

Su significado radica en que nada ni nadie merece ser adorado excepto Allah. “La ilaha” significa negar la adoración de todo aquello que no sea Allah. “illa Allah” afirma que la adoración es única y exclusivamente para Él, sin que se Le atribuyan copartícipes, ya que no comparte su Señorío [Rububîiah] con nadie de la creación. La explicación de esto la encontramos en: (Y cuando Abraham dijo a su padre y a su pueblo: “Rechazo lo que adoráis. Excepto Aquel que me ha creado[9] pues Él, ciertamente me guiará. E hizo que esta palabra perdurara tras él. Para que volviesen al Creador) (43:26-28). Y también: (Di: ¡Oh, Gente del Libro! Convengamos en una palabra aceptable a nosotros y vosotros: Que no adoraremos sino a Allah, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como amo y señor fuera de Allah. Y si vuelven la espalda decid: ¡Atestiguad nuestra sumisión [a Allah][10]) (3:64)

Con respecto al testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah, dice el Altísimo: (Se os ha presentado un Mensajero de entre vosotros[11] Le resulta penoso que sufráis, anhela vuestros bien; y es compasivo y clemente con los creyentes) (9:128)

El testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah significa acatar sus órdenes, creer en lo que transmitió, evitar todo lo que prohibió, y no adorar a Allah salvo del modo que él enseñó.

Acerca del Salâh, Zakâh y Tauhîd Allah dice: (Y se les había ordenado [en sus legislaciones] que adoraran a Allah con sinceridad, fuesen monoteístas, realizaran la oración y pagaran el Zakât, pues ésa es la verdadera religión.) (98:5)

Sobre el ayuno expresa: (¡Oh, creyentes! Se os prescribió el ayuno al igual que a quienes os precedieron para que alcancéis la piedad.) (2:183)

Acerca de la peregrinación: (Es una obligación para los hombres peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones de hacerla [físicas y económicas]. Y quien niegue lo que Allah ha prescripto, sepa que Allah prescinde de todas las criaturas.) (3:97)

El segundo grado es el Imân [fe o creencia]. Tiene más de setenta diferentes grados. Su máxima manifestación es declarar que nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah; y su mínima manifestación es apartar objetos que obstruyen el camino. El pudor también es considerado una de las manifestaciones del Imân.

 Sus pilares son seis:

 1.      La fe en Allah,

 2.      Sus Ángeles,

 3.      Sus Libros revelados,

 4.      Sus Profetas,

 5.      El Día de la Resurrección,

 6.      El decreto o designio divino, sea bueno o adverso.

Allah dice respecto a los pilares mencionados: (La piedad no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Allah, el Día del Juicio, los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer caridad a pesar del apego que se tiene por los bienes a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes, mendigos y cautivos, hacer la oración prescripta, pagar el Zakât, cumplir con los compromisos contraídos, ser paciente en la pobreza, la desgracia y en el momento del enfrentamiento con el enemigo. Esos son los justos, esos son los temerosos de Allah.) (2:177)

Sobre el decreto o designio divino dice: (Hemos creado todas las cosas en su justa medida.) (54:49)

El tercer grado es el Ihsân. Consta de un solo pilar, el cual es adorar a Allah como si lo estuvieses viendo, y aunque no puedas verlo, debes saber que Él sí te está viendo. Dice Allah: (Por cierto que Allah está con los piadosos y con los benefactores.) (16:128) y (Y confía en el Poderoso, Misericordioso. Que te ve cuando te levantas, y tus posiciones durante la oración, entre los que se prosternan. Ciertamente, Él es Omnioyente, Omnisciente.) (26:217-220) y (No hay situación en la que os encontréis, ya sea que recitéis el Corán u otra obra que realicéis, sin que Nosotros seamos testigos de lo que hacéis. A tu Señor no se Le escapa nada en la tierra ni en el cielo, ni siquiera algo del tamaño de un átomo. Y no existe nada menor o mayor aún que no esté registrado en un libro claro.) (10:61)

También en la Sunnah se encuentra el conocido Hadîz de lo sucedido con el Ángel Gabriel, el cual fue transmitido por ‘Omar Ibn Al Jattâb (t): “Un día, estábamos sentados [en la mezquita] con el Mensajero de Allah (e) y se presentó ante nosotros un hombre con vestimentas de resplandeciente blancura, y cabellos intensamente negros, no evidenciaba señales de viaje[12], y ninguno de nosotros lo conocía. Se sentó frente al Profeta (e) y apoyando sus rodillas con las rodillas [del Profeta], y poniendo las manos sobre sus muslos, dijo: “¡Oh, Muhammad! Infórmame acerca del Islam”. El Mensajero de Allah (e) le dijo: “El Islam consiste en que atestigües que nada ni nadie tiene derecho de ser adorado sino Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah; que hagas el Salâh [oración prescripta], que pagues el Zakâh [contribución social], que ayunes el mes de Ramadân, y peregrines a la Casa Sagrada [La Meca] si cuentas con los medios para hacerlo”. Dijo el hombre: “Has dicho la verdad”. Entonces nos sorprendimos que quien preguntara, luego aseverara la respuesta; después el hombre preguntó: “Infórmame acerca del Imân”, dijo [el Profeta]: “Que creas en Allah[13], Sus Ángeles[14], Sus Libros, Sus Mensajeros[15], en el Día del Juicio Final y que creas en el decreto divino, sea agradable o desagradable”. Dijo el hombre: “Has dicho la verdad”, y añadió: “Infórmame acerca del Ihsân”. Dijo: “Que adores a Allah como si lo estuvieses viendo, y aunque no puedas verlo, debes saber que Él sí te está viendo.”

Dijo el hombre: “Infórmame acerca de [cuando sobrevendrá] el Último Día”. Dijo [el Profeta]: “El preguntado no sabe, acerca de ello, más que quien pregunta”. Dijo el hombre: “Infórmame entonces sobre sus signos [o señales que indican su proximidad]. Dijo: “Cuando la esclava dé a luz a su ama, y cuando veas a los descalzos y desamparados pastores de ovejas compitiendo en la construcción de altos edificios. Luego [el hombre] se marchó, y yo permanecí [en el mismo lugar] un largo rato. Luego [el Profeta (e)] me dijo: “¡Oh, ‘Omar! ¿Sabes quién era el que preguntaba?”. Respondí: “Allah y Su Mensajero son quienes mejor lo saben”. Me dijo: “Era Yibrîl [el Ángel Gabriel] que vino para enseñaros vuestra religión”[16].

Tercer fundamento: el conocimiento del Profeta Muhammad (e)

Él fue Muhammad hijo de ‘Abdullah hijo de ‘Abdul Muttalib hijo de Hâshim, perteneciente a la tribu de Quraish, que era una tribu árabe descendiente directa de Ismael el hijo de Abraham, la paz sea con él y con nuestro Profeta. Vivió hasta la edad de sesenta y tres años. Los primeros cuarenta años fueron previos a la Profecía y los posteriores veintitrés fue elegido como Profeta y Mensajero. Fue designado como Profeta al serle revelada la sura “Iqra'” [¡Lee!]; y fue declarado Mensajero al serle revelada la sura “Al Muddazzir” [El arropado en un manto]. Su ciudad natal fue La Meca y Allah le envió para advertir a su pueblo del peligro de la idolatría, y para exhortar a los hombres al monoteísmo. Dice Allah: (¡Tú, el arropado con un manto[17]! ¡Levántate y advierte! A tu Señor ¡Glorifica! Tu ropa ¡purifícala! La abominación ¡huye de ella! ¡No concedas favores esperando ganancia! La decisión de tu Señor ¡espérala paciente!) (74:1-7)

Significa (¡Levántate y advierte!): advierte del peligro del politeísmo y la idolatría, y llama a los hombres al monoteísmo. (A tu Señor ¡Glorifica!) significa: exalta Su unicidad. (Tu ropa, ¡purifícala!): purifica tus acciones de cualquier tipo de asociación e idolatría. (La abominación, ¡huye de ella!) significa: apártate de los ídolos y evita a los idólatras desentendiéndote de ellos.

Permaneció diez años convocando a los hombres al monoteísmo. Tras estos diez años, Allah le elevó al cielo donde le prescribió las cinco oraciones obligatorias. Oró en La Meca durante tres años más, y luego le fue ordenada la Hiyrah [emigración] a Medina. La Hiyrah significa la emigración de una tierra de politeísmo e idolatría a un territorio islámico y monoteísta. Esta emigración seguirá vigente hasta el Día del Juicio. Dice Allah al respecto: (los Ángeles les preguntarán al tomar sus almas: ¿Por qué dudasteis? Responderán: Nos sentíamos débiles y oprimidos [por los idólatras en la Meca]. Les dirán: ¡Acaso la tierra de Allah no es suficientemente vasta como para haber emigrado!) (4:97-99)

(¡Oh, siervos Míos que habéis creído! Por cierto que Mi tierra es extensa, adoradme pues, sólo a Mí [entonces emigrad y no permanezcáis bajo la opresión de los incrédulos].) (29:56)

Dijo Al Bagaui, que Allah tenga misericordia de él: “Este versículo hace referencia a los musulmanes que permanecieron en La Meca y no pudieron emigrar, y Allah los menciona con el nombre de creyentes. La hiyrah está mencionada en la Sunnah puesto que el Profeta (e) dijo: “La Hiyrah [emigración] perdurará hasta cuando ya no sea posible arrepentirse, y el arrepentimiento será posible hasta que el sol salga por el poniente”. Cuando el Profeta (e) se estableció en Medina, le fueron revelados el resto de los preceptos islámicos como el Zakât, el ayuno, la peregrinación, el llamado a la oración, ordenar el bien y prohibir el mal, y otros. En esta labor permaneció durante diez años. Luego falleció (e) y la religión que difundió aún perdura, pues no existe nada bueno y positivo sin que esta religión exhorte a ello, ni nada malo sin que lo prevenga. El bien al que nos invita es al monoteísmo y a todo aquello que Allah ama y Le complace. El mal que esta religión previene es la idolatría y todo aquello que Allah desaprueba y rechaza. Allah envió a Su Mensajero para toda la humanidad, y estableció como obligatorio que tanto los humanos como los genios obedecieran al Mensajero. Dice Allah: (Di: ¡Oh, hombres! Ciertamente soy el Mensajero de Allah para todos vosotros.) (7:158)

Allah perfeccionó a través de él la religión. Dice al respecto: ( Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia para con vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión[18].) (5:3)

Acerca de su fallecimiento (e) dice Allah: (En verdad, tú morirás, y ellos morirán. Luego, en verdad, el día de la Resurrección, junto a vuestro Señor litigaréis.) (39:30-31)

Los seres humanos, luego de la muerte serán resucitados, Allah dice: (De ella os hemos creado, y a ella os haremos retornar, y de ella os sacaremos otra vez.) (20:55)

Y también dice: (Allah os creó de la tierra. Después os hará volver a ella [al morir], y os hará surgir nuevamente de ella [el Día del Juicio].) (71:17-18)

Al resucitar deberán rendir cuentas de sus actos y luego serán recompensados o castigados. Allah expresa: (A Allah pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra, para castigar a quienes obren el mal y retribuir a quienes que obren el bien con una hermosa recompensa.) (53:31)

Todo aquel que desmienta la Resurrección es considerado un incrédulo porque Allah dice: (Los incrédulos creen que no serán resucitados. Diles: ¡Claro que sí, por mi Señor! Seréis resucitados y luego informados de cuanto hicisteis. Ello es para Allah es fácil.) (64:7)

Allah envió a todos los Mensajeros como advertidores [del castigo] y albriciadores [de la recompensa que recibirían los creyentes]. El Altísimo dice: (Mensajeros albriciadores y amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento alguno ante Allah luego de la llegada de los Mensajeros. Allah es Poderoso, Sabio.) (4:165)

El primero de ellos fue Noé (u) y el último, y sello de los Profetas, fue Muhammad (e). Dice Allah acerca de Noé: (Por cierto que te hemos revelado como lo hicimos con Noé y con los Profetas que le sucedieron.) (4:163)

A todas las comunidades Allah envió un Mensajero, desde Noé hasta Muhammad, éstos les ordenaban que adorasen únicamente a Allah y les prohibían que adorasen a los Tâgût. Dice Allah: (Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase]: ¡Adorad a Allah y evitad los ídolos!) (16:36)

Allah (I) ordenó a todos sus siervos, a través de los Profetas, rechazar los Tâgût y creer en Allah. Dijo Ibn Al Qaiim, que Allah tenga misericordia de él: “Tâgût es todo aquello que se toma  como objeto de adoración, seguimiento u obediencia. Los Tâgût son numerosos, pero los cinco principales son: Iblîs[19], que Allah le maldiga, todo aquel que acepte ser adorado, aquel que invita a los hombres a que le adoren, aquel que pretende conocer el oculto y aquel que gobierna con una legislación diferente a la revelada por Allah”. Dice el Altísimo: (No está permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío. Quien se aparte de Satanás y crea en Allah, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que nunca se romperá. Y Allah es Omnioyente, Omnisciente.) (2:256)

Este es el significado de “No hay no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah”. Se menciona en el hadîz: “Lo principal es el sometimiento a Allah [o sea el Islam], su pilar es la oración y su cúspide es el esfuerzo en el camino de Allah”.

Y Allah sabe más.


En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso

 LAS NUEVE CONDICIONES DE LA ORACIÓN

Ellas son: ser musulmán, gozar de sano juicio, tener discernimiento, estar en estado de pureza, estar limpio, cubrir el ‘aurah, que haya llegado el horario de la oración, orientarse hacia la qiblah [dirección de la Ka‘bah] y tener la intención de realizarla.

La primera condición es ser musulmán, puesto que las acciones de los incrédulos no son aceptadas, hicieren lo que hicieren. Allah (I) dice: (Los idólatras no deben de cuidar el mantenimiento de las mezquitas de Allah, siendo testigos contra sí mismos de su incredulidad. Sus acciones son inútiles y estarán en el fuego eternamente) (9:17). Y también dice el Altísimo (I): (Examinaremos sus obras y haremos de ellas polvo disperso en el aire) (25:23)

La segunda condición es gozar de sano juicio, debido a que el demente no tiene obligaciones mientras no recobre su salud mental. Esto está basado en el hadîz que dice: “Las acciones de tres tipos de personas no son registradas: del dormido hasta que despierte, del demente hasta que recupere su cordura y del menor hasta que alcance la pubertad”[20].

La tercera condición es tener discernimiento, estimado en los siete años de edad; a partir de entonces se le ordena al niño practicar la oración. Dijo el Profeta, (e): “Ordenad a vuestros hijos la oración a los siete años, castigadles por no hacerla a los diez y; separadles en los lechos[21]”.

La cuarta condición es el estado de pureza. Este estado se adquiere a través de la ablución. La ablución se torna obligatoria [para efectuar un acto de adoración] al perder el estado de pureza.

Las condiciones para que la ablución sea correcta son diez: el Islam, la cordura, el discernimiento, la intención, de tal modo que no tenga intención de detenerse hasta que concluya de realizar completamente la ablución, el cese de los motivos que invalidan el estado de pureza, limpiarse la zona afectada luego de realizar las necesidades con agua o elemento absorbente antes de comenzar la ablución, la pureza del agua, la permisibilidad del uso del agua, quitar o eliminar todo aquello que impida la llegada del agua a la piel, y la llegada del tiempo de la oración pare quien padece de incontinencia.

Sus elementos obligatorios son seis: Lavarse la cara, formando parte de ello el enjuagarse la boca y sonarse la nariz, los límites del rostro son desde donde comienza el cabello hasta el mentón, y de oreja a oreja; lavarse las manos hasta los codos inclusive; pasarse la mano húmeda sobre toda la cabeza, formando parte de ello lavarse las orejas con las manos húmedas; lavarse los pies hasta los tobillos inclusive; realizar la ablución en el orden mencionado, y hacerla sin interrupción. Dice Allah (I) en el Sagrado Corán: (¡Oh, creyentes! Cuando os dispongáis a hacer la oración lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasaos las manos por la cabeza y[lavaos] los pies hasta el tobillo.) (5:6)

El orden requerido está indicado en el siguiente hadîz: “Empezad por aquello por lo que Allah ha comenzado [en Su Libro][22]”.

Con respecto a realizarla sin interrupción está referido en el hadîz de la persona que dejó una pequeña parte de su pie sin lavar, del tamaño de una moneda, y cuando el Profeta (e), lo vio le ordenó que repitiese su ablución[23] También se considera un deber decir [siempre que uno se acuerde]: “En el nombre de Allah” al principio de ésta. [24]

Los ocho elementos que invalidan la ablución son: todo cuanto salga por las dos vías excretoras [urinaria y anal], la hemorragia, la pérdida de la conciencia, tocar a una mujer con deseo, tocarse los genitales, comer carne de camello, lavar a un difunto y renegar del Islam, rogamos a Allah que nos proteja de ello.

La quinta condición es eliminar toda impureza del cuerpo, de las ropas y del lugar donde se ha de realizar la oración. La prueba es que Allah (I) dice: (Tus ropas ¡Purifícalas!) (74:4)

La sexta condición es cubrir el ‘aurah. Los sabios por consenso consideran invalidada la oración de quien la realiza desnuda pudiéndose cubrir. El ‘aurah del hombre es desde arriba del ombligo hasta la rodilla inclusive; el de la mujer es todo su cuerpo excepto el rostro[25]. Allah dice: (Hijos de Adán ¡Engalanaos con vuestras mejores vestimentas[26] siempre que hagáis la oración) (7:31)

La séptima condición es la llegada del tiempo de la oración. La prueba está mencionada en la Sunnah, en el hadîz del Ángel Gabriel (u) cuando dirigió en la oración al Profeta (e) en el primer momento de la oración y al final del tiempo de ésta, luego le dijo: “¡Oh, Muhammad! La oración se debe realizar entre estos dos momentos”[27]. También dice Allah (I) al respecto: (La oración se ha prescrito a los creyentes para que sea realizada en sus horarios determinados) (4:103)

Es decir, dentro de sus tiempos establecidos. Allah (I) dice: (Cumple con la oración al ocaso hasta la caída de la noche, y recita el Corán al alba, pues la recitación al alba es atestiguada) (17:78)

La octava condición es orientarse hacia la Qiblah [Dirección de la Ka‘bah en la Meca hacia la cual los musulmanes se orientan para hacer el Salâh]. La prueba es que Allah dice: (Vemos que vuelves tu rostro al cielo, te orientaremos a una dirección [Qiblah] que te complazca; vuelve, pues, tu rostro hacia la Mezquita Sagrada, y doquiera estéis, volved vuestros rostros hacia ella) (2:144)

La novena condición es la intención, cuyo lugar es el corazón. Manifestarla verbalmente se considera una innovación. La prueba es el hadîz: “Los actos valen según las intenciones, y cada hombre obtendrá de acuerdo con sus intenciones”.[28]

Los pilares de la oración son catorce: estar de pie si no existe algún impedimento, el takbîr [decir Allahu Akbar] al principio de la oración, la recitación del Fâtihah, el rukû‘ [la inclinación], levantarse del rukû‘, el suyûd  prosternándose sobre siete partes del cuerpo: la frente, la nariz, las palmas de las manos, las rodillas y la punta de los dedos de los pies, levantarse de ella, sentarse entre ambos suyûd, la tranquilidad en la ejecución de todos los pilares, el orden indicado durante la realización, pronunciar el último tashahhud, estar sentado mientras se lo pronuncia, la súplica por el Profeta (e), y los dos salâm.

El primer pilar es estar de pie si no existe algún impedimento. Allah (I) dice: (Observad las oraciones, en particular la oración intermedia, y poneros de pie ante Allah con devoción) (2:238)

El segundo pilar es el takbîr al iniciar la oración. La prueba es el hadîz: “Su inicio [la oración] es el takbîr y su culminación es el taslîm”[29] [decir: as salamu ‘alaikum]. Luego del takbîr se recita la súplica de introducción, como el Profeta lo salía hacer. Esta súplica de introducción consiste en decir lo siguiente: “Subhânaka Allahumma ua bihamdika ua tabârakasmuka ua ta‘ala yadduka ua la ilaha gairuk”.

El significado de “subhânaka Allahumma” es: purifico mi concepto que tengo de Ti ¡Oh, Allah! como es digno de Tu majestad. El significado de “ua bihamdika” es: el elogio es para Ti. El significado de “ua tabârakasmuka” es: la bendición se alcanza al mencionarte. “ta´âla yadduka” significa: Tu inmensidad queda manifestada. “ua la ilaha gairuka” significa: no hay nada en la tierra ni en el cielo digno de ser adorado más que Tu. Luego se dice “‘Aûdhu billahi minash shaitânir rayîm”.

El significado de “‘Aûdhu” es: busco refugio y protección en Ti  de Satanás el maldito, quien está alejado y excluido de la misericordia de Allah, para que no me perjudique en ningún asunto de mi religión y mi vida cotidiana. Luego se recita la sûrah Al Fâtihah, la cual es un pilar de cada rak‘ah [Unidad individual del Salâh compuesta por: la lectura de Al Fâtihah de pie, una inclinación y dos prosternaciones. Pl. Raka‘ât], como figura en el hadîz: “No es válida la oración de quien no recita el Fâtihah del Libro”[30], el Fâtihah es la Madre del Sagrado Corán. “Bismillahir rahmânir rahîm” [en el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso] bendice aquello sobre lo que se lo menciona y es una forma de pedir ayuda a Allah. “Al hamdu lillah” [la alabanza sea para Allah]. Lleva artículo determinante para que implique todas las alabanzas.  “rabil ‘âlamîn” [Señor del universo]. El Señor significa el Adorado, el Creador, el Sustentador, el Soberano, el que dispone de creación como Le place y cuida de ella y la agracia. El universo es todo aquello que creó y no pertenece a la esencia divina. Él es el Señor de todo lo existente. “ar rahmân” [el Clemente], cuya misericordia general alcanza a todas las criaturas. “ar rahîm” [el Misericordioso], es una compasión especial para con los creyentes. Dice Allah (I): (Y es con los creyentes compasivo) (33:43)

“Mâliki iaumid dîn” [Soberano en el Día del Juicio], el día de la recompensa y del castigo. Ese día todos serán juzgados de acuerdo a sus acciones, si fueron buenas, bueno será el resultado; y si fueron malas, malas serán las consecuencias. Dice Allah (I): (Y ¿cómo sabrás qué es el Día del Juicio? Si, ¿cómo sabrás qué es el Día del Juicio? El día en que ningún alma pueda ofrecer nada en favor de otra. Y será Allah Quien, ese día, decida) (82:17-1 9)

Dijo el Profeta, (e): “El inteligente es quien sabe controlarse a sí mismo y obra pensando en que le aguarda después de la muerte. Y el inepto es quien sigue sus propias pasiones y se forja falsas esperanzas de Allah[31]”. “Iiâka na‘budu” [Sólo a Ti adoramos], es decir: no adoramos a otro más que a Ti. Esto es una promesa del siervo a su Señor de no adorar a otro más que a Él. “Ua iiâka nas‘taîn” [y de Ti imploramos ayuda] es una promesa entre el siervo y Allah de no pedir ayuda más que a Él. “Ihdinas siratal mustaqîm” [Guíanos por el sendero recto]: dirígenos, guíanos y mantennos en él. El sendero significa el Islam, también significa el Mensajero y el Sagrado Corán. Recto significa carente de toda desviación. “Siratal ladhîna an‘amta ‘alaihim” [El sendero de quienes agraciaste]: el sendero de los agraciados. Dice Allah (I): (Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán con los Profetas, los veraces, los mártires y los justos a los que Allah ha agraciado ¡Que buena compañía!) (4:69). “Gairil magdûbi ‘alaihim” [no el de los execrados]: se refiere a los judíos, quienes a pesar de tener conocimiento de la verdad, no la practican. “ua lad dâlîn” [ni el de los extraviados]: se refiere a los cristianos, quienes adoran a Allah con ignorancia y extravío. Dice Allah (I): (¿Os doy a conocer quiénes son los que más pierden por sus obras? Aquellos cuyo esfuerzo se pierde en cosas mundanas mientras creen que obran bien) (18: 103 y 104)

El Profeta (e) dijo: “Seguiréis los pasos de quienes os precedieron palmo a palmo[32], hasta el punto de que si ingresaran en la madriguera de un lagarto[33] les imitaríais”. Dijeron sus compañeros: ¡Oh, Mensajero de Allah, ¿te refieres a los judíos y a los cristianos? Respondió: ¿A quién sino?”. Transmitido por Al Bujârî y Muslim. También dijo: “Se dividieron los judíos en setenta y una facciones, los cristianos en setenta y dos y esta comunidad se dividirá en setenta y tres. Todas ellas merecen el Infierno excepto una”. Preguntaron sus compañeros: ¿Cuál ¡Oh, Mensajero de Allah? Respondió: “Quien practique lo que yo y mis compañeros practicamos”[34].

[Continua la oración con] La inclinación y el levantarse de ella. Luego prosternarse sobre siete partes del cuerpo. El equilibrio y la serenidad en cada movimiento. El sentarse entre ambas prosternaciones. Dice Allah (I) al respecto: (¡Creyentes, inclinaros y prosternaros!) (22:77)

El Mensajero de Allah (e) dijo: “Me ha sido ordenado que me prosterne sobre siete huesos [o partes del cuerpo: la frente, la nariz, las palmas de las manos, las rodillas y la punta de los dedos de ambos pies]. La tranquilidad en la ejecución de cada uno de los pilares de la oración. El orden indicado para cada uno de los pilares. Transmitió Abû Huraîrah acerca de un hombre que no sabía hacer la oración: “Mientras estábamos sentados con el Profeta (e) llegó un hombre y comenzó a realizar la oración. Tras ello saludó al Profeta (e) quien le dijo: “Vuelve y haz otra vez la oración, pues no la has realizado”. Esto se repitió tres veces, hasta que el hombre dijo: “¡Juro por Quien te ha enviado con la verdad y te designó como Profeta! Que no sé hacerla de otra forma mejor. ¡Enséñame, pues!”. Le dijo el Profeta (e): “Cuando te dispongas a hacer la oración di: Allahu akbar, luego recita lo que sepas del Sagrado Corán, luego inclínate hasta que adoptes una postura cómoda y tranquila en tu inclinación, luego levántate hasta ponerte recto, luego prostérnate hasta que adoptes una postura cómoda en tu prosternación, luego siéntate manteniéndote sentado cómodamente y haz así durante toda la oración”[35].

El último tashahhud es un pilar obligatorio como se menciona en el hadîz de lbn Mas’ûd (t): “Decíamos antes de que nos fuese prescrito el tashahhud: “La paz sea para Allah de parte de sus siervos, la paz sea con [los Ángeles] Gabriel y Miguel”. Entonces, dijo el Profeta (e): No digáis: “La paz sea para Allah de parte de sus siervos”, pues Allah es el Pacificador. Decid: “Las salutaciones, las oraciones, las buenas obras son para Allah. La paz, misericordia y bendiciones sean contigo ¡Oh, Profeta! La paz sea con nosotros y con los virtuosos de entre los siervos de Allah. Atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Allah y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero”[36]. El significado de “Las salutaciones” es que a Allah (I) le corresponden todas las formas de glorificación como las inclinaciones y las prosternaciones [que se realizan en la oración] y es Quien verdaderamente lo merece porque Él es eterno. Todo aquel que dirija alguna glorificación a otro fuera de Allah se considera un idólatra incrédulo[37]. “Las oraciones” significa todas las súplicas. También significa: las cinco oraciones. “Las buenas obras” significa que debido a que Allah es puro no acepta sino las palabras buenas y las acciones piadosas. “La paz, misericordia y bendiciones sean contigo ¡Oh, Profeta!”, es una súplica por el Mensajero de Allah (e). Debes saber que por quien se ruega no es, como Allah, a Quien elevamos nuestras súplicas. Al decir: “la paz sea con nosotros y con los virtuosos siervos de Allah”, ruegas el bienestar para ti mismo y para todo siervo justo que se halle en los cielos o en la tierra. Por los siervos virtuosos se ruega, pero no se debe rogarles a ellos. Al decir: “atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Allah, Único y sin copartícipes” asevero con total certidumbre que no hay quién sea merecedor de ser adorado en los cielos y en la tierra salvo Allah. Al dar testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah declaro que él es un siervo al que no Se le adora y un Mensajero al que no se debe desmentir, sino que se le debe obedecer y seguir, pues Allah le ennobleció con el grado de siervo. Dice Allah (I): (¡Bendito sea Quien ha revelado el Criterio a Su siervo a fin de que sea un amonestador para todo el mundo!) (25:1)

“¡Señor mío! Exalta a Muhammad y a su familia, como exaltaste a Abraham y a la familia de Abraham. Tú eres Loable, Majestuoso”. El “salâh” de Allah significa el ensalzamiento que Él hace de Su siervo ante una corte elevada de Ángeles. Narró Al Bujârî en su Sahih que Abu Al ´Âliah dijo: “El “salâh” de Allah es Su ensalzamiento ante una elevada corte de Ángeles”. El “salâh” de los Ángeles por alguien es la súplica que éstos realizan a favor de dicha persona. Y el “salâh” de los hombres es el ruego.

La parte del ruego que prosigue a partir de la palabra “bârik” [bendice...] hasta el final, se considera Sunnah  y no obligatorio.

Los elementos obligatorios de la oración son ocho. Todos los “takbirât” [decir: “Allahu akbar”] excepto el de apertura que es un pilar de la misma ; decir: “subhâna rabbial ´adhîm” [glorificado sea mi Señor, el Grandioso] en la inclinación; decir el Imâm y quien realice la oración en forma individual: “sami´Allahu liman hamidah” [escuche Allah a quien Le alabe]; decir todos los orantes: “rabbana ua lakal hamd” [Señor nuestro, para Ti es la alabanza], decir en la prosternación: “subhâna rabbial 'a´la” [gloria a mi Señor el Altísimo]; decir entre las dos prosternaciones: “rabbigfir li” [¡Señor mío. perdóname!]; el primer tashahhud y sentarse para realizarlo. No efectuar un pilar, por olvido o intencionadamente, invalida toda la oración. No efectuar intencionadamente un elemento obligatorio de la oración también la invalida; pero si la omisión es producto de una distracción se repara realizando dos prosternaciones denominadas: de olvido. Y Allah es el más sabio.

Aquí finaliza la exposición de las condiciones, pilares y elementos obligatorios de la oración. A continuación, le sigue la exposición de las Cuatro Normas.


En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso

 Las Cuatro Normas

Ruego a Allah (I), Generoso y Señor del trono grandioso, que te proteja en esta vida y en la otra, te bendiga donde te encuentres, te facilite ser un siervo agradecido, paciente y arrepentido, ya que estas tres virtudes son motivo de felicidad.

Has de saber, que Allah te guíe hacia Su obediencia, que el monoteísmo es la religión de Abraham, y consiste en adorar solamente a Allah, rindiéndole culto exclusivo. Allah (I) dice: (No he creado a los genios y a los humanos sino para que me adoren)[38] (51:56)

Por lo tanto, si sabes que Allah (I) te ha creado para que le adores, has de saber también que la adoración no se considera como tal si no va acompañada de la fe en la unicidad divina, al igual que la oración no es válida si no va acompañada de la purificación o ablución previa. Por consiguiente, si la adoración es empañada por un acto de idolatría, queda anulada; del mismo modo que la impureza vulnera a la purificación. Si comprendes que los actos de idolatría afectan a la adoración anulándola, echando a perder las obras emprendidas y, que todo aquel que los cometa se convertirá en un eterno morador del Infierno, sabrás entonces que lo más importante que debes conocer es su naturaleza para que Allah te libre de caer en las redes de la idolatría; dice Allah (I): (Ciertamente Allah no perdonará que se Le asocie ningún copartícipe a Él; pero perdona todo lo demás a quien El quiere) (4:115)

Esto se logra con el conocimiento de cuatro normas que Allah menciona en Su Libro.

 Primera norma:

Saber que aquellos incrédulos contra los que luchó el Mensajero de Allah (e), reconocían que Allah era el Creador, el Proveedor, Quien dirige todos los asuntos, pero aún así ello no les hacía musulmanes. Explica Allah (I): (Diles: ¿Quién os envía el sustento del cielo y de la tierra? ¿Quién dispone del oído y de la vista? ¿Quién hace surgir al vivo del muerto y al muerto del vivo? ¿Quién dispone todos los asuntos? Responderán: ¡Allah! Diles, pues: ¿Es que no vais a temerle?) (10:31)

 Segunda norma:

Los incrédulos argumentan: “No les imploramos a nuestros ídolos, ni nos dirigimos a ellos más que para acercarnos a Él y obtener la intercesión ante Allah”. Acerca de la cercanía dice Allah (I): (Aquellos que toman a otros como protectores [y objeto de adoración] fuera de Él, dicen: Sólo les adoramos para que nos acerquen a Allah [e intercedan por nosotros]. Allah juzgará entre ellos [y los creyentes] sobre lo que discrepan [sobre la unicidad divina y la idolatría]. En verdad Allah no guía a quien es mentiroso e incrédulo) (38:3)

Y Sobre la intercesión el Allah (I): (Adoran, en vez de adorar a Allah, a quien no les perjudica ni les beneficia, y dicen: “Estos son nuestros intercesores ante Allah) (10:18)

La intercesión se subdivide en dos: Una que es totalmente rechazada y otra que es concedida.

La intercesión rechazada es aquella que se solicita a algo o alguien en vez de Allah para aquello que sólo Allah tiene el poder para otorgarlo. Dice Allah (I): (¡Oh creyentes! Gastad en caridades de lo que os hemos proveído antes de que os sobrevenga un día en que no servirán ni comercio, ni amistad, ni intercesión, y los incrédulos son verdaderamente los injustos consigo mismos) (2:254)

En cuanto a la intercesión que es permitida y concedida, es aquella que se solicita a Allah; siendo el intercesor, entonces, ennoblecido por su acto de interceder, y se beneficia de la intercesión aquel del que Allah está satisfecho de sus actos y palabras. Y todo ello tras la concesión del debido permiso divino, Allah dice (I): (¿Quién puede interceder ante Él sino es con su anuencia?) [39] (2:255)

 Tercera Norma:

El Profeta (e) surgió entre hombres que practicaban distintos cultos. Entre ellos había quienes adoraban a los Ángeles, otros a los Profetas y personas virtuosas, otros a árboles y piedras, otros al sol y la luna. Contra todos ellos debió luchar el Profeta (e) sin hacer ningún tipo de distinción; dice Allah (I) al respecto: (Combatidlos [a los idólatras] para que cese la sedición y se rinda culto sólo a Allah) (8:39)

Respecto al sol y de la luna dice Allah (I): (Entre Sus signos están la noche y el día, el sol y la luna; no adoréis al sol ni a la luna prosternándote ante ellos, sino adorad y prosternaos ante Allah [solamente], que es Quien os ha creado, si realmente es a Él a Quien adoráis.) (41:37)

Dice Allah (I) sobre los Ángeles: (Allah no os ordena que toméis como divinidades a los Ángeles y a los Profetas)[40] (3:80)

Sobre los Profetas: (Y cuando dijo Allah: ¡Oh, Jesús, hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres: ¡Tomadnos a mí y a mi madre como dioses en vez de Allah!? Dijo: ¡Glorificado seas! No me corresponde decir algo sobre lo que no tengo derecho. Si lo hubiera dicho, Tú lo sabrías. Tú conoces lo que encierra mi alma, mientras que yo ignoro lo que encierra la tuya. Tú eres Quien conoce lo oculto.) (5:116)

Con relación a las personas virtuosas dice Allah (I): (Esos a quienes invocan buscan ellos mismos el medio de acercarse a su Señor, esperan Su misericordia y temen Su castigo) (17:57)

Acerca de los árboles y piedras dice Allah (I): (Qué opinas acerca de Al Lât y Al ‘Uzza.Y de la otra, Manât, La tercera [de tres ídolos paganos?) (53:1 9-20)

Y el hadîz narrado por Abu Uâqid (t): “Partimos con el Profeta (e) hacia Hunain cuando recién habíamos abrazado el Islam. Los idólatras adoraban una planta de loto que llamaban Dhatu Anuat donde solían retirarse y colgar en ella sus armas. Pasamos junto a otra planta de loto y le dijimos al Profeta que por qué no tomábamos también otro Dhatu Anuat como los idólatras...”[41].

 Cuarta norma:

Quienes asocian copartícipes a Allah en la actualidad practican una idolatría más errónea aún que en tiempos anteriores, ya que los primeros Le asociaban copartícipes cuando las circunstancias les eran favorables, pero la abandonaban bajo circunstancias difíciles. Mientras que los idólatras en la actualidad Le asocian copartícipes tanto en circunstancias favorables como adversas. Dice Allah (I): (Cuando se embarcan [y sienten temor], invocan a Allah rindiéndole culto sincero. Pero, en cuanto Él les salva llevándoles a tierra firme, Le asocian copartícipes nuevamente) (29:65)

Que las bendiciones de Allah y la paz sean sobre Muhammad, su familia y compañeros.



[1] Allâh, exaltado sea, jura por la época, o el tiempo, a causa de los motivos de reflexión que contiene el transcurrir de los días y las noches, siendo una de las mayores pruebas de la grandiosidad del Creador.

[2] El significado del versículo, y Allâh es Quien sabe más, es que no encontrarás entre quienes crean en Allâh y en el Día de la Resurrección que amen a quienes se opongan a Allâh y a su Profeta. O sea, que establezcan lazos afectivos entre ellos y quienes se aparten y ofendan a Allâh y su Profeta, y se oponga a Su ley, aún siendo éstos sus parientes más cercanos.

[3] Ha sometido la tierra a vosotros y no la ha hecho inaccesible para vuestro establecimiento en ella.

[4] Ha hecho del cielo una cúpula protectora como si fuese un techo de la tierra.

[5] Ha sido transmitido por At Tirmidhi de Anas Ibn Mâlik (t) Dice Ibn Al Azîr en su obra “An Nihâiah” La esencia es lo más puro de algo, y la súplica es la esencia de la adoración debido a dos razones: 1º Porque se acata la orden de Allâh  cuando dice (Suplicadme os responderé) 2º Si se logra apreciar que el éxito de todo radica en Allâh, se deja de poner esperanzas en alguien distinto a Él, pidiéndole únicamente a Él. Éste es el fundamento de la adoración, ya que lo que se busca al adorar a Allâh es ser recompensado, y ello es lo que se anhela en la súplica.

[6] Éste es un fragmento de un Hadîz más extenso transmitido por At Tirmidhi, el cual dijo que es un Hadîz bueno y correcto (Hasan Sahîh). El significado es que si buscáis ayuda para cargar con las responsabilidades de esta vida y la próxima, debéis buscarla en Allâh, ya que no existe otro verdadero Socorredor ni Sustentador más que Él. Hay que ir más allá de los medios para llegar a una estación de cercanía a Él tal como queda enunciado en Su palabra: (Solo a Ti adoramos y de Ti imploramos ayuda. No adoramos ni pedimos ayuda a nadie más que a Ti.)

[7] Es un Hadîz extenso transmitido por Muslim. La maldición significa estar apartado de la misericordia divina.

[8] Se extenderá ampliamente entre la gente. Rogamos a Allâh que nos conceda un buen final para nuestras vidas.

[9] Es decir que me creó haciéndome surgir de la nada.

[10] Está dirigido a judíos y cristianos. Cuando dice: (Que no adoremos sino a Allâh), significa que no Le asociemos nada, imagen, cruz, estatua, ídolo, u otra cosa. Esto es lo que todos los Mensajeros han transmitido. Cuando Allâh dice: (no tomaremos a nadie de entre nosotros como amo y señor fuera de Allâh), es un reproche contra quienes creen en la divinidad de Jesús, ‘Uzeir y otras personas piadosas. Dice Allâh en otro versículo: (Han tomado a sus sabios y monjes como señores en lugar de Allâh). Finalmente dice: (Y si vuelven la espalda) negando la unicidad divina, (decid [¡Oh, Muhammad y los creyentes]!: ¡Atestiguad de nuestra sumisión [a Allâh]) y de que somos verdaderos monoteístas.

[11] De vuestro propio género, árabe y perteneciente a la tribu de Qureish al igual que vosotros y bien conocéis su linaje y procedencia. (Le es penoso que sufráis) significa que le preocupa cuanto os acontezca en esta vida y la otra, puesto que es uno de vosotros y es su misión guiaros. (anhela vuestro bien) significa que vela por vuestra fe. (y es compasivo y clemente con los creyentes) Allâh describe al Profeta con cualidades que nunca mencionó al describir a los demás Profetas.

[12] No mostraba señal alguna de viaje, como polvo o cabello despeinado.

[13] Afirmar la existencia de Allâh, Quien está exento de imperfecciones. Allâh se ha descripto a sí mismo en Su libro, el cual reveló a Su Profeta. También existen numerosos Ahadîz donde son mencionados sus bellos nombres y sublimes atributos. Debemos creer en dichas descripciones sin tergiversarlas, adulterarlas o negarlas. 

[14] Que son seres creados de luz, exentos de toda impureza moral, creados para adorar y obedecer a Allâh. Cumplen diversas funciones, como el Ángel Gabriel de transmitir la revelación e Isrâfîl de soplar en la trompeta.

[15] Eran hombres responsables de transmitir la revelación, exentos de cometer pecados o incorrección alguna.

[16] Transmitido por Muslim.

[17] Se había envuelto en un manto a consecuencia del pavor que le causó ver al Ángel [Gabriel] en su verdadera figura.

[18] “Hoy” se refiere al día viernes en que fuera revelado este versículo, durante la peregrinación de despedida. Allâh informa que en este bendito y grandioso día queda perfeccionada la religión que fuera transmitida por el sello de los Profetas, es decir completadas las normas que indican lo que está permitido, prohibido, lo obligatorio, lo aconsejable, y los preceptos que regularizan los tratos civiles y comerciales. Dijo al respecto el Profeta (e): “Os dejo un ejemplo claro, como el día” Esto hace clara referencia a que toda innovación es un desvío que no ha sido autorizado por Allâh y Su Mensajero.

[19] Satanás.

[20] Transmitido por el Imâm Ahmad en su Musnad, Abu Daud, An Nasai’, Ibn Mayah, y Al Hakim en su Mustadrak, dijo: “Este es un Hadiz de constatada autenticidad, acorde a las condiciones de Bujârî y Muslim, pero no hicieron mención de él. El sabio Ad Dhabi ratificó su opinión. Textualmente el Hadiz dice: “La pluma ha sido elevada” lo cual significa que las acciones no son registradas.

[21] Transmitido por Al Hâkim, el Imâm Ahmad y Abu Daud.

[22] Transmitido por An Nasâ'i. Considerado auténtico por Ibn Hazm en su libro Al Muhallah. Muslim lo transmitió con la palabra: “Empieza”, mientas que Ahmad lo transmitió con la palabra: “Empezamos”.  

[23] Transmitido por Ad Daraqutni. Con una cadena de transmisión donde Salem lo tomó de Ibn ‘Omar, y este de Abu Bakú y ‘Omar, donde dice: “Vino un hombre que acababa de culminar su ablucion, habiendo dejado sin lavar el espacio de una uña de su dedo pulgar. Entonces el Profeta al verlo, le dijo: “Vuelve y culmina tu ablución.”

[24] La prueba de la Tasmiiah [decir Bismil lah: En el nombre de Allâh] la encontramos en el hadîz transmitido por Abû Huraîrah, donde el Profeta dijo: “No es válida la oración de quien no realiza la ablución, y tampoco es válida la ablución de quien no menciona el nombre de Allâh”. El hadîz fue transmitido por Ahmad, Abû Dâûd, Ibn Mayah y At Tirmîdhî. Pero quien olvide mencionarlo, no recae en falta, ya que el Profeta mencionó que la persona es eximida de cuanto abandona por olvido.   

[25] Según la opinión del Imâm Ahmad.

[26] Que cubran correctamente el ‘aurah.

[27] Transmitido por el Imâm Ahmad, Ibn Hibbân y Al Hâkim.

[28] Transmitido por Al Bujâri y Muslim.

[29] Transmitido por el Imâm Ash Shâfi‘, Ahmad y Al Bazzar.

[30] Transmitido por Al Bujâri.

[31] Transmitido por el Imâm Ahmad, At Tirmidhi, Ibn Mâyah y Al Hâkim. El significado, y Allâh sabe más, es que la persona inteligente es aquella que sabe sopesar los asuntos y ver las consecuencias de su obrar, educando y purificando su ego.  Considerando siempre su porvenir en el más allá. Mientras que el inepto es aquel que sigue descontroladamente las pasiones de su ego, a la vez que deposita sus vanas esperanzas en la misericordia de Allâh. 

[32] Significa que se les seguirá en la desobediencia y el desvío, no en la incredulidad.

[33] O sea imitarles en actos evidentemente perjudiciales.

[34] Transmitido por Ashâbus Sunan. Se refiere a las divisiones en la doctrina y unicidad divina y no las diferentes posturas y opiniones en la jurisprudencia [fiqh].

[35] Transmitido por Al Bujâri y Muslim.

[36] Transmitido por Al Bujâri.

[37] No cabe duda de que todo aquello con lo que se glorifica al Señor, en lo que a prosternaciones y súplicas se refiere, ante situaciones de necesidad y desgracia, si son dirigidas a otro que Él, es síntoma evidente de la ausencia de fe en Él, y de atribuir a otro, junto a Él, lo que sólo Él posee.

[38] Dijo Ibn Kazir: “Es decir: os he creado para que me adoréis, pero no porque necesite de dicha adoración”.

[39] Nadie osa interceder ante Allâh sin que este le haya concedido permiso, debido a su Majestad y Grandeza. Así también lo afirma el Hadîz que menciona la intercesión: “Iré donde el trono cayendo en prosternación, y rogaré lo que Allâh permita que ruegue. Entonces me será dicho: “Ponte de pie, pide y se te dará, intercede y se te concederá".     

[40] Dijo Ibn Kazir: “Es decir: No os ordena que adoréis a nadie excepto a Allâh, ya sea un profeta o un ángel. ¿Es que acaso iba a ordenaros la incredulidad siendo que sois musulmanes? Esto sólo es hecho por aquellos que predican la adoración de ídolos. Quien predica la adoración de otro que Allâh predica la incredulidad. Los Profetas u invitan a la fe, la cual consiste en la adoración única de Allâh, sin asociados, tal como dice Allâh: (No hemos enviado mensajero antes de ti, sin que le hayamos revelado que no hay mas dios que Yo, adoradme pues)

[41] Transmitido por At Tirmîdhî. Los idólatras solían colgar sus armas en las ramas de un loto con la intención de obtener bendiciones, y los musulmanes que recientemente habían abrazado el Islam pensaron que dicha práctica era válida ante Allâh, por lo que pretendieron acercarse más a Él, y no lo hicieron para contradecir las enseñanzas del Profeta e .

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